Aclaraciones: Es un Sasusaku. Habrá mención de Itaino (Itachi x Ino), más esta última pareja no tendrá aparición.
Disclaimer aplicado.
El Niñero Sasuke
Capítulo II
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—Creo que Sakura-chan nos matará —habló Naruto quién estaba apoyado en una de las puertas corredizas que daban hacía el patio. Ahora no solo su rostro estaba pintado, si no parte de su cuello también. Una gran línea entre sus cejas se podía visualizar. A simple vista cualquier persona pensaría que el rubio tenía una sola ceja. Luego prosiguió—. Pero le diremos que todo fue idea del teme y se le pasará —finalizó guiñándole un ojo a Shisui quién con un efusivo asentimiento le sonrió.
—Hmp. Serás idiota —Dijo Sasuke mientras respiraba agitadamente sentado en una de las piedras del lugar. Miraba el patio de su casa con evidente fastidio. Habían prácticamente destrozado todo el lugar, por suerte, habían decidido continuar con la batalla en la parte de afuera.
El pelinegro a penas y tenía unos pocos rayones en el rostro al igual que el pequeño Shisui. Ambos en un acuerdo silencioso se habían ido en contra de Naruto. Eh ahí el estado del pelirrubio.
Observó al pequeño Uchiha por el rabillo del ojo y notó lo ágil que era a su corta edad.
—Admite que te gané, teme—dijo Naruto en tono burlón.
En tu estado, me daría vergüenza decir eso —comentó Sasuke lacónico—. Es evidente que te gane, idiota.
—¡Tú y Shisui-chan son unos tramposos! Ambos en contra mía, no se vale 'ttebayo.
—Aprende a perder, dobe.
—Tramposo.
—Perdedor.
—Maldito teme, tramposo 'ttebayo… —Susurró con un mohín mientras se cruzaba de brazos.
—Admítelo dobe —Hablo con arrogancia el pelinegro—, eres un per-de-dor —sonrió con burla.
—¡Tengo hamble!
Ambos dirigieron su mirada al pequeño Shisui, quién escuchaba su estómago gruñir. Con un pequeño sonrojo, agregó—: Tengo mucha hamble…
Sasuke bufó y miró a su rubio amigo.
—Dale de tu asqueroso ramen.
—Lamento decirte teme, que se me agotó mi ración diaria de ramen —explico con tristeza el Uzumaki.
—Ve a comprar —Se encogió de hombros el Uchiha.
—¡Quielo leche! —Pidió Shisui con el ceño fruncido.
—Shisui-chan, mamá-Sasuke te dará leche —Dijo con burla el rubio. Al instante una piedrilla aterrizó en su cabeza—. ¡Ay! ¡¿Pero qué te pasa teme!? Eres la niñera ¿No? —Siguió Naruto con el mismo tono. El pelinegro fulminó con la mirada al pelirrubio y se masajeó la sien en busca de tranquilidad.
—¡Leche! ¡Leche! ¡Leche! —La voz de Shisui no le ayudaba en mucho al Uchiha.
—Ve y prepara leche dobe —Ordenó Sasuke. Él no era la niñera de nadie, por algo había dejado a Naruto quedarse, ¿No?
—Sé hacer muchas cosas teme. Como ramen y… —pensó Naruto y agregó—: Y ramen. ¿Pero leche? No jodas Sasuke.
—¡Quielo leche!
—Eres un inútil, Naruto —dijo Sasuke ya hastiado de la situación y de los gritos del pequeño Uchiha. Se levantó con evidente fastidio y fue hacia la cocina. Le haría un poco de leche al mocoso. ¿Qué tan difícil podía ser? Siempre veía a la pelirrosa servirse un poco—Te mostraré dobe, lo perdedor que eres.
Naruto inmediatamente escuchó el tono desafiante que el pelinegro utilizó. ¿A sí que el teme quería competir y perder de nuevo? Sonrió con confianza. Le mostraría al antisocial lo fácil que era hacer un poco de leche.
Shisui miró como ambos adultos se levantaban y se dirigían hacia la cocina con ceño fruncido. Los siguió y se sentó a observarlos mientras terminaba de colorear su dibujo. Nuevamente escuchó como su estómago rugió, solo esperaba que le dieran su leche luego.
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Sasuke comenzó a buscar entre los muebles algún frasco o indicio donde se encontrará la dichosa sustancia. Reviso uno por uno los distintos contenedores. Pronto encontró uno con la etiqueta que decía "Leche en polvo".
Sonrió para sí mismo.
Notó como cierto rubio se colocaba a su lado con una cacerola y una cuchara. Llevaba puesto un delantal rosa. Un tic afloró en su ojo izquierdo. ¿Qué hacía con el delantal que su mujer solía ocupar?
—¿Qué crees que haces dobe? —Preguntó el pelinegro irritado.
—¿No lo notas? ¡Haré la mejor leche que Shisui-chan haya probado en su vida! —Exclamó desafiándolo y en el proceso le arrebató el frasco y lo abrió.
Sasuke apretó su mandíbula y se dispuso a preparar el producto.
Era obvio que no se iba a dejar ganar por el idiota.
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Ambos sabían que la leche se mezclaba con agua y listo. Pero no sabían las medidas de esta, por lo que Naruto por tercera vez botó todo lo que contenía su recipiente. Era algo gelatinoso y ¿Verde? ¿Por qué le había quedado verde si la leche era blanca?
Tragó duro el Uzumaki. Ahora sabía que debía añadirle más agua y menos leche. Lo intento una vez más.
Por otro lado, cierto pelinegro intentaba batir con más fuerza el contenido de su recipiente. Sabía que le faltaba poco para lograr la mezcla perfecta. Añadió un poco más de agua y revolvió.
Sonrió satisfecho. La leche estaba con consistencia líquida y perfecta. Sin embargo, algo pegajoso se estrelló en su rostro. Con lentitud giró su rostro para observar al Uzumaki.
Naruto revolvía con tal frenesí que todo el contenido estaba siendo salpicado para todas partes. Tiempo después el rubio se detuvo y al ver su propia mezcla se encontró con qué no había nada.
Todo estaba en las paredes y ropas de ellos.
Sasuke supo que iba a cometer suicidio en ese mismo lugar.
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Shisui bostezaba mientras mirada su dibujo una vez más, cuando se disponía a colorear con otro tipo de color, algo llamó su atención.
—Bébelo.
Shisui miró como su tío le extendía un vaso con algo líquido y blanco. También vio como Naruto le extendía otro vaso con algo blanco y donde le salían pequeñas erupciones. Miró con desconfianza el último.
—Vamos Shisui-chan, dile al teme que el mío sabe mejor y delicioso —dijo un sonriente Naruto.
—Si no quieres morir, no lo hagas Shisui —advirtió Sasuke quién lo miraba fijamente. El pequeño trago duro y asintió despacio. Confiaba más en su tío y bueno, porque no tenía buen aspecto la leche que Naruto le había preparado.
Tomó la cuchara y bebió un poco de la leche que Sasuke le había entregado, pero al instante la escupió.
—¡Esta flía!
Sasuke cerró los ojos y sintió como una vena le palpitaba en su cabeza. Naruto en cambio, había comenzado a carcajearse.
—¡Escupió tu leche teme! —Exclamó mientras lagrimillas se asomaban en sus ojos. Sasuke le dio un golpe en la cabeza para que se tranquilizara. Ya no sabía si alguna vez volvería a tener paciencia.
—Solo esta fría —aclaró el Uchiha mirando irritable al pequeño Uchiha y dirigiéndole una mirada de desprecio al Uzumaki. Tomo el vaso y volvió hasta la cocina.
"Le impondré el mayor castigo de todos a la maldita molestia." Pensó.
Naruto tuvo la intención de probar su propia preparación, pero al sumergir una cuchara, esta comenzó a deshacerse como si de ácido se tratase. Tragó duro ante la mirada de horror del pequeño Shisui.
—No, no creas que era para ti, Shisui-chan. No creas que intenté matarte, jeje —El rubio tomo el recipiente y botó todo su contenido. Casi, por poco mataba al pequeño Shisui. Suspiró aliviado.
Juró nunca más volver a preparar algo que no sea ramen.
—Aunque el ramen solo necesita agua —Se dijo así mismo, se encogió de hombros y se dirigió hasta la cocina, donde vio a cierto pelinegro con ciertos problemas.
Observó como el pelinegro intentaba encender la estufa para calentar la leche. Intentaba girar las pequeñas manillas donde expulsaban el gas, pero no aparecía el fuego.
El Uchiha una vez más intento hacerlo pero nada.
—Maldito niñato —expresó con fastidio al ver que su estufa no funcionaba. ¿Cómo lo hacía Sakura?
Se hastió de la situación.
—¡Chidori!
Sintió como algo se interponía entre él y la maldita estufa. Interrumpiéndolo.
—Por dios teme, eres un reconocido ninja, no después de mí, claro está. ¿Y no sabes prender una estufa? —Bufó Naruto—. Qué vergüenza.
Sasuke lo miro como si quisiera extinguirlo.
—Esto se hace así —Indicó el rubio para después tomar una cerilla y encenderla, pero en eso, una pequeña chispa salió disparada hacía su chaqueta. Pronto el rubio empezó a sentir como algo caliente le invadía el pecho.
Un pequeño fuego se estaba extendiendo sobre su torso estropeando su chaqueta, miró horrorizado.
—¡Me estoy quemando teme!
Sasuke se llevó una mano al rostro, ¿Qué tan estúpido podía ser Naruto? Pensó mientras veía al rubio bajó el chorro de agua.
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En el patio de la gran residencia Uchiha, se podía visualizar a dos jóvenes y un pequeño niño. Quienes estaban inclinados rodeando una pequeña fogata, donde yacía un cazo que contenía leche a punto de hervir.
Naruto revolvía el contenido, Sasuke miraba con aburrimiento y el pequeño Shisui miraba ensimismado el fuego.
—Yo también quielo lanzal fuego pol mi boca —comentó shisui al recordar como su tío Sasuke había hecho un jutsu donde varias bolas de fuego salían desde su boca. Había quedado fascinado.
—Hmp, pronto podrás —afirmó el pelinegro haciendo que el pequeño lo mirará entusiasmado.
—Y yo te enseñaré un jutsu bastante útil, Shisui-chan —habló Naruto—. Sobre todo con los pervertidos —dijo el rubio mostrándole su pulgar extendido. El pequeño asintió con una gran sonrisa. Sasuke solo bufó.
—¡Bien Shisui-chan, tú leche esta lista! —Exclamó el rubio con alegría.
—¡Siiiiii!
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—Esta buena, mejol que la de mamá-chan —comentó el pequeño pelinegro mientras veía la televisión. A su lado, un pelirrubio veía con gran entusiasmo los monos animados.
—¿Escuchaste eso dobe? —Preguntó con una sonrisa arrogante el pelinegro. Naruto bufó. Jamás admitiría que el teme le había ganado. Jamás.
—Pelo papá-chan hace la mejol leche de todas —sentenció Shisui con orgullo al recordar las habilidades culinarias de su padre.
—¿Escuchaste eso teme? —Preguntó ahora con burla Naruto.
—Hmp.
Maldito Itachi.
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Sasuke abrió los ojos de la nada. Jamás le ocurría aquello, pero inevitablemente se había sentido cansado y de la nada los ojos se le habían cerrado. Pensó que quizás estuvo así unos 5 minutos, pero al mirar a su alrededor, supo que más tiempo había pasado.
Se había quedado dormido en el sofá.
Naruto dormía en el suelo sobre un gran charco de su propia saliva, y un globito salía desde su nariz moviéndose acorde a su respiración. Sus ronquidos se escuchaban por toda la estancia.
Notó que la televisión yacía prendida y todo el lugar era invadido por los rayos del sol.
Miró hacía la ventana más cercana y supo que aquello se debía al atardecer.
El desastre de su hogar estaba intacto al igual que los libros que Shisui había desparramado por el suelo aquella mañana.
Y recordó a su pequeño sobrino.
En ese instante sintió un pequeño peso a su lado. Desde su altura observó como la pequeña figura del niño dormía plácidamente apoyado en su brazo izquierdo. Su respiración era pausada y un leve color carmín adornaba sus mejillas.
Sasuke no se movió.
Pero algo llamó su atención.
En su regazo se encontraba un papel arrugado. Con su mano libre lo tomó sin vacilar y lo observó. En él había un paisaje, algo muy semejante a Konoha. Supo que era de Shisui al ver el coloreado brusco y desordenado. Pero aquello no le tomó importancia.
Lo que realmente le llamó la atención fue que en el centro del dibujo había dos figuras, algo difusas. Pero para Sasuke no le fue difícil saber de quienes se trataban.
Era él y shisui.
A Sasuke lo había dibujado con expresión de enojo. De perro, pensó. Y Shisui estaba con una gran sonrisa de oreja a oreja.
Ambos tomados de la mano.
Y por primera vez en mucho tiempo se había perdido en la línea de pensamientos coherentes. Aquello le había sorprendido.
Shisui le recordó una parte de él cuando tenía su edad. Cuando era inocente y vivía del amor de su hermano.
Aunque le costará admitirlo, supo que siempre había sido así.
Una mueca muy parecida a una sonrisa se posó en sus labios mientras apoyaba su cabeza hacía atrás y miraba el techo.
Sus ojos se habían cerrados nuevamente.
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—Si Hinata-chan, es perfecto… —Murmuraba Naruto entre sueños con una sonrisa boba. La saliva le escurría desde su boca—. Esta cita será perfecta Hinata-chan, perfecta… —continuó—, perfecta… Super perfecta, la mejor cita 'ttebayo, la mejor…
Sus ojos se abrieron de golpe.
—¡La cita! —Grito el rubio mientras se levantaba como expulsado por un resorte y se agarraba de los pelos de su cabeza— ¡Hinata-chan me matará! ¡Maldito Sasuke!
Giró su cabeza en busca del pelinegro, pero lo que vio lo dejó mudo.
—Sabía que no eras un amargón del todo, teme —Naruto sonrío y con apuro fijo sus ojos al reloj que reposaba en la pared, ¡Sólo llevaba 5 minutos de atraso!
Corrío con gran velocidad sin antes echar un vistazo a Sasuke y Shisui quienes dormían plácidamente.
Su trabajo había terminado, ¿No?
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—shh, lo despertarás cerda, ¡Guarda silencio!
—¡Pero mira, Sakura! ¡Mira! ¡Se ve tan guapo! —una pausa, luego silencio—, lo decía por mi Shisui-chan, ¡No me mires así!
—Si claro, ¡Deja de mirar a mi Sasuke-kun!
Ambas quienes hace poco habían ingresado a la residencia Uchiha, murmuraban entre sí al toparse con la singular imagen que tenían frente a sus ojos.
Puesto que ver al gran Sasuke Uchiha dejar que un niño se le aproximará hasta el punto de tocarlo era algo que nunca se veía. E Ino se lamentó una y mil veces de no llevar su cámara fotográfica con ella. Lastimosamente tendría que grabarlo solo en su memoria.
Por otra parte, la pelirrosa no dejaba de ver aquella imagen con una boba sonrisa. Ambas manos apretaban sus mejillas mientras se movía de izquierda a derecha profesando una y otra vez lo adorable que era ver a su Sasuke en ese momento.
—Creo que es hora de irme, frentona —Avisó la pelirrubia sacando a la pelirrosa de su ensueño. Con sigilo y cuidado tomó al pequeño Shisui y lo cargó dejando que su pequeño rostro descansará en su hombro. Sonrío con ternura. Vaya que lo había extrañado.
—Gracias por acompañarme cerda— habló Sakura mientras se alejaban hacía la salida—.Sabes que esto hubiera sido… Um, un poco difícil si hubiera ido sola—comentó agradecida.
—Sabes que puedes contar conmigo— Ino le guiño un ojo—. Además, al parecer Sasuke-kun hizo un gran trabajo. Dale las gracias de mi parte.
Sakura asintió sin borrar su sonrisa.
Antes de despedirse, su rubia amiga con una gran sonrisa le dijo:
—Ahora, ¿Sabes que hacer no? —Tras el asentimiento de Sakura, continuó—, saldrá todo bien, frente. Tienes que contarme todos los detalles, eh. ¡Esperaré tu llamado!
Sakura tras confirmarle con evidente emoción y despedirse de su amiga, cerró la puerta y se apoyó en ella dejando un suspiro escapar de su boca.
Sus mejillas tenían un leve tono carmesí.
¿Todo saldría bien, no?
Mientras caminaba por el pasillo que daba a la sala principal, pudo apreciar todo aquel desastre. Sabía que aquello tenía un rastro a Naruto y junto a él, su novio.
Y supo que debía golpearlos a ambos. ¡Eran peor que niños!
Pero sus intentos asesinos murieron al llegar y ver a Sasuke durmiendo junto a shisui-chan. Aquello de verdad le había ablandado el corazón.
También, supo que había hecho un gran trabajo cuidando de su sobrino. Más que nada tenía aquella corazonada. Y sabía que no se equivocaba.
Se acercó despacio con una manta en mano con la intención de cubrir al pelinegro, pero al momento de estar a escasos centímetros de él, un fuerte agarre en su muñeca la tomó desprevenida.
Pocos segundos después yacía sentada en las piernas del Uchiha.
—¡Sa-Sasuke-kun! Creí que-
—Guarda silencio, Sa-ku-ra.
Sakura obedeció al instante. Supo que estaba molesto por el tono de voz que utilizó. Sintió su aliento muy cerca de su oreja, uno de sus brazos rodeaba su cintura mientras que el otro tomaba su mano en un suave agarre.
Luego de unos segundos, Sasuke rompió el silencio.
—Dijiste que volverías temprano —murmuró el Uchiha con voz ronca, acercó más su boca al oído de la pelirrosa, luego continuó—.Vigilé a un mocoso todo el día y si fuera poco—hizo una pausa, sus hombros se habían tensado considerablemente y con cada palabra su voz se volvía más oscura—, le pediste al dobe que me ayudara. A Naruto, Sakura. ¡Naruto!
Sakura soltó una risita nerviosa. Podía sentir la vena palpitando en la cabeza del Uchiha. Su voz estaba irritada. ¿Tan molesto estaba? ¡Solo tenía que cuidar de un niño y para que le fuera más fácil, le había pedido ayuda a Naruto!
¿Había hecho mal?
—¿En qué pensabas Sakura?
—Yo…— Sakura pensó bien en sus palabras antes de formular una oración. ¿Por qué estaba enojado? No lo sabía. ¿Tan malo había sido cuidar de un niño? ¡Joder, era un niño! Además como era buena, y una novia considerada, le había buscado ayuda. También recordó que nunca le pedía esa clase de favores al Uchiha, ¿Y él se enojaba? De pronto, Sakura se sintió molesta—¡Yo- Yo debería estar molesta!
Giró su rostro para encarar a su novio.
Sasuke enarcó una ceja.
—¿Tú? —Su sonrisa burlista apareció—, te recuerdo que fui yo quién cuido a un mocoso y aguante al insoportable de Naruto.
—¡Sólo fue un par de horas!
—¿Un par de horas? —Sasuke la miró incrédulo—, estuviste todo el día afuera con Ino —Sakura hizo amague de abrir la boca pero la voz del pelinegro la interrumpió—. Te mereces un castigo.
A la pelirrosa le fue imposible contener el sonrojo al escuchar la voz que había empleado el Uchiha. Su mirada se había vuelto la de un depredador quién estaba por atacar a su presa.
Sakura sonrío seductoramente y se acercó al oído de Sasuke.
—Te dije que te compensaría, ¿Recuerdas? —El Uchiha gruño y no espero ningún segundo más para atrapar con anhelo los labios de la pelirrosa.
Se merecía un buen castigo, ¿No?
Por su culpa aquel día había estado con un humor de mierda. Y de no hablar de todas las cosas que tuvo que aguantar por el idiota de Naruto.
Su paciencia había estado al límite. Y el lugar era un desastre. ¡Todo por culpa de la molestia!
Le daría el mayor castigo de todo. Tal y como lo pensó durante todo el día.
Mientras besaba con gran salvajismo a la chica, un pensamiento fugaz pasó por su mente. Intentó quitarlo de su cabeza tan pronto como llegó, pero este estubo presente en todo momento.
Gruño contra la boca de la Haruno. Inquieto.
¿No podía esperar para después? O ¿Mañana para despejar su duda? Intentó concentrarse en seguir devorando los labios de su novia, pero aquel pensamiento no lo dejo tranquilo.
Con molestia y dificultad interrumpió el beso.
Sakura lo miro sorprendida, con una interrogante marcada en su rostro.
—No me has dicho a donde fuiste —El Uchiha había cambiado su semblante a uno serio. En todo aquel momento la chica nunca le dijo a donde había ido. Y en compañía de Ino aquello no le daba muy buena espina.
Sakura tragó duro, se removió inquieta. Lo miró a los ojos algunos segundos para luego desviar su mirada.
El Uchiha se tensó.
—Sakura.
Toda la calor que había invadio a la chica minutos antes, había desaparecido. Sabía que iba a llegar el momento donde tendría que darle explicaciones pero no esperaba que fuera aquella misma noche, ¿Quizás mañana?
—Sakura te estoy hablando, ¿Dónde estuviste? —Preguntó una vez más en un tono neutro. No había enfado ni reproche.
La pelirrosa se acomodó a su lado y miro a su novio. El nerviosismo era evidente.
—Ino me acompañó al hospital —hablo en un murmuro lo suficientemente audible—. Tenía agendada hora con Tsunade-sama.
Sasuke la miro esta vez con preocupación.
—¿Por qué? ¿Tienes algo?
Sakura no lo negó y el Uchiha se impacientó.
—No me he sentido muy bien Sasuke-kun —desvío la mirada ahora a sus manos que jugaban con el borde de su vestido. El Uchiha clavó sus ojos en ella.
—¿Por qué no me dijiste nada Sakura? —Cuestionó con evidente intranquilidad y el enfado lo estaba invadiendo. ¿Cómo él no se había dado cuenta? Cerró sus puños con fuerza, ¿Tan concentrado había estado en las misiones que ni cuenta se había dado del estado de la pelirrosa?—Sakura…
—Estoy embarazada, Sasuke-kun — La chica con lentitud y temerosa miró al Uchiha, lo había soltado así sin más. Los nervios se habían apoderado de ella.
Sasuke se había quedado con la boca entreabierta, sus oscuros ojos miraban los claros de la chica. Las palabras habían calado tan hondo en su cerebro, que se había quedado sin palabras.
—Tengo tres semanas —informó la chica, mientras sentía inevitablemente que las lágrimas se acumulaban en sus ojos—. No estaba tan segura de que lo estaba, p-por eso decidí ir con Tsunade-sama. Ella…
Sus palabras quedaron suspendidas en el aire cuando sintió un fuerte abrazo rodearla. Sasuke la abrazó con tanta fuerza que pensó que la lastimaría. Escondió su rostro en la curvatura de su cuello.
Aquellas palabras rondaban aún con fuerza en su mente. Algó sintió en su estómago. Justo como en el momento en el que Sakura tiempo atrás decidió permanecer a su lado a pesar de todo.
—Yo…
—Tranquilo, Sasuke-kun— calmó la chica mientras dejaba caer unas pequeñas lágrimas. Había tenido tanto miedo ante la reacción de Sasuke. Tanto miedo que en algún momento había pensado en lo peor.
Pero ahora podía decir que estaba feliz.
Aquel abrazo y las palabras que vinieron después desaparecieron todas sus inquietudes.
—Gracias Sakura —agradeció el Uchiha para depositar un beso en sus labios y borrar de paso las lágrimas de su rostro. La calidad que se había depositado en su pecho lo hacía sentir bien. Incluso, muchas veces borraban las inseguridades que lo embargaban.
Y en ese momento entendió algo; el que Sakura le hubiese pedido cuidar de Shisui era por una razón. Y supo de qué se trataba. Sonrío para sí mismo.
Por lo menos ahora, tenía un motivo más para hacerla su esposa. Y claro, hacerle el amor una vez más.
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Fin
Aw :'D
Hola! Aquí le pongo termino a este two-shot, donde visiblemente este fue un capítulo más largo que el anterior, D: Y! ¿Qué tal? ¿Les gustó?
Las cosas para nuestro sexy Uchiha fueron un tanto complicadas, ¿no? Jaja Pero ya ven, se vío recompensado en grande y, semejante noticia la de Sakura! :'D
Y Naruto… Naruto con su gran ayuda, ya ven jaja
Espero de corazón, les haya gustado, enserio :D
Agradesco los reviews, favoritos, alertas y porsupuesto los que se tomaron el tiempo de leer esta historia (mini historia)
Espero sus reviews! Enserio, a ver que tal!
Beso0o00tes nenas!
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Rawamuffin.
