¡Hola! Aquí vengo con la segunda parte de este Two*Shot TAKARI.
¡Espero que sea de su agrado!
Recomendaciones: Si desean, pueden leer los One*shot oyendo las canciones que tienen el mismo nombre que los títulos de los capítulos.
Nota: Las letras negritas son las letras de las canciones en español.
Nota 2: Ni Digimon, ni sus personajes son de mi pertenencia. Solo los uso con motivo de recreación. Sin embargo, la historia si es de mi propiedad.
Nota 3: La canción FOCUS de Tk. es del CD de Digimon Adventure 2 mientras que la de Reflection de Kari aparece como respuesta a la anterior en el CD Girls Power que salió luego de Digimon Tamers.
Capítulo 2: REFLECTION
Pov. Kari
Me pregunto cuándo fue que pasó, estoy segura que no fue algo repentino.
Recuerdo cómo fue que inicio todo, lo recuerdo y no solo por qué tú te encargaste de refrescarme la memoria de aquella forma tan hermosa como solo tú puedes hacer. Recuerdo lo que nos encontrábamos viviendo en aquellos días. Desconcierto, terror, tristeza… sí, recuerdo que todos sufrieron por mi culpa, cuando Myotismon llegó a este mundo. Sin embargo, logramos vencerlo y desde entonces, pasamos por muchos momentos: tristes, alegres, extraños… Diversos momentos colmados de emociones y compañía. Hoy estoy recordando todo lo que pasamos en aquel tiempo…
Y me doy cuenta, tú siempre estuviste conmigo ¿cierto? Eso lo recuerdo bien. Tú me apoyaste, me cuidaste, me protegiste, me observaste, me ayudaste. No puedo evitar sonreír al recordar todo lo que hiciste por mí desde entonces. No voy a olvidar cuando me desperté luego de haber caído enferma en el viaje al Digimundo y te vi. No quería causarles problemas, sin embargo, tú te preocupaste y me cuidaste, al igual que Tai. Tú te quedaste a mi lado hasta que la fiebre se me pasó. Desde que nos conocimos yo también sentí aquella fuerza que nos unió. Quizás, como tú dices, fue el hecho de que éramos los menores, los protegidos o quizás el hecho de que teníamos muchas cosas en común, a decir verdad, yo tampoco lo sé.
Desde un día muy lejano estuviste conmigo y he visto tu progreso en todo este tiempo. Ya no eres aquel niño "llorón", aquel niño dependiente. Maduraste, creciste pero sigues manteniendo aquella alma inocente y hermosa. Sigues teniendo esa esencia protectora llena de esperanza y sueños, que te hace ser quién eres.
Sí, recuerdo todo lo que vivimos en el Digimundo: Viajando, luchando, saltando, rezando por nuestros amigos, corriendo y cayendo pero siempre estábamos riendo.
Aquellos días fueron maravillosos ¿cierto? El simple hecho de haber tenido la dicha de conocer a los digimon y embarcarnos en diferentes aventuras era magnifico y solo se comparaba a la alegría de haber podido conocer a tantos amigos, como tú T.k.
Siempre fuiste un amigo muy preciado para mí.
Cuando nuestra primera aventura terminó y nosotros nos dejamos de ver, recuerdo que no me sentí triste porque algo dentro de mí me decía que nos volveríamos a encontrar. Y así fue, un año después. Nos reunimos todos nuevamente, aunque fue solo por un momento, sin embargo, yo confiaba que el día de volvernos a reencontrar con los digimon llegaría. Y aunque nos tuvimos que separar nuevamente, tú y yo, no dejamos de saber del otro. Aquellos e-mails o cartas nos mantenían al día, sin contar, aquellos 1 de Agosto cuando nos reuníamos todos. Yo también te vi crecer y moldear aquella actitud tan hermosa que conservas. Fue una gran y grata sorpresa cuando te vi entrar al salón de clases aquel año. Estaba muy contenta. Habías crecido aún más; me hiciste reír con aquel comentario sobre lo alta y guapa, que según tú me había puesto. Tú habías crecido T.K., ahora eras más alto que yo, pero seguías siendo el mismo niño que había guardado un espacio importante en mi corazón.
Ahora que lo pienso, tienes razón, aquel día empezó nuestra nueva aventura, aunque no fuimos del todo participes hasta unos días después. Recuerdo con claridad nuestros sentimientos al no poder ayudar, y cuando por fin encontramos los digi-eggs de la Luz y la Esperanza, todo pareció mejorar. Fue hermoso ver que compartíamos algo más, yo creo que en aquella ocasión nos unimos aún más. ¿Tú no lo crees así? A partir de ese día, nosotros comenzamos una nueva lucha y aunque eso no me emocionaba, poder compartir con los digimon, y siendo totalmente sincera, contigo, sí me impulsaba a continuar.
Es verdad, hubo cosas tristes, muchas de ellas, pero tú siempre estuviste conmigo, apoyándome y protegiéndome. Como cuando éramos niños y me protegiste del malvado Piedmon y me ayudaste a escapar o cuando me ayudaste a cavar aquellas tumbas para nuestros amigos que perecieron en la batalla.
Yo sabía que tú siempre estarías para ayudarme, es por eso que cuando me quedé atrapada en la ciudad de los Guardromon no tuve miedo. Yo sabía que tú y quizás los demás vendrían a ayudar, es por eso que resistí todo lo que pude. Busqué la forma de avisarles que me encontraba bien, confiaba que me ayudarían. Y así fue, ustedes llegaron en mi auxilio. Aunque me derribaron, me volví a levantar. Ustedes empezaron a luchar. Lastimosamente, por un momento, nos rodearon y pude notar la preocupación que invadía tu cuerpo, pero yo confiaba que ese era nuestro amigo Andromon y tenía razón. Sé que me arriesgué y los preocupé, pero yo creo que a veces arriesgarse vale la pena.
Pasaron los días y llegó aquel que llevo marcado en la memoria, al igual que tú. Aquel día cuando el mar negro vino por mí. Recordar aquellos momentos en que sentía que era arrastrada a ese lugar, recordar aquellos seres, aquel sonido, aún ocasiona que un escalofríos me recorra el cuerpo. Siempre… conté con Tai para que me protegiera, me cuidara, para que esté allí conmigo. Él siempre cuidó de mí, es por eso que al no tenerlo cerca ese día… hizo sentirme sola y desprotegida…. Me había dado por vencida pero fue el sonido de tu voz llamándome que me hizo despertar la primera vez. Quería huir y es por ello, que salí del edificio, sin embargo, eso no me ayudó. Y allí llegaste tú. No alcé la vista porque sabía que eras tú…
Ahora lo entiendo, aquellas palabras que dijiste…
Me estuviste buscando y cuando me encontraste. Te dije que estuve en el mar, te conté que alguien me llamaba y que yo tendría que irme con ese ser la próxima vez. Me dijiste que no podía hacer eso y yo te respondí que siempre dependí de mi hermano para que me protegiera… Y fue allí cuando reaccionaste. No te culpo, yo hubiera reaccionado igual. Fue mi culpa y es por eso que no es necesario que te disculpes. En ese momento yo no entendí aquellas palabras que salieron de tu corazón. Llegué a pensar que había ocasionado que tú también te apartaras de mi lado. Me sumergí más en mi mundo y fui débil, es por ello que fui llevada al mundo de las tinieblas. Me sentí sola, desprotegida, vulnerable. Al llegar a ese mundo, deambulé hasta que encontré a aquellos digimon. Me di ánimos para poder ayudarlos pero fuimos atacados. En aquel instante desee con todo mi corazón que alguien estuviera a mi lado para poder enfrentar aquel peligro. Sola no podía. Me sentí derrotada. Pensé en mi hermano, en Gatomon y en ti. Realmente, yo quería que tú estés allí. Y fue cuando sentí algo dentro de mí.
Y cuando te vi aparecer, mi corazón saltó rebosante de alegría. Habías venido en mi ayuda junto con Gatomon y Patamon. Observé tu desesperación por ayudarme y al final…. fuiste tú quien me llevó de vuelta. Gracias a ti y Pegasusmon, Gatomon digievolucionó en Angewomon y nos ayudó a derrotar al sirviente del Emperador de los Digimon y pudimos salir de allí. Nunca te lo dije pero gracias, por eso, por todo. Nunca entendí como fue que tú llegaste a donde yo estaba pero quizás lo que Gatomon te dijo en aquel entonces…sea verdad.
A partir de ese momento, nosotros nos unimos más ¿no es cierto? Me preguntaba, cómo era posible que me entendieras sin decirte nada…y ahora ya lo tengo claro.
Estuviste mirándome ¿cierto? Siempre estuviste observándome. Sí, siempre con aquella mirada que transmitía muchos sentimientos. Aquella mirada tan cálida… Yo siempre lo supe, sabía que me observabas pero eso, era una de las cosas que más me gustaban.
Tus ojos eran muy hermosos, azules como el cielo y el mar. Peculiares, únicos entre muchos. Brillantes cual diamante, y llenos de pureza y esperanza. Aquellos ojos en los que me perdí mil y un veces, aquellos que me transmitieron seguridad y me revelaron miles de miedos e inseguridades. Tus ojos eran hermosos, porque eran la ventana de tu alma T.k., de esa alma tan bella que posees. Siempre quise decirte lo que tus bellos ojos me transmitían pero las palabras simplemente no salían. Yo también te observé ¿sabías?, yo también te miraba…
Recuerdo una vez cuando miré hacia atrás y tú, desviaste tus ojos pero... yo me quedé observándote. Por un momento pensé que me lo había imaginado…pero no. Yo siempre lo supe, yo siempre sentí tus ojos... siguiéndome, dándome apoyo. Y ahora puedo decírtelo. Siempre conté con tu presencia cerca de mí. Esta es la reflexión de mis memorias. Ahora puedo ver lo mucho que hiciste por mí todo este tiempo.
Tú me protegiste ¿cierto? Siempre lo hiciste aunque a veces yo no podía notarlo, siempre fuiste muy tímido aunque cuando tenías que expresar tus ideas, lo hacías sin temor. Yo te admiraba por eso. Pero a veces me preguntaba ¿Por qué me protegían tanto? Yo también era una niña elegida, yo también podía cuidarme sola, yo también era fuerte… Quizás, era porque era muy vulnerable. Recuerdo la segunda vez que fui a aquel mundo de las tinieblas… Tú no estabas conmigo, entre en pánico, pero Yolei me rescató. Cuando todo terminó, tú te me acercaste con esa hermosa mirada, aunque la traías sombría. Podía ver preocupación y temor. Me dijiste que pensaste que había vuelto a aquel lugar y te respondía que no volvería nunca más. Tú siempre estabas al pendiente de mi ¿verdad? Pero ¿Quién lo estaba de ti? T.K a veces pensaba que tú dabas todo por los demás, pero ¿quién veía por ti? ¿Quién te protegía a ti? Desde que creciste, te vi imponente, siempre con la cabeza en alto intentando no dejar revelar tus más profundos sentimientos. Por eso…yo quería protegerte también, quería ayudarte, acompañarte. Por eso no podía dejar de preocuparme por ti. Sentía que te lo debía porque... Desde el principio tú me ayudaste ¿cierto?
Desde que el caos se desató por ser yo la octava niña elegida, desde que llegamos al digimundo y empezamos nuestras batallas con los Dark Masters. Recuerdo haber pensado lo increíble que me parecías, aunque teníamos la misma edad, tú te encontrabas en otro nivel. Recuerdo bien, haber visto muchas veces pequeñas lágrimas asomándose por los tus hermosos ojos azules, pero lograbas controlarte y sacabas fuerzas para que yo estuviera bien.
Con las palmas de tus pequeñas manos me ayudaste a escalar aquella soga cuando escapamos de Piedmon, me tomaste de mi mano para no caerme y para mantenernos cerca cuando caímos ambos, me enseñaste a acariciar un digi-huevo para que naciera un digimon bebé. Con esas pequeñas manos me cuidaste y me ayudaste T.k.
Yo apilé mis sentimientos infantiles y comencé a darme cuenta lo valioso que eras para mi T.k. Eras el único que me podía entender sin tener la necesidad de decir algo. Tú me escuchabas, me aconsejabas, me dabas valor y fuerza para seguir. Muchas veces me animaste cuando pensé que no podría seguir o que todo saldría mal. Tú me llenaste de esperanza, me hiciste creer que podíamos proteger la luz del Digimundo. Me ayudaste en mis locuras, como cuando fuimos a ayudar a nuestros hermanos en la pelea de Diaboromon o cuando fuimos tras Chocomon, me seguiste aunque solo te hablé de una corazonada. En ti podía confiar sin dudar, porque sabía que estarías allí.
Me preguntaste quien era el foco de mi corazón, quien era el centro de mis pensamientos y mis sentimientos. Y yo solo puedo responderte que soy una persona egoísta. Hasta un tiempo atrás, solo pensaba en mis sueños, en mis metas. Siempre evadía aquel tema, porque no quería desempolvar lo que en mi corazón guardaba. Aquel afecto que había crecido y se había fortalecido, conforme los años transcurrieron. Sin embargo, nunca me atreví a revelarlos.
Me preguntaste que era Davis para mí, si él era el foco de mi atención y por qué hacía aquellos juegos con sus actitudes. No me mal interpretes por favor, Davis es un amigo muy preciado para mí, nos conocemos desde la primaria y yo lo admiro mucho. Él tiene aquel poder de creer en todos, es un alma pura y sincera. Quizás no sea muy listo pero siempre da todo de sí. No creas que era inconsciente de lo que él sentía por mí, al principio si me parecían extraño sus actitudes conmigo, pero como te dije, él es una persona muy sincera. Una vez me lo confesó pero yo solo pude decirle que aun éramos muy chicos, aunque siendo totalmente honesta, fue algo en mí que me dijo que no podía aceptarlo. Tenía otros sentimientos con él. Él lo entendió pero prometió no darse por vencido hasta que yo lo pueda ver… me da un poco de pena decirlo, pero eso jamás sucedió… Porque yo nunca olvidaré tus ojos y todo lo que me transmitías con solo una mirada.
Es demasiado tierno para ser llamado amor ¿verdad? Pero es la única palabra que se me viene a la mente cuando pienso en aquella persona que hizo darme cuenta de todos esos sentimientos que albergaba dentro de mí. Porque yo crecí admirándolo, crecí observándolo tanto como él a mí. Yo crecí aprendiendo a entenderlo. Porque el destino se encargó de hacernos el uno para el otro, hasta en las más mínimas cosas en común. Porque aprendí a conocerlo y él a mí, porque fuimos y somos grandes amigos. Y porque T.K., tú eres el foco de mi corazón, de mis pensamientos y aún ahora tus ojos son algo atesorado para mí...
Tú siempre estuviste para mí, en cada problema, en cada situación. Muchas veces me salvaste con tus palabras, con tus acciones. Y es por eso, que eres lo más preciado que he podido encontrar en la vida. Esta es mi reflexión de indudable eternidad. De esto estoy segura pues… si no me equivoco, ambos volvemos a tener algo en común. Ahora no es solo tener, cómo dijo Patamon: "Digimon diseñados perfectamente", tampoco tener emblemas importantes o una historia en común juntos…Ahora tenemos un sentimiento.
Tus ojos eran muy hermosos, ¿eran? Me equivoco al decirlo así, tus ojos SON muy hermosos. Son la luz que me impulsa a estar de pie.
Quizás antes no lo demostraba por temor a arruinar lo más bello que he conseguido. Yo siempre quise tomar tu mano, mirarte a los ojos y poder ver tu corazón. Sin embargo, cuando miré hacia atrás desviaste tus ojos pero... a decir verdad, yo siempre sentí tus ojos.
Esta es la reflexión de mis memorias. Esta carta, son mis sentimientos más profundos para ti. Esta es mi respuesta T.K. Mejor dicho, esta es nuestra respuesta. Esta es la reflexión de ambos cuando aún éramos niños. Un sentimiento que surgió de una amistad y una unión especial, y fue creciendo para convertirse en el sentimiento que ahora llevamos los dos.
Kari.
Fin del Pov. Kari.
El muchacho acabó de leer la carta y alzó la vista. Había un hermoso cielo teñido de naranjas. Respiró hondo.
Flash Back
Aquella tarde, al volver de sus talleres, había encontrado aquel sobre en su casillero. Era blanco y en el frente rezaba con letra fina: "Para T.K. Reflexión". Por un momento se quedó pasmado. Sabía de quien era aquella letra, la conocía a la perfección. Intentó tragar saliva, pero tenía la boca seca. Se preguntaba… ¿era acaso esta su respuesta? No había pasado más que un día desde que él le entregó la suya. En aquel día, no había podido verla para nada. Podido, querido, realmente no lo sabía. Él había intentado centrarse en otras cosas. Tomó el sobre y cerró el casillero. Se alistó y salió del edificio en donde su compañero le dio el alcance.
-¡T.K! ¿Qué sucede? Tienes un semblante triste. ¿Pasó algo con Kari? – preguntó el pequeño. Él era su mejor amigo, era consiente de todo lo que él sentía y todo lo que pasaba.
-Patamon ¿Te molestaría adelantarte a casa?
-Sí, no hay problema pero... ¿Vas a estar bien?- preguntó con notoria preocupación. El rubio sonrío.
-Eso espero
-De acuerdo, pero si te pasa algo, no dudes en llamarme ¿de acuerdo?
-Sí, gracias por todo Patamon. – sin más, el pequeño voló y se perdió de la vista del joven.
Observó el sobre y decidió ir a uno de sus lugares favoritos para poder estar tranquilo. Caminó por las playas, escuchando las olas y sintiendo la brisa alborotándole el cabello. Hasta que llegó, aquel punto en donde había gritado su nombre años atrás y por un milagro, su imagen había aparecido. Desde aquel día, ese se había convertido en uno de sus lugares especiales.
Fin del Flash Black.
Oyó unos pasos a su lado, sabía quién era, no era necesario desviar la mirada.
-Entonces…- empezó a decir él.
-¿Creo que todo está dicho no? - T.K sonrió. Una nube de sentimientos se formaba en su interior. Volteó la mirada encontrándose con la de ella, quién había aprovechado aquel instante para sentarse a su lado.
-Sí - respondió él
-¿Ya no hay más dudas? - preguntó la castaña colocando su cabeza en el hombro del rubio.
-Solo una...
-¿Y cuál es?
-¿Qué pasará ahora? Digo, con nosotros...
-Yo creo que eso, lo dejamos al destino - respondió ella con una sonrisa en el rostro. Él también lo hizo.
Aquellos sentimientos que ambos guardaban se transformaron en palabras, en melodías, en verdades. Y no se necesitó nada más para comprender lo que iba a continuar...
FIN
¿Qué les pareció? Disculpen que sea demasiado corto. Seré honesta, esta parte me costó mucho hacerla...
Fue duro, y aunque creo que es un poco -mucho- cursi, así quedó.
Gracias a todos por seguir mi historia y gracias a los reviews 3
¡Saludos!
