N/A: mi primer Brick espero les guste!
Advertencia: los personajes de The Walking Dead no me pertenecen... solo juego con ellos.. ojo si no estas de acuerdo en los romances con diferencia de edad entonces no eres un fan Brick.
Heart Attack
Amar significa tener otra razón para despertar cada mañana. da lo que quieras, pero si lo que necesitas. Y lo que Beth necesitaba era Amor.
Elizabeth Greene, la imagen retratada y viva de la simpleza. Sin nada con que impresionar mas que con una personalidad que busca la manera implacable de sacarte una sonrisa, aunque hayas tenido un día de la patada. Sus ojos azules contrastan la rareza de sus rasgos, debido a que en su pueblo era algo totalmente extraño de heredar, así como su piel blanca pero algo tostada (regalo del sol abrasador de su ciudad natal) lograban que sus orbes azulados resaltaran un poco mas, su cabello rubio brillante y largo, de una altura media y un cuerpo sencillo (para un latino), senos no muy grandes pero tampoco chicos y su trasero que acompañaba el tamaño de sus pechos, con curvas que delataban su origen.
Pero para ella era muy común.
Beth no creció junto a su padre, su madre Josephine, tenia familiares en Sur América, y cuando se divorció de Hershel se fue (estando embarazada de beth) dando luz en esas tierras. Fue presentada en los estados unidos por sus padres, siendo así una norteamericana legal. Hershel rogó a su madre de no arrebatarle la oportunidad de ver crecer a su hija menor, ella solo le prometió que lo visitaría. Beth no odiaba a sus padres por su gran corazón ( y las no muy largas y explícitas explicaciones de Josephine). Su madre muere de cáncer a sus 16 años dejando a Beth con su tía Anais; Cuando la ojiazul alcanzó esa edad en la que podías huir sin policías detrás, decidió ir a la Granja de su padre, aunque la despedida le fue dolorosa ya que amaba a su tía, la emoción y curiosidad de vivir permanentemente en otro lugar, ver mas seguido a Maggie y compartir con su padre acaparo todos sus sentidos; Beth con su gran corazón (y las cortas y no muy detalladas explicaciones de Josephine) no odiaba a sus padres, pero si odiaba su cruel destino de no poder crecer al lado de su familia. en el microsegundo en que sus pies volvieron a tocar la superficie de esa pista, ahora Beth con 21 años sintió que habían pasado siglos desde la ultima vez que lo hizo, siendo en realidad 4 tortuosos años desde que su madre murió, siendo Beth con 17 que su tía la trajo por primera y ultima para compartir la pena con su familia.
Se Sintió una figura de monopolio que acababa de caer en una propiedad de valor la cual podía comprar. Aunque Atlanta le resultaba muy atractivo, su destino no era ese para ser exactos.
King County, aunque era pequeño, era acogedor con ese toque que te hacia sentir en casa y eso era lo que la rubia anhelaba.
Maggie y su hermano Shawn (hijo de la nueva esposa de Hershel), la estarían esperando en el aeropuerto para llevarla a su destino definitivo. Aunque la castaña la trato de persuadir para que permaneciera en Toscana debido a que no quería que su hermana pequeña dejara la vida que había construido por mas de 20 años, al enterarse que Ellie (apodo que beth le dio a su BFF) también se uniría a su idea (además de Elizabeth ya era mayor de edad) tuvo que callar su razón y dejar paso a la alegría y la emoción de tenerla junto a ellos.
- Bethy!- exclamó al ver a su pequeña hermana aparecer.
-Maggie! Shawn!- gritó casi al borde de lágrimas que le costaba contener, incluso cuando envolvió sus brazos alrededor de la castaña se sintió casi inverosímil, casi irreal, no sabía cuánto la extrañaba hasta que la sintió contra su cuerpo.
- hay Bethy!- gimió- Mi Bethy cuánto me hiciste falta!- dijo entre mocos y sollozos ahogados mientras apretaba más y más a Elizabeth.
-y tu a mi - no pudo decir más ya que solo sintió cómo su hermano las atrapó en un abrazo de oso a las dos.
Maggie Rhee de 33 años, alta, ojos verdes esmeralda, pelo castaño y de tez mucho mas pálida que la de Beth y un cuerpo menos voluptuoso que el de su hermana que dejaba notar la diferencia de sus raíces; Maggie, a diferencia de la ojiazul, tenia un cierto desdén a su madre, aunque la amaba y estuvo a su lado por 12 años y Josephine jamás se desentendió de ella, nada justificaba su partida; tampoco culpaba a Beth, al contrario la adoraba mucho, volviéndose muy protectora de ella, eran muy unidas y la distancia nunca construyó un abismo entre ambas. Cuando Maggie contrajo matrimonio con Glenn Rhee, Beth fue la dama de honor de la boda, la rubia tenia 14 y Mags contaba con 26 al igual que su prometido, Elizabeth recuerda que su hermana no paraba de su torrente de lágrimas de emoción, una de ellas era la inesperada presencia de su madre y lo hermosa que lucia su risitos de oro como la castaña llamaba a Beth de cariño. Fue ese mismo año en que Beth se enteró que sería tía, recuerda que pasaron días juntas buscando nombres para el bebé, Maggie no se iría aún de luna de miel ya que se negaba a no aprovechar la visita de su madre y su hermana.
Maggie estaba dispuesta a recibirlas en su casa, pero Beth y Ellie estaban decididas a ser independientes. Así que ya ambas habían alquilado un departamento para las dos, acordando colaborar en los quehaceres y el mantenimiento de éste. Su nuevo hogar se encontraba cerca de la granja y la casa donde su hermana vivía con su hermano-en-ley y su sobrina Sophia de siete años.
En el camino a King en el auto de
Maggie, Shawn no paraba de bromear a su hermana bebé y a su amiga.
- deberías dejar de tomar mucho sol hermanita! Estas negra!- burló a Beth en un momento del trayecto.
- cállate torpe! No ves que en Venezuela el sol no es muy cariñoso que digamos - dijo beth riendo.
- pff si claro. Estas negra!
Shawn era 6 años mayor que la rubia, tenia 27 años. Y Beth lo conoció cuando tenía 4, y Shawn 10, así que por su cercanía de edad, él rápidamente se convirtió en su hermano sobre protector mayor. Shawn y Beth eran unidos, y él las amaba a ambas como si fueran su propia de sangre, siendo el hermano varón, aunque Maggie era la mayor.
Beth no opinó mucho cuando su padre se volvió a casar, pero que niña de tres años puede criticar a su madrastra; cuando conoció también a Annette le tomó cariño, y la acepto, su hermana era otra historia. Aunque la castaña acepto a Shawn y lo quiso, Maggie, como cualquier adolescente de 16 años no aceptaba la idea de alguien tomar el lugar de su madre, además de otras razones que la castaña no toleraba, una era la diferencia de edad entre ambos, mientras su padre andaba casi en los cincuenta, ella caminaba por los treinta. Y Maggie era reacia a eso y a tener a otra persona que quisiera reemplazar a Josephine. Pero con el tiempo aprendió a quererle hasta el punto en que, aunque el puesto de su mamá nadie lo ocuparía, la veía como su segunda madre.
- estoy ansiosa de ver a Sophia. Debe estar inmensa - dijo beth inmersa en pensamientos de una mezcla de melancolía y conmoción.
- no la imaginas - exclamó Maggie mientras conducía sin apartar la mirada de la carretera.
- y muy tremenda si deseas saberlo, la última vez trato de cortar mi cabello mientras tomaba una siesta en la sala - recordó Shawn mientras agrandaba sus ojos marrones al recuerdo.
- recuerdame anotar evitar tomar intervalos de sueño al alcance de tu sobrina porfa - Ellie murmuró a los tres Greene algo asustada. Los hermanos rieron al ver su reacción.
De repente Beth reconoció un cartel muy familiar: "Bienvenidos a King County". Una mezcla de emociones surcaron desde su pecho hasta su vientre, estaba ansiosa por bajar del auto y gritar de la emoción, dios como extrañaba esto. Sintió un apretón en su mano se volvió y noto que Ellie tomaba su mano. Beth sonrió esa era una cosa que amaba de su amiga, sabía exactamente lo que le pasaba sin necesidad de preguntarle. Miro otra vez al lugar que tenia tiempo sin ver y notó, tanto caras conocidas, como algunas que le costaba recordar.
El Condado de King no había cambiado mucho desde su última visita, aún se podía sentir ese calor cómodo, que te hacia sentir en casa, e incluso se veía más hermoso.
Una patrulla estacionada al frente de una cafetería, le recordó los excelentes policías que existían en el Condado, incluyendo el Sheriff Cordero, un gran hombre amable y cariñoso que a sus 43 años demostraba la gran humildad de su corazón, Beth lo conocía desde años atrás y le tenia mucho aprecio, cómo alguien más de su familia.
León, la ojiazul rió internamente al recuerdo de uno de sus mejores amigos en King, ambos, junto a Tara (su primera y única experiencia lésbica, mejor amiga, hermana y confidente), Amy (mejor amiga, hermana y segunda confidente), Jimmy (su primer novio y consejero de chicos) y ella (la salvadora y ángel del equipo). Recordaba como si fuera ayer las miles locuras y aventuras que los cinco hacían, cómo bailar en las tiendas a las que entraban, cantarle cualquiera que les pasara por su lado, las chicas (tratar por parte de Beth, fingir por parte de Tara y Amy por gusto) coquetear con los oficiales y los chicos con las meseras y cajeras de la cafetería, también los sermones que les daba el diputado Cordero sobre madurar un poco, ellos (Tara, Amy y Beth nada más) solo decían que todavía estaban muy verdes y no sabían cuando les tocaba su temporada.
Cada uno era una esencia diferente: Jimmy era el guapo y galán, capaz de engatusar a cualquier chica, esa fue una de las razones de la ruptura de su noviazgo, aunque Beth luego descubrió el gran amigo que era; Amy, la típica reina del baile de la secundaria, rubia y bella de pies a cabeza, toda una maestra natural del coqueteo con el sexo opuesto, y aunque Beth odiaba que la llamaran zorra o perra o puta las otras chicas y la defendía de cualquiera que la llamara así, ella se dirigía a Amy por esos mismos seudónimos, claro con el cariño en ellos y a la rubia no le molestaba si venia de ella, Beth veía casi irreal que una chica popular como Amy y una común y corriente no tan malvada como ella, podrían ser BFF?!; Luego León, el correcto, la voz de la conciencia y la razón del equipo, aunque no era para nada santo, siempre pensaba las consecuencias de sus actos, y hallaba siempre la manera de divertirse con un castigo que a la final no sería demasiado grave para sufrir, la mayoría de las veces solo Beth estaba siempre de acuerdo con León, los demás le pedían ser más arriesgados, pero aún así nunca fueron en contra del futuro oficial del Condado; Tara, la ruda, arriesgada y loca del grupo, siempre antiparabólica e ignorante a lo que pensaban o decían las personas de ella, su sinceridad es una de sus fuentes, si te veías espantosa no le daba pudor decírtelo, aunque con ella y Amy lo hacía con un poco de tacto y toque protector; Beth en la visita a la boda de su hermana, tenía cierta curiosidad sobre lo que sentía su amiga al besar a una chica, así que Tara le preguntó si quería intentar, pero le explicó que solo lo haría para que su rubia mejor amiga no fuera tan... Inexperta e inocente. Esa fue la única vez que lo hizo, recuerda que después, ambas no paraban de reírse, y los otros solo las veían como bichos raros, sin la menor idea de lo que sucedía. Elizabeth era mucho más unida a Tara, más que con Amy, se contaban de todo sin pena en ellas, y beth la amaba como su hermana, tanto a ella como a Amy también.
Y por última ella, la última pizca de inocencia del equipo, pero solo diminuta ya que ella a la final resultaba ser la combinación de los cuatro en uno, la niña pequeña como solían llamarla, Tara Amy Jimmy y León siempre la protegían, como mascotita, para ser honesta; pero fueron ellos quienes la enseñaron a ser... Perra. Nunca abandono su forma de ser, pero beth no quería ser otra tonta a quien se podía vacilar. Elizabeth en sus cientas relaciones pasajeras, lo había puesto en práctica siempre, nunca duraba más de un mes con un novio y nunca se enamoro de ellos; cuando salió con Jimmy, lo llegó a querer y el a ella, pero Jimmy no podía dejar fácilmente su forma de ser así que rompieron para evitar lastimarla. No fue hasta que se topó con Zach, un compañero de clases. Ella tenia 18, al igual que él, recuerda que era tan dulce que por primera vez, la ojiazul decidió dar una oportunidad; fue su única y larga relación que había llegado a tener, un año y seis meses, esa cantidad no salia de su cabeza aunque lo intentará. Y cuando sintió que estaba dispuesta a abrir su corazón por primera vez y darle rienda suelta a sus sentimientos hacía él.. Todo se fue por la borda.. Zach debió mudarse a Dubay con su abuelo y no volvería otra vez. La rubia quedo devastada al ver partir al único ser a quién estaba decidida a entregarse en cuerpo y alma; y así beth volvió a cerrarse, tomando los hechos como una señal de que debía seguir como antes: una desgraciada infiel. Ya eran dos años desde eso, y Elizabeth ya lo había dejado en el pasado, lo había enterrado, olvidándolo para siempre.
Volviendo a sus viejos compinches: ¿Cómo estarán? ¿Qué habrá sido de sus vidas ahora? ¿ Cuánto habrán cambiado?¿Será lo mismo o al menos parecido a lo de antes?
Todas esas incógnitas por responder pasaban como ráfagas de viento por la mente de Beth cuando el coche de su hermana se aparcaba al frente de su nuevo hogar, era pintoresco como se lo imaginaba, situado en una parte de King donde todos se saludaban en las mañanas y te preguntaban por tu vida; bajo ansiosa por sentir el sol de Georgia impactar contra su piel, cerró los ojos por instinto disfrutando por otra oportunidad más, la sensación de calidez que te noquea los sentidos, olvidando por completo tu alrededor. Y eso paso, beth olvido su alrededor, tanto que se encontraba al lado del automóvil aparcado, pero el detalle era que se encontraba en la parte que daba hacia la calle, no a su casa; no fue hasta que el sonido de un claxon la asusto hasta el extremo de sentir su corazón explotar de impresión.
Abrió abruptamente los ojos y se giro a la procedencia de su aturdimiento, para encontrarse con una patrulla, Perfecto, pensó beth, no tenía ni dos minutos y ya seguro la estaban mirando como la ridícula de la carretera.
Pero luego la vergüenza se torno curiosidad, ¿Será León? Sabía muy bien que el ahora es policía, pero él no era el único que conducía un auto policial!... Se aparto del medio de la calle solo para ver como el coche se estacionaba al frente del de Maggie. joder!, desde cuando multan por ser idiota como ella lo era, al parecer desde el tiempo en que no venía a visitar; la puerta del chofer se abrió y ella vio como un hombre... Dios mio.
Elizabeth Greene no recordaba la última vez que había sentido que el aire se atascaba en sus pulmones, como sus piernas de repente se tornaban más debiluchas de lo que eran y cómo sus ojos perdían la discreción y significado de la palabra: disimular.
Alto, o si muy alto, con un cuerpo esbelto pero que aún en su traje de oficial se notaba lo trabajado que estaba, brazos musculosos pero no exagerados y beth noto lo sexy que se veía ese bronceado en ellos.
Camino hacia donde ella se encontraba como una estatua embobada, y vio ese caminar sureño y su mano reposando en su Colt Pyton en su cadera, que la hizo recordar a una película de vaqueros que había mirado la semana pasada con Ellie en casa de su tía Anais. Tenia un sombrero de Sheriff, y era eso lo que le impedía detallar mejor sus rasgos faciales, cuando volvió del espacio se dio cuenta que él ya estaba frente a ella mirándola fijamente con sus ojos celestes, ahora si lo podía detallar, sus labios, su nariz respingada que le daba el toque de chico duro y de tez blanca; no sabia si era el sol o la mirada intensa del hombre, que estaba con una expresión analítica en su perfecto rostro, pero estaba algo acalorada por dentro.
- Diputado Grimes - sintió la presencia y la voz de Maggie a su lado ahora. Grimes debía ser su apellido.
- Señora Rhee - saludó Grimes ahora mirando a su hermana. Su voz ronca y suave era magnífica a sus oídos, así como el acento en sus palabras que delataban de donde era. Sonreía, mientras las arrugas se le formaban debajo de sus ojos.
- Que grato encontrarlo ahora, Oficial Walsh - dijo Mags, y fue cuando Elizabeth notó la presencia de otro hombre más atrás de Grimes. Era más alto y más musculoso, y a diferencia del que estaba frente a ella era moreno y se veía... Intimidante.
- Señora Rhee un placer verla - Walsh inclinó su cabeza como saludo a la castaña.
- igualmente - sonrió Maggie mientras sintió como envolvía un brazo alrededor de sus hombros, mierda mierda mierda, no no - Les quiero presentar a mi hermana, Elizabeth Greene, ella vivía en Venezuela, pero acaba de mudarse a King.
La atención de los hombres se dirigió hacia ella, tragame tierra, beth quería correr, jamás le había gustado ser el centro de atención, no al menos a la hora del sexo, y peor de dos policías que no juegan carro, como Amy solía decir.
- Un placer señora Greene, soy el Sheriff Rick Grimes, y él mi compañero, oficial Shane Walsh - se presentó con una sonrisa cálida y señalando a Shane, quién dio una sonrisa coqueta - bienvenida.
- Muchas gracias oficial Grimes y Walsh - devolvió a ambos con una sonrisa un tanto seductora (viejo hábito con hombres guapos), compórtate- y por favor llamenme Beth, señora me hace sentir vieja - bromeó rompiendo el hielo. Los tres rieron. Y Maggie le dio un codazo en las costillas.
- no hay de que, Señorita - respondió Rick con una encantadora sonrisa. Beth solo río por la caballerosidad de Rick.
Beth de repente encontró la ausencia de Shawn y Ellie, Dios, tan estúpida estaba del hombre que se olvido de su mejor amiga, que cruel.
- Hey y Ellie? - preguntó olvidando la presencia de los nuevos conocidos, con un deje de culpa.
- tranquila Bethy - rió la castaña a la repentina reacción de su nena - no notaste que ella subió las cosas con Shawn al departamento? - preguntó divertida Maggie, descarada, sabía exactamente lo que pasaba. Un rubor atravesó la cara de la rubia. Evitando el contacto visual con Rick, que estaba en el mismo lugar.
- Amm, no parece que... Iré a ayudarla - cambió de tema, no dejaría que, el ayudante del Sheriff, notara su admiración hacia él - un placer a ambos espero verlos pronto - se despidió con una rápida mirada, ellos solo dijeron un hasta pronto, acompañado por un señorita por parte de Rick.
Camino al interior y llegó donde Ellie estaba bromeando con su hermano. Ambos se volvieron mirando expectantes de su agitación.
- que te pasa EllieTwo? - preguntó su pelirroja amiga, usando el sobrenombre que ella le había dado a beth, sus nombres empezaban por El, Elena y Elizabeth, así que Beth la llamo primero Ellie, y luego Elena decidió que beth sería EllieTwo.
- A que te refieres? - miro a Ellie con el ceño fruncido.
- Estás rosada.
- Jodete - exclamó beth sintiendo el calor en sus mejillas.
- Y ahora... Estás roja - colaboró Shawn aguantando la risa.
- vayanse a la mierda - gritó furiosa de si misma por su ridícula reacción con ese Rick Grimes. Ni lo conocía aún! NI lo conocía... No negaba lo atractivo que era, pero era la gran influencia que había provocado en ella en menos de cinco minutos! Por dios si ella era capaz de engatusar sin ruborizarse y él Sheriff lo había logrado con solo una inocente interacción.
Bueno EH aki el primer capitulo... Disfruten..
