Disclaimer: Hola a todas quiero decir que los personajes de InuYasha no me pertenecen si no a la gran Rumiko Takahashi y hago esto sin ninguna intención de lucro.
Bueno, muchos querían una especia de continuación y no le vi nada malo el colocar esto, jejejeje espero que les agrede, su fiel, pero lenta escritora.
Aclaraciones de la autora.
Pensamiento
(Aclaraciones o notas)
Cambio de escena:
Tenía tiempo sin saber de sus amigos, ahora era mucho mas madura que antes, su cabello había crecido, su cuerpo había tomado curvas muy definidas y esbeltas gracias al Sengoku.
No puedo decir que todo fue malo, ahora es invierno y si es cierto que aun quiero a InuYasha, hay un nuevo hombre en mi vida, se llama Seiko, se parece mucho a Sesshoumaru, yo diría que es su reencarnación, pero su pelo no es plateado si no rubio muy rubio, a veces sueño con regresar, pero no puedo, se que no soy parte de ese mundo, que estoy donde pertenezco además ya es muy tarde.
-Mamá, ¿¡me puedes dar más galleta por favor!?-chillo una niña de cabellos castaños tirando a rubio
-Por supuesto querida-le dijo dándole lo deseado y besando la frente de la pequeña que se fue contenta
-Viste mamá si me dio otra-y muy infantilmente le sacó la lengua al niño de la misma edad pero con cabello negruno
Esos dos eran su vida ahora, Kaihime y Shaoran, estaba feliz tenía un maravilloso esposo que la amaba, una casa, un jardín y hasta un perro, nunca pensó que al dejar el Sengoku de esa forma tan precipitada pudiera sobrevivir, pero Seiko se encargo de borrar las huellas de InuYasha y darle una nueva oportunidad de ser feliz
-Cuanto los extraño amigos-dijo la azabache tocando con nostalgia el pozo, pronto sintió unas manos que la abrazaban por la espalda y se afirmaban en su cintura
-¿Por qué no los visitas?-le dijo su esposo tranquilamente
-No puedo-le dijo tranquilamente mientras sentía como el la volteaba lentamente, no podía ocultarle nada a el, por que si guardaba secretos nunca habría podido superar los recuerdos de su otra vida en el pasado
-No hay nada que tu no puedas hacer, ve quédate unos días yo te esperare-le dio un apasionado beso en los labios y se marcho
Amaba a su esposo estaba segura y por esa simple razón cerro con llaves las puerta del pozo, dejando atrás aquel bello pasado y que si muy cierto la lastimo la izo crecer como persona, ¿su vida ahora?, era como cualquier otra, pero sin duda era la mujer mas afortunada…
Es verdad el primer amor nunca se olvida, simplemente se guarda y se deja pasar, nada es indispensable, por que siempre habrá algo que lo sustituya, la vida esta echa por etapas, que van pasando solo que a veces nos estancamos en situaciones, hechos o amores y no los dejamos ir por miedo a que regresen.
Es mentira que hay que dejar al amor para que este vuelva. Porque simplemente si lo dejamos marchar no volverá, eso lo entendí con InuYasha. Por eso ahora vivo el presente con pasión y amor a veces miro hacia atrás y me doy cuenta que nunca perdí nada y a nadie simplemente madure para poder valorar lo que tengo ahora y gracias a todo lo que viví en el Sengolu hoy puedo decir que mi felicidad llego ¡al fin.!
