Quiero tenerte ll
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En otras circunstancias, debería sentirse feliz al tener a la mujer que más amaba en su apartamento a mitad de la tarde a solas. Bien podría estarla besando, abrazando o haciéndola suya de mil formas. Pero en vez de eso estaban sentados en el pequeño sillón sin decirse una palabra.

Lo sorprendió bastante que precisamente ella fuera a verlo, pero desde que llego no le había dicho nada, no le dedicaba ni la más pequeña mirada; tan sólo entro y se sentó en el sillón, bajo su mirada, que se posó en el suelo, como si este fuera lo más interesante que hubiera en el mundo, y eso, en cierto modo lo preocupaba.

-¿me vas a decir por qué estas así?-pregunto por fin después de un muy largo silencio.

La avatar solo lo miro por el rabillo del ojo y dejo salir un suspiro.

-creo que...ya lo sabe.

La miro perplejo-¿quién sabe qué korra?

-Iroh ¿quien más?-contesto como si fuera lo más obvio del mundo.

Ella por fin se atrevió a verlo a los ojos, y Mako logró ver todo el dolor y la angustia que sentía en esos momentos.

-por... ¿porqué lo dices?

-por que ayer...

Mako no soportaba ver a korra de esa forma, además, su preocupación estaba pasando a ser ansiedad.

-Korra, dime -insistió el maestro fuego, mientras se acercaba más al cuerpo de la avatar y pasaba un brazo por detrás de su cintura.

-prometes que... No harás nada estúpido.

Parpadeó un par de veces y le dio una pequeña sonrisa, dándole a entender que se lo prometía.

Korra suspiro y lo miro a los ojos, en cierta forma no quería decirlo lo que había pasado, se le hacía algo ridículo, al fin de cuentas él y ella no eran nada. En tal caso, ella bien pudo haberse acostado con Iroh, puesto que él era su prometido, pero era engañarse, desde la primera vez que estuvo con Mako, nunca dejo que Iroh la tocara y en cierto modo, ella le había sido fiel a su amado maestro fuego. Por eso sentía la necesidad de decírselo a alguien, necesitaba desahogarse de cómo se sintió al ser acariciada por alguien más que no fuera Mako, se había vuelto tan dependiente de él que ni siquiera le daban ganas de estar con alguien más. Además sentía que tenía que decírselo, quería que la hiciera sentir mejor. Por lo que tomo valor y se lo dijo.

-ayer, Iroh llego de su misión, quería...quería que él y yo...bueno, ya sabes-hizo una pausa y estudió el rostro del maestro fuego, que estaba más serio de lo normal, además sentía que el agarre en su cintura un poco más apretado. Con todo el valor que pudo, continuo-yo...trate de evadirlo, como siempre, pero esta vez fue más..."insistente"-quería decir violento, pero prefirió no hacerlo, no sabía cómo podría reaccionar él.

-¿ese imbécil se atrevió a tocarte?-pregunto enojado al momento que se separaba bruscamente y se ponía de pie frente a ella. Mako suponía que algo así podría pasar, a él no le importaba que fuera el prometido de ella, no le importaba si él tenía más derecho al estar con ella. La sola idea de ese tipo tocándola como él lo hacía, provocaba que sintiera el fuego correr de una manera agresiva en todo su cuerpo, muy distinto al que sentía cuando le hacía el amor a la avatar.

-no-contesto en un susurro.

-¡dime si se atrevió a tocarte! ¡Porque si lo hizo te juro que le voy a enseñar lo que pasa cuando se meten con lo que es mío!-grito. Definitivamente decirle había sido un error.

-Mako cálmate, de saber que te ibas a poner así no te hubiera dicho nada-cada vez se convencía de que había cometido un error al ir a buscarlo. Se paró del sillón y estuvo a pocos centímetro de él-¡no me hizo nada!

El maestro fuego tomo los brazos de Korra y la jalo contra su cuerpo- ¡no me pidas que me calme! ¡Ese idiota no te va a volver a tocar! ¡Por qué tú eres MÍA!

Ella como pudo se zafó del agarre de Mako y lo empujo para que la dejara pasar, no podía creer lo estúpida que había sido a irle a decir eso, ¿de verdad pensó que se lo iba a tomar a la ligera? ¡Por supuesto que no!, se le olvidaba que estaba tratando con la persona más celosa y posesiva de todo el mundo terrenal y espiritual.

Estaba por salir cuando Mako empujo la puerta fuertemente para cerrarla de nuevo y así evitar que ella se fuera. Le dio la vuelta bruscamente y la pego contra la puerta, poniendo sus brazos a cada lado para acorralarla.

-tú no te vas de aquí hasta que me digas que fue lo que pasó-le ordeno.

Se quedaron viendo por algunos minutos, toda la angustia, presión, preocupación, incluso remordimientos que había sentido hace apenas unos momentos, se esfumo como por arte de magia, dándole paso a un enojo igual o aún más grande que del maestro fuego.

-ya te dije que fue lo que pasó ¿y sabes qué? No sé porque te estoy diciendo estas cosas ¡Al fin de cuentas lo que haga con mi prometido no te importa!-hizo mucho énfasis al mencionar a su futuro esposo.

Mako sentía que su enojo iba creciendo, no entendía la actitud que tenía la avatar. Primero llegaba con una cara de tristeza y preocupación que apenas y podía con ella, después le contaba cómo es que su "futuro marido" intento acostarse con ella y finalmente le reclamaba por su actitud ¿entonces de qué forma quería que actuara? ¿A dónde quería llegar con todo eso?

-así que... ¿Te vas a ir a la cama de ese imbécil?-pregunto con el tono más hiriente que pudo. De inmediato se arrepintió de haberlo hecho, ya que vio como los ojos azules que tanto amaba se volvían cristalinos. Cosa que duro poco, ya que ella frunció el ceño y le dio una fuerte bofetada. Haciendo que el retrocediera.

-¿y tú por quien me tomas?-pregunto totalmente ofendida y herida-¿crees que soy igual que tú? Qué cuando terminas de estar con migó te vas a la cama de Asami-lo acuso al borde de las lágrimas-¡porque yo, a diferencia de ti, NUNCA me he acostado con Iroh, y por alguna estúpida y extraña razón, te soy fiel a ti cuando debería de serle fiel a él!

-¡yo nunca me he acostado con Asami!-se defendió él, volvió a acorralar a Korra contra la puerta, sólo que esta vez, pegó todo su cuerpo al de ella.

-si claro-respondió con sarcasmo-como si no supiéramos que conmigo es con la que te desquitas cuando estás mal-trato de empujarlo para salir corriendo de ese apartamento, pero tal parecía que Mako le leía el pensamiento, puesto que, presiono más su cuerpo contra el de ella y tomo sus mejillas para que lo viera a los ojos.

-escúchame bien korra, yo nunca me había, ni me he acostado con Asami desde que hicimos el amor por primera vez, y es increíble que sigas pensando que me desquito contigo ¿cuántas veces te lo voy a decir? Te amo demasiado como para usarte para eso.

-si tanto me amas ¿por qué sigues con ella?-contraataco a la vez que lanzaba su brazos lejos de ella.

-¡por la misma razón que tú sigues con ese idiota!-le grito y acto seguido la abrazo fuertemente a él.

-¡suéltame Mako!-le ordeno al momento que intentaba empujarlo, pero como era de esperarse, hizo caso omiso.

-¡no lo voy a hacer hasta que me escuches!

-no, sabía que era un error contarte de esto, nunca pensé que te fueras a poner así...

-¿entonces cómo quieres que me ponga?-tomo de nuevo sus mejillas y la beso agresivamente.

Ella intento quitarse de encima a Mako, pero prácticamente era imposible, ya que él ponía demasiada fuerza. Lo único que se le ocurrió fue darle una fuerte mordida en el labio inferior. Por un momento se alejó y aflojó un poco su agarre.

-ya no se sí pueda con esto Mako-admitió con un débil tono de voz.

-korra-comenzó él pacientemente-ya te dije que voy a arreglar esto lo más pronto posible, sólo...dame tiempo.

Intento acercarse una vez más a los labios de la avatar, pero ella giró el rostro.

-¿cuánto tiempo más Mako? Siempre haces lo mismo.

-¿ahora de qué diablos estás hablando?

-siempre me evades el tema, discutimos, me besas, yo caigo como una idiota y volvemos a lo mismo ¿hasta cuándo voy a dejar de ser la amante?

Mako se quedo callado, esta vez (por mucho que odiará admitirlo) tenía razón la avatar. Siempre le evadía el tema, porque sinceramente no sabía en qué momento decir toda la verdad. A ella no podía culparla, después de todo, él fue quien la busco en primer lugar, él fue quien la convenció para que siguieran con eso, él era el cobarde por no decir nada.

-además-dijo ella interrumpiendo sus pensamientos- ya no se qué inventarle a Iroh para no estar con él-hizo una pausa-anoche me lo dijo, sospecha que hay alguien más.

-Korra...

-y tampoco se sí pueda seguir soportando la idea de que te...-se le entrecorto la voz, pero para Mako era más que obvió lo que iba a decir.

Tomo sus mejillas y la obligo de nuevo a verlo a los ojos-por favor Korra, sabes que te amo, que para mi eres lo más importante, que nunca te usaría para...desquitarme, te prometo que...voy a solucionar este problema en el que te metí, lo único que te pido es que dejes de pensar en tantas tonterías.

-claro, mientras tu arreglas esto, mientras en lo que yo me siento culpable y pienso en más excusas para no estar con Iroh, tu puedes estar conmigo y luego con tu prometida-guardo silenció unos minutos-y todos felices ¿no?

-por favor korra-suplico el maestro fuego mientras pegaba su frente a la de ella-créeme cuando te dijo que sólo contigo he estado.

-¿por qué conmigo debería de ser diferente?

Suspiro, pego más su cuerpo al de la avatar y acaricio su cintura lentamente-porque yo nunca podría usarte como uso a Asami. Por qué yo no podría fingir que te amo como lo hago con Asami, porque contigo no finjo ser feliz.

Korra cerró los ojos, ya no podía con tanta presión, pero tampoco podía seguir negando que lo necesitaba y ahora más que nunca quería sentirlo suyo.

Mako sólo se quedo mirándola, no hacía falta que ella le respondiera, era obvio que estaba sufriendo al no saber qué hacer. No le mentía, todo lo que le dijo era verdad, sólo ella podía hacerlo feliz, ya se le había ocurrido un plan para sacarlos de todo ese embrolló, pero eso significaba hacerla sufrir aún más.

El se separó de ella para darle más espacio; bien pudo haberla besado y llevarla hasta su cama y encerrarla en su cuarto hasta que amaneciera. Pero estaría haciendo justo lo que ella pensaba, que se estaba desquitando. Por lo que se sentó de nuevo y escondió su rostro entre sus manos. No se arrepentía de nada, estar con ella lo hacía sentir de una manera inexplicable; de lo único que se arrepentía era de hacerla sufrir de esa manera.

Abrió los ojos y se quedo observando a Mako fijamente, era tonto decir que no estaba enamorada, ¡claro que lo estaba! Siempre lo había estado, y una parte de ella, quizás la más egoísta, se moría por decirle a Asami…no, exigirle, que se alejara de Mako, que nunca la amaría como la amaba a ella. Pero francamente ella no era de ese tipo de personas, incluso pensaba que era una tonta por seguir con ese estúpido juego. Después de todo, Iroh no había hecho más que amarla, trato de conquistarla, pero no había funcionado, ella sólo podía estar enamorada de Mako.

Una parte de ella quería creerle que después de estar con ella no había estado con nadie, que realmente estaba siendo honesto, lo peor del caso es que si le creía, algo le decía que la amaba solo a ella, que cuando le hacía el amor era totalmente sincero. Algo dentro de ella le decía que tenían que estar juntos.

Volvió a cerrar los ojos y recargo su cabeza en la pared, todo lo que estaba viviendo se le hacía injusto, no era justo que no lo pudiera tener, no era justo que ella fuera la que estuviera sufriendo. Si mal no recordaba, siempre que estaba con él se sentía culpable, nunca lo disfrutaba como debería. Y con ese pensamiento en su cabeza se acerco a él.

Mako sintió como se acerco y levanto su vista, se levanto y se le quedo mirando fijamente. No soportaba la idea de que no le creyera, aunque tampoco podía culparla, tal vez no podía decírselo con palabras pero… ¿acaso no sentía cuanto la amaba cuando estaban juntos?

Korra se acerco aun más a él para abrazarlo, él le correspondió el abrazo y hundió su cabeza en el pelo castaño. Sabía que estaba siendo un egoísta por hacerla sufrir de esa manera, pero no lo podía evitar, la amaba demasiado.

Korra levanto su cabeza, tomo la cara de Mako y se quedo mirándolo, por alguna razón lo quería sentir suyo con toda la extensión de la palabra, sin sentirse culpable, sin pensar en cuanto daño podía causarle a los demás.

Acerco su rostro al de él y lo beso. Mako se sorprendió de que ella lo besara de esa forma tan… pasional, tardó un poco en responder, pero cuando lo hizo, lo hizo de la misma forma que ella, colocando sus manos en la cadera de la avatar. El beso fue subiendo de intensidad y en un momento de descuido, ella fue quien tomo el control del beso; Mako no pudo reprimir una sonrisa sínica, siempre era él quien la provocaba pero ahora el estaba siendo provocado.

Siguió con el beso poniéndole más fuerza y aferrándose a la cintura de ella, estaba perdiendo el control y sinceramente se sorprendió por el cambio de actitud tan radical que ella tuvo.

-Korra…-dijo en medio del beso-no tienes por qué hacer esto…-continuo besándola, una parte de él se negaba a soltarla-sabes que yo no te obligare a…-la siguió besando. Cada vez le era más difícil poder alejarse de ella, y más si le mordía tiernamente su labio inferior.

-¿te…podrías…callar?-pregunto con algo de dificultad, pues ella lo seguía besando-yo…quiero…-no completo la frase por que se perdió en el beso, paso sus manos por su cuello y las llevo hasta su cabeza donde lo atrajo mas a ella.

-creí que tú…pensabas que…-logro decir en un suspiro, odiaba en la situación en la que estaba una parte de él se moría por tenerla debajo de él, hacerla suya y demostrarle cuanto la amaba pero por otro lado estaba su lado racional que le decía que no era el momento, que al final terminaría haciéndola sufrir.

-solo…cállate-dijo en un tono demasiado suave; sintió como los besos de korra se hacían más demandantes al igual que sus manos que viajaban por todo su pecho por debajo de su camisa.

Mando todo al diablo y la beso más fuerte, quería sentirla y tenerla para él, quería que ella lo disfrutara y que cuando suspirara o dejara salir su nombre lo hiciera de placer y que no pensara en nada más.

Korra le quito la camisa y recorrió su espalda, ella quería estar con él y no por sentirse culpable, todo lo contrario, ella solo quería sentirse segura y amada, quería dejar de pensar en todos sus problemas. Ya no quería pensar en nadie más que en Mako y ella.

El bajo hasta su cuello donde lo beso y mordió delicadamente, sus manos fueron recorriendo cada parte de su espalda baja y paulatinamente fue bajando hasta su trasero donde aprovecho para acercarla más a él. Korra dejo salir un pequeño gemido y Mako no pudo evitar reprimir una sonrisa, no se detuvo y le quito la camisa, la volvió a besar e introdujo con cuidado su lengua logrando que ella se estremeciera.

Dejo salir un suspiro de placer cuando sintió sus manos en el elástico de su pantalón. La empujo hasta la puerta y coloco sus manos a ambos lados para darle más espacio para que hiciera lo suyo.

Korra le recorrió todo su pecho, bajo hasta su vientre y se detuvo al llegar hasta su parte más sensible. Como respuesta tuvo un suspiro, Mako pego su frente a la de ella y cerró los ojos, perdiéndose completamente en la sensación de tener las manos de ella sobre él, acariciándolo de esa forma que lo volvía loco.

Cuando ya no pudo soportar, tomo firmemente el rostro de ella y la volvió a besar, aferro sus brazos a la cintura de la avatar y la fue jalando hasta su cuarto, claro está que de vez en cuando la estampaba contra la pared y se quedaba ahí por un momento, mientras la besaba y la acariciaba. Poco a poco se fueron hasta su la cama, donde él se sentó y después la sentó a ella encima de sus piernas, ella empezó a besarlo en la mejilla, la barbilla, el cuello mientras recorría cada parte de su pecho. Mako fue recorriendo la espalda de ella hasta llegar al nudo de sus vendajes de ahí bajo sus manos hasta su pantalón y lo bajo dejándola en ropa interior.

Sus besos eran cada vez más intensos y ni hablar de sus manos que recorrían tan lentamente su cuerpo, en un momento de locura le quito los vendajes y beso su pecho, sonrío al sentir como sus manos se enredaban en su cabello y su respiración se hacía más agitada, en un momento de descuido ella lo jalo para volver a besarlo y conforme subía la intensad del beso se dejo llevar y lo mordió muy fuerte, casi hasta hacerlo sangrar. El la separo un poco y volvió a concentrarse a su pecho pero esta vez fue un poco más agresivo esa mordida despertó algo salvaje en él y ahora el poder controlarse se veía muy lejano.

En un momento de valor por parte de ella lo tumbo sobre la cama besando sus labios de nuevo, de alguna manera no sabía que le pasaba pero de lo único que estaba segura era de que quería estar con él y hacerlo sentir aunque sea la más mínima parte de lo que él le hacía sentir a ella. Cuando se descuido ella quedo abajo, iba a protestar pero no pudo porque al sentir como él le quitaba lo último que le quedaba de ropa y después sus dedos en su interior; su mente solo dio paso al placer.

Se estaba volviendo loco, cada reacción de ella hacía que perdiera el juicio es que simplemente amaba todo de ella, sus dulces gemidos que él le provocaba, sentir sus manos recorriendo cada parte de su cuerpo, oír su nombre de esa manera tan excitante. Dejo de pensar cuando sintió las caderas de ella balancearse de tal manera que rozaba las suyas, saco los dedos de su interior y con mucho cuidado puso sus manos en la cadera presionándolas suavemente contra la cama.

-quédate quieta… porque si no, no me voy a controlar-le dio un beso en la frente y después se fue a sus labios, después al cuello y bajo hasta su pecho.

Korra pasaba sus manos por su espalda hasta llegar a sus bóxers para quitárselos y dejarlo igual que ella, Mako se coloco entre sus piernas y la penetro lentamente para no lastimarla, hoy más que nunca necesitaba ser tierno y delicado. Comenzó a moverse lento sintiendo que iba a explotar pero tenía que controlarse.

Empezó a moverse un poco más rápido, su sonrisa creció cuando sintió las piernas de ella enrollándose en su cintura y con esa seguridad aumento la velocidad. Sentía como las uñas de ella se enterraban en su espalda, sus caderas moviéndose a la par de las de él y como susurraba cosas en su oído que no lograba entender del todo.

Sus movimientos eran cada vez más rápidos e insistentes, como amaba hacer el amor con ella.

Korra solo se aferro más a su espalda y hundió su cabeza en el arco de su cuello. En esos momentos era cuando realmente se daba cuenta de que realmente la amaba como tanto decía.

-Korra…-dijo en un suspiro al sentir la cadera de ella moviéndose en círculos y arañándole la espalda.

-Ma...Mako-dijo ella al sentir que ya no podía más.

-te amo-le susurro en el oído mientras le abrazaba la espalda.

Korra lo tomo desprevenido y de un rápido movimientos invirtió las posiciones; quedando ella arriba y sentada a horcadas sobre él. Mako tomo firmemente la cadera de ella y la jalo contra sí mismo, sintiendo una sensación demasiado grata recorriéndole todo el cuerpo.

Ella continuo haciendo lo que Mako siempre hacia, moviéndose lentamente; mientras tanto, el maestro fuego le acariciaba la espalda, la cintura y después se quedaba en su cadera, de nuevo la jalo hacia adelante y luego hacia atrás, y de esa forma él fue dictando el ritmo.

Continuaron así varios minutos más, Korra de nuevo beso a Mako, y él tomo su rostro, perdiéndose completamente en la sensación de sentir a la avatar moviéndose de esa forma.

Sabía que eso estaba por terminar, por lo que tomo de nuevo la cadera de la avatar y levanto la suya, logrando un pequeño grito de placer por parte de ella.

Repito aquello un par de veces más, hasta que por fin ambos llegaron al orgasmo.

Ella se dejo caer en el pecho de Mako y ambos intentaron regularizar su respiración.

El maestro fuego como pudo se sentó y la abrazo de la cintura, después pego su frente a la de ella.

-te amo-le susurro y obtuvo una linda sonrisa por parte de ella.

-yo también te amo.

-no creí que tu…

-¿Qué fuera capaz de seducirte?-pregunto picara.

Mako solo se rio y se le quedo viendo, así es como le gustaba verla, feliz. Cierto era que no entendía a que se debió su cambio de actitud tan repentino, pero después de que ella se le entregara de esa manera, solo afirmo la decisión que iba a tomar.

-quédate con migo-suplico mientras la acercaba más a él.

-no lo sé, Tenzin…

-por favor, te necesito…

-¿Qué hay de Bolín?

-no te preocupes por él. Si nos descubre… le diremos toda la verdad.

La avatar lo miro perpleja ¿acaso estaba entendiendo bien?

-pero…

-escúchame Korra-tomo sus mejillas y la vio a los ojos-sé que soy un idiota por haberte metido en esto, por hacerte sufrir de la manera que lo estoy haciendo-suspiro-pero aun estoy a tiempo de corregir mi error. Es por eso que decidí decir todo, no importa a quienes pueda lastimar, voy a hacer todo para que estemos juntos como debe ser.

No dijo nada, se quedo pensando en las palabras de Mako, sintió una felicidad inmensa.

-¿Cuándo?

-está claro que no lo voy a hacer en este momento- acaricio su mejilla tiernamente- confía en mí una vez más, por ahora… solo quiero tenerte aquí conmigo.

Quizás estaba siendo una completa estúpida, pero ella también lo necesitaba y confiaría una vez más en él.

Lo beso y dulcemente, él le correspondió el beso y la abrazo un poco más fuerte. Por ahora, los dos se olvidarían de todos sus problemas que se avecinaban, por ahora se disfrutarían y amarían sin remordimientos. Ya después arreglarían este pequeño problema.

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¡Hola!

¡FELIZ AÑO NUEVO!

Espero que este año este lleno de cosas positivas para cada un de ustedes. Gracias por todo el apoyo que me han dado, y de corazón les dijo que deseo que este año sea mejor que el anterior, que tengan salud, amor y todas las cosas bonitas.

Como verán, me anime a continuar este fic, pues vari s de ustedes querían continuación y como regalito de año nuevo aquí esta.

Ya saben que su opinión es muy importante para mí, entonces si me quieren decir algo respecto a este fic, por favor díganme.

Y toda esta idea tan loca, se la deben a mi hermano Rodrigo, pues él también quería que lo continuara y aporto con algunas ideas (aquí entre nos también es fan del Makorra, solo que le da pena decirlo)

Saben que aquí todo es bien recibido.

¡GRACIAS POR ESTE AÑO! ¡VAMOS POR OTRO MÁS! ¡Y ESPEREMOS QUE EN ESTE AÑO EL MAKORRA VUELVA! ¡MAKORRA FOR EVER!

Besos y abrazos.

Atte. Isabella.