Las Consecuencias
Por Elsa Gabriela
Antes de ir a mi explicación sobre este capitulo quisiera agradecerles a todas las personas que han firmado... y ahora yo les respondo:
Papallona: Gracias por tu apoyo. Me alegra que te haya gustado. Originalmente cree este fic para un solo capitulo, pero creo que me inspiraste a que escribiera más. ¡GRACIAS:)
goshi: Gracias por tu review. También tu me ayudaste a que siguiera y terminara esta historia. Gracias, gracias!
INUKAN: Hehe gracias por lo de quitar los anonimos, no me había dado cuenta que lo tenia desactivado. Hahaha supongo que aún soy nueva en esto, gracias! Y espero te guste este cap.
cla-chan: Que bueno que te gusta mi fic, y gracias por dejarme una super firma!
jenny: Espero que mi perspectiva de Seshomaru no te moleste. Creeme yo también deseo lo mejor, y la historia aun esta lejos de terminar. Espero que no te ofendas por nada de lo que escribo y agradezco DEMASIADO tu opinión, en serio, en este capitulo explicare un poco más sobre el porque ella no se puede ir, parte por la época en que esta.. 1500 aprox. y en los siguientes habra cosas inesperadas. Y si, las emociones de los personajes estan fueraaaaa, muy lejooos, de orbita, a como la serie los representa, Pero recuerda que Aome paro con Seshomaru por impulso de sus emociones, tal vez y más adelante cambien TOTALMENTE, y sus personajes vuelvan a ser como en la seria y tal vez un poco mas dulces¿no? Y por cierto, no te preocupes, me asegurare que Sesho y Aome esten felices ya sea juntos o separados. Gracias!
De nuevo agradezco a todas las personas que leen y firman este fic. Para futuras referencias, este capitulo esta violento. Y es por la época. Recordemos que hace 500 años las mujeres podían hacer nada. Y el hombre que permitía que su mujer hiciera algo por su cuenta era ... um... ridiculizado por sus amigos. Aparte Seshomaru es noble, por lo tanto ahí más exigencia por parte de una dama.
No se preocupen, con el paso de los capitulos las cosas mejoraran, por si tienen dudas sobre eso. Este es el comienzo. Y Aome apenas esta aprendiendo a lidiar con el grandioso señor del Oeste.
Por fis, no me odien por este capitulo. Creanme, a mí me dolio escribirlo pero así va la historia.
¿Disfrutenlo? Quejas o sugerencias serán bienvenidas! Solamente no sean tan duros conmigo. Es mi primer fic de Sesho y Aome. :)
Gracias.
Los días se van convirtiendo en semanas, las semanas en meses, los meses pronto en años. Veo como va cambiando el panorama conforme llegan distintas estaciones: Primavera, Verano, Otoño y ahora el Invierno.
No he sabido de mis amigos en todo este tiempo. Ocasionalmente los vi una vez, volando sobre mí, buscando los fragmentos, pero ellos no me detectaron, ni siquiera Shippou, Kirara o Inuyasha que tienen el sentido del olfato más desarrollado. Supuse que no lo hicieron porque ahora mi aroma esta mezclado con el de mi señor. Estaban preocupados, eso lo pude notar, mis poderes se han incrementado desde aquella noche, cuando me acosté con Seshomaru, que puedo sentir las emociones de los demás, también mi puntería a mejorado. Así mismo, se usar espadas y defenderme por mi misma.
Pero a pesar de todo esto, a pesar de ser una sacerdotisa más fuerte, sigo arrepintiéndome de mi decisión. En especial porque ya no tengo mente propia. Cada decisión es tomada por mi señor. Yo no tengo voz en nada... la vez que intente dar mi opinión recibí mi primera lección.
xXxXx Pasado xXxXx
- Aome, el día de hoy vendrá gente muy importante. Y te necesito a mi lado. Por lo tanto usaras esto . – me entrego un Kimono rosa, casi transparente, con una gran luna creciente en la espalda, y pesados encajes de oro y plata. Me asuste ante tal vestimenta y le reclame:
- No dejare que me vean con esto puesto. Se me nota cada parte de mi cuerpo, ni siquiera los encajes cubren mis partes más intimas. – Al terminar mi frase supe que cometí un error: Cuestionar su autoridad.
Me prepare para lo peor. Y no tardo en llegar. El me abofeteo, fuerte. Dejando su marca en mi delicada piel. El golpe se tornaba rojo conforme pasaban los segundos. Mi segundo error ese día fue llorar frente a el, pues otra cachetada vino a parar en mis mejillas.
¿A donde llegue a parar?
Me levanto del suelo, me quito mi vestimenta y colocó aquel horrendo kimono, en contra de mi voluntad. Mi cuerpo estaba expuesto ante las miradas de todos. Me miró y dijo lentamente, pero con una amenaza en su voz:
- Mujer, jamás dudes de mi autoridad sobre ti. Soy tu esposo, tu señor, tu amo, por lo tanto debes respetarme. El día de hoy es una ceremonia para que te conozcan, ya que eres la Dama del Oeste. Y es tradición que todos te vean. Ni se te ocurra hacer una escena frente a todos, no me avergüences y perdonare tus faltas. –
Después me dejo sola, para terminar de arreglarme. Me coloque un poco de maquillaje en mi cara, para esconder las heridas.
¿Hasta donde he llegado?
xXxXx Fin del Pasado xXxXx
Todavía tengo la marca en mi piel. Aunque apenas y se nota. Solo yo se que esta ahí porque me acuerdo de ese día. Desde ese entonces, deje de hablar, solamente lo hacía si se me preguntaba algo.
Ya no soportaba más esta prisión. Pero yo misma me forje este destino¿verdad?
Cada día me levanta antes que mi señor para dar una vuelta por el castillo, y este día no fue una excepción, aunque si un error. Me demore más de lo debido...
- ¡Sacerdotisa! . grita mi señor desde la recamara. Seguramente ya se ha dado cuenta de mi ausencia. - ¡Ven de inmediato! – suspiro, y forzó a mis piernas a caminar en la dirección contraria a la puerta principal, a la de libertad.
Con cada paso que doy, comienzo a entender que jamás podré salir de este palacio. Me he aprendido de memoria el mapa, para futuras referencias, pero cada vez que intento hacer uso de las puertas secretas o pasadizos que me llevaran lejos de este lugar, Seshomaru aparece ordenando mi presencia para pedirme o mas bien, demandarme, algo.
- ¿Que ocurre, amo mío? – Dios, las palabras me suenan amargas en mi boca. Hago una profunda reverencia, en la cual mi cabeza toca el suelo, es la forma en que él me ha enseñado a actuar.
- ¡Donde estabas? – no se oye del todo feliz. ¿Que tiene de malo levantarse tres horas antes de lo usual para poder dar una "inocente" vuelta por el castillo? Sin mirarlo a los ojos, manteniendo mi mirada fija en la bella alfombra que decora la recamara, le contesto.
Estaba recorriendo el palacio, milord. No podía dormir así que pense en seguir admirando sus bellas obras de arte. – En ese momento el toma mi barbilla con sus frías y largas manos, me obliga a mirarlo directamente a los ojos, y temo porque se de cuenta de mis planes para escapar, y de mi falta de amor hacía su persona.
Pero el no dice nada. Comienzo a desesperarme con cada segundo que pasa. Yo sigo ahí, en el suelo, inclinada, con mi cabeza forzada a ver hacía arriba. Y él no hace nada más que estudiarme con sus penetrantes ojos dorados, tan parecidos al ser que aún domina mi corazón.
- ¡Mientes! – gruñe furiosamente, me levanta del suelo por el cuello, apretándolo. Mis pulmones comienzan a vaciarse, mi color de piel tornándose pálido con cada momento que pasa. Temo que sus manos suelten aquel ácido que es mortal.
No quiero morir.
No aún.
- ¡Humana, jamás volverás a salir de nuestra habitación hasta que yo te lo ordene¡Entendido?
- Si, mi señor. –
Sus ojos se calman, la chispa de furia desaparece y es remplazada por la frialdad de su alma. Me deja caer al suelo, me lastimo la muñeca, no digo nada. Simplemente me quedo en mi lugar, recuperando el aliento, repitiéndome que aún sigo viva.
- Patético...- dice él antes de salir de "nuestra" habitación, sin siquiera lanzarme una mirada para saber si estoy bien.
Cuando se aleja, permito que las lagrimas broten de mis bellos ojos, que ahora no tienen felicidad que compartir. Acaricio mi muñeca en un vano intento de mejorarla.
Me siento mal, con unas fuertes ganas de vomitar. Corro al baño, se que Seshomaru no estará contento con sus finas alfombras manchadas, me apoyo en la única mano disponible y vomito. Dejando caer el poco desayuno que ingerí aquella mañana.
¿Porque estoy enferma? No comí otra cosa más que leche y un pan. La única comida humana en este lugar, al parecer. ¿Que me esta ocurriendo¿Me envenenaron?
Regresó
a la cama, recostándome en ella. Esperando a que el sueño
se apodere de mí. Por unos instantes quiero olvidar que soy
una dama, que soy la esposa de un ser horripilante, que estoy
atrapada sin poder escapar.
Por unos instante
quiero creer que todo es un mal sueño, del cual mi amado y
querido Inuyasha me rescatará.
Quiero creer eso, aunque sea por unos instantes.
Por fin, el sueño se apodera de mí. Pero antes de poder recibir a la oscuridad que se aproximaba, vi una cabellera plateada y pienso que es Inuyasha, no lo digo en voz alta pues estoy muy cansada. Cierro mis ojos, me quedo dormida.
Recuerdo escuchar a Seshomaru decir: "Esta en buena esperanza. Tendré un heredero".
¡Estoy embarazada!
¡Dios, ayudame!
Dioooos, no me maten por favor! Esperen el sig. capitulo para decapitarme. ¿Si?
P.D El Dios ayudame no es por odio sino para que todo salga bien, o sea que no haya algun aborto espontaneo. No es porque odie al niño, sipis?
Firmen... B.O.N.I.T.O
Gracias y suerte,
Elsa Gabriela
