Capítulo

II

DIOSA DE LA MUERTE


Tu alma, en la tumba de piedra gris
estará a solas con sus tristes pensamientos.

Ningún ser humano te espiará
a la hora de tu secreto.

¡Permanece callado en esa soledad!

No estás completamente abandonado:
los espíritus de la muerte, en la vida, te buscan
y, en la muerte, te rodean.

Te cubrirán de sombras: ¡Permanece callado!
La noche, tan clara, se oscurecerá
y las estrellas no mirarán la tierra,
desde sus altísimos tronos en el cielo,
con su luz de esperanza para los mortales.

Pero sus globos rojos apagados,
en tu hastío, tendrán la forma
de un incendio y de una fiebre
que te poseerán para siempre.

De tu espíritu no podrás desechar las visiones,
que ahora no serán rocío sobre la hierba.

La brisa - el aliento de Dios - es silenciosa,
y la niebla sobre la colina,
oscura, muy oscura, pero inmaculada,
es un símbolo y una señal.

¡Como se extiende sobre los árboles
el misterio de los misterios.

Espíritu de la Noche.

Edgar Allan Poe.


Viernes.

Una semana después de la fiesta de Trunsk, mi mente seguía pensando en el… en su mirada, sus palabras, sus labios… Dios, ¿Por qué debería pasarme esto a mí? No está bien desear fervientemente al padre de tu amiga…

Amiga.

No.

Sonrió –Que locas estas Bra.

Me encontraba en la Universidad, para ser más específica en el salón de clases, el Profesor Ryu de Física todavía no había llegado, tenía una hora de atraso, que extraño… él nunca se retrasa. "Mis compañeros de clases" estaban como locos, seguro todos estaban ligando que el profesor no llegara o se reportara enfermo, cualquier excusa era perfecta para no ver clases.

-Oye Bra, ¿Qué harás hoy? –La miro, era Aki, ella era mi mejor amiga, verla es como mirarme a mi hace tres años atrás, así era yo, una niña tonta que lo único que le importaba era ser la más bella, la más popular. Que patética era. -¿Por qué, hay fiesta? –pregunto, sin interés, lo menos que quería era salir de fiesta y con ella, no, que pesadilla.

-Pues si, a demás es en casa de Max –Dijo mientras se miraba sus perfectas uñas –Esta rendido por ti –Me mira con fastidio, me odia por eso, ella es la que esta derretida por ese idiota, están cabeza hueca como ella –Aki, sabes que no me interesa ese idiota.

-Ay por favor Bra, es el chico más popular de la Universidad, todas quisieran ser tu –Estaba eufórica de la rabia -¿Por qué eres tan malagradecida con tu suerte?

-¿Suerte? Estás loca si piensas que eso es tener suerte, crece Aki – que molesta es.

-Pero Bra… -En ese momento llego el profesor Ryu, nunca me había alegrado tanto de verlo, así se callaría la tonta de Aki.

-Silencio por favor, ¡SILENCIO! –Todo el mundo callo, este profesor era sumamente estricto, le gustaba todo bien hecho, correcto – Mi retraso se debe a que hoy el Director me ha informado que hubo un nuevo ingreso y además estará con nosotros, por favor señorita adelante –El silencio que había era sepulcral, la chica que entro era hermosa, parecía una Diosa, una Diosa de la muerte, su cabello negro era muy largo le llegaba a la cintura, vestía una cortísima falda y botas hasta las rodillas de color negra, hasta el maquillaje era negro.

Negro.

Los chicos empezaron a silbar y a decir babosadas -¡Que mujeron!—dijo un compañero a mi lado –Oye preciosa ¿Cómo te llamas? –Pregunto el idiota de Max

-Hola a todos, mi nombre es Izumi Charlotte, pero pueden llamarme Charli, si así lo desean, espero nos llevemos bien –Me mira, sus ojos verdes son hermosos, resaltaban dentro de tanto negro.

-Muy bien, señorita Bra como presidenta de la clase le agradecería que pusiera al corriente a la señorita Izumi –Dice el profesor.

-Por supuesto profesor no hay ningún problema –Lo que faltaba, ayudar a la nueva.

-Perfecto, alumna Aki por favor dele ese puesto a su compañera nueva, así estará más cerca de la señorita Bra, por si se encuentra perdida en la clase.

Aki se paro molesta, seguro odia a la nueva por haber robado la atención de Max y por haberle quitado su puesto, mi día no va tan mal.

-Hola linda, espero que seamos amigas –Me sonríe, la verdad no sabría distinguir si esa era una sonrisa verdadera o falsa.


-Se parece a ti, pequeña-


Frunzo el ceño.

Otra vez.

Otra vez, mi mente está jugando.

-Hola, claro que si, también lo espero –La miro y le sonrió.

La hora que quedaba de clases el profesor no las dio en ejercicios prácticos, no tuve que ayudar mucho a la nueva, es bastante inteligente, resolvió todos los ejercicios ella misma, al menos no es lenta como Aki.

Ya terminada la clase me disponía a salir cuando Charli, me intercepto, el salón quedo vacio.

-Oye linda, que tal si salimos hoy a divertirnos y nos conocemos mejor, así te presento a mis amigos ¿Qué me dices? –Se nota que no le da pena nada, que extraña. –Estoy segura que te caerán bien. –

-No lo sé… tengo que terminar algunas cosas, yo… -No me dejo terminar.

-¡Vamos! ¡Vamos! No te arrepentirás te lo juro. Te vas a divertir —esta chica en verdad es hermosa, sus ojos son como dos piedra de jade.

- Esta bien, iré. –Le digo mientras le entrego un papel –Escríbeme la dirección por favor.

Ella toma la hoja con sus delicadas manos, sus uñas estaban pintadas de negro.

Al parecer le gusta mucho el negro.

Mucho.

-Listo linda, nos vemos allá entonces—no sé en qué momento se me acerco tanto, la tenía casi encima de mí, todo se nublo.

Me beso.

Sus labios tocaron mi mejilla.

Y sin más, se despidió.

-Nos vemos lindaaa! –tomo su bolso y se fue corriendo a la salida.

¿Quién es esa chica?

¿Quién es Charlotte Izumi?


-Tú segunda perdición, pequeña-


-Oye pa, no entiendo nada de esto –Dice molesta, sonrió, es tan bella cuando se pone así – ¡Odio esto! Mejor dejo la Universidad y monto una escuela de artes marciales.

-¿Qué? De eso nada jovencita, debes terminar la Universidad –Dije mientras buscaba jugo de naranja en el refrigerador.

-Pues no soy un cerebrito como tu… o como Bra.

Bra.

Cuanto había crecido, la última vez que la vi tendrá unos 17 o 18, pero ese día… se veía diferente, más grande, más madura, seguro tiene a todo el instituto a sus pies, es muy atractiva.

Ese día en la fiesta… quede deslumbrado de tanta belleza, ese vestido rojo que tenia puesto… en verdad es toda una Diosa Griega, sino fuera hija de Vegeta y Bulma y yo tuviera mínimo 20 años menos no lo pensaría dos veces.

La haría mía.

Solo mía.

Ay Gohan tanto trabajo ya te esta enloqueciendo. Debes pensar en ella como una hija.

-¿Por qué no estudias con Bra como antes?—Pregunte curioso, es extraño que no le haya pedido ayuda.

-Bra y yo… ya no somos tan amigas como antes papá—Dices cabizbaja, se nota que la quieres y que estas triste por eso - ¿Y eso porque?—Pregunte.

-No lo sé… tal vez ya no le agrado—Me miras triste—Bueno y porque no la llamas y la invitas a comer hoy, tu madre va a preparar algo delicioso. –Le dije entusiasmado.

Es una excusa, solo quieres verla.

- ¿Tu crees papá?—Me preguntas pensativa, te emociona la idea –Claro que si mi niña ¡llámala! –Me miras sonriente y me das un beso lleno amor –Iré a llamarla papá –Te vas corriendo a tu cuarto.

Admirar la belleza no es un pecado.

¿O sí?


Después del extraño incidente con la nueva, decidí irme a mi casa, estaba exhausta física y mentalmente, que día, cuando ya estaba llegando a mi carro mi celular empezó a sonar, así que lo busco para ver quién es y me llevo la sorpresa de que era Pan.

Qué extraño. ¿Será que paso algo?

No, seguro es algo sin importancia.

-¿Hola?

-¡Hola Bra! ¿Cómo estás? –Su voz sonaba alegre.

-Eh… pues bien Pan, Gracias. ¿Y tu como estas?—Pregunte.

-Oh bien, bien, gracias. Pues te estarás preguntando porque te estoy llamando y bueno era para invitarte a comer, aquí en mi casa… ¡claro si tu quieres!—Sonabas nerviosa.

Estaba sorprendida, no me esperaba nada de lo que estaba pasando, ¿Pan invitándome a comer a su casa?

-¿Bra? ¿Sigues ahí? –

-Eh… si, si, sigo aquí Pan disculpa –Mi mente daba vueltas, no sabía que responder, además seguro él estará ahí.


-Quieres verlo pequeña, lo sabes.-


-Bra, si no quieres está bien, lo entiendo –

-No, no, no…Pan si quiero, claro que quiero—Veré a Gohan, como negarme a eso -¿En serio Bra? ¡Bueno, te espero! –Si Pan, le avisare a mi madre que iré a comer a tu casa, nos vemos. –Colgué.


-Eso es, no te prives de tus deseos.-


No, no lo hare.

-Bien debo llamar a Bulma—Busco el número y llamo.

-¿Hola?—Responde—Mama es Bra, iré a comer a casa de Pan hoy y de ahí saldré a una fiesta, así que no me esperes—Le dije algo apurada, estaba emocionada

Lo veré.

-Pero Bra no te he visto en todo el día, ni siquiera desayunaste hoy con nosotros—Me regaña, Dios no estoy para esto—Mama por favor, ya le dije a pan qué iría, ya me están esperando, debo irme, si estas despierta cuando llegue hablamos un rato, ¿sí?—Quería cortar, quería ver a Gohan.

Mi Demonio.

-Este bien, cuídate. –Dice resignada—Claro mama adiós. – Colgué.

Estoy inquieta, me monto en el carro y lo enciendo, no estoy haciendo nada malo, solo voy a visitar Pan y listo.

Sí, eso es.


-Anda pequeña, el te espera.-


NOTA DEL AUTOR:

Bueno aquí esta el segundo capítulo es un poco más largo, así que espero les guste.

Como dije antes si tienen alguna pregunta o duda, por favor escríbame.

Besos

Con amor, Lady.