Ahhh!! La siguiente historia!!!
El promp para esta fue NIEVE, así que aqui tienen. Todavía no es exactamente M rated, pero ya vamos llegando ahi hehehe. Lo que si es que es bastante mas larga que la historia anterior, auqnue no esperen que sea así con todas las historias. Es solo que tuve un poco de inspiracion hehehe
Disfruten!!
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NIEVE
-"Escuche que iba a haber una gran nevada este Enero"- comentaba Sakura mientras ella y Naruto caminaban por las ocupadas calles de la ciudad de Konoha.
El rubio solo asintió ante el comentario, porque en toda realidad, su mente estaba en otra parte…
Esa mañana habían ido a visitar a Sasuke a su casa. El Uchiha todavía se encontraba en arresto domiciliario y nada contento al respecto, pero parecía extrañamente más distante, más cortante de lo normal, incluso para estándares Uchiha.
No es que a Naruto le extrañase la frialdad del pelinegro, porque si algo bien había aprendido del otro era que simplemente Sasuke no tenía otra forma de ser; por más que tratara, el único gesto medianamente amable que obtendría del Uchiha sería una de sus bien conocidas sonrisas de autosuficiencia, que mas que amistosas, en sus labios parecían querer provocarlo a pelear.
Sin embargo, durante toda su visita y estancia en el jardín de la antigua residencia Uchiha – el único lugar que Sasuke había aceptado para vivir – le había estado enviando miradas asesinas. El rubio paso gran parte del tiempo tratando de aligerar el ambiente con comentarios casuales y preguntas amigables como cuando pensaba el Uchiha comenzar a rehacer su clan, o sobre la posibilidad de entrar en el ANBU; pero esto parecía solo parecía alentar la hostilidad que radiaba del otro hacia él.
Repentinamente sintió un golpe en la nuca que lo trajo de regreso a la realidad y se encontró a si mismo caminando en automático hacia la casa de Sakura.
-"¿No me has estado poniendo atención, verdad Naruto?"- sonó la voz de Sakura atrás de él, pero no se animo a voltear porque casi podía verla en su mente, manos en la cintura, ojos verdes con ese brillo extraño al que había aprendido a temer, su peso recargado en una sola de sus piernas mientras contra el suelo sonaba su pie al golpearlo repetidamente en una manera exasperada.
Cuando el sonido del golpeteo llego a sus oídos, se dio cuenta que no había a donde correr, solo le quedaba encarar a la encolerizada mujer.
El ojiazul volteo hacia ella con una avergonzada sonrisa, colocando su mano en su nuca en esa entrañable manera en la que solo él podía hacerlo, que incluso aún ahora, a sus 18 años, lo hacían parecer inocente e infantil.
Todo enojo que Sakura podía haber tenido, se evaporo cuando se enfrento con el máximo ataque Uzumaki: esa sonrisa zorruna que se había convertido en la ruina y perdición de un gran porcentaje de la población femenina de Konoha – y tal vez también uno que otro hombre…
-"¿Qué te sucede? Pareces distraído"- pregunto Sakura colocando su mano en el brazo del rubio, con una proximidad y familiaridad que en otros tiempo hubiera logrado que su corazón de acelerase, pero que últimamente no parecía surtir el mismo efecto.
Aunque esto Sakura no lo sabía…
-"Nada… es solo que…"- Naruto no estaba seguro si debía compartir su sentir con su amiga, no porque no confiara en ella, sino porque hasta en su mente le sonaba raro decir: "Estaba pensando sobre Sasuke", ¿quién en su sano juicio pensaría sobre el perturbador siempre depresivo Uchiha?
Aunque, a decir verdad, ¿Qué no era precisamente él sobre quien se encontraba pensando ahora?
No, definitivamente esto de pensar no se le daba muy bien.
Se dio cuenta que Sakura aún lo miraba expectante, esperando oír su respuesta, sus ojos esmeralda brillando de una manera tal que parecía que lo que fuese a salir de su boca sería tomado como la cosa mas preciosa y sabia… ¿Por qué demonios no había mostrado esta clase de interés antes, cuando él también estaba interesado?
-"Es solo que el bastardo se porto raro, eso es todo"- dijo por fin el ojiazul, esperando que eso zanjara el asunto y ella lo dejara para poder regresar a rumiar sus pensamientos sobre el otro.
-"Ciertamente lo note algo… distante"- comenzó a decir la mujer y Naruto quiso poner sus ojos en blanco ante la bastante obvia afirmación; había que estar ciego o ser completamente estúpido para no notar que el Uchiha ERA distante. A Naruto le gustaba bromear diciendo que si se buscara la definición de bastardo, distante y frío en el diccionario, se toparían con una foto del Uchiha.
En alguna ocasión llevo la broma a su culminación cuando llegó un día, en una de sus visitas, diccionario en mano y abriéndolo en la pagina adecuada, le mostro al pelinegro una foto suya justo al lado de la definición de frío.
Sasuke no parecía haberlo encontrado tan gracioso, pero sorprendentemente no golpeo a Naruto… demasiado fuerte.
Con todo, algo estaba pasándole al pelinegro, Naruto se daba cuenta cada vez que iban a visitarlo.
Desde su regreso a Konoha, Naruto había tratado de mantenerse cerca de Sasuke, recordarle porque era importante para él que el Uchiha estuviera cerca, recordarle que había un lazo que los unía y que alguna ve, en él pasado, incluso el mismo Sasuke lo había sentido.
'Eso sonó muy gay'- pensó el rubio soltando una risita ahogada mientras Sakura continuaba hablando sobre el Uchiha, su actitud los últimos días y lo que ella parecía notar en él.
Naruto encamino a la mujer hasta su casa, pretendiendo escucharla y asintiendo en los momentos en los que consideraba que lo requería.
Pero una vez que Sakura hubo entrado a su casa y la puerta se hubo cerrado detrás de ella, Naruto se sorprendió a si mismo no queriendo ir a su casa, la persistente sensación de que algo le faltaba todavía flotándole en la mente.
Comenzó a deambular sin dirección ni propósito alguno por las calles cada vez más vacías de la ocupada ciudad.
Parecía que lo que Sakura había dicho era cierto, se sentía en el aire frio de mediados de enero, una nevada se acercaba. Lo mejor sería que regresara a casa, como lo estaban haciendo todas las demás personas; sin embargo, no lograba encontrar en si mismo el empuje necesario para hacerlo.
¿Cómo es que había llegado hasta ahí?
Se encontraba parado justo en la entrada de lo que solía ser el barrio Uchiha, viendo los copos de nieve caer y acumularse en los viejos y desvencijados tejados de casas antiguas y olvidadas que nadie había tenido el valor de derrumbar
El rubio se pregunto si cuando Sasuke comenzara a rehacer su clan, estas casas serían re ocupadas por sus hijos y nietos en el futuro, o si tal vez el pelinegro detestaba el lugar tanto como lo detestaba él y también querría verlo destruido.
Y así, con su mente en aquellos pensamientos, no se dio cuenta cuando fue que llego hasta la puerta del Uchiha hasta que ojos azules y ojos negros chocaron.
En ese momento el Uzumaki se dio cuenta que debió haber pensado mejor esto.
-"No hay electricidad en mi casa"- contesto Naruto a la pregunta que el otro le dirigía con la mirada, pero cuando vio el escepticismo dibujársele en los ojos, sospecho que tal vez tendría que inventarse otra cosa.
Pero Sasuke no dijo nada mas y, haciéndose a un lado, lo dejo entrar y en silencio caminaron hacia la parte trasera de la casa, cerca del jardín y como era costumbre se sentaron en la veranda de madera, el único sonido que los acompañaba, el de el bambú de su fuente, un fuerte toc que se oía cada vez que la madera chocaba contra la piedra.
Paso un largo rato en el que ninguno dijo nada, cómodos con el silencioso acuerdo al que habían llegado; pero conforme avanzaban los minutos, sabían que tendrían que decirse algo, incluso si solo un ligero intercambio de palabras que iniciara la interacción normal entre ambos.
Solo que ninguno se atrevía a ser el primero…
El rubio podía sentir la presencia de uno de los guardias ANBU que se encontraba apostado en las cercanías de la casa; se dio cuenta que tal vez el shinobi que ahora los observaba se preguntaba que era lo que estaba sucediendo entre ellos y tal vez le parecería sospechoso el silencio.
Así que solo para quitar las sospechas del oficial que los observaba y así tal vez lograr que los dejara solos - ¿y por qué querría estar solo Naruto con Sasuke? – se decidió a iniciar conversación.
-"Dijeron que habría una gran nevada"- comento Naruto y pudo sentir un poco de la tensión levantarse; el Uchiha miraba fijamente hacia enfrente, aparentemente viendo la nieve caer, pero el rubio sabía que el realidad su atención estaba fija en el ANBU que los observaba.
-"Debiste haber ido a casa entonces"- contesto el Uchiha, peor su voz no sonó reprochadora en lo más mínimo, si algo, de hecho Naruto se atrevería a decir que sonó preocupada.
-"Tu casa estaba más cerca…"- contesto el rubio y añadió: -"Además, te dije que no tenía electricidad"- y una sonrisita evasiva.
El ojiazul pudo ver la sonrisa dibujarse en los labios del otro y se dio cuenta que ya no le importaba mucho la presencia del ANBU espiándolos.
-"Entremos"- dijo por fin el Uchiha poniéndose de pie y caminando hacia el interior de la casa, no molestándose en voltear a ver si Naruto lo seguía, sabía que lo haría.
Se sentaron en el piso de tatami de su sala, mientras el viento comenzaba a soplar más fuerte afuera y se podía oír el traqueteo de las puertas corredizas cerca de las verandas; pero donde ellos se encontraban, cerca dl corazón de la casa, el frío no los alcanzaba.
Naruto se dio cuenta, mientras se sentaba en contemplativo silencio frente al pelinegro, que esta podría contar como la primera vez que estaban solo ellos dos.
No es como si Tsunade lo hubiese prohibido, solo había sucedido que Naruto siempre se encontraba acompañado cuando iba a visitar al otro; pero en esta ocasión no era así. ¿Se portaría el Uchiha como se había estado portando últimamente?
-"¿Quieres algo de té?"- pregunto Sasuke, su voz profunda y oscura – y Naruto se pregunto brevemente como es que una voz podría tener color, pero por alguna extraña y desconocida razón, ese es el color que la de Sasuke parecía tener – resonando en el pobremente iluminado cuarto.
-"Seguro"- contesto el rubio con una sonrisa contenta en sus labios.
El Uchiha sirvió en silencio la bebida, mientras Naruto lo observaba.
A pesar de la poca luz que se filtraba en el cuarto, el rubio podía distinguir claramente las facciones de Sasuke, o tal vez las tenía ya tan memorizadas que sin ningún esfuerzo podía verlas incluso en la penumbra.
Continúo observando al otro y como con una tranquilidad que nunca había asociado con el normalmente arisco hombre, pero que ciertamente sentaba muy bien en sus masculinas facciones.
-"Vaya que te ha domesticado esta vida tan tranquila"- comento Naruto.
Nunca se dio cuenta como fue que su cabeza golpeo el piso ni en que momento Sasuke se coloco a horcajadas sobre él, oscuros y misteriosos ojos mirándolo desde su aventajada posición sobre él.
-"No creas que porque estoy aquí encerrado me he vuelto un animal domesticado"- dijo el pelinegro y su voz sonó peligrosa y tensa.
-"Me podrías haber engañado"- dijo el ojiazul permitiéndose una sonrisa zorruna retadora que estaba seguro el otro podría ver entre las sombras.
El Uzumaki se sentía extrañamente emocionado ante la reacción que había logrado obtener del Uchiha, tenía mucho tiempo que no habían peleado como lo hacían antaño.
Sin embargo, un destello de algo que Naruto no pudo reconocer, paso por los ojos del otro; sea lo que sea que eso haya sido, movió a Sasuke a deslizarse de su posición sobre Naruto y volver a encontrar su lugar algunas pasos lejos del rubio.
Ojos azules miraban expectantes al otro ocupante del cuarto, mientras la cabecita del rubio trataba de descifrar porque ese provocación no había surtido el efecto deseado - ¿cuál era el efecto deseado? – y el Uchiha había retrocedido.
Sasuke tomo el primer sorbo de su té, mientras trataba de hacer a un lado esa insistente sensación de voltear a ver ojos azules observarlo y contestarle con una de esas sonrisas de autosuficiencia que sabía tanto irritaban al dobe.
Sin embargo, no pudo encontrar en si mismo la fuerza para voltear hacia el otro.
Al menos no hasta que sintió algo golpearlo en la cabeza.
-"¿Qué te sucede grandísimo idiota?"- exclamó molesto Sasuke sus ojos por fin haciendo contacto con los azules del Uzumaki.
-"Ahh! Ahí está el Sasuke que conozco"- dijo Naruto mientras él mismo tomaba el primer trago de su bebida.
El pelinegro lo observo no muy seguro de que debía hacer o decir ante el comentario, así que se decidió por la opción más segura: no decir nada.
El traqueteo de las ventanas aumento, anunciándoles la llegada de una gran ventisca afuera de la antigua casa.
Era imposible que el ANBU todavía estuviera afuera, probablemente ya se habría ido a refugiar.
-"Has estado actuando raro… Bueno, mas raro de lo común"- dijo Naruto reiniciando la conversación cuando lo considero apropiado, midiendo la reacción del otro en sus ojos.
Pero la expresión estoica del otro no había cambiado… y no parecía como que fuera a cambiar en ningún momento próximo.
El rubio dejo escapar un suspiro cansado, mientras en su mente trataba de decidir como abordar el tema que lo había traído hasta aquí.
Pero al ver de nuevo la inexpresividad pintada en toda la postura del Uchiha, se encontró a si mismo topando con pared incluso antes de haber empezando a emprender su misión.
Suspirando de nuevo, decidió mejor dejarse caer sobre el cómodo suelo de tatami y dejarle al otro la difícil tarea de tender un puente sobre la aparentemente inzanjable distancia que el tiempo, Orochimaru, chidoris y rasengans, muertes y dolor, habían construido entre ambos.
Sasuke se sorprendió a si mismo observando la tranquila respiración del otro ocupante del cuarto, había algo extrañamente atrayente en la manera en que su estomago bajaba y subía en esa manera tan relajada, tan confiada.
El pelinegro soltó un gruñido dejándose caer al lado de Naruto, decidiendo en ese momento que lo que habría de pasar pasaría, incluso si él trataba de rechazarlo.
Cuando Naruto sintió la presencia, más que verla, del Uchiha tendido junto a él, sintió un fuerte impulso para voltear y permitirse observar el perfil del otro bajo la escasa la que venía de algún lugar desconocido.
Pero no lo hiso…
Otro silencio encontró su lugar justo en medio de ellos, haciéndolos sentir como si hubiese una tercera persona sentada justo en medio y que debía ser expulsada del lugar.
-"Tsunade ba-chan pronto levantara tu sentencia. Podrás ser libre para salir de aquí"- dijo Naruto solo para decir algo, pero se sintió a si mismo contenerse de decir la siguiente parte, que tenía algo que ver con el renacimiento de un clan Uchiha.
-"Ya sé que será lo primero que haré al salir de aquí"- contesto Sasuke sintiéndose por alguna extraña razón lo suficientemente osado como para tirar la precaución por la ventana.
-"¿Y qué será eso?"- pregunto el rubio curioso volteando todo su cuerpo hacia el Uchiha, notando manos pálidas descansando sobre su estomago, la camiseta se había subido un poco y la clara piel del abdomen del Uchiha resaltaba en la oscuridad del cuarto y Naruto quiso creer que esa era la razón por la cual no podía quitarle los ojos de encima.
Por un momento Sasuke sopeso que tan lejos quería dejarse llevar, y mirando ojos azules fijos en su piel expuesta se decidió.
-"Necesito entrenar, me ayudaras, ¿no?"- contesto por fin el pelinegro y noto como sus manos se sentían calientes sobre su estomago y sentía esta extraña sensación de calor recorrerle el cuerpo… Tal vez había puesto su calentador al máximo… si, seguro era eso.
-"Seguro"- contesto el ojiazul mientras vio su propia mano moverse apenas unos centímetros hacia el otro, pero así tan cerca como estaban ahora, esos centímetros significaban que ahora su mano se encontraba rozando el costado de Sasuke.
El Uchiha pudo sentir el calor radiando de la mano junto a él y podía sentir la fuerte sensación de querer ser tocado por esa misma mano.
-"¿Pasaras la noche?"- pregunto Sasuke por fin volteando hacia el rubio, ocasionando que la mano a su lado rozara contra su piel que por alguna extraña razón ahora se sentía tan fría.
-"¿Es eso una invitación?"- preguntó el rubio y notando como el otro no parecía incomodo por el roce tan personal se aventuro a tocar con la punta de sus dedos la piel que ahora estaba expuesta porque la camiseta parecía subir más y mas por el torso del pelinegro.
-"Sí"- contesto en un suprimido siseo el Uchiha al sentir las manos cálidas del Uzumaki.
Tal vez en un lenguaje secreto que solo los nervios en su piel conocían, llegaron a un silencioso acuerdo, en el que el rubio comenzó a mover su mano hacia territorios más al norte en el bien formado torso del pálido hombre frente a él y Sasuke solo se inclino hacia el contacto, extrañamente saboreando las sensaciones que traía.
-"Tengo calor"- escucho Naruto el ronco susurro del Uchiha en su oído y se pregunto cuando fue que sus cuerpos se habían acercado tanto.
-"Quítate la camisa"- ordeno Naruto y en otro momento a Sasuke esto le hubiera molestado, pero en el momento era algo que parecía tener mucho sentido… Cuando tienes calor, te quitas la ropa, ¿o no?
Rápidamente el pelinegro se deshizo de su prenda y de alguna manera lograron mantener el contacto físico durante los escasos segundos que le tomo quitársela.
Naruto no pudo evitar pensar que la piel de Sasuke parecía demasiado como el color de la nieve… extrañamente no se sentía en lo más mínimo como ella al contacto. Estaba caliente, tan caliente…
La camiseta del rubio no tardo mucho en encontrarse también tirada en alguna parte del oscuro cuarto, mientras manos frías recorrían su cuerpo con hipnotizante lentitud.
La nevada duro varias horas y el viento era tan fuerte que nadie escucho los gemidos y jadeos que se escucharon esa noche en la residencia Uchiha.
La mañana siguiente, varios metros de nieve se habían acumulado en los jardines y la entrada… pero ni Naruto ni Sasuke se dieron cuenta…
