Justo como él


Acto 2


Bucky se puso frente a la silla donde estaba sentado el rubio, Steve lo veía hacia arriba, su rostro quedaba a la altura del pecho de buck, podría jurar que escuchaba sus latidos, tan poderosos como una tormenta. ¿Qué diablos estaba haciendo Barnes? ¿En que estaba pensando? No, no estaba pensando. Siguió acariciando la cabeza del capitán américa pasando su cabello entre sus dedos, el rubio seguía con los ojos cerrados, sintiendo la respiración de compañero en su rostro. El castaño paso saliva, los labios de Steve se venían tan malditamente tentadores, supo que había llegado demasiado lejos para su propia salud mental y su fuerza de voluntad.

-Creo que es hora de dormir-

-¿Eh?-abrió los ojos-¿Tienes sueño?-

-Un poco, además debes ir a descansar-

Antes de que pudiese moverse, Steve ya tenía sus manos en las caderas de este, bucky lo vio directamente mientras sin decir nada intentaba alejarse de su agarre.

-¿Steve?-

El rubio que había estado sentado todo este tiempo se puso de pie y aun sujeto de él, lo beso. Barnes no sabía qué hacer, porque obviamente deseaba corresponder el beso pero eso no podía estar pasando, Steve no podía estar besándolo en realidad. Pero aquel beso fue fugaz, paso a ser besos entre el cuello y sus manos a recorren hambrientas su cuerpo, pegando su ser al suyo como si fuese lo más natural del mundo.

-¡Steve detente!-

Se detuvo, como si hubiese sido una orden, el rubio lo miro a los ojos esperando algo más que aquello, pero no había nada. Bucky estaba sonrojado, miraba hacia todos lados esperando a su vez que Steve le dijera que diablos estaba pensando.

-Steve debes estar muy cansado-paso saliva-¿Qué diablos haces?-

-Buck-acaricio su rostro-Te deseo tanto-

-¡¿Qué?!-

-¡Oh, como lo he hecho desde que te conocí! Cuando eras un joven que no seguía ordenes, cuando fuiste mi compañero en el campo de batalla, todas esas noches que dormías a mi lado y no podía tenerte-

-¡Debes estar ebrio Steve!- se alejó hasta la puerta pero el rubio lo detuvo-No sigas…-

-Cuando pude amarte sin reparo fuimos separados, te creí muerto-

-Steve-

-Tu no me recordabas y además-se detuvo-Tú estabas con alguien más, todos mis deseos no tenían sentido si tu no deseabas lo mismo-

-Pero tú tienes a Sharon-

-y tú a Natasha-

Aquello sonó a reclamo por parte de Steve con un dejo de odio al nombrar a la pelirroja, no tenía sentido, Rogers no ere el mismo. Estar sumido en su trabajo con SHIELD habían afectado su mente y ahora creía amar a bucky, al menos es lo que se decía a sí mismo el castaño en esta situación.

-Pero en esta noche estando solos pude sentirlo-hizo una pausa-Tú me deseas también-

-Yo…no-

-Bucky-

Volvió a tenerlo cerca, abrazándolo por detrás susurrando a su oído, recargado en su hombro mientras lo hacía. La sangre subía por el cuerpo del castaño, no podía ser cierto todo lo que estaba pasando pero temía despertar de aquel sueño, temía decirle que no lo amaba cuanto se moría de ganas por tenerlo. Cerro los ojos para poder procesar todo lo que estaba pasando mientras, Steve mordía su cuello a la par que sus manos sujetaban sus pectorales.

-Ah…-

-Bucky, dime que no deseas esto tanto como yo-

-Yo…-

-Dímelo y me detengo-suspiro-prometo no te molestare más-

Quizás esto sea un fantasía que tenía Steve, hacerlo con su compañero de guerra, alguna razón oculta detrás, el alcohol, el estrés al que había estado sometido o quizás solo curiosidad pero Barnes estaba tan desesperado por estar con él aunque fuese solo una vez y quizás arrepentirse el resto de su vida que dejar escapar esa oportunidad.

-Bucky…-

-Steve, puedes hacer conmigo lo que quieras-

-Quiero, que tú también lo desees-lamio su cuello-Bucky…-

-También lo deseo, lo he deseado desde siempre-

El cuerpo de bucky se sentía ligero en los brazos de Steve al llevarlo cargando hasta la cama, el rubio comenzó a desvestirlo con desespero, como si su piel quemara. Steve se quitó la camisa mientras no dejaba de besarlo ni un momento, bucky fue quien se encargó de quitarle los pantalones. Una vez semidesnudos, solo con su ropa interior que les dejaba ver sus erecciones siguieron tocándose debajo de las sabanas. James estaba totalmente extasiado de estar a la merced del rubio, este seguía recorriendo cada rincón de bucky con su lengua, entre besos y mordidas. Cuando ambos miembros estaban cerca rozándose uno con el otro, fue que Barnes se dio cuenta de que no se trataba de uno de sus tantos sueños húmedos con Steve, esta vez estaba pasando, lo estaban haciendo. Rogers acariciaba el cabello largo de bucky, aprendió a amar esa melena rebelde. La boca del castaño, ansiosa de sentirlo, se fue hasta el pene devorándolo de una sola vez.

-¡Ah…Buck!-

Su lengua saboreaba cuanto podía, la humedad de aquella cavidad y su calidez hacían volver loco al rubio, quien se arqueo de placer con tan solo sentirla. Se recostó en aquella enorme cama mientras veían complacido a su amante hacerle el mejor sexo oral de su vida. Aquellas sensaciones que lo excitaban solo con su respiración en su pelvis, hicieron fácil que este se viniera de inmediato. El compañero del capitán américa parecía complacido de su trabajo bien hecho. Steve se abalanzo contra él. Sentía su cuerpo arder de deseos y su erección volvía a hacerse latente, quería tenerlo para él solo, quería metérsela con desesperación. Bucky estaba debajo de Steve, lo miraba lleno de deseo en sus ojos tan azules como en sus sueños, su cabello despeinado fuera de su imagen de soldado perfecto, estaba impaciente y él lo sabía.

-Steve-

-Buck…-

Lo beso, desaforadamente, como si le faltara la respiración y solo la encontrara en él, con ambas manos sujeto a Barnes de las muñecas mientras este seguía el camino de sus besos por el cuello y pecho del soldado del invierno. Bucky se liberó de aquellas manos para arañar la espalda de Steve, deseaba pegarlo más a su cuerpo, ser uno con él, quería sentirlo dentro suyo. El castaño se abrió de piernas, con ellas se aferró a la espalda del rubio, le estaba diciendo que él tampoco podía esperar.

-No quiero lastimarte-

-Jamás podrías-le sonrió- Házmelo Steve-

Steve se paró, aun con bucky sujetado a su ser, fue hasta la repisa por el lubricante, el castaño se rio de ser como un pequeño coala para el capitán que ni se esforzó en llevarlo consigo. Lo amaba, Bucky lo había amado desde hace mucho y a pesar de todo lo seguía amando. De vuelta a la cama y con ayuda de dos dedos que preparaban el cuerpo del ansioso hombre con brazo metálico. Pudo sentir lentamente como le hacia el amor, como se adentraba a él y este lo recibiría todo, quería todo de Steve, ser solo ellos dos como en la segunda guerra mundo y nadie más. Pudo sentir como unas lágrimas se asomaban por sus ojos, había esperado tanto aquello que ahora al sentir su cuerpo en movimientos rítmico con el de Rogers parecía una utopía. Lo habían hecho y sus cuerpos quedaron rendidos en aquella cama, pero Steve no podía quedarse y bucky lo sabía, él se quedó en aquel cuarto oscuro, con una sensación agridulce. No pudo evitar abrazarse a sí mismo al sentirse abandonado, él había aceptado aquella aventura o experiencia de una sola noche, pero su corazón le pedía más, nunca tendría suficiente de Steve.

A la mañana siguiente Rogers había preparado un desayuno increíble, Sharon se veía tranquila de saber que Steve se sentía mejor consigo mismo sin sospechar siquiera que había sucedido entre Barnes y su novio.

-Pareces de mejor humor-

-Lo estoy-respondió sincero-Gracias a ti-

-Sabemos que no es así-lo beso-Es porque vino tu amigo-

-Pero me dijo Sam que tú estabas preocupada por mí, por eso fue que vino-

-Te veías muy agobiado-se sujetó a su cuello -haría cualquier cosas por ti, Steve-

-Lo sé-

Bucky veía todo desde lo lejos, la vida perfecta de su héroe de la infancia, aquella enorme casa y estando con la mujer que amaba. Cuando ellos terminaron de besarse con ternura fue que Barnes se acercó y los saludo, sentándose a la mesa. Los tres desayunaron juntos, hablaron de algunas cosas relacionadas a SHIELD, Sharon trajo al tema a Natasha, Steve no se veía muy feliz al ver a bucky expresarse de la pelirroja con tanto afecto, Carter se había hecho buena amiga de Romanoff y sugirió que debían tener una cita doble un día de estos, bucky sonrió. El castaño no había acabado sus hot cakes, los miraba pensativo, mientras la miel se escurría de un lado.

-Debo ir a la oficina general-se puso de pie la mujer-caballeros podría encargarles recoger la mesa, prometo hacerles una cena deliciosa-

-Gracias pero creo que solo será para Steve-hizo una mueca parecida a una sonrisa-Debo regresar, pero gracias por todo-

-¿Tan rápido?-pregunto el rubio

-Steve, el hizo un esfuerzo en venir a verte. Te doy las gracias por eso-

-No me agradezcas-la miro fijamente- de verdad…-

-No seas modesto-beso a Steve antes de despedirse-Entonces hasta la próxima vez Barnes-

Solo se escuchó el sonido de la puerta cerrarse, steve no espero a escuchar el auto de Sharon encender, estaba conteniéndose durante todo el desayuno. Fue donde bucky y lo beso, este lo aparto de su lado, estaba molesto consigo mismo por haberlo hecho con Steve, por dejarse llevar por sus deseos y no usar la cabeza. ¿En que estaba pensando? La mujer era perfecta para Steve y él no tenía nada que ofrecerle.

-¿Qué sucede?-

-No debimos hacerlo Steve-

-Pero, tú… queríamos hacerlo-

-Fueron más fuertes nuestras ganas de quitarnos los pantalones que no pensamos que podíamos lastimar a alguien en el proceso… Sharon no se merece esto-lo miro fijamente-Nat Tampoco-

El rubio cargo a bucky para ponerlo en la mesa, no sin antes tirar los platos en el camino del castaño, aquellas ropas que traía bucky eran suyas, el mismo las había dejado para que este las usaras, se acostó en su pecho para tranquilizarse, estaba furioso.

-¿Steve?-

-¡Lo siento! Pero me enoja saber que te arrepientes de hacer el amor conmigo-

-No me hagas esto-sus ojos se llenaron de lágrimas y sollozos contenidos-Yo sabía lo que estaba haciendo y en verdad ame cada momento pero, no quiero seguir causándole daño a las personas cercanas a mí-

-NO CONOCES A SHARON, ELLA NO ES NADA TUYO-su miraba era fulminante- NAT ES SOLO UNA TIPA QUE TE COGES CUANDO TIENES GANAS…-

Antes que terminara la frase, bucky ya le había metido un puñetazo en el rostro. ¿Qué rayos le pasaba a Steve? ¿Por qué se veía tan desesperado? ¿Porque se expresaba así? Steve se limpió la sangre del labio y volteo a ver a bucky quien ahora estaba sentado en la mesa.

-Lo siento-desvió la mirada-No debí decir eso, es solo que estoy… muy molesto bucky-

-¡¿QUE DIABLOS TE PASA STEVE?!-

-Ya te dije que lo siento-trato de acercarse a él-No tienes idea de lo feliz que me sentí ayer en la noche contigo y ahora quieres que me olvide de esto-

-Steve, esto está mal-

-¿Me amas?-

-¿Qué?-

-Responde-

-¿Por qué haces esto?-

Steve volvió a besarlo, recostándolo en aquella mesa, se bajó el pantalón para que este sintiera su erección rozar su pierna, bucky no se resistía, él sabía que era débil tratándose del rubio.

-Te amo-

Dejo escapar entre sollozos, mientras Rogers le bañaba en miel los pezones erectos para lamerlos a la vez que comenzaba a masturbarlo, una y otra vez hasta que bucky no le quedaran fuerzas de venirse más. El rubio se concentró en hacerle el amor a Barnes, una vez más, sintiendo sus adentros, si la noche anterior no tuvieron tiempo de disfrutarse plenamente, en esta ocasión en la mesa de la sala estaban dando rienda suelta a su pasión. Bucky lo besaba desesperado, quería tenerlo solo para él, se aferraba a su cuerpo, para no dejarlo escapar. Siguieron haciendo el amor en aquella mesa para después continuar en la cocina, en la barra donde horas antes Rogers estaba preparando el desayuno.

Steve cargo a bucky aun estando dentro suyo para llevarlo hasta la sala donde se recostó en el sillón mientras este lo llenaba de su ser una vez más en el día, aquel "desayuno" había durado cinco horas sin parar. Hasta que el rubio llevo a bucky a la tina para que se bañara y descansara, no podía moverse.

-Fui muy rudo, lo siento-

-Soy el único que puede aguantarte el ritmo-bromeo-No hay problema-

-Voy a limpiar la cocina, vengo por ti en un rato-

-Bien-

Una vez que regreso Rogers a la tina, se llevó a su amante hasta su habitación, le dio ropa limpia y lo recostó. Se quedó un momento admirando su belleza, ya que este se había quedado dormido.

CONTINUARA


Soralove.- Pues si Steve se da rienda suelta a tantos años de deseos reprimidos para su compañero. Victoria espero te esté gustando, porque la verdad eres la única que lee todas mis locuras Stucky.