¤ El equipo Milky Holmes y la orden del grifo ¤

Tres días después del incidente debajo del puente, en un edificio de departamentos en la calle Harrington, una joven peli azul estaba en el departamento que compartía con su compañera peli negra con un montón de reportes policiacos, artículos del periódico local e incluso un mapa de la ciudad en la cual estaban marcados varios puntos específicos tratando de encontrar una posible respuesta a los constantes asesinatos que han ocurrido últimamente, los patrones de los homicidios, la marca del grifo en el pecho ¿Por qué se repetía tanto? ¿Cuál era el mensaje oculto detrás de esas marcas? ¿Cuál era el objetivo del homicida? por más que "Sheryl" pensara y repensara sobre el asunto no encontraba una razón, un argumento convincente que pudiera explicar la razón de todas esas atrocidades contra personas inocentes por lo que termino sentada en un escritorio mientras leía y releí los artículos del periódico. De la nada llego su compañera con una bolsa de compras que había realizado mirando todo el desorden en el lugar con el ceño completamente fruncido porque había llegado en uno de esos momentos donde su compañera estaba en trance por así decirlo por lo que no quiso interrumpirla por el momento dejando la comida en la mesa.

— Oh ya llegaste… dime que trajiste de comer…. — Seguía centrada en lo que estaba haciendo mientras la peli negra se acercaba hacia ella entregándolo un poco de manjuu en una bolsa. — Mi favorito, gracias Neru jejeje —

— Sheryl, pero mira este desorden… tenías que hacer esto acaso para empezar tu investigación… espera que es ese olor… — La peli negra olfateaba en el aire un hedor putrefacto por lo que comenzó a seguirlo.

— ¿Qué hedor? A mí no me llega nada… — Intento sonar desinteresada respecto a eso, pero Nero era muy perspicaz, era claro que pronto encontraría el origen.

Poco a poco comenzó a recorrer el interior del departamento mientras la peli azul miraba de reojo a la pelinegra con esos ojos ámbar algo nerviosa y cuando parecía que había encontrado el origen del ese olor lentamente se levantó de su lugar para dirigirse a un ropero impidiendo que siguiera adelante. Era como si estuviera escondiendo algo en el interior de ese inmueble de caoba por lo que su semblante mostro más molestia e intriga comenzando a estresarse porque sabía perfectamente que cuando ella estaba evasiva era porque estaba escondiendo algo, en realidad no le sorprendía el que lo hiciera, pero lo que quizás si lo haría fuera que estuviera ahí dentro por lo que intento apartarla pero ella era más grande y más fuerte que ella por lo que le sería un poco difícil hacerlo, iniciándose un forcejeo entre ambas chicas hasta que finalmente la menor como pudo se la quitó del camino para abrir la puerta del ropero sorprendiéndose por lo que caería de este, era el cuerpo que habían recogido los policías de Kokoro el cual tenía nuevas marcas como si le hubiera sido realizada una autopsia. Su molestia no se hizo esperar por lo que dejo el cuerpo en su lugar y cerro el inmueble volteándola a ver casi a punto de estallar.

— ¡Te volviste loca!, como es que pudiste robarte…. ¿En qué demonios estabas pensando? — Se cruzó de brazos fulminando con la mirada a Sheryl que solo e tomaba la nuca sin saber que decir.

— Nero descuida… no se darán cuenta que tomé prestado el cuerpo, además ya le realicé unas incisiones y descubrir que también poseía daños internos, le faltaban órganos y sus huesos estaban rotos…. dime no te parece raro que le hayan hecho una atrocidad a si a un vagabundo… si fuera alguien importante o de la realeza de Londres, podría decirse que es una amenaza, pero a un vagabundo… a menos que el homicida tenga unos fetiches raros con personas así… — Sonaba ligeramente sarcástica, pero al menos su deducción tenía un punto, no había sentido en torturar a una persona indefensa.

— Quizás le robo a alguien con mucho poder y ese alguien se vengó… — Respondía la peli negra mirando con esos ojos carmesí a la contraria, tratando de entender su punto.

— No tiene sentido…. ¿Por qué alguien con poder perdería su tiempo con pobre pordiosero?, además la forma de tortura es demasiado sanguinaria, el asesino debe ser alguien más, alguien con una mente enferma y retorcida… Nero, algo me dice que esto no es obra de un aficionado, sino de alguien que sabe lo que hace —

Las 2 se quedarían pensativas en los argumentos de Sheryl, pero un grito proveniente de las calles les saco del trance acercándose a la ventana para ver a un tipo corriendo entre la multitud con un bolso de fina hechura, mientras una peli gris con un vestido elegante color beige estaba tirada en el suelo llorando y suplicando por ayuda, su bella caballera grisácea resaltaba además de su tez oscura, quien se tomaba el rostro llorando a cantaros ya que al parecer había sufrido un robo por lo que ambas bajaron a toda prisa para ver que estaba pasando acercándose hacia donde una multitud se acumulaba viendo a la joven más de cerca su vestido era largo de 2 pies, un corset de color plateado en la parte del abdomen que hacia resaltar sus pechos en un escote de su blusa, una falda larga con pajaritos en los bordes de esta, además de un sombrero de punta alargada que traía una especie de moño color verde. Abriéndose paso las detectives se acercaron tranquilamente a la damisela en apuros para encontrarse cara a cara Sheryl y la contraria, ambas miradas color ámbar se fijaron la una en la otra mientras su compañera la saco de su pequeño lapsus de hipnosis, para investigar que había pasado hablando Sheryl de una forma cortes y galante, un encanto único en ella.

— Madame ¿Qué ha sucedido? — Le tomaba la mano como todo un príncipe ayudándole a levantarse admirando su figura esbelta y sus atributos femeninos a detalle quedando embelesada.

Un homme a volé mon sac ... aider s'il vous plaît me récupérer ... — Hablaba en perfecto francés, idioma que, para suerte para las detectives, dominaba a la perfección.

— Bien sûr, madame, où le voleur est allé— La peli gris con ligeras lágrimas en sus ojos señalo hacia un callejón en la calle Varndell.

No perdería tiempo así que empezó a correr a toda velocidad doblando hacia la derecha para adentrarse a esa calle donde había muchos vendedores ambulantes, vagabundos que ágilmente esquivaba importándole poco que su ropa se llenara de lodo ya que había muchos charcos que al pisarlos salpicaba su ropa color rosa siguiendo por un camino más estrecho que dividia 2 edificios doblando hacia la izquierda y nuevamente a la derecha para ver al hombre corriendo a unos 100 metros de distancia más adelante por lo que tomando un atajo por lo que era la parte de atrás de una carnicería esquivo los trozos de cargue que estaban colgados del techo con una soga gruesa para salir por otro lado hacia otra calle viendo como el ladran se estaba escapando por la calle principal de la ciudad, siguiéndolo a toda prisa saltando obstáculos en el camino, esquivando y empujando personas hasta que gracias a su condición física lo alcanzo embistiéndolo por detrás haciéndolo caer al lado para intentar agarrar el bolso que había robado pero el contrario se negaba a dárselo por lo que le dio un codazo quitándosela de encima tumbándola para adentrarse a una pequeña textilera abandonada escondiéndose de ella.

— Bien si quieres jugar… juguemos…. — Se volvió a levantar limpiándose la sangre de la boca con la muñeca para ir igual al mismo lugar.

Al entrar se encontró un sinfín de pasillos donde habían muchas maquinas que estaban oxidadas, el techo y la estructura estaban cayéndose a pedazos, ratas caminaban por el suelo respirándose un hedor a descomposición combinado con humedad caminando con cautela por uno de los pasillos mirando hacia los costados para no ser tomada por sorpresa, dando pasos lentos mientras se iba adentrando más a esa edificación comenzó a escuchar ruidos extraños, golpes y pasos que estaban acercándose hacia ella pero la situación era ¿De dónde? ¿Izquierda? ¿Derecha? ¿Por delante? ¿Por atrás? así siguió hasta que se detuvo tranquilamente como si estuviera sospechando que el golpe ya vendría del agresor que con toda la violencia del mundo la intentaría sorprenderla por la espalda con una especie de tubo alargado oxidado y con una punta afilada en esa parte que lanzaba un golpe que esquivo con destreza la detective para embestirlo de frente para golpear su espalda con una de esas máquinas textiles comenzando a darle puñetazos en la cara para buscar desbalancearlo pero de tan solo una patada la tumbo saltándole encima para intentar estrangularla empujando el tubo hacia su cuello pero no se la dejaría tan fácil ya que tomando ambos extremos con las manos oponía resistencia evitando que lograra su objetivo.

El forcejeo era intenso hasta que encontró un punto de quiebre en su agresor al levantar sus largas piernas apoyándolas en sus hombros impulsándose hacia arriba para quedar sentada sobre esa zona comenzando a golpear su rostro con manotazos al estilo de Tai Chi Chuan con la palma abierta hasta que soltara el tubo, logrando su objetivo se giraría ágilmente y lo tumbaría hacia el suelo para hacerle una llave jalándole el brazo hacia ella sentándose sobre su espalda ejerciendo presión hasta que finalmente se rindió.

— ¿Por qué le robaste el bolso a esa señorita? — Exigía respuestas, pero no las obtendría fácilmente.

— Porque así me lo ordenaron, ¡Tsk! — Se retorcía de dolor el pobre hombre, pero no se detendría doblando en un Angulo de 45ª su extremidad.

— Te romperé el brazo si no me dices porque lo hiciste… porque robarle su bolso a la señorita Kotori Minami, la heredera la gran fortuna de Modelaje Francés de la familia Minami — El crujir del hueso del hombre le hizo gritar de dolor.

— ¡Me lo ordenaron! ¡Me lo ordeno Honoka! ¡Ya te lo dije suéltame! — ¿Honoka? ese nombre no le sonaba, pero obteniendo ya una respuesta contundente lo soltó, pero aun así lo amarro con una soga muy fuerte para que no escapara.

— ¿Quién es esa tal Honoka? — El hombre mal herido solamente se rio con burla escupiendo un poco de sangre a sus pies mientras sonreía con ironía ganándose un puñetazo en el abdomen sacándole el aire — Bien… si no me responderás… estoy segura que a Kokoro – chan si le cantaras como gallito.

Sin más que decir comenzaron a caminar tomando por el camino el bolso de la señorita Minami, tomándole un rato para llegar a donde estaba Nero con esa señorita encontrándose con Kokoro que estaba interrogándola junto a unos oficiales que le acompañaban, tranquilamente Sheryl se acercó tirando al hombre a sus pies mal herido mientras sus oficiales le tomaban de los hombros cayéndosele de la ropa de manera extraña una especie de estatuilla de oro negro que tenía peculiarmente la figura un grifo alado la cual tomo y miro con extrañeza, guardándola en el bolso de su gabardina rosa acercándose a la joven que ya estaba más tranquila hablando con su compañera que al notar su presencia, como también que portaba su bolso entre sus manos la peli gris se acercó tomándolo con una gentileza, una elegancia sin igual regalándole una tierna y dulce sonrisa que podría derretir a cualquiera tomando su pertenencia para agradecerle por haberla recuperado.

— Merci beaucoup pour me redonner mon sac ... tu ne ferais pas si je perds mon cadeau de ma mère— Sonriente se acercó a Sheryl y deposito un beso en su mejilla haciéndola sonrojar y dejándola sin habla por varios segundos.

— Nom ¿ Mlle Minami Kotori est-il ? — Tomandose su mejilla con lentitud esperaba la respuesta de la otra.

— C'est vrai, et me dire quel est le nom de mon sauveur ? — Con una simpatía tan dulce respondería con otra pregunta.

— Sheryl Shellingford, mais pouvez-vous me dire Umi – chan — La peli gris rio de manera divertida por la accion de la peli azul

— Alors dites-moi Kotori - chan, bien que nous allons vous voir à une autre occasion Umi – chan —

Y así sin más la elegante damisela se retiró haciendo un gesto con su mano de manera tan fina que parecía una princesa, Kotori – chan era una forma de tan linda de decirlo, "Umi – chan" se podría acostumbrar a que le dijera si, aunque su nombre fuera Umi Sonoda y Sheryl Shellingford un simple alias, sonaba muy lindo escuchar Umi – chan de sus labios, este sería el comienzo de una historia de amor, intriga, drama y angustia para ellas porque una no sabía que las intenciones de la otra eran ver caer a Europa, eso podría representar un problema en su relación futura laboral, personal eso era incierto por el momento, pero ya sus caminos estaban entrelazados, quizás un cruel destino o uno afortunado era decisión de ambas escoger uno de ambos.

Continuara…

Nota del autor: Pues ya abrí camino para la pareja principal de esta historia KotoUmi, tendrán un camino difícil, obstáculos que superar, problemas que afrontar, pero no va a ser algo tan trágico, quizás si con enredos y dudas pero así súper trágico o dramático, en esta historia no ira asi la cosa jajaja, bueno aquí les dejo este capítulo que lo disfruten n_n nos vemos mañana en el inicio de la segunda temporada de The Last Ride In the DeadSpace con el título "Genesis", bueno ahora si los dejo hasta luego