N/A: Muchísimas gracias a Ponycornio, Ary Lee, CapitanAmericaIsHot, elapink100, Mary, Micaela, JakeStark y K. S. Briones por haberme dejado tan bellos reviews, sus palabras en serio me hicieron el dia, chicas. ¡Las quiero mucho! ¡Este capitulo se los dedico con mucho cariño! Y lo siento por retrasarme un dia con la actualizacion pero tenia cosas que hacer :)
Disclaimer: Basado en los comics y en las películas de Marvel. La trama es mía y también algunos personajes. Esta historia está escrita en tercera persona y ubicada en mi universoTIERRA-F-251. Para más información, leer mi perfil.
Capítulo 2:
Identidades
-Creo que será mejor que nos sentemos – sugirió la chica rubia.
El grupo de superhéroes y sus invitados hicieron lo que dicha chica les pidió, pronto todos los sillones volcados estuvieron colocados en sus respectivos lugares de antes. Algunos se quedaron de pie, como en el caso de Rhodey y Hill mientras el resto tomo asiento.
Los visitantes se mostraron nerviosos de inmediato pero de igual forma se fueron acercando al grupo, sentándose en el sillón que se encontraba frente al de ellos.
-Bueno… Hmm… - la rubia se rasco la nuca pensando que decir -. ¿Por dónde deberíamos empezar?
-Quizás por el principio tal vez… - dijo sarcásticamente el rubio mayor.
Su compañera lo fulmino con la mirada.
-Gracias por la ayuda, Frankie – le replico ella con acidez en la voz.
-Un placer servirle mi señora – el mismo rubio hizo una reverencia a modo de broma.
La pelirroja y la castaña pusieron los ojos en blanco. La rubia volvió su atención a sus acompañantes quienes los miraban inquisitivamente y uno que otro con cierta pizca de desconfianza. Ellos se sentían confundidos, todo había pasado demasiado rápido.
-Bueno, yo… supongo que lo primero que deberían decirnos… son sus nombres y el porqué están aquí – dijo Steve a lo que todo su equipo asintió.
El rubio menor lo miro intensamente, Steve se sintió incomodo ante esto pero fingió no darse cuenta. Los jóvenes tomaron una respiración profunda.
-Es que… es algo difícil de explicar – la castaña que respondía al nombre de Beth tomo la palabra esta vez.
-Creo que tenemos tiempo – dijo Bruce tranquilamente, tanto que parecía no haber estado a punto de convertirse en Hulk hace un momento.
La niña pelirroja suspiro y cerró los ojos, cubriéndose la cara con las manos.
-Solo díganles de una vez – les dijo a sus amigos.
Natasha se encontró con deseos de abrazarla al verla tan angustiada y nerviosa, se pregunto que bicho la habría picado para que ella misma tuviera tal afán.
-¿Estás segura? – le pregunto el rubio menor a la niña.
Esta asintió con la cabeza con actitud decidida.
-Ese era el plan desde el principio, ¿o no?
-Bueno, ahora que lo pienso esta fue idea tuy… ¡Auh! – grito el chico que respondía al nombre de Frankie al recibir un pisotón, cortesía de su rubia compañera.
-Gracias – le agradeció la pelirroja a esta, mientras le enviaba una mirada fulminante al otro.
Los visitantes posaron su vista en los Vengadores. El rubio menor se levanto de su lugar.
-Escuchen. Antes que nada, debo advertirles que lo que están por escuchar tal vez les parezca una broma de mal gusto pero… no lo es.
Steve contemplo al chico, por su actitud pudo deducir que era el líder del grupo, a pesar de que el mayor fuera el otro rubio. Se sintió orgulloso de él aunque no sabía por qué razón.
-Si, a pesar de que parezca irreal, tienen que creernos – la pelirroja hablo esta vez mientras el muchacho se volvía a sentar.
-De acuerdo, pero ¡dígannos de una buena vez quienes son! – exclamo Tony con desesperación.
Los chicos intercambiaron una mirada entre ellos. Beth y el pelinegro parecía que estaban a punto de reírse de la expresión en el rostro de Tony.
-¿Les dices tú o les digo yo? – le pregunto la castaña a la niña.
-Tú, por favor – pidió esta con una sonrisa inocente.
Beth puso los ojos en blanco. Pepper no pudo evitar fijarse en que ella tenía el mismo tono verde en los ojos que aquella niña, la examino con la mirada, por un momento creyó estar segura de que la idea estrafalaria que se le vino a la cabeza podría ser real. Pero prefirió no hacerse ilusiones tan pronto y espero a que ella la confirmara.
-De acuerdo, entonces… aquí vamos, ¿listos? – Les pregunto a los adultos de la habitación quienes se mostraron impacientes (sobre todo Tony), Beth esbozo una sonrisa divertida sin poder evitarlo -. Nosotros… venimos del futuro – anuncio la ojiverde.
Todos, sin excepción, abrieron sus ojos desmesuradamente. Un silencio incomodo lleno el aire, los jóvenes esperaron alguna reacción, a que hicieran un sonido o algo. Pero nada, todo seguía tan callado como si se tratase del momento justo antes de que ocurriera el Big Bang.
Beth no lo pudo soportar más y soltó:
-¡Digan algo!
Una carcajada le siguió a la declaración de esta. Tony se había comenzado a reír sin control ante la mirada atónita del resto.
-Esa estuvo muy buena chicos, de verdad que si – dijo él, aun riéndose.
Pepper tuvo que darle un golpe en el brazo para que se calmara.
-¿Qué? – les pregunto a todos.
-¿Cómo que, 'que'? – le pregunto Beth, incrédula -. ¿Acaso no escuchaste lo que ellos dos dijeron antes de que yo diera el anuncio? – señalo a la pelirroja y el rubio.
-Claro que sí, pero admítanlo. Es algo imposible.
Beth miro con pesar a sus compañeros. Convencerlos no sería nada fácil.
-¿Crees que no lo sabemos? – le recrimino la pelirroja.
-¿Y entonces porque están mintiendo? – le respondió Tony con otra pregunta.
-¡No estamos mintiendo! – le gritaron las tres jovencitas.
Sus tres compañeros varones se alejaron un poco de ellas, al parecer sabían cuan peligrosas eran si las hacían enfadar, y ese gesto hizo que a Steve, Bruce y Clint se les escaparan unas sonrisas divertidas.
Tony alzo las manos en signo de rendición.
-De acuerdo, no tienen que ponerse así.
Beth se cruzo de brazos, negando con la cabeza. A Tony le resultaba familiar esa postura, pero ignoro esto rápidamente, tratando de no desviarse del tema. Los viajes en el tiempo eran como bien había dicho "algo imposible". No había manera de que lo hicieran cambiar de opinión. Pero esa niña… y ahora que lo pensaba, también el resto de ellos tenían algo que... le llamaba la atención de una manera extraña.
-Tengo una idea – la pelirroja dijo de repente, se paró de su asiento y camino hasta detenerse en frente de Natasha, se arrodillo delante de ella ya que estaba sentada -. Sé que puedes reconocer cuando alguien te está mintiendo con solo mirarla a los ojos.
Natasha se mostro confundida.
-¿Qué?
-Solo quiero que me mires directo a los ojos y veas por ti misma que lo que acabamos de decir es verdad – le suplico la niña.
La espía alzo una ceja, intrigada. ¿Cómo es que una niña que acababa de conocer sabía que ella tenía esa habilidad? La mano de la pequeña tomo la suya haciéndola volver de sus cavilaciones, y se encontró con su mirada azul. Un azul tan profundo que podría reconocer en cualquier parte. Involuntariamente, le echo un vistazo a su compañero de equipo que se encontraba a su lado, rápidamente empezó a sacar conclusiones. Aunque ninguna de ellas parecía tener coherencia, solo entonces cuando examino a la niña al frente suyo una vez más y vio sus ojos nuevamente, supo que estaba diciendo la verdad.
Miro a sus amigos y compañeros que esperaban expectantes su veredicto.
-Dicen la verdad – dijo ella.
-¡Sí! – Beth y la rubia chocaron las palmas.
-¡Eres la mejor ti…!
-¡Frankie! – gritaron todos los visitantes en señal de advertencia al rubio.
Este, como Tony hace un momento, alzo las manos fingiendo inocencia.
-Entonces… ¿ahora nos creen? – les pregunto la pelirroja menor al grupo de mayores.
Lo pensaron por un minuto. ¿De verdad les creían? Más bien, ¿podían creerles? ¿Eran de confianza? Al ver las sonrisas sinceras que brillaban en los rostros de los jóvenes, los Vengadores se reprendieron mentalmente al haber pensado siquiera en desconfiar de ellos. Las sonrisas que les brindaron a los chicos fue más que suficiente para que estos tuvieran una respuesta.
-Gracias – dijo la pelirroja abrazando a Natasha.
Los hombres del equipo contuvieron el aliento, Natasha no era una entusiasta en cuanto a muestras de afecto se trataba. Por eso, en cuanto ella le devolvió el abrazo - aunque torpemente - a la niña, sus mandíbulas cayeron hasta tocar el suelo.
-Les creemos. Pero, si ustedes vienen del futuro como dicen. ¿Por qué razón fue? – les pregunto Bruce, interesado –. Y a todo esto… ¿Cómo es que pudieron viajar en el tiempo? Hay alguna maquina o algo ¿no? – les pregunto Bruce.
-Sí, la creó un futuro enemigo de ustedes… pero no entremos en detalles todavía – dijo Beth con su actitud de "da igual" -. ¿De acuerdo?
Los Vengadores, a regañadientes, no les quedo más que aceptar por el momento lo que decía la chica aunque la curiosidad los estuviera matando.
-Bueno, ¿al menos podrían decirnos la razón por la cual lo hicieron? – pregunto Bruce, nuevamente.
-Espera, Bruce – le dijo Natasha -. Antes quiero saber una cosa – miro a los jóvenes -. ¿Quiénes son ustedes?
Frankie rio nerviosamente.
-Eh… viajeros del tiempo – rio de la misma forma otra vez.
-Eso ya lo sé – contesto ella con expresión neutral -. Me refiero a ¿cuáles son sus nombres?
Eso pareció despertar la curiosidad en el resto del grupo, que se enderezo en sus asientos y los observaron mas intrigados que antes. Esos niños habían viajado por una razón, para salvarlos tal vez… pero ¿Por qué a ellos les importaría lo que les pasara? ¿Quiénes eran?
Beth le dio un codazo a la rubia, quien la miro con molestia por el golpe.
-Que se presenten de mayores a menores – la rubia se mostro aun más molesta, si las miradas matasen, probablemente Beth ya habría terminado echa cenizas en el suelo -. Digo yo. ¿Qué les parece chicos? – le pregunto a la pelirroja, al rubio y al pelinegro, mientras Frankie y la rubia los miraban con indignación.
A los que se les hizo la pregunta, rápidamente tomaron asiento de nuevo en el sofá antes de que los dos rubios pudieran ahorcarlos. Beth tomo la iniciativa empujando a ambos chicos seleccionados hacia el centro de la sala a pesar de las protestas de estos.
La castaña regreso a su lugar junto al resto de sus amigos en cuanto cumplió con su cometido.
-Juro que los voy a matar – siseo la rubia peligrosamente.
Beth le alzo los pulgares deseándole suerte, esto hizo reír a Tony y a Pepper. La rubia resoplo.
-De acuerdo, entonces comencemos. ¿Tú o yo primero? – le pregunto Frankie a su compañera.
Esta le frunció el ceño mientras se cruzaba de brazos.
-La primera en nacer tiene que hacerlo primero – dijo el rubio menor divertidamente.
-¡¿Quién en el nombre de Odín invento estas reglas?! – les grito la rubia a los que estaban sentados.
Estos ya no pudieron contenerse más y rompieron en fuertes carcajadas. Beth cayó al suelo mientras se agarraba el estomago diciendo entrecortadamente: "Me-e… e-esta-an… mata-a-a-ando"
Thor, que había permanecido callado hasta el momento, se pregunto porque la chica habría mencionado a su padre en ese contexto. ¿Era posible que ella fuera una Asgardiana? Después de todo traía una espada, podía ver el haza que sobresalía por su cintura.
-Está bien, pequeños diablillos. Lo hare, seré la primera, pero paren ya – les espeto la rubia tomando un cojín del sofá y arrojándoselo a Beth a la cara.
Cuando la castaña se recompuso, se volvió a sentar. La rubia se situó en el medio de sala.
-Bueno, en primera: Hola – dijo dándoles a todos una sonrisa que les resulto encantadora -. Mi nombre es – trago saliva -…Torunn – al ver que sus compañeros e incluyendo a algunos de los Vengadores aguantaban las ganas de reír, los enveneno con la mirada -. Por esa razón es por la que prefiero que me llamen Tori, suena más bonito y más normal. Soy hija de… Thor.
El Dios del Trueno se congelo en su lugar y miraba atontado a la que dijo ser su hija. Tori le dedico una media sonrisa. El equipo de los héroes más poderosos del planeta se sorprendió aun más que Thor.
-¡Aguántate ahí! – exclamo Tony haciendo aspavientos con los brazos -. O sea… ustedes – señalo a los chicos -. ¿Son… son… nues-nuestros hi-hijos?
-¡Exacto! – exclamaron todos los visitantes a la vez.
-¡Oh, Dios! Pero… es imposible… - susurro Tony, regresando con el mismo rollo de antes.
-No, no lo es, tío Tony – repuso la pelirroja.
-Me siento viejo – dijo este haciendo que los jóvenes soltaran risitas.
-En realidad, Tony, eso explica muchas cosas – razonaba Bruce mientras veía al pelinegro intensamente.
-Ciertamente, ahora entiendo porque ustedes se me hacían tan familiares – dijo Clint con una sonrisa -. Algunos sí que se parecen mucho a sus padres – dijo significativamente hacia cierta espía, que prefirió no pensar en las similitudes que tenía con la pequeña pelirroja y mucho menos en los ojos azules de esta.
-Pues en ese caso, solo me queda felicitar a ricitos – dijo Tony, dándole unas palmaditas en la espalda a Thor, quien aun no salía de su asombro (pues en realidad, nadie parecía salir de su asombro, pero no podían negarlo. Clint tenia razón, se parecían demasiado a ellos.)
"Felicidades, Thor", le fueron diciendo de uno a uno sus compañeros de equipo. Thor les correspondió su felicitación a cada con un asentimiento de cabeza para luego volverse a su hija.
-¿Quién es tu madre? – pregunto Thor, ansioso.
Tori se mostro algo decepcionada.
-Guau – suspiro -. Mamá tenía razón. Si que eras un despistado.
Thor frunció el ceño, confundido. Tony y Clint rieron por lo bajo.
-Mi madre es Lady Sif – contesto Tori -. Y pensé que lo adivinarías. Mis ojos son iguales a los de ella – dijo mientras se los señalaba.
Tenía razón. Thor recordaba perfectamente los ojos de Sif y efectivamente su hija los había heredado. Eran de un azul cristalino casi rozando al gris. El cabello de Tori era rubio - como ya se había mencionado antes -, lacio y le llegaba hasta la mitad de la espalda. Sus facciones eran finas, dignas de una princesa de Asgard.
En realidad, se parecía mucho más a su madre que a él, salvo por el cabello. ¿Cómo no se había dado cuenta antes? La respuesta era simple: A Sif nunca la había visto como algo más que una amiga, su mejor amiga. Thor se paso las manos por la cara, pensando en la remota posibilidad de que Sif lo ame en secreto.
-¿Quién es esa "Lady Sif"? – pregunto Tony pícaramente.
El Dios se enderezo en su asiento al escuchar su nombre.
-Una muy querida amiga – le respondió Thor.
-¿De Asgard? – le pregunto Steve esta vez.
-Si… - respondió en un murmullo.
-Pensé que estabas con Jane – dijo Natasha.
Tori se quedo de piedra. ¿Había escuchado bien?
-Ehh… Disculpa tía Nat – esta se giro hacia ella ya que estaba conversando con Thor y los demás.
-¿Si? – le sonrío amigablemente.
-¿Dijiste Jane? Como… ¿Jane Foster?
-Asi es.
Thor noto de inmediato que su hija le daba miradas nerviosas al resto de los chicos, quienes se las devolvían.
-¿Por qué preguntas por ella? ¿Qué le ocurrió a Jane? – Thor siempre se preocuparía por la mortal que cautivo su corazón, a pesar de saber ahora que su corazón le pertenecería a otra en un futuro tal vez próximo.
-¿Eres su novio? – le pregunto su hija con incredulidad.
Thor asintió frenéticamente.
-¿Qué es lo que paso?
-A ella no le paso nada – lo tranquilizo, Thor soltó el aire que no sabía que estaba conteniendo -. Pero lo que pasa es… que ella es mi madrina.
-¡¿Qué?! – gritaron todos.
-Sí, ella es mi madrina legal en la tierra, debido a que tú y mi madre se mudaron aquí durante un largo tiempo con mis tíos. No sabía que ella había sido tu novia.
-Eso, sinceramente mi amigo – Tony le puso una mano en el hombro -, es algo alocado. Ponerle de madrina a tu ex.
-¿Y eso te molesta? – le pregunto Thor ignorando el comentario de Tony.
Tori se quedo pensando un momento para luego mostrar una sonrisa pequeña pero sincera.
-No, no me molesta papá. Es solo que me sorprendió, es todo. Nunca me lo dijeron.
-¿Y cómo te llevas con ella? ¿A… Sif le molesta ese asunto? – pregunto el Dios, temeroso de saber la respuesta.
-Me llevo muy bien con ella, es una persona increíble. Mi mamá también la considera su amiga, a pesar de haber sido tu novia en el pasado.
Thor se tranquilizo notablemente.
-Me alegro mucho.
Tori le sonrío.
-Ahora que lo pienso, si Thor y Sif escogieron a una madrina para ti en la tierra, significa que también escogieron un padrino – dijo Tony con una sonrisa de autosuficiencia.
-Sí, también tengo un padrino en la tierra y ese es: Bruce Banner – apunto a este que estaba sentado entre Tony y Clint, sorprendido y conmovido por la decisión de su amigo Asgardiano – Hola, tío Bruce – lo saludo alegremente.
Bruce le devolvió el saludo tímidamente con un movimiento de mano. Se volvió hacia Thor.
-Gracias Thor, es un gran honor en verdad – le dijo el doctor todavía shockeado.
-No hay nada que agradecer mi amigo – Thor le palmeo el hombro a Bruce.
-Me siento algo ofendido – dijeron Clint y Tony fingiendo indignación.
Esto hizo que todo el mundo riera. Cuando todos se calmaron, Tori continúo:
-Para concluir con mi presentación, diré que tengo catorce años. Y que mi abuelo Odín me obsequio esta espada – desenvaino la espada que tenia colgada en el cinto de su cintura – cuando tenia cinco y desde ese momento comencé a entrenar con ella. Tenia la idea de ser una guerrera como mi madre al crecer – comento encogiéndose de hombros, guardando su espada nuevamente.
-¿Y esa espada puede hacer algo más? – Tori frunció el ceño ante la pregunta de Clint -. Me refiero a… ¿puedes fulminar a los enemigos con rayos como tu querido padre lo hace con su martillo?
Tori asintió entusiasmada.
-Sí, es lo más genial de todo.
-Tu hija me agrada, Thor – dijeron Tony y Clint al mismo tiempo.
La rubia rio divertida, hizo una leve reverencia.
-Eso es todo de mi, damas y caballeros – anuncio volviéndose a sentar -. Te toca – le dijo a Frankie cuando paso por su lado.
El rubio mayor se adelanto unos pasos de donde estaba y se irguió.
-Hola. Mi nombre es… Francis – sus compañeros al igual que con Tori estuvieron a punto de reírse -. Si, por eso me llaman Frankie, aunque suene algo más infantil, debo admitir que me gusta mucho más que mi verdadero nombre.
-¿Tus padres son…? – le pregunto Tony, como siempre.
-¡Ah, cierto! Mis padres son: Clint Barton…
El mencionado por poco y se desmaya, Natasha observo su reacción, divertida. Se había puesto más pálido que el papel. Thor logro sacarlo de su ensimismamiento al darle un fuerte abrazo al cual se unieron el resto a los pocos segundos.
Frankie era prácticamente una copia de Clint, tenían los mismos ojos, el mismo cabello, solo algunas facciones Clint pudo ver que no eran de él, probablemente eran de su madre.
-Y mi madre es… no papá, aun no la conoces o al menos creo que no, así que todo a su debido tiempo – le dijo Frankie en cuanto vio que su padre estaba a punto de hacerle una pregunta -. Mi madre es: Barbará Morse, le gusta que la llamen Bobbi.
-¡Ja! ¿Con que con Morse, eh Barton? – le pregunto Natasha con actitud juguetona.
-¿Quién es? – pregunto Tony frenéticamente.
-Tony, sin ofender pero, pareces una vieja chismosa – le dijo Rhodey sonriendo burlón.
Su amigo lo fulmino con la mirada mientras el resto reía.
-Una de las agentes de SHIELD, la agente diecinueve. Su alias era Pájaro Burlón – respondió María a la pregunta del multimillonario.
-Y solo la vi un par de veces en algunas misiones – aclaro el arquero -. Solo admitiré… que me pareció una mujer hermosa.
-Pues claro que sí. Siempre se lo dices todo el tiempo – dijo Frankie con una sonrisita.
Clint se encogió de hombros.
-Supongo que así es el amor hijo – le dijo Clint, con la imagen de Bobbi Morse en su mente.
-No lo sé, aun no lo he experimentado.
-¿Y que paso con Laura? – le pregunto la pelirroja menor.
Frankie se ruborizo levemente.
-¿Quién es Laura? – le pregunto Clint pícaramente.
-Una chica que conoció en el parque – revelo la misma niña.
-Fue solo una cita – aclaro el joven Barton -. Eso es todo. A parte, eso no es amor, solo me pareció linda y tierna, por eso la invite a salir. Pero no paso nada, no hubo conexión.
-Que lastima, en serio me caía bien – la pelirroja hizo un puchero gracioso.
-Solo la conociste de vista – le replico Frankie.
-Pero me pareció una persona agradable.
-Como sea – resoplo el rubio -. Continuare, tengo catorce años al igual que Tori. Y como papá, soy el mejor arquero de mi generación.
-¡Ese es mi hijo! – exclamo Clint alegremente.
-Mis padrinos son: Natasha Romanoff y Sam Wilson.
-Gracias Clint – le agradeció Natasha.
-No hay de que.
-¿Nombraste a Sam como su padrino? – le pregunto Steve sorprendido.
-Nuevamente, me siento algo ofendido – declaro Tony, a lo que todo el mundo puso los ojos en blanco.
-¡Oh! ¿Es el tal Sam que los ayudo con todo el tema de HYDRA y SHIELD? – les pregunto Clint a Steve y Natasha.
Estos asintieron con la cabeza.
-Supongo que me llevo excelente con él.
-Sí, el tío Sam es un tipo genial – estuvo de acuerdo Frankie con su padre -. Bueno, supongo que eso es todo de mí. Les toca, enanos – señalo a Beth y al otro rubio.
-Solo somos un año menos que tú – se quejo la castaña mientras Frankie se iba a sentar y los dos seleccionados se situaban en el mismo lugar que él hace unos momentos.
Frankie se encogió de hombros.
-Les toca, enanos – les repitió con una sonrisa juguetona.
Beth agarro un cojín del sofá y se lo arrojo a la cara con fuerza haciendo que su rostro se ladeara.
-¿Por qué? – pregunto él desconcertado, mientras se tomaba la mejilla donde le había caído el almohadazo.
-Por llamarme enana.
-Me dolió – se quejo por lo bajo el chico, pero esta vez Beth lo ignoro.
-¿Beth? – pregunto la pelirroja a la susodicha.
-¿Si?
-Ven, acércate.
Eso hizo, la niña le susurro algo al oído. El rubio menor mostraba total atención a las chicas. La ultima parte fue la que si entendieron.
-Por favor – le pedía ella a Beth.
-De acuerdo – se giro hacia el rubio -. Siéntate – le ordeno.
Él lo hizo sin protestar, tal parece que ya se estaba esperando esto. Al momento de hacerlo, la pelirroja coloco su cabeza sobre su pecho y el la abrazo fraternalmente, el amor que sentían era palpable en el aire.
-Tú vienes conmigo – la castaña señalo al pelinegro.
-¿Por qué? – pregunto él, desconcertado.
-Porque lo digo yo.
El muchacho suspiro resignado y se dirigió hacia su compañera, al momento de llegar a su lado les dedico a los presentes una sonrisa tímida.
-¿No dijiste que esto iba a ser de mayores a menores? – le pregunto Frankie.
-¡Sí! No es justo – dijo Tori.
-Estamos haciendo una excepción en este caso, ya saben porque… - les contesto Beth.
Frankie y Tori miraron a la pelirroja y al rubio que aun se abrazaban.
-Está bien – suspiraron ambos.
-¿Por qué lo van a hacer así? – pregunto Steve, curioso.
-Después lo explicaremos – dijo el rubio que aun no se presentaba.
El Capitán asintió en señal de comprensión.
-Bueno… ¡Hola! – saludo Beth -. Mi nombre es Elizabeth, aunque prefiero que me llamen Beth o Lizzie. Tengo trece años. Mis padres son: Tony Stark…
¡PUM!
El multimillonario cayó al suelo desmayado. Los jóvenes se carcajearon hasta más no poder e incluso miembros del equipo de superhéroes, otros solo observaron su cuerpo con incredulidad. Nunca creyeron que el gran Tony Stark se desmayaría por algo así.
Beth suspiro.
-¡Ay, papá! – dijo a modo de queja.
-La salsa picante – le sugirió la pelirroja a Beth, cosa que los Vengadores no entendieron.
-La salsa picante – concordó la castaña.
El rubio menor le alcanzo una de las mochilas que habían traído con ellos. La pelirroja busco entre sus cosas hasta que dio con dicha salsa. Se la arrojo a Beth, que la atrapo al vuelo.
-Está bien, todos, aléjense un poco por favor – dijo la chica.
Hicieron lo que les pidió. Clint, Thor, Natasha, Steve y Bruce seguían teniendo sonrisas divertidas en sus rostros. Rhodey y María se alejaron al igual que ellos mientras lo observaban todo con curiosidad. Pepper fue la única que se quedo al lado de Tony, sosteniendo su mano.
-¿Qué estas…? – le preguntaba la novia de Tony a la chica.
Beth no la dejo terminar su pregunta y se inclino con el envase de la salsa, abrió un poco la boca de Tony y le coloco una pequeña cantidad. Solo tomo unos segundos para que el genio mecánico reaccionara y corriera a la cocina a buscar un poco de agua.
-Siempre funciona – dijo Beth, carcajeándose.
Los Vengadores volvieron a reír estrepitosamente. Tony volvió a la sala más o menos recuperado, pero se le podía notar todavía conmocionado por la noticia.
-Pepper… soñé que unos niños decían ser nuestros hijos… y mi hija estaba entre ellos… - comenzó a balbucear.
Los visitantes soltaron risitas divertidas que llamaron la atención del multimillonario. Los orbes verdes de Beth se encontraron con los ojos de Tony. Este se puso a pensar en que se estaba volviendo loco, nunca pensó que en un futuro llegaría a tener hijos ¡mucho menos una niña! Él no se sentía capaz de ser un buen padre, nunca lo hizo.
-Hola, si puedes hablar ¿no? – le pregunto Beth burlescamente a su padre.
Tony parpadeo.
-Sí, sí… me siento bien.
La castaña alzo una ceja.
-De acuerdo, admito que aun me siento algo desorientado pero… estoy bien.
Beth asintió y tomo su lugar junto al pelinegro en el centro de la sala otra vez.
-Como iba diciendo antes de que mi querido padre se desmayara…
-¡No fue un desmayo! – protesto Tony.
-Aja, si – lo ignoro -. Él es mi padre y mi madre, como todo el mundo ya estará suponiendo, es Pepper Potts.
Esta chillo emocionada antes de darle un beso apasionado a Tony. Los jóvenes gimieron ante esta muestra de afecto.
-¡Mamá, papá! – se quejo Beth.
Tony y Pepper se alejaron riendo, de felicidad más que nada. El grupo de superhéroes se acerco a felicitar a la pareja.
-Algo en ti me decía que tenias algo familiar – le decía Tony después de los abrazos.
-Quizás sea porque soy tan linda como mi madre – dijo ella con una sonrisa socarrona.
-O tal vez sea porque tienes la sonrisa "Marca Stark" – le dijo Frankie en tono burlón.
Beth puso los ojos en blanco.
-¿"Marca Stark"? – rio Rhodey.
-Sí, es una broma que me hacen ellos a veces – señalo a sus compañeros.
Beth se parecía mucho a su madre, tenía sus ojos y también pequeñas pecas en sus mejillas. El color de su cabello era como una cruza entre el pelirrojo de Pepper y el negro de Tony, saliendo algo castaño, y lo tenía ondulado hasta por los hombros.
-¿Quiénes son tus padrinos? – le pregunto Pepper, dulcemente.
Su hija no le quitaba la vista de encima, parecía que de un momento a otro iba a correr a abrazarla, pero contenía las ganas. Beth no hizo más que suspirar pesadamente, reprimiendo algo que los Vengadores ignoraban. El brillo travieso que había en su mirada desapareció brevemente para reaparecer a los pocos segundos.
-Mis padrinos son: Steve Rogers y Natasha Romanoff.
Las reacciones de estos dos no se hicieron esperar, el primero sonrío ampliamente mientras que la segunda alzo las cejas con incredulidad hacia los padres de la castaña. Pepper se encogió de hombros.
-Siempre te considere una gran persona, Natasha – le dijo con sinceridad -. E igual a ti, Steve.
-Parece que todo el mundo quiere a Nat como la madrina de sus hijos – dijo Clint con aire burlón.
-Pues… lo crean o no, la tía Nat es buena amiga del resto de nuestras tías – dijo Frankie.
-¿Cuántas tías tienen? – pregunto Natasha.
-¿Hay mas chicas en el equipo? – pregunto Pepper, ansiosa de saber la respuesta.
-Bueno, contando a… - Tori se puso a contar en silencio con los dedos -. Son cuatro más las que habrá en el equipo.
Pepper y Natasha chocaron los cinco.
-Vaya, pensaba que si nos querían – dijo Clint.
-Claro que sí, pero recuerden que nosotras también necesitamos tiempo de chicas y mientras mas allá, mejor – dijo Natasha para asombro de todos.
-Y eso que aún faltan las que no están en el equipo – menciono la pelirroja.
-¿Y esas cuantas serian? – pregunto Bruce, curioso.
-Catorce, claro, eso incluye a la tía Sif, a la tía Bobbi y a la tía Pepper – respondió con simpleza la niña.
-¡Oh, Dios! ¿Qué alguien me diga cómo diablos hago para las reuniones familiares? – dijo Tony agarrándose la cabeza como si le doliera.
-Y aun no les decimos cuantos tíos tenemos… - dijo Frankie, divertido al ver a su tío así.
-¡No quiero saberlo! – suplico Tony al borde del colapso.
Beth y sus compañeros rieron ante la reacción del genio.
-Como sea, supongo que eso es todo de mí – dijo la primogénita de la familia Stark volviendo a su asiento en el sofá.
-No, no es todo – dijo Frankie.
-¿Por que dices eso? – siseo ella en tono amenazador, claramente, no quería que sus padres se enteraran de lo sus compañeros estaban por revelar.
-Te falta mostrarles el traje – dijo Tori.
Tony de inmediato se ilusiono.
-¿Tienes un traje? – le pregunto a su hija.
Beth asintió lentamente, mirando a su madre con cautela. En cuanto a Pepper, esta parecía que estaba a punto de ahorcar a Tony. ¡¿Cómo se le había podido ocurrir?! ¡Estaba demente ¿o que?!
-Típico de Stark – dijo Natasha.
El equipo y sus invitados no pudieron estar más de acuerdo, sobretodo Bruce, Steve y Rhodey que habían convivido mucho con él y sabían como era su personalidad.
-Anthony. Edward. Stark – dijo Pepper pronunciando cada silaba con ira contenida.
-No, mamá – Beth salió en defensa de su padre, que de por sí ya estaba muy asustado por la mirada que le echaba su novia -. Yo lo cree sola, papá no me ayudo en nada. Es más… digamos que te desobedecí al hacerlo. Me habías dicho que no me podía inventar uno hasta que fuera mayor.
Pepper apretó los labios tanto que los convirtió en una fina línea blanca, luego de unos momentos coloco sus manos sobre sus caderas. Beth levanto las manos en señal de rendimiento.
-Si de algo te consuela, ya fui castigada en el futuro por ti – le mostro una sonrisa inocente.
La CEO de Industrias Stark se relajo algo, solo algo. Seguía enojada, estaba segura de que Tony había empezado con ponerle esa idea en la cabeza, ella podría hacerse daño y… ni siquiera quería terminar con ese pensamiento. Apenas se acababa de enterar de que iba a tener una hija y ya estaba con el instinto maternal puesto en acción. No podía evitarlo, después de todo, era su hija. El miedo que la invadió solo con saber de esto lo comparo con el miedo que tenia de perder a Tony, al hombre que amaba, el padre de su hija. La idea la hizo sonreír una vez más, Beth y Tony soltaron el aire que no sabían que contenían al notar a Pepper más calmada.
-Aun sigo algo enfadada con ustedes – dijo ella después de unos minutos cuando noto las sonrisitas de suficiencia en los rostros de su novio y de su hija.
-¿Y conmigo porque Pep? – pregunto Tony confundido.
-Porque estoy segura de que fuiste tú el que le metió esa idea en la cabeza.
-En eso tengo que darle un punto a mamá – estuvo de acuerdo la castaña.
-Bueno, les mostraras el traje ¿o no? – le pregunto Frankie.
-¿Se los muestro? – les pregunto Beth a todos.
-¡Sí! – respondieron en conjunto.
Beth se acerco a su mochila y saco un cubo que tenia partes plateadas y moradas en algunos lados, el tamaño era como el de una pelota de tenis. Tony frunció el entrecejo al verlo, se pregunto cómo es que un traje de Iron Man podría caber ahí, sin embargo la respuesta llego antes de lo esperado.
La castaña dejo caer el cubo al suelo, el cual al impactar contra este rápidamente tomo forma, revelando un traje casi igual al suyo, pero pudo notar algunas mejoras en cuanto al diseño, sobre todo el color, que como ya se había notado era plateado y morado aunque la mayor parte era del primer color.
-Es una armadura original mía ¿les gusta? – dijo la hija de Tony y Pepper, sonriendo con satisfacción al ver la expresión de sus tíos.
-Me encanta – declaro Tony todavía sorprendido ante el talento de su hija.
-Lo mismo dijiste en cuanto me viste volar con el – Beth mostro una resplandeciente sonrisa mientras presionaba un botón que se encontraba en el costado de la cara de la armadura y se volvía a convertir en el pequeño cubo.
-¡¿Volaste con el traje?! – chillo Pepper al borde del pánico.
-Sí, pero mírame mamá estoy en una sola pieza, no me paso nada. A parte, lo he hecho cientos de veces – guardo el cubo cuidadosamente en la mochila.
-¡Ay, Dios! – suspiro Pepper.
Beth soltó una risita antes de ir a abrazar a su madre, Pepper se sorprendió al principio pero de igual forma le devolvió el abrazo con fuerza.
-Te quiero mucho – susurro su hija con la voz rota, como si estuviera a punto de llorar.
Pepper sonrío tiernamente.
-Yo también.
Tony se unió al abrazo unos segundos más tarde, la familia Stark se encerró en su propia burbuja de la que no quisieron salir en los próximos cinco minutos. Un carraspeo los hizo volver a la realidad.
-Que bonita familia… pero, hay que continuar – dijo el rubio menor.
-Ah, sí. Claro, lo siento - dijo Beth torpemente, y fue a tomar su lugar en el sofá nuevamente.
Pepper creyó haber visto mal, pero al parecer su hija se había limpiado una lágrima con la manga de su camiseta. Entrecerró los ojos, había algo que los niños les ocultaban. Decidió dejar sus especulaciones para después en cuanto vio al niño pelinegro situándose en el centro de la sala para iniciar con su presentación.
-Hola, mi nombre es Jordan. Tengo once años – miro cautelosamente a una persona en especial entre el grupo de héroes, quien en este momento estaba tomando de su café -. Mis padres son: Bruce Banner…
Dicho lo dicho, el doctor Banner se atraganto con su bebida, preocupando a sus amigos de al lado. Ya suponía que ese niño fuera suyo, solo que aun no se lo creía de verdad.
-Brucie, ¿te encuentras bien? – le pregunto Tony.
El mencionado balbuceo un "si" antes de enfocar la vista en el pelinegro. No podía dejar de sentirse culpable por lo que había hecho, condenar a un niño a lo que él estaba sufriendo, y no solo a él sino también a quien quiera que fuera su esposa, que estaría atada a vivir con su maldición para siempre. Nunca llego a imaginarse casado alguna vez… bueno, en realidad si, y con una persona en especifico, pero había pasado mucho tiempo de eso.
La tensión estaba en el aire y todos los Vengadores junto a los visitantes podían sentirla.
-Tu… tu ¿en serio? – le pregunto temeroso, quería estar totalmente seguro de haber escuchado bien.
Jordan asintió. Los Vengadores felicitaron a su amigo pero Bruce se paso las manos por la cara con angustia, no prestándoles atención.
-Tranquilo, ok. No quiero que te estreses papá. Mantén la calma, yo estoy bien – trato de calmarlo su hijo antes de que algo malo sucediera.
Bruce decidió ser valiente y alzar la cabeza para mirar a su hijo, que no lo miraba ni con miedo ni con vergüenza, lo miraba con orgullo y con cariño. Ahí es cuando Bruce se dio cuenta, de que su hijo era igual a su madre, a parte que su don para calmarlo era el mismo que el de ella. Ya lo había adivinado la verdad, pero quería comprobarlo por si mismo.
-Tu madre es Betty Ross ¿verdad?
Jordan abrió los ojos sorprendido.
-Sí, ¿cómo lo supiste?
-La conozco desde hace tiempo.
-El tío Bruce me llego a confesar un dia que la tía Betty fue la única mujer de la que verdaderamente estuvo enamorado, incluso antes de transformarse en Hulk – le comento la pelirroja a Jordan.
-¿En serio? – preguntaron los compañeros de Bruce.
-Sí – confeso Bruce algo tímido y con la mirada perdida.
Sabía que Betty sería capaz de encontrarlo algún dia, nunca supo cómo pudo vivir sin ella todo este tiempo. Era la mujer de su vida, hasta planeaba casarse con ella… pero luego ocurrió el accidente de los rayos gamma y todos sus planes se vinieron al traste. Trato de alejarla lo más posible de él ya que no quería hacerle daño, pero por lo visto en un futuro, apartarla ya no sería posible. Y la idea… no le desagradaba para nada, es más, hasta sintió un calor en el pecho con escuchar la noticia de que tendría un hijo con ella. Un niño con el cabello negro y las facciones de ella; sus ojos eran como los de él, cafés. Era una perfecta combinación entre él y Betty. Deseo tanto que ella estuviera aquí ahora para verlo…
-Tierra llamando a Bruce Banner – dijeron Clint y Tony al mismo tiempo antes de estallar en carcajadas.
Bruce pensó en ese momento en que se le debía de haber quedado una cara de idiota.
-¿Pensando en la tía Betty? – pregunto Frankie picaronamente.
-Un poco, si – dijo Bruce aun algo perdido en sus pensamientos.
-¿Cuándo nos presentas a la Srta. Ross? – pregunto Tony.
-En cuanto tiempo me encontrara mas bien, no sé donde esta – les dijo a sus amigos.
Thor le palmeo el hombro en señal de apoyo. Jordan intercambio una mirada con los jóvenes.
-¿En cuántos años más o menos falta para que se reencuentren? – les pregunto Jordan.
-Yo diría que unos cinco ¿verdad? – consulto Beth con el resto de su grupo, el cual asintió.
Bruce suspiro, aun faltaba mucho para que la volviera a ver.
-Bueno, Jordan ¿algo más que compartir con la clase? – pregunto Beth, juguetona.
-Solo una cosa: mis padrinos son Tony Stark y Pepper Potts.
-¡Al fin! – exclamo Tony, emocionado -. ¡Ya era hora! ¡Gracias Brucie!
El genio filántropo abrazo efusivamente al doctor, este solo le palmeo la espalda mientras trataba de soltarse, pues lo estaba asfixiando un poco.
-Tony… Tony… ¿puedes? – pidió Bruce con urgencia.
-Hmm… ¡Ah! ¡Claro! Lo lamento amigo – dijo Tony, soltándolo.
-Guau, jamás imagine ver al tío Tony de esa manera… Es algo extraño – dijo Jordan a lo que sus compañeros rieron.
Pepper le agradeció antes de arrastrar a su novio de vuelta al sofá, pues se había levantado para llegar hasta su compañero que se ubicaba en la otra punta del asiento.
-No me refería a que dijeras lo de tus padrinos… pero bueno, supongo que aun no querrás decirlo ¿cierto? – pregunto Beth.
-No, tienes razón. Aun no estoy listo para decirlo.
Bruce noto a su hijo un tanto extraño, se temió lo peor.
-De acuerdo.
-Entonces, creo que eso es todo de mi – señalo al rubio menor y a la pelirroja -. Les toca chicos.
Jordan fue a sentarse al lado de Beth mientras los nuevos chicos tomaban sus respectivas posiciones en el centro de la sala como habían hecho los anteriores grupos. Al momento en el cual Jordan tomo asiento, Beth lo abrazo reconfortantemente. Bruce recordó que su hijo le había dicho que estaba bien, y se pregunto si se lo dijo para no preocuparlo, o era verdad. Ya se imaginaba lo que le pasaba, pero prefirió no atormentarse por el momento.
-Hola, eh… - Natasha sonrío ante el nerviosismo del muchacho, supo entonces quien era su padre - se preguntaran porque habíamos decidido hacer este cambio de presentaciones entre los más pequeños – dijo el rubio, a lo que los mayores asintieron -. Bueno, pues lo sabrán ahora así que… comenzare, mi nombre es James. Tengo trece años al igual que Beth. Mi padre es: Steve Rogers…
-¡Oh! ¡Amigo! ¡Felicidades! – Thor, Clint y Tony (por supuesto) abrazaron a un Steve aturdido.
Pepper y Hill lo abrazaron, Rhodey solo se conformo con darle unas palmaditas en el hombro. Natasha también lo abrazo luego de unos segundos, y soltó una risita en cuanto vio su cara, la cual le recordó a cuando le enseño a usar Netflix por primera vez.
-Mi muchacho ya creció – Tony se limpio una lagrima falsa.
-No exageres, Tony – le dijo Pepper con una sonrisa divertida.
Steve estaba más que feliz, iba a conseguir lo que siempre había querido, su propia familia. Su hijo tenia el nombre que siempre le había querido poner… recordó a Bucky y se puso algo triste, pero trato de no dejar que esa emoción lo invadiera pues no era momento para pensar en esas cosas aun. Vio a James, era tan parecido a él como Frankie lo era de Clint, pero había una cosa que no era igual… sus ojos, eran de un verde esmeralda que recordaba perfectamente. ¿Podía ser cierto…? Y si lo era… ¿Por qué ella? No le molestaba en lo absoluto pero… ¿ella porque lo había elegido a él? Bueno, no podía estar totalmente seguro de que fuera ella la madre de su hijo, tal vez conoció a otra chica con el mismo tono de ojos y… no, estaba seguro, ese color solo le pertenecía a ella.
Mientras tanto, cierta pelirroja sintió una leve opresión en el pecho en cuanto el chico revelo ser hijo del Capitán. No entendía porque se sentía de esa manera, después de todo, solo eran amigos y así se quedarían… ¿verdad?
-¿Tu madre quién es? – Tony, como siempre, se le adelanto a la pregunta.
-¿Por qué quieres saber? – pregunto James, con suspicacia.
-Porque quiero saber quien fue el que conquisto el corazón de nuestro querido Capitán – respondió el genio con suficiencia.
Steve se sonrojo.
-Pues tendrás que esperar tío Tony.
-¿Qué? ¿Por qué? – protesto él.
-Porque eso no me corresponde a mi decirlo.
-¿Y entonces a…?
-Lo diremos luego, tío Tony ¿ok? – reitero James, no dejándolo terminar.
-Bien… - refunfuño Tony, rindiéndose.
-De acuerdo, mis padrinos son: Clint Barton y Pepper Potts.
-Guau, gracias Cap, es un honor pero ¿por qué yo? – le pregunto Clint, desconcertado.
-Sí, ¿por qué él? – pregunto Tony, indignado.
-Clint es mi amigo, Tony.
-¿Y yo que soy? ¿Un mantel acaso?
-En realidad, la decisión del padrino la tomo mi mamá.
-¡¿Quién es tu mamá?! - le preguntaron calmadamente Tony, Clint, Pepper y para asombro de muchos, Steve, quien aunque creía tener la respuesta a esa pregunta quería que su hijo lo dijera.
-¿Y porque no le caigo bien? – agrego Tony después.
El grupo de jóvenes se echo a reír fuertemente.
-James, ya deja de torturarlos y diles – lo regaño la pelirroja tratando de calmar su risa.
-Pensé que eso te correspondía a ti.
-¿Por qué a ella? – pregunto Clint, entrecerrando los ojos y examinando la situación.
-Ya verán porque, supongo que te toca – le dijo James a la niña.
La pelirroja tomo lugar en el centro de la sala, James no se fue al sofá como los anteriores chicos habían echo en sus respectivas presentaciones sino que se quedo detrás de ella, enviándole una mirada de apoyo que la pequeña le correspondió con una sonrisa.
La niña, como ya se había mencionado a lo largo de toda la situación, tenia el cabello rojo fuego con pequeñas ondulaciones hasta la mitad de la espalda. Sus ojos eran de un azul profundo, mientras que sus facciones eran delicadas como las de una muñequita de porcelana.
-¡Tu puedes, rojita! – exclamo Frankie.
-¡¿Cuántas veces te he dicho que no me llames así, Barton?! – le reclamo la rojita.
-Pero que genio… - murmuro el rubio mayor.
La pelirroja puso los ojos en blanco con molestia.
-Ok, comenzare – la niña tomo una respiración profunda antes de proseguir -. Mi nombre es Natalie…
-¡Un momento! – Interrumpió Tony, de nuevo -. Asi es exactamente como yo llamo a…
-Tío Tony, déjame continuar – se quejo ella con el ceño fruncido, ese gesto le pareció a Steve muy familiar -. Si ya sabes de quien soy hija, mejor guárdatelo – Tony cerro la boca al instante -. Bien, tengo once años al igual que Jordan, pero aclaro, soy un mes mayor que él.
-Gracias, Nat – dijo con sarcasmo el mencionado.
Natalie le sonrío antes de seguir.
-Mi padre es… Steve Rogers – en cuanto dijo esto, se cubrió las orejas sabiendo de antemano lo que vendría.
-¡¿Dos?! – exclamo el grupo completo.
-¡Eres un pillo, Rogers! – dijo Clint.
Esto fue seguido de estruendosas carcajadas por parte de Thor, Bruce y Tony.
-Sí, James es mi hermano – declaro Natalie mientras el susodicho le pasaba un brazo por los hombros.
Steve sonrío al ver a sus hijos tan unidos. Solo con ver a su hija se dio cuenta de que sus suposiciones eran ciertas. Miro de reojo a cierta persona, que tenia la mirada perdida en la pared.
-Ahora creo que si estamos listos para decirles quien es nuestra madre – dijo James.
-Ya era hora – mascullaba Tony.
Natalie soltó una risita.
-Nuestra madre es… Natasha Romanoff.
-¡Lo sabia! – gritaron Clint y Tony.
-Son iguales a sus padres – les dijo Pepper -. Felicidades chicos, ¡que buena noticia! – exclamo en dirección a Steve y Natasha.
Thor tomo a estos dos en un fuerte abrazo mientras les decía lo feliz que era de que dos de sus queridos amigos estén juntos y que tuvieran una bonita familia.
-Gracias Thor… ¿podrías bajarnos por favor? – pidió Steve con la respiración entrecortada por el fuerte apretón del Asgardiano.
-Claro – el Dios del Trueno los bajo con una enorme sonrisa en su cara.
-Felicidades – les dijo Bruce a ellos desde su posición.
Steve y Natasha no sabían cómo reaccionar, estaban felices, claro que sí, sobretodo Natasha quien creyó no poder tener hijos después de lo que le hicieron en la Sala Roja. Lo que nunca se imaginaron era que iban a terminar juntos. Steve siempre había considerado a Natasha una mujer hermosa desde el mismo momento en que la vio y hasta le demostró que era de confianza cuando paso lo de la infiltración de HYDRA en SHIELD. En cuanto a Natasha, siempre admiro a Rogers, su valentía, su fuerza de voluntad y su determinación fueron las cosas que más le atrajeron de él, claro que también lo consideraba un hombre guapo ¡¿Qué mujer no lo haría?! Cuando se dieron aquel beso en el centro comercial, ella por un momento no quiso soltarlo, quería permanecer así con él para siempre… pero se obligo a reaccionar convenciéndose de que eso no podía llegar a pasar, ella no era para él. El merecía a alguien mejor, no a ella.
-Yo no soy para ti – dijo ella sin mirarlo.
Steve no supo que responder ante la declaración de su compañera. Él le había dicho alguna vez que necesitaba a alguien que lo apoyara, que compartiera sus experiencias de vida, alguien valiente, y fuerte tanto física como mentalmente… en estos momentos, no podía pensar en alguien más que no fuera Natasha para estar junto a él, y no era porque ahora sabía que iba a ser su mujer en el futuro sino porque… desde el momento en que la vio bajar del helicarriel de SHIELD por primera vez, cuando Phil los presento, supo que había algo especial entre ellos en cuanto ambos hicieron contacto visual, una especie de conexión que aun no había sido descubierta realmente… y cuando se besaron en aquel centro comercial, aunque hubiera sido solo para pasar desapercibidos y escapar de HYDRA, algo se encendió dentro de el, por un momento no quiso soltarla, pero tuvo que hacerlo a regañadientes. En el cementerio, que fue la última vez que la vio antes de que partiera en su búsqueda con Sam para encontrar a Bucky, la noto algo triste, como si no quisiera irse, y ahora se daba cuenta de que en realidad, el no quería que ella se fuera, no quería que lo dejara y tal vez no volver a verla nunca más. Ahora aquí, volviéndola a ver después de largo tiempo, con su cabellera roja recortada como la primera vez que la vio, enfundada en ese vestido blanco que resaltaba su figura, y sus ojos verdes esmeraldas que destilaban confusión más que nada… se daba cuenta lo mucho que la había extrañado, y de lo mucho que significaba para él.
-¡¿Qué?! – gritaron sus hijos, sacando a sus padres de sus respectivas cavilaciones.
-Es la verdad – dijo Natasha, tercamente.
-Había olvidado lo tercos que pueden llegar a ser nuestros padres a veces – murmuraba James por lo bajo.
-Chicos, recuerden que sus padres aun no están juntos en esta época – les recordó Tori a los hermanos.
-Entonces explícanos una cosa – dijo Natalie, ignorando a su compañera -. ¿Cómo es que nosotros estamos aquí entonces? – le pregunto ella a su madre, tratando de convencerla de cambiar de opinión.
-Pues yo tengo una sencilla respuesta para eso…
-Tony – le dijo Steve en tono de advertencia, con los colores subiéndosele a la cara.
Sin embargo, conforme pasaban los minutos, Natasha no respondió a su pregunta. Los hermanos se sonrieron con satisfacción.
-Yo se que en el fondo tu lo amas, mamá – declaro Natalie.
-Niños yo…
-No, mamá. Natalie tiene razón – dijo James, apoyando a su hermana.
-Sí, se te notaba en la cara. Cuando James dijo que era hijo de mi papá, por un momento me pareció ver que frunciste el ceño con enojo.
-No, no es verdad – replico Natasha.
-Si es verdad – dijo Natalie.
-No lo es.
-Sí lo es.
-No.
-Sí.
-No.
-Sí.
-No.
-¿No?
-¡Sí!
-¡Ja! – exclamo Natalie mientras chocaba los cinco con su hermano.
-No puedo creer que Natasha Romanoff haya caído en el truco más viejo del mundo – dijo Clint con burla, pero una mirada fulminante de Natasha basto para hacerlo callar.
Los Vengadores trataron de contener sus risas, mientras que a Pepper, Rhodey y Hill se les escaparon unas sonrisitas burlescas hacia la espía.
-Nat, es muy buena haciendo ese tipo de cosas – mascullo Beth, sintiendo algo de pena por su madrina, pero al igual que el resto reía -. Nosotros siempre caemos.
Steve se había ruborizado un poco cuando Natasha había admitido eso. Nunca lo hubiera creído de ella, que siempre se había mostrado desinteresada en las relaciones.
-Y… cuéntame querida sobrina ¿Quiénes son tus padrinos? – le pregunto Tony sugerentemente.
Natalie soltó una risita.
-Tú, tío Tony.
-¡Bien! Y yo que ya pensaba que no me querían chicos – dijo este.
-Y mi madrina, es la esposa de mi tío Clint, mi tía Bobbi.
-Gracias chicos – les agradeció Clint en nombre de su futura esposa.
Steve le dirigió una sonrisa pero Natasha seguía perdida en sus pensamientos.
-¿Ustedes… obtuvieron el suero? – les pregunto Steve cautelosamente.
Natasha presto más atención en esta parte.
-Algo así – le contestaron los hermanos.
-¿Cómo que algo así? – cuestiono Natasha.
-No sé, ustedes díganmelo – les dijo Natalie.
Esta inmediatamente se volvió hacia su hermano, al cual tomo del brazo para en un segundo arrojarlo al suelo con increíble fuerza. James gimió de dolor mientras que Natalie sonreía con suficiencia.
-Creo que si tienen el suero – dijo Tony mientras contemplaba a James.
-Al menos esta vez no fui yo – suspiro Frankie con alivio.
-¿Les haces daño constantemente? – le pregunto un preocupado Steve a su hija.
-Noooo – dijo ella alargando la silaba -. Solo cuando me hacen enojar… o no me quieren dar el control remoto.
En cuanto termino la oración, cayó al suelo debido a que su hermano le dio una patada con la poca fuerza que tenia. Ahora ambos estaban adoloridos en el suelo.
-Dos pueden jugar a ese juego, hermana – murmuro el rubio.
-Creo… que eso es todo de ustedes – dijo Tori mientras ella y Beth los ayudaban a pararse.
Una vez que tomaron asiento, la conversación se torno más seria.
-Ahora que ya terminamos, les diremos la razón por la que estamos aquí – les dijo Beth.
Los Vengadores pudieron notar el cambio de actitud en sus hijos, y eso los preocupo.
-¿Qué ocurre? – les pregunto Bruce.
-Lo que ocurre es que ese estúpido robot que los ataco hace un rato, es la causa de nuestros problemas – mascullo Natalie con rabia.
Tony de inmediato se sintió culpable.
-Lo lamento chicos, es mi culpa. No debí de haberlo inventado jamás.
-No fue tu culpa tío, solo querías hacer del mundo un lugar mejor – lo consoló Tori.
-Aguarda, ¿tú creaste a esa maldita cosa? – pregunto Clint.
-No fue solo el, yo lo ayude – dijo Bruce.
-¿Recuerdan el programa de paz del que les hablamos? – pregunto Tony.
Todo el mundo asintió.
-Pues… el nombre de esa cosa es Ultron y… él era nuestro programa de paz. Bruce y yo lo creamos con el fin de que ayude a las personas, pero por lo visto ahora cree que lo mejor es extinguirlas – revelo Tony.
Ambos científicos se sintieron decepcionados de ellos mismos, habían fallado con su cometido. Pepper trato de reconfortar a Tony con un abrazo.
-¿Es grave lo que pasa en el futuro? – pregunto Natasha.
Natalie y James cerraron sus manos convirtiéndolas en puños.
-Es peor – declaro Frankie.
-Nueva York está en peligro, todo será destruido – dijo Beth mirando el gran ventanal roto por donde habían huido los robots.
-Ya había pasado una vez – dijo Jordan -. En este tiempo, Ultron tomo la ciudad pero ustedes lo detuvieron. Y ahora en el futuro, en nuestro futuro, él ha vuelto a resurgir y es más poderoso que nunca.
-Hicimos este viaje para reparar los daños – James tomo la palabra esta vez -. Para vencerlo aquí, destruirlo de una vez por todas antes de que sea tarde, pues aun no es tan fuerte.
El equipo entero se levanto de sus asientos con actitudes determinadas.
-Haremos lo que sea necesario para lograrlo – dijo Steve en nombre de todos.
-Y cuenten conmigo muchachos – dijo Rhodey, a quien Tony le palmeo el hombro en señal de agradecimiento.
-¿Saben cómo destruirlo? - les pregunto Clint.
-Sí – respondió Frankie.
-Pero no vamos a estar solos en esta – aclaro Beth.
Los Vengadores fruncieron el ceño, confundidos.
-¿A que se refieren? – pregunto Steve.
Los jóvenes se vieron entre ellos con sonrisas cómplices.
-Vamos a buscar a nuestros tíos.
¡Holaaa!
De nuevo les queria agradecer por sus reviews del anterior capitulo, en serio, ustedes me inspiraron a continuar con esto. Por cierto (solo para que lo sepan), 9, 137 palabras y 26 paginas en Word o.o
¡Todo un logro!
Respuestas a los reviews que no tienen cuenta en FF:
Micaela: Jajaja, muchisimas gracias. Me alegra que te haya gustado :) Bueno, ya acabas de recibir la respuesta sobre quien son los jovenes, y si, tus sospechas eran correctas jaja. Descuida, adoro cuando me hacen muchas preguntas para responderlas como lo estoy haciendo justo ahora jaja y obvio, en mi fic hay Romanogers, debido a que yo soy fan a muerte de esa pareja aunque no sea completamente canon XD. La escena del martillo en el trailer jaja a mi tambien me hizo reir muchisimo, me lo tuve que ver una y otra y otra vez para que se me graben las lineas jajajaja. Si, Tony es un loquillo, por eso lo quiero XD. Besos y abrazos para ti tambien y ojala te haya agradado este capitulo tanto como el anterior :3.
Mary: ¡Oh! Pues... me alegra en serio que esta sea una trama que hayas estado buscando, la idea me venia una y otra vez a la cabeza pero no conseguia escribir algo que me gustara en realidad... hasta que ¡por fin! jaja ^.^ No te preocupes, que ni muerta pienso dejar colgada esta historia. ¡Un beso y un abrazo, hermosa!
Gracias a todas de nuevo, espero que este capitulo haya sido de su agrado, la comedia no es lo mio pero si a ustedes les gusto pues ni modo *encogiendose de hombros* jaja.
No se cuando pueda subir el tercer capitulo, pero tratare de hacerlo pronto ;)
¡Besos y abrazos para todas! ¡Cuidense!
¡Bye! :)
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