Ok, gente!

Aquí les caigo con el primer capítulo de este fic que, espero, les guste ^_^, ya que esto es sólo el principio de la aventura que pronto tendrá Stan... Y alguien más.

Saludines!

Vicka.


I.

Dudas y rivalidades.

Henrietta Biggle suspiró hondamente luego de escuchar el relato de Stan sobre su aventura en , una de las páginas de búsqueda de parejas más popular del momento.

No podía negarlo: Estaba francamente preocupada por su amigo no gótico, incluso un poco más que Kyle, su novio desde los 15 años y mejor amigo de toda la vida de Marsh. Estaba preocupada porque el muy ingenuo le creyó a un idiota cuyo nombre nunca supo y quien el día anterior le había prometido ayudarle a pagar su boleto de ida a Italia y su estancia en un buen hotel.

- Stan, no es que quiera desanimarte, pero… ¿Te das cuenta de que todo eso es una treta para atraer a todo individuo ingenuo que aún cree en el amor? – inquirió la joven gótica mientras apagaba su cigarro – Solo piénsalo, Stan. ¿Quién te ofrece fácilmente dinero para que fueras a conocerle en Italia así tan de prisa? ¿Por qué la urgencia de conocerte cuando bien podían escribirse, mandarse fotos e incluso, no sé, charlar por Skype como la gente normal conformista?

- Lo sé, Henrietta, lo sé, pero… Estoy convencido de que él no tiene malas intenciones.

- Oh, Stan, nene…

- Eres un iluso, Marsh – interrumpió Dylan, alias Red Goth -. ¿Cómo sabes que no tiene la intención de atraerte, secuestrarte y venderte como esclavo sexual al mejor postor? Estos son tiempos modernos, we, no el tiempo en donde todo era más… Inocente, por decirlo así. Ni siquiera es así como te lo pintan esas ridículas películas románticas.

- Dylan tiene razón – añadió Georgie, alias "Kindergoth" -. Esas páginas de citas que dicen ser seguras realmente no lo son. Ha habido casos en donde los criminales usan esas páginas para atraer a sus víctimas y matarles.

- Al menos sácale el nombre y el correo electrónico – apuntó Ethan, alias "Curly Goth" -, pero ni se te ocurra viajar a Italia así como así.

- Lo sé, lo sé… Tienen razón al respecto, chicos – replicó Stan -. La tienen, pero aún así, no sé… Quiero ir a verle.

- ¿Y qué dicen los demás al respecto? – inquirió Dylan con curiosidad – Supongo que se lo dijiste a Kyle, a Kenny y a los otros.

- Ellos me respondieron lo mismo que ustedes: Que podría ser un traficante de personas, un estafador, un asesino… Un individuo peligroso para la sociedad.

- ¿Y los bullies? – añadió Georgie.

- ¿Qué con ellos?

- ¿No se habrán enterado? Lo digo por… Bueno, tú sabes por quiénes lo digo.

- ¿Por Mark y por Ezio? No, ellos, que yo sepa, no saben nada de est-

- ¡Ni madres pienses que viajarás a Italia, cabrón! – interrumpió Mark "Romper" Stomper, quien se dirigía hacia Stan y los Góticos muy furioso con Trent Boyett y Josh Meyers detrás.

- M-Mark – saludó Stan muy nervioso y sorprendido -… H-hola… Uhmmm… ¿Qué… Qué te trae por acá?

- Nos enteramos por Butters lo de tu aventurita en esa página de internet – respondió Josh.

¡Jodido chismoso!, pensó Stan con amargura, aunque un momento después recordó que Butters era nada más y nada menos que la pareja sentimental de Trent, por lo que pensó que tal vez el rubio le sacó toda la información al menor mediante cierta clase de métodos en particular.

Mark, por su parte, tomó a Stan de la muñeca y le dijo:

- ¡¿Cómo pudiste aceptar la proposición de un desconocido mientras que a mí me mantienes a raya, Stan?! ¡No pienso permitir que viajes a ese lugar infestado de ratas apestosas!

- ¡¿Cómo le llamaste a mi país, maldito ojete de mierda?! – le interrumpió una voz gruesa.

Stomper palideció enseguida al reconocer en aquella voz a nada más y nada menos que a Ezio Auditore, uno de los bullies más peligrosos del condado y con un historial delictivo mucho más largo que el de Boyett, Stomper y Meyers en conjunto.

El individuo, de orígenes italianos, era muy temido y respetado en la preparatoria de South Park; incluso los tres ex convictos le tenían más miedo que a la propia correccional dada las famosas y salvajes golpizas con las que se había erigido su sangrienta reputación.

Acompañado de Desmond Miles, Altair Ibn La'Ahad y de Connor Kenway, sus amigotes de parranda y de buscapleitos, Auditore encaró a un Stomper tembloroso y le dijo con frialdad:

- Quita tus sucias manos de encima de mi propiedad, pandillerito de cuarta.

Stomper estuvo a punto de retarle, pero Trent le puso una mano en el hombro en señal de que no era nada sabio enfrentarse al Auditore en ese momento. No obstante, el pelinegro apretó con un poco más de fuerza la muñeca de un Stan completamente asustado ante lo que podría suceder. Los Góticos, por su parte, decidieron apartarse mientras que una muchedumbre empezó a rodearles.

- Oblígame – espetó Stomper en un intento por sonar bravo.

- Mark – murmuró Stan-… Por favor… M-me estás lastimando.

- Ya lo oíste, zoquete – añadió Ezio - . Retira tu mano de su muñeca que lo lastimas.

- N-o… No – respondió el casi embravecido ex convicto.

Todo el mundo empezó a murmurar mientras que Ezio, con una sonrisa maquiavélica, le dijo:

- Si no quitas tu mano de encima de él… Voy a romperte las pocas pelotas que tienes, idiota.

- Oblígame, italiano de cuarta.

- Mark – le llamó Trent -, haz caso de lo que te dice. Por tu bien y por el nuestro… Suelta a Stan, viejo.

- ¡Mark, en serio te digo que me estás lastimando! – exclamó Stan muy desesperado - ¡Déjame ir!

El ex convicto lo soltó.

Stan, sobándose la muñeca por el torzón que casi le daba el pelinegro, se fue a donde estaban Kenny y Kyle, quienes le preguntaron:

- ¿Estás bien?

- S-sí – respondió el joven -. Estoy bien…

Enseguida se volvió hacia Ezio y Mark, quienes se estaban agarrando a puño limpio y se insultaban hasta de lo que se iban a morir. Los secuaces de ambos bullies, por su parte, se lanzaban miradas asesinas y se contenían en querer meterse al ruedo.

- ¡BASTA YA! – gritaba el director Garrison, quien había sido alertado por Kenny sobre la pelea entre los dos bullies… De nuevo - ¡HE DICHO QUE YA ES SUFICIENTE!

Los que estaban cerca de los peleadores, como pudieron, lograron separarles mientras que Garrison, enfurecido, gritó:

- ¡STOMPER Y AUDITORE, LOS DOS SE VAN A LA DIRECCIÓN AHORA MISMO!

- Sí, signor Garrison – replicó Ezio de muy mala gana.

Volviéndose hacia Stan, añadió:

- Espérame en la salida, amore mio. Tenemos que hablar.

- ¡Tú y Stan no hablarán de nada, cabrón de mierda! – espetó Stomper con molestia y con ganas de golpear a Ezio - ¡Él es mío!

- ¡STOMPER! – exclamó Garrison - ¡CONTRÓLESE YA!

Mark se vio obligado a obedecer si no quería ser expulsado de la escuela.

Luego del incidente, Kyle se volvió hacia Stan y, muy preocupado, le dijo:

- Stan, creo que debes de pensar muy bien eso de tu viaje a Italia. Ya viste que gracias a cierta personita que está a mi lado, los bullies se enteraron.

- ¡N-no es mi culpa! – se defendió Butters - ¡T-Trent me exigió que le dijera todo y-y ya saben bien cómo es él cuando se trata de la honestidad!

- Pudiste haber negado que conocías la información, Buttercup – añadió Kenny -. Así le evitabas a Stan esta sinvergüenzada.

- P-pero Trent es mi novio, chicos.

- Por eso, marica – espetó Cartman -, Stan casi se mete en un lío grande. Sabes bien que esos dos son de cuidado, especialmente el Auditore. ¡Pruuurrr! ¡Con sólo imaginarme lo que sería capaz si Stomper te pone un dedo encima!

- Yo no soy propiedad de nadie – replicó Stan muy fastidiado -. Los dos no son más que unos idiotas vulgares que se jactan de ser muy bravos. Yo no sé qué mosca les picó para que me vieran como mero objeto sexual, pero no voy a tolerar ese descaro de su parte.

- Stan – le dijo Henrietta -, creo que realmente debes de pensar bien las cosas antes de hacerlas. Por tu bien, no viajes a Italia ni aunque ese tal Fabrizio te lo rogara.

Stan suspiró.

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¡Hola, Fabrizio!, escribió Stan con cierto nerviosismo. ¿Cómo va todo en tu natal Florencia? Espero que estés bien. Bueno… Yo… Yo te escribo este mensaje para decirte que aplazo mi viaje a Roma. No creo poder este fin de semana. No sé, lo veo muy apresurado eso de irte a visitar así tan precipitadamente. Perdona si te he ofendido al enviarte este mensaje.

Un abrazo.

Stan.

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Le dio click en enviar y, con un breve asentamiento de cabeza, se levantó del escritorio y bajó a cenar… O al menos eso iba a hacer cuando escuchó el timbre de su computadora. El adolescente se acercó rápidamente a la computadora y, tras hacer algunas maniobras en la máquina, leyó el siguiente mensaje:

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¡Ciao, Stan!

Florencia sigue siendo tan bella como siempre. Yo estaba ilusionado y ansioso por verte, aunque luego de leer tu mensaje, comprendí que, efectivamente, tal vez fue un desacierto de mi parte apresurar nuestro encuentro. Lo que quiero decir es que no me has ofendido, sino simplemente me dijiste un buen punto al respecto.

No te preocupes por la visita. Si quieres, nos podremos enviar nuestras respectivas fotos, intercambiar correos y teléfonos de Skype. Tal vez así nos evitamos tanto ajetreo económico, más tú que yo .

Un abrazo enorme desde Italia.

Fabrizio.

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Stan se sintió triste al respecto.

Sus amigos prácticamente le arruinaron la magia de lo misterioso que rodeaba a la persona de Fabrizio. Sus opiniones sobre los peligros en la Red ejercieron una enorme influencia en su decisión de no viajar a Italia. Si bien era cierto todo lo que le decían, el chico tenía una fuerte convicción de que aún habría algo de inocencia y buena voluntad en el mundo de ahora, o eso fue lo que le habían dado a entender las miles de películas románticas que había visto con Wendy.

Ahí se iba por el caño la oportunidad de viajar y conocer el mundo y su gente…

- Uhmmm… No del todo – susurraba mientras empezaba a redactar el siguiente mensaje:

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Hola, Fabrizio!

Oye, estaba reflexionando respecto a lo que me proponías y… Pensé que lo mejor sería conocernos personalmente. Te puedo dar mi correo y escribirnos diariamente, pero aún tengo la firme intención de ir a Italia aunque sea de pasada y por pocos días XD.

¿Te parece bien que te visite en tu natal Florencia, ehmmm, digamos… Dentro de tres semanas? Digo tres semanas porque debo reunir un poco de dinero para el viaje a través de mi trabajo temporal. Es más, es tiempo suficiente para que puedas arreglar tus cosas pendientes. Incluso en ese lapso de tiempo nos escribimos de todo, desde como somos hasta lo que nos gusta.

Para empezar, no soy dado a enviar fotos, así que prefiero que te describas de pies a cabeza XD. Digamos que quiero mantener el misterio ^_^.

¡Un abrazo desde South Park!

Stan.

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Mientras, en algún punto del mundo, un hombre se quedó con los ojos como platos al leer el mensaje de Stan y sonrió al ver que el chico aún estaba dispuesto a viajar a la bella Italia a conocerle. Levantándose del escritorio, se puso a pensar en qué punto de Italia podrían conocerse sin que nada ni nadie intervenga.

- Ya sé… - susurró mientras se sentaba a escribir.

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¡Hola, Stan!

Me parece una buena y bonita idea la que me propones, nada más que en este mes no estaré en Florencia, sino que pasaré mi tiempo dividido entre Venecia y Roma. Te puedo sugerir que viajes primero a Venecia y esperarme en el hotel "Il Veneziani".

Un abrazo desde Florencia.

Fabrizio.

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- A ver qué me responderá – dijo el sujeto.

Pocos minutos después, llegó la respuesta que, sin que el remitente lo supiera, cambiaría su vida para siempre…