Capítulo 2 — Toxicity

Shattered Square (Mall), 19:36, 13/09/20XX

Aventurandose entre las temibles abominaciones de la naturaleza, enormes plantas carnívoras y una oleada de árboles asesinos... Arsenist Rogue, la heroína reconocida por todo el mundo hacía acto de presencia. Se subió a una gran piedra y con toda su determinación levantó su gran espada matadragones.

—Arsenist Rogue: ¡Atrás, temibles criaturas del diablo, aquí viene Arsenist Rogue, la guerrera que salvará al mundo! ¡Prueben el poder de mi acero, se arrepentirán de haberse metido con mi amada ciudad! ¡Hiiiiyaaah!

Las malvadas plantas cedieron ante la gran fuerza de la pelirrosa enmascarada, con su oscuro atuendo y su larga capa roja. Nadie era capaz de discernir su verdadera identidad, pero quien estába detrás del antifaz era...

—S.O.D.A5: ¡¡CECILITH, DEJA DE ROMPERLO TODO!!

La doncella robot no tuvo de otra que detener a la pequeña de 11 años, que hacía añicos la florería de la pobre señora. Ésta disfrutaba de combatir contra los supuestos siervos del señor de las tinieblas, influenciada por las caricaturas de su superhéroe favorito; Cut Balls-Man, un luchador Sentai que combate con nunchacos y navajas, un fenómeno viral entre los niños de 7-10 años. No obstante, no parecía ser muy buen ejemplo a seguir para Cecilith, S.O.D.A5 tuvo que pagar por todos los daños.

—S.O.D.A5: Siempre me toca ensuciarme las manos... ¡Pixie, dinero, dinero!

La compañera mosquito cyborg de la doncella cyborg que aparecía muy de vez en cuando empezó a escupir monedas. Pagó a la vendedora hasta el último de sus ahorros y pasaton a visitar otros lugares. Tomando a la flagrante justiciera de la mano, sabiendo que de soltarla tendría que pagar regalando una extremidad suya por cada establecimiento perjudicado.

—S.O.D.A5: Ahora no tenemos dinero para tus estúpidos cuadernos y lápices. ¡¡AAAARGH!!

—Cecilith: ¡Que lástima! Tendremos que volver otro día, ¡hoy no toca estudiar, hoy toca salvar vidas!

—S.O.D.A5: Calla, no estás salvando la mía precisamente.

En ése mismo instante, un gran escándalo se hizo notorio en el piso inferior del mall. Un extraño sujeto parecía estar robando a una tienda de ropa. Ésto llamó la atención de ambas, que decidieron asomarse con grata curiosidad.

—Gary: ¡¡AIRE, NECESITO AIRE, NO LO SOPORTO MÁS, NECESITO AIRE!!

El lunático se encontraba golpeándose la cabeza contra la caja registradora, muy desesperado y agresivo. Cecilith creyó que el hombre buscaba llevarse el dinero de la tienda, alzó su espada de juguete para intentar intimidarlo.

—Cecilith: ¡Atento, bribón! ¡Aplastaré tus avariciosas ambiciones y traeré la paz de vuelta al mundo! ¡Aquí voy!

—S.O.D.A5: ¡No lo creo!

Cayó un gran peso de 1 tonelada delante de Cecilith, encadenado al brazo de la cyborg, pudiendo detener a tiempo a la niña y cambiando la forma del peso a una mano nuevamente, la atrapó y trajo de vuelta con ella. Gary pudo darse cuenta de la habilidad tan útil de la criada robot, y empezó a correr como un toro hacia ellas.

—Gary: ¡¡SIIIII, ROMPEME LA CABEZA, POR FAVOR!!

—S.O.D.A5: ¡¿QUÉ?!

La doncella cargó a la niña metiéndola en una jaula, corriendo a toda velocidad para que el psicópata no las atrapara, pero éste seguía persiguiendolas sin parar.

—Cecilith: ¡Un momento! ¿Cuándo me metiste en ésta jaula para pájaros? ¿Hacia dónde estás corriendo?

—S.O.D.A5: ¡Estoy pensando, ya cierra el pico!

Había una fuente de desechos tóxicos en el medio de la plaza de Shattered Square, S.O.D.A5 salió del Mall para seguir atrayendo la atención del loco. Finalmente se detuvo frente a éste para encararlo, mientras se acercaba corriendo a punto de taclearla. La cyborg de cabello celeste sacó una tela roja, la cual agitaba como una bandera para atraerlo.

—S.O.D.A5: ¡Ven, ven, sé que quieres un pedazo de mi carne metálica, cenutrio infeliz!

Como era de esperarse, el hombre fue toreado con tanta pericia, cayendo en la mortífera fuente que debía de poner fin a su vida y a todo problema ocasionado.

—S.O.D.A5: Agh... yo sí que soy una heroína.

—Cecilith: ¡Liberame, tengo que salvarlo, no puedes dejar a un ciudadano morir así!

—S.O.D.A5: ¡PERO TÚ MISMA HAS DICHO QUE ERA UN "BRIBÓN"!

—Cecilith: Oh, no...

—S.O.D.A5: ¿"Oh, no", qué? ¡¡Auh!!

Una caja de acero derretida por la mitad chocó contra la cabeza de la androide, la cuál se giró para saber la procedencia del objeto. Aquél hombre que había caído en la fuente ácida, se levantó mostrando su verdadero rostro, un pelirrojo de mirada perturbada, completamente desnudo y con una gran sonrisa depravada.

—Gary: Toxicidad... justo lo que necesitaba. Hoohoo~

—S.O.D.A5: ¿Cómo sigues vivo después de éso? ¡Muerete de una vez!

—Gary: Morir duele.

Furiosa, agarró la cabeza del enfermo e intentó hundirla en la piscina verdosa de radiactividad. Por más que lo intentase, no parecía afectarle en nada al transtornado. De hecho, parecía estar disfrutando del olor a muerte, incluso haciendo gárgaras con el líquido que a cualquier otro lo derritiría. Salió de la fuente mojado, acercándose a la criada remilgada para intentar atraparla, ésta retrocedía asqueada.

—Gary: Me ayudaste.

—S.O.D.A5: ¡Aléjate, me das asco!

—Gary: Déjame abrazarte.

—S.O.D.A5: Me estás tentando a fulminarte, idiota.

—Gary: Eres linda.

Apuntando con ambas manos al lunático, con cañones en las palmas y proyectiles con una potencia equivalente a la de dos escopetas de un solo cañón. Justo cuando estába por acribillarlo, apareció una rubia con traje de policia y una pistola eléctrica en mano interrumpiendo.

—Policía: ¡Alto, o disparo!

—S.O.D.A5: ¿Eh?

—Gary: ¿Una... policía?

—Gary: ¿Por qué?

—Gary: Yo soy... soy una buena persona...

El extraño hombre parecía asustado y confundido, solo buscaba abrazar a quien lo liberó de su pequeña prisión portátil. La agente jaló el gatillo de su arma y el psicópata cayó al suelo electrificado. Siendo amarrado con unos alambres de aluminio en ambas muñecas para poder llevárselo sin tocar el líquido radiactivo.

—Policía: Disculpen la tardanza, yo misma me encargaré de llevarlo a prisión, pueden irse.

—S.O.D.A5: ¿Qué? ¿Prisión?

—Policía: Hasta luego.

Se llevó a Gary arrastrandolo hasta un vehículo de la comisaría, dejándolo en el maletero y desapareciendo de la plaza en un instante. Cecilith seguía intentando salirse de la jaula en vano, y la cyborg parecía estupefacta ante la situación.

—S.O.D.A5: ¿Policía? ¿Hay policías en Disaster City?

—S.O.D.A5: ¿Desde cuándo?...

—S.O.D.A5: ¿E qué momento...? Yo...

—S.O.D.A5: Ésto es demasiada información para mi procesador...

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Love Street (Zona comercial), 11:19, 15/09/20XX

Proveniente del quinto círculo del infierno, sierva del ángel caído más poderoso del inframundo, Lucifer, e hija de otro ángel caído menos poderoso pero necesario para la expiación de pecados en el anteinfierno, Azazel. MeeXtasis, la poderosa demonio ilusioria de tres ojos tricolores, visitaba el mundo de los humanos tan a menudo que parecía familiarizarse más con éste que con el hogar de los iracundos, más por diversión que por obligación, pero siempre con un ojo encima de su invocador favorito, Harry. Pero ésta vez no se centraría en éste, se hallaría sobreovlando las zonas más conerciales de la ciudad.

—MeeXtasis: Los humanos suelen tener buen gusto para la comida. ¿Dónde podría hallar el lugar perfecto para almorzar?

—MeeXtasis: Pizzería, hamburguesería, puesto de perritos calientes...

—MeeXtasis: Eugh, todo éso es demasiado saludable para mí.

—MeeXtasis: Para una vez que no vengo a visitar a Harry y se me hace taaan aburrido.

En esa misma calle, una jóven de patines rosados pasaba por las aceras de Love Street a una velocidad moderada, parándose frente a la tienda de skateboarding. Había jn par de rollers nuevos con propulsores a chorro que brillaban con intensidad en el soporte del escaparate. MeeXtasis paró sobre un poste, observando a la chica un tanto intrigada.

—MeeXtasis: Creo haberla visto en algún sitio...

—MeeXtasis: ¡Ya sé, la he visto en redes sociales, tiene muchos seguidores!

—MeeXtasis: Tina Spinner, aquella patinadora reluciente con la que todos babean.

—MeeXtasis: Vaya par de nalgas, normal que tengan tantos pensamientos cochinos con ella. Heheh~

—MeeXtasis: Parece estar viendo algo, ¿qué será?

—Tina: Buster Rollers, cargadores de agua... ¡Lo necesito, podría relucir mucho más creando caminos de arcoíris! — Decía excitada sin haber notado la presencia de la demonio.

—Tina: Agh, 980$, era de esperarse. Es lo último de Erina Corp., es demasiado caro incluso para mí.

—MeeXtasis: Que cara está esa mierda, ¿verdad?

—Tina: ¿Quién eres tú? Lindo disfraz.

—MeeXtasis: Nah, yo soy así de fea.

—MeeXtasis: ¿Te gustan ésas cosas con ruedas?

—Tina: ¿Te refieres a los rollers?

—MeeXtasis: Así es, "patinadora profesional", ¿te gustan o no te gustan?

—Tina: ¡Claro que me gustan! Pero...

—MeeXtasis: ¿Pero...?

—Tina: Me costarían un riñón y medio comprarlos, necesito buscar un trabajo para conseguir el dinero.

—Tina: ¡Agh, maldita sea! ¿Qué pensarán mis seguidores si se dan cuenta que su resplandeciente Tina Spinner es encontrada trabajando en un local de comida rápida porque no tiene dinero suficiente para unos rollers de última generación?

—MeeXtasis: Pensarían bien de tí, ¿no?

—Tina: ¿Estás loca? Me verán como una pobretona sin talento. Sería conocida como la Chica Papas Fritas, se burlarán de mí.

—MeeXtasis: Agh, papás fritas... Que asco.

—Tina: ¿Qué?

—MeeXtasis: Hey, he visto que tienes habilidad con los patines.

—Tina: Creí que era obvio, todos me conocen por éso.

—MeeXtasis: Pero no es suficiente.

—Tina: ¡¿Cómo dices?!

—MeeXtasis: De verdad, no lo es. No creo que seas tan buena ni tan rápida.

—Tina: Gracias, a mí me encanta tu disfraz de halloween, mira que alas más ridículas llevas.

—MeeXtasis: ¡Ah, mierda...! ¡Olvidé esconderlas!

—Tina: Desperdicias mi tiempo, adiós.

—MeeXtasis: ¡Espera, espera! No he venido a insultarte con tus mediocres habilidades, de verdad.

—Tina: Se nota.

—MeeXtasis: Verás... ¿Qué me dirías si te dijera que hay una forma de que puedas conseguir ésos patines sin pagar ni un solo centavo?

—Tina: ¿Qué? Eso es imposible.

—MeeXtasis: Uhuhuh... Te aseguro que no, coleguis. ¿Te interesa probar o no? Tengo mis contactos~

—Tina: Eres muy rara...

—MeeXtasis: ¡¡Esa es la actitud, socia!! ¡Choca esos cinco! — Exclamaba rodeando el cuello de la chica con su brazo, como si fueran amigas de toda la vida.

—Tina: Ehm, no... Hueles muy mal. ¿Qué pasa con ese ojo raro que tienes en la frente? ¿Es un tatuaje?

En el instante que Tina visualizó el tercer ojo de MeeXtasis, notó la interesante forma de remolino en su pupila, un remolino que no gira. O eso parecía, pero mirándolo un rato más, si notó que estába rodando, debía ser alguna clase de ilusión óptica.

Empezó a girar cada vez más rápido, a ésto se le sumaba un zumbido muy súbito en los oídos de la patinadora que la hacía sentir confundida. Todo empezaba a oscurecerse a su vista y todo lo que veía dejaba de cobrar sentido. La patinadora cayó rendida y MeeXtasis la atrapó entre sus brazos, comenzó a volar camino a la guarida de su amigo Harry y empezó a reírse como si estuviese perdiendo la cordura.

—MeeXtasis: ¡¡Ya tengo a una, ya tengo a una!! ¡¡Harry va a estar muy contento!!

—MeeXtasis: ¡¡AHAHAHAHA, AHU, AHU, AHIAHIAHIA, BUHEH, BUHEH, BUEHEHEHEH!!

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Hospital Knife Flowers, 16:48, 15/09/20XX

—Liru: ¡¡MEDIA VIDA TERCERA PARTE!!

—Liru: ¿Eh?

Vendada en casi toda la cabeza, a excepción de los ojos y las coletas retorcidas de la colegiala, se dió cuenta que no se encontraba ej cualquier lugar. Acostada en una cama de una habitación refrigerada, con la llegada de un enfermero.

—Enfermero: Srta. Triscow, veo que por fin ha despertado. Se alegrará de saber que su operación fue totalmente exitosa.

—Liru: ¿Operación? ¿Operación para qué?

—Liru: Todavía no he decidido operarme los senos.

—Liru: ¿Qué me hicieron, desgraciados? ¡¿Qué me hicieron?!

—Liru: ¡¿Dónde está el Sr. Burrito?!

—Enfermero: Calmese, no ha sido la gran cosa, solo hemos realizado una sutura en el craneo. Era necesario para que su cabeza no se abriera en cualquier momento.

—Liru: ¡¿Tanto así?! ¡¿Se me iban a salir los sesos?! ¡Eso...!

—Liru: ¡Eso sonaba genial!

—Liru: Asqueroso pero... ¡Pero genial!

—Liru: Aunque habría tenido gusanos metiéndose en mi cabeza, eugh.

—Liru: ¿Cómo se ve mi cerebro? ¿Es bonito?

—Enfermero: Han pasado dos días desde su ingreso en el hospital y de la restructuración craneal. ¿Quiere verse en el espejo?

—Liru: Está bien, puedo verme mi carita fea una vez más, ¿por qué no?

—Liru: Digo, sigo siendo fea, ¿verdad? Dígame que si.

El enfermero trajo un espejo de mano para la recién operada. La sostuvo y notó que apenas podía reconocerse a si misma con tanto vendaje. Pensó por un momento que era una momia, pero recordó que su orígen no era egipcio, ergo, no vió motivos para alargar más la espera, poco a poco fue retirando las vendas...

Genesis, capítulo 2.