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La tarde en las calles de Berlín 3 era más gris de lo usual. La melancolía impregnaba el ambiente. Desde el Gran Impacto ya no habían estaciones y la naturaleza parecía bastante muerta.

Visitó algunas galerías de arte, tiendas y esquinas. En las calles sentía la desolación imperante. A pesar de los llamados de las autoridades a la calma era evidente que cada vez más gente iba evacuando la ciudad. Se detuvo frente a una librería, atraído por los libros que vio en la vitrina. El local era amplio y cálido, casi todo de madera y con un tablero de ajedrez con sillas alrededor en un rincón. Se oía una obra para piano de Claude Debussy cuyo nombre no pudo recordar pero que reflejaba la sensación del ambiente que lo rodeaba.

Ojeó distraídamente algunos ejemplares de la sección de cómics y mangas y pasó después a la de libros antiguos. Sus ojos fueron a parar en un volumen que trataba sobre el sistema kabbalístico y el camino a Dios.

De inmediato comenzó a ojearlo con atención. Su interés se concentró en el Sistema Sefiroticum, ideado por el sabio judío Moshe Vital y dibujado por el sacerdote jesuita e investigador alemánAtanasius Kircheren 1653. Como en la Kábbala el aparente azar ocultaba la secreta voluntad del Ser Supremo; el Sefiroticum pretendía mostrar la armonía en el desorden. Había un vasto y confuso dibujo formado por 10 sefirots (esferas cuyo número se basaba en el sistema decimal y que representaban las emanaciones de la Divinidad) y las 22 letras del alfabeto hebreo. Juntas formaban las vías para alcanzar la Iluminación.

Permaneció largo rato sentado en una de las amplias mesas de la librería analizando la imagen y su explicación. Ya era de noche y el sitio estaba por cerrar, por lo que finalmente decidió llevarse el libro para proseguir con su lectura en casa. El alto precio del volumen no lo disuadió para sorpresa de los libreros.

-Este es uno de nuestros ejemplares más valiosos. –Le dijeron con sorpresa.

-No importa, lo puedo pagar.

Tuvo la corazonada de que, lejos de tratarse de un simple capricho, esto le resultaría de mucha utilidad en su investigación.

-Ya que las cosas están de cabeza hay que buscar en lo que parece menos evidente y más lejos de la lógica. –Pensó mientras regresaba a su apartamento.

Una vez ahí Eusebio se puso a meditar sobre su primera visita a LOGOS. Poco había podido averiguar más allá del hecho de que se trataba de una entidad completamente enigmática. Para su sorpresa, hasta la misma jefa de operaciones parecía no saber mucho de lo que pasaba ahí. Para dentro de unos días asistiría nuevamente al Dasnetz para una conferencia de prensa.

Estando conectado en el chat se encontró como siempre con su viejo amigo.

Orfeo: Quetal?

El Observador: No te imaginas, estaba en medio de la entrevista con la coronel cuando un ángel atacó.

Orfeo: Eso significa que viste a los Eones en acción?

El Observador: Exactamente.

Orfeo: Debe haber sido increíble.

El Observador: Para que te digo que no si sí.

Orfeo: Me hubiese gustado estar ahí. Ahora se está haciendo historia.

El Observador: Lo que no deja de impresionarme es que los Eones los manejen chiquillos de 14 años.

Orfeo: Sí, es un poco extraño.

El Observador: Dicen que es porque se necesita que los pilotos sean nacidos después del Gran Impacto, pero a mí francamente me parece un escándalo. Está peor que lo de los niños soldado.

Orfeo: Pero no es por nada.

El Observador: Seguramente. El Gran Impacto acabó con mucha gente preparada y se ha tenido que llamar a los más jóvenes para ocupar su lugar.

El Observador: Para que veas. No he visto a nadie en LOGOS aparte del comandante y subcomandante que pase de los 30 años.

Orfeo: Increíble! Entonces deben haber muchas chicas fuertes!

El Observador: Sí, en especial la coronel Armstad.

El Observador: Me impresionó su eficiencia como oficial. En cuestión de minutos destruyeron al ángel.

Eusebio le comentó a su amigo sobre el descubrimiento que había realizado en la librería.

Orfeo: El Sistema Sefiroticum, el camino a Dios.

El Observador: Tengo la sensación de que nos puede dar pistas sobre lo que está pasando.

Orfeo: Oh! Miren a la mente racional! Ahora pretendes investigar a LOGOS usando textos esotéricos.

El Observador: Sí, sé que se parece demasiado a como eres pero parece que ellos también son como tú.

Su amigo tenía, entre otras excentricidades, una evidente atracción por el misticismo New Age. En una época había pertenecido a alguna secta gnóstica, para cuyos miembros las cosas de ángeles y revelaciones parecían ser algo familiar.

El Observador: Por lo que me contaste una vez, los Eones eran seres que venían para derrotar a los ángeles que aprisionaban a los humanos en la Tierra.

Orfeo: Así decían algunos. El primero fue quizás Basílides, profeta del siglo II en Alejandría. La humanidad cometió el pecado original al comer del fruto del conocimiento. Los ángeles, seres superiores, la castigaron, forzándola a vivir en la Tierra lejos del Cielo. Pero decían que con la llegada de unos seres llamados los Eones esos ángeles serían derrotados y los humanos recuperarían el jardín del Edén.

El Observador: Curioso.

Orfeo: Algunos dicen que lo que hoy está ocurriendo fue profetizado en esos tiempos.

El Observador: Esas son idioteces. Aunque parece que esa gente de LOGOS es como tú.

El Observador: De hecho me puse a ver eso del Sefirot, que es el camino por el que nos conducirían estos Eones porque oí en algún lado que el jefe de LOGOS tenía ese mismo esquema en su oficina.

El Observador: No se si el tipo hablaba en serio o si me estaba tomando el pelo, pero ahora me parece que todo tiene sentido.

El Observador: Porque si según los gnósticos los Eones luchaban contra los ángeles para poder alcanzar la Divinidad, el camino a ella sería el Sistema Sefiroticum.

Orfeo: Tu deducción solo se base en suposiciones.

El Observador: Pero fíjate. La organización en cuestión se llama LOGOS (es decir, conocimiento), lo cual es reafirmado por el lema de su emblema (Knowledge is power), que además contiene la imagen de una manzana (el fruto del conocimiento). Si a todo esto agregamos que a los robots que han construido los han bautizado como Eones y los seres que nos atacan como ángeles (con los nombres hebreos y todo) entonces…

Orfeo: Entonces tenemos una conspiración ocultista.

El Observador: A eso parece que estamos llegando. Por tanto esto del Sefirot puede ayudarme a descifrar que hay detrás de todo.

Orfeo: El conocimiento… El camino al conocimiento.

Su amigo le hizo notar a Eusebio que quizás su corazonada venía de otro lado, que no era solamente la Kábbala y el misticismo gnóstico que parecían explicar las motivaciones de LOGOS. Éste, sin embargo, aunque tenía la impresión de que algo que había visto antes lo había llevado a fijarse en ese libro, no pudo comprenderlo con claridad.

Orfeo: ¿Adónde nos lleva todo eso?

El Observador: Símbolos religiosos en una base militar, toda una denominación de nombres basados en la Biblia y mitología arcana; lo primero que alguien pensaría es "¡Oh diablos! ¡Un montón de fanáticos religiosos con armas de destrucción masiva!" y no le faltaría razón.

El Observador: Pero una vez tomado ese camino lógico hay que escarbar más profundamente y analizar adonde nos lleva todo eso. Si la cosa es así de simple no me puedes negar el peligro que implica el poner en manos de locos la más alta tecnología para la seguridad mundial.

Orfeo: Creo que eres paranoico. Apenas llegas y ya ves conspiraciones.

El Observador: Mi misión es buscar conspiraciones. Debo estar alerta.

Orfeo: ¿Pero entonces ya tienes una idea de cómo armar este rompecabezas?

El Observador: Eso es lo que aún me falta descifrar.

Eusebio recordó con inquietud que en varios textos gnósticos y en el Apocalipsis la llegada de los ángeles presagiaba el fin de los tiempos. Sin embargo pronto se calmó y desechó esta idea; si bien era posible que los de LOGOS imitasen esas cosas, era absurdo creer que lo mismo podía suceder.

El Observador: Habrás visto que en ese camino ascendente a la divinidad se empieza por desear el placer, luego el dinero, más tarde el conocimiento científico y finalmente el de Dios.

Orfeo: Sí, como no.

El Observador: Digo, si les dicen Eones puede estar relacionado con todo eso. No sé, es algo que me da vueltas.

Eusebio recordó como había conocido a su amigo años atrás. Siempre había sido igual, parecía querer vivir deliberadamente. Era un ser brillante, con casi la misma facilidad para las letras que para las ciencias y con una capacidad para los idiomas que hacía quedar corta la suya. Podría haber llegado tan o más lejos que él, pero al parecer más fuerte era su vocación de excéntrico. No obstante, de un modo imperceptible, había influido profundamente en su destino.

El Observador: Dime, por qué dejaste de escribir?

Orfeo: Qué tiene?

El Observador: Recuerdo que escribías muy bien. Me contaste que querías novelar tu vida.

Orfeo: No le veo caso a eso. Tarde o temprano todas estas creaciones se las llevará la nada, a menos claro que las envíen al espacio y alguna civilización extraterrestre detecte el legado y yo sé que ese no será el caso de nada de lo que he escrito. Nuestro tiempo en la Tierra será breve y no veo por qué desperdiciar nuestras energías para algo perecedero.

El Observador: Me sorprende que seas tan pesimista. El Gran Impacto ya pasó y tenemos el futuro por delante.

Orfeo: Y si no lo tenemos?

El Observador: Ahora tú eres el que ha perdido las esperanzas.

Orfeo: En realidad ya no me importa mucho.

Orfeo: Vivir es fácil con los ojos cerrados.

La conversación inquietó a Eusebio. Algo extraño había en el ánimo de su amigo, generalmente tan jovial.

Era Domingo a mediodía. Eusebio asistía, más relajado de lo usual, a un concierto de la célebre orquesta filarmónica de Berlín 3, la cual se había prometido oír en su viaje. El programa incluía una sinfonía de Mozart y uno de los más conocidos conciertos para piano y orquesta de Beethoven.

Sin embargo "Lux Aeterna", una obra de Liggeti que la orquesta interpretó a continuación y que disonaba con el resto del programa, le causó gran inquietud. Esta era la misma que aparecía en las escenas del monolito de "2001: Una odisea en el espacio". La atmósfera turbada comenzó a afectar a Eusebio, quien recordó ese sueño que había tenido con el ser luminoso, el ángel.

De un momento a otro el teatro quedó completamente vacío, sin las menores señales de vida aparte de él mismo en su interior. La música comenzó a evocarle un psicodélico túnel que recorrió por un tiempo interminable sintiendo que perdía su forma física mientras la misma melodía proseguía. Al final de éste el planeta Tierra surgió ante a él en el Espacio lleno de cruces luminosas. Unos personajes y escenas de un anime se le aparecieron y se sucedieron de forma cada vez más difusa y caótica encabezados por las figuras de ángeles de aspecto femenino. Todo iba in crescendo. Poco después surgió un gigantesco monolito negro que empezó a hablarle como por telepatía.

-Los ángeles hostiles montaban guardia en el Edén con sus espadas de fuego. Sin embargo hemos descubierto el camino que nos llevará al árbol de la vida.

Volvió a estar sentado frente al mismo escenario que antes pero ahora aumentado hasta proporciones cósmicas. Vio entonces como gradualmente iba dibujándose el árbol de la vida. Después una gran explosión blanca y silenciosa lo cegó todo.

Despertó. Había sido una pesadilla. Lo único real era el concierto al que había asistido esa mañana. Seguramente la música de Liggeti, unida a los temores que le causaban los acontecimientos había sido el caldo de cultivo de las visiones.

Ese día participaría en una conferencia de prensa en el Dasnetz. De paso aprovecharía para hablar con el personal y tratar de obtener algo más de información.

No podía dormir, así que se puso a ver televisión. En las noticias transmitían imágenes de los combates recientes contra los ángeles como ocurría constantemente desde que estos empezaron. Ya al amanecer se sentó a leer los informes de combate entregados por Armstad.

"Sachiel fue el primer ángel en atacar Berlín 3. Los intentos de las fuerzas armadas de Alemania, la Unión Europea y las Naciones Unidas por destruirlo en su marcha desde el mar empleando armas convencionales fueron infructuosos. A las 12:00 horas se detonó una bomba N2 pero esta solo lo llegó a herir y a disminuir la velocidad de su marcha en dirección a la ciudad.

Se vio entonces que la única forma de detener al ángel sería usando a los Eones. Debido a que la primera piloto se encontraba herida y la segunda con su unidad aún no llegaba de los Estados Unidos, el tercer piloto fue llamado a toda prisa desde Hamburgo para reportarse en el cuartel general. Dado que carecía de toda experiencia en combate temíamos el fracaso de la misión. Sin embargo, no tuvimos otra opción que enviarle cuando antes, por lo que tras unas breves indicaciones de pilotaje se subió al Eón 01.

A pesar de su falta de preparación, las predicciones del Instituto Harmmonia, que indicaban que era el sujeto idóneo, se probaron correctas. Alcanzó una sincronización cercana al 30, un nivel alto para una primera misión. Con todo, poco pudo hacer contra Sachiel, que embistió repetidamente contra el Eón 01, causándole fuertes daños. En ese momento, sin embargo comenzó a funcionar por sí sola.

Este suceso, para el cual aún no se ha encontrado una explicación satisfactoria, produjo un giro en los acontecimientos. El ángel fue siendo acorralado y en una maniobra desesperada se autodestruyó sujetando al Eón, lo que desató una gran explosión. Sin embargo, si bien la unidad sufrió serios daños y debió ser reconstruida, el piloto pudo ser recuperado con vida. La infraestructura urbana se vio seriamente afectada."

El informe proseguía relatando otros combates y sucesos previos a su arribo, como el hallazgo de un ángel en casi perfecto estado de conservación tras haber sido muerto en batalla por el Eón 01, el incidente del robot que casi había causado un desastre nuclear y la llegada del Eón 02 con su piloto. Eusebio se pasó buena parte de la mañana revisando los documentos acompañado por Basilio. En realidad poco añadían a los que había salido en televisión.

Vio que una de sus superiores estaba conectada y decidió hablar con ella y mandar un correo a estos.

El Observador: Hola.

Adriana K: Novedad en el frente?

El Observador: Las investigaciones no apuntan hasta ahora a nada relevante.

Adriana K: Y qué piensas hacer?

El Observador: Debemos tener un poco de paciencia, primero hay que ir infiltrando sus redes.

Adriana K: Sin embargo no podemos ser pacientes. Con los ángeles encima hay que actuar contra el reloj.

El Observador: Hay muchas cosas oscuras. Pero sospecho que LOGOS está apuntando a algo más que la destrucción de los ángeles.

Adriana K: Sí, justamente por eso te hemos enviado a averiguar.

El Observador: Por cierto, por qué les dicen ángeles?

Adriana K: La denominación es arbitraria, bien podrían ser aliens o cualquier otra cosa. Es solo porque el nombre suena bien.

El Observador: Pero me parece que ahí en LOGOS manejan un lenguaje muy religioso.

El Observador: No sé, parecen imbuidos de misticismo.

El Observador: A esos seres les dicen ángeles y a los robots Eones (en el gnosticismo estos eran los salvadores de la humanidad), ponen el fruto del conocimiento en su emblema y así sucesivamente.

Adriana K: Qué? Acaso te parece blasfemia?

El Observador: No, no es eso, pero me parece que todo eso tiene un significado oculto. El profano diría que son un montón de fanáticos religiosos con armas de destrucción masiva.

Adriana K: Jajaja.

Eusebio pensó por un momento sobre si debía mencionar o no sus recientes indagaciones sobre el Sistema Sefiroticum.

El Observador: Hace unos días encontré un libro sobre la Kábbala que arrojó nuevas claves a mi investigación.

Adriana K: Bromeas?

El Observador: Cuestionarás como supersticioso y banal recurrir a la Kábbala para develar el caso, pero creo que ahí podría encontrarse buena parte de la clave.

Adriana K: A veces me sorprende que hayas llegado a ser de nuestros hombres más importantes.

El Observador: Una de las razones ha sido mi intuición. Yo no me conformo con las respuestas aparentemente más lógicas.

Adriana K: Pero en qué te basas para tener esa corazonada?

El Observador: En primer lugar en las piezas de este rompecabezas. Verás, como ya te dije antes en LOGOS emplean todo un lenguaje extraído del misticismo judeocristiano y gnóstico. Y en la lucha de los Eones con los ángeles en el gnosticismo que era para alcanzar la revelación divina el Sistema Sefiroticum calza perfectamente con todo.

El Observador: Antes que me preguntes qué rayos es el Sistema Sefiroticum te lo explicaré brevemente.

El Observador: Es una de las principales doctrinas de la Kábbala. Según ella Dios al crear el mundo tuvo 10 emanaciones descendentes desde el grado más elevado de divinidad hasta lo material. Estas 10 emanaciones, representadas por esferas, se unen entre sí por 22 vías que representan todas las letras del alfabeto hebreo. Estas vías representan los caminos para llegar a Dios.

Adriana K: Y eso significa…?

El Observador: Que al parecer en LOGOS quieren jugar a ser Dios.

El Observador: Aunque aún no sé exactamente cómo.

La conversación cesó por un rato.

Adriana K: Tu deducción es buena, pero es demasiado retórica. Se basa solo en teorías. ¿Pero tienes datos empíricos para confirmarla?

El Observador: Fíjate que sí tengo uno, por trivial que parezca.

Adriana K: Ah sí?

El Observador: Un colega en el trabajo me contó una vez que había oído que el jefe de la agencia LOGOS posee un gran diagrama del Sistema Sefiroticum en su oficina…

Adriana K: Y has podido confirmarlo?

El Observador: Aún no.

Adriana K: Entonces todo es pura suposición.

El Observador: Cuenten con que lo comprobaré.

Adriana K: Estaremos esperando hasta entonces.

Poco después finalizó la conversación. El corroborar la existencia de la imagen del sistema Sefiroticum en la oficina del jefe de LOGOS sería la confirmación decisiva a todas sus teorías. Una secreta intuición, de procedencia indefinible lo llevaba a obrar de este modo y a ir tejiendo a partir de estas teorías toda su investigación.

-Una vez me dijeron que para llegar a la verdad no se debe buscar solo el camino más recto, sino aquellos retorcidos y aún inimaginables. –Pensó para sí entonces.

Pasó el resto de la mañana y parte de la tarde escribiendo el informe a su agencia. Sus ideas fueron enriquecidas por la conversación sostenida previamente.

"Las investigaciones hasta ahora arrojan pocos datos relevantes. LOGOS y la gente que está detrás de esta organización forman un círculo impenetrable. En este sentido la entrevista con la coronel Armstad sirvió de poco y esta se mostró evasiva.

Me he interesado especialmente por el tema de la sincronización mental. También por el hecho de que usen –aunque esto ya sea de dominio público- a menores de edad que por su perfil parecen ser además inestables en estas misiones. Por lo que dicen Relaciones Públicas de LOGOS el instituto Harmmonia ha procedido con absoluta rigurosidad en su selección.

El día de mi visita la entrevista con Armstad fue interrumpida de forma inesperada por el ataque de un ángel. Esta fue una ocasión perfecta para observar a los Eones en acción y el despliegue de los campos AB pero no pude enterarme de nada más aparte de lo ya conocido.

Nota: Hace unos días encontré un libro kabbalístico que arrojó nuevas pistas a mi investigación. Cuestionará como extravagante e innecesario recurrir a esta clase de conocimiento para develar el caso pero lo no puedo evitar pensar que un aire de misticismo recorre los hechos recientes.

Un colega me contó antes de partir que el comandante de LOGOS posee un gran diagrama del Sistema Sefiroticum en su oficina. No he tenido aún la oportunidad de confirmar o desmentir esta información. Pero seguramente se preguntará qué rayos es el Sistema Sefiroticum.

Por lo que escuché esa vez y por lo que pude corroborar con la lectura del libro en cuestión se trata de un sistema Kabbalístico diseñado a partir de las enseñanzas sobre el árbol de la vida del Ari Moshe Vital en el siglo XVI. El diagrama que representa este sistema fue hecho en el siglo XVII por el jesuita alemán Atanasius Kircher. Representa las 10 emanaciones de la Divinidad, entrelazadas entre sí por los 22 caminos a la Iluminación.

Sé que me tildará de loco y de supersticioso. Pero usted sabe muy bien que estoy lejos de ser algo parecido. Sencillamente pienso que en casos como estos en los que no se hallan soluciones lógicas se debe echar mano de otras a primera vista menos razonables. Esta información puede darnos una idea de las motivaciones reales de los sujetos en cuestión.

Con este correo le envío el capítulo del libro dedicado al Sistema Sefiroticum, incluyendo su diagrama. Estoy seguro que en la agencia habrá buenos traductores por si no entiende el texto. El tiempo dedicado a estas pesquisas me deja poco tiempo para desempeñar esa labor."

Siempre a sus órdenes.

El Observador

Estuvo aún un rato revisando su correo. Basilio se arrastró hasta donde estaba y le recriminó por no haberle servido su comida.

-Se nota que este animal no conoce la vida del mar.

Le trajo el tazón con el pescado que compraba religiosamente casi cada mañana y lo puso cerca del escritorio para contar con la compañía del animal.

Una vez enviado el correo con sus scans, se bañó, se vistió y preparó todo el equipo para la jornada. La foca no se retiró a su estanque hasta que hubo hecho todo esto. Descansó un rato preparándose para comenzar una tarde agitada.

Los periodistas se encontraban sentados en un amplio y aséptico auditorio del dasnetz. Esperaban ansiosamente la llegada del subcomandante de LOGOS, quien debía iniciar su presentación a la 6:00 PM.

Eusebio, estuvo observando alrededor suyo al ambiente y al personal en busca de cualquier oportunidad o señal sospechosa. Sus sentidos se hallaban especialmente aguzados.

Un empleado anunció el ingreso del subcomandante de LOGOS. Un hombre entrado en años con expresión seria y un uniforme negro que evocaba a Star Wars ingresó a la sala. De inmediato todas las cámaras se enfocaron en él y comenzó a ser bombardeado por los fotógrafos.

-Bienvenidos. –Dijo el subcomandante con tono protocolar- Como es evidente lo que nos trae aquí es el poder absolver sus dudas sobre los ataques de los ángeles y el estado de nuestras operaciones. Los invito a preguntar libremente sobre la cuestión.

Un periodista rápidamente alzó la mano.

-¿Tienen alguna idea de cuál podría ser su procedencia? ¿Acaso son extraterrestres?

La sala se agitó y varios más empezaron a interrogar al científico en busca de respuestas.

-Eso es de momento información clasificada y por ello no podemos decirles nada hasta que los análisis hayan arrojado más resultados.

Los periodistas siguieron acosando al personaje con sus preguntas pero no pudieron obtener más información de la que Eusebio ya conocía. Con su expresión neutra el veterano científico eludía con facilidad el interrogatorio al que la prensa lo sometía.

-¿Y qué nos dice acerca de que las Naciones Unidas les hayan negado financiación adicional? –Se atrevió a decir de repente uno de los asistentes.

-Parece que no comprenden la trascendencia de la situación que vivimos.

-Hay mucha gente que se queda sin comer.

-Hay que tener prioridades. –Cortó el subcomandante con sorprendente frialdad.

La conversación distrajo por un rato a Eusebio, quien se puso a meditar sobre el estado de cosas en los últimos tiempos.

A pesar de que en años recientes se había alcanzado una cierta recuperación, el mundo en el que vivía era casi en todas partes uno empobrecido con respecto al de antes del Gran Impacto. En buena parte la mortandad sufrida tras este se debió a que la población que la economía podía sostener se redujo drásticamente con el desastre. El desabastecimiento, el hambre, las enfermedades y las guerras por los recursos hicieron estragos. A duras penas se había conseguido que los niveles mundiales de producción alcanzasen los de 50 años atrás, los cuales permitían, mal que bien, sostener a los supervivientes. Sin embargo el interés por el progreso y la reconstrucción parecían haber sido dejados de lado. La inversión en infraestructura, salud y educación se había reducido a pesar de la acuciante necesidad de levantarlas de nuevo sobre las ruinas. En cambio el gasto bélico se había incrementado sensiblemente y buena parte de éste se destinaba a LOGOS. Aunque la tecnología en la mayoría de las ramas civiles estaba estancada, la miliar y la genética habían mostrado grandes avances.

Alemania, que, a pesar de los daños sufridos, estuvo entre los países menos afectados por el Gran Impacto, había emergido como una superpotencia. En los años de caos inmediatamente posteriores Austria, Suiza, Dinamarca, los Países Bajos, la República Checa y Eslovaquia habían sido absorbidas por ésta. Aprovechando que los Estados Unidos habían quedado muy debilitados, sus tropas que aún permanecían acantonadas en Alemania fueron expulsadas y el país se lanzó a una campaña de rearme sin precedentes desde el Tercer Reich. Dada que contaban con toda la capacidad instalada y los medios tecnológicos, en pocos años pudieron contar con un gran arsenal y con uno de los ejércitos más poderosos del mundo. La Unión Europea, sin embargo, había subsistido y en ella los alemanes contaban con una clara hegemonía ahora que, tras la reorganización territorial (que había incluido la absorción de Irlanda por Gran Bretaña, de Bélgica por Francia, de Portugal por España y del Vaticano y parte de los Balcanes por Italia) la paz había sido restablecida en el Viejo Continente.

Cambios análogos se habían registrado en el resto del mundo, con grandes potencias anexándose a sus países y la formación de federaciones de en Sudamérica (exceptuando Brasil, que había anexado Uruguay, Paraguay y el oriente boliviano) y África del Norte. Incluso eventos tan impensables como la anexión de varias regiones del sudeste de los Estados Unidos por México (aprovechando este último país la confusión reinante en el vecino del norte, la protección germana y el apoyo de sus inmigrantes en este país) habían llegado a darse. El mapa mundial tras e Gran Impacto había registrado sus más dramáticos cambios en largo tiempo. Era irónico, pues tras el fin de la Guerra Fría se había disipado en mucho el temor a un catastrófico conflicto global como el que se vivió en los primeros años del siglo XXI.

Un hecho, al menos en apariencia positivo en medio de estos cruentos sucesos, fue que tras la catástrofe las Naciones Unidas emergieron como un nuevo poder. Dado que ninguna potencia podía ahora imponer su hegemonía, esta organización se convirtió en la gran mediadora y coordinadora de esfuerzos. Desde hacía 5 años los últimos conflictos habían cesado y al sufrir la Tierra el ataque de los ángeles, la humanidad aparecía unida como nunca para plantar cara contra el enemigo común.

Era en ese contexto que se había creado la agencia LOGOS bajo el patrocinio de las Naciones Unidas –y veladamente de otro grupo de cuya existencia y de la dimensión de su poder Eusebio sabía- que contaba con sedes en las principales potencias, estando todos supeditados al mando central Berlín 3. Su misión –o al menos esta era en apariencia- consistía en defender a la humanidad de una fuerza cuyo ataque tras el Gran Impacto era inminente. Este enemigo lo constituían los seres que habían sido bautizados como ángeles, los cuales, de acuerdo a sus características. recibieron sus nombres a partir de los del Antiguo Testamento. Para enfrentarlos se habían creado los Eones, que parecían ser el arma más perfecta del mundo.

Sin embargo Eusebio también había oído de una segunda meta, menos conocida para el resto del mundo. Esta salvaría definitivamente a la humanidad, llevándola a un nuevo grado de perfeccionamiento. Sin embargo, los fines y los medios de este plan eran de momento para él un enigma envuelto en un misterio.

Sus pensamientos retornaron a la realidad. La presentación estaba terminando y los asistentes se iban.

Salió apresuradamente del sitio antes de que pudiese ser visto. Sin embargo no pudo evitar cruzarse con la coronel Armstad, quien caminaba distraídamente por el pasillo.

Ésta sin embargo notó su presencia.

-¿Qué haces aquí si ya todos los periodistas se han ido?

-Quería caminar y respirar un poco, pero termine perdiéndome entre los pasillos. –Dijo esperando salir del paso.

-Conoces más el dasnetz que otros periodistas, pero como sea es comprensible que aún así te pierdas.

-Llevo más de un año aquí y todavía me pierdo. –Añadió Armstad.

-¿Ah sí? –Dijo Eusebio apoyándose en la pared. –Oí que antes estuviste en la rama norteamericana.

-Sí, llegue aquí cuando me nombraron jefa de operaciones.

-Una elección muy acertada sin duda. –Dijo Eusebio con una sonrisa galante.

-Gracias. –Dijo Armstad halagada.

-Supe que entraste a LOGOS en el 2009 tras acabar la universidad, donde te especializaste en estrategia militar y manejo de sistemas.

-Sí, es increíble como pasa el tiempo. –Dijo Armstad rascándose la cabeza.

-Yo más bien diría que has llegado aquí rápidamente. Has debido ser muy buena.

-Sí, la verdad de las mejores. Yo y la doctora Rosenberg teníamos las notas más altas cuando estábamos en la universidad.

-Viejas amigas, ¿no?

-Sí, aunque no lo parezca.

Eusebio sabía que ella y la doctora Rosenberg habían sido compañeras en la universidad. Sin embargo se parecían muy poco. La jovialidad de la primera contrastaba con la seriedad y expresión severa de la segunda. Era difícil de creer que fuesen amigas.

-Tu padre era un científico muy importante al igual que la madre de Rosenberg.

-Sí, pero él no alcanzó a ver la creación de LOGOS. Murió en el Gran Impacto. –Dijo Armstad a la vez que su expresión se tornaba algo sombría.

-¿Quién no perdió a alguien entonces? En verdad todos nosotros somos sobrevivientes.

-Sí. –Dijo Armstad con amargura. –Entré aquí de alguna para seguir los pasos de mi padre.

-No creo que lo decepcionarías. –Dijo Eusebio.

-Eso espero.

La conversación fue interrumpida por un mensaje de voz en su celular que Eusebio pudo ver que era de su jefa.

-Espérame un rato, tengo un buzón de voz. –Dijo Eusebio.

-Ya. –Dijo Armstad.

Eusebio escuchó su buzón de voz en un rincón.

¿Te gusta lo que te deje en tu buzon? Era el escueto primer mensaje.

-Marcó para escuchar su segundo mensaje.

Tenía que hablarte urgentemente.

Hay una rosa marina solo para ti,

es mi corazón más puro para ti.

Búscala en el arquitecto de un palacio en el espacio, solo para ti.

El camino es el dragón y su maestro,

pon atención también a la reina que guarda sus secretos.

Cuando tengas la llave, solo para ti OH tallador de diamantes,

eleva tus aires al cielo azúl y

búscame al calor de la noche para conversar en la intimidad

Te estaré esperando mi caballero.

Eusebio no pudo evitar reírse por los galantes versos en los que le hablaba su superior. Se inventaba formas a veces de lo más rebuscada para comunicarse con él.

Respondió al mensaje.

Pronto, al caer la noche, todo estará consumado.

Gracias por tus atenciones.

El maestro hoy fue parco,

Nada salió de sus labios que el profano no haya escuchado,

Pero solo ten un poco de paciencia,

dejaré las flores que me guíen

Hacia ti.

La fiesta galante está por empezar.

Tras decir esto regresó aún riendo y con una sonrisa en el rostro donde Armstad.

-¿Quién era? –Preguntó.

- Una compañera de trabajo que está algo loca, tú comprenderás. –Dijo un sonriente Eusebio de forma ligeramente coqueta.

-Ah, que bueno. –Dijo Armstad mientras levantaba una ceja y torcía ligeramente la boca.

-La conferencia fue una pérdida de tiempo. No dijeron nada que ya todos conocieran. –Dijo Eusebio desviando el tema y tratando de alargar la conversación.

-Relaciones Públicas ha estado con bastante trabajo desde que comenzaron a atacar los ángeles, pero hay muchísimas cosas que ni quienes trabajan aquí saben. –Contestó Armstad volviendo a su expresión habitual.

-Se nota. Honestamente, ni siquiera sé por qué nos traen hasta aquí solo para mandarnos al desvío. Para mí como periodista es algo tremendamente frustrante.

-En realidad ni yo comparto su celo. –Dijo Armstad.

-Y dime. –Eusebio se acercó a Armstad de forma algo insinuante. -¿Por qué no vino el comandante en persona y en cambio mandó a su subordinado?

-Él nunca va a estas cosas. Siempre manda al otro.

Por lo que Eusebio había podido ver, el comandante rehuía a los medios y no solía dar la cara. Le extrañaba que alguien a cargo de un proyecto del cual la defensa del mundo dependía fuese tan hermético, como si estuviese ocultando algo.

-¿Nunca has sospechado nada de él? –Preguntó Eusebio arriesgándose para ver el resultado de su interrogante.

Armstad permaneció un rato pensativa antes de hablar.

-La verdad debería limitarme a cumplir mi misión. Pero tengo la sensación de que hay algo extraño a mi alrededor, algo que no me gusta del comandante y en verdad hay muchas cosas, y si quieres incluye esto en tu informe, que se ocultan al público y quién sabe si varias de estas ni yo misma las sé.

La sinceridad de Armstad sorprendió a Eusebio. Al parecer era una buena persona y estaba llevada por un ideal noble en su labor en LOGOS.

Siguieron conversando, ahora sobre los informes de los pilotos. El caso del primero de ellos era particularmente sorprendente. A pesar de manejar con destreza el arma más poderosa del mundo, distaba de amoldarse a la imagen de gran héroe. Por lo que había leído se trataba de un joven introspectivo, con una baja autoestima y confianza en sí mismo y con una sumisión que lo llevaba a pilotear su Eón principalmente por cumplir órdenes y tener el aprecio de los demás. Era difícil de creer que a alguien con un cuadro tan lamentable se le hubiese encomendado tamaña misión, aún tratándose del hijo del jefe de LOGOS, con el cual, por demás, no había tenido contacto desde la muerte de su madre en un experimento con el Eón 01 cuando tenía apenas 4 años. El chico era en suma, un oximorón personificado.

-¿La gente sabe que el chico de quien depende nuestro futuro ese esa ruina?

-No es una ruina. –Dijo Armstad sintiéndose algo herida en su amor propio. –Simplemente se siente desbordado por el peso que lleva encima. Pero sí, la verdad muchos allá afuera creen que es alguna especie de superhéroe.

Eusebio no pudo evitar pensar divertidamente en todos esos valientes y seguros jóvenes que salían en las series de robots gigantes y que por sí solos superaban a todos sus obstáculos y adversarios para vencer en las situaciones más difíciles. Sin embargo, solo la segunda piloto se ajustaba de algún modo a este estereotipo.

-¿Te parece correcto emplear para esta lucha a chicos de 14 años?

-No. –Dijo Armstad con cierta tristeza. –Me parece un poco inhumano. Son tan jóvenes, casi niños y si dependiese de mí no los pondría en esto. Pero me dicen que tiene que ser así, que es absolutamente necesario, porque se necesitan personas nacidas después del Gran Impacto.

Permaneció callada por unos instantes.

-Yo sé que esto no es fácil para ellos. Y lo peor es que mis superiores los tratan muy fríamente, como si se tratase de peones. Por eso es que trato de ser buena y hacerlos sentir lo mejor posible.

-Es raro ver sentimientos tan humanos en un militar. –Dijo Eusebio sin saber si la elogiaba o la ofendía con eso.

-Soy humana y siempre trato de serlo.

Fueron interrumpidos por un empleado, quien se acercó a Armstad para informarle que la estaban esperando en la Estación Central.

-¿Qué pasa? ¿Otro ángel? –Dijo Armstad con una mezcla de impaciencia y sarcasmo.

-No, son asuntos de rutina antes de la salida. –Dijo el empleado.

-Ya veo. Dígale que voy en un momento.

El empleado salió apenas dicho esto. Antes de que Armstad se fuese, Eusebio se le acercó sonriente y decidió aprovechar la situación.

-¿Podrías darme tu número de celular? –Me gustaría poder hablar más contigo.

-Claro. –Dijo Armstad también sonriendo.

Se dieron sus números e intercambiaron llamadas para confirmarlos.

-Nos vemos. –Dijo Eusebio antes de irse.

-Hasta luego. –Respondió Armstad alejándose en dirección opuesta a Eusebio.

Eusebio estaba emocionado. Armstad sería una magnífica fuente de información, pero además, su belleza lo deslumbraba y lo atraía. La ocasión era perfecta, mientras andaba por los pasillos sintió que su trabajo en Berlín 3 empezaba a ponerse interesante.

El personal se estaba retirando del dasnetz. Eusebio se sentó en un lugar semioscuro donde nadie lo podría haber visto y sacó de su maletín su computadora portátil. Se conectó a la red y estuvo un buen rato trabajando pacientemente con códigos y programas de una forma que daba un aire de clandestinidad a su indescifrable labor.

Pasado un rato, se levantó y comenzó a pasear por diferentes sitios que para el momento se hallaban abandonados. Con una facilidad que contrastaba con su declarada desorientación en la base pudo irrumpir en diversas salas cuyo acceso parecía estar restringido en las que se detenía minuciosamente.

Tras más o menos una hora vagando por el dasnetz, enrumbó hacia los desiertos pasillos por los que había pasado antes para dejar el cuartel. Mientras andaba silbaba canciones melancólicas y meditaba sobre los próximos pasos a seguir en su investigación tras la jornada.

Fue interrumpido de sus pensamientos cuando repentinamente se encontró con una chica en traje de colegial. La imagen lo impactó de inmediato.

Su aspecto era en cierto modo angelical, entre lo místico y lo carnal. Su cuerpo era delicado y voluptuoso, de generosas líneas y curvas. Pero era sobretodo en su rostro y en su expresión que había algo mórbido y espectral.

Era albina, con una piel suave. Su cabeza, unida al cuerpo por un cuello que evocaba al de un cisne, tenía un pelo plateado entre negro y gris, el cual le llegaba hasta los hombros y le caía en la frente en mechones tersos y sedosos. Pero lo más extraño de todo el conjunto eran sus ojos. Estos eran negros y profundos y particularmente bellos. Contrastaban con el cuadro general de su rostro. Su expresión, por otra parte, era fría y apagada, denotando un sentimiento de melancolía. Describir el aspecto general era difícil, pero en todo caso resultaba algo bastante pero podía resumirse en una belleza poética e inasible. Tenía la sensación de haber visto a un ser parecido en sueños.

-Tú debes ser una de las elegidas. –Dijo Eusebio, repuesto de su mutismo inicial.

-Sí. –Dijo la joven con expresión invariable.

-La primera ciertamente, te ajustas al cuadro.

Subieron a unas largas escaleras mecánicas. La joven permaneció estática una vez en ellas.

-Dime, por pura curiosidad (disculpa la molestia, es que soy periodista) ¿Qué piensas de tu misión?

-Cumplo órdenes. Debo defender el dasnetz de los ángeles. –Dijo mecánicamente con un tono de voz que apenas variaría a lo largo de la conversación.

Se dispuso a subir unos escalones a mitad del camino pero Eusebio la detuvo.

-¿Tienes alguna idea de por qué fuiste elegida?

-Simplemente el comandante me escogió y vivo para esto.

Eusebio recordó que había leído en los informes que la primera piloto había estado fuera de combate durante los primeros enfrentamientos por un accidente sufrido en el dasnetz.

-¿Qué fue lo que pasó para que salieses herida justo antes de que atacasen los ángeles?

-En el experimento de activación mi Eón se salió de control y me hice mucho daño. Pero el comandante me salvó con sus propias manos.

Eusebio notó una cierta emoción en la piloto en ese momento al hablar.

-Veo que te tiene en mucha estima.

-Sí, él me protege y por eso en él puedo confiar y lo obedezco.

Era extraño. El comandante había abandonado a su hijo y por lo que sabía ahora que estaba bajo su mando mostraba escaso interés en él, mientras que la primera piloto era el objeto de sus atenciones.

-Oí que te tomó 6 meses sincronizar con tu Eón.

Estaban por terminar de ascender por la escalera.

-Debo irme. –Fue lo único que oyó decir a la chica, quien apenas llegaron se alejó.

Eusebio siguió su camino hasta salir del dasnetz y llegar a su carro. La visión de la piloto lo dejó pensando. Era tan irreal, no parecía humana. Le recordó a esas muñecas de porcelana con las que en otro tiempo jugaban las niñas.

Estando en su apartamento un par de noches después de su visita, Eusebio se sentó en el escritorio para oír en su computadora unas conversaciones grabadas. Un hombre y una mujer estaban dialogando sobre ajedrez.

-¿Ya se hizo el cambio de alfiles? –Dijo el hombre.

-Sí. Hemos tomado todas las precauciones del caso y ahora tenemos una mejor guardia de caballos. –Contestó la mujer.

-Pero aún así no podemos dejar nada al azar. Así que dime, ya se realizó el Enroque al Rey con torre izquierda.

-Sí, nuestra parte del tablero es casi inexpugnable. Y en caso de alguna jugada maestra podemos realizar el Sacrificio de la Reina.

-Perfecto. –Dijo el hombre. –La partida está dispuesta de tal manera que no hay nada que temer.

Eusebio apuntó con interés las jugadas mencionadas durante la conversación y estuvo dándoles vuelta en su cabeza.

-Cruce de alfiles significa cambio de información.

-Guardia de caballos son pasadillos confusos.

-Sacrificio de reina sería cuando dan una ficha valiosa para que cuando el adversario llegue lejos puedan detenerlo y así no llegue hasta el rey.

-Enroque al Rey con torre izquierda.

Pensó por un momento en el significado que podría tener la jugada en este caso. Se le hizo evidente que no podían estar hablando simplemente de ajedrez.

-¡Claro! Cuando cambias el lugar de la torre con la del rey hay dos torres, así que la torre izquierda se cambia con el rey y así el rey queda lejos del peligro (el lugar de la torre) y se sacrifica la torre.

Después de un rato analizando la información llegó conclusión de que tenía algo valioso entre sus manos.

-Creo que esto me puede ayudar a dar un gran golpe. Esa visita valió la pena.

Se felicitó mentalmente por su capacidad para el razonamiento y las deducciones que

lo habían llevado a deducir fácilmente el significado de esa pieza que resultaría ser vital para su rompecabezas.

Palabras del autor: ¡Por fin salió el capítulo! Me disculpo con mis lectores si los he dejado mucho rato esperando.

En realidad hace como 2 semanas que lo tenía terminado, pero la parte sobre las jugadas de ajedrez y la forma en que Eusebio conseguía oírlas y descifrarlas no me convencía. He tenido que meditar bastante para lograr un desenlace más o menos satisfactorio. He podido acabar justo a tiempo antes de salir para la playa.

Bueno, hasta ahora la cosa está tranquila. Eusebio aparece más como un razonador, un tipo reflexivo que se niega sistemáticamente a aceptar las respuestas más simples y busca los caminos más sinuosos para llegar a la verdad. Algunos me criticarán mi uso excesivo de la Kábbala, que parece un poco fuera del mundo de Eva, pero creo que este se justifica pues tiene que ver con la visión subjetiva de Eusebio, quien tiene en cierto modo una mentalidad occidental y cristiana, y a la vez imbuido de un racionalismo escéptico que lo lleva a presenciar sorprendido los acontecimientos. Mi idea del thriller Kabbalístico viene un poco del cuento "La muerte y la brújula" de Borges, autor cuyos cuentos y ensayos me introdujeron a ese mundo de misticismo y aportaron importantes datos y detalles a mi historia.

El personaje del amigo de Eusebio es más serio de lo que parecía después de todo. Sin duda tendrá un papel importante en la historia. Debo decir que está inspirado en un amigo mío algo excéntrico que me introdujo al mundo Eva (por lo que le tengo una inmensa gratitud) y que por un tiempo fue gnóstico.

En cuanto a sus constantes sospechas sobre LOGOS y sus verdaderas intenciones supongo que algunos pensarán que Eusebio es un paranoico. Pero la verdad es que su misión es investigar y por eso mismo tiene que estar siempre alerta. Lo que pasa al final de éste capítulo es muy importante para el desarrollo del próximo. A partir de este se esclarecerá bastante la misión de Eusebio, además de enfrentarse a revelaciones que empezarán a darle un vuelco a la historia. Tengan paciencia, estos dos primeros capítulos han sido como un calentamiento pero en el siguiente habrá bastante acción.

Ustedes me dirán que les pareció el capítulo ¿Cómo lo ven hasta ahora? ¿Qué podría mejorar?

Bueno, por ahora no les adelanto más pues este es un fic de suspenso y hablar demasiado lo echaría a perder. Estoy avanzando el tercer capítulo y espero tenerlo listo, al menos para prelectores en dentro de dos o tres semanas. Sé que el ritmo es un poco lento pero quiero pensar y pulir bien todo, pues ambiciono a darle a esta historia el mejor nivel posible.

Antes de despedirme no puedo evitar agradecer a mis prelectores Beamknight, Hymp (gracias a quien pude darme cuenta de varios errores que he tenido que corregir), Caterine Viper (la parte de las jugadas de ajedrez fue idea suya, al igual que las mañas de Eusebio en el dasnetz, algunos detalles de la descripción de la primera piloto y el personaje de Adriana K), Ragnarok y Seferino. Estoy seguro de que sin su ayuda este fic sería bastante inferior y menos coherente de lo que me ha salido ¡Muchas Gracias!

12 de Enero de 2007

Nota del 27 de Febrero

Le he estado haciendo revisiones al texto, sobretodo al primer capítulo. El principal cambio es hacer más sutil la afición de Armstad a la bebida para que Eusebio no se de cuenta desde el inicio de esta debilidad de la mujer en cuestión.

El tercer capítulo está ya en camino para mis prelectores para los que creían que ya había abandonado definitivamente este fic. Disculpen la demora pero cuenten con que esto no se acaba hasta que se acaba y que en todo este tiempo he podido pensar bastante bien la estructura de la historia.

He decidido aplazar la incursión de Eusebio a LOGOS –que me ha dado y me sigue dando muchos rompederos de cabeza- para el capítulo 4. El 3 se centra en echar luces sobre la situación de autoritarismo y censura que vive el mundo tras el Gran Impacto y como pareciera querer hacerse ignorar a la gente que la realidad se parece demasiado desde aquel entonces a algún mecha postapocalíptico. Ya saben a que me refiero. Y mientras tanto Eusebio repasa mentalmente su estrategia para penetrar en LOGOS aprovechando los puntos débiles de su sistema de acceso.

Recuerdo que mi leal prelector Himp me mencionó una vez que en este fic pretendía "evangelizar" al mundo real o volver más real a Eva. Creo que su comentario es muy cierto, trato por ejemplo de dar más explicación científica al funcionamiento de los mechas o analizar el trasfondo político y social. Pero llegará un punto en que, como en Eva, lo ilógico y lo sobrenatural triunfen y veremos como la fría y racional mente de Eusebio reacciona ante esto.

Nos estamos leyendo pronto.