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SHIVA X IKKI
no hay NSFW :D así que enjoy!
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La cena en la mansión Kido había sido algo delicioso, decían los caballeros presentes e incluso la pequeña niña. Le llamaban cena cuando en realidad era algo más como un almuerzo ya que comer a las cinco de la madrugada ya era la mañana. Mientras que los caballeros de Libra y Sagitario decidían ir de regreso al Santuario, el caballero de Acuario quería pasar más tiempo con su amigo y también el caballero de Andrómeda. Aunque no pudieron durar mucho tiempo ya que Shun se iba para poder descansar antes de ir a clases y Helen ya estaba dormida en los brazos de Shiva. Ikki entonces decidió despedir a sus tres amigos y hermanos que ya eran caballeros dorados.
— ¿Crees que Tatsumi te pueda cuidar bien? —preguntaba Hyoga.
—Más le vale no acercarse a mí o a mi hija, así que no, no me cuidará bien.
—Oh, amigo, deberías de aprender de Helen. —decía Shiryu. —perdonar es más fácil. Pero bueno, me retiro, mañana tengo que entrenar a los jóvenes.
—Yo igualmente. Además de que Ame estará feliz de saber que estás bien, Ikki.
—Dile que no me lo agradezca y que mejor se ponga a entrenar duro.
Hyoga reía ante esto y lo abrazaba, ocasionándole un leve dolor en la costilla que aún estaba rota. Shiryu solamente le daba la mano para no lastimarlo más. Ellos se iban y Seiya se quedaba ahora con Ikki.
—Ikki, yo…
—No lo digas, no te atrevas a decirlo. —Ikki parecía como siempre, molesto o más bien serio. —No fue tu culpa, Seiya. Mis decisiones son mías, ningún caballero de pony me hizo hacer lo que hice.
— ¿Caballero de Pony? —Seiya se veía molesto a su manera. —Oye, ahora soy el caballero Dorado de Sagitario, así que soy de más alto rango que tú.
—Ah, disculpa… caballero de Pony con alas… y además dorado… y presumido.
Seiya entendía que no podría con su hermano mayor así que solo se rio y le deseó buenas noches.
El caballero de Fénix decidió subir las escaleras de la gran mansión para poder descansar en su alcoba. Primero se cercioró que la habitación de Helen estuviera lo suficiente cerca por si necesitaba algo, así que abrió la puerta para ver como la niña dormía tranquila en una gran cama. A su lado estaba Shiva aún despierto con una ligera luz prendida mientras leía. Él tomaba muy en serio su papel como guardián de la niña así que prefería quedarse ahí con ella hasta que supiera que todos los sirvientes de la casa se fueran a dormir, especialmente Tatsumi, del cual sabía cosas gracias a Ikki.
Él simplemente sonrió. Había peleado siempre por la justicia y para que el mundo siguiera su curso, para poder defender a su hermano y amigos, y también para poder hacer que Helen creciera y tuviera un futuro mejor que el que él tuvo. Cerró la puerta ligeramente y se dirigió a la habitación continua.
Jamás supo cómo dormir en una cama tan grande, su casa en la isla de Kanon era pequeña solamente para él, Shiva y Helen. Prefirió tirarse a la cama, o mejor dicho, recostarse con mucho cuidado para cerrar sus ojos y tratar de relajarse. Desde que aceptó la misión no había podido descansar verdaderamente, así que en el instante en que su cuerpo se acomodó en la cama, sonrió.
Al empezar a relajarse podía sentir un poco el dolor de su costilla, el brazo parecía no tener muchos problemas y muchos menos los golpes que recibió. Igualmente empezó a percibir el olor a lluvia en el ambiente y sabía que eso causaría problemas a Helen para dormir. Lo único que lo detuvo de caer totalmente dormido fue un sonido en la entrada.
—Al menos cierra la puerta bien. —dijo sin abrir los ojos.
Rápidamente las pisadas se acercaban a la cama y sintió el peso extra de alguien recostándose a su lado. Sonrió y se tuvo que quejar al sentir nuevamente presión en su costilla.
— ¿Qué demonios haces ahora? —abrió los ojos.
—Terminaré de sanarte, cariño. —Shiva sonreía al empezar a incrementar su cosmos.
Mientras que una de las manos de Shiva se encontraba en el abdomen de Ikki, la otra acariciaba su cabeza y sus labios se posaban en su frente para besarla. Ikki cerró nuevamente los ojos al sentir que los labios bajaban a sus mejillas y luego a los labios donde recibió un ligero beso.
— ¿Te sientes mejor? —Shiva decía al quitar su mano del interior de su camisa.
—Muchas gracias, Shiva. ¿Qué tal si sanas mi brazo?
— ¿Qué tal si mejor te lo dejo así? —ahora el caballero de Pavorreal se veía un poco molesto. —Así no tendrás que ir a otra de esas misiones.
Ikki solamente murmuraba algo, así que Shiva preguntaba qué era lo que decía. Ikki sonrió.
—Baka
—Claro, tú no fuiste el que se quedó cuidando a la pequeña Helen.
—Lo dices como si fuera un castigo.
—No, lo digo como el padre que vio a su hija llorar porque estaba preocupada por su papá… aunque se escuche redundante.
Ikki empezaba a reír un poco antes de abrazar a Shiva y darle un beso más en los labios.
—Lo siento, lo siento. —sonrió al sentir los dedos de Shiva acariciando su rostro. —No volveré ir a ninguna misión de ese tipo, ¿te parece? —Shiva asentía al tomar su brazo. —Además, si me lo sanas en este momento… tenemos tiempo para nosotros.
—Baka.
Los besos insistentes de Shiva sobre su rostro, labios y cuello ayudaban a relajarlo y sentirse un poco emocionado. El caballero de Fénix, en cuanto sintió su brazo mejor, rápidamente se recostaba sobre su pareja para empezar a besarlo. Shiva sonreía ante esto y dejaba salir unos cuantos gemidos al sentir los labios de Ikki en su cuello.
—Te extrañé, Ikki. —dijo mientras acariciaba su espalda por dentro de la camisa.
Ikki por su parte no contestaba, solamente seguía con sus besos tranquilos y ligeros además de que sus manos empezaban a retirar su propio pantalón. Se levantó solamente para dejarlo sobre el suelo y poder seguir besando a Shiva, quien empezaba a reír un poco cuando las manos de Ikki abrían los botones de su camiseta y besaba su pecho.
—Oye, no vayas a reír muy fuerte. —dijo Ikki para besarle los labios. —Podrías despertar a alguien.
—Trataré de no reír como siempre lo hago. —Shiva sonrió al ver que su amante volvía a besarle el cuello y los hombros.
Sonreía al sentir el calor de Ikki y sus caricias tan suaves, había olvidado cómo era eso después de la última vez que habían estado juntos de esa manera. Dos años atrás habían sido solamente jóvenes que no entendían bien muchas cosas que no eran del cosmos, así que se dejaron llevar por lo que sentían y decidieron no proseguir, pero su suerte quiso que ese sentimiento creciera hasta que empezaran a ser lo que ahora eran.
—Ikki, —gimió ligeramente Shiva con una sonrisa al sentir un leve mordisco en su hombro, pero entonces… — ¿eh? ¿Ikki? ¿Todo bien?
El caballero de Fénix estaba arriba del caballero de Pavorreal, una mano acariciando su espalda y la otra dentro de su pantalón, pero ahora su rostro estaba en el hombro. Shiva solamente volteó hacia abajo y movió un poco su rostro para encontrar que el gran y fuerte caballero de Fénix, el que había sobrevivido ante un grupo de caballeros de mayor rango y que parecía querer excitar a Shiva… estaba dormido profundamente.
Shiva solamente se sorprendió y no pudo más que reír a carcajadas al ver esto. Ikki abrió ligeramente los ojos y siguió moviendo sus manos y labios por unos segundos antes de caer nuevamente dormido. Su pareja no podía detener la risa de su boca, así que Ikki volvió a despertar.
—Te dije que no te rieras tan fuerte.
—Ikki, Ikki… —Shiva se movió para dejarlo recostar en la cama. —en verdad estás cansado. —al tranquilizarse de la risa solamente beso la frente de Ikki, quien abría los ojos unos segundos. —Será mejor que descanses. Y al menos estarás cómodo sin pantalones.
El caballero de Pavorreal empezaba a cambiarse con la ropa de noche cuando entonces escuchó un terrible trueno que hizo sonar las ventanas. Entonces otro sonido le llamaba la atención.
Tomó un pantalón de noche y se lo aventó a Ikki para que despertara.
— ¿Qué pasa? —dijo Ikki que se levantaba un poco.
—Pontéelo, creo que Helen vendrá con nosotros.
Ikki obedecía más dormido que despierto mientras que Shiva asomaba la cabeza fuera de la habitación. Giró el rostro hacia la habitación de Helen y no la vio, pero al girar hacia el otro lado veía que la pequeña se movía curiosamente hacia las escaleras.
— ¿Kan'ya? —empezaba a hablar en hindi Shiva. —Aquí estamos.
—Abba. —la niña no esperó mucho para correr hacia donde estaba su padre y tomarlo de la mano. — ¿Puedo dormir con ustedes? Esta casa me da miedo…
—Claro, entra.
La niña saltó hacia la cama y caía casi a un lado de Ikki, pero él no parecía moverse por nada. Shiva no podía creer que su pareja en verdad estuviera tan cansado, los días que estaba así nada lo hacía despertar, ni siquiera el sonido de Helen por las noches cuando tenía pesadillas o cuando se levantaba a jugar a media noche, algo raro en una niña de su edad pero que Shiva ya estaba acostumbrado.
— ¿Tienes frío? —preguntó Shiva al acercarse para darle su pijama.
—Un poco pero papá está recostado sobre las cobijas.
—Solamente empújalo al suelo y se despertara.
Helen miró con grandes ojos a Shiva, quien sonreía al tomar un cepillo de cabello. La pequeña miró a su padre Ikki y lo movió un poco para hacerlo despertar pero no pudo. Miró nuevamente a Shiva que insistía en que podía empujarlo al suelo y que si algo se rompía él podría sanarlo. Helen entonces sonrió y no dudó dos veces en empujar a su papás con sus pies.
El golpe se escuchó fuerte, pero Ikki ahora se levantaba de un salto. Solamente podía ver a Helen riendo y Shiva moviendo las cobijas para que ella pudiera entrar en ellas.
—Lo siento, papá. —decía mientras se cambiaba rápidamente de pijama.
—No vuelvas a hacer eso. —Ikki no parecía molesto así que solo se levantó para entrar a las cobijas. —Sabes que en ocasiones no debes de hacerle caso a okasan. —sonrió al ver que la niña se sentaba en posición de loto dándole la espalda a… su "mamá"
—Mejor vuelve a dormirte. —Shiva tomaba la misma posición para quitar la liga que tenía Helen en el cabello. —esta niña es bastante inteligente para saber que no soy su madre.
—No, eres abba. —sonrió la niña aunque después se quejó un poco al sentir el cepillo en su cabello.
Ikki observaba cómo Shiva empezaba a deshacer la gran trenza que tenía la niña y ella solamente cantaba tranquilamente algo en griego. Shiva seguía la canción, aunque en ocasiones Helen le corregía el sonido de alguna palabra o se quejaba al sentir el cepillo enredarse. Sonrió y esperó no quedarse dormido para que finalmente Helen se recostara a su lado y lo abrazara.
—Buenas noches, pequeña. —dijo Ikki para darle un beso en la frente.
—Buenas noches, papá. —Helen le devolvía el beso. —Te quiero. Gracias. —después se daba la vuelta para abrazar a Shiva y darle un beso en la mejilla. —Te quiero, abba. Gracias.
Shiva ocultaba su rostro en el cabello de la niña para darle un beso en la cabeza y luego cubrirla. Al levantar su cabeza pudo ver a Ikki con una sonrisa. Rápidamente sintió la mano de Ikki tomando la suya y se acercó un poco para darle un ligero beso en los labios.
—No vayas a despertar tan temprano solo para meditar, ¿entendido?
— ¿Crees que me despertaré para eso? —Shiva cerró los ojos. —No estoy loco.
—Te amo, Shiva.
El caballero de Pavorreal apretó la mano de Ikki y sonrió ligeramente.
—Lo sé…
—Abba, papá dijo que te ama. —la voz de Helen se escuchaba baja. —Debes de responder que tú también lo amas.
La pequeña niña pensaba que lo que pasaba era que Shiva no había entendido el griego de Ikki. Ambos rieron un poco y Shiva solamente obedeció a su hija.
—Te amo, Ikki.
