Disclaimer: Los personajes, lugares y demás pertenecen a J.K. Rowling, la trama es producto de mi mente y no saco ningún tipo de beneficio con ella.

Esta historia ha sido creada para un desafío del foro 'La noble y ancestral casa de los Black'. Tenía que escribir tres viñetas o capítulos con los títulos que me daban. Aquí está la segunda. Espero que os guste :)


Licantropía

Remus Lupin


Una historia para no contar

Todo el mundo tiene secretos, decían sus padres, aunque él estaba seguro de que pocos tan grandes, desagradables y peligrosos como el suyo. Son historias para no contar, terminaban con una sonrisa y, en ocasiones una palmada en la espalda.

Así que lo suyo era eso, una historia para no contar.

Era difícil esconder algo así, pero desde luego le ayudaron. Al entrar en Hogwarts, tanto el director como algunos de los profesores sabían de su condición. Cada luna llena, la enferma lo llevaba a través del pasadizo secreto que habían creado para él, bajo el sauce boxeador que habían plantado para él y que llevaba a la casa tapiada que habían construido para él. En poco menos de un año la casa ya se estaba labrando una reputación de maldita, engrandada por ciertos comentarios de Dumbledore.

A veces, sus compañeros de habitación, sus amigos, hacían preguntas aun y a pesar que ya se había labrado un par de excusas. 'Mi madre estaba enferma, necesitaba ir a verla.' 'No me encontraba bien, estaba en la enfermería.' Conforme pasaban el tiempo era más que evidente que todos sabían que escondía algo, pero no preguntaban. Era algo casi bonito. Se sentía aceptado a pesar de sus mentiras. Esperaba que todo el misterio se quedase siempre como eso, un misterio. Ser misterioso no mataba a nadie, ser licántropo podía hacerlo.

Pero por supuesto, todo lo que se esperaba siempre, nunca se cumplía. Nada permanecía del modo que uno cría, del modo que un casi se preparaba mentalmente. Sus amigos, los Merodeadores nada más y nada menos, acabaron descubriéndolo. Antes de lo que él imaginaba. Eso no era lo que más le sorprendió. Ellos lo sabían desde hacía mucho. Y no se apartaron de él. Ni dijeron nada. Nada. Al revés. Llevaban meses estudiando para hacerse animagos, porque, según ellos, '¿No querrás divertirte tu solo siempre? Necesitas compañía'. Era tan estúpido que Remus, al enterarse, aparte de casi caerse al suelo, empezó a reírse con tantas ganas de notaba sus costillas expandirse de un modo casi doloroso.

—Estáis locos.

—Probablemente, pero no puedes quejarte —le contestó Black, Sirius Black, con los brazos cruzados sobre el pecho, la cabeza alta y el gesto de quien se sabe vencedor en el rostro. Porque no, no podía quejarse.

—No lo entiendo… Esperaba que si… Me deberíais repudiar…

—No seas estúpido. ¿Qué clase se amigos seríamos? —James lo había dicho con tanta naturalidad que resultaba irreal aplicado a situación. Los asentimientos de cabeza casi demenciales de Peter tampoco.

—No sois solo mis amigos.

La situación había quedado ahí. Había una travesura que planificar. Todo era casi normal.

Todo el mundo tiene secretos, historias para no contar. Pero Remus se dio cuenta de que eso no era lo que más importaba. Tener a gente que seguía a tu lado tras conocerlos sí.


He tardado en subir más de lo que pretendía. Los exámenes y un esguince de muñeca me han reducido el tiempo y la movilidad (escribir con una sola mano me cuesta más de lo que creía), así que no he podido gastar mucho tiempo en escribir y revisarlo, con lo que no me siento muy a gusto, peeeero...

Si habéis llegado hasta aquí, un review, una opinión, tomates... Yo lo agradezco todo :)

Besos, LainaM.