Ningun personaje me pertenece, solo los tomo prestados para llenar el vacío que dejaron los creadores en mi corazón.

CAPITULO 1

Cuando los primeros ataques se empezaron a escuchar en el gremio científico, mi abuelo y yo nos preocupamos, algo no estaba bien con esos repentinos incidentes. Me encamine lo mas pronto posible a la zona afectada, sin embargo al ser un lugar tan lejano mi viaje fue tardado y difícil.

Yo estuve ahí cuando llegaron a la primera aldea, esos… monstruos, a simple vista se notaba que algo estaba mal con ellos, piel pálida, pupilas dilatadas y opacas, andar errático. El sentido de la vista era muy reducido, casi nulo, sin embargo el oído y el olfato estaban potenciados, si no tenían un estimulo podían chocar con las paredes, pero un simple ruido tenue podía llamarles la atención desde una distancia de 10 metros.

La primera vez que me encontré con uno de frente, fue un simple Sentret, me encontraba dando una vuelta por el bosque que rodeaba la aldea para comenzar a investigar, en un claro el pequeño pokémon estaba parado dándome la espalda a unos 15 metros de distancia, quise acercarme a él porque extrañamente era el primer pokémon que veía en la zona, todo estaba en un inquietante silencio. No había dado ni dos pasos cuando un Ekans paso veloz a lado del Sentret provocando que ese ser reaccionara y comenzara a perseguirlo, yo no podía creer como un Sentret podía hacer huir a la serpiente, inmediatamente los seguí y cuando les di alcance… el pequeño pokémon estaba peleando salvajemente con la serpiente que intentaba desesperadamente huir, era una pelea como nunca había visto antes, durante unos momentos la cara del Sentret quedo en mi rango de visión y fue cuando lo vi, si yo no lo estuviera viendo moverse y pelear podría haber dicho que él estaba muerto.

La pelea le dejo profundas lesiones en su pelo opaco y cenizo, y cuando Ekans dejo de moverse, me di cuenta que yo no podía estar un segundo más ahí. Corrí todo lo que mis piernas me permitieron llegue a la aldea y no pare hasta estar enfrente de un comunicador privado en el centro pokémon, con urgencia me comunique con mi abuelo. No sé que cara habré tenido, pero al momento de responder su sonrisa se borro y la seriedad inundo su rostro, atropelladamente le conté todo lo que vi, cada detalle, como Sentret no había vista al Ekans hasta tenerlo a pocos metros y sobre todo la cruda batalla.

El silencio inundo el cuarto cuando termine mi relato, los dos nos veíamos, él estaba analizando mis facciones para buscar un indicio de que le estaba jugando una broma y yo estaba intentando borrarme esas imágenes.

-¿No puedes traerlo acá?

-Dudo que si un Ekans no pudo debilitarlo lo suficiente, yo puedo hacer algo para poder meterlo a una poké ball

-Ok… evacua la aldea y yo me comunicare con Lance, intenta conseguir pruebas, fotos, videos, algo, yo confió en ti pero la liga me pedirá algo más que la confesión de un investigador joven, por mas nieto mio que seas.

Sabia que tenia razón, aún que me molestara, la base de una buena investigación esta en los hechos comprobables y no me quedaba más que regresar ahí y llevar pruebas. Volteé a ver a la enfermera Joy que había estado silenciosa, en su cara se reflejaba sus nervios y temor.

-¿Crees que logre convences al alcalde para que evacue la ciudad sin pruebas?

-No, él es muy terco y si no le das una buena razón te va a tomar por un muchacho que solo busca atención, pero… creo que yo tengo algo que te pueda servir.

Me guio a un cuarto en la zona trasera del centro que estaba totalmente aislado, mientras me comentaba que hace unas horas una entrenadora había llegado corriendo buscando atención medica para su Wooper, según explico, habían estado nadando en un lago cercano a la aldea en algún momento perdió de vista a su pokémon, cuando lo volvió a encontrar estaba inconsciente y en un estado deplorable, sin embargo no había rastros de ningún atacante.

Había dejado al pokémon acuático en terapia intensiva pero su pronóstico era desfavorable, las lesiones recibidas eran muy graves. Al entrar todo era un caos, utensilios y vidrios tirados por todo el piso y muebles volteados. No había rastros del Wooper por ninguna parte.

-¿Que no dijiste que estaba muy grave?

-No entiendo, aquí lo deje…

Unos gritos provenientes de la parte delantera del centro nos alerto, cuando quisimos darnos la vuelta para ver que es lo que pasaba, algo duro me pego en la espalda haciendo que callera al suelo, aun no terminaba de voltearme cuando el grito de la enfermera resonó en el lugar, el Wooper le había mordido una pierna provocándole una herida profunda.

Por inercia saque una poke ball arrojándola a la batalla y Electivire hizo su aparición.

-Usa Rayo!!! – la onda de electricidad impacto al pokémon agua cuando había liberado a la enfermera para volver a atacar – tienes la poke ball de ese Wooper?

-Estaba en la repisa que está arriba de su cama.

-Electivire, mantenlo ocupado y no dejes que se te aproxime, usa ataques a distancia.

Con rapidez entre al cuarto y apesar de todo el desorden, esa repisa seguía intacta al igual que la poke ball. Por un segundo pensé que no funcionaría y mi corazón volvió a latir cuando el rayo rojo lo absorbió y la pokeball quedó quieta.

Aún no terminaba de sentir alivio cuando los gritos de la recepción se volvieron a escuchar y no solo ahí, también a fuera de las instalaciones. La evacuación había llegado muy tarde y con una mirada me bastó para saber que la enfermera no podría llegar muy lejos por la herida tan fea que tenía en su pierna. Después de conseguir lo necesario para curarla de manera rápida buscamos nuestra mejor opción, que era salir de ahí por el cielo...

...

Aún me temblaban las manos, habíamos logrado salir de ahí con relativa facilidad, pero al estar volando por la ciudad... el panorama era devastador, pude grabar un poco sobre el ataque, y por más que pensaba no lograba encontrar una explicación a todo esto, mucho menos una solución.

Nos dirigimos con gran velocidad montando a Arcanine y Dodrio a la aldea más cercana, esto se tenía que saber, mientras más pronto actuemos, más rápido se detendría esto.

- Cuánto tiempo transcurrio de que llegó Wooper a que yo llegué?

-Mas o menos 5 horas y del ataque a que llegaron al centro fueron 20 minutos, según me comentó su dueña. - la enfermera se sujetaba de Arcanine y tonaba fuertemente la pokeball de Chansey con la otra.

-El tiempo de infección es menor a 5 horas pero no podemos asegurar exactamente cuánto.

Cuando llegamos a la proxima aldea nos dirigimos al Centro Pokémon, pasara lo que pasara tenia que dar alerta a mi abuelo, la enfermera Joy de ese centro atendía correctamente la herida mientras yo hablaba con mi abuelo.

- Esto es más que alarmante, necesitamos saber si esa enfermedad le da también a los humanos, alerta a las autoridades de ese pueblo y regresa de inmediato, necesitamos investigar este asunto a fondo, que nadie use ataques cuerpo a cuerpo y... Gary... no creó que puedan pararlos sin llegar al final de la batalla, este no es un enfrentamiento normal.

-Lo se, ese es el principal problema... estamos acostumbrados a un tipo de batalla muy diferente y hay muchos Pokémon salvajes allá a fuera, no se cuál será la mejor estrategia.

- Piénsalo con la cabeza fría y señorita Joy... usted es un testigo muy importante, monitoreo a este Wooper desde que llego, necesito de su colaboración.

Y después de hablar y mostrar la evidencia al alcalde nosotros nos fuimos, yo confíe que me había creído, pensé que tomaría manos en el asunto y correría la voz, esto pudo haber acabado ahí. Pero en lugar de eso nos tomó como una broma y se quedó con los brazos cruzados, cuándo el ataque llegó la enfermera Joy no había podido alertar a muchos y la resistencia no duró mucho.

...

Desde entonces mi abuelo y yo, con la ayuda de Joy buscamos una cura, porque nos negamos a seguir matando criaturas que antes eran pokémon, porque yo juré ayudar a esos seres, protegerlos.

Cuando las alarmas sonaron estábamos por probar el antídoto en Chansey que habia sido atacado al defender a Joy. Tan rápido como pudimos los tres preparamos los dardos y salí con Ash a la batalla.

Mi abuelo y Joy se quedaron a preparar todo para salir de ahí, espero poder regresar para ver que es lo que pasa con este intento.

Cuando me encontré a Ash, él ya iba listo para la batalla, todo parecía ir bien hasta que ese Snorlax atacó, no alcance a reaccionar a tiempo de no ser por Misty y la Sra. Ketchum...

Cuando todo termino Brock y yo revisamos el progreso de los pokémon, todo era muy confuso, unos parecían solo inconscientes, otros más aún presentaban espasmos producto de las convulsiones, pero unos...

-No presentan signos vitales, pero la coloración de sus pupilas cambio...

-Pero estos no presentan lo mismo, estan igual, solo parecen dormír, tenemos que llevarlos, elige a uno y yo a otro, recuerda que sea algo de fácil contención ahora que perdimos el laboratorio...

-Lo se, lo se...

Al llegar al campamento nos encerramos en el pequeño laboratorio improvisado, todo parecía ir bien con el Metapod y el Silcoon, sus constantes se iban normalizando poco a poco, pero no parecían despertar de su letargo.

Cuándo Ash llego para avisar que se iría a buscar a los faltantes en compañía de algunos voluntarios, le entregué nuestras reservas del antídoto.

-Recuerda que si ves algo diferente... intenta traerlo y Ash... esto es lo poco que queda, y no podremos hacer más hasta que nos podamos establecer en un lugar por un tiempo más prolongado, así que sólo usalo con especímenes que puedas traer... tú sabes a que me refiero.

Él no me dijo nada solo siguió su camino...

Todo esto tenía que valer la pena... si los demás estaban dando el todo por salir adelante, yo no descansaría hasta encontrar la cura definitiva.