No tenía planeado continuar este fic, pero llegaron nuevas ideas y heme aquí actualizando. Espero que les guste.
Noche de lluvia: Donde está tu corazón...
Así de repente, una lluvia torrencial comenzó a caer sobre la ciudad justo cuando Yokozawa estaba en medio de sus rondas. Era una lluvia fría y penetrante que consiguió empaparlo antes de que pudiera llegar a algún refugio. Puesto que no tenía sentido buscar resguardo, decidió seguir caminando bajo la lluvia. Su apartamento no estaba cerca, pero estaba más cerca que el de Kirishima. Su guardarropas estaba divididos en ambos lugares desde que casi estaba viviendo con ellos. Ese no era el acuerdo original, pero cada noche era más difícil salir de aquel lugar. No sólo por las súplicas de Hiyo o las maneras seductoras de Kirishima, sino porque se estaba acostumbrando a la rutina de hacer el peinado de Hiyo, la cocina y los quehaceres del hogar, el trabajo atrasado con Kirishima o simplemente tumbarse en el sofá, obligado a mantener la cabeza Kirishima en las piernas cada vez que llegaba agotado luego del final de un ciclo. A veces, si él estaba en el estado de ánimo, Yokozawa solía acariciar el cabello de Kirishima hasta que se quedaba dormido y luego suavemente se levantaba, sustituyendo sus piernas con unas cuantas almohadas, tomaba una manta y lo arropaba.
Finalmente llegó a su apartamento, dejó los zapatos y calcetines húmedos en la entrada y fue a su habitación en busca de un cambio de ropa seca. Era una lluvia persistente. Esa noche sería imposible ir a casa de Kirishima, así que lo llamó.
-¡Hola cariño! Qué sorpresa que me llames
-¿A quién diablos llamas "cariño", idiota? -Un ligero rubor se mostró en sus mejillas.
-Oh, no te preocupes. Hiyo está en casa de Yuki, así que estoy solo en mi dormitorio. ¿Quieres unirte a la fiesta?
-Sí, suena divertido -dijo en un tono neutral-, pero voy a declinar esta vez. Yo estaba fuera cuando empezó a llover y me encontraba más cerca de mi casa, así que estoy aquí ahora mismo. Me alegro de que estés en casa ya y a salvo de la lluvia. Te veré mañana, entonces.
-Así que eso era -dijo Kirishima, la tristeza en su voz hizo que su corazón se rompiera un poco-. Bueno, Hiyo te va a echar de menos esta noche. Yo ya te extraño cada segundo que estás lejos.
-Qu... ¡No digas cosas vergonzosas como esa! -protestó, pero su corazón dio un vuelco.
-¿Vas a extrañarme?
Yokozawa dudó en responder. "Vete a la mierda" y otras frases se atragantaron en su garganta. En cambio, un débil "sí" salió de ella.
-Dilo otra vez, por favor.
-¡Por supuesto que no! Lo he dicho ya, mala suerte si no escuchaste..
Kirishima se echó a reír.
-Eres tan lindo.
-¡No lo soy!
Hubo algo de silencio, no era incómodo, ni silencio total, él estaba prestando atención a la respiración de Kirishima, al otro lado de la línea.
-Sabes ... -Kirishima comenzó- esta lluvia me hace recordar esa noche. Supongo que todavía no recuerdas mucho de esa noche, ¿verdad?
Se sonrojó y se sintió contento de que él no estaba cerca para verlo.
-No, no mucho. Lo último que recuerdo es que estabas hablando con el camarero de traer otra botella, que podrías tomar la responsabilidad. Entonces mis recuerdos se desvanecen hasta la mañana siguiente,
-Fuiste demasiado adorable, simplemente no te importaba ocultar tu tierno corazón. Supongo que eso me hizo enamorarme de ti.
-¿Huh? -Yokozawa siempre pensó que Kirishima se enamoró de él poco a poco, igual que
él mismo.
-¿Por qué suenas tan sorprendido? Bueno, supongo que en realidad nunca lo dije. Me enamoré de ti esa noche, pero me tomó un tiempo darme cuenta de mis sentimientos
-Qu... -Las palabras de Yokozawa quedaron atrapadas en su garganta. Una cálida sensación invadió su pecho al saber que lo había amado desde el primer momento, no sólo le importaba como un amigo o una mascota/proyecto, como solía pensar los primeros días. Kirishima lo había amado, incluso cuando él estaba enamorado de otra persona.
Kirishima se rió entre dientes.
-Caray, creo que debería haber esperado a decir esto, ahora me he perdido tu adorable expresión.
-Vete al infierno -respondió, pero se sintió aliviado Kirishima que rompió la tensión.
-Así que... ¿vas a echarme de menos esta noche?
-Creo que ya contesté a eso -protestó en voz baja.
-Pero quiero oírlo de nuevo -sonó como si estuviera haciendo un puchero.
Yokozawa suspiró, pero la agradable sensación en su interior había suavizado un poco su orgullo.
-Te echaré de menos esta noche -murmuró.
Podía oír la risa suave de Kirishima por teléfono.
-Eres adorable, Yokozawa.
-O tal vez no te extrañe nada, así que puedes irte a la mierda.
Kirishima estaba mirando en la nevera por algunas sobras para comer esa noche. Hiyo estaba cenando con la familia de Yuki, por lo que estaba completamente solo. El sonido de la puerta abriendo y cerrando lo sorprendió así que fue a ver quién era.
En la entrada, Yokozawa se quitaba el impermeable y botas de lluvia, pero aun con esta precaución el agua logró empapar sus ropas.
-¿Qué estás haciendo aquí?
-No preguntes cosas estúpidas y tráeme una toalla -Kirishima hizo lo que le dijo mientras Yokozawa se quitaba otra capa de ropa mojada. Mientras se estaba secando con la toalla, él habló con el rostro oculto por ella. -Llamé a Hiyo y me dijo que estarías solo, porque ella fue invitada a cenar en casa de Yuki... -Kirishima se adelantó y le quitó la toalla de las manos-. Pero qué d...
Le dio un beso suave en los labios.
-De verdad eres adorable.
-Vete a la mierda… -gruñó antes de que volviera a besarlo.
