Kyaaa!

Gracias por la tanda de rewiews recibidos!

Aquí viene el nuevo cap!

Aiko

La niña del amor

Cap.2: Cita

-Sempai!-

Se giró hacia Tenzou. El túnel subterráneo era estrecho, pero daba para los dos. A veces, iban entre más personas. Esos días, ir al HQ de ANBU era un dolor de cabeza.

- Yo!-

Esperó a que el de pelo castaño oscuro llegara a su lado para volver a caminar.

- Ya es primavera!- sonrió el castaño- no está feliz?-

- mmm…-

- Sea más optimista, Kakashi-sempai!- le dio un pequeño empujón

- mmm..-

- Dicen que si continúo cumpliendo con la misiones así como ahora, tal vez Jinya-sama me deje ser capitán un día!-

Kakashi se alzó de hombros. El chico aún era un novato, después de todo. Tenzou sólo tenía dieciséis años y acababa de ingresar. Era bueno y, si, algún día irá a ser capitán como él…

Algún todavía muy lejano día…

- y? … te van a cambiar el nombre?-

- si es para una misión fuera de ANBU, si.. ya sabes, por seguridad y eso- sonrió- será algo bastante emocionante, sempai-

- Bla.. Bla…-

- Y si.. me llaman.. Yamato?-

- Yamato?- rió el peliplata- búscate un nombre mejor!-

- Capitán Yamato!- infló el pecho, nuevamente ignorando a sus sempai.

- Como digas, Yamato-taichou… apurémonos, o llegaremos tarde…-

- Ya vamos hora y media tarde- rezongó el castaño- me dijiste que te espere en el árbol enfrente de la tienda de revistas y nunca apareciste-

- oh… bueno.. por qué no me reclamaste antes? Tú sabes, en vez de saludarme de tan buena gana y hablarme de cosas que no me importan..-

- Porque lo conozco, sempai… así que sé que tampoco te va a importar si me quejo-

- buen punto-

- el hecho de ser el amigo del insoportablemente tranquilo Hatake Kakashi ya me hace un santo, si puedo contigo, podré con mi suegra-

- no hay suegra sin prometida… y contigo está difícil…-

El joven miró a su sempai con tranquilidad, ya acostumbrado esa clase de comentarios.

- Lo aprecio, Sempai… lo quiero mucho-

- Lo lamento, no eres mi tipo-

El kohai dio un pesado suspiro.

- Ojala un día se enamore de una hermosa mujer.. Que cure su amargura interna-

Ahora le tocaba a Kakashi mirar a su amigo. Sin darse cuenta, dejó de caminar…

"Una hermosa mujer, que cure su amargura interna"

Sus ojos estaban aún posados en Tenzou. Pero su vista iba más allá. Al parque. Donde una hermosa sonrisa y unos tiernos ojos llenaron su corazón de momentánea paz.

Movió la cabeza, regañándose por lo que acababa de pasar por su mente. Tan distraído quedó, que poco o nada escuchaba de su pobre kohai.

Sintió que algo lo empujaba, volviéndolo a la realidad.

- Qué quieres, Tenzou?-

- Usted está enamorado-

El peliplata se quedó callado un momento, con el ojo descubierto agrandado en sorpresa, fijo en el castaño. Tenzou tenía un gran corazón y un extraño talento con las personas. Sabía como evitar una pelea, reconciliar amistades, crear amistades, era una excelente alcahueta cuando lo requerían e increíblemente bueno pillando los sentimientos y preocupaciones de uno con sólo fijarse en su lenguaje corporal. Tal vez por eso eran amigos. Ambos se fascinaban con la personalidad del otro.

Pero las emociones de Kakashi eran difíciles de leer, incluso para Tenzou. Y esta vez no era excepción. NO!! NO LO ERA!!... Aunque debía admitir que lo tomaron por sorpresa.

- Su silencio es un.. "si"…?-

- no digas estupideces-

- es un sí, entonces-

-Que te calles-

- bueh… valga la redundancia-

Kakashi volvió a caminar, y apuró el paso. No estaba enamorado de nadie. Él no creía en el amor a primera vista, para empezar. Aunque debía admitir que la hermosa niña lo había conmovido.. un poco.. Y SÓLO UN POCO!.

- Sempai!...Cómo se llama?!-

- no te importa-

- entonces de verdad hay alguien?-

- ahora no, Tenzou-

- Es bonita?-

- que te-

-Que te?-

- QUÉ TE IMPORTA-

El joven soltó un gemidito de ansiedad.

-No piensa decirme nada sobre su nueva novia?-

- No- y abrió la puerta.

- Usted es muy cruel, Sempai!- zapateó el más joven, para luego sonreír pícaramente- pero no negó que tiene novia…-

Tras una carcajada de triunfo, Tenzou hizo su camino aparte, doblando en un pasillo. Nuevamente, hizo gala de su increíble talento con las personas.

Kakashi, ya incómodo, se aclaró la garganta y entró a la oficina, donde su jefe lo esperaba para darle su nueva misión, un regaño por tardón y quizá lanzarle una que otra maceta por entrar sin tocar o saludar siquiera.

--

Kakashi se fijó en el polémico periódico "Konoha no Hikari" que encontró en el despacho de Ayase Kokoro, cuando fue por unos papeles antes de ir de misión.

"Konoha no Hikari" era muy popular entre la élite Ninja.

Porque qué mejor que unos graciosos chismes y estúpidos escándalos para olvidar la tensión antes o después de una horrible misión?

Aún así, él no la leía mucho. Pero había una foto gigante en la primera plana, anunciando el chisme principal, que llamó por completo su atención.

El título decía: "LA BESTIA VERDE DE KONOHA… CON BRAGAS ROSAS?!!"

Con la foto de Maito Gai, en una pose típica suya, alzando el pulgar a la cámara…

Vistiendo sostén y bragas rosa pastel…

- Um.. Ayase-san-

- Si, Kakashi-kun?-

- puedo quedarme con eso?-

- por supuesto, yo ya lo terminé-

- gracias-

- deberías leer la historia de la primera plana- sonrió la mujer- que mal amigo aquel que fuerza a alguien a vestir como su madre en una misión!-

- Él apostó-

- disculpa?-

- no, nada.. Gracias otra vez, Ayase-san-

Definitivamente, tenía que hablar con Gai… bueno, no hablar.. Burlarse de Gai lo antes posible. Preferiblemente, en el parque central de Konoha. No quería irse sin dar un último paseo…

Y verla.

La imagen de Tenzou entró de choque en su cabeza.

No porque le interese!! Sólo quería asegurarse de que no se haya lastimado nuevamente.

Si, eso!

--

Miró y re miró. Y luego volvió a mirar. Había niños, a montones. Era un parque después de todo. Pero reconocería aquel pelo rosa donde fuera….

Un sentimiento comenzó a hacer "pop!" en su cabeza… un sentimiento que reconocía y su cerebro negaba admitir. Sintió algo estrujándole el pecho.

Ella no estaba.

-Hey! Qué te pasa?- le peguntó el buen Gai. – y qué haces disfrazado de Shouta de nuevo? Quieres que vaya en ropa interior a una misión otra vez?.. Kakashi?-

Pero el peliplata no respondía, sólo asentía con la cabeza, ausente. Las pocas veces que salió con chicas (la útima vez tenía cuánto? Diecisiete?), nunca de los nunca lo habían dejado plantado. Y eso que él daba razones. Como por ejemplo, llegar dos horas tarde, u olvidar recogerla, leer pornografía mientras ella le habla de su vida personal y sus metas en la vida… y el más popular… no pagar la cuenta.

Quizás sí era algo antisocial… y un desastre de cita.

Meneó la cabeza con fuerza. " Cálmate! Esto ni siquiera es una cita! Ella NO tiene la obligación de venir sólo porque tú estás, o si? Quizás ni te recuerda! Además.. Habíamos quedado con Tenzou en que ella no te gustaba, verdad?!"

Trató de darse fuerza. Pero ya no quería ni burlarse de Gai. Era cierto. La niña de ojos jade probablemente ya lo habrá olvidado. Había pasado ocho días y medio con tres horas desde que la conoció, después de todo. No que él lleve cuenta, claro… o sí?

Oh, Kami.

Era él el único que realmente quedó marcado con aquel encuentro tan… al azar? Por supuesto. A cuántos más ella les habrá mentido sobre su nombre y propuesto escandalosamente matrimonio? Ok, ya estaba siendo un poco perverso… y … celoso?

Meneó la cabeza… siempre fue así de paranoico? SIP.

Y aún no supo cómo la niña no creyó en su identidad como Shouta…

-Oi… estás bien?- preguntó el cejotas.

-estoy… respirando- miró a su amigo- verdad?-

- si…?-

-entonces estoy de maravilla-aplaudió sin ganas-Me voy. Tengo que prepararme para trabajar-

- Y para qué me llamaste?-

- se me olvidó-

Y se alejó..

A una larga y horrible misión. Y sin despedirse….

Despedirse de quién? De una niña que jamás volvería a ver… y si se reencuentran… tal vez no lo reconozca?

Pero que inmaduro niñito malcriado. Menos mal tiene diecinueve años y pasó casi toda su vida siendo un ninja….!! Se supone que debe estar más consciente de la realidad que cualquiera!

Oh, Kami!!

A veces, ser un genio no era más que un escozor en el trasero. Tanta lógica en la cabeza le impedía sentir con libertad. Tanto pensar y pensar le dejaban sin oportunidad de admitir lo frustrado que se sentía en ese momento… y era por algo tan insignificante… que parecía ser lo único que importaba de verdad: Ojos verdes, vivos y hermosos. Que específicamente venían acompañados de pelo rosa y sonrisa radiante.

-Esto es tan… vergonzoso…- suspiró pesadamente.

Siguió caminando. Ya había salido del parque y estaba dirigiéndose a una de sus tiendas de provisiones favoritas(como él llamaba a sus librerías rosas).Había gente que se le quedaba mirando, mujeres mejor dicho. Era increíble. A ninguna la parecía raro que tuviese un ojo abierto y otro no. O la cicatriz atravesando el cerrado. Todas lo comían con los ojos. Cuando a Sakura pareció impresionarle poco, supuso que a los demás también. Aún así, le era molesto.

-Nee-chan! Apúrate!-

-Ya voy, Yuzuyu-chan!-

Se volteó para mirar, las voces le eran familiares. Eran la amiga de Aiko, y su hermana mayor, la última llevando un tarro de lo que podría ser medicina.

-Yuzuyu-chan, deja de correr!-

-Nee-chan! Tú acelera! Sakura-chan está muy enferma!-

El joven se quedó sin aire unos segundos. Amarga y dulce coincidencia! Aiko-chan… enferma?!

Su cerebro comenzó nuevamente una protesta lógica, y bastante bien argumentada.

Pero sus piernas dieron a correr.

Debía ir a verla!...

Y ellas iban o a su casa, o a un hospital.. así que.. Por qué no seguirlas?

-

Dos pisos, no muy grande ni muy pequeña, blanca, y un minúsculo jardín.

La casa de Sakura-chan.

Una regordeta pero hermosa mujer salió de la casa.

Pelo rosa.

No hay mucha gente con ese color de cabello en el mundo. Así que la mujer no podía ser otra que la madre de la niña de ojos jade.

La mujer se sonrojó al verlo.

-Señor, qué desea?- recuperando la compostura.

- Um.. si- empezó, algo incómodo- soy Shouta, amigo de …-

- Mio?-

- Quién?-

La mujer volteó, gritó "Mio-chan, visita!" y luego se volvió al peliplata.

- Eres el nuevo novio de Mio-chan, eh?- sonrió la mujer- eres muy guapo, muchacho… y qué rápida es ella para conseguir chicos! Y eso que sólo vino hasta Konoha para pasar el festival de primavera.. – murmuró algo como " ojalá no le rompa el corazón", para luego volver a dirigírsele- No te preocupes, fue a hacer un mandado, pero llegó hace apenas unos minutos, ya viene… Mio-chan!!-

"El novio de quién?.."

-No, señora.. yo-

La joven morena de ojos grises salió. Era la hermana mayor de Yuzuyu. Al ver a Kakashi, se sonrojó de tal forma, que el peliplata pensó que iba a explotarle la cabeza.

-U.. Us.. Usted?- tartamudeó ella. Entonces ella lo recordaba?... Kakashi la miró con disimulada sorpresa.

- Yo!- saludó el joven, y luego se volvió a la señora- discúlpeme, pero yo..-

- por que no me dijiste que tenías novio?!- empezó la mujer, dirigiéndose a su sobrina.

- tía!- la joven se sonrojó más, si eso se podía.

- Yo no soy el novio de esa chica!- se exasperó el Copy Ninja- ni la conozco!-

La mujer lo miró. La ojigris bajó la cabeza, algo desilusionada.

-Entonces, A qué vino?-

- Vine por Aiko-cha…- tosió- digo, Sakura-chan, me dijeron que está muy enferma-

- uh?!-

La mujer se quedó boquiabierta.

-De dónde conoce usted a mi bebé?- preguntó.

-Del parque -nervioso- se lastimó y le curé la herida… y –

-El hombre del pañuelo?-

-Quién?.. -luego recordó que usó un pañuelo para cubrir el raspón de la rodilla de la niña- Oh.. si, era mi pañuelo…-

- Ah! Haber empezado por ahí!- rió la mujer- Sakura-chan me habló de usted… Que Onii-chan esto, que Onii-chan aquello…y que se iban a casar y esas cosas..-

Kakashi tragó saliva. Se sentía como presentándose como novio oficial a su nueva suegra. Por alguna extraña razón ese pensamiento le hizo sentir algo cálido en los pulmones.

Que se hizo más agradable al darse cuenta de que la niña no la había olvidado.

-Esa niña debió hacerte sentir muy incómodo- la mujer estudió con la mirada al joven, que comenzó a sentirse fuera de lugar- no, muchacho?-

Respiró, aliviado. Por un instante pensó que lo tratarían de pervertido.

-Por mi está bien- sonrió- los niños son así-

- Sakura es algo alocada, discúlpela-

- Bromea? Es la niña más lista y linda que conozco!-

- muchas gracias- la mujer se sonrojó, después de todo, Sakura era su replica exacta, versión más delgada- vino a buscar su pañuelo?-

- No… que se lo quede, sólo vine a saludarla-

- Oh.. bueno- al mujer dudó- está en cama y..-

- Me voy esta tarde por negocios- rogó el joven- no vendré en varios días… y realmente quiero verla-

- Pues… si, claro- la mujer sonrió- ella parece tenerle cariño…-

Le dejó entrar a la casa, un poco insegura aún.

-No pensé que se conocieran mucho- le dijo la señora- como para preocuparse por ella y querer visitarla o despedirse de ella, sabe?-

- No sé mucho de Sakura-chan- rió el peliplata, complacido- pero ella parece conocerme bastante -

--

Una habitación pintada de rosa. Obviamente. Una cama con almohadas y sábanas rosas. Algún que otro detalle rojo. Una mesa de té pequeña, muñecas, flores de cerezo en la mesa de luz… Y todo olía a Sakura-chan.

No le sorprendió reconocer el humor de ella. A pesar de sólo haberla visto una vez, parecía que se había memorizado cada detalle sobre la hermosa niña de ojos jade.

Y allí estaba ella. Durmiendo. Ensimismada en sueños de fiebre y agonía, con un sonrojo típico de una niña enferma tratando de descansar.

Yuzuyu saltó de su lugar al lado de la cama de su primita, al ver al atractivo peliplateado. También lo reconoció?!

-Sakura-chan!! Digo.. Aiko-chan!- trató de despertar a la pelirosa- es tu esposo!!-

- no digas esas cosas, Yuzuyu-chan!- susurró Mio a su hermana, molesta- y no la despiertes! Pobre Sakura-chan!-

La aludida dio un pequeño gemido y siguió durmiendo, la boca entreabierta, los labios carnosos y rosados, las mejillas teñidas.

Tan adorable.

Tan perfecta.

La sonrisa del joven demostraba muy poco lo que realmente sentía. A pesar de que tenía intenciones de encontrarla despierta y tener algo de cháchara, tampoco le decepcionó esta situación, con ella bonita y dormidita. Al menos la vio antes de irse lejos.

Incluso enfermita, lucía más hermosa que cualquier otra mujer que haya conocido jamás.

Se preguntó, mentalmente, si al tener él su hija, cuando ésa enfermase luciría tan única y hermosa.

Definitivamente, cuando tenga una hija, ésa sería exactamente como la divina pelirosa que yacía en la cama.

Sólo mirándola, el tiempo parecía ir más despacio. Aunque probablemente sólo era su imaginación. No supo cuando tiempo estuvo allí, pero cuando desvió la mirada de la cama hacia la ventana, ya estaba oscuro.

Ug… se tenía que ir.

Y no quería. Realmente no quería.

Además, se fijó que las otras dos chicas se habían dormido. Prácticamente estaba a solas con ella. Por alguna extraña razón, un escalofrío de pudor recorrió su columna.

Volvió a mirarla, sólo para notar que la tenue luz de la lámpara en la mesa de noche (que sólo Kami sabe como se encendió, porque él ni jota) la hacia ver cada vez más hermosa.

Podía en el mundo existir algo tan bello?

Era sólo él y su imaginación?

Acaso estaba siendo víctima de un genjutsu que le hacía creer que ella existía?

Era ella real?

Era un ángel? Si! Si!! Oh, Kami, por supuesto que si!!

Dejó a un lado su típica paranoia y su debate cerebral, para deleitarse nuevamente con la vista que se le ofrecía. Tan embelesado estaba, que apenas notó que la puerta de la habitación se había abierto. Giró para encontrarse con la madre de su ángel.

-Shouta-kun… creí que ya se había ido…-

-umm… umm.. – el muchacho comenzó a dudar.

- Nana- dijo la mujer. Al presentarse unas horas antes ella no se molestó en decir su nombre.

-oh, Nana-san… desea que me vaya?-

La mujer, sonrojadísima negó con la cabeza.

-No, no quise decir eso…. Es que, me preocupa, estuvo mucho tiempo aquí… ha comido usted algo?-

Como apropósito, su estómago rugió justo en ese instante.

Ahora el sonrojado que negaba con la cabeza era él.

-Venga, le daré galletas y leche- sonrió la mujer- créame, mis galletas son muy sabrosas-

El joven, muy a su pesar, dejó su cómodo lugar cerca de la cama de la niña. Pero no pudo resistirse. Nunca había comido galletas caseras. Nunca tuvo una madre que le hiciera unas.

Una mezcla de felicidad y melancolía lo sofocaron mientras se hacia paso a la cocina. Sakura tenía mucha suerte de tener una familia. Tanía mucha suerte de comer galletas de mamá todos los días. Kakashi sonrió mientras la mujer le acercaba un plato de galletas.

Su falta de tacto social siempre le hizo sentir que no encajaba en ningún lado. Pero en esta casa…

Se sentía como si hubiese vivido allí toda su vida.

Tomó las galletas y su vaso con leche, mientras Nana lo miraba de manera maternal. Nadie lo había mirado así jamás. Y se sentía tan bien!

-Te gustan?-

-Nunca comí algo más delicioso-

La mujer soltó una carcajada.

-Niño! Pero si son sólo galletas!-

- Pero me encantan- algo cálido inundó el pecho del peliplata mientras llevaba otra galleta entera a la boca- nadie me había hecho galletas, nunca-

Nana-san quedó en silencio unos segundos. Kakashi dedujo que ella ya se estaba dando cuenta de lo que él dijo y su significado. Sus ojos verdes, más oscuros que los de Sakura, se posaron en él con más amor maternal que el que jamás en su vida recibió. Y también había algo de lástima.

Lo veía como un a pobre huérfano sin hogar. Y Kakashi realizó que así era. Tenía en su posesión un espacioso departamento, que no era más que una heladera comparado con esta casa. Éste sí era un hogar. Y ya estaba acostumbrándose a él.

-puedes venir a comer mis galletas… o a almorzar, cuando quieras…- sonrió la mujer- cuántos años tienes, niño?-

-diecinueve- la palabra "niño" le era muy incómoda.

- oh-

Kakashi conocía ese "oh". Era el "oh" de "Oh, pero si es sólo un niño!" que le había dado Ayase-san cuando lo conoció, el día que le otorgaron el cargo de capitán de escuadrón ANBU, a los quince años. No entendía el porqué de esa expresión. Kakashi no se sentía un niño en absoluto… Nunca se sintió como uno.. si se toca ese tema…

-También puedo hacerte obento, cuando regreses y tengas que trabajar mucho…-

- no, por favor, no se moleste-

- no me molesta, siendo madre de una sola hija… mal no me haría un poco más de compañía- fue la melancólica respuesta de Nana.

Acaso ella se sentía sola?

Fue cuando Kakashi realizó algo en especial. Dónde estaba el esposo de Nana-san, padre de Sakura?

Y nuevamente, como apropósito, se escucha la puerta principal abrir y cerrar, y en un segundo, un hombre alto, moreno y de ojos grises aparece en la cocina. Apenas Kakashi lo ve, siente que algo pesado le dio en el estómago. El peliplata se dio cuenta de que probablemente Mio y Yuzuyu eran de su lado de la familia.

Nana se levanta para besar a su esposo.

-buenas noches querid..-

-está lista la cena?- el hombre ignoró por completo el intento de afecto de la mujer pelirosa así como ignoró la presencia del joven Copy Nin.

La mujer se detiene en su acción, avergonzada. Kakashi parpadeó su ojo sano un par de veces, mientras el de la cicatriz se mantuvo impasiblemente cerrado.

-No, aún no..-

- por qué?- la voz filosa del hombre notablemente hería a su esposa, y Kakashi estuvo a punto de levantarse a darle una golpiza.

Se sentía como si un estúpido adolescente acabara de insultar a su madre. El hombre evidentemente no era un adolescente, pero en sólo una tarde Nana-san fue más madre para él que aquella que le dio la vida.

-Sakura-chan…- comenzó la mujer.

-y dónde está esa niña? Mira que no venir a saludar a su padre…-

- Sakura-chan está enferma- respondió el peliplata, la voz tan filosa como la del hombre.

Fue ahí que el hombre realizó su presencia. Pero luego lo volvió a ignorar, volviéndose a su esposa.

-Quién es él?-

- umm..- Nana empezó a apretujarse las manos con nerviosismo.

-Soy Ogassawara Shouta, amigo de Sakura-chan- respondió el joven- y ella está con resfrío y fiebre-

Ambos se miraron, de arriba abajo, desafiantes. La aguda nariz del peliplata comenzó a sentir una esencia nueva y diferente en el ambiente, proveniente del hombre que acabara de entrar.

-Ayer le dije a Sakura que no fuera al lago a jugar, que aún está medio cogelado por el invierno, pero esa niña nunca escucha- miró al joven con desdén-No eres muy grande para ser amigo de mi hija?-

Kakashi apretó los puños.

-Daisuke, querido- Nana tomó a su esposo del brazo- él es Shouta-kun, Sakura estuvo hablando de él toda la semana, recuerdas…?-

-No, no recuerdo- respondió el hombre, mientras zafaba su brazo.

Casi en ese instante, reconoció ese olor. Era perfume. Perfume de mujer. Y no era exactamente el perfume de Nana o Sakura, o Mio… ni Yuzuyu! A él le bastaba un día para familiarizarse con el humor de cada una. Y éste no daba con ninguna de ellas.

Era el perfume de una mujer extraña.

Estaba casi seguro de que iba a matar a ese señor. Allí fue cuando Kakashi se dio cuenta del porqué Nana-san se sentía tan sola.

Kakashi sentía que encajaba perfectamente en esa familia.

Y se vio en el derecho de pensar que el único fuera de lugar era ese hombre.

-Creo que es mejor que me vaya- dijo, después de darse un minuto para calmar sus instintos asesinos.

-pero, Shouta-kun, aún no terminaste tu merienda…- empezó la mujer.

- puedo llevármelas a mi casa?- preguntó el joven- y si sobran… para mi viaje…?-

-claro!- Nana-san comenzó a prepararle una sustanciosa cantidad de galletas dentro de una bolsita rosa- aquí tienes, querido. Y ven cuando quieras-

-hai-

Apenas volteó para dirigirse a la puerta, cuando se topó con Sakura, levantada de su cama, aún muy sonrojada y tallándose los ojos. Cuando ella levantó la cabeza, trató de dar un grito de sorpresa, pero de su boca sólo salió un afónico gemido.

-Sakura-chan! Qué haces levantada?!- Nana corrió hacia su hija.

-Yo.. me desperté.. y escuché a papá…- Sakura tenía la vista en Kakashi, y él en ella.- Onii-chan…-

- Yo!- saludó él, mucho más alegre.

Alegre porque al fin estaba hablando con ella. Y porque Daisuke estaba siendo ignorado tanto por su esposa como por su propia hija, lo que lo ponía evidentemente alterado.

-Cómo supiste dónde vivo?- preguntó la niña.

- verás..- Kakashi miró a su alrededor, en busca de una buena mentira- …soy… un mago-

La niña aguantó la respiración al mismo tiempo que sus mejillas se teñían más y más.

Kakashi no pudo evitar su sorpresa. Ella le creyó?

Creyó que él era un mago pero nunca creyó que se llamaba Shouta?!!

Qué clase de niña era su ángel?!

Nana rió con ganas mientras abrazaba a su hija con ternura.

-Bueh… y yo ya debo irme…- se quejó con pena.

-tan pronto? Pero Onii-chan!-

-Sakura-chan- su madre la miró con seriedad- Shouta-kun estuvo aquí casi todo el día cuidando de ti, pero tiene que ir de viaje mañana y necesita dormir-

-viaje? – Sakura volvió a mirar a Kakashi- es cierto, Onii-chan?-

Casi con dolor, Kakashi asintió. La niña bajó la cabeza, decepcionada.

Oh, Kami!

Lo último que él quería en el mundo era entristecer a esa niña!!

-umm.. umm..- empezó- pero regresaré para el festival de primavera!-

Sakura levantó la cabeza, los ojos iluminados y la sonrisa radiante. Ya no parecía enferma en lo absoluto.

-En serio?-

-Sip- Kakashi sonrió a la par que la niña- y tal vez… podamos ir juntos..?-

Sakura parpadeó varias veces en sorpresa. Pero luego dio un saltito y, al fin, logró soltar un gritito despierto.

Eso era suficiente para que el peliplata se sintiera correspondido.

-Te veo en dos semanas- asintió con la cabeza en despedida, mientras se dirigía a la puerta.

- no llegues tarde!-

Ouch…

- uf.. eso me va a costar-

Las risas de las dos lo contagiaron, y Kakashi dejó la casa, no sin antes lanzarle una última mirada desafiante a Daisuke.

--

-Taichou, eso que lleva ahí es una bolsita rosa?-

-Cierra la boca, Enoki, y sigue tu camino-

Pero su subordinado, en vez de obedecerle, tomó la bolsita de su cintura y la abrió para investigar.

-Galletas? En una bolsita rosa?- el rubio miró incrédulo a su capitán- nOoo!! Taichou tiene novia!!-

Los otros dos detuvieron su marcha para acercarse a mirar. Kakashi le encestó una buena tunda Enoki mientras ponía la bolsa en su lugar… mucho más asegurada.

-quién es, Taichou?- preguntó Enoki, sobándose.

- no te va a decir- dijo Tenzou con desgano.

- porque no les importa- finalizó Kakashi.

- Oi, Taichou… no me diga que es Kaede-san!-

- Calla, Kippei-

- Kaede-san? La hermana de Jinya-sama?!- Tenzou miró a su sempai- no me diga que ella..?!!-

- no-

- Kokoro-san?-

-No!-

-la vieja que te vende porno en la esquina de tu casa?-

- No… Sora-obaachan me rechazó cuando le propuse matrimonio a los trece años, cuando me regaló mi primera edición autografiada de Icha Icha… - suspiró dramáticamente el Copy Nin - fue mi primer amor…-

- La vieja?- Enoki movió la cabeza.

- no, Icha Icha- respondió Tenzou.

Los tres suspiraron, rendidos. Kakashi sonrió, triunfante, por debajo de su máscara de lobo.

-Y no nos va a decir, Taichou?-

-Debemos seguir nuestro camino, saben?- dicho esto, reinició su marcha.

-No.. no nos va a decir- Kippei meneó la cabeza.

- Luces con prisa, sempai…- Tenzou se le acercó - por qué será?-

- sólo quiero terminar esta misión rápido y volver a casa en menos de dos semanas-

- pero de qué hablas?!- Enoki consiguió alcanzarlos- Esta misión nos tomará un mes, como mínimo!-

- bien, daremos lo mejor de nosotros así regresamos a casa en poco después de una semana…- Kakashi estaba tan tranquilo como siempre, pero con mejor humor. Y Tenzou nunca pasaba esas cosas por alto.

- acabamos de dejar Konoha y ya la extrañas, Taichou?- Kippei era el último en seguirle el paso.

-Por qué la urgencia en regresar?- preguntó Tenzou- tiene algo que ver con el Festival de Primavera?... o.. tu novia misteriosa? O los dos?-

Maldito sean Tenzou y sus súper poderes en relaciones!

-Eh, Taichou?- Tenzou sólo lo llamaba así para provocarlo- estoy acaso equivocado?-

Kakashi fingió dar un suspiro pesado, agradeciendo que sus máscaras, tanto la de tela como la de cerámica, ocultaban su sonrisa.

-No, no lo estás- dijo, impasible- Debo llegar para el festival de primavera, porque tengo una cita, punto-

Sus tres compañeros no lo dejaron en paz durante el resto del camino. Y de castigo, él no les invitó ni una galleta siquiera.

--

Hasta aquí!!

No vemos en el sigte cap!...

Rewiews! Porfaaaaaaa!! Por mi cumple que fue el miércoles?!

(haciendo uso de mi chantaje emocional…jajaja!)

Read ya!!