Estaba oscuro, no sabia donde estaba y no conseguía la fuerza para abrir los ojos, hasta que escucho algo parecido a una explosión y abrió los ojos de golpe.

Estaba en una especie de lugar oscuro, no lograba ver nada, se intentó mover y sintió una pequeña resistencia.

Miro a su costado y logro ver algo parecido a una cuerda purpura o tal vez negra (estaba demasiado oscuro para saberlo) enrollada en uno de sus brazos.

- ¿Qué es esto? -murmuro y se quitó la enredadera con facilidad- ¿Dónde estoy?

Ella intento pensar en algo que la distrajera de que estaba en un lugar de total oscuridad, pero su mente estaba en blanco.

- ¿H-Hola? ¡¿Hay alguien ahí?! -grito- ¡No quiero estar sola!

Pequeña lagrimas se asomaron por sus ojos por el pánico de estar en la oscuridad, y no saber como ni porque estaba ahí.

De repente, sintió que piso el vaso y cayó hacia algún lugar.

Estaba abriendo los ojos con dificultad cuando esa explosión la golpeo ¿Qué demonios pasó? Vino de la perfecta nada.

Miro a su alrededor y vio que estaba en una especie de bosque quemado, no había nada se vegetación fértil cerca.

Ahora que lo pensaba… ¿No debería saber dónde estaba?

Ella se cruzo de brazos pensativa. No importa cuánto lo intento, realmente no lograba recordar nada, no siquiera un nombre. ¿Esa explosión fue la causante? Ya ni siquiera recordaba como fue la explosión, solo que fue un ruido fuerte uno muy fuerte.

Estaba a punto de pensar en la posible causante, cuando escucho algo cayéndose en un ruido sordo.

Ella, curiosa, se levanto y camino hacia donde le pareció de donde vino el ruido.

Un tronco estaba en su camino, uno muy grande, que posiblemente fue tirado por la explosión. Ella lo rodeo y sus ojos se abrieron al ver lo que estaba detrás.

Era una niña (que ahora que analizaba bien parecía de su edad) con cabello rojo brillante rizado elegantemente y un vestido y zapatos blancos, un moño igualmente blanco decoraba su cabeza.

Vio como la niña respiraba lentamente, recordando brevemente la explosión, se acerco preocupada por si estaba herida.

Se arrodillo frente a ella y le puso una mano en el hombro. Sacudiéndolo levemente.

-Oye, despierta, ¿Estas bien? -dijo intentando despertar a la niña-

La niña pelirroja se removió en su sueño y abrió los ojos, mostrándolos rojos con pupila purpura.

- ¿Dónde estoy? -se pregunto la niña, aparentemente sin darse cuenta de que había otra persona con ella-

-No sé, yo desperté hace unos minutos y no tengo idea de donde estamos.

La pelirroja se sobresaltó y miro rápidamente a la dirección de la voz, calmándose al ver a una niña, de su edad aparentemente, con cabello castaño rojizo y ojos verde agua. Lo que mas destacaba a la niña era que tenia tres mechones rosados en su flequillo.

- ¿Quién eres? -pregunto sentándose mientras la otra niña se mantenía arrodillada-

- ¿Quién soy? Ehhh realmente no lo se -se llevo una mano a la nuca-

- ¿Ehhh?

-Mira, estoy tan confundida como tú, lo ultimo que recuerdo es haber escuchado una explosión antes de eso, nada -intento explicar-

-Yo también.

- ¿Uh?

-Yo también recuerdo haber escuchado una explosión, luego desperté en un lugar oscuro y de repente sentí que caí en algo -explico la pelirroja-

-Raro… -la castaña se llevo una mano al mentón- Al menos no somos la únicas que no recuerdan ni sus propios nombres.

- ¿Eh?

-Quiero decir, que es agradable no ser la única sin recuerdos, eh, no por malas intenciones, claro -la castaña sonrió nerviosamente-

La pelirroja pensó un momento y recordó lo asustada que estaba en ese lugar oscuro, se estremeció y asintió violentamente hacia la niña.

-Si, tienes razón, es agradable no estar sola en esto -ella sonrió un poco a la niña que correspondió-

De repente escucharon pasos y un ruido extraño venir del cielo, y luego escucharon voces que a ninguna de las dos les gusto.

- ¡Vamos! ¡Tenemos que averiguar si alguno de los experimentos sobrevivió!

- ¡Todos aseguren el bosque! ¡Si alguno sobrevivió no podemos dejar que escapen!

La pelirroja estaba temblando de miedo, esas voces sonaban como demonios en busca de presas. La castaña frunció el ceño, a ella le sonaba familiar esas palabras, pero no se iba a acercar, era obvio que tenía sus días contados si hacia eso.

- Tenemos que salir de aquí -le susurro a la niña-

La castaña se levantó rápidamente. Tomando la mano de la otra niña la levanto con sorprendente fuerza y la arrastro para que empezaran a correr hacia alguna dirección.

- ¡Señor el radar muestra movimiento cerca de nosotros!

- ¡Diríjanse rápidamente ahí! ¡No podemos dejar que escapen!

Las niñas se alarmaron al oír eso y empezaron a correr mas rápido. Podían escuchar como muchos pasos se dirigían hacia ellas. Todos con claramente la intención de atraparlas.

- ¿Qué hacemos? ¡Se acercan! -susurro con alarma la pelirroja-

- ¡Sigue corriendo! ¡No dejare que lastimen a una amiga! -juro la castaña sin parar de correr-

De repente, las niñas se vieron rodeadas de muchos pétalos rosados de alguna flor, que vinieron de la aparente nada.

Las niñas pararon de golpe y los pétalos las rodearon mas rápido, formando una especie de campo. Los pétalos se movían cada vez más rápido tanto que apenas distinguían de uno y otro.

- ¡¿Qué esta pasando?! -grito la pelirroja-

- ¡No lo sé! -respondió la castaña-

De repente escucharon el ruido de un disparo y vieron entre los pétalos a hombres negros con una especie de arma.

- ¡No dejen que escapen! ¡Disparen, pero no las maten!

La castaña se puso de golpe en frente de la pelirroja al sentir algo y una bala le golpeo el brazo.

La pelirrojo se horrorizo al ver que su nueva amiga se agarraba el brazo gruñendo del dolor, la sangre goteaba de la herida y resbalaba por su pequeña mano, que intentaba parar el sangrado.

Los pétalos se movieron más rápido en furia.

- ¡¿Por qué lo hiciste?! -exclamo la pelirroja agarrando el brazo de la castaña intentando parar el sangrado, sin importarle que sus propias manos se mancharan se sangre-

-No…Quería…Que…Una…Amiga…Se…Lastimara -dijo la castaña entre respiraciones-

- ¡Por favor quédate conmigo! ¡No quiero estar sola! -sollozo la pelirroja intentando parar el sangrado-

-Voy…A…Estar…Bien…Solo…Necesito…Agua… -dijo entre respiraciones la castaña sin saber que en realidad dio un comando-

Los pétalos se movieron muchos mas rápido, al punto en que ni siquiera parecían pétalos, parecían líneas de energía rosada que rodeaban a las niñas.

- ¡Rápido, disparen!

Todos lo hombres presentes, dispararon a diestra y siniestra. El torbellino finalmente paro, solo para mostrar que las niñas se habían ido y los pétalos igualmente desaparecieron.

- ¡Maldición, escaparon!

La familia Kaido estaba en una isla en una de sus vacaciones familiares.

Mientras sus padres y hermano estaban tomando un descanso cerca de la costa, la pequeña Minami, de siete años, estaba mirando alrededor de lo que parecía una pequeña piscina natural.

De repente, escucho el ruido de algo cayendo al agua y un sollozo le siguió de eso.

Ella corrió rápidamente ahí y se sorprendió de lo que vio.

Una niña pelirroja con vestido blanco intentaba parar el sangrado de otra niña castaña que tenia un traje deportivo negro. La castaña estaba tirada en el agua y la sangre ensuciaba el agua.

- ¡Despierta! ¡Vamos! ¡Despierta! ¡No me dejes sola! -escucho sollozar la pelirroja-

-Oh no… ¡¿Están bien?! -exclamo Minami acercándose a las niñas-

La pelirroja volteo rápidamente y se calmo un poco al ver a otra niña, solo que un poco mayor que ella.

- ¡Mi amiga necesita ayuda! -exclamo la castaña señalando a la castaña-

- ¡Iré a buscar a mis padres! ¡Quédate aquí y evita que salga más sangre! -exclamo saliendo de la piscina y corriendo hacia el lugar donde descansaban sus padres-

- ¡Esta bien! -escucho débilmente a la pelirroja-

Minami corrió rápidamente hacia sus padres y su hermano, donde aun estaban tomando sus descansos, la notaron y se preocuparon por su expresión.

- ¡Cariño! ¡¿Qué pasa?! -pregunto su madre levantándose rápidamente de la mesa seguida de su padre-

- ¡Mama! ¡Papa! ¡Encontré a dos niñas y una está herida! -exclamo Minami al llegar a sus padres-

- ¿Dos niñas? Minami eso es imposible, esta playa es solo para los de nuestra familia -dijo Wataru, su hermano-

- ¡Digo la verdad! ¡Papa! ¡Tenemos que ayudar a esa niña! ¡Estaba sangrando mucho! -exclamo Minami con lágrimas de la impotencia-

Tsukasa miro seriamente a su hija, sabía que no era posible que hubiera otras personas en esta isla porque solo era para los integrantes del grupo Kaido, más específicamente su familia, pero al ver sus y sus lagrimas supo que no mentía.

- De acuerdo, Minami, llévame donde están las niñas, Masumi, ve a buscar al grupo médico, si lo que dijo Minami es cierto, esa niña puedo estar en peligro de vida -dijo Tsukasa seriamente saliendo de la mesa-

- ¡Enseguida querido! -exclamo Masumi saliendo de la mesa y dirigiéndose a la casa que estaba cruzando la playa-

- ¡Yo voy también, papa! -exclamo Wataru-

Los tres Kaido se dirigieron al lugar donde Minami encontró a las niñas, los dos hombres pensaban que tal vez todo fue una falsa alarma, pero al llegar rápidamente se quedaron en shock.

La piscina natural estaba casi totalmente llena de sangre, que provenía de una niña castaña que estaba tirada ahí con una mueca de dolor y había otro una niña pelirroja con vestido blanco intentando parar al sangrado con lágrimas corriendo por sus ojos.

- ¡Traje a mi padre y a mi hermano! ¡La ayudaremos! -exclamo Minami entrando a la piscina y sacando del trance a su padre y hermano-

- ¡Gracias! ¡Por favor! ¡Apúrense! -exclamo la pelirroja-

- ¡Wataru! ¡Revisa que la niña pelirroja este bien! ¡Yo me encargo de la castaña! -exclamo Tsukasa entrando a la piscina, sacándose rápidamente su chaqueta y poniéndola en la herida de la castaña que rápidamente hizo una mueca de dolor- ¡Respira hondo y quédate con nosotros! -le dijo a la niña mientras hacia un vendaje rápido con su chaqueta-

- ¿Estas bien? ¿Alguna herida? -pregunto Wataru a la pelirroja que estaba llorando y el intentaba que no volviera a mirar a su amiga castaña-

-N-No yo estoy bien, ella me salvo -sollozo la castaña-

-Tranquila, tu amiga estará bien -intento tranquilizarla abrazándola, la pelirroja lloro sin poder calmarse-

- ¡Wataru! ¡Carga a la pelirroja, tenemos que llevar a esta niña con el equipo médico ahora! -exclamo Tsukasa cargando a la niña en su espalda-

- ¡Claro! -cargo en estilo nupcial a la pelirroja, que no paraba de llorar y salieron de la piscina rápidamente, seguidos de Minami-

- ¿Cómo está doctor? -pregunto Masumi en el ala medica de la casa de playa-

-Esa niña es muy afortunada, recibió una bala en su brazo, pero afortunadamente no toco ningún órgano importante, ya le extrajimos la bala, dentro de seis semanas debería volver a la normalidad -informo el doctor y todos suspiraron aliviados- Pero, tengo que preguntar ¿Cómo llegaron esas niñas aquí?

Todos se miraron por un momento y se dirigieron a la pelirroja que estaba intentando calmar sus lágrimas, hasta que noto que la miraban.

- ¿Q-Que pasa? -tartamudeo la pelirroja-

- ¿Cómo llegaron tu y tu amiga a esta isla? -pregunto Tsukasa-

- ¡N-No lo sé! -exclamo la pelirroja volviendo a sollozar- ¡E-Estaban estos hombres de negro con esas c-cosas! ¡Y una de esas cosas le disparo algo a mi amiga y de repente estábamos en agua! -exclamo con hipo por sus sollozos-

-Tranquila querida, respira hondo -intentando tranquilizar Masumi a la pelirroja abrazándola- ¿Qué quieres decir con hombres de negro?

- ¡E-Esos hombres nos estaban persiguiendo! ¡Decían cosas extrañas! ¡Y uno de ellos gritaba continuamente "disparen"! ¡Y… no lo sé! -exclamo la castaña volviendo a llorar-

-Hombres de negro… ¿Serán un grupo terrorista? -se preguntó Tsukasa-

-Pero ¿Qué querrían con estas niñas? -pregunto Wataru-

-No lo sé… Tal vez sean de alguna familia importante… Pequeña ¿Cómo te llamas? -pregunto Tsukasa-

-Eh Yo…Bueno…Yo…

-Tranquila, no te haremos daños, puedes decirnos -tranquilizo Masumi-

- ¡N-No es eso! ¡Es que!... ¡Ni yo ni mi amiga recordamos nuestros nombres!

Un silencio profundo rodeo toda la sala de espera.

- ¿No recuerdan sus nombres? ¿Qué es lo ultimo que recuerdan? -pregunto Tsukasa-

-A-Ambas recordamos el sonido de una explosión y luego despertamos en un bosque quemado -respondió la pelirroja-

-Un bosque quemado… -murmuro Tsukasa-

- ¿Qué pasa, papa?

-Tengo que investigar esto, le preguntare a uno de mis colegas si puede ir a los registros y buscar alguna familiaridad con estas niñas -declaro Tsukasa y se salió del ala medica-

Hubo otro silencio que rodeo el ala medica despues de que el jefe del grupo Kaido se fue.

Minami lo rompió.

- ¿Podemos ver a la niña? -pregunto la azabache al doctor-

-Claro, pueden pasar, ella aun debe estar dormida -dijo el doctor-

La luz de la luna brillo a través de la ventana, llegando a su cara. Ella abrió los ojos cansamente y miro a su alrededor.

Estaba en una habitación blanca, pero algo acogedora, tenia grandes ventanas con cortinas igualmente blancas que mostraban el cielo nocturno.

Ella volteo hacia abajo y vio a una pelirroja dormida, que tenia un vestido sencillo estilo piyama.

-Uh…Hey… -ella susurro a la niña-

La pelirroja se removió y abrió los ojos, los cuales se ensancharon al ver a su amiga castaña despierta.

- ¡Estas despierta! -exclamo y se lanzo a abrazarla- ¡Me alegra que estés bien!

-Uh jeje, si a mi también… ¿Dónde estamos? -pregunto correspondiendo el abrazo-

La pelirroja se separo del abrazo y la miro con una sonrisa.

-Estamos en una isla que pertenece a una familia…eh…No recuerdo exactamente cuales eran sus nombres…Creo que me olvide de preguntarles -rio nerviosamente la pelirroja-

-Esta bien, despues les preguntamos -dijo la castaña levantándose un poco para sentarse-

- ¡Oye! ¡Tienes que recostarte! ¡Aun estás herida! -exclamo la pelirroja-

-Estoy bien, esto no es nada -respondió la castaña con seguridad-

-Jum…Oye…Gracias…

-Eh ¿Por qué?

-Por salvarme… Pudiste haber muerto… -agradeció la pelirroja con lágrimas-

-Oye, no hay problema, todo por las amigas ¿No? -dijo la castaña con una sonrisa-

-Si…Oye he estado pensando y…despues de lo que hiciste y como estamos en la misma situación -ella jugo con sus dedos nerviosamente-

- ¿Sí?

- ¡¿P-Puedo llamarte "one-sama"?! -pregunto cerrando los ojos con un sonrojo en sus mejillas-

- ¿Uh? -logro decir la castaña, lo pensó un momento y sonrió asintiendo- Claro, y ya que aun no se tu nombre, te llamare "one-chan" ¿Te parece?

La pelirroja sonrió con lágrimas de felicidad y abrazo a la castaña con fuerza que esta correspondió felizmente.

- ¡Gracias, One-sama!