Gracias a todos los que leen y dobles a los que dejan comentarios :D

GreenEyesSpn: Muchas gracias por leer, seguir mis fics y comentar. ^^ aquí está otro capítulo, cortito xD jejejejejeje Él aparece en la temporada dos y en un capítulo de la temporada uno que se llama pollo loco xD Poco a poco se resolverán tus dudas ^^

Sakuno2294 Muchas gracias por tu comentario, gracias por la recomendación, a partir del próximo capítulo la pondré en acción xD porque este ya lo tenía hecho. Ya estoy pensando el siguiente capítulo de segundas oportunidades, espero que pronto ya esté xD jejejejeje Gracias por leer mis fics y me alegra que te encanaten.

Camino a casa.

John busca una salida, pero todo está bloqueado, intenta abrir la puerta pero algo la mantiene cerrada. Da un puñetazo lleno de frustración, esta situación es tan extraña que ha salido de sus manos. Ve el maletín, lo toma, comienza a estudiar lo que hay dentro, las pavorosas pruebas, los resultados, los informes, tantos tecnicismos que no comprende. Sam intenta ayudarle, puede entender un poco más pero menos del cuarenta por ciento. Todo se reduce a cómo por medio de torturas, entrenamiento y drogas redujeron a Dean a X5-494.

John siente un agujero en el estómago, como si algo lo hubiera golpeado por dentro al romperlo. Sam quiere golpear, siente tanto odio e ira por los que hicieron eso. Ambos comienzan a descargar todo contra lo que hay en el apartamento. Cuando Alec y Max regresan, unas horas después, todo está destruido, él comenta:

— No había pensado remodelar. — Max se carcajea al comentar:

— Me alegra que no se quedaran en mi casa. — Alec ordena:

— Nos vamos. — Max pregunta:

— ¿No verás los informes que Logan te dio? — Alec dice al darle la espalda:

— No, cuando regrese. —

Max decide no decir algo más, repite la orden. Al ver que los Winchester no parecen dispuestos a obedecer, ella camina dentro con pasos largos, les da un puñetazo a cada uno. Los Winchester despiertan apiñonados dentro de una caja, escuchan la voz de Max quejarse:

— Cálmate Alec, sólo es un avión. ¿Le tienes miedo a los aviones? — Ella comienza a carcajearse, mientras Alec le reclama:

— Cállate bruja. — Ella toca la madera al preguntar:

— ¿Se despertaron ya princesas? — Alec se ríe de buena gana. John dice con un rugido:

— Sí. —

La caja se abre, los Winchester se levantan, estiran sus músculos. El piloto les dice:

— Cinco minutos. —

Max y Alec comparten una mirada, luego juegan piedra, papel o tijeras. Max gana al decir:

— ¡Tú te llevas al viejo! — Alec murmura al ponerse el paracaídas. Ella también toma su equipo. — Yo me llevo la balsa. — Alec entrega el paquete amarillo a Max. — ¿Listo? — Alec asiente.

Max toma a Sam, lo jala, luego le pone un arnés. Alec hace lo mismo con John. Se abre la puerta de la avioneta, entonces Alec es el primero en saltar, luego Max. Maniobra el paracaídas para que los lleve más cerca de su objetivo. Al estar cerca del agua Max lanza la balsa, la cual se infla. Aterrizan en el agua, ellos dejan ir a los Winchester antes de quitarse los paracaídas. Suben a la balsa. Alec toma uno de los pequeños remos al preguntar:

— ¿Es broma? — Max comenta:

— Tendremos que nadar. — Alec pregunta:

— ¿Alguna vez será fácil? — Max le sonríe al decirle:

— Esto es lo divertido. —

Cortan algunas de las cuerdas de los paracaídas, las amarran a la balsa, toman el otro extremo al comenzar a nadar. Avanzan de manera efectiva y constante. Sam le comenta a su padre:

— Nos tratan como equipaje. —

John da un gruñido mientras ve cómo ambos chicos nadan. Las horas pasan, hasta el amanecer. Llegan junto a un barco. Los transgénicos suben, cortan las cuerdas, levantan los brazos al gritar:

— ¡Auxilio!

— ¡Aquí! —

Las personas del barco los ayudan, es un barco pesquero. Los hombres son amables. Alec presenta a los Winchester como sus familiares, mientras a Max como su prometida. Ellos dicen que estaban paseando en un bote, cuando una ola lo volcó. El capitán les da la bienvenida, ellos reciben un poco de ropa prestada mientras la que traen se seca. Sam no se explica cómo han hecho toda la odisea, ellos nadaron toda la noche sin embargo parecen frescos, como si nada.

El capitán los invita a comer, en el comedor hay un viejo piano de cola en una esquina. Max pregunta:

— ¿Es suyo? — Él dice:

— Lo único que me queda de mi esposa. — Ella comenta:

— Lo siento. — Él dice de buen humor:

— Ella amaba la música tanto como yo, muchos viajes los amenizaba tocando; la extraño tanto, me gustaría poder escuchar el piano más a menudo. — Max comenta:

— Alec sabe tocar el piano muy bien. — Alec dice con una sonrisa:

— Bebé no soy tan bueno. — Ella insiste:

— No seas modesto mi amor, eres muy talentoso. — Alec parece avergonzado. El capitán dice:

— Esa sería la mejor recompensa que me podrían dar. — Max dice:

— Es lo menos que podríamos hacer después de salvarnos. — Alec dice con una sonrisa al besar la mano de Max:

— Ella tiene razón. Así fue como nos conocimos. — Ella da una risita. — Yo tocaba en un café bohemio, ella entró con el más hermoso vestido rojo que jamás hubiera visto. — Max dice como si compartiera el recuerdo:

— La música era tan hermosa, no resistí acercarme. Nos vimos y fue un flechazo a primera vista. — Ambos se ríe como si compartieran el momento. El capitán dice:

— Así es de hermoso el amor, yo conocí a mi esposa algo así, ella tocaba en una iglesia, la vi ensayar. Comencé a ir sólo para verla. — Alec dice:

— Lo que nos obligan hacer las mujeres. — Los dos chocan sus vasos. Max urge:

— Vamos cariño, toca algo para nosotros. —

Alec le besa una vez más la mano, se levanta, toma lugar en el banquillo frente al piano, ve las amarillentas partituras, comienza tocar la alegre canción que marcan las hojas, sonríe, intercambia miraditas con Max como si fueran una pareja. Los Winchester están impresionados, porque realmente parecen enamorados, además la historia, la manera tan natural en que actúan. El capitán le pregunta a Max:

— ¿Da conciertos? — Max responde:

— Tal vez algún día.

— Es muy talentoso. — Max dice con una sonrisa:

— Lo sé. — El capitán le dice a John:

— Debe estar orgulloso de tener un hijo tan talentoso. — John dice con sequedad:

— Sí. — El capitán dice:

— Hombre si tuviera un hijo gritaría a los cuatro vientos lo genial que es. — Max interviene:

— No es su culpa capitán, mi suegrito fue un militar y jamás se le quitó lo cara dura. — Ella ríe, incluso Sam suelta una risita que no complace a John. El capitán le pregunta a Sam:

— ¿Estás estudiando muchacho? — Sam asiente al decir:

— Leyes en Stanford. — Max dice al abrazar a Sam:

— Este muchachote es muy bueno, tuvo una beca y todo. — Sam parece algo abochornado. — Es muy inteligente. — El capitán dice:

— Es muy afortunado señor Winchester. — John asiente. — ¿Qué hay de ti jovencita? — Max sonríe al decir:

— Soy maestra de francés.

— ¿En serio?

— Sí. — El capitán dice:

— Mi madre era francesa. —

Ellos dos comienzan a platicar en francés animadamente. Ellos van a felicitar a Alec, siguen platicando en francés. Uno de los marineros se aproxima a los Winchester al comentarles:

— Hacia mucho que el capitán no se veía tan feliz. —

Sam observa a este desconocido que se parece a su hermano, el cual habla francés, toca el piano y puede nadar sin parar por horas. Ese extraño que no lo reconoce, el cual lo trata como si fuera equipaje. Vuelve a sentir la enorme tristeza de perder a Jess y a Dean. Su papá no es la clase de persona que toma tu mano al darte consuelo. Sin embargo Dean está en algún lugar, lo sabe y no parará hasta encontrarlo.

El capitán los acompaña a un pequeño camarote, se disculpa por no tener algo mejor. Alec y Max le agradecen. La puerta se cierran, los transgénicos escuchan los pasos alejarse, cuando el hombre se ha ido, Alec pone a Max contra la pared:

— Te lo dije: ESTOY BIEN. — Max lo enfrenta:

— ¿En serio? Tu reacción me dice lo contrario. —

Alec la suelta, va al fondo de la pequeña habitación, Max se queda cerca de la puerta, ambos se quedan mirándose largo rato. Los Winchester deciden hacer guardia, John primero mientras Sam duerme. Las horas pasan en silencio, hasta que los pasos se aproximan de nuevo. Alec y Max se acercan, cuando la puerta se abren ellos está abrazados fingiendo que se acaban de dar un beso. El capitán dice:

— No quise interrumpir. — Alec dice:

— Claro que no, sólo fue un pequeño beso. — El capitán dice:

— Lo comprendo chico. Ya llegamos al puerto. — Max dice:

— No noté que el tiempo se fue tan rápido. — Alec dice:

— Puedo tocar una melodía más, antes de desembarcar, ¿qué le parece?

— Estaré complacido. — Max dice al agarrarse del brazo de Alec:

— ¿Por qué no vamos todos? — Sam dice:

— Claro. —

Alec toca el piano, Max está cerca del capitán quien le comenta en francés:

— El señor Winchester no parece apreciar a Alec. — Max responde en francés:

— Mi amor escapó de casa, su padre quería que fuera doctor, él quería ser pianista. Creo que mi suegrito no lo ha perdonado aún. —

El capitán asiente, disfruta de la canción después decide despedirse de sus invitados, le dice a John:

— Señor Winchester, debemos dejar que nuestros hijos cumplan sus sueños, no nuestros sueños. — John está por decir algo, pero el capitán se ha marchado.

Los cuatro caminan por el puerto, cuando están lejos de la vista, Alec saca una pequeña bolsa de su chaqueta, la da a los Winchester al decir:

— Hemos cumplido, están en casa. Aquí están sus cosas. — Sam pregunta:

— ¿A dónde irán? — Alec dice:

— Cosas de transgénicos. — John sugiere:

— Es mucho territorio el cual les es desconocido. Nosotros conocemos todo el país, podemos llevarlos. — Max dice:

— ¿Por qué hemos de creer en un par de sujetos que odian a los transgénicos? — Los Winchester luces confundidos. — Por favor, destruyeron el departamento de Alec, además escuché lo que le dijeron. — John dice:

— Iremos a ver a Bobby. — Alec y Max intercambian unas miradas. — Podemos llevarlos. — Luego Max dice:

— Bien. —

Los Winchester, caminan seguidos por los transgénicos quienes observan todos sus movimientos. Sam y John se preguntan qué dijeron mal para ser considerados enemigos. Llegan a un estacionamiento donde están por robar un auto, Max los detiene al preguntar:

— ¿Son idiotas? —

Alec le hace unas señales, está cerca de la puerta, cerca del control de las cámaras. Max lo ve, asiente, arrastra a los Winchester tras unos autos adelante. Dos autos se estacionan cerca, salen un grupo de personas con armas, hacen una transacción antes de marcharse. Max sale de su escondite al preguntarles:

— ¿Cómo han sobrevivido tanto? — Alec llega junto a ella al decir:

— Debemos salir de aquí. — Max asiente. — Adiós princesas. —

Sam piensa que la suerte Winchester está trabajando como siempre. Max y Alec intercambian unas señas, avanzan con pasos largos y firmes, luego saltan para caer de pie en el callejón. Los Winchester corren a ver, los ven marcharse corriendo. En eso la puerta se abre, entra un grupo de personas diciendo:

— ¡Policía! —

Los Winchester levantan las manos, afirman estar ahí buscando su auto que no encuentran, entonces llegaron unos sujetos con armas y se escondieron. Los policías los dejan ir, cuando ellos dan una descripción de los hombres. Estando libres, se enfrentan a un grave problema: Encontrar a un par de transgénicos que no confían en ellos.

John llama a Bobby, quien le grita por ser un Idjit, le dice que lo llamó un chico con una voz muy parecida a la de Dean, el cual le dijo que estaría allá por la mañana. John mira a Sam, le dice que tienen que ponerse en marcha. Toman un auto cualquiera, van a ir por el Impala que está a unas horas de ahí.