Los personajes de la saga The King Of Fighters no son de mi propiedad. La historia está basada en el anime NANA.
Athena volvía a la cafetería, para asegurarse de dar una buena imagen a la jefa, salió del departamento media hora antes, para ser una de las primeras candidatas.
Giró para meterse por la avenida y dio como 20 pasos para quedar delante de la elegante cafetería. Al principio, los nervios invadieron a la chica, así que respiró, corrigió su postura y entró al lugar.
El delicioso olor a café y del pan abrían el apetito de la joven. Athena se acercó a la empleada que la había atendido ayer.
—Hola…eh…. ¿Momoko?
—¡Hola!, Has vuelto. — Saludó la adolescente con entusiasmo.
—No puedo desperdiciar esta oportunidad
—Bien, en un momento baja la jefa, justamente en la mañana estaba revisando tu currículum
—A-Ah ¿s-si? —Por el tono de su voz parecía preocupada.
—Jajaja. Lo lamento, no quería preocuparte. Tranquila, por lo que me contaste, ya tienes experiencia, aparte de que llegaste muy temprano habla muy bien de ti. Para tu suerte, has sido la única en llegar, así que todo va a salir bien.
—Eso espero. — Dijo susurrando.
Debido a que aún no había servicio en la cafetería, los empleados conversaban alegremente entre ellos. La mayoría eran estudiantes de preparatoria y universidad.
En cuanto bajó una mujer de cabellera rubia con vestimenta elegante, todos los camareros, incluyendo a Momoko, guardaron silencio e hicieron una fila para dejar pasar a la joven adulta. Athena se quedó parada a un lado de una de las mesas.
—Momoko, dime la hora. —Habló la mujer rubia con voz firme.
Del bolsillo de su delantal con encaje, la castaña sacó su celular.
—Son las 11:01am
—Bien, ya no se permite la entrada a ningún otro candidato, a menos que sean clientes. Sin más preámbulos, ya pueden colocar el letrero de "abierto" ….
—¡Entendido, jefa! —Los camareros se dispersaron por todo el lugar.
Momoko se acercó a la chica de cabello morado para darle un empujoncito.
—Señora, solo vino una chica para el puesto de camarera
—Ya me di cuenta. Asamiya, si no me equivoco — La mujer sostenía el currículum de Athena.
—Hola señora, es un pla…
—Basta de palabras jovencita, me interesan los hechos
La rubia llamó a uno de los empleados para que le entregara un delantal a Athena.
—Quiero que te lo pongas para que comiences tu prueba, una vez que lo hagas, ya puedes ir a recibir clientes y tomarles la orden.
Athena asintió y se puso el delantal rápidamente. La gente comenzaba a llegar poco a poco así que tenía que poner manos a la obra.
Su primer cliente fue un señor de la tercera edad, seguido de una pareja, un señor de negocios y una familia de 3 personas.
Para que se le facilitara el trabajo, acomodó a la gente en las mesas más cercanas para ahorrar tiempo y no tener que estar dando mucha vuelta. Hasta el momento todo iba bien, pero como era de esperarse, ocurrió un pequeño problema, se percató que no tenía en donde anotar los pedidos.
Nerviosa, buscó a Momoko para que le pudiera prestar un bolígrafo y hojas. Por fortuna, la castaña contaba con material extra. Volviendo con la prueba. Athena atendió a la gente conforme llegaron.
El señor de edad avanzada pidió un café con crema, la pareja ordenó dos tazas de café capuchino con pastel, el señor de negocios solo quiso un expreso y la familia pidió la jarra. Una vez que estaban listos los pedidos, se dedicó a repartirlos. Ya solo le faltaba darles la cuenta.
Le tomó más de dos horas para terminar de cobrarle al último de sus clientes. En cuanto se vació completamente el establecimiento, la jefa mandó a llamar a Athena para que subiera a su "despacho".
En cuanto cerró la puerta, se acercó al escritorio de la rubia. La mujer sacó un par de papeles y los colocó en la mesa.
—Venga, léelo
La joven de cabello morado revisó las hojas y sonrió.
—¿Quiere decir que tengo el trabajo?
—Obviamente. — Soltó una carcajada.
Con el bolígrafo que le prestó Momoko, firmó el contrato.
—Puedes quedarte con el reglamento. Durante esta semana tendrás que venir todos los días, la próxima semana te otorgaré tu horario.
—Gracias señora…
—Puedes decirme King
—Está bien, King. —Dijo algo avergonzada
—Ya puedes irte. Mañana te quiero a la misma hora.
Athena salió del lugar y fue directo a su nueva compañera para devolverle lo que le había prestado aparte de darle las gracias.
La última semana de vacaciones pasó en un abrir y cerrar de ojos. La alarma del celular de la joven sonó exactamente a las 5:30am. Sin pensarlo, Athena se levantó del futón para arreglarse. Cuando terminó, agarró su bolso y salió del departamento para poder alcanzar el bus.
Cuando el bus hizo la parada en la universidad, Athena bajó seguida de otros 15 estudiantes. Como estudiante de nuevo ingreso, no sabía dónde quedaba el edificio de su carrera así que se acercó a una joven de cabello negro que permanecía parada a un lado de un árbol. Por suerte, la mujer ya tenía 4 años estudiando en esa escuela.
—Tu facultad queda cerca de la mía, si quieres puedes venir conmigo. —contestó con una sonrisa.
Durante el camino, las mujeres hablaban acerca de la escuela y el hecho del porque eligieron sus respectivas carreras. La conversación era agradable pero desafortunadamente tuvieron que despedirse al llegar al edificio de Asamiya.
—Muchas gracias por haberme ayudado. Tu nombre es….
—Chizuru. Chizuru Kagura, ¿y tú?
—Athena Asamiya
Ambas se dieron la mano.
—¿Te importaría si intercambiamos números de teléfono?
La morena negó con la cabeza y tomó prestado el celular de Athena para guardar su número, cuando guardó el contacto, le devolvió el celular y se retiró del lugar con una sonrisa.
Un par de minutos más tarde, Athena caminaba por los pasillos del edificio. Giró para meterse a su salón de clases. Esperaba ver caras nuevas, pero, no había absolutamente nadie.
Se sentó a la mitad de la última fila del lado de la ventana. Poco a poco fueron llegando los alumnos, algunos entraban acompañados y otros solos.
Dada las 7:00am, entró la profesora al salón de clases. Con la mirada firme, camina hasta su escritorio y deja los libros que llevaba cargando hace unos instantes. Todos los jóvenes miraban cada movimiento que realizaba la mujer pelirroja.
De su lapicero, la pelirroja sacó un plumón y comenzó a escribir en la pizarra de acrílico.
—Buenos días. Mi nombre es Vanessa y…
Los siguientes minutos fueron solo para la presentación de la profesora. Entre algunas risas, Vanessa les pidió a sus alumnos que formaran equipos para una didáctica.
Un grupo de chicas se acercaron a Athena.
—Hola. Todavía nos faltan dos integrantes, ¿quieres unirte?
Dijo una de las jóvenes. Para ser precisa, una castaña de grandes atributos.
—Por supuesto. — Sonrió.
—¿Yo también puedo unirme? — Preguntó un joven pelirrojo de mechón blanco
—No hay problema. — Contestó otra de las chicas, esta vez, una rubia con un pañuelo en la cabeza que sujetaba su cabello y jugaba con un yoyo.
El pelirrojo se sentó a un lado de Athena. Ambos cruzaron las miradas por accidente. El momento se volvió un tanto incómodo para los jóvenes así que era momento de improvisar.
—Soy Alba Meira, ¿y tú?
—Athena Asamiya. — contestó al instante que sus mejillas de tornaban rojas.
—Con que ya están empezando con las presentaciones. Bien, Yo soy Mai Shiranui. — Interrumpió la castaña con una sonrisa de oreja a oreja.
—Yo me llamo Malin y esta chica que está a mi lado se llama Hinako Shijou. — Contestó la chica del pañuelo abrazando a la otra rubia.
—Mi nombre es Yuri Sakazaki, es un gusto. — Dijo la segunda castaña formando el símbolo de la paz con sus dedos.
—Mi nombre es Kula Diamond, espero que podamos ser buenos amigos….
Cuando la profesora terminó de anotar en el pizarrón, pidió silencio a sus alumnos para explicarles de que trataría dicho ejercicio. Su objetivo era organizar un debate entre los equipos.
Debido al poco tiempo que faltaba para terminar la clase, Vanessa tuvo que dejar pendiente la dinámica. Una vez que se fue, llegó otro profesor.
Finalmente terminó el primer día de clases. Los alumnos recogían sus cosas después de anotar la tarea de la última materia.
Como era de esperarse, Athena salió acompañada de sus nuevas amigas. Platicaban de lo primero que se les venía a la mente y cada quien daba su opinión.
En la entrada de la escuela, había un pequeño puesto con una lona que anunciaba la renta de departamentos a estudiantes. En cuanto se dio cuenta la chica de cabello morado del puesto, se despidió de sus amigas y fue directamente con el encargado, ya era hora de irse del departamento de su amigo.
Tras una larga explicación del señor de negocios a la chica, le entregó una hoja con la dirección y el número telefónico de la inmobiliaria donde tenía que acudir, mientras más se apresurara en ir, mas era la posibilidad de encontrar un lugar cerca de la escuela y económico.
—Así que tienes planeado rentar un nuevo departamento
Athena se sobresaltó al escuchar a cierto pelirrojo que estaba parada a un lado
—¿Desde a qué hora estas aquí?
—No tiene más de 2 minutos
—Tal vez eres un ninja
—Puede ser
—En serio me asustas
—Lo tomaré como un cumplido
La joven no puedo evitar reírse. Segundos después, miró su reloj.
—Bien, tengo que irme, me sobra tiempo para ir a la inmobiliaria. — Dobló el volante en cuatro.
—Vale, yo también tengo que ir a mi entrenamiento. Nos vemos mañana. — Se despidió Alba con una sonrisa antes de girarse y ponerse sus lentes de sol.
En uno de los cientos de despachos de la agencia inmobiliaria "Cheritz", Athena miraba los planos de algunos departamentos. Hasta el momento no la convencía ninguno, aparte de que la renta no era económica.
—Me parece que tengo algo de 30,000.00 yenes. —Dijo el empleado mientras buscaba dicho departamento.
Para su suerte de la chica. El señor pudo encontrar el papel.
—Es barato para lo grande que es, tiene dos habitaciones, y lo más importante, está cerca de la universidad. —Emocionada, Athena se levantó de la silla.
—¿Le gustaría ir a verlo?
—Por supuesto
El señor le señaló el edificio a la joven para que pudiera identificarlo rápidamente. Sus ojos brillaron ante aquel enorme edificio de 10 pisos color blanco donde a cada rato salían jóvenes de su edad. Subieron hasta el quinto piso y entraron al departamento 515.
Las esperanzas de Athena se perdieron ante una chica de cabello azul que estaba acompañada con una de las empleadas de la inmobiliaria.
—También acabamos de llegar, así que no hay problema si le muestra el lugar a la chica. —Dijo la mujer con gesto amable
—Vale, gracias. — Respondió alegremente el señor.
La joven de cabello morado, miró de pies a cabeza a la peliazul antes de irse a ver las habitaciones.
El departamento enamoró completamente a Athena, la vista desde ese lugar era preciosa. Decidida, habló con el trabajador para que pudiera firmar el contrato, pero, como era de esperarse, la otra chica de cabello azul también quiso el departamento.
La mujer de negocios se escudó diciendo que ellas habían llegado primero, por lo que el departamento era de la joven de cabello azul. Athena se negaba mientras la otra chica no decía nada.
Tras una larga discusión entre la trabajadora y la joven de cabello morado, el señor interrumpió colocándose en medio de las mujeres.
—Les propongo algo, ya que ambas son estudiantes de la misma escuela, no estaría mal que vivieran juntas. Cada quien tendría su propia intimidad, las habitaciones están separadas.
Tanto Athena como la peliazul voltearon a ver al hombre, no estaba tan mal su idea. Tener una compañera de piso traía ciertas ventajas.
—Estoy de acuerdo con mi compañero. En caso de emergencia pueden contar con alguien, aparte de que la renta se dividiría a la mitad. — Dijo la mujer con una sonrisa.
—La mitad de renta. — Susurraron las chicas al mismo tiempo.
—Si se preocupan por el tema de la privacidad, pueden cerrar las habitaciones con llave. Yo me encargaré e que les pongan las cerraduras
—¿Y para cuando tendríamos esas llaves? —Cuestionó la peliazul.
—Si hoy las encargamos, mañana las tendríamos listas. Piénselo bien señoritas. —Contesto el trabajador.
—Yo estoy dispuesta a compartir piso, prometo no meterme en su privacidad. —Respondió Athena cruzando sus manos.
—¿Y usted señorita Heidern? . —Preguntó la empleada a la joven de cabello azul.
La joven no dijo absolutamente, miró a Athena por unos segundos incomodándola un poco, finalmente asintió.
—Enhorabuena, oficialmente ya son compañeras de piso. —Dijeron los trabajadores.
Athena se acercó a la peliazul y extendió su brazo.
—Soy Athena Asamiya ¿y tú?
La chica de cabello azul correspondió.
—Leona Heidern
Continuará…
Finalmente, Athena y Leona se conocieron ¡Yay! c:
Athena y Alba…..mmmmm… sospechoso *huye antes de que le peguen*
Bien, ya que este capítulo fue algo corto, voy a responder algunos comentarios.
Cronos: Ya había subido esta historia, con diferente título, pero no me gustó así que decidí borrarla. Todavía me falla la ortografía, hay veces en las que no sé si el párrafo le faltan comas o si exagero, ni hablar de los puntos.
Sobre los triángulos amorosos, sinceramente no me gusta la pareja ioleo, ni un poco, por lo que veo innecesario crear un romance entre los dos. Siguiendo con Kikuri y Konoe, tenía que meterlas en la historia, más adelante se explicará cómo se forma la banda "Lycoris" donde ellas e Iori serán los protagonistas en al menos un capitulo.
El cabello de Athena, a mí también me dolió haberle cortado el pelo, pero, como dice mi mamá: "El cabello vuelve a crecer tarde o temprano".
Iori, ah, ese hermoso pelirrojo macho pecho peludo que huele a limón (lo siento, me emocioné *chilla*) nunca faltará en mis fanfics al igual que Athena. La verdad tengo miedo sobre este hombre, sé que voy a batallar mucho con su actitud, más cuando llegue la hora de emparejarlo con Athena, hasta ahora la relación de ellos es de fan e ídolo. Todavía falta mucho para que Iori aparezca "físicamente", solo será mencionado algunas veces.
Kyo y Leona me gusta este par, no tuve otra opció *vuelve a chillar*. Ya sé que Kyo es papa casada, pero a mí me gusta ver el mundo arder, por lo que él debe ser feliz con la militar *le pegan*.
Manu: Espera los siguientes capítulos, falta el salseo.
Singularidad: Muchas gracias por tu opinión, me seguiré esforzando para que puedan disfrutar la lectura.
brolyvanhellsin: Me alegro que te haya gustado, un nuevo seguidor, ¡muchas gracias! *cries in spanish*. Seguiré la historia, algunas veces voy a tardar en actualizar, debido que voy en la universidad y con los proyectos que me dejan no me dejan ni dormir. Espero subir al menos 2 capítulos por mes.
Sakura Yata: ¡Gracias por tomarte el tiempo de leer mi historia!
Siento que Iori y Athena es como Leona y Kyo o Athena y Leona. Nunca falta la persona sociable que llega a mantener una amistad o romance con alguien de personalidad fría. Para mí es un reto que estos personajes lleguen a mantener una relación, y como dije anteriormente, me gusta ver el mundo arder. Tendré que volver a ver los diálogos de Iori para ir manejando poco a poco su personalidad.
Nuevamente les agradezco por tomarse el tiempo para leer "Ride". Sus opiniones me ayudan mucho para seguir escribiendo. Ya se me acabaron las palabras así que me despido. ¡Nos vemos en la siguiente actualización! 3
