Holaaaaaaaaaaaaa estoy de vuelta!!!!!! Me tarde un poquito, gomen estuve concentrandome en mis otros fics y abandone este U.U pero mas vale tarde que nunca no??? Aqui les dejo el Naruhina esta parejita me encanta, es tan tierna
Espero que entiendan de que va su historia XD
Disclaimer: Naruto y todos sus personajes son de kishimoto-sama, menos Sasuke que es todo mio aunque les digan lo contrario
Capitulo 2: Día de Naruto
**NaruHina**
—Maldita sea –se quejó Naruto mientras comía con extraña lentitud su plato de ramen, el viejo del puesto lo vio con una ceja en alto.
— ¿Sucede algo Naruto?
—Algo así viejo. —contestó sin quitar la vista de su comida
— ¿Problemas con las misiones? —inquirió mirándolo con preocupación.
— ¿Qué? ¡No! Es… otro asunto. —explicó bajando gradualmente el tonto de voz.
— ¿Puedo ayudarte?
—Sinceramente no lo creo….
— ¿De qué se trata? Pensé que estarías feliz ¿No habías comenzado a salir con esa linda chica Hyuga? —inquirió el hombre llevándose las manos al mentón.
—Pues si pero… —carraspeó un poco rascándose la nuca— necesito un consejo.
—No hay problema, cuéntame –una gota de sudor resbaló por la frente del rubio, pasó saliva lentamente y su boca se movía sin emitir sonido.
—Se trata de sex…
—Pídeselo a otro –sentenció volviendo a su labor, Naruto suspiró frustrado, se limpió los restos de comida con la manga de su playera luego de dar el último sorbo del tazón y comenzó a vagar por la aldea cabizbajo y con las manos en los bolcillos.
—Demonios, realmente tengo que dejar de ver esas películas… esto es frustrante dattebayo –se revolvió el cabello en un acto de impaciencia— Maldita adolescencia… —suspiró con enésima vez cuando a lo lejos bajo un árbol vio el cabello rosa de su amiga en contraste con el verde del paisaje.
—¡Sakura-chan!!! –gritó entusiasmado, ella era médico, seguramente podría ver su problema desde el punto de vista científico y no el perverso que habían recalcado jiraiya y Kakashi. Si, definitivamente Sakura era su mejor opción, ya daba brinquitos de felicidad al imaginar que ella lo ayudaría, eran buenos amigos y no tenía por qué avergonzarse sin embargo su felicidad se fue disipando al ver el rostro de la ojijade… cierto.
Ella tenía su problema.
—¿Qué te sucede? –le preguntó con preocupación.
—No es nada —le respondió ella con una fingida sonrisa.
—Ah…. Ya lo sé. Estás enojada con el teme ¿Verdad? –Inquirió inocentemente con la mirada zorruna que lo caracterizaba tanto.
Pasaron algunos minutos y ella no le respondía haciendo muecas extrañas y cerraba los puños con enojo, tal vez, sólo tal vez…. Habría hablado de más, pero ¡Vamos! Todo el mundo sabía lo que pasaba con ella y Sasuke. Todos lo había notado, todos… pero al parecer ella no.
—Sakura-chan ¿Estás bien? –le preguntó con un tono cauteloso olvidándose por un momento de su asunto.
—Tengo que hablar con Sasuke –gritó poniéndose de pie y sin prestarle menor importancia a su compañero de equipo que la miraba con desconcierto.
—Sakura-chan… el teme…. ¿Saldrá herido? —preguntó con preocupación al ver la pose que había adaptado su amiga.
—Tal vez un poco.
La vio alejarse con grandes zancadas hasta que la perdió de vista. Ok, ya no podría contar con ella, había recurrido a Kakashi y sólo se había reído y después le regaló un tomo de Icha Icha Paradise, entonces pensó en Tsunade oba-chan pero en su lugar se encontró a Jiraiya, quien también se rió y le regaló otro tomo del libro. Iruka-sensei estaba dando clases a esas horas de la mañana y no se le ocurría alguien más a quien poder contarle lo que le sucedía. Caminó por toda la aldea e inconscientemente llegó hasta la mansión Hyuga, la puerta se abrió de repente y se quedó paralizado esperando lo peor pero suspiró aliviado cuando vio salir a TenTen.
En un momento sintió el impulso de escabullirse a la casa y raptarla, no era justo lo que hacían. Ellos no estaban haciendo nada malo ¿Por qué su familia la había obligado a separarse de él? Extrañaba mucho a Hinata y la situación comenzaba a deprimirlo. Se encaminó hasta el bosque para despejar la mente pero se encontró con Sasuke tranquilamente descansando en la hierba.
—¿Teme?
—¿Qué haces aquí dobe? –le cuestionó sin abrir los ojos.
—Eso iba a preguntarle –respondió sentándose a cierta distancia de él, luego de varios minutos de incomodo silencio el pelinegro chasqueó la lengua y lo miró entrecerrando los ojos.
—De acuerdo, sé que me voy a arrepentir de preguntar pero ¿Qué te pasa?
—Se trata de Hinata –le contó con voz queda— Su familia no le permite estar cerca de mí.
—No me sorprende –lo siguió sin perder la calma pero viendo por el rabillo del ojo el sufrimiento de su amigo.
—Pero no es justo, de veras.
—¿Qué diablos hiciste?
—Pero qué cosas preguntas, no hice nada. —musitó rascándose la cabeza.
—¿Entonces?
—Bueno… yo… etto.
—Tsk… dobe, escúpelo.
—Digamos que… nos descubrieron… infraganti –Sasuke enarcó una ceja sin comprender del todo a lo que se refería ¿Acaso Naruto había…?
—Naruto… demasiada información.
—Estábamos en un callejón, nunca pensé que a Neji y Tenten se les ocurriría ir a ese lugar justo en ese momento…
—Cállate –le ordenó intentando no imaginar la escena.
—Y por un maldito impulso ahora ya no podemos estar juntos.
—Si serás usurantonkachi, sólo a ti se te ocurre ir a un callejón a hacer… eso –dijo con un ligero rubor cubriendo sus níveas mejillas.
—No puedo evitarlo, teme –se excusó el rubio— cuando estoy con Hinata o cuando pienso en ella siento un calor abrasador y ciertas partes de mi cuerpo "reaccionan" de forma involuntaria –confesó mirándose la zona a la que se refería, Sasuke hizo una mueca de asco y sólo emitió su típica monosílaba.
—Hmp…
—¿Nunca te ha pasado que simplemente no puedes controlarte? –su amigo no respondió y se cruzo de brazos con un tic en el ojo derecho, dolía admitirlo pero comprendía a Naruto, últimamente sus hormonas estaban a flor de piel y para frenar sus impulsos de saltar al cuello de sakura la había rehuido las últimas dos semanas.
—No –mintió descaradamente, Naruto se encogió de hombros y se echó en la hierba contemplando el cielo.
—No entiendo por qué pierdo el control tan fácilmente.
—Porque eres un maldito pervertido.
—No ayudas ¿Sabes?
—No pretendo hacerlo, es tu problema no mío.
—Como sea, no podré verla nunca más.
—Idiota… ¿Te vas a rendir?
—¿Qué quieres que haga? ¿Qué la rapte y nos casemos en secreto? –Sasuke hizo un mohín de desinterés y también se dejó caer en la hierba – ¡Es una gran idea!!!! –espetó el ojiazul incorporándose súbitamente, una gotita resbaló por la frente del pelinegro pero se limitó a observar a su amigo ponerse de pie con una sonrisa boba delineada en los labios— Iré por ella, teme. No dejare que nos separen –emprendió camino hasta la aldea pero a unos metros de distancia se giró para decir algo mas— … por cierto, Sasuke. Sakura-chan te busca –de inmediato el cuerpo de Uchiha se tensó ante la mención de la chica y vio con enojo como los ojos de Naruto brillaban con diversión e incluso maldad.
Corrió a toda marcha atravesando el bosque para llegar a la villa, el mediodía se avecinaba y los murmullos del tumulto se alzaban en el mercado central de la aldea, se abrió paso entre toda la gente que caminaba tranquilamente haciendo sus compras, empujó a varias personas disculpándose sin detenerse hasta que por fin, una vez más se encontraba frente a la imponente mansión de la rama principal del clan Hyuga.
Se detuvo frente al portal meditando por primera vez la situación, era cierto que su comportamiento no había sido el más adecuado, de hecho se había portado como un animal los últimos días teniendo en su, usualmente vacía, mentecita solamente el sexo.
Amaba a Hinata, eso lo había descubierto hace mucho, le gustaba el rubor de sus mejillas al hablar, le fascinaba su voz suave y tierna, le encantaba como jugaba con sus dedos cuando estaba nerviosa, le deleitaba el perfume a flores de su cabello, la suavidad de su piel y la sinceridad que se reflejaba en su mirada pero últimamente la veía con otros ojos, con los ojos de la lujuria y quizás le había exigido más de lo que ella podía dar, después de todo Neji la había protegido de lo que creía era un abuso y ella no lo había buscado desde entonces. Setenta y dos horas transcurrieron desde el suceso y ni siquiera una nota, una llamada, nada ¿Era posible que Hinata no quisiera verlo?
De ser así quería que se lo dijera de frente y él lo entendería, porque él y sólo él era el culpable de todo, seguramente se había pasado la mano con las películas xxx. Por kami ¡Si se había convertido en un sexopata! Ella seguramente estaría muy asustada, podía recordar claramente como se tensaba y se alejaba cuando entre besos su erección se volvía notoria, maldición ¿Por qué le sucedía eso? No es que Hinata no sea el tipo de chica que pueda excitar a cualquiera, de hecho estaba seguro que más de uno en la villa babeaba por ella, pero antes la había tratado y su cuerpo no se comportaba "así"
Tenía un problema ¿Por qué sus dos mentores se carcajearon ante su desdicha? ¿Por qué su mejor amiga no lo había escuchado? ¿Por qué Sasuke…? Bueno, no esperaba mucho de Sasuke. Se preparó mentalmente y haciendo uso de sus habilidades ninjas se filtró sin activar ningún tipo de trampa o alarma que pudieran tener. A esas alturas sabía cuál era la habitación de Hinata, rodeando el jardín finalmente la diviso, por fortuna la ventana estaba abierta así que no le fue difícil penetrar el recinto.
Entró sin hacer ruido pero el cuarto estaba totalmente vacío, en la cama perfectamente tendida descansaban algunos ositos de felpa entre los que distinguió uno en particular, un osito naranja que él mismo le había regalado días atrás. Todo se veía bastante limpio y cada rincón de esa habitación tenía un aroma tan dulce y embriagante, olía a… olía a ella.
—Maldito pervertido –se dijo a sí mismo abofeteándose para despejar sus pensamientos impropios, se recostó por un momento con la necesidad de inhalar todavía más de esa esencia impregnada en las sábanas blancas, ni siquiera notó el momento en que la perilla del cuarto de baño se giró mientras la puerta se abría lentamente.
—Na…Naruto –escuchó a sus espaldas y se giró con extrema velocidad y allí estaba ella.
Hinata totalmente cohibida por la situación no hizo más que paralizarse, no hacía mucho que había llegado de un duro entrenamiento y lo primero que hizo fue darse una refrescante ducha, y allí estaba en frente de Naruto cubierta solamente por una diminuta toalla y el cabello pegado al rostro, las mejillas le ardían teñidas de carmín y la única reacción ante la penetrante mirada del chico fue darle la espalda ocultando así su apenado rostro.
— ¿Qué…qué haces aquí? –Preguntó puesto que el silencio no daba señas de romperse con nada.
—Quería verte, te extrañaba –le dijo él con un inusual dejo de tristeza en la voz. El corazón se le encogió ante sus palabras pero optó por guardar silencio una vez más— Hinata –llamó poniéndose de pie y acercándose peligrosamente hasta ella, era simplemente irresistible, la pequeña toalla cubría a penas su cuerpo desnudo dejando una buena vista de sus piernas torneadas y su figura esbelta.
Tentación.
Ella casi podía sentir el fuego abrasador de su mirada y sus caricias, lo cierto era que el chico había cambiado últimamente dejando expuestas facetas que desconocía.
—Na..Naruto.
—No te haré daño, lo prometo –la consoló colocando suavemente su mano en su hombro desnudo— Lo siento, Hinata… he sido un tonto.
Palabras más sabias no podían salir de sus labios, unas cuantas lágrimas se agruparon en sus ojos perlados.
Temor.
Eso describía perfectamente lo que experimentaba en ese momento, ella había amado al rubio desde la infancia, lo único que quería era complacerlo, que él fuera feliz pero no quería sentirse usada por él y así lo había considerado su primo ¿era cierto que la había reducido solo a un objeto del cual obtenía placer? No… Naruto no era así pero ¿Por qué dudaba? Ella también había disfrutado de aquellas veces sin embargo…
—Gomen –repitió sacándola de sus pensamientos— yo… te amo Hinata y es por eso que…. Te deseo.
Sus ojos se abrieron desmesuradamente por la confesión, ahora ambas manos del Uzumaki sujetaban con firmeza sus hombros y su excitación se volvía palpable cada que la distancia se acortaba hasta que sus cuerpos se tocaron, él la deseaba y maldición… ella también lo deseaba, cerró los ojos y liberó un suspiro cuando besó con delicadeza su cuello marcando su espacio, el agarre se aflojó lentamente mientras sus manos siguieron un travieso camino por su piel erizándola en su paso, casi sin que lo notara dejó caer la toalla que la protegía de la desnudez y sintió estremeciéndose como él comenzaba a jugar con sus pechos, masajeándolos con parsimonia, disfrutado de cada gemido que involuntariamente salía de ella, de pronto el aire se volvía pesado y le costaba pensar. Eran increíbles la sensaciones que podía causarle con el simple tacto, la sostenía por el vientre sin dejar de prestar atención a su pecho con la mano libre hasta que encontró algo más interesante de acariciar llegando hasta su sexo. Hinata gimió audiblemente ante la intromisión de su dedo, su respiración entrecortada hacía eco en la habitación y el silencio complementándose con el canto de los pájaros que se colaba por la ventana.
La giró sin dejar de susurrarle que la amaba, ella le tomó el rostro con ambas manos para darle un fogoso beso en los labios, sus orbes azules estaban oscurecidas por el deseo y condujo a su compañera hasta tenderla en la cama besando con febril desesperación cada parte de su piel, ella se encargó de quitarle la ropa que todavía vestía y acarició su bien formado cuerpo mordiéndose el labio inferior. Tal vez Naruto era un sexopata y muy probablemente se lo había contagiado.
Luego de una exploración mutua de sus anatomías le pidió que no la hiciera esperar más con un sugerente movimiento de cadera, él sonrió complacido y se adentró en ella dando lentas estocadas para aumentar el ritmo paulatinamente.
Se movía con frenesí entrando y saliendo de ella haciendo que sus cuerpos se humedecieran por el sudor, sus uñas se clavaban de su espalda causándole algo de dolor pero era el más placentero de los dolores, gimieron al unísono llegando al límite del placer. Una vez que hubo acabado se dejó caer a su lado respirando agitadamente sin lograr retomar el aliento, la atrajo posesivamente hasta él besando su frente viendo como Hinata se adormecía, víctima del cansancio.
—Te amo.
—Yo también.
—Pero todavía tenemos un problema…. Seguramente tu padre me odia luego de que Neji le contara.
—No se lo hemos dicho a mi padre.
—¿Enserio?
—Logre convencer a Neji oni-san pero aún está muy enfadado, sin embargo pretendía ir a tu casa hoy y obligarte a comprometerte conmigo…
—Perfecto.
—¿Qué?
—Quiere que cumpla mis obligaciones, lo haré.
—Naruto no tienes que…
—Quiero hacerlo, Hinata ¿Te casarías conmigo?
Ella sonrió como respuesta y le lo besó una vez más, el beso se fue tornando más y más apasionado ¿Acaso Naruto no estaba satisfecho?
—Naruto…
—Siento mi comportamiento, pero eres irresistible –ella puso los ojos en blanco y se cubrió nuevamente con la toalla, él por su parte buscó su ropa, Hinata lo vio vestirse y notó como cayó un sobre de su pantalón lo tomó y examinó.
—¿Qué es esto?
—Ah eso… vitaminas o algo así.
—¿Vitaminas?
—Si, Ero-senin nos lo dio hace un par de semanas, estuvo repartiéndolas entre todos los ninjas, dijo que nos iba a dar vigorosidad y nos pondría de buen humor usarlas –Hinata miró interesada en pequeño sobre azul atando cabos.
—Naruto… estos son afrodisiacos.
Antes de despedirme les quiero comentar algo!!! En el foro de pink Lemonade ya iniciaron las nominaciones para el mejor fic de anime!!! Seria feliz si se registran y votan (seria inmensamente feliz si me votaran a mi, pero no pido tanto elijan sin presion) su participacion es importante.
Les aseguro que se divertiran en el foro, hay una zona de divagues donde podran publicar los que se le venga en gana olvidandose de las reglas y otra de cotilleo donde nos divertimos con juegos y charlas en general
Ya saben, el link en mi profile
Soy una orgullosa administradora de este foro y otra cosa que les comento es que tb lanzamos nuestro primer concurso para el 30 de septiembre, a los que les gusta el lemon (arriba mis chicos perver) se trata de un one-shot original y debe ser de un trio (si, leyeron bien, un trio) pueden participar o en todo caso votar por el ganador cuando esten listos. Ven que encontraran cosillas interesantes donde las Pink lemonades??? jejejeje
Siento no haber respondido sus review pero saben que me hace feliz recibirlos y contestare en cuanto pueda!!!! Gracias a todos los que siguieron la secuela, los kiero!!!!
Eso es todo amigos!!!
Hasta la proxima
