¡HI MINNA! ¿Cómo están? Espero que se encuentren muy bien, pues yo estoy muy contenta de actualizar este dramático fic :3 Ahora sin más preámbulos Krory de las advertencias y Allen las aclaraciones por favor.
KRORY: Esta bien, ADVERTENCIAS: ESTO ES YAOI (RELACION CHICOXCHICO) SI NO TE GUSTA ¡NO LO LEAS! NO QUEREMOS HOMOFOBICOS, pero si este genero te encanta ¡ADELANTE!
ALLEN: Ok, ACLARACIONES: —Diálogos— /Recuerdos/ "Pensamientos en cursiva son de Ginga, subrayada son de Kyouya y en letra normal de otros personajes" MAYUSCULAS = GRITOS y si ven (1) Lo aclararemos al final del capitulo.
KANDA: Preparen sus pañuelos y pónganse cómodos
KILLUA Y LAVI: ¡Disfruten su lectura!
Metal Fight Beyblade y sus personajes no me pertenecen.
ZZZZZZZZZZZZzzzzzzzzzzzzzzKYOUYAXGINGAzzzzzzzzzzzz zZZZZZZZZZZZZ
Orange
Capitulo 2: Adiós.
—Me…me… ¡Me gustas Kyouya! — dijo con su cara tan roja como un jitomate.
El peliverde se quedo inmóvil, aún estaba procesando lo que acababa de escuchar.
—Se…se que es raro…pero en verdad yo… te amo.
En ese momento Kyouya lanzó una pequeña sonrisa, llevo su mano derecha para acariciar los cabellos rojizos del chico ojimiel que se encontraba enfrente suyo. Su mano se deslizo desde el cabello hasta la mejilla del pelirrojo, alzó su mentón para poder verlo a los ojos, las mejillas del ojimiel se tornaron de un color carmesí, el ojiazul se fue acercando.
—Kyouya…
—Yo también te amo Ginga… — así unieron sus labios.
…
Nuestro querido pelirrojo despertó exaltado, se incorporo y se dio cuenta de que estaba en su habitación, después lanzó un pesado suspiro, se volvió a acostar en su cama llevando el dorso de su mano hacía su frente.
—Otro sueño… ¿Por qué? ¿Por qué sigo soñando contigo? — en ese momento los ojos de Ginga se cristalizaron —Es verdad…ayer…
/ — ¡Me gustas! /
—Hikaru se le declaro a Kyouya… — no quiso recordar pues le dolía demasiado, en verdad Ginga no tenía ganas de salir, se sentía cansado y su pecho dolía mucho. Por ende decidió quedarse en la cama a descansar, no quería salir en todo el día, no quería ver a nadie.
Así paso unas horas acostado hasta que el timbre de su casa sonó, Ginga no hizo caso e intentó dormir, pero una vez más el sonido del timbre de la puerta sonaba, el pelirrojo suspiró y se levantó a abrir la puerta para ver quien molestaba. Bajo en pijama sin importarle como se veía. Al abrir la puerta pudo ver a un pequeño oji-esmeralda feliz.
— ¡Buen día Gingi!
— Yu.
— ¿Y bien? — dijo el menor entrando a la casa
— ¿Y bien que? — contesto el mayor al cerrar la puerta.
— ¿Cómo te fue? Dime, ¿Qué paso? Tatekyo te abrazo, o tal ves te beso, ¿Le gusto la carta que le diste?
En ese instante Ginga agacho su cabeza sin responder a ninguna pregunta que le había hecho su pequeño amigo.
— ¿Gingi?
—Verás Yu…yo no me le declare…
— ¡¿EH?! ¿Cómo es que paso? — dijo exaltado el dueño de libra
—Es que… — la voz de Ginga se quebraba en pedazos — Kyouya… encontró a alguien más — en esa última frase unas lagrimas rodaron sobre sus mejillas.
—Gingi…
Así Ginga le contó a Yu lo que había pasado, al terminar de contar el pequeño Yu agacho su cabeza.
—Lo lamento Gingi…en verdad perdón… — dijo apretando sus ojos.
—Yu, ¿Por qué te disculpas? — dijo con una pequeña sonrisa
— Es que…si yo no te hubiera dicho esa idea…tu no estuvieras sufriendo… por mi culpa viste algo que no debías… — unas pequeñas lagrimas se asomaron de los ojos de Yu.
Nuestro ojimiel sonrió y abrazo a su amiguito —No llores Yu, tu no tienes la culpa de nada, fui yo el que tuvo la culpa, nunca debí ilusionarme. — Yu abrazo a Ginga en un cálido abrazo. —Vamos, ya no llores.
—Es que…es que…si no te hubiera dicho… — Ginga acariciaba su cabeza gentilmente.
—Esta bien Yu, es obvio que mi amor no es correspondido, tal vez el destino me lo hizo saber.
— ¡Yo no quiero que Gingi este triste! — miro directamente a los ojos a Ginga. —Yo quiero que sonrías y te diviertas con nosotros. ¡Vamos al beypark!
—Pero Yu…
— ¡Vamos! Así te distraerás, verás que este día te la pasaras genial, primero arréglate y nos iremos ¿Si?
Ginga no tuvo la oportunidad de decir nada pues su pequeño amigo lo estaba empujando para que subiera las escaleras y tomara un baño, nuestro querido pelirrojo lanzó una pequeña sonrisa, sabía que Yu no lo dejaría quedarse en casa, así tomo un baño, se arreglo y tomo a su compañero Big Bang Pegasus, así ambos bladers salieron rumbo al beypark.
Al llegar al beypark se podía respirar un ambiente de diversión y tranquilidad, todos los bladers se divertían, jugaban unos contra otros.
— ¡Vamos a combatir Gingi! — dijo animado Yu
—Si — una pequeña sonrisa se formó en los labios de Ginga.
— ¡Hey! ¿No nos esperaran? — dijo una pequeña voz, Yu y Ginga voltearon a sus espaldas, era el pequeño Kenta quien venía acompañado de Benkei.
— ¡Kenchi, Benben! ¡Que bien! Ahora todos jugaremos juntos — Yu estaba muy feliz.
— ¡Batallemos Ginga! — dijo emocionada el dueño de Sagitario
—Esta bien — Ginga les contesto, pero Kenta pudo notar algo extraño en su amigo.
Así los cuatro bladers beybatallaron, pero tanto Benkei como Kenta pudieron notar que su amigo Ginga actuaba algo raro, Ginga no atacaba con todas sus fuerzas, su mirada estaba perdida, es como si algo le faltara, Benkei y Kenta se preocuparon un poco.
— Que divertido, nee chicos ¿Vamos por algo de comer? — expreso Yu
— ¡B..B..Bull! ¡Me encantaría una hamburguesa!
—Yo estoy con Benkei — contestó Kenta — ¿Vamos Ginga?
— Ah…si — Agacho su mirada con una sonrisa en su rostro, Kenta y Benkei notaron que la sonrisa de Ginga era una forzada.
Al terminar de comer os chicos se dirigieron hacía la tienda de Madoka, pues Yu sugirió ir a verla para estar todos juntos, pero al llegar vieron un letrero colgado en la puerta *Salí vuelvo en media hora*
— ¿A dónde habrá ido Madoka-chan? — Kenta llevo su dedo índice hacía su barbilla.
—Yo creo…—pensó Benkei — Creo que fue a la WBBA — en ese momento Ginga sintió una punzada en su corazón, no quería ir ahí, pues sabía que ahí se encontraría a Hikaru, en verdad no quería verla.
—Bien vamos a la WBBA — dijo Kenta.
Benkei comenzó a caminar al lado de su pequeño amigo peliverde, Yu los iba a seguir pero notó que su amigo pelirrojo no se movía de su lugar.
— ¿Estas bien Gingi? — pregunto preocupado el menor
—Si…estoy bien — Ginga le sonrió a su amigo — Vámonos Yu — dijo empezando a caminar rumbo a la WBBA.
—Gingi…
"¿Estará bien que valla a la WBBA? No quiero preocupar a Yu, debo ser fuerte…debo hablarle a Hikaru de manera normal, pero… ¿Qué haré si estas ahí? En verdad no podría soportar verlos juntos…"
Ginga deseo con todas sus fuerzas no encontrarse con Kyouya, si lo veía de nuevo no sabría que decirle.
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Al llegar a la WBBA los chicos buscaron a Madoka, pero no la encontraban por ningún lado, se dispersaron para ver si así la encontraban más rápido. Nuestro pelirrojo se encontraba caminando por los pasillos, buscando a su amiga mecánica.
— ¡KKYYYYAAA! — Ginga se exalto al escuchar ese eufórico grito. Ginga se acerco hacia donde escuchó aquel grito, a la vuelta del pasillo vio a Madoka y a Hikaru quienes estaban hablando, rápidamente Ginga se escondió tras la pared.
— ¡Que alegría Hikaru! — dijo contenta la mecánica — ¡No me lo creo!
— Yo tampoco — dijo algo sonrojada la peli-celeste —En verdad no me esperaba eso.
— ¡Ni yo! Me da alegría que estén juntos. Dime ¿Cómo fue que paso?
— Veras Madoka en cuanto sentí que me abrazaba me sentí tan feliz, al terminar el bese m dijo "Tu también me gustas Hikaru"
Con esas simples palabras bastaron para que las lagrimas de Ginga salieran de sus ojos, se llevo una mano hacía su boca para mantenerse callado. Ya no quiso escuchar más y rápidamente salio corriendo de la WBBA. Al abrirse las puertas Ginga choco con alguien.
— ¿Ginga?
Nuestro pelirrojo conocía muy bien esa voz — Kyouya… — la situación no se podía poner peor, se encontró con quien menos quería.
El ojiazul se acerco a Ginga — ¿Estas bien? — Ginga no sabía que contestar, sabía que si intentaba hablar no podría contener el llanto — Ginga ¿Estabas llorando?
— ¿Eh? — los ojos de Ginga estaban algo rojos debido al llanto, Kyouya intento tomarlo del hombro pero éste se alejo —No…yo estoy bien, si me permites voy a casa — agacho su cabeza para evitar que Kyouya lo viera a los ojos
—Oye Ginga…
—Nos vemos — dijo rápidamente para salir corriendo, el peliverde tan solo observo irse.
Nuestro ojimiel salió corriendo hacía las afueras de la ciudad, no le importo a donde llegaría, tan solo corrió hacía donde sus piernas lo llevaran, al detenerse llevo sus manos hacía sus rodillas para recuperar el aliento. Sus lagrimas no dejaban de caer, no quería creerlo no quería creer que Kyouya le haya dicho eso a Hikaru.
" Este día no puede ser peor..." una tranquila brisa de viento sopló, Ginga alzó su cabeza y vio que había llegado a un lugar muy bello, había un hermoso pasto verde, un gran árbol y justo enfrente se podía observar un hermoso cielo azul, Ginga quedo maravillado, ese lugar era muy bonito, nunca antes había estado ahí, se acerco y sintió una paz, sentía que ahí podía desahogarse del dolor que sentía, se acerco y se recargo en el árbol, de un momento a otro sus lagrimas rodaban sobre sus mejillas, se dejó caer sobre el pasto con sus rodillas dobladas y sus brazos los poso sobre ellas.
Así paso un rato llorando, cuando se dio cuenta ya era de tarde, se levanto y sacudió su pantalón para quitar rastros de polvo, así se dirigió hacía beycity. Al llegar el viento soplaba muy fuerte, Ginga llevo sus manos hacía sus brazos en señal de frío.
—Necesito llegar a mi casa, se ha soltado el frío. — continuo caminando para llegar a su casa, en ese momento volteo hacía su derecha.
"Esos son… Hikaru y Kyouya…"
—Se soltó el frío— dijo la chica de ojos color azul, en ese momento sintió como algo calido la envolvía. — ¿Kyouya?
—Usa esto.
Kyouya le dio su chaqueta a Hikaru para protegerla del frío, ella solo le sonrió y lo abrazo.
"En verdad… la envidio… como deseo ser yo quien este en su lugar,,, Hikaru tiene mucha suerte de estar con Kyouya" Así Ginga continuo su camino a casa.
Ryusei se encontraba ordenando algunas cosas en la sala de su casa, al escuchar la puerta dirigió la mirada a su hijo, pero Ginga no se veía muy bien, sus ojos estaban muy rojos.
— ¿Qué te paso hijo? — Ryusei se acerco, en cuanto tomo el hombro de su hijo, Ginga se puso a llorar y abrazo fuertemente a su padre. —Hijo… ya paso no llores — le devolvió el abrazo —Dime ¿Qué paso?
Así Ginga le contó lo que había pasado, como se sentía, no soltó a su padre en ningún momento, Ryusei tan solo escuchaba y acariciaba su cabeza gentilmente.
—Con que eso paso, de verdad lo siento hijo, pero debes ser fuerte, el lamentarte no cambiara las cosas.
—Lo se… — dijo entre sollozos — Se que llorar no me lleva a nada, se que debo ser fuerte pero…mi pecho me duele mucho padre… — llevo una mano hacía su pecho — No deja de doler….
—Ya paso hijo — Ryusei abrazó con fuerza a su hijo —Ya no llores, se fuerte, verás que alguien llegara y te hará muy feliz.
—Si…gracias por estar conmigo papá.
Así Ginga se quedo dormido entre los brazos de su padre.
~*Orange*~
Así el pasaron cinco meses desde que Kyouya y Hikaru se hicieron novios, Ginga tan solo evitaba estar con ellos, Ginga y Kyouya rara vez se veían, en verdad nuestro ojimiel no quería ver como se decían cosas lindas o como Hikaru abraza a Kyouya y este le devolvía el abrazo.
El mes de diciembre llego, los adornos de navidad adornaban las calles de beycity, nuestro querido Ginga caminaba por las calles, su mirada estaba clavada en el suelo, no veía por donde iba, solo quería estar solo.
Un pequeño resplandor capto su atención, dirigió su mirada hacía una vitrina, ahí pudo observar los mismos collares que pensó darle a Kyouya el día que se le iba a declarar. Si mirada reflejo tristeza, tan solo se giro y continuó caminando.
Llego hacía el parque, en ese momento recordó los lindos momentos que paso con Kyouya, sus ojos se cristalizaron, se sentó en el pasto así fue recordando como lo conoció, desde el momento en que lo vio su corazón comenzó a latir a mil por hora, cuando fue su primera beybatalla se sitió feliz de poder pelear con alguien tan fuerte, todo ese año le tomo asimilar que se había enamorado, cuando lego el torneo mundial el ojimiel si le dolió que Kyouya no estuviera en el equipo japonés, pero eso no lo detuvo para ir al mundo entero, cuando se enfrentaron una vez mas se sintió la persona más feliz del mundo, Ginga quería que Kyouya se sintiera orgulloso de el, que Kyouya viera como se había vuelto más fuerte, en su lucha contra Némesis Ginga pudo estar más cerca de Kyouya, es verdad que al principio los acompaño en su búsqueda de los bladers legendarios, pero después Kyouya se fue por su propio camino, nuestro ojimeil se sintió algo triste pero le demostraría a Kyouya que el también se volvería más fuerte y tendrían una pelea.
Y así fue….
(1) / La pelea entre Ginga y Kyouya era muy feroz, Pegasus golpeaba masivamente a Leone.
— ¡No e rindas Leone! — El bey verde empujaba con fuerza a Pegasus.
— ¡Animo Pegasus! — los beys sacaban chispas.
Sus amigos observaban la pelea emocionados, no sabían quien ganaría.
— ¡Esta es mi ultima jugada Kyouya! ¡Ve Pegasus!
— ¡Ven Ginga! ¡Dame todo lo que tienes!
— ¡Como desees! ¡Ve Pegasus! ¡Maniobra especial, Big Bang Tornado!
— ¡Leone! — tanto Leone como Pegasus activaron su maniobra especial, ambos poderes chocaron, así crearon una gran explosión, cuando el humo se disperso todos estaban sorprendidos.
Pegasus había dejado de girar. /
"Fue una gran pelea" Ginga miro hacía el cielo con una sonrisa, desde ese día Ginga estuvo feliz por Kyouya, pero en el fondo estaba asustado, tenía miedo de que Kyouya se marchara, Ginga pensaba que Kyouya se iría porque pensó que buscaría nuevos rivales fuertes pero no fue así, Kyouya se quedo en Beycity a su lado, eso le hizo pensar que el era importante para Kyouya.
— ¿Qué haces aquí'? — Ginga miro a quien le había hablado.
—Kyouya…
— No me has respondido. — así Kyouya tomo asiento junto a el.
—Solo recordaba —Ginga agacho su cabeza para evitar verlo a los ojos
— ¿Recordando?
—Si, el día que me venciste — Ginga sonrió tímidamente
—Ya veo… fue una gran pelea.
—Si, sabes yo tenía miedo… pensé que en cuanto me ganaras tu te irías.
— ¿Por qué pensaste eso?
—Pues…pensé en que buscarías nuevos rivales fuertes.
En ese momento Kyouya llevo su mano para acariciar la cabeza de Ginga —Tonto, eso no pasara, porque Ginga es mi mayor rival.
Las mejillas de Ginga se tornaron de un color carmesí.
—Kyouya…
— Debemos irnos, tu amiga mecánica esta esperándonos en su casa, ya sabes que si no llegamos a la fiesta de navidad se enojara,
—Si — Ginga sonrió.
—Oye Ginga te puedo decir algo.
— ¿Qué pasa?
—Verás,…yo no soy muy bueno en escoger regalos…tu que le regalarías a tu novia.
Con esa palabra el corazón de Ginga se rompía…por un momento llego a pensar que el era o más importante para el ojiazul, pero solo lo quería creer…
—Sabes….en la ciudad vi unos collares muy lindos, pueden grabar su nombre…. — esto iba mal, las lagrimas querían salir de los ojos de Ginga. —Si te apuras los encontraras…
—Gracias Ginga, nos vemos en la fiesta. —así el joven de cabellos verdes llevo sus manos hacía sus bolsillos y se fue caminando.
—De nada…—susurró para después dejar escapar unas lagrimas.
Así Ginga se fue a la casa de Madoka, todos convivían felices, Ginga vio como Kyouya guardaba una pequeña caja el sabía perfectamente que era…
Kyouya llamo a Hikaru para que estuvieran a solas, Ginga tan solo ignoro eso o más bien trato de hacerlo.
"Aun me duele mucho… ¿Qué debo hacer? Ya he aguantado cinco meses… ¿Cuánto más podré aguantar? No lo se… me duele mucho e pecho…solo quiero irme…"
Ginga inventó una excusa para poder irse a casa, obviamente Madoka le dijo que si le daba algo para su "malestar" el pelirrojo insistió en que estaba bien, así se marcho.
Comenzó a caminar, pensó que sería una buena idea ir por el parque… oh eso pensó… al mirar hacía el frente pudo distinguir a Kyouya y Hikaru. Sus ojos se llenaron de lagrimas al ver que se estaban besando.
BA-THUMP! BA-THUMP! BA-THUMP! "Mi pecho...duele...duele...mucho..."
—Te amo Kyouya — dijo feliz la peli-celeste mientras abrazaba al ojiazul.
—Yo también te amo…— devolvió el abrazo el peliverde
"Kyouya… en verdad,,, ¿La amas?" Ginga dio la vuelta y se fue corriendo hacía su casa, sus lagrimas no dejaban de caer, ya no soportaba, cinco meses soporto verlos como novios, ahora no podría soportar escuchar esas dos palabras…ya no aguantaba.
Al llegar a su casa corrió a abrazar a su padre.
— Hijo ¿Qué te paso?
— ¡Ya no aguanto papá! ¡Quiero irme! ¡Quiero irme de beycity! — sus lagrimas gruesas no dejaban de caer.
— Ginga…
—Por favor… ¡Déjame ir a explorar el mundo! A cualquier parte, menos aquí… me duele…me duele ver a los que más amo con alguien más….
Ryusei abrazo a su hijo con mucha fuerza
….
A la mañana siguiente Ginga estaba despidiéndose de sus amigos.
— ¡No te vallas Gingi! — decía el pequeño Yu mientras unas lagrimas se le escapaban,
— Ginga…—Madoka observaba a su amigo.
—Lo lamento Yu, pero quiero ir a ver el mundo, conocer a nuevos bladers y hacerme más fuerte.
—Ginga… ¡Ten cuidado si! — dijo su mejor amigo Kenta — Prométeme que cuando vuelvas nos enfrentaremos
—Si, lo prometo — así ambos chocaron sus puños
— No le dirás a Kyouya-san que te vas — dijo el dueño de Bull
—Le dije ayer, hoy no pudo venir, creo que esta con Hikaru — era obvio que el pelirrojo estaba mintiendo, no podía decirle a Kyouya el motivo por el cual se iba,
Cuídate mucho hijo — Ryusei abrazo a su hijo.
—Si, nos veremos pronto padre — correspondió al abrazo. Así nuestro pelirrojo subió al barco que lo llevaría lejos de Beycity, — ¡Nos vemos chicos! ¡Cuídense!
Así el barco zarpo y se fue, Ginga no tenía un rumbo fijo, solo dejo que el barco lo llevara hacía cualquier lugar.
Al bajar del barco llego a un pueblito muy tranquilo, recorrió todo el pueblo, veía a niños pequeños jugar beyblade, el los veía y sonreía, se sentía más tranquilo. Ginga camino más adentro del pueblo, veía curioso las manualidades, la comida, todo se veía muy lindo.
—Oye ese es…
—Si, no hay duda —dijeron dos voces ocultas.
—Este lugar es muy bello — dijo nuestro ojimiel.
— ¡Hagane Ginga! — nuestro pelirrojo escucho como gritaban su nombre — ¡En verdad eres tu! — en ese instante brincaron dos individuos, un chico y una chica — ¡LUCHEMOS! — gritaron al unísono mientras sacaban sus beys.
— Interesante, ¡Vengan! — Ginga nunca se retractaría en una pelea, así que saco su lanzador y a su compañero Pegasus.
—Tres…dos…uno… ¡GO SHOOT!
¡Aquí termina el cap de hoy! ¿Les gusto? ¡Dejen sus reviews por favor!
KANDA: Hasta que actualizo
LAVI: ´¿Qué pasara? ¿Cómo reaccionara Kyouya? ¿Quiénes eran esos dos tipos?
KILLUA: ¡Descubranlo en el próximo capitulo!
TODOS: Arrivederci!
