Bueno, aquí va el capítulo II, espero que les guste y comenten.

Disclaimer: Los personajes de Rumiko no me pertenecen, pero la historia sí.

Un Reto muy Accidentado

Por Monikawaii

Capítulo II

-¡Por supuesto que no, como se atreven a hacer algo así!- protestó Akane

-Ja, Shampoo saber que Akane decir eso-

-¡Y qué si soy predecible¡No acepto! Ranma no es ningún juguete para estar tratándolo de esa manera, además yo no quiero pelear por él-

-¿Sabes una cosa? Akane no tener que hacerlo por airen, pero yo saber que tu querer luchar con Shampoo desde hace tiempo, yo retarte-

La pelizaul solo le dio una mirada molesta, como iba a poder negarse a su reto, no, no podía.

-Mira Akane, además tendrás otras ventajas- interrumpió Ukyo.

-Voy a pensarlo. Pero que les conste que si acepto, no será por él, sino para vencerte a ti Shampoo-

-Me parecer bien, si aceptar reto, no poder dar marcha atrás- rió. Así Shampoo podrá deshacerse de ti. Pensó.

...

Toda la familia compartía la cena, el chico de la trenza notó a su prometida algo preocupada, no había comido mucho, y soltaba uno que otro suspiro, pero no quiso decir nada temiendo la reacción de su familia.

-Oye Ranma-

Toda la familia se puso en estado de alerta.

-¿Que sucede?-

-Quisiera hablar contigo-

Y como siempre, antes de que el chico pudiera contestar sus padres ya estaban encima de ellos.

-No temas mi pequeña, dile lo que sientes, no te avergüences, has de cuenta que no estamos aquí- dijo Soun tomándola del hombro y acercándola a su prometido.

-Si hijo, escúchala como un hombre, y también dile lo que sientes- y Genma lo acercaba a ella de igual manera.

-Oh que contenta estoy, mi hijo es tan varonil- sonrió Nodoka.

-¡Ya basta!, y quien dijo que yo quería hablarle sobre eso, además ni que estuviera loca para sentir algo por él-

Ese comentario ofendió al chico de sobremanera, así que respondió solo como él sabía hacer.

-¡Pues yo tampoco, ni siquiera me gusta esa marimacho violenta!- y el mazazo de siempre cayó sobre su cabeza.

-¡Idiota!- y se retiró muy molesta, aún cuando fue ella la que comenzó.

-¡Buaaaaaaahhhhhhhhhh!¡por queeeeeeeeeeeeeeé, qué paso las cosas iban tan bien!- Soun lloraba a lágrima viva.

-Ay papá, obviamente irían bien si no hubieras intervenido- refirió Nabiki con su usual tranquilidad.

...

Akane se sentía un poco culpable por lo de la cena, de todas maneras ella había comenzado a insultarlo, aunque él correspondió de la misma forma. ¿Por qué las cosas tenían que ser tan difíciles para ellos?, ¿por qué él no se quedó callado?, al final siempre terminaba insultándola.

No podía dormir, así que fue por un vaso de leche.

Mientras bajaba las escaleras, sintió un ruido proveniente del dojo. Debe ser Ranma, pensó, y se dirigió allí.

El muchacho entrenaba unas katas complicadas, que recién había aprendido, siempre se preocupaba por ser el mejor, lucía cada vez más fuerte y ágil. Ella lo miraba embelesada, hasta que él se dio cuenta de su presencia.

-¿Qué pasa Akane?- como siempre el enojo quedó atrás -¿por qué me miras de esa manera? ¿Te gusta como entreno?- se burló viendo como su prometida se ponía muy nerviosa - ¿o acaso te gusto yo?- rió.

-¡Oye que te pasa, presumido!- y volteó su rostro para que no pudiera ver su sonrojo.

-Entonces que quieres, interrumpes mi entrenamiento-

-Ja, sólo a ti se te ocurre entrenar a estas horas-

-¡Y eso qué! Si no tienes nada que decirme mejor vete-

-Pues sí, tenía algo importante que decirte, pero como no quieres oírlo, me voy- dio un par de pasos hacia la puerta.

-Espera- le ganaba la curiosidad.

Se quedaron un rato sentados sin decir nada, uno al lado del otro.

-Oye… Ranma- su voz sonaba algo insegura. Ella tenía miedo de su reacción, tal vez pensaría que ella estaba muy enamorada y por eso lo hacía, o de repente que no lo respetaba en lo absoluto; que era como ellas, que tomaban las decisiones por él, quiso desistir de decirle, pero lo mejor era consultarle, pues el también estaba metido en el problema.

-¡Queeeeeeeeeeeé!- la mano de Akane fue directo a su boca.

-Cállate, acaso quieres despertar a toda la familia estúpido-

-¡Cómo quieres que me tranquilice, qué les pasa, cómo se atreven a decidir por mi!-

-Yo sé eso idiota-

-¡¿Tú también aceptaste Akane? Dime y…

-Claro que no, no todavía. Primero quería consultarte a ti-

Ya era lo último que iba a aguantar de esas chicas, como se atrevían a coordinar un duelo sin siquiera él estar enterado, estaba más que molesto. ¿Y Akane estaba de acuerdo? La voz de la chica interrumpió sus pensamientos.

-Yo…quisiera luchar. Pero no por ti- aclaró –yo quiero tener un duelo con Shampoo.

¿Cómo?, estaba furioso por lo anterior, pero esto lo desconcertó completamente. ¿Qué pasaba con ella?, por supuesto que no la iba a dejar luchar contra ese trío, primero tendría que pasar sobre su cadáver.

-¡Claro que no! ¡No acepto!¡No lucharás con ellas, lo prohíbo!- espetó

-¡Qué te pasa! ¡Por si acaso no te estoy pidiendo permiso, estaba pidiendo tu opinión porque tienes "algo" que ver con esto, pero no puedes decidir si yo quiero luchar o no! ¡Además a ti que te importa, tendrás tus ventajas secundarias por esto. ¿Acaso no quieres que esas locas te dejen en paz?

-¡No lo digo por eso!, ¡por supuesto que quiero que me dejen de acosar!-

-¡Entonces por qué reaccionas así!-

-¡Porque eres una niña torpe!, ¡¿crees que con tus habilidades podrás con ellas?, te harán polvo! ¡Dije que no y punto!-

¿Cómo se atrevía a decirle eso?, él pensaba que era torpe y débil. Y depronto comprendió. Él lo hacía por ella, se molestó por ella. De alguna forma él era su protector, siempre lo había sido. Pero no podía depender de Ranma toda la vida, ¿o si? ¿Qué pasaría si él se va para buscar su cura o lo que sea y ella se queda sola? No podía permitir que suceda lo mismo cuando se quedó esperándolo cuando se fue a China. Su mente estaba más que clara, necesitaba ser más fuerte . Contraatacó.

-¡Y qué pasará cuando no estés! ¡Yo quiero aprender a defenderme sola!-

El muchacho estaba furioso. ¿Y si la hieren?, no iba a soportarlo una vez más, fue suficiente con lo que pasó en Jusenkyo. Obviamente ellas no tratarían de matarla, pero con lo torpe que era, seguro la dañarían, especialmente Shampoo. Sabía que era una rival de cuidado, siempre andaba aprendiendo nuevas técnicas, había entrenado en su aldea desde muy pequeña, incluso tenía como mentor a Cologne. Y quién sabe qué podía hacer para conseguir sus objetivos. Además, como Akane podía pensar que él no estaría con ella, siempre había sido su guardián. Eso lo enojó mucho más aún.

-¡Niña boba! ¡Yo siempre voy a estar contigo, que no lo entiendes!- escupió las palabras con cólera y coraje, no lo pensó, sólo lo gritó. Se quedó callado esperando la respuesta, vio en ella una mirada que no supo interpretar, lo miraba entre sorprendida y ¿feliz? Y se sonrojó furiosamente, Akane seguía sin decir nada, ahora como iba a arreglarlo. Antes de que pudiera pensar en algo más, ella había tomado su mano dulcemente.

-Ranma… gracias pero… esta vez quiero pelear, por mi, por mi orgullo de mujer. Quiero dejar mi honor en alto y el del dojo Tendo también.

El chico de la trenza quiso reprocharle algo, pero ella no se lo permitió.

-Déjame hablar- dijo segura. -Sé que soy capaz, más de lo que tú te puedes imaginar. Verás, antes de que llegaras, yo era la más fuerte aquí, nadie podía vencerme, quiero recuperar esa fortaleza, sé que puedo. Entrenaré duro y las venceré, y… lo haré por ti también, para poder llevar este dojo junto a ti.

Su mente entró en una contradicción. Por un lado no quería que luchara contra ellas, pero por otro lado, no podía negarse, menos si ella se lo decía así. ¿Llevar el dojo juntos? ¿Acaso Akane quería estar con él? Y de repente sintió empatía, él también, casi siempre luchaba por su honor de hombre y artista marcial.

-No me dejaré hacer daño, te lo prometo Ranma-

-No puedo dejarte hacer esto sola- dijo esto con duda

La peliazul tocó su mejilla y le replicó -Todo estará bien-

Eso fue lo último, ya no podía negarse más, se rindió ante ella. Retiró con delicadeza la mano de Akane y respondió.

-Con una condición. Yo estaré en la batalla contigo y si veo que estás perdiendo o estás muy herida, interferiré y no harás nada más.

-Si- no le contradijo más, sabía que no daría su brazo a torcer, además, con lo que había logrado era suficiente.

-Y una cosa más, gane quien gane, a quien yo escoja será mi decisión y no podrán hacer nada contra ello- esa frase iba más para esas tres.

-Está bien- y sonrió

...

Aunque Ranma no estaba muy convencido, ya no había marcha atrás.

-Acepto el reto Shampoo- expresó Akane

Y Shampoo le brindó una sonrisa satisfactoria.

Continuará...

Bueno, mis agradecimientos a 97pupi, rubysaotome y por comentar mi fic.

Nos vemos en el siguiente capítulo.