Y plaf, cómo olvidarme de esta pequeña producción, más que todo porque después de Friendship Games se han puesto de moda los fics de Equestria Girls, de FlashxTwilight, SunsetxTwilight, etc, etc. Cómo siempre digo, Equestria Girls es cómo esa frutilla que se pone en los pasteles; abre muchas posibilidades para los autores de fics, pero mejor dejo de parlotear, disfruten el capítulo.


Ocho de la mañana, Sunset Shimmer apenas podía mantenerse de pie, incluso después de haberse dado una ducha con agua fría, el sueño continuaba dando una batalla recia contra su voluntad; se había quedado toda la noche despierta, las primeras horas de la madrugada las pasó pensando en lo qué iría a hacer, obviamente sus amigas ya sabían de la visita de la adolescente de piel morada, así como de la razón por la cuál vendría a su mundo, ciertamente, ellas también estaban conmocionadas por la noticia, pero no por la misma razón que la de cabellos rojo y amarillo, definitivamente no. Allí, frente a la estatua – portal, esperaba pacientemente el mensaje de la princesa, se había permitido el lujo de citar a sus amigas media hora más tarde; no sabía exactamente por qué lo había hecho, era evidente que no podría mover sus fichas cuando ya estaba en jaque mate; mas, el simple hecho de que estuviese sentada, esperando pacientemente la llegada de Twilight no mostraba lo contrario, el resto ya no importaba.

La vibración del diario que llevaba entre sus brazos le quitó el sueño, los pensamientos, incluso la incomodidad de sentarse sobre sus piernas desapareció, se esfumó en un santiamén; con desesperación abrió el diario para encontrar las palabras "Atravesaré el portal dentro de diez segundos".

Diez, nueve, ocho… La cabeza de la pelifuego regresaba a sus reflexiones, trabajando a cien por segundo primeramente se ponía a considerar las posibilidades de forma rápida, se reducían a tres: saludarla y llevar la conversación en media hora a una declaración de sus sentimientos tan celosamente guardados; dejar que las cosas pasaran de forma normal, es decir, manteniendo una charla para ponerse al tanto de Equestria y temas similares, sin decir nada de lo que realmente quería decir; hacer lo primero pero de forma impetuosa, sin mediación, sin ningún pretexto.

Siete, seis, cinco… Por cada segundo, la adolescente tomaba un posicionamiento diferente, cual político con ansias de poder, primeramente buscaba el objetivo principal: declarar sus sentimientos y de ser necesario, hacerlo de la forma más efusiva posible, abrigando la esperanza por la pequeñísima posibilidad de cambiar su situación a los ojos de Twilight, de alguna manera, hacer posible que ella liberase algún sentimiento oculto similar al de ella, sí, entonces quizás se podría dar…

Cuatro, tres, dos… Cómo gamer luego de jugar, la realidad le dio un golpe duro, pues esta era la siguiente: Twilight estaba enamorada de un corcel, Flash Sentry, en el mejor de los casos Twilight se desencantaba y quedaba libre; aún así, su elección se iría siempre por el sexo contrario. Tan curioso estado circundaba a la extraña situación de Sunset Shimmer, pues al ser una yegua al igual que Twilight, nada podría hacer para evitar que algún otro corcel la enamorara.

¿Qué tenía de malo que una yegua sintiese lo que ella sentía por Twilight? En Equestria: absolutamente nada, era normal observar relaciones de esa índole, mas en el mundo humano, incluso con aquella mentalidad libre que tanto proclamaban, tal relación entre dos muchachas siempre estaba vista de forma rara, dependiendo de la perspectiva.

Y lo peor de todo ello, si lo decía, era más que seguro que Twilight se apartaría, de la mejor de las formas posibles claro, pero se apartaría finalmente, debatiéndose contra aquellos argumentos, sus esperanzas se veían borradas, la mentalidad de una poni como Sunset Shimmer era realista, las fantasías como las que su mente trataba de columbrar, eran siempre reducidas a nada, pues nada podía cambiar una realidad tan innegable y tan… cruel. Era cierto, por más que quisiera, no podría controlar el rumbo de las cosas, no podía cambiar los gustos de Twilight de forma tan grande, no podía borrar el amor que al parecer le tenía a Flash Sentry, no podía mucho menos evitar una boda entre ambos.

Uno… cero. Mandando al demonio todos sus razonamientos dispersos, la adolescente se levantó de su asiento en la cara izquierda de la estatua, con todas sus fuerzas se acercó a la adolescente que pasó por el mismo, extendió entonces sus brazos y atrapó a la doncella con todas sus fuerzas, aquella desesperación terminaba ahogándola finalmente con las acciones imprudentes, irracionales, mostrando finalmente aquello que los ponis tenían claro pero los humanos no tanto… era un animal racional, tenía miedo, tenía emociones que no podía controlar todo el tiempo, rompía sus razonamientos más secos y los complementaba cuando las situaciones lo dictaban, más en ese momento, dicha parte animal ganó, dictando a su razón a subordinarse.

El cuero de la chaqueta de la adolescente hacía ruido por su mutuo roce, cerrando los ojos y con una sonrisa similar al de una niña, Sunset Shimmer tomaba desprevenida a una Twilight que quedaba inmovilizada. A espaldas de la princesa, la de ojos turquesa no pensaba todavía en hacer algo más que disfrutar de aquel contacto; su ausencia era la misma incertidumbre, aquella soledad de diferente índole no podía ser llenada con sus amigas, no podía ser llenada por nadie salvo Twilight Sparkle. Con cuidado, la pelifuego respiró el embriagante aroma de la todavía aturdida princesa de la amistad.

- Emmm… También me alegro de verte. – Soltó de repente la aprisionada adolescente sin saber exactamente cómo decirlo.

Los cabellos de ambas se entre cruzaban, el lila, el violeta, el púrpura; el rojo carmesí, el amarillo al que poco le faltaba para ser dorado, se entrelazaban iluminados por los rayos del sol apenas nacido…

- Te extrañe mucho Twilight. – Exclamó la pelifuego poco antes de soltarla, dejándola escapar y sintiendo la ausencia de su cuerpo.

Debido al fuerte apretón que Sunset Shimmer le había impreso, Twilight tomó algo de aire para recuperar el perdido, su reacción inmediata fue un susto, obviamente; pero pasado un tiempo, pudo reconocer las manos de quien la había abrazado, ella también se alegraba de poder ver a su amiga de tanto tiempo; la pelifuego era pues una de las amigas reformadas que poseía, pero había en ella algo particular, algo particular, era el hecho de que ella realmente volvía a iniciar su vida de cero, pero lo hacía en un mundo distinto, eso era de gran relevancia, aunque su importancia no se vería hasta dentro de unos cuantos años, cuando regresase a Equestria.

El contacto que habían mantenido era sorprendente, ambas tenían varios puntos comunes en sus vidas, aparte de ser ponis claro; sus estudios en la academia para unicornios superdotados, el posterior estudio con la princesa Celestia y finalmente el hecho de que ambas compartían las mismas amigas, en dos mundos distintos. Pero… al mismo tiempo, eran tan diferentes que muchas de las páginas que habían escrito juntas tenían diálogos con disputas en torno a diferentes asuntos, desde el empleo de la magia, hasta las percepciones de las princesas.

Sunset Shimmer observó la expresión de la bella muchacha, su aspecto no había cambiado para nada, los mejores años definitivamente, podía jurar que hasta sus facciones habían cambiado, pero podía ser una mera ilusión que le jugaban sus emociones.

- También te extrañé Sunsy, pero ¿Dónde están nuestras amigas?

- No lo vas a creer, les di mal la hora de llegada. – La sonrisa fingida de Sunset Shimmer ocultaba sus verdaderas intenciones, por muy pocas o nulas acciones que estas pudieran guardar en el fondo.

- Vaya… bueno, me gustaría hablar contigo acerca de algo que me mantuvo pensativa estos últimos días.

- Adelante. – Si algo podía hacer Sunset Shimmer era llegar al nivel de Twilight en conocimientos de la magia, a veces hasta la superaba.

- Bien, pero prométeme que no te enfadarás.

Levantando la ceja, la pelifuego asintió con la cabeza.

- Okey, pero si es de muchachos, créeme que no se mucho.

Después de soltar una risita, Twilight sacó una pequeña bolsa que traía en uno de los bolsillos de su falda. Dentro había una pequeña semilla.

- ¿Qué es eso?

- Es una de las semillas de tu examen de crecimiento, ¿Lo recuerdas?

Sunset Shimmer no sabía exactamente de dónde la prometida había sacado dichas semillas, se supone que aquel examen fue el último que dio dentro de la academia para unicornios super dotados

- Nunca te has preguntado si Celestia quería hacerte princesa.

La adolescente de ojos turquesa volteó hacia cualquier lugar, deseaba olvidar todo aquello. Todavía tenía sentimientos ocultos respecto a sus últimos días en Equestria y ciertamente todavía no lograba concretar alguna solución para los tormentosos momentos, pues estos liberaban una serie de pensamientos no muy diferentes a las de la Sunset Shimmer que deseaba dejar de ser, le costaba bastante enfocar su pasado con otros ojos que no fuesen vergüenza; mas si Twilight deseaba saberlo, no podía negarse, aunque con ello se condenaba a aquellos obscuros y escabrosos pensamientos.

- Sí, lo sospeché desde que supe del hechizo que convierte a un poni en alicornio… pero es el pasado Twilight, estoy segura que contigo tienen más que suficiente.

Una expresión de tristeza por parte de Sunset Shimmer fue suficiente para que Twilight se emocionase; sus delicadas manos sujetaron las de la pelifuego que no opuso resistencia alguna para ser movidos con ternura hacia la bolsa de, recibió una de las semillas y Twilight logró mover su mano para que cerrase con su puño para sostenerla.

- Celestia me ha dicho que todos sus estudiantes fueron como semillas y los hizo crecer siempre rectos, firmes; pero tú fuiste la única que… perdió el camino.

Los ojos de Sunset Shimmer enfocaron el rostro de Twilight, tratando de no mostrar la reacción que tenía, poco podía hacer, recordar aquello es más, que la persona que más quería se lo dijera era frustrante. Pero esta volvió a tomar su mano poco antes de que su ira creciera.

- Yo sé lo fácil que es equivocarse cuando estás sola Sunset, yo estuve a punto de cometer el peor error al no querer ir a Ponyville. Allí conocí a mis amigas… y pues, ellas lo son…

- Todo para ti, no hay algo que no estuvieses dispuesta a hacer por ellas; porque cuando ellas no están sientes que tu vida no vale nada… - Completó la frase la pelifuego mientras entrecerraba los ojos, mirando al piso.

- Exacto…

- Twilight yo… te amo. – Soltó de repente la adolescente mientras sujetaba las manos de la princesa de la amistad. Logrando que esta finalmente guardara silencio, pero al darse cuenta de lo que había dicho, tuvo que pensar hábilmente para salir de la situación.

- Así como amo a todas mis amigas, sé lo que eso implica; pero necesito saber un par de cosas antes de arriesgarme a continuar con mis estudios.

Sunset Shimmer desde luego tenía una asombrosa capacidad para resolver y comprender diferentes problemas, pero al mismo tiempo, también complicaba las cosas, sus motivos para no volver a Equestria serían guardados, no deseaba tratar aquellos puntos, mucho menos deseaba regresar, al menos hasta que el colegio finalizara, sus amigas eran todo para ella y no se separaría de ellas. Egoísta sí, pero no veía el problema con ello, sobretodo porque ya no le quedaba nada más.

- Después del baile de otoño, pensé muchas veces en volver a Equestria, pero necesito tiempo para pensar las cosas – Desde luego, no tenía caso volver a Equestria, recriminaba su cabeza, no si ella ya estaba casada, aquel simple hecho quitaba todo sentido a la posibilidad.

- Entiendo. – Twilight observaba desilusionada a la pelifuego que no le quitaba los ojos de encima.

No pasó mucho tiempo para que Pinkie Pie y Rainbow Dash se acercaran, la de cabellos multicolor se frotaba los ojos por el sueño que todavía luchaba contra ella, caso contrario era la de cabello alocado que ya estaba dando saltos de alegría al ver a la Twilight que las había ayudado en numerosas ocasiones a salvarse y salvar el mundo de los enemigos menos sospechados de la humanidad.

Aquellas iris moradas eran tan preciosas, podían abrigar a la adolescente del frio que sentía desde hacía meses cuando sus amigas la dejaban sola; de hecho, la desolación que provocaba la soledad en la de ojos turquesa era inexplicablemente devastadora, desde que Twilight le mostró aquella nueva perspectiva, aquella magia de la amistad que definitivamente era más que mera magia, podía sentir que algo importante le faltaba cuando sus amigas no estaban cerca.

- Allá no me necesitan Twilight – aclaró la pelifuego al ver cierta decepción en los ojos de Twilight – además… creo que las cosas están bien por ahora – sí claro, se decía a sí misma.

Sin respuesta por parte de la adolescente de piel morada, la de ojos turquesas se frotó el brazo y bajó la mirada cuando sus amigas llegaron para abrazar y recibir a la futura esposa. Al poco tiempo de saludarla entre risas y expresiones llenas de emoción de Pinkie Pie, se aparecieron Rarity, Fluttershy y Applejack. Ignorando por completo el recibimiento de Twilight, las primeras felicitaciones, preguntas incómodas y demás actos comunes dentro de una reunión de aquellas características; Sunset Shimmer se la pasó observando los movimientos de sus cinco amigas y aquella unicornio, entre más tiempo pasaba allí, sus pensamientos se hacían cada vez más inestables, tan contrarios, tan poco congruentes con la realidad que en de un momento al otro, se acercó al grupo para fingir una sonrisa.

- Creo que ya es tiempo de celebrar, ¿A qué lugar quieren ir primero? – Cuestionó Sunset con cierta intranquilidad en su voz.

- Yo estaba pensando en ir al centro comercial a ver una película de terror. – Señaló Rainbow Dash.

- No fui mucho tiempo a la zona de videojuegos del centro comercial. – Constató Pinkie con unos saltitos de alegría al esperar la afirmación del resto de sus amigas.

- Applejack y yo hemos querido ir a las cataratas de Winsome Falls desde hace semanas. – Informó Rarity.

- A mí me parecería bien cualquiera de las opciones. – Aclaró Fluttershy con timidez.

Una diferencia entre Twilight y Sunset Shimmer, de la cual ambas estaban conscientes, era que ambas abordaban las planificaciones de forma diferente, Twilight lo hacía de forma estricta y al pie de la letra, planificando hasta el último segundo y posibles contingencias; Sunset en cambio, solamente planificaba lo esencial, cómo se llegaría hasta allí y que se haría cada segundo era cuestión secundaria. Entendiendo esto, la de piel siena suave tomó la decisión en sus manos.

- Bueno, Winsome Falls está muy lejos y podemos ir al cine y jugar videojuegos y si nos alcanza el tiempo, veremos qué pasa, ¿les parece?

Las seis afirmaron con la cabeza, no había mucho que discutir en aquella cuestión, después de todo, lo que fueran a realizar, siempre y cuando estuvieran todas presentes, sería un momento muy grato para recordar.

Las máquinas de juegos del centro tenían un gran potencial para cualquier cliente, siempre y cuando encontrase el juego ideal, Rarity y Pinkie pie solían jugar un videojuego de baile, en el cual poseían el puntaje más alto, Fluttershy y Rainbow Dash por su parte preferían los juegos de carreras, en especial uno que había tomado varias ideas de Mario Kart y Twisted Metal, desde luego, no fue hasta que apareció el Sr. Fuzzles que la muchacha tímida comenzó a jugar y con el tiempo, pasó a vencer a Rainbow Dash con el especial del conejo conductor que poseía un lanzallamas al frente de su auto. Por su parte, Applejack podía jugar casi cualquier videojuego a la tercer a o cuarta partida; así que siempre probaba algo nuevo, Sunset y Twilight se hallaban en el centro, donde aparecía una pantalla HD gigante, donde el juego consistía en eliminar a unos extraterrestres que habían convertido a la mitad del mundo en zombies y sus máquinas dominaban el cielo, un par de muchachas estaban en las cabinas de pilotos, brindando apoyo a las tropas de tierra contra los zombies y los alienígenas…

- Vamos Twilight, solamente estás caminando en círculos. – señalaba Sunset Shimmer con una sonrisa en su rostro.

- Lo siento, en Equestria las pocas máquinas de videojuegos que hay son un más simples – NA: Los indicios de máquinas de videojuegos aparecen en el comic 5 micro series y existe un lugar donde aparecen, pero olvidé si era en los cómics o era en las serie.

De las miles de actividades que podía hacer juntas o al menos separadas por un tiempo no superior a media hora era jugar con las máquinas, a veces podían sacar algún pendiente de fantasía, eran incontables las veces que Rainbow logró cambiar sus boletos por bolígrafos, calculadoras, e incluso marcadores laser para el colegio, no obstante, el resto solamente iba para divertirse.

- Sunset, me arden los ojos. – Se quejó Twilight, manteniendo el control con forma de arma que servía para apuntar el arma que tenía su avatar dentro del juego.

- Al principio es así, trata de recordar parpadear. – Advirtió la pelifuego mientras mantenía lejos a un grupo de Sliters lejos del alcance de Twilight, vaciando su cargador.

Una luz roja se prendió en la pared.

- ¿Qué significa eso? – Cuestionó Twilight con sorpresa.

- Que llegamos al jefe del nivel, es una cosa gigante y con tentáculos, así que mejor acércate a mí.

- De acuerdo.

Los videojuegos nunca fueron el fuerte de la princesa alicornio, aunque tenían su atractivo, no comprendía bien lo qué tenía que hacer, aunque el concepto era demasiado simple: disparar, esquivar, sobrevivir. No comprendía bien la gracia del mismo. La pelifuego al instante notó aquel desdén que la muchacha tenía, ciertamente tampoco era su actividad favorita, pero al menos su Twilight no trataba de revelar el patrón bajo el cual se movían sus enemigos.

- Mejor vamos con nuestras amigas. – Señaló Sunset mientras dejaba el control en su lugar y se quitaba unas cuantas piezas para captar sus movimientos en el cuerpo. Imitando los pasos, Twilight también se liberó del conjunto extraño de aditamentos que hacían sus movimientos sobre aquella plataforma, movimientos dentro del juego.

No era difícil entender a Twilight, al menos no de momento, Sunset no podía evitar observarla como algo más que una amiga, una muy buena amiga; no, ella era radiante cuando Twilight estaba presente, reía más de lo habitual, cualquier tontería era motivo de su preocupación o de su risa, cualquier comentario era analizado y tratado cuidadosamente, así como también podía ser demasiado espontanea con ella.

- Hey, ¿Dónde está la Twilight de este mundo?

- Le pedí que no viniera con nosotras, es que no sé qué podría pasar si las ven a ustedes dos.

- Buen punto. – Respondió la de piel morada mientras sentía como la actitud de Sunset parecía estar cambiada.

- ¿Dime te pasa algo? Has estado rara desde que llegué. – Una pregunta que iba directo al grano como aquel difícilmente podría entenderse para dar una respuesta.

- No es nada, es solo que llevamos una investigación con la Twilight de este mundo y nos quedamos hasta las tres de la noche en su casa.

- Ya veo, le hablaste de Star Swirl o de algunos de los unicornios más destacados de la historia de la magia.

- A ella le fascina que le cuente todo eso, pero estudie historia de la magia hace como siete o nueve años atrás, no recuerdo todo al pie de la letra Twili. – Comunicó Sunset con haciendo el ademán de golpearse la cabeza para tratar de sacar algo.

Mentir era una de las cosas que también había aprendido en sus años dentro de la academia para unicornios superdotados, aunque había cambiado un montón desde ese entonces, las circunstancias le impedían poder comunicar sus sentimientos. Quizás la mayor parte del tiempo lo hacía, pero con ella no podía, las razones habían sido repasadas una y otra vez, no debía hacerlo nuevamente.

- ¿Alguna vez te has preguntado cómo serían las cosas si nuestros caminos no se hubieran cruzado? – Cuestionó Sunset, si bien no poseía una estrategia para sacar a flote una conversación que quería sostener, tenía cierto presentimiento de cómo llegar.

- Honestamente no. – Respondió Twilight mientras se llevaba una mano a su barbilla, Sunset Shimmer podía ser una amiga muy interesante cuando quería serlo.

- Bueno, sé que ahora no estaría con esta sensación de felicidad, con unas buenas amigas y bueno, ya sabes, feliz… pero nada de esto sería realidad sin ti Twilight. – El pasillo por el cual se encaminaban a la sección donde se hallaban los juegos de automóviles pasaba por una sección obscura, donde se hallaban los juegos averiados y donde casualmente se había roto un tubo fluorescente que no se cambió en una semana. Aprovechando aquella obscuridad, Sunset finalmente tomó el valor para decir lo que quería decir. – Y yo… le diste un vuelco completo a mi vida…

- Oh vamos Sunset, tú fuiste la que decidió cambiar, yo solamente te mostré que había otro camino. – Respondió Twilight que se vio detenida en seco por la mano de la adolescente de piel siena.

Sin pensarlo más, y en vista de que no tenía el valor para decir aquellas palabras, la mente de Sunset Shimmer dio un vuelco de estrategia, calculando milimétricamente lo que realizaría, en tan solo cuestión de unos pocos segundos, acercó su rostro al de Twilight, juntando sus labios con los de su interlocutora, sin pensar nada más, sintiendo el roma de la adolescente y sintiendo el contacto con toda la intensidad que podía.


¿Y bien? Espero que les haya gustado a los pocos lectores de este escrito, este es el primer fic yuri – y creo que el último – que hago, así que debo pensar y repensarlo bien, esa es la razón por la que me tardé tanto, tuve que rehacer, quitar, editar varias ideas. Después de todo, Equestria Girls abre una posibilidad entretenida de trabajar y que lo haré en el próximo capítulo. Nos leemos pronto, bueno, no tan pronto. Comentarios, críticas y demás son bien recibidos.