-No… no… ¡Nooo! ¡Rumble Nooo! –Grito Thunderlane mirando tal explosión.
-No puede ser… Derpy tenía razón. –La vista del Doctor se centró en Derpy, la cual estaba en Shock al ver el tren colapsar. –Zecora, ¿Qué significa lo que acabas de decir?
-Que hemos hecho, esto no debió pasar. Pues el destino evadimos, la muerte nos encontrará. –Repitió Zecora sus palabras.
-¿Déjate de estupideces y ve al grano maldita cebra! –Grito Thundelane con sus ojos vidriosos.
-Lo que quiero decir furiosos pegaso, es que no hay salvación ni siquiera en tu regazo. La muerte no disfruta las burlas de más, pues el hacerlo provocará el tenerla detrás. –Continuo Zecora con sus extrañas rimas, solo conseguía el poner a Thunderlane de malas.
-Zecora, ¿quieres decir que evadimos a la muerte? –Pregunto el Doctor.
-Así es señor del tiempo. –
-Esto es malo. La historia implicaba el que nosotros muriéramos, pero hemos evadido la muerte… -pensaba el doctor en voz alta. -¿¡Derpy, quien fue el primero en morir en la visión!?
-Bue…bueno, fueron varios quienes murieron… -Contestó Derpy.
-De los que están aquí, ¡dime quien murió primero!
-Pu…pues… era… era… Zecora… -Al escuchar lo que dijo la pegaso bizca, todos centraron su mirada a la cebra. Zecora había quedad inexpresiva, pues sabía lo que iba a pasar.
-¡No puede ser, esto no puede ser posible! Zecora, el futuro no está escrito en piedra, podemos evitarlo. –Intento el Doctor calmar a Zecora.
-Es inútil, la muerte por mi vendrá. Pues si la evado, de otra forma me atrapará. Esto no es cosa del tiempo señor TimeLord, pues la muerte cumplirá con su labor.
-Zecora, podemos evitarlo, si lo hacemos, podemos salvarnos todos. –Continúo el Doctor.
-Esto es una estupidez. yo me iré de aquí, he perdido un hermano y él está aquí no me lo devolverá. –Dijo furioso el pegaso negro. –Cloudshaser… no pude decírtelo a tiempo… -Thunderlane se fue de aquella estación, dejando a los demás. Big Mac no pudo más en soportar sus lágrimas al igual que Spike, Vinyl también había perdido a su mejor amiga, por lo que todos se fueron al igual que Berry, Cherry lee, Rose y hasta Pinkamena, la cual su melena había cambiado drásticamente. Solo quedaron el Doctor, Derpy Carrot y Zecora en aquel lugar, Derpy tuvo el aliento para decir una frase.
-Es nuestro destino final…
My Little Pony Frienship Is Magic.
El Destino Final De Un Pony.
By: Niizuma Brony.
Capítulo 2: La muerte toma su primera carta.
Era el amanecer de un nuevo día, un amanecer diferente al del día anterior, pues los hermosos rayos del sol habían desaparecido bajo una triste tormenta. Bajo tal tormenta se encontraba un número grande de ponis, ponis que llevaban consigo vestimenta negra al igual que rosas, rosas que estaban dirigidas a fotos de ponis los cuales habían perdido la vida en aquel tren, el tren que tenía destino a Canterlot el 15/16/2013. Entre tales fotos se encontraba la hermana del gran Big Macintosh, la honesta Applejack, igual que las otras cuatro ponis, Pinkie Pie dejo sus rosas a los cuadros de sus amigas después de derramar unas lágrimas en la tierra. Flitter y Cloudshaser se encontraban también allí, al igual que el pequeño Rumble. Thunderlane no llevaba consigo vestimenta, pues las gotas de lluvia no lo molestaban tanto como el dolor que sentía. Derpy y el Doctor decidieron acompañar a los demás en su dolor, por lo que fueron vistos por Thundelane. El pegaso negro solo pudo mirar a Derpy a los ojos, solo siguió su camino. Pero tuvo el valor de dirigirle unas palabras a la pegaso que había visualizado el futuro.
-Yo la amaba… iba a decírselo en Cantelot…
Derpy no podía dejar de sentirse tan culpable, pues su premonición pudo haberlos salvados a todos. El Doctor tomo a la pegaso con sus cascos y la abrazo como nunca antes. La lágrimas de la pegaso recorrían el lomo del TimeLord, en las cuales se podían sentir todo el pesar de Derpy.
-si yo… si yo los hubiera advertido, no hubieran… -Dijo Derpy sin completar.
-No tuviste la culpa… -Dijo su Doctor.
Los ponis seguían llorando y colocando rosas a sus seres queridos. A Cherry lee no le quedaban lagrimas para llorar, al igual que a Berry punch y su deseo de embriagarse. Rose Luck no podía dejar de llorar en cuanto al tener una compra de sus rosas, pues le entristecía que sus flores fueran usadas para la memoria de tales ponis. Vinyl había llegado al funeral, pero esta vez sin sus enormes gafas. En sus cascos cargaba el enorme chelo de su mejor amiga Octavia, el cual fue puesto cerca de su foto. Vinyl tomo el arco y lo puso en las cuerdas del instrumento.
-Quiero un momento de su atención por favor. –Hablo la unicornio en frente de todos. –Octavia era mi amiga, era alguien que no me comprendía, tal vez no era la única. Pero aun así me brindaba su afecto y amistad… Debido a su inevitable muerte, he preparado una elegía, la cual tocaré con su propio chelo. Tal vez no sea una Chelista como ella, pero puse todo mi corazón en esta elegía, espero… y pueda resonar hasta el cielo, así ella y los demás difuntos la podrán escuchar.
La unicornio la cual no era chelista, toco tal chelo, lo cual no lo hacía tan mal. Era la elegía más triste que se podía escuchar, los ponis lloraban y sollozaban. Ellos solo querían ir a la celebración del sol, y terminaron en un destino bastante cruel. Derpy no podía soportarlo más, así que salió de ese lugar todo galope.
-¡Derpy! –Grito el Doctor al verla correr.
Derpy llego a la plaza central a acostarse en el césped debajo de un árbol, solo para poder llorar un poco más. El Doctor la había encontrado, la miro con césped en la cara y todo el cuerpo mojado por tal tormenta. Derpy necesitaba todo el consuelo posible, pero al Doctor no se le ocurría nada para hacerlo posible.
-Derpy, no llores más…
-No puedo… no puedo hacerlo… Tantas familias destrozadas, tantos ponis llenos de sueños y esperanzas, muertos. ¿Viste a Thundelane? Perdió a su hermano pequeño y a la pony que amaba, él se le iba a declarar a Cloudshaser…
-Sé que muchos murieron, pero tú no fuste la culpable. –Dijo el doctor intentando consolarla. –Yo he viajado por varios siglos y milenios por el tiempo y el espacio y aprendí que todo tiene solución.
-Si lo que dijo Zecora es verdad, tenemos que detener esto lo antes posible.
Al día siguiente…
Derpy había despertado en su cama. La pony se levantó con la melena alborotada y los ojos con bolsas y ojeras en señal de insomnio. Derpy no había podido dormir después de todo lo que pasó, muy apenas pudo cerrar los ojos, pero cuando intentaba conseguir el sueño, podía escuchar de nuevo todos esos gritos de desesperación y agonía. Derpy había mojado la cama, fue otra razón por la cual no pudo dormir, pues dejo sus frazadas en un color amarillo.
-No había mojado la cama desde el jardín de ponis. –Dijo levantándose mientras veía ese desastre.
En el momento, alguien había tocado la puerta, parecía que tenía prisa, pues sus golpes hacían doler la cabeza de la pegaso. Derpy bajó lentamente las escaleras para poder abrir la puerta. Abrió la puerta y quien la tocaba era menos que su Doctor whooves.
-¿Qué haces aquí? –pregunto Derpy.
-¿Qué no puedo visitar a mi hermosísima novia?
-Enserio, ¿porque estás aquí? –Recreó la pregunta.
-Fui con Zecora temprano y consegui un poco de información respecto a lo que va a pasar.
-¿Va a pasar? –Pregunto la pegaso.
-Eso es lo que más me asusta. –Continúo el Doctor. –Pues la cosa esta así. Resulta que nosotros debimos morir en aquel accidente, pero debido a tu visión, evitamos eso. La muerte nos perseguirá ahora, debemos estar muertos ya que no nos consiguió matar en aquel lugar.
-¿No hay alguna forma de zafarse?
-Pues Zecora dijo algo como que si salvamos a uno de nosotros, la cadena se romperá, también podemos matar a alguien y tomar su propia vida, así podremos vivir lo que le toca al que matamos o podemos romper la cadena matando a alguien quien no le toca.
-¡Yo no mataré a alguien! –Exclamo Derpy.
-Lo sé, pero podemos salvar a alguien y romper la cadena. –Continuó whooves. –Según como estábamos sentados en el tren, ese es el orden en que nos toca morir. –El Doctor saco de una alforja, una enorme papel con un diagrama de los asientos del vagón del tren, conectándolos con una línea echa con rotulador. –Mira, nosotros cambiamos lugar con Vinyl y Octavia, nos sentamos hasta atrás, eso quiere decir que nosotros somos los últimos.
-¿Quién es el primero? –Volvio a preguntar la pegaso.
-Según esto es… ¡Zecora!
Los ponis salieron de la casa y corrieron a toda velocidad al bosque everfree, empujando a todo el que se le ponía en el camino. La Tardis se veía cerca de la entrada al bosque, pues el Doctor la aparcó allí la última vez que viajo en ella. Llegaron a la pequeña cabaña y vieron por la ventana a la cebra preparando un líquido extraño y burbujeante, en una ardiente cazuela. Zecora se encontraba allí, sacando libros y colocándole cosas a dicho brebaje.
-¡Zecora, eres la primera en morir! -Grito entrando a la caballa la pegaso rubia.
-¿Enserio? –Pregunto Zecora.
-Aléjate del caldero. –dijo el Doctor.
-Oh ya veo. Quieren evitar mi muerte para así la cadena romperse, ¿o me equivoco?
-Exactamente. ¡Aléjate de esa sopa!
-Tranquilos. Se lo que la muerte puede hacer, pero deben saber que mucho cuidado debes tener. La muerte tantas cartas ocultas debe tener, pero si te cuidas, ninguna de ellas podrá ejercer. –Al caminar, Zecora dejó caer unas cuantas gotas de sopa, quedando en el suelo sin que nadie se diera cuenta.
-¿Entonces, si tienes cuidado, podemos romper la cadena? –Pregunto Derpy.
-Puede ser. Pero la muerte no es fácil de evadir, pues un montón de trucos, ella hace venir. –Zecora tomo una pequeña caja de polvo de gardenia, la cual vertió en la sopa. Volvió a colocarla en su estante, pero la caja no fue cerrada como era debido.
-Entonces, debemos sacarte de aquí lo más pronto posible y mantenerte a salvo. –Continuó el Doctor.
-Maldita puertilla. –Refunfuñó Zecora al intentar cerrar su alacena, de donde saco unas cuantas flores más para su caldero. –Señor Viajero del tiempo, aunque en aislamiento esté. Con cualquier cosa, mi muerte tendré.
En eso Derpy tuvo un presentimiento de paranoia, donde fijo su vista al suelo, donde se encontraba un pequeño charco de aquel líquido que yacía en el caldero de la cebra. Derpy dedujo que esa podría ser la razón de su muerte, tal vez un tropiezo y un golpe en el cerebelo, o algún impacto con algún objeto que le quitara la vida. Casualmente había en las duelas de su choza, unos cuantos clavos sueltos, por lo que la pegaso los martillo con sus cascos.
-¡Zecora, ten cuidado con las duelas! –Grito Derpy haciendo llamar la atención de la cebra.
-¿¡Que dices!? –En eso, la cebra dio un paso en falso, donde se resbaló con aquel charco de sopa. Zecora estaba a punto de caer boca abajo sobre unos tres clavos salidos de su duela, pero Derpy instantáneamente clavo aquellos clavos sueltos a la mayor velocidad posible. –¡Aaah! –Suspiró. –Gracias pequeñas. –En eso, la cebra se dio la vuelta, golpeándose así con la puertilla de su alacena, dejándola tumbada en el suelo, seguido, la caja de polvo de gardenia le cayó encima, cegando su vista temporalmente. –Creo que el destino ha llegado… –La cebra intento levantarse, pero al golpear su cabeza con la parte inferior de la alacena, ocasiono que toda la repisa le callera encima.
–¡Zecora! –Gritó Derpy al ver a la cebra sepultada en todo ese escombro, pero su sorpresa fue grata al ver a Zecora de pie, claro, con la cabeza herida, pero aún con vida.
–Salven a los demás, pues no hay remedio para mi final. –La cebra camino con la vista cegada por el polvo de gardenia, lo que la condujo directo al caldero. Como una simple coincidencia, la puertilla cayó sobre un clavo a medio clavar, lo que hizo que dicho clavo saliera disparado, clavándolo así en la cabeza de la cebra. Zecora no reaccionaba, por lo que callo al caldero aun hirviente.
–No puede ser… -Reaccionó el Doctor. –Ahora no se detendrá…
–Tengo que… Tengo que… -Derpy salió de la choza a todo galope.
–¡Derpy, espera! –El Doctor encontró a la pegaso, vomitando en un arbusto. La pegaso podía sentir mucho malestar y dolor a la vez, pues había vomitado y su estómago estaba completamente vacío al no desayunar. –Tranquila… Estoy aquí… tranquila… –Le colocó su casco en el lomo.
-No quiero… No quiero hacer esto… no quiero… no quiero. –Comenzó a llorar. –Solo quería ir a Canterlot… y… todo esto pasa… por favor… haz que se detenga ¡Por favor! –Derpy se ahogaba en su vómito y lágrimas, tomo a su Doctor por el cuello y lo abrazó como si no hubiera mañana. –No quiero seguir… no quiero… no quiero…
-Tranquila Derpy… Te prometo que no te dejaré sola, te lo prometo.
Se miraron a los ojos por unos segundos, después acercaron sus labios con mucha paciencia, hasta estar juntos el uno con el otro. Se habían dado un beso de consolación, a el TimeLord no le importaba en lo absoluto que la pegaso recién había vomitado, pues la amaba con sus dos corazones que poseía. Así es, el Doctor posee dos corazones, los cuales fueron hechos para amar a su querida pegaso gris de ojos divertidos y melena rubia, a su amada Derpy Hooves.
–perdona… te besé y había vomitado… Lo siento…
–No me interesa en lo absoluto, yo te amo y solo te amo. –El equino terrestre le robo el beso de nuevo a su amada, la cual cerró sus ojos maravillada por tal amor que sentía. Se sentaron en el césped del bosque y continuaron besándose, por unos minutos, olvidaron lo de la muerte y los demás.
–Por favor, duerme conmigo esta noche…
–Claro, mi Derpy…
Se levantaron, Derpy le dio un último beso a su querido Doctor y regresaron al pueblo muy juntos, radiando su amor por doquier. Dejaron el cuerpo de la cebra en aquella choza, pues la habían olvidado por la gran escena que pasaron hace unos instantes. El día parecía ser hermoso ahora, tal ve así era, o tal vez solo por el hecho de que el amor lo hacía verse así. Derpy regreso a su casa en compañía con su amado Doctor, se sentaron en la mesa y degustaron de unos Muffins recién horneados.
–Derpy… lamento que tengas que pasar por todo esto, desearía que fuese yo quien tenga esta gran responsabilidad.
–¿A qué te refieres?
–Digo que, no debes estar sola en esto, digo, yo como tu novio, debo ayudarte y este… pues…
-Shhh… -Le tapo el hocico con su casco, seguido le dio un pequeño beso en la mejilla. –Vamos a dormir…
Los ponis dejaron sus muffins en la mesa y se dirigieron a la habitación de Derpy, la habitación que aún estaba totalmente desordenada. El Doctor se sentó en la cama y admiro la ventana, no pudo evitar el decir algo estúpido en ese momento.
-Ahm… Derpy, todavía es de día. –Derpy solo pudo reír y reír respecto al comentario del Doctor.
(Advertencia. Aquí viene el Lemmon…: Trollface: )
Derpy tomo al Doctor del cuello con sus cascos, al igual que comenzó a besar su cuello, el Doctor se sonrojaba como nunca, pues era la primera vez que hacían tal cosa. El Doctor intento desviar la mirada para evitar ver su rubor, pero solo hacía verse más lindo según Derpy. La pegaso se levantó de la cama por un momento para cerrar las cortinas, evitando que entrara la luz del sol en aquel cuarto. Derpy se sentó a la derecha del Doctor en la cama, tomo sus cascos y comenzó a besar su cuello nuevamente. Derpy tomo la corbata del pony de tierra y poco a poco, comenzó a aflojarla hasta quitársela por completo. El Doctor solo estaba inexpresivo al respecto, claro, un poco ruborizado.
-Derpy…
-¿Si?
-Es la primera vez que hago esto y bueno… pues…
-También es mi primera vez... –La pegaso abrazó al Doctor y le susurro algo al oído. –Quiero hacer esto contigo…
Los dos se comenzaron a besar mutuamente, el Doctor, con sus cascos acariciaba el lomo de Derpy, lo cual la estimulaba un poco. Derpy rodeaba la boca del Doctor con su lengua, dejándolo más ruborizado. Sin separarse, se acostaron en la cama, continuaron besándose, pero el Doctor dirigió su casco directo a la parte privada de su novia,, causándole unos leves gemidos. El Doctor ardía en su propio sonrojo, pues le parecía hermoso tales sonidos que salían de su pegaso, Derpy se moría de vergüenza al respecto, pero se sentía tan bien, que deseaba mucho más.
-Te amo… -Dijo la pegaso.
El Doctor le dio un beso más a Derpy, pero este con más pasión que los de antes. Trataba de que el beso fuera más intenso de lo normal, pues era su primera vez y no quería que fuera una decepción para la pegaso. Detuvo su beso, separándose y dejando un hilo de saliva entre ellos dos. El Doctor se desplazó a los francos de Derpy, dejando su parte privada justo en frente de su vista, en eso, tomo sus cascos y lo impregno de saliva para comenzar a acariciar su parte.
-¡Aaaah Doctor! –gritaba la pegaso al respecto.
El Doctor estaba enfrascado en su acción, que no la alcanzó a escuchar, así que continúo haciéndolo. Comenzó a frotar y frotar, causándole más excitación a Derpy, fue donde procedió a introducir su casco en aquel lugar, la pegaso gritaba y gritaba, pero por alguna razón se sentía tan bien.
-D…Derpy, ¿me detengo?
-Aaahh… no, por favor, no te detengas. Continúa… ¡Continua por favor! –Gritaba con hilos de saliva en su hocico.
Saco su casco de aquel lugar para proceder con su lengua. El Doctor metía su lengua en el orificio desde la punta hasta el final de su lengua, introduciéndola por completo. Ya dentro, comenzó a moverla hacia arriba y hacia abajo, al igual que a los lados y en movimientos circulares. La pegaso continuaba gritando y gritando, pero el Doctor no se detuvo y continuó. Al terminar, saco su lengua de allí para poder preguntarle.
-D…Derpy, qu…quiero… entrar en ti…
-Sí, si Doctor, mételo, quiero que tú y yo estemos juntos.
El Doctor sin más prejuicios, levanto los francos de su novia, levantándolos a la altura de su miembro viril, puso sus cascos alrededor de la cintura de Derpy y comenzó a metérselo lentamente. Derpy había gritado muy fuerte, pues era su primera vez, y por ser así, dejo salir un poco de sangre. El Doctor se detuvo un momento, la sangre que había dejado salir, lo dejo desconcertado.
-Derpy, ¿estás bien? ¿Me detengo? –Pregunto.
-¡N…no! –Dijo con dolor en sus palabras. –Duele un poco, pero no me importa. Continúa por favor, continua.
El Doctor comenzó a embestir a Derpy en unos movimientos bruscos que hacían temblar los brillantes francos de Derpy. Podía admirar que la sangre no dejaba de brotar, al igual que ese líquido transparente. El Doctor siguió y siguió embistiendo, haciéndola gemir más y más, Derpy estaba caliente al igual que su interior, la hacía sentir tan bien, que si el Doctor paraba en ese instante, nunca se lo iba a perdonar.
-¡Der…py! –Dijo con cierto esfuerzo.
-¡Ahhh Doctor ahh! –Dijo entre gemidos. –¡Me voy a…!
-¡Derpy, yo también me voy a…! –Dijo inconcluso.
El Doctor sentía una urgencia interna que su miembro le reclamaba, por lo que acelero la frecuencia de su acción, Derpy gemía y gemía cada vez más rápido, el líquido vaginal no dejaba de brotar, al igual que el sudor en aquellos dos. El Doctor estaba a punto de terminar dentro de ella, Derpy sentía que iba a acabar en el mismo instante que él.
-¡Derpy… voy a…!
-¡Por favor… por favor! –Decía. –¡Por favor, acaba…acaba dentro de mí!
-¡Derpy!
El Doctor se inclinó para poder abrazar a su pareja, dándole un beso de boca a boca, mientras que su casco izquierdo frotaba su orificio rectal, su casco derecho acariciaba sus alas, dándole mucho más placer. Derpy se sentía cada vez más estimulada, el Doctor estaba a segundos para eyacular dentro de la pegaso gris.
-¡Derpy!
-¡Aaaaa! –Grito la pegaso descontroladamente.
El equino macho, había eyaculado totalmente dentro de ella, fue tanto aquel líquido, que podía filtrarse de los lados. El Doctor lo saco y se tendió a la cama totalmente fatigado. Cerro los ojos para descansar un momento, pero se dio cuenta de que tal pegaso gris lo miraba fijamente.
-Todavía está sucio… Déjame…limpiarlo por ti…
Derpy se volteó y tomo el miembro del Doctor con ambos cascos. Procedió a lamer la punta levemente, quitando todo el líquido seminal de él. El Doctor solo podía observar, ya que estaba muy cansado para hacer algo al respecto, además de que se sentía tan bien. Derpy dejo su lengua y metió aquel grande miembro en su boca totalmente. El Doctor no se había sentido tan bien desde nunca, le encantaba como se sentía, al igual que como se veía Derpy al hacerlo.
-Derpy, haras que yo… ¡ahhh!
En eso, Derpy lo sacó de su boca y al hacerlo, este le escupió una gran cantidad de semen, empapándole la cara por completo.
-Mira lo que hiciste, me has ensuciado toda. –Dijo mientras tomaba un poco de eso y se lo llevaba a la boca. –Es espeso y caliente.
-Derpy…
El Doctor se abalanzó contra ella y la beso sin piedad alguna, Derpy no puso resistencia, en vez de eso, respondió el beso totalmente. Ya cansados, poco a poco cayeron dormidos en la cama, solo esperando el despertar en un día nuevo, en el que intentaran salvar a los demás que debieron morir.
Continuara…
Bueno ¿les gusto? ¿Debí informar antes lo del Lemmon? Pues si tienen quejas o algo, pues en lo Reviews ¿ok?
