¡Lo siento! T.T

Hubiese subido el capítulo antes pero...

Inner: No... amm... no sabíamos como subir el capi u.u

Y entonces recurrimos a una amiga que nos ayudo y nos aguanto todas nuestras burradas...!

Inner: Seh! xP nos dio mucha penita con ella... pero bueno...

Esperamos que les guste... estamos realizando el capi 3 xq mi papá ya me compró la laptop! *-*

Inner: Y amamos tener nuestro propio mundo! u Y nuestra privacidad! TuT

Somos tan felices.. pero ya no las retenemos más!

Aki tienen la contii.. esperamos que les guste..!

Aclaraciones:

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- Cambio de escena
Luego de un rato
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-* Cambio de lugar: Con los Emos
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/ Cambio de lugar: Con las Góticas
-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+- Recuerdos
*+*+*+*+*+*+*+*+*+ Días/Tiempo después
.-*SasuSaku4ever*-. Inicio y Fin del Punto de vista de algún personaje.
Pensamientos y Llamadas
Inner
Importante
Sueños

Disclaimer: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen, son obra y creación de Masashi Kishimoto, yo solo utilizo sus personajes para satisfacer mis ideas ficticias.

Advertencia:

Esta historia es total y completamente de mi autoría, no tomar sin mi permiso.
Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
En este capítulo se podrán observar seres ficticios.


Chapter 2: Un Regalo Intrigante.

Era una mañana muy radiante; los pájaros cantaban, los niños jugaban en el parque acompañados de sus madres, pero lo que más llamaba la atención, era el hecho de que frente a una pastelería, se podían observar claramente a cinco chicos peleando por algo.

-Naruto.-llamó un oji-negro.- Sigo pensando que esto no es buena idea, ¡Ni siquiera deberíamos estar aquí!.-exclamó frunciendo el entrecejo.-

-Sai-baka.-respondió el rubio.- Deja de hablar y entra, ya verás que no te arrepentirás para nada.-sonrió con malicia.- Te puedo asegurar que me lo agradecerás en su momento.-culminó entrando en la pastelería.-

-Esto es demasiado problemático.-dijo el chico con peinado en forma de piña.- Será mejor terminar con esto de una buena vez, ya me está entrando sueño.-bostezó entrando con el rubio.-

-Supongo.-murmuró el oji-perla.-

Terminaron de entrar en la pastelería mientras los dos pelinegros se volteaban a mirar con confusión en sus rostros; Naruto no era así, les parecía muy extraño el hecho de que su amigo estuviese actuando como un completo acosador, siendo él, el que generalmente decía que con las mujeres no se jugaba porque ellas eran las que les daban la vida. Caminaron junto a sus amigos y realizaron su pedido.

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/

En el centro comercial se podía ver a mucha gente caminando de aquí para allá, algunos de compras, otros corriendo para llegar a tiempo a su trabajo o colegio y algunos otros simplemente paseando; entre estos, se podía ver específicamente en una tienda de ropa, a un grupo de chicas conversando, una de ellas no se le veía muy feliz de estar allí.

-Ahora, lo que no me explico es ¿Cómo y Cuándo llegamos aquí?.-preguntó molesta la peli-rosa.-

La oji-marrón se la quedo mirando mientras intentaba controlar una carcajada que amenazaba con salir de sus labios, cuando logró calmarse, le respondió muy sonriente.- Bueno, llegamos aquí cuando…

Unas chicas paseaban muy felices comprando unos CD's de lo que parecía ser, la serie anime: Ergo Proxy cuando una chica pasó al lado de la peli-rubia, la cual, no había notado la presencia de la otra; la muchacha tenía un envase en las manos el cual cayó al momento en que se tropezó con sus propios pies, cayendo así, en el vestido negro de la rubia, la cual pegó un grito merecedor del premio nobel a la película más terrorífica, a lo que sus amigas corrieron hasta donde se encontraba ella para preguntarle qué había sucedido.

-Ino.-llamó Hinata agitada.- ¿Qué sucedió? ¿Por qué pegaste ese grito digno de una película de terror?.-preguntó de manera rápida.-

-Sucede que ésta.-miró a la chica que le había tirado el café caliente encima y que ahora la miraba asustada para luego salir corriendo como alma que lleva el diablo.- Me lanzó un café caliente encima de mi vestido favorito.-bramó adolorida.- Y quema mucho.-

-Ino, asustaste a la pobre muchacha, de seguro se tropezó cuando pasaba por aquí.-le dijo Sakura.- Además, no es la gran cosa, ¡No se ve nada!.-exclamó intentando que su rubia amiga se tranquilizara.-

-Sakura, para ti no será la gran cosa porque no es tu vestido favorito, pero para mi ¡Si es la gran cosa!.-le gritó molesta a la Haruno.-

-¡No le hagas tanto drama, Ino!.-le gritó muy molesta la peli-negra.-¡Otro día podrás comprarte otro vestido y ya!.-culminó con el ceño fruncido.-

-Bueno, si tu lo dices.-dijo la rubia poniendo una sonrisa maliciosa en el rostro para luego tomar a sus amigas de las manos y salir corriendo de la tienda con los discos.- Ahora mismo, ¡Vamos de compras!.-exclamó entusiasmada tirando de las chicas.-

-En conclusión, todo es culpa de Hinata-chan.-dijo Temari mirando a Hinata con una sonrisa burlona.-

-¿Eh?.-preguntó incrédula la Hyuuga.- Yo no le dije a Ino que viniera hoy ni que nos arrastrara con ella.-se defendió nerviosa.-

-Como sea.-dijo Sakura indiferente.- Ino ¿Ya nos podemos ir?.-preguntó mirándola con ojitos de cordero degollado.-

-Espérate.-gritó del otro lado de la tienda.- Estoy buscando negro pero solo veo rosa chillón.-hizo un mohín de desagrado.-

Sakura suspiró.- ¡Sólo apúrate!, cinco minutos más y me voy.-advirtió con molestia.

Se encontraban saliendo de la pastelería, el grupo de chicos emos; todos llevaban una caja de tamaño medio en sus manos.

-Naruto, sigo en lo mismo.-dijo Sai con molestia.- Esto no es una buena idea.-agregó.-

-Carajo, Sai.-le dijo volteando a verlo.- Deja la ladilla porque te puedo asegurar que vas a terminar enamorándote del juego.-aseguró con una sonrisa traviesa.-

-Esto se está volviendo demasiado problemático.-murmuró el Nara.-

-Vámonos ya.-ordenó su líder.-

-Voy a buscar el auto.-anunció Neji.- Ya vuelvo.-

Neji caminó unas cuadras hasta que encontró el auto, metió la caja en el maletero y entró en el asiento del copiloto, encendió el auto y a los minutos llegó junto a sus amigos, les abrió el maletero y metieron el resto de las cajas y luego entraron de nuevo al auto, poniéndolo en marcha.

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/

-Chicas.-llamó Sakura una vez que llegaron de nuevo a la guarida y cuando finalizaron de guardar los conjuntos nuevos que se compraron.- Lamento decirles esto pero….-

-¿Qué sucede Sakura-chan?.-le preguntó dulcemente la peli-negra.-

.-*Sakura*-.

No sabía cómo explicarles, sabía que eran capaces de decapitarme por semejante pecado, pero tenía que decirles, eran mis camaradas, mis amigas, y un montón de ropa no me las va a quitar.

-Bueno, verán.-inicié con un suspiro.- Recuerdan a mis padrastros y mi hermanastro, ¿Verdad?.-pregunté con el fin de buscar las palabras adecuadas.-

-Claro, pero ¿Qué tienen ellos que ver con lo que nos vas a contar?.-preguntó confundida Tenten.-

-Bueno, ya saben que en unos días es navidad y mi "familia" siempre sale a comprar unos días antes de la fecha.-medio expliqué a lo que ellas asintieron.- Y siempre me compran la ropa que les da la gana.-agregué mirándolas.-

-Sakura ¿Quieres decir que ellos…?.-Temari no terminó la frase y me miró con sus ojos fuera de órbita.-

-Si, Temari.-afirmé con la cabeza gacha.- Me compraron ropa de niña Pink para navidad y año nuevo.-dije hundiendo mi propia vergüenza en la almohada de la cama de Hinata.-

-…¡¿Qué?.-fue el grito general de las chicas.-

-¡Oh, Dios!, ¡Oh, Dios!.-dijo Hinata desesperada mirando a todos lados.- Y….-

-¿…Y…?.-pregunté.-

-Y ¿Qué vas a hacer?.-preguntó mirándome con preocupación.-

-Bueno, ellos van a ir a una cena de navidad y quieren, juran y perjuran que los voy a acompañar.-informé.- Pero están muy equivocados si creen que voy a ir, y mucho menos con esa estúpida y fea ropa.-hice una mueca de asco.-

Ino me miró muy fijamente con el ceño fruncido y eso ya me comenzaba a poner incómoda.

-¿Qué sucede, Ino?.-le pregunté finalmente.-

-Sakura.-me llamó.- Allí hay algo más, ¿Verdad?.-me miró inquisitivamente.-

-Pues,….-dudé.- Si.-solté finalmente.- ¿Recuerdan que se me rompió la pintura de uñas negra?.-ellas asintieron.- ¿Y también que se me perdió la pintura de uñas plateada?.-ellas volvieron a asentir.- Pues, le dije a mi hermanastro que cuando fueran de compras, me trajera una plateada.-ella volvieron a asentir, confundidas.- Entonces cuando llegué a casa, le pregunté que si la había comprado y me dijo que no porque no había, y luego me dijo, que había visto en negro y que a mi "no me gustaba" ese color, y yo, como buena hermanastra, por poco lo ahorco de la rabieta que agarre ante ese estúpido comentario.-respiré luego de haber dicho eso.- Y ahora, para rematar, llega mi "mamá" y me dice que me trajo una pintura de uñas que de seguro amaré y cuando me la muestra, por poco y muero de un infarto.-dije con el ceño fruncido.- Era rosa, ¡Rosa, por Dios!, que tenga el cabello de ese color -aunque no sé de donde lo saqué- no significa que ame el rosa.-gruñí molesta.-

-Sakura.-llamó Temari mirándome con los ojos lagrimosos.- Eso fue demasiado profundo.-dijo entrecortado.- Es tanto así, que ya hasta puedo sentir tu dolor.-dijo poniendo sus manos donde se encontraba su corazón mientras se tiraba sobre los pufs, en un acto de dramatismo que nos hizo soltar miles de carcajadas.-

Podía apostar que lo había hecho para evitar el ambiente tenso que se había instalado en la sala de la guarida, lo cual, le agradecí mentalmente.

-Bueno.-dije tirando la almohada en su lugar.- Creo que debemos irnos ya.-miré la hora, en realidad era muy tarde.- ¿Les parece bien si más tarde chateamos y arreglamos para ver si pasamos la navidad y año nuevo juntas? Además, debemos ir a comprarme ropa.-dije con una mueca de desagrado total.-

-Vale.-dijeron todas y comenzamos a caminar a la puerta del cuarto de Hinata.-

Bajamos al primer piso y salimos por la puerta principal, cerrando con llave, caminamos unas cuantas cuadras juntas y luego nos separamos despidiéndonos con la mano. Luego de un rato, llegué a mi casa, subí a mi habitación y me dispuse a dormir un rato, estaba realmente cansada.

.-*Sakura*-.

Sakura y sus amigas habían arreglado que si iban a pasar la noche buena juntas, al igual que año nuevo; debido a la "falta" de ropa de Sakura, salieron de compras y pasaron un rato amigable entre risas, planes y secretos.

El día del nacimiento del niño Jesús, había llegado, y con ello, Sakura se preparó para la salida con sus amigas.

Se bañó y vistió con una camisa negra con una manga larga roja del lado izquierdo que era pegada hasta el codo y después se iba soltando, llevaba una tira del lado derecho, en el torso era tipo corsé negro con las tiras rojas, una falda pomposa negra y roja quince dedos arriba de la rodilla, unas medias de rayas hasta más debajo de medio muslo a conjunto con el resto de la ropa y unas botas hasta dos cm sobre las rodillas y con un tacón de nueve cm; se colocó maquillaje lo más suave que pudo: delineador negro, rímel y pintura de labios roja; tomó su bolso con su pijama, llaves, maquillaje de repuesto y su laptop, salió de la habitación con el teléfono en mano y cerro su puerta con una llave que tenía pegada a la cerradura, la cual, guardo en su bota.

Bajó las escaleras y se encontró con su "familia" que, al parecer, la estaba esperando, los miró un momento y se dio cuenta de que la miraban con algo que, le pareció ser desagrado ante su vestuario.

.-*Sakura*-.

Me molestó mucho el hecho de que me hubiesen comprado toda esa ropa rosa, no me importó tanto porque me compre, junto con las chicas, nuevas prendas para las fiestas; no culpé a mi madrastra de comprarme esa ropa, pues sé, que ella no tiene idea de que ese color lo he odiado desde que se dio lugar aquel suceso, pero el hecho de que me miren así, como si hubiese cometido el delito más grande de toda mi vida, solo porque estoy usando esta ropa, que -déjenme decirles- está demasiado cool. Los miré con frialdad y cuando terminé de bajar las escaleras, me paré en frente de ellos.

-¿No se supone qué ustedes tenían una cena navideña en unos minutos?.-les pregunté examinándolos con la mirada.-

-Si.-respondió mi madrastra, mirándome.- Y ¿Qué estás esperando para ir a cambiarte esa….-buscó una palabra.- Esa ropa, Sakura?.-preguntó con una mueca.-

-Discúlpame si sueno grosera, Yami.-comencé, fría.- Pero no creas que la ropa que me has comprado, está para dar brinquitos.-me burlé.- No pensaba decirte esto, pero nadie de este barrio, es lo suficientemente estúpido como para meterse conmigo, mis amigas o mi ropa, y ustedes.-los señalé.- No serán la excepción.-

Iba a dar un paso hacia adelante, cuando sentí un ardor muy fuerte en mi mejilla izquierda y, como por la gravedad, mi cabeza quedaba volteada hacia mi lado derecho, con mi cabello tapando toda mi cara, no me sorprendí, no era nuevo aquello, pero si en ella, no me importó, me acerqué y se la devolví.

-A mí nadie me toca la cara.-le dije sombríamente, mi cabello tapaba mis ojos.- No te creas tan importante como para venir y golpearme, que me hayan adoptado no quiere decir que si me golpean, no corran el riesgo de recibir algo a cambio.-me burlé sonriendo con malicia.- No sé porque, pero creo que tus hijas son unas fresas de lo más estúpidas y también me he dado cuenta que pensabas que yo lo era, ¿Sabes?, eso es una gran ofensa hacia mi persona.-fingí dolor y luego solté una carcajada que, al parecer, los asustó más aún.- Mi ropa es importante, mis amistades sagradas y yo solo una persona que tuvo la suerte de quedar sola, tener de enemiga a la persona más importante en su vida y terminar con una familia Pink, para rematarla.-me puse al lado derecho de Yami y vi que tenía mi mano marcada en su mejilla.- No iré con ustedes a sus reuniones familiares, yo no pertenezco a su familia; no se metan con mis amigas o las pagaran caro; no insulten mi ropa ni en frente, ni detrás de mi persona; no se metan en mi vida; no busquen lo que no les importa, métanse en sus asuntos y ni se les ocurra, cuestionar cualquier cosa que haga.-los miré fríamente.- Si no les molesta, me retiro.-

Hice una reverencia y levante la cabeza para comenzar a reírme mientras caminaba a la puerta y la cerraba detrás de mí, se van a quedar en shock por unos minutos más, sí que me voy a divertir.

Había llegado pasada las 09:00pm y ya todas se encontraban allí. Habíamos comprado unas pizzas en la tarde y las pusimos a calentar para comer junto con otras chucherías que teníamos allí guardadas, también habíamos comprado como tres bolsas llenas de pepitos, cheetos, doritos, platanitos, tocinetas, chupetas, en fin.

La pasamos genial; nuestras navidades, generalmente son así, y es por eso que nos reunimos y hablamos de cualquier cosa por horas. En ese momento que hablábamos de lo que había sucedido con mi madrastra, sonó el timbre de la guarida, a lo cual nosotras, nos miramos extrañadas y yo me levanté dispuesta a abrir.

-Sakura, no deberías abrir.-dijo Ino preocupada.- Solo nosotras conocemos la ubicación exacta de la guarida y de repente ¿Viene "alguien", de casualidad toca la puerta nada más para pedir indicaciones?.-ironizó.- No creo, Sakura.-repitió.-

-Cierto, Sakura-chan.-comentó Hinata.-

-Da igual.-dije relajada.- De todas maneras, ¿No somos las más temidas del vecindario, chicas?.-aclaré como una pregunta.-

-Tienes razón.-dijo después de un rato Tenten.-

-Si ocurre algo ¡Aquí estamos!.-dijo Matsuri.-

Todas la vimos con una gotita de sudor en la cabeza, no sé cómo le hace para ser tan enérgica, creo que ha comido mucho dulce, que problema.

-Bueno, apúrate, nosotras te acompañamos hasta la sala.-anunció con gracia Temari.-

Asentí y caminé hasta la puerta principal, miré por la mirilla y me di cuenta de que el suelo de la entrada, habían cinco cajas blancas con cada uno de nuestros nombres: el mío en negro y fucsia, la de Temari en negro y marrón amarillento, la de Tenten, negro y rojo, la de Hinata negro y violeta, la de Ino en negro y morado y la de Matsuri en negro y verde; reconocí que las cajas eran de pasteles por lo cual gire mi cabeza con dirección a las chicas que me miraban esperando encontrar algo de acción.

-Chicas, hay unos pasteles en la puerta.-dije abriendo.-

-¿Pasteles?.-preguntaron para luego salir corriendo al lado mío.-

-Sip.-afirmé.- Una para cada una.-tomé la mía.-

Cuando terminamos de tomar las cajas con cuidado, pues no sabíamos si lo que había dentro era un pastel en realidad, nos encaminamos a la habitación. Una vez allí, les dije a las chicas que apagaran las luces, bajaran todas las cortinas y que aún no abrieran nada, ellas asintieron e hicieron lo que les pedí en toda la casa, yo me acerqué a una de las ventanas del cuarto de Ino y con mucho cuidado, abrí una pequeña rendija de modo que pudiese ver algo con mi kekkei genkai. Registré todas las calles que me quedaban cercanas y solo habían seis presencias entre todo ese entorno, por lo cual supuse, que habían sido ellos. Cerré por completo la ventana y desactive mi kekkei genkai para girar justo cuando las chicas entraban en la habitación con más botanas y refrescos en manos; Hinata llevaba una bolsa con cinco lámparas y ella tenía la suya en la mano.

-¿Qué encontraste?.-preguntó directamente Temari poniendo las bolsas en la mesita del cuarto de Ino.-

-Ya se quienes fueron.-les dije mirándolas con una sonrisa maliciosa en la cara.-

-¿Miyasawa Sai?.-preguntó Ino.-

-¿Sabaku no Gaara?.-preguntó Matsuri.-

-¿Nara Shikamaru?.-preguntó Temari.-

-¿Hyuuga Neji?.-preguntó Tenten.-

-¿Uzumaki Naruto?.-preguntó Hinata.-

-Y Uchiha Sasuke.-murmuré lo suficientemente alto como para que ellas me escucharan y mi sonrisa aumentó siendo acompañada por mis amigas.-

Nos acercamos a la mesita y nos sentamos cada una en su lugar correspondiente, Hinata nos dio nuestras lámparas y las encendimos poniéndolas bajo nuestros rostros en la mesa.

-¿Quién lo abrirá primero?.-pregunté.-

-Lo haré yo.-dijo Matsuri acercando su caja hacia ella.-

-Bien, hazlo con cuidado.-dije mirándola con seriedad.-

Ella asintió y comenzó a abrir su caja con lentitud. Luego de unos segundos levantó su mirada de la caja para dirigirla a nosotras, yo asentí seguida del resto y lo que hizo fue abrir de una vez la caja cubriendo su rostro, nosotras la seguimos en esto cerrando los ojos.

Levanté la mirada y la dirigí a la caja que, al darme cuenta, era un pastel común, corriente, normal y bonito.

-Chicas, abran sus cajas en este orden.-pedí.- Ino, Tenten, Hinata, Temari y después yo ¿Ok?.-pregunté.-

-Okii.-dijeron haciéndolo.-

Primero fue Ino que estaba del lado derecho de Matsuri, después le siguió Tenten que estaba a la derecha de esta última, Temari que estaba frente a Tenten y después Hinata que estaba a mi derecha, por último, abrí mi caja y me encontré con un pastel muy bonito, redondo, estaba adornado con crema blanca y en las orillas de arriba y abajo tenía flores de cerezo de dulce de chocolate negro y fresa, entre esto tenía unas especies de shurikens y kunais hechos con una pasta dura, al parecer, en la parte de arriba tenía una calavera con un lasito fucsia con puntos negros, unos centímetros debajo, tenía escrito con letra Old English Text MT, mi nombre.

Miré que todas observaban con detenimiento sus pasteles y me fijé en que eran casi idénticos, las diferencias estaban en: los nombres; los lasitos de las calaveras y el resto del color del pastel: el de Temari era marrón clarito, el de Matsuri era verde, el de Hinata era violeta, el de Ino era morado y el de Tenten era rojo; el decorado de las esquinas: el de Hinata eran tulipanes negros y violetas, el de Ino eran claveles negros y morados, el de Matsuri eran unas hortensias negras y verdes, el de Tenten eran gardenias negras y rojas, el de Temari eran azucenas negras y amarillas.

Nos miramos por unos segundos y comenzamos a reírnos como desquiciadas hasta que sentimos un fuerte dolor en el estómago que nos hizo doblarnos y tomarlo, presionándolo para poder evitar -en vano- el dolor. Cuando nos pudimos calmar y respirar normalmente, comenzamos a burlarnos.

-Tenten, parece que tenías razón.-dije poniéndome seria de repente.-

-¿Eh?, ¿Por qué?.-respondió volviéndome a preguntar mirándome seria también.-

-Porque….-me acerqué más al centro de la meas e hice un gesto para que todas se acercaran.- Al parecer sí que somos irresistibles.-dije echándome para atrás, riendo a carcajadas que se me hacían imposibles retener.-

Las muchachas me siguieron y terminamos revolcándonos en el piso por la risa, pero de repente escuchamos sonidos extraños provenientes de la sala.

Nos detuvimos.

Nos miramos otra vez y, con sigilo, bajamos las escaleras de cerámica hasta el primer piso, encontrándonos con algo que nos dejo atónitas. Allí, frente a nosotras, mirándonos con una gran sonrisa en su alegre cara, se encontraba -para nuestra incredulidad- Santa Claus.

-Esto no puede ser verdad.-pensé.-Debimos habernos quedado dormidas mientras nos reíamos.-las miré a todas.-Bueno, quizás fui yo sola.-razoné.-

Cuando vi a las muchachas, me fijé en que ellas estaban a punto de -retóricamente- sacarse lo ojos para lavárselos, ponérselos otra vez, y ver si era verdad o no lo que observaban, unos segundo después, ellas me devolvieron la mirada y juntas asentimos, girando en dirección al tipo panzón.

-¿Quién eres y qué haces aquí?.-preguntamos al unísono.-

Al parecer, esa pregunta le causó mucha gracia, pues de un momento a otro, comenzó a reír como poseso, se detuvo y nos miró con una sonrisa divertida en su rostro.

-Pues, creo que es obvio quien soy, ¿No creen?.-nos preguntó.-

Nosotras lo mirábamos anonadas y con incredulidad, ese no podía ser Santa Claus, simplemente no podía ser porque, él…, él no existía, era solo el espíritu de la navidad, de la creencia de que había una persona que era capaz de viajar en un trineo, lleno de miles de millones de regalos, guiado por unos renos cuyas narices brillaban mientras caminaban por el cielo de la noche navideña.

Si, eso era.

O eso quería creer.

-Si lo que están pensando es: en huir.-miró a Matsuri.- En que es un sueño.-me miró.- En que me quieren matar hasta que no quede nada de mí.-miró a Temari.- En que las llevaré al polo norte y las convertiré en mis asientes personales.-miró a Hinata a lo que todas la volteamos a ver, incrédulas, a lo que ella se sonrojo y bajó la mirada.- En que se me acaba el tiempo y mejor sería que me fuera.-miró a Ino y nosotras nos giramos a mirarla e hizo lo mismo que Hinata.- O en que, si quizás realizan el jutsu Deshacerpodría acabar toda esta tonta ilusión.-miró a Tenten.-

Todas acompañamos a Hinata e Ino en su mirada al piso, ruborizándonos al instante en que termino de decir todo, a lo que él comenzó a reír, llenando el lugar con sus estridentes carcajadas.

-Es imposible que tú seas Santa Claus, porque tu solo eres un espíritu navideño, una creencia, algo que solo existe en los corazones de los niños y, déjame decirte, que nosotras no creemos en ti, a menos, claro, que tú puedas decidir quién te ve y quien no, ¿O me equivoco?.-exteriorizó Ino mirándolo divertida.-

-Pues, déjame decirte Ino, que yo si decido quien puede verme, y quién no.-respondió con simpleza moviendo de manera afirmativa su cabeza, logrando que su barba se meneara con el aire que provocaba con su acto.-

-¡Si, yo sabía!.-exclamó como una niña pequeña y después comenzó a reír acompañada de las demás.-

-Basta de charla.-dije aún incrédula.- Ya sabemos que tú te dejas ver por quien quieras, pero la pregunta es ¿Por qué querías que nosotras te viéramos?, ¿Tienes que decirnos algo importante o qué?.-le pregunté a él con algo de ironía en mi voz.-

-Verás, Sakura.-comenzó serio.- Tienes mucha razón al decir que les he permitido verme por el simple hecho de que tienen que saber algo muy importante.-iba a interrumpir cuando el hizo una seña con su mano para que no interrumpiera.-Es acerca de su futuro… Y el de los Emo.-agregó.-

-¿Qué quieres decir con eso?.-cuestione muy seria.- ¿A qué te refieres?.-

-Me refiero a que ambos grupos, deberán juntarse para pelear contra un enemigo muy poderoso que no podrán vencer de otra manera, que no sea, como dije anteriormente, juntando ambos bandos.-explicó.- Ese enemigo llegará pronto, si no utilizan sus habilidades en conjunto, todo el mundo será destruido, y ustedes.-acentúo la última palabra, refiriéndose a ambos grupos.- Son los elegidos para vencerle y, esta vez, para siempre.-culminó mirándonos con intensidad.-

-Pero… ¿Cómo se supone que le venceremos?, además, ¿Quién es ese enemigo tan poderoso que, según tú, podría matarnos?.-preguntó Tenten.-

-Ya les he dado demasiada información, pero debo decirles que ese enemigo, es familiar de alguien más cercano de lo que creen.-nos dejó con la duda.- Para que vean que no soy tan malo como creen, les diré que, pronto, muy pronto, su mayor sueño se verá realizado por unas personas cercanas a ustedes.-sonrió y al momento desapareció.-

-¿…Qué?.-preguntamos las seis sorprendidas por el último dato recibido.-

-Chicas, creo que lo mejor será irnos a dormir.-comentó una muy incrédula Temari.-

-Si, tienes razón.-respondió una un poco traumada Hinata.- Buenas noches.-

-Buenas noches.-nos despedimos cada una imitando a Hinata.-


Y?

Inner: Qe tal? les gustó?

Bueno, estamos tan felices porque en Caracas se va a realizar la "convención" (Shin Osecon)

Inner: aunque no sabemos si oto-san nos va a llevar T.T

Que tristezaaaa! n

Inner y Yo: Bueno, esperamos que dejen sus lindo comentarios y les haya gustado el capi!

Por cierto, muchas gracias a las personas que comentaron en el capi pasado, la verdad es qe significa mucho para mi ^^

ByeBye!

Att: Angel Uchiha-11 (Angel_Uchiha-11)