Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero estén bien en este martes, acá hay ¡otro capi de la historia!.
Quedó corto pero sustancioso, estos están a medio camino de enemigos y enamorados, veamos que tal les va.
¡muchas gracias por la aceptación!.
¡déjenme saber su parecer!¡con un bellísimo REVIEW!
Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, les regalo los frutos de mi imaginativa cabecita.
¡me quedo!...¿te quedas?
Cuando Serena despertó, lo hizo en un cuarto negro como la noche, sabía que debía sentirse asustada, pero la verdad, estaba muy tranquila, demasiado, sabía que se la había llevado el enemigo y estaba consciente de que debía escapar, pero, no quería hacerlo, mas bien, quería explorar el lugar, cuando lo vio venir, cabello azul celeste, largo por los hombros, cortado de forma escalonada, ojos color vino tinto, rostro alargado pero anguloso, nariz mediana y respingada, labios finos pero gruesos, vestido con camisa blanca y pantalones blancos, con una capa negra, señor ¡que bello era! Se podía adivinar la fuerza de los músculos, era musculoso pero sin resultar grotesco, manos grandes y suaves, su mirada firme, fría y penetrante, emanaba seguridad, poder y arrogancia por donde se mirara.
-que bueno que despertaste salior moon, no, perdónfutura neo reina Serena. Dijo el joven, ella lo escuchaba, pero no lo entendía, estaba mirándolo simplemente mirándolo, como si todo cambiara, como si su mundo por fin se pusiera en la órbita adecuada, lo miró extender la mano.
-es hora de que… ella se dejó caer de la cama - ¡espera por favor!¡no me hagas nada!. Exclamó.
-no voy a lastimarte, futura neo reina Serena. Dijo el calmado, ella lo miró acercarse y pponerse muy cerca de ella, lo suficiente para tocarla, o para que ella lo tocara –no me gustan demasiado las alturas. dijo la rubia.
-es que no estás acostumbrada. Dijo el, ella le tomó la mano en un gesto rápido, el abrió los ojos de manera sorprendida, a Serena le pareció ver un brillo en esos ojos vino y le pareció que se dulcificaban un poco, era obvio que no iba a matarla, sinó, ya lo habría hecho.
- ¿podemos hablar acá abajo?. Preguntó Serena, no podía dejar de mirarlo y a ella le parecía, que el tampoco podía dejar de mirarla, pero a pesar de haberse dulcificado un poco su mirada, el no estaba relajado.
- ¿Qué piensas que voy a hacer?. Le preguntó Serena –intentar escapar.
respondió calmado aunque en tono frío, Serena negó, tomó el broche.
-no creo que al haberme llevado del palacio de cristal dejaras las cosas tan fáciles para permitirme escapar. Dijo la muchacha, el joven no dijo nada, ella pasó las manos por el broche, como aún lo tenía tomado por su mano grande y suave, le dejó el broche en la misma, Diamante abrió mucho los ojos.
- ¿ves? Ahora no puedo escapar. Dijo –tus poderes de civil podrán ayudarte. dijo el, ella se coloreó un poco.
-creo que no tengo, es decir, no los he sacado nunca, no los se utilizar siquiera. El asintió en silencio, aferró el broche, ella lo tomó por el brazo y lo condujo a la cama, el extendió la capa y ella, se sentó en esta, extendiendo el vestido.
-esto no está saliendo como lo planeé. Dijo el tras habérsela quedado mirando durante 5 minutos, ella lo miró.
- ¿Cómo lo planeaste?. Preguntó –disculpa, tu estabas asustada, lanzaste al conejo. Dijo el.
-porque tu querías lastimar a Rini. Dijo Serena puntualmente –y además. Añadió poniéndose otra vez de color rosa –no estoy acostumbrada a que me eleven todos los días, ni a esa cosa…¿Cómo se llama?. Preguntó.
-ojo hipnótico. Contestó el –pues, es muy lindo, sin duda original. El sonrió, de forma afable.
-o sea…¿Qué no te doy miedo?. Le preguntó - ¡que va!¡eres adorable!. Exclamó Serena, se coloreó y el rió suavemente.
-tu eres muy hermosa futura neo reina. Dijo –me llamo Serena, solo Serena, la princesa y la neo reina son títulos que ostento. Dijo la muchacha calmada, el asintió.
-yo soy el príncipe Diamante, líder de la familia de la luna negra. Ella asintió.
-no te ves mal chico ¿Por qué nos atacas?. Preguntó –para obtener el poder, el fuerte domina al débil, es la ley natural. Ella negó.
-mientes, eso no es verdad. Dijo –vamos a conquistar el mundo para llenarlo de obscuridad. Ella lo miraba intensamente.
- ¿Por qué?. Preguntó -para darle un hogar con luz y belleza a mi gente. Respondió el.
-no puedo dejarte hacer eso. Dijo ella, el le puso el broche en la mano.
-entonces, intenta transformarte. Le dijo, ella lo miró.
-no me veas cara de tonta. Le pidió con la mano en el broche, no entendía que le pasaba, sabía que debía escapar pero al lado de el, se sentía tan segura, tan en casa, que no quería moverse a ningún sitio.
- ¿Por qué me raptaste?. Preguntó –estoy enamorado de ti Serena, princesa Serena. Dijo con una sonrisa, le sujetó la cara.
-y quiero que me pertenezcas y que te quedes aquí, protegida por el poder del cristal obscuro. El se iba acercando, ella lo miraba, sabía que tenía a Darien,a Endimiun, pero en el fondo, no se sentía querida con el, ni por el, los labios de Diamante tocaron los suyos y fue un beso tan distinto, aquel, había sido el primero, pero fue muy zozo, cuando sus labios se unieron, fue con titubeo, pero cuando los de Diamante,loh hicieron, fue con fuerza, delicadeza y dulzura, aparte descuidado que tuvo, la segunda fase del beso, nunca la había sentido así,cuando la lengua de el pidió permiso,entró y comenzó a moverse, fue la gloria, se soltaron tomando aire.
- ¿te habían besado alguna vez?. Preguntó el.
-nunca así. Susurró ella, el le besó la frente.
-me da gusto. Dijo –no quiero que te vayas. Agregó.
-no quiero irme, me quedo. Susurró ella abrazándolo de repente, la reacción normal, era tener miedo, pero ella no lo tenía y dudaba que algún día lo tuviera.
- ¿te quedas?. Le preguntó el, ella asintió –me quedo. Susurró.
-que alegría, pero ¿esto que quiere decir para tu misión?. Preguntó Diamante.
-no lo se. Dijo Serena, a lo lejos, escuchó su nombre.
-es el, Endimiun. Dijo Diamante –por favor, no dejes que me lleve. Dijo la rubia, el asintió, los hizo invisibles a los 2, Darien bajó, ayudado por el bastón magico, Diamante, se elevó junto a Serena, para que no los localizara, pues, aunque eran invisibles, no dejaban de ser corpóreos, Daribuscó y buscó, no encontró nada, la energía del cristal obscuro, lo lanzó por la ventana, el intentó volver, pero fue imposible.
-no me gustan los traidores. Dijo Diamante –si te quedas, debes prometer ser neutral, no te pediré que luches a mi lado, aunque Nix sabe que me gustaría, pero tampoco quiero que luches en mi contra. Serena asintió.
- ¿Qué pasa si lo hago?. Preguntó –te malignizaré. Respondió el con simpleza, Serena asintió, sabía que era una locura, una soberana estupidez, debía pelear contra el, como sailor moon debía hacerlo, pero no quería, se le ocurrió que quizás, estando con el, podía detenerlo y convencerlo de que no siguiera la guerra, Serena asintió, dándole la mano.
-hecho, yo no iré, pero tu tampoco, vas a pelear con mi equipo. El la miró, vino contra azul.
-me parece justo. Dijo repitiendo el gesto de ella.
-ven princesa, vamos para que conozcas a los otros. Le dijo Diamante, ella asintió, no teniendo idea de cómo iba a salir del embrollo en el que se había metido.
