Esto ha sido escrito a las 03:05 de la mañana y tengo dos preguntas.

1. ¿Tengo que hacer la renuncia?

Y 2. ¿Por qué demonios estoy despierta?


(Gotham) Mansion Wayne 22:34

Entro en la sala despacio, mirando a su alrededor mientras se quitaba la chaqueta, dejándola sobre el reposabrazos de uno de los sillones negros que ocupaban la gran sala de la mansión.

No había nadie a su alrededor y era extraño. Alfred estaba en Inglaterra por unas vacaciones bien merecidas, pero Dick no estaba a la vista, y eso como siempre le preocupaba. Pero hoy mas que nunca.

Era una de esas extrañas ocasiones en las que todo los criminales estaban en Arkham y ninguno de los dos tenia obligaciones con la Liga o el Equipo.

Miró a su alrededor buscando indicios de la posición de Dick, encontrándola en forma de carta sobre la mesita de café.

Buscando, te encontre, y amándote acabé.

Te toca buscar, para ganar

Sonriendo, empezó a caminar hacia el jardín apoyandose en el marco de la puerta.

Delante de él, junto a la piscina iluminada, había un gran mantel blanco, lleno de una gran variedad de comida rapida. Al lado se encontraba una pantalla de cine cuyo proyector contenia una pelicula en pausa.

Dick estaba sobre el mantel, sentado con las piernas cruzadas, sonriendole divertidvarie

-Qué es todo esto?

-Bueno, se me ocurrió, que ya que estamos solos, podiamos hacer algo solos.

Sonrió, desacion el nudo de su corbata, mientras caminaba hacia Dick, dejandose en el espacio a su lado.


Por encima de todo aquello habia dos cosas que le impresionaban.

La primera: el lugar. Era el lugar favorito de ambos para hacer el amor (aunque eso siempre era bueno).

La hierva del jardín rozando la piel de ambos la luz del sol o de la luna sobre ellos, el aire mezclando sus aromas, llevandose consigo sus gritos y gemidos de pasión para que el que lo escuchase supiese que se pertenecian el uno al otro. Y la vista del mar, tan indomable como ellos, y el cielo, tan azul como los ojos de Dick.

La segunda: el chico que estaba sentado a orcajadas sobre él, besandolo sin control y con una pasion tan pura como la luz que representaba en su vida.

Deslizó sus manos por el torso desnudo del chico, hasta que acabaron en el perfecto culo de Dick, apretandolo entres sus manos, provocando gemidos por parte de Dick que le hicieron sonreir entre besos.

-Te amo-. Murmuró Dick, separandose de él para verle a los ojos.

-¿En serio?- Preguntó con burla, haciendo que Dick sonriese aun más.

-Sí... Amo tu sonrisa, esa que va dirigida a mi y que solo yo puedo ver... Amo la forma en la que me miras mienyras hacemos el amor, porque es la misma forma en la que te miro yo a ti... Simplemente te amo, de todas las formas posibles... Dios! Incluso cuando estás celoso, me vuelves loco.

-No soy celoso.- Era una mentira y ambos lo sabían, pero no importaba siempre y cuando puediesen continuar con el juego en que el único objetivo era probocarse, y en el que ambos ganaban.

-Lo que tu digas-. Sonrió amenazante a,tes de volver a hablar. -¿Sabes que Zatanna esta intentando que le pida salir para el dia de San Valentín?

Antes de que ninguno de los dos se diese cuenta, Dick estaba con la espalda pegada al suelo y Bruce estaba sobre él.

-Bien, tu ganas. Soy celoso. ¿Puedo hacerte el amor ahora?

Un gran carcajada fue la única respuesta que octuvo antes de que volvieran a besarse.


N.