Los personajes no me pertenecen, solo juego con ellos en mi cabeza

contiene temas fuertes, si eres menor de edad o no te gusta; no lo leas...

Me quede sentado en la barra, no quería volver a sentarme con esos idiotas, además todos estaban ocupados como para "extrañarme".

De repente la vos del Dj se escucho por encima de la música

-ahora vamos a darle una cordial bienvenida a la única la inigualable, la que tiene a muchos suspirando la preciosa Isabella!- la verdad yo no estaba prestando atención, conocía que tipo de chicas bailaban aquí rubias voluptuosas siliconadas.

Empezó a sonar la canción 3 de britney spears y al escenario salió una chica que mas bien parecía un ángel, era la mujer mas hermosa que había visto en mi vida, sus ojos cafés como el chocolate, de una figura perfecta, piel pálida cabello castaño; era simplemente perfecta.

Traía puesta una blusa de tirantes corta que dejaba ver su ombligo que por cierto traía un pirsin que se le veía endemoniadamente sexy, un short que dejaba ver sus cremosas piernas y tenis altos.

Se veía sensual pero no vulgar cosa que era muy rara en estos días y la forma en que movía su cuerpo, sus caderas era simplemente enloquecedor, me hacia querer tomarla ahí mismo.

En su rostro se notaba que era muy joven, unos 18 o 19 años tal vez, prácticamente era una niña, como era posible que me hiciera desearla tanto con tan solo una mirada.

Simplemente no podía quitarle los ojos de encima, pero no solo yo la veía; habían muchos con su mirada deseosa en ella.

No se porque esto me molesto de sobremanera, yo quería ser el único en disfrutar de aquel espectáculo.

Isabella movía sus caderas deliciosamente, me estaba costando mucho trabajo no subirme el escenario y llevármela.

Sus movimientos eran sensuales pero no vulgares, no parecía del tipo de chica que trabaja en un bar. Parecía una niña y tenia cara de no quebrar ni un tan solo plato pero no podía ser tan inocente si trabaja en un bar o si?

Por ningún momento le quite la mirada de encima, deseaba tenerla, no; debía tenerla, nunca desee tanto a una mujer como deseaba a Isabella.

Me sorprendí de mi mismo por acordarme de su nombre, el cual era hermoso igual que su dueña.

La invitaría a tomar un trago y luego la acompañaría a su departamento, lo mas seguro era que ella misma me invitaría a pasar como lo hacían las demás mujeres.

Cuando termino su acto toda la población masculina rompió en aplausos, silbidos y gritos, yo por mi parte seguí cada paso que ella daba. La tendría de eso estaba seguro; por ella no me importaría tener que pagar, aunque tal vez eso no fuera necesario, yo nunca había tenido que pagar para tener sexo, ellas siempre venían a mi, tal vez ella no seria la excepción.

Se dispuso a servir tragos en las mesas, estaba recibiendo muchas miradas, prácticamente la desnudaban con la mirada; bueno la desnudábamos yo no me quedaba atrás.

De repente sentí unos brazos a mí alrededor

-Eddie cariño te extrañe hace tiempo que no venias- dijo con reproche; suspire, realmente no quería a Tanya acosándome toda la noche, ya que toda mi atención se centraba en Isabella y Tanya comenzaría con sus reclamos y no quería escucharlos. La verdad no le estaba prestando atención porque aunque Tanya era hermosa ya había estado infinidad de veces en mi cama, no había nada nuevo.

Tanya se dio la vuelta siempre con sus brazos a mí alrededor y se sentó encima de mí

-porque no habías venido Eddie me tenias muy olvidada- como odiaba que me llamaran Eddie pero como hoy estaba de muy buen humor lo deje pasar

-e estado muy ocupado eso es todo- dije poniendo mis manos en sus piernas. Aunque Tanya era irritante debía admitir que era excelente en la cama, ella sabia muy bien como complacer a un hombre.

-que te parece si me esperas hasta que salga y nos divertimos en mi apartamento?- pregunto rozando mi entrepierna, que seguramente se iba a despertar en cualquier momento

-lo siento pero hoy tengo otros planes- le dije sinceramente, ella sabia que lo nuestro era sexo casual y ya, sin sentimientos de por medio,

-puedes cancelarlos- dijo ronroneando y restregándose en mi, tome su cadera para que lo hiciera mas rápido, no iba a acostarme con ella pero eso no me impedía tener sexo con ropa, se sentía delicioso pero por ahora yo solo quería a cierta castaña en lugar de Tanya

-no – dije secamente.

-anda Eddie lo vamos a pasar muy bien- dijo mientras me besaba el cuello, debo admitir que si no paraba terminaría cediendo.

-YA TE DIJE QUE NO!- le dije separándola un poco, ella me miro recelosa pero no tenia el derecho de reclamarme nada así que no siguió insistiendo.

-¡ ey dulzura ven a hacerme un baile!- grito un hombre de una mesa cercana agitando un billete, supe que se refería a Tanya y eso me dio un alivio así me la podría sacar de encima. Ella resoplo enfadada me dio un casto beso y se levanto hacia la mesa.

Me dirigí a la mesa donde estaban los demás Vuturis y me senté junto a Félix, todos seguían en lo mismo; y es que acaso no se aburrían de lo mismo?

-la están pasando bien caballeros? Se les ofrece algo mas?- pregunto Michael el administrador del bar, quien por cierto no era mas que un lame botas que quería quedar bien con nosotros, la gente así siempre me había desagradado.

-ay algo mas que quisiera sabes… porque no le dices a la linda castaña que venga a bailarnos y a servirnos mas tragos- dijo Demetri sonriendo maliciosamente. Fruncí el seño, estaba muy equivocado si pensaba que la tendría antes que yo

-disculpen caballeros pero Bella no hace esa clase de bailes; ella solo baila en el escenario- dijo un tanto nervioso

-pero podría decirle a Jade o Tanya que vengan a complacerlos ya que son excelentes en lo que hacen- dijo rápidamente con cara de preocupación, al parecer percibía el peligro que destilábamos, el sabia que no éramos de fiar

-creo que no me entendiste dije que mandes a la CASTAÑA ahora mismo!- dijo Demetri molesto ya que no le gustaba repetir las cosas, con un tono mordaz al que todos sabíamos que Michael no podría oponerse si sabia lo que le convenía

-ss si claro voy enseguida por ella- dijo Michael nerviosamente mientras se encaminaba hacia ella.

Todos reímos divertidos ante su miedo, Isabella nos miro preocupada, imagino que por la pinta que teníamos.

Se acerco viendo el papel que traía en las manos, estaba nerviosa al parecer no quería tener contacto visual con nosotros.

Todos en la me sala veíamos como si fuera un pedazo de carne, pero ella tenia la culpa por ser tan deseable.

-buenas noches que les puedo servir?- dijo cuando llego a nuestra mesa

Aun no nos miraba, estaba tan cerca del alcance de mis manos, no podía esperar por tenerla.

Cada uno pidió su trago, no sin antes hacer de todo tipo de insinuaciones , pero ella parecía querer ignorarlas.

Me parecía muy extraño ya que Félix hasta le ofreció dinero, y era una buena cantidad; cualquier mujer hubiera matado por tener esa clase de ofertas pero ella en ves de eso se indigno, se notaba su molestia e incomodidad.

Esta creatura si que era fascinante. Yo por mi parte estaba satisfecho que no aceptara porque estaba decidido a tenerla antes que ellos.

Cuando termino de tomas las órdenes, estaba a punto de irse y como nunca quiso voltear se tropezó con sus propios pies cayendo exactamente en mis piernas.

Instintivamente ella puso sus manos en su cara esperando el golpe mientras yo rodee su fina cintura con mis brazos para evitar que se deslizara.

Cuando se dio cuenta que no había caído al piso abrió sus hermosos ojos topándose con mi penetrante mirada.

Me perdí en sus profundos ojos cafés, eran realmente preciosos , los dos teníamos nuestras miradas clavadas en el otro, era fácil perderse en ellos; podía ver miedo y curiosidad en su rostro, que por cierto tenia un hermoso sonrojo.

Nos miramos por unos segundos que parecieron eternos, hasta que ella se percato que estaba encima de mí, sus mejillas ahora estaban en un rojo mas intenso que antes.

Trato de pararse pero yo todavía no estaba dispuesto a soltarla así que apreté mi agarre a su cintura, ella me miro nervioso y yo no pudo evitar soltar una sonrisa maliciosa, el calor que emanaba su cuerpo era demasiado exquisito, si antes le tenia ganas ahora era una necesidad tenerla.

Empezó a removerse en mi tratando de liberarse de mi agarre, pero lo único que estaba haciendo era creando una deliciosa fricción, que ya estaba haciendo reaccionar mi cuerpo.

Cuando se dio cuenta que se estaba restregando en mi se detuvo; debe haber sentido mi erección porque me miro a los ojos con temor, no pude evitar reírme de su expresión, como si nunca hubiera visto a un hombre excitado.

Tenia que ser mía esta misma noche, me fije en sus deliciosos labios rosados, parecían llamarme; aunque tenía una mejor idea de que podrían hacer esos labios.

Sentí mi miembro palpitar de excitación con ese pensamiento, no podría esperar por mucho.

Trate de que mi vos sonara lo mas ronca posible, quería asustarla aun mas, parecía una niñita que le teme al coco, ya que yo no la soltaba

-estas bien cariño?- le pregunte tratando de verme inocente pero no creo que allá dado mucho resultado porque me miro recelosa, y es que mi excitación era demasiado evidente, se veía tan nerviosa.

-ss si gr gracias- contesto en un susurro casi inaudible

-creo que debo ir por sus tragos- dijo tratando de levantarse pero nuevamente apreté mi brazo a su alrededor.

-no iras a ninguna parte preciosa, porque no vamos a otro lugar para asegurarnos que no estas herida?- dije con la intención que entendiera mi propósito. Y al parecer así fue ya que se sonrojo intensamente pero me miro con los ojos entrecerrados, la sentí temblar encima de mí.

-me encuentro perfectamente bien así que NO gracias- dijo molesta tratando de levantarse nuevamente lográndolo por unos segundos pero con mas fuerza de la necesaria volví a sentarla en mi.

Ahora si que estaba asustada, hasta podía ver su corazón golpear fuertemente su pecho, el cual por cierto se veía delicioso, mi lengua quería probarlo, solo de pensarlo se me hacia agua la boca, esta niña me estaba matando.

No la dejaría salir de la cama hasta que ya no tuviera fuerza para pararme por torturarme así.

Se lo haría tan fuerte que no podrá sentarse por un buen rato,.. Reí presumido por ese pensamiento; yo era un excelente amante y me ayudaba mucho el estar muy bien dotado.

suélteme- me dijo casi al borde de las lagrimas

-vamos preciosa no te hagas la difícil, no te iras hasta que yo así lo decida- le dije acariciando su cuello que se veía tan suculento.

-no tengas miedo Isabella no te are daño, pero eso depende de ti preciosa- dije mientras rozaba mi nariz en su cuello, ella olía exquisito como a deliciosas fresas.

-ya suélteme por favor- dijo desesperada

Mi celular comenzó a sonar, gruñí por mis adentros, era el timbre de Lauren, otra de mis aventuras, mi madre quería que ella y yo formáramos una relación , no podía quejarme congeniábamos excelente, si supiera mi madre lo muy perra que es.

Isabella aprovecho mi distracción y se paro de repente, lo suficiente lejos para que yo no pudiera alcanzarla de nuevo.

La mire con ira, le había dicho que la soltaría cuando yo quisiera. Ella percibió mi enojo y me miro asustada.

-les traeré sus tragos ahora mismo- dijo con vos insegura y temblorosa, yo por mi parte me perdí viendo su perfecto y redondo trasero.

Estaba loca si creía que se había librado de mi, solo había conseguido aumentar mi hambre hacia ella que no saciaría hasta tenerla.

gracias a todas las que comentaron este fic, me emociona muxo su apoyo...

y quiero hacer un especial agradecimiento a sistercullen pues sin ella no hubiese podido hacerlo. muxas muxas gracias..

reviews?

besos