Capítulo 2. Extraño comportamiento

"A partir de ese día, cada vez que llegaba a casa después de la escuela, siempre me detenía a observar aqunue sólo fuera por un breve momento, aquella extraña pintura".

"No puedo explicar con palabras la sensación que me producía el sólo mirar dicho cuadro, no tanto por la obra en si, que por demás era muy hermosa, que por el hecho de que cada vez que miraba el rostro de aquella joven veía reflejado algo muy humano, un sentimiento que no podía descifrar con claridad".

"En ocasiones era una gran tristeza, en otras, una incesante amargura y otras veces, una profunda soledad, siempre era una emoción diferente la que me trasmitía aquello ojos aperlados que sobresalían del resto de los personajes dibujados en el lienzo".

"Una noche de viernes, luego de un mes de que el cuadro llegara a mi casa, tenia muchas dificultades para conciliar el sueño, por lo que decidí ir a la cocina por un vaso con agua".

"En camino de regreso hacia mi cuarto tuve la extraña sensación de dirigirme hacia donde estaba la pintura".

"Me pare a un distancia prudente de esta como mi dictaba mi sentido común y procedí a observarla de nuevo con gran detenimiento".

"Después de eso, no se explicar con claridad lo que paso por el resto de aquella noche, ya que el recuerdo que tengo después de me quede mirando el cuadro, fue el haber escuchado la voz de mi madre llamándome."

Christian…Christian.

Eh mama, ¿eres tú?

Claro que soy yo hijo, ¿qué haces levantado tan temprano?

Temprano, que no es de noche todavía.

Pero hijo si son las 6:30 de la mañana.

¿Qué?

"Si que grande fue mi sorpresa al darme cuenta de que 5 hrs habían pasado aproximadamente desde que me levante de mi cama para observar la pintura y lo más extraño del caso es que no podía recordar nada de lo hecho en ese lapso perdido de tiempo, por lo que solo puede responderle a mi madre lo siguiente:"

No lo se mama, tu juro que no lo se.

Continuara…