Remus le ayudo a Sirius a redactar y ordenar todo lo referente al ataque en las chimeneas públicas. Había sido lo mas discreto posible, solo los aurores (excepto Harry y Ron) sabían que mortifagos atacaban cada vez que podían. Sirius y Remus los entrenaban muy bien para que al momento de la pelea trataran de hacer el mínimo de escándalo para que la comunidad mágica, pero sobretodo Harry, no se enteraran de nada.
Por la noche Sirius preparaba la cena, estaba acostumbrado a cocinar únicamente para él y vivía cómodamente solo, pero sabia que esa noche tendría compañía, así que preparaba una rica sopa caliente como sabia que a ella le gustaba. Aun recordaba aquella noche en que se le apareció por primera vez hacia cuatro años cuando había decidido caminar por el parque que estaba frente a su casa.
- Sirius – se le apareció Ginny frente a él respirando agitadamente y con los ojos reflejando mucho miedo.
- Pero…que demonios…tu – Sirius la veía completamente sorprendido.
- Mañana – Ginny temblaba de pies a cabeza – mañana en Hogsmeade durante la excursión…quieren tomar alumnos como rehenes a cambio de Harry.
- Pero…tú eres…
- Protege a Harry, no permitas que le pase algo – y sin más desapareció.
- ¡Oye! Regresa.
Ese día su vida había cambiado completamente. Solo le había dicho a Remus sobre lo que había pasado y ambos evitaron que se llevara a cabo dicha excusión y verificando que en realidad había mortifagos en Hogsmeade. Después de ese día caminaba todas las noches por el parque esperando que se le volviera aparecer Ginny. Pero no fue sino después de varios meses en que otra vez volvía a aparecerse con la misma expresión de miedo en sus ojos.
- Mi papá…esta noche trabajara doble turno y saldrá por la mañana.
- Dime porque me dices todo esto – Sirius la agarraba por los dos brazos sacudiéndola pero ella continúo hablando.
- Lo esperaran a la salida del ministerio y lo atacaran hasta matarlo.
- Ginny.
- Lo quieren muerto porque es importante para Harry – y otra vez se desapareció.
Sirius recordó que inmediatamente fue a la Madriguera donde corroboro la información que le había dado Ginny: Arthur trabajaría doble turno y saldría por la mañana, así que de nuevo Sirius y Remus evitaron un ataque a una persona inocente.
A veces pasaban varios meses sin que Sirius se encontrara a Ginny en el parque. Las últimas noticias habían sido para atacar a los padres de Hermione en Australia, quemar la tienda de bromas de sus hermanos cuando ellos estuvieran dentro, secuestrar a Gabrielle la hermana menor de Fleur, así sucesivamente. Hasta que una noche en lugar de aparecer Ginny apareció Draco.
- ¿Qué haces tu aquí?
- Sospechan de Ginny así que no vendrá en un tiempo.
- ¿Por qué?
- Deben de disimular que saben nuestros planes ¿tu crees que no se les hace raro que ningún ataque a su familia les haya salido bien? La tienen vigilada.
- ¿Le harán daño?
- No, yo la cuidare. Ahora escúchame muy bien, Granger tiene una conferencia en Italia la próxima semana, se harán pasar por organizadores del evento para secuestrarla. Sean mas cuidadosos y no tan obvios – desapareció.
El ruido de la chimenea lo hizo regresar de sus recuerdos e indicándole que alguien había llegado. Sirius ya cansado de salir todas las noches al parque para ver si aparecían Ginny o Draco decidió crear una chimenea en una casa abandonada a las afueras de Londres donde ellos se aparecían y por la red flu llegaban directo a su casa.
- Te prepare sopa caliente.
- ¿Cómo están todos?
- Bien, todo salio bien ¿A quien herimos?
- Dolohov, esta muy grave al parecer no pasa de mañana. Bellatrix esta furiosa.
- ¿Sospecho algo?
- No hiciste bien en vestirlos de trabajadores del ministerio y poner a varios aurores en la salida por la cabina telefónica.
- Ven siéntate a comer, cada vez te veo mas flaca – Ginny se sentó.
- ¿Dónde esta Harry? No paso la noche en su casa.
- No, se fue con Ron y Hermione a un lago para acampar.
- ¿Solo con Ron y Hermione?
- Si solo los tres – Ginny empezó a comer - ¿Por qué ya no has venido a platicar?
- No quiero discutir otra vez contigo además las cosas cada vez están peor, no quiero que sospechen de mi ¿Qué te paso en el ojo?
- La otra visita de tus amigos y esta – le mostró el brazo – me la dejaron ayer.
- No te confíes.
- Te tengo una noticia: Ron y Hermione van a casarse – Sirius vio una sonrisa en los labios de Ginny por primera vez en tres años, cuando le dijo que ya había nacido su sobrina Victoire.
- ¿Cuándo?
- En tres meses, va a ser en la Madriguera al parecer lo están manejando con mucha confidencialidad para que la prensa no este molestando.
- Sirius quiero ir.
- Pero Ginny no puedes, vamos a tener mucha seguridad porque ahí va a estar Harry.
- Llévame contigo, como tu pareja.
- ¿Estas loca?
- Puedo trasformarme y podemos decir que soy amiga tuya desde hace muchos años y que vine a Londres por un asunto familiar y que quería salir contigo pero…
- Cálmate – él la tomo de la mano – esta bien.
- Gracias.
- Pero Harry va a ir con su novia ¿Estas segura de quererlo ver con ella?
- Lo he visto muchas veces con ella. A veces llegan juntos a su casa y pasa la noche con él. – le decía regresando a su expresión de tristeza que la caracterizaba.
- ¿Lo espías afuera de su casa?
- Es la única manera que tengo para mantenerme viva. Solo con verlo es suficiente para mí.
Los siguientes dos meses Harry había tratado de cumplir lo que les había prometido a sus mejores amigos, ahora salía más con su novia y parecía contento. Tanto Ron como Hermione querían a Melanie, ella era una chica muy amable y cariñosa, se notaba que amaba a Harry sobre todas las cosas.
Hermione le pidió que la acompañara para la prueba de su vestido, todavía tenían que hacerle unos ajustes y aun no decidía que velo ponerse.
- En un mes serás la Sra. Weasley.
- Si, estoy tan contenta Melanie.
- ¿Quién va a ser tu dama de honor?
- Fleur.
- Claro no lo había pensado, comúnmente es alguna hermana pero como ni tú ni Ron tienen hermanas pues quien mejor que Fleur quien ya es parte de la familia.
- ¿Este es tu velo Fleur?
- Si Hermione póntelo – Hermione sonreía frente al espejo – te ves hermosa.
- Recuerda que cuando te cases yo voy a ser tu dama de honor – le decía Ginny – vamos a practicar, mi hermano es esta escoba y te esta esperando en el altar.
- ¿Y quien dice que me voy a casar con tu hermano?
- Yo y cuando te cases con él vamos a ser hermanas, las mejores hermanas Weasley.
- Hermione, Hermione ¿Qué te pasa?
- ¿Qué?
- Te quedaste como ida.
- No nada, es que tengo tantas cosas en que pensar con esto de la boda.
- Bueno apúrate que todavía tenemos que ir a ver el diseño del pastel.
- Si – se quedo seria viéndose en el espejo vestida de novia.
Harry toco la puerta de la oficina de Sirius asomando la cabeza y viendo que él le daba permiso de entrar con la mano. Estaba firmando unos papeles muy apurado.
- Si estas ocupado vengo en otro momento.
- No, pasa déjame termino esto, malditos formatos que para todo se necesita firma.
- ¿Qué te paso en el brazo?
- Me pegue.
- Te han estado pasando muchas cosas, hace dos meses también traías algo en el brazo ¿Tal vez ocupes lentes?
- Perdería mi encanto, los que usan lentes no se ven bien – Harry hizo una mueca – listo, ahora si ¿para que soy bueno?
- Me voy a casar – Sirius se puso serio como nunca lo había visto Harry – un felicidades no caería nada mal.
- ¿Estas seguro?
- Si, Melanie es grandiosa y se que es la indicada.
- ¿Para hacerte olvidar a Ginny? – Harry lo fulmino con la mirada.
- Ginny es mi pasado y eso ya quedo atrás – Sirius con la misma cara de serio se levanto de su asiento y se sentó frente a su único ahijado.
- Dime directamente a los ojos que Ginny es tu pasado.
- ¿Qué quieres Sirius? – le dijo molesto Harry.
- No quiero que comentas una estupidez casándote con esa niña sin amarla.
- Ni siquiera la conoces, se supone que eres como mi padre y quieres mi felicidad y eres el único que no me apoya en mi relación con Melanie.
- ¿La amas?
- ¿Por qué no la conoces?
- ¿La amas carajo?
- Si – dijo en un susurro viendo el piso.
- Ahora dime que Ginny es tu pasado pero viéndome a los ojos.
- ¿Por qué gozas haciéndome recordar eso?
- Dímelo y cuando termines de decírmelo saldré de aquí para conocer a tu novia y estaré a un lado tuyo cuando la esperes en el altar, pero primero dime que Ginny es tu pasado.
Harry miro molesto a Sirius y se levanto sin decir una sola palabra. Maldecía a su padrino por conocerlo tan bien y más se maldecía a él mismo por no poder mentirle en su cara. Porque sabia que decirle eso era una mentira, Ginny era su pasado, su presente y, como veía las cosas, su futuro. Llego a su oficina y cerro la puerta de un golpe.
- Vaya no la cerraste, la sellaste. – le dijo Ron viendo la puerta.
- Maldito Sirius.
- ¿Mas trabajo? – le pregunto preocupado.
- No, le dije que…bueno Ron estuve pensando que…le voy a pedir matrimonio a Melanie – Ron se quedo serio por un momento.
- Bueno, supongo que es lo mejor y… ¿Por qué te enojaste con Sirius?
- No esta de acuerdo, me dice que lo hago para olvidarme de Ginny.
- Y eso es cierto – Harry se sorprendió de que esa no había sido una pregunta – Harry te conozco muy bien y se que sigues amando a mi hermana. Cuando ves a una chica pelirroja tu expresión cambia completamente. Te he visto totalmente idiotizado por el alcohol y borracho hablas de más.
- ¿Tu también piensas que no debería de casarme con Melanie?
- Si me hubieras preguntado eso hace tres años te hubiera dicho lo mismo que Sirius, pero hay que ser realistas Harry y por mas que nos duela Ginny no va a volver. Tu puedes hacer tu vida junto con Melanie y aunque no la ames, se que ella intentara hacerte feliz y tal vez algún día lo logre. Ginny es mi hermana y siempre me va a doler el hecho que se haya ido pero tengo a Hermione que se que ella me va a ayudar a ser feliz.
- Eres un gran amigo Ron.
- Intenta rehacer tu vida Harry…te lo mereces.
Para festejar el cumpleaños de Harry todos se habían reunido en un bar muggle en el centro de Londres. Una de las atracciones en el lugar era un Karaoke donde pasabas a cantar la canción que tú escogieras a un estrado. Varios aurores se levantaron a cantar y los demás cantaban junto con él desde las mesas si lo hacia bien o le hacían burlas si cantaba fatal.
Entre risas y bebidas nadie noto que una chica pelirroja subió al estrado donde estaba iluminado con muy poca luz y empezó a cantar una canción que Harry sintió que el alma se le iba a los pies.
How do I get through one night without you
If I had to live without you
What kind a life would that be
Oh and I, I need you in my arms need you to hold
You're my world, my heart, my soul.
Harry la observaba tratando de ver su cara pero ella cantaba de perfil con mucho sentimiento. Nadie más le había puesto atención y nadie se había percatado de que Harry se había levantado para acercarse a ver más detenidamente a esa chica.
- Ginny hay algo que tengo que decirte – le decía Harry arriba del auto de Sirius a un lado de la carretera donde habían decidido detenerse a ver la ciudad de Londres de noche - Dumbledore me ha dejado una misión y debo irme por un tiempo, Ron y Hermione van a acompañarme.
- Y yo, yo también me voy contigo.
- No Ginny seria muy peligroso y…
- ¿Y?
- Prefiero que te quedes con tus padres es mas seguro que estés aquí.
- ¿Me estas diciendo que me vas a dejar?
- Es para protegerte, si Voldemort sabe que tu y yo somos novios intentaría llegar a mi a través de ti.
- Pues que lo intente.
- No Ginny jamás me perdonaría si a ti te pasara algo por mi culpa – la radio estaba prendida y escuchaban la canción.
If you ever leave
Baby you would take away everything good in my life
Without you there'd be no sun in my sky
There would be no love in my life
There'd be no world left for me.
- Vaya canción - Ginny sonrío irónicamente.
- No hagas esto mas difícil por favor, a mi me duele mas que a ti, pero se que es lo mejor.
- Por lo que veo ya lo decidiste.
- Si.
And I, baby I don't know what I would do
I'd be lost if I lost you
If you ever leave
Baby, you would take away everything real in my life
And tell me now.
- Cuando estés en esa misión y escuches esa canción prométeme que pensaras en mí.
- Siempre voy a pensar en ti.
- Tal vez encuentres a alguien.
- A nadie Ginny, a nadie – se besaron.
How do I live without you
I want to know
How do I breathe without you
If you ever go
How do I ever, ever survive
How do I, how do I, oh how do I live
- Te amo Harry.
- Yo más. Prométeme que no te meterás en problemas.
- Prométeme lo mismo.
- Tramposa, los problemas vienen a mí.
If you ever leave
Baby you would take away everything
need you with me
Baby 'cause you know
that you're everything good in my life.
Esa había sido la última vez que había estado con Ginny, la última vez que la había besado y la había tenido entre sus brazos. Se acercaba poco a poco mientras recordaba como si hubiera sido ayer cada instante de aquel maravilloso momento. Todos aplaudieron cuando termino la canción y aquella pelirroja se bajo de estrado en dirección contraria a él y se perdió entre la gente.
- Mi amor ¿A dónde vas? – le decía Melanie.
- ¿Eh?
- Te levantaste sin avisarle a nadie ¿quieres otra bebida? Ven vamos a la barra.
Con la mirada buscaba desesperadamente una cabellera pelirroja pero por la poca luz no alcanzaba a ver nada. Resignado se dejo guiar por su novia.
Ginny lo veía irse de la mano con su novia, pero al menos se sentía satisfecha de que el día de su cumpleaños le dio un regalo: su canción.
En los siguientes días Harry se fue a buscar un anillo de compromiso para su novia. Ron le había dicho que seria una gran idea que el día de su boda él anunciara su compromiso con Melanie. Se sentía triste por la actitud de su padrino, no entendía como Ron si lo apoyaba y él simplemente lo quería tener alejado de cualquier chica.
Harry le pidió matrimonio a Melanie tal como lo había planeado y ella acepto inmediatamente más feliz que nunca, terminando en su casa haciendo el amor. La veía dormida a un lado de su cama culpándose por engañarla de esa manera y utilizándola para poder ser feliz algún día. Se levanto a la cocina a tomar un vaso con leche, al abrir el refrigerador vio el calendario, ya era 11 de agosto y ese día Ginny cumpliría sus 21 años.
- ¿Ginny cuando nos vamos a casar?
- Mañana.
- Te estoy hablando en serio.
- Harry tengo quince años todavía me falta hacer muchas cosas.
- Esta bien, te doy hasta que cumplas los 21 y de ahí no pasas.
- Esta bien, cuando tenga 21 años seré la señora Potter.
- Ginny Potter, me gusta como se escucha.
- Hoy cumples 21 años y yo me voy a casar con otra… Ginny Malfoy, nunca pensé que te gustaría mas ese nombre.
Se fue tomando su vaso de leche y se paro junto a la ventana. De repente ahí estaba ella, parada en medio de la calle viendo directamente hacia donde estaba él, dejo caer el vaso de leche y salio corriendo hacia fuera, pero cuando salio ya no estaba ella. Corrió por toda la calle sin encontrar a nadie, todo estaba en silencio y completamente solo. Pensó que había sido su imaginación, era el día de su cumpleaños y que tal vez por eso se la había imaginado. Regreso a su habitación acostándose a un lado de su prometida pero sin poder conciliar el sueño.
Mientras tanto afuera, escondida entre unos árboles de una casa, se encontraba Ginny.
- Ya tuviste tu regalo de cada año, aunque ahora fue diferente, ya no tuviste que ir a verlo en un bar tomando hasta emborracharse, sino que ahora tuviste que sacarlo de su casa porque esta con otra mujer en su cama. Feliz cumpleaños Ginny – se dijo abrazándose así misma.
La Madriguera era un completo caos, todos corrían de un lado a otro y Molly Weasley estaba igual o mas histérica que cuando se caso Bill con Fleur. Cuando se casaron Percy y Audrey no habían querido fiesta, únicamente una cena en un restaurante con la familia de ambos. Así que desde la boda de Bill no había tenido una boda en grande, porque ni Charlie ni los gemelos estaban dispuestos a dar ese gran pasó en su vida.
Ginny había llegado a la casa de Sirius y ahí se había arreglado y transformado en una chica de un poco mas de edad, cabello negro y con ojos color café oscuro.
- Recuerdo que una vez salí con una chica parecida a ti.
- Te ves guapo Sirius.
- No me veo, los soy.
- ¿Remus sabe que voy?
- No, nadie lo sabe.
- Mejor, yo tampoco le dije nada a Draco. A veces me desespera que sea tan miedoso.
- El no tiene otra opción mas que quedarse con Narcisa, desde que murió su padre él se hizo cargo de ella en cambio tu tienes…
- Ya Sirius – rodó los ojos.
Era como pasar del infierno al cielo, respirar ese aroma tan característico que tenia la madriguera fue como llenar sus pulmones de energía y tranquilidad. Ver a sus hermanos juntos desde que había nacido Victoire la hacia sentirse humana de nuevo, ya no un fantasma que caminaba de un lado a otro para saber que nueva idea tenia Bellatrix para matar a su familia y a el único hombre que había amado en su vida.
Sirius en cierta manera se sentía feliz de ver a Ginny sonriendo, aunque físicamente no era ella, sabia que estaba disfrutando ver a su familia reunida. Pero también le dolía no verla junto con ellos, a veces se sentía culpable y en varias ocasiones había amenazado a Ginny con delatarla con su familia pero cuando ella le contaba todo lo que hacían los mortifagos y los planes que quería llevar a cabo Bellatrix, sabía que todo estaría peor si Ginny no fuera una espía, para empezar la mayoría de los Weasley ya estarían muertos y Ginny incluida.
- ¡Foto familiar! – Gritaba el fotógrafo - ¡Todos los Weasley junto con los novios!
Sirius tomo de la mano a Ginny y ella solamente la apretó haciendo un esfuerzo por no llorar. Ver a todos sus hermanos abrazados y sonriendo a la cámara hacia que se le desgarrara el corazón.
Cuando comenzó el baile Sirius la había invitado a bailar una canción pero ella prefirió seguir sentada viendo a toda su familia. Aunque Sirius sabía que a quien más veía era a Harry bailando con su novia. Después de un rato, Ginny se levanto para sorpresa de Sirius y se fue directo a buscar a Ron.
- Hola me llamo Bárbara, vengo con Sirius solo quería felicitarte por tu matrimonio.
- Muchas gracias, nunca te había visto con Sirius.
- Bueno en realidad no vivo aquí en Londres pero aun así mantengo contacto siempre con el.
- Pues bienvenida.
- ¿No te molesta si bailamos? – Ron frunció el ceño extrañado – solo una canción.
- Esta bien – se pusieron a bailar en medio de la pista con los demás invitados – Ron estoy segura que vas a ser muy feliz con Hermione. Mereces lo mejor del mundo por ser tan bueno y…
- Disculpa ¿Por qué me dices todo eso?
- Sirius me contó de ti y de Hermione – el asintió no muy convencido – Hacen muy bonita pareja.
- Gracias.
Harry, como padrino de los novios, dio un discurso muy emotivo para la pareja antes del brindis. Todos alzaron su copa al mismo tiempo para brindar por los novios, al terminar empezaron los aplausos y gritos de todos los invitados mientras Harry abrazaba a sus dos mejores amigos.
- Gracias Harry – decía Ron tomando otra vez la copa – quiero hacer otro brindis para practicar porque ahora yo voy a ser padrino de bodas. Señoras y señores me complace informales que nuestro querido Harry Potter y la Srita. Melanie Moore se han comprometido en matrimonio.
Todos empezaron a aplaudir y a felicitar a la pareja. Sirius cerró los ojos negando con su cabeza y tomo fuerzas para ver a Ginny. Le parecía imposible la manera en que podía controlar sus emociones, pero sus ojos delataban la tristeza que estaba sintiendo en ese momento.
Veía a Harry sonreír con todos los que lo felicitaban, se sintió plena al pensar que al menos él era feliz, porque esa había sido la única razón por la que ella había tomado la decisión de unirse a Draco después de aquella noche en Hogwarts.
- Harry ¿Dónde estas? – lloraba Ginny cerca del lago, de repente escucho un ruido - ¿Quién anda ahí?
- No eres la dueña del colegio Weasley – le dijo Draco – Yo puedo andar por donde yo quiera.
- Malfoy regresaste – Draco frunció el ceño – supe que tus padres vinieron por ti y como Snape no te prohíbe nada.
- ¿Acaso me espías Weasley?
- Solo estoy al pendiente de todos.
- ¿Sigues con la idea de ayudar a tu noviecito? – Ginny se puso tensa – Les van a poner mas castigos.
- Eso a ti no te importa.
- Será mejor que lo dejes así, ya no te metas en problemas…no tiene caso.
- ¿Sabes algo? – Draco dio un suspiro viendo hacia el lago – por favor Draco solo quiero saber si están vivos.
- Si.
- ¿Los viste?
- Si y están bien…lo tres.
- ¿Dónde están?
- Dijiste que solo querías saber si estaban vivos – se dio la media vuelta.
- Draco – se detuvo sin voltear – gracias.
Desde aquella noche busco a Draco todos los días siendo rechazada un sin fin de veces pero nunca dándose por vencida. Esa noche en especial Draco había regresado a Hogwarts después de que sus padres lo recogieran para que le pusieran la marca tenebrosa en el brazo. Voldemort había decidido que todos la llevaran a pesar de que los señores Malfoy, sobretodo Narcisa se oponían rotundamente, pero esa noche hubo un cambio de planes porque habían atrapado a Harry Potter y a sus amigos así que él había regresado sin que se la pusieran. Tenía miedo, mucho miedo y Ginny saco provecho de eso convirtiéndose en su más fiel amiga. Draco por su parte sabía de antemano las intenciones de ella pero fue la única persona que pudo lograr paz en él durante ese tiempo.
Ginny sentía que le faltaba el aire y salio de la carpa para recorrer los alrededores de la Madriguera, caminaba sola recordando cada anécdota vivida ahí. Ver a los gnomos corriendo de un lado a otro enojados por tanto ruido y entrar al cobertizo de su padre donde guardaba todas sus cosas muggles la hizo sentirse Weasley de nuevo. Pero lo que si no pudo evitar fue sentir tanta nostalgia al ver el columpio del árbol, ese donde paso casi toda su niñez columpiándose todos los días. Se sentó y sintió que regresaba el tiempo en ese momento, volteo a ver a todos lados cerciorándose de encontrarse completamente sola y se volvió a transformar en ella misma. Empezó a pasearse en el columpio haciendo que su cabello volara cada vez más y así la encontró una pequeña niña pelirroja.
- Hola.
- Hola Victoire.
- ¿Tu quien eres? ¿Por qué sabes mi nombre?
Habían despedido hasta el último invitado muertos de cansancio. Estaban en la sala de la Madriguera todos los Weasley, Fleur, Hermione, Harry y Melanie. Platicaban de todas las cosas graciosas durante la boda y lo mejor: burlarse de Ron por la cara de espanto que tenia antes de casarse y como tartamudeaba cuando dijo "acepto".
- Bueno Ronnie todo tiene su recompensa, hoy es tu noche de bodas – le cerro el ojo Fred y todos empezaron a aullar haciendo que Ron y Hermione se pusieran mas rojos que nunca.
- Papi ya tengo sueño – Bill sentó en sus piernas a su hija.
- Ya voy mi amor, en seguida de acuesto.
- Cariño ¿de donde sacaste ese prendedor? – le pregunto Fleur a su hija viendo el prendedor que tenia la niña en su vestido.
- Me lo dio mi tía Ginny.
Tarde un poquito pero fue por culpa de mi compu que le entro un virus asi que hoy me la regresaron ya limpiecita.
Gracias a todos por sus reviews y como pudieron darse cuenta Sirius no tuvo nada que ver con que Ginny fuera una espía, ella sola tomo esa desicion.
Gracias especiales a Bita mejor conocida en estos rumbos por Asuka Potter que me dio consejos por messenger y por correo para este fic, gracias amiga!
Feliz Año a todos!
