Hola de nuevo :D aquí traigo otro capitulo mas pero la verdad no me gusto como quedo pero a ver que les parece, en fin ustedes son los que deciden:D Los personajes son de Tadatoshi Fujimaki (3)
aww! me encantaron ashira23, Maylex, sole3, son mis nuevos bebes:3 me dieron mas ánimos para escribir, lo siento si no les gusto por que hasta a mi me disgusto un poco pero ya quería subir algo:D
Never thought so...
- Lo m..ma.. mate – tartamudeo la peli rosa con las mejillas empapadas – yo lo mate – volvió a susurrar al ver el cuerpo inconsciente en el concreto.
- Tranquila – espeto tomándola de los hombros –tenemos que llevarlo al hospital – dijo soltando a la joven que se veía un manojo de nervios.
Kagami fue a revisarlo, dejando a su amiga un lado del auto, esta seguía llorando, en ese momento no sería de mucha ayuda, observo que era un joven no más de 18 años, parecía estar bien, no tenía ningún golpe a la vista a pesar que dentro del auto se sintió fuerte, como un golpe seco, no había sangre ni nada que se asemeje a ello, se acuclillo a su lado para ver si mostraba signos de vida, coloco sus dedos índice y medio a la altura de su nariz para comprobar si respiraba, salto un poco al sentir una pequeña brisa tocando sus dedos, eso indico que estaba vivo, aun respiraba, ahora sus dedos tocaban el costado izquierdo de su cuello, habían latidos, el chico estaba bien, tal vez solo fue noqueado por el golpe pero aun así tenían que llevárselo de allí.
- Esta bien – le dijo a su amiga que parecía que estuviera a punto de desmayarse – hay que llevarlo a un hospital – cargo al muchacho en brazos dirigiéndose al auto, Momoi solo atino a abrirle la puerta de atrás.
- ¿Te iras con él? – pregunto sorbiendo un poco.
-No, tú te iras con él, no podemos hacer que se golpee de nuevo en el auto y tú no estás en condiciones de conducir de nuevo – la peli rosa no se quejó solo entro en el auto, Kagami ayudo a poner el muchacho en las piernas de su amiga, si se enteraba Aomine lo que estaba haciendo de seguro lo mataría pero ahora no importaba eso, después se encargaría de hablar bien con él, le coloco el cinturón de seguridad a la joven, sonrió y le apretó un poco el hombro para tratar de calmarla diciéndole – todo saldrá bien, ya verás – con esto cerró la puerta dirigiéndose a su asiento, tan pronto estuvo encendió el auto comenzó a manejar – Momoi, iremos al hospital donde trabajan los padres de Izuki, ellos nos ayudaran, tranquila, deja de llorar por favor – bajo un poco la voz viendo como su amiga comenzaba a sollozar de nuevo.
El camino hacia el hospital se hizo eterno, los dos aún seguían en shock pero Kagami tenía que ser fuerte por la peli rosa, ella aún seguía con lágrimas en los ojos, observando el cuerpo del chico que tenía en las piernas, no había reaccionado desde que lo metieron en el auto, su cabello era de un color azul pastel, esta le removió un poco el cabello, la tez era pálida de un tono lechoso, traía un gorro, porque alguien traería un gorro a esas fechas, notaba su respiración, suave pero allí estaba, no se había dado cuenta de que Kagami estaba hablando con alguien hasta que comenzó a maldecir.
- Diablos, entonces, no puedo llevarlo así, mmm, claro, estas seguro, voy para allá – termino su conversación aventando el celular al asiento del copiloto.
- ¿Qué paso? – Susurro más nerviosa viendo que el pelirrojo apretaba con fuerza el volante – no vamos a ir al hospital – dijo más asustada observando que cambiaba de dirección.
- No, los padre de Izuki están de vacaciones – ahora sus nudillos estaban blancos – tendremos que ir a su casa.
- ¿Lo van a atender allí…? – quería decir más pero nada salía, su preocupación estaba en si el chico aguantaría más tiempo.
- Si, Izuki hablo con sus papas, lo atenderán allá, tranquila, ya mero llegamos – trato de consolar a su amiga pero sus ideas se acababan, él también se encontraba preocupado de que pasara si no llegaran a tiempo, a pesar de que el peli azul no mostraba signos de golpes externos podría a ver alguno interno y no saben si es de gravedad o no.
Al llegar al estacionamiento de un edificio de no más de 10 pisos Kagami busco lugar encontrando uno al costado derecho de este, Mar, el padre de Izuki corrió hacia ellos, los estaba esperando en el elevador, entre los dos bajaron al muchacho y se dirigieron al elevador, Momoi corrió detrás de ellos.
Ya en la residencia el padre de Izuki tenía todo preparado en la recamara principal, donde colocaron al peli azul, Momoi se quedó con la madre de Shun, esta le dio unos calmantes por el momento, no querían que sucediera otro accidente. En la recamara Mar empezó a revisarlo, no encontró nada, todo estaba bien hasta que empezó a quitarle la ropa para ver más a fondo, al quitarle el gorro encontró que el paciente tenía unas peculiares orejas del mismo color que su cabello, las boca de los dos universitarios tocaban el piso, Mar no se sorprendió o trato de no mostrarlo y siguió con su trabajo. Al final, no encontraron nada malo en el muchacho, estaba muy bien de salud, lo dejaron en la recamara al cuidado de la mama de Izuki, Ambos jóvenes estaban sentados en la sala tomando un te junto a Mar.
- Me pueden decir qué diablos era eso – expreso el pelirrojo recordando las orejas que el muchacho escondía bajo el gorro de lana - ¿Por qué no se sorprende? Diga algo – frunció más el ceño viendo como Mar no contestaba nada.
La peli rosa solo observaba como su amigo hablaba y hablaba, esperaba la llamada de Aomine, esta le dijo que no asistio al evento por que surgieron problemas a último momento, no le dijo 'el problema' ya que si lo hacía sabía que se saldría de donde quiera que estuviera y armaría un show en grande, esperaría a que se calmaran las cosas para decirle la verdad.
- Cálmate por favor Kagami, sé que todo esto es muy extraño, no sé muy bien cómo es que paso esto pero se unas cosas que se relacionan con el problema inicial – anuncio el doctor Mar poniendo fin al alegato del pelirrojo – Lo que yo sé es…
[Sonzai no igi wa nanda? Tsukitsumereba riyuu ni Naru…]
- Perdón señor – se disculpó por interrumpir algo que estaba diciendo - me tengo que ir Taiga, Aomine está abajo, te dejo el carro, las llaves están en las mesas – dijo rápidamente haciendo una reverencia para los 2 hombres que se encontraban en la habitación – me llamas cuando estés en casa – con una reverencia más y una despedida con la mano salió de la habitación.
- Como te estaba diciendo, lo único que yo sé es que cuando yo me encontraba haciendo mis prácticas en un hospital foráneo escuche a varios doctores hablando sobre la posibilidad de crear una nueva especie semejante al ser humano – se reacomodo sus lentes soltando un suspiro viendo como el pelirrojo estaba muy atento a todo lo que decía – paso los días y no volví a escuchar sobre lo mismo, yo seguí estando allí haciendo mi trabajo, una de mis compañeras estaba embarazada, la veía todos los días pero un día desapareció, fue ahí donde comenzaron muchos rumores, cada uno diferente pero con el mismo fin, el crear a alguien que pudiera aguantar de todo, enfermedades, golpes, fracturas, etc,. No iban a ser inmortales o súper héroes solo querían crea una especie con la cual pudieran fecundar para hacer niños más resistentes para un futuro próximo y creo que lo lograron solo con algunos defectos de por medio – termino levantando su vista hacia la recamara donde se encontraba el peli azul.
-¿Usted contribuyo en esto? –.
- No, yo pensé que era mentira, puras ideas ilógicas, rumores, pero por lo visto estaba equivocado – susurro lo último más serio.
- ¿Qué aremos con él? – pregunto el pelirrojo un tanto sorprendido.
- No podemos echarlo a la calle, se tiene que quedar con alguno de nosotros – dijo mirando intensamente al pelirrojo.
- Yo no puedo quedarme con el – señalo la puerta de color caoba conde se encontraba la doctora Imell.
- Mi esposa, Shun y yo nos iremos mañana por la tarde de vacaciones, tú o tu amiga lo tendrán que hacer.
- Pero yo no sé qué hacer con alguien inconsciente – se le estaban acabando los pretextos al pelirrojo, sabía que tenía que aceptar, era eso o dejarlo en la calle – está bien, yo me quedo con el – acepto a regaña dientes.
- Siento interrumpir pero ya despertó – dijo la mama de Shun con una sonrisa adornando su cara.
Los dos hombres corrieron hacia la habitación principal, al llegar encontraron a un peli azul desconcertado, tallándose los ojos, al abrirlos se puso tenso al ver 3 personas a su alrededor.
- Hola, soy el docto Mar, sufriste un accidente, el – señalo a Kagami – te trajo para que te revisara, ¿Cómo te sientes? – dijo con calma el doctor.
- No lo agobien con tantas preguntas – espeto Imell – Hola corazón – se acercó a la cama estirando su mano hasta colocarla a un costado del peli azul.
- h.. Hola – susurro hacia la mujer que tenía a un lado, parecía buena persona por lo que decidió contestarle – mhg – gimió tocándose las sienes con ambas manos.
- ¿Te sigue doliendo? – Ahora si lo toco, los dos hombres solo observaron – toma esto – agarro unas pastillas que tenía en la mesita de noche junto con un vaso de agua y se las ofreció – con esto te sentirás mejor.
- gracias – bebió el agua tomándose así las pastillas.
- Puedes decirme si recuerdas algo – ahora fue el doctor el que hablo.
- No, no recuerdo nada, todo estaba negro – susurro de nuevo sobándose las sienes.
- Nos podrías decir de dónde vienes corazón – Imell dijo maternal-mente.
- No sé, no lo recuerdo, hace unos días desperté y estaba en el puerto, eso es todo – observaba a cada uno cuidadosamente.
- Yo soy la doctora Imell - se señaló a si misma - esposa del doctor Mar – termino por señalar a su marido – y él es Kagami, un amigo de mi hijo – refiriéndose al pelirrojo – ¿cuál es tu nombre?.
- Yo me llamo Kuroko, mucho gusto – su voz era apenas un susurro.
- Hola Kuroko, mira, esto es lo que vamos a hacer, Kagami se va a encargar de ti, nosotros estaremos al pendiente de ti pero por el momento no estaremos por lo que vas a ir con él, ¿sí? – termino con una sonrisa como las anteriores, le hablaba como una madre a un hijo.
Kuroko no dijo nada, solo asintió con la cabeza, los doctores hablaron con Kagami dándole recetas y algo de dinero para Kuroko, ellos sabían que tenían que tener cuidado con mostrarlo, eso podría causar muchos problemas, así que optaron por que Kagami siguiera con su rutina dejando a Kuroko en casa o si salían tuvieran mucho cuidado ya que no sabían cómo reaccionarían las personas, tratarían esto con discreción, solo las personas necesarias se enterarían, ya todo dicho examinaron de nuevo a Kuroko viendo que se encontraba igual, hubo agradecimientos y despedidas de parte de Kagami y medidas de precaución por parte de la familia Izuki.
No hablaron en el camino, Kagami lo observaba en ocasiones discretamente mientras Kuroko miraba por la ventana la ciudad de noche, así estuvieron hasta llegar al edificio donde vivía el pelirrojo.
- Esta será tu casa – dijo mientras bajaban del auto – hasta que se arregle todo podría decirse que seremos compañeros de cuarto.
El peli azul solo movió un poco la cabeza asintiendo a lo que decía el pelirrojo, todo era nuevo para él, todavía estaba algo consternado por todo lo que paso, no entendía muchas cosas pero por el momento esto estaba bien, poco a poco podrá saber qué fue lo que paso y la verdad de todo ello.
See you ! :*
