Capitulo II:

"Mala manera de comenzar"

-Hermoso – susurraron Rin y Kagome al mismo tiempo.

Las dos chicas caminaron con sus pesadas maletas en las manos pero, no era tiempo de pensar en el peso. El hermoso lugar que las rodeaba captaba toda su atención.

Era una isla en medio del mar, con aire puro, sin tantos artefactos contaminantes, rodeada de agua, naturaleza y gente.

-Hay muchos hoteles aquí, ¿Dónde se supone que queda el nuestro?- preguntó Rin con los ojos brillosos – Ese de ahí, espero – dijo señalando una no muy grande posada.

Kagome ladeó la cabeza "¿ese de ahí? Para eso nos hubiésemos quedado en casa". Kagome se quedó mirando fastidiada a su prima.

-No creo que sea ese, Tashio's – dijo haciendo énfasis en el nombre – es el hotel más lujoso de esta isla, eso – señaló la posada – es una posada y no es lujosa.

-A mi me gustó – Rin le sacó la lengua – vamos, yo preguntó.

Las dos chicas comenzaron a caminar a ver donde encontraban a alguien que les dijera cual era su hotel pero, fue fácil olvidarlo al verse rodeadas de piscinas, tiendas, niños y helados.

-Hey creo que tenemos que entrar, me duelen los pies – Kagome señaló sus pies.

-Eh, sí. Vamos pregunta a cualquiera

-¿Por qué yo?

-Porque a ti te duelen los pies

-Pero a ti también te va a favorecer

-Podemos alquilar la posada…

-¡No!, ganamos unas vacaciones en un lujoso hotel, no las malgastaremos en una posada sin piscina –Rin volteó los ojos – bueno, yo voy – la pelinegra paró con el brazo a un chico que iba pasando mientras miraba a Rin que le sacaba la lengua – Hey, ¿Dónde queda el hotel Tashio's?

-¿Son las que ganaron el premio? – la "atractiva" voz según Kagome la hizo dejar de mirar a su prima y prestar atención a el chico. Era de cabello negro, sus ojos eran de un color extraño, parecían dos soles, su tez era trigueña, y su cuerpo se veía bastante ejercitado y sexy "como todo él" -¿Estás?

-Sí, si lo somos y ¿tu eres?

-¿Yo?

-Disculpen, pueden hablar todo lo que quieran pero antes necesito saber donde queda el hotel ¿si? – Rin salió de la nada y miró al chico. "Bastante lindo" su pensamiento fue olvidado bastante rápido.

-Si claro – dijo el chico mientras les indicaba pero claro, sin dejar de mirar de una manera bastante tentadora a Kagome que le hacía mas caso a su sonrisa que a la dirección.

-Gracias, bueno ¿nos vamos?

-No prima, yo me quedo caminando un poco más – Rin sonrió y se acercó a su prima.

-Evita que se te caiga la baba – le dijo en un susurro para que el chico no viera, su prima roló los ojos y le dijo que se fuera – dame tus maletas. Nos vemos – se despidió del chico.

XxXx

Rin iba caminando con una sonrisa hasta el hotel, algo agotada claro, su primita le dejó dos maletas y más las dos que tenía eran cuatro que no eran nada livianas sinceramente.

La pelinegra bufó mientras iba a recepción y un hombre de cabello castaño, tez pálida y ojos verdes la atendía.

-Buenas días, ¿Qué se le ofrece? – el chico le sonreía de manera bastante agradable, lo que sonrojó un poco a Rin.

-Bueno, es que gané un premio y pues este es el lugar de hospedaje – el chico la asintió aún con la sonrisa y Rin buscó en su bolso los boletos. "!Mierda, se los dejé a Kagome!" Rin roló los ojos y gruñó – disculpe, se los dejé a mi amiga y se quedó entretenida hablando con alguien. Vuelvo en un rato – La pelinegra bufó y de nuevo se preparó para levantar las dos pesadas maletas.

-Hey puedes dejar tu equipaje acá – le dijo el choco, Rin le sonrió y le dio las gracias.

"¿Por qué se los di si yo la conozco? A mi se me pierden pero ella se entretiene, Bah" La pelinegra salió apurada del hotel, esperando a encontrarse lo más rápido posible con su prima, poder entrar en su habitación y dormir. Descansar como nunca antes lo había hecho.

XxXx

Un serio rubio llamó a su asistente desde el comunicador de su oficina.

-Jaken, vente – no pasó más de un minuto para que el bajito y rechoncho hombre entrara por la puerta.

-¿Qué desea señor?

-Ya llegaron los ganadores- era más una sentencia que una pregunta pero Jaken asintió de todas formas - ¿Por qué no me han dicho que ya se instalaron?

-Porque no se han instalado señor, las chicas no han entrado al hotel – en el rostro de Sesshomaru se notaba el enojo ¿no habían llegado? Y si llegaba la prensa por alguna razón de la vida y no estaban ¿Qué se suponía que iba a decir? Lo siento, no quisieron venir. Sería totalmente falso, ¿Quién no desearía ir a su hotel? –El que entre en la oficina lo mato – sí, Jaken estaba seguro que lo haría, con el tono que usaba su jefe no dudaba que llevara algún tipo de cuchillo detrás del saco – Voy a buscarlos yo mismo.

Sesshomaru salió lanzando maldiciones por todas partes, esperaba que estuviesen bien, porque era seguro que el periódico y los programas de televisión los entrevistarían o desearían algunas pocas palabras como menos y no solo de él, sino también de los ganadores. ¿Cómo es que pudieron no entrar en el hotel? Llevaban alrededor de una hora y media que habían llegado y aún no llegaban.

Claro, que no era un hombre bruto, podrían insultarlo pero sin duda "bruto" sería lo que realmente lo sacaría de sus cabales.

Sesshomaru Tashio sabía que ellas podrían haber estado dando vueltas por la isla y conociendo, porque el mismo reconocía la hermosura del lugar pero no podía arriesgarse.

El rubio salió de la oficina, que ingeniosamente ubicó dentro del hotel, salió echando humos, necesitaba a esas chiquillas, su mantenimiento como uno de los hoteles más reconocidos por no decir "el más" estaba en juego, era la primera vez que participaban en un concurso, no podían faltar.

-Hey Misaki si preguntan por mí, ya vuelvo – dijo al recepcionista que asintió, estuvo a punto de irse pero el notar cuatro grandes y negras maletas lo hizo dar media vuelta y volver - ¿de quien son?

-De las chicas del concurso

-¿Llegaron? –Sesshomaru arrastraba las palabras con rabia, lo que causaba algo de temor al recepcionista.

-No, la chica fue a buscar a su amiga, dijo que ella tenía los boletos y me ofrecía a cuidar su equipaje mientras venían – dijo el chico casi en un susurro.

-Ok –el rubio se volteó para seguir buscando a las chicas pero antes lo miró y le dijo con voz seria – a la próxima habla duro, te lo agradecería.

Sesshomaru iba caminando rápido y sin querer tropezó con una chica, hizo una mueca de disgusto con su cara y se dispuso a seguir ¿no tenía que andar disculpándose… o si?

-¡Hey! Miré por donde va, que le puede hacer daño a alguien – dijo la chica. Al rubio le pareció bastante linda, sencilla pero no le quitaba el enojo que llevaba encima.

-Apártese – dijo mientras intentaba pasar por otra parte pero la chica se le puso enfrente - ¿Qué quiere? ¿No ve que estoy apurado?

-Unas disculpas – dijo la pelinegra, el rubio rió y la empujó sin llegar a lastimarla y pasó por un lado. ¿Unas disculpas? ¿Sabía acaso que hablaba con él? No, le gustaba pensar que no.

XxXx

-¿Inuyasha? – el chico asintió. La chica le parecía demasiado linda, social, cómica, no intentaba aparentar lo que no era, ligera o por lo menos era su opinión de momento y esto era obviando claro, que era muy linda, en su opinión. Bastante linda.

Sus ojos eran cafés y su cabello negro, era delgada pero sin llegar a parecer una tabla. Su abdomen era plano y se podía notar por la blusa blanca que decía "Attitude" en color plomo, un jean negro y unas zapatillas negras de lunares blancos. Su cabello iba suelto y desordenado, sin llegar a verse despeinado. Tenía unos lentes que sostenían su cabello y unos aretes y anillos que no podían evitar hacerla lucir bastante bien.

-Y dime Kagome ¿Qué edad tienes?

-22, aunque mi cumpleaños es dentro de una semana – dijo riendo - ¿y tú?

-24, espero que estés acá para celebrarlo

-Eso creo –ambos se dedicaron una sonrisa- ¿y de donde eres?

-de Tokio claro, estoy acá por… -Inuyasha dudó en decirle la verdad. "Mi hermano es el dueño de Tahio's y pues, yo ocuparé su lugar dentro de un tiempo, soy multimillonario y puedes fingir que te agrado por mi dinero" ¿No haría mal decírselo después, verdad? Solo quería estar seguro de que esa chica no era una interesada – vacaciones –Kagome sonrió.

-Bueno, creo que debo irme, mi prima me debe estar buscando por todos lados – y efectivamente así era, Rin estaba acercándose bastante rápido hacia ellos con una cara de furia que parecía no podérsele quitar –prima, acá estas – dijo Kagome cuando la vio llegar.

-Claro primita, tu tienes los boletos, pases, invitaciones como quieras llamarlo…

-¿y ese mal humos?

-Tuve un problemita con un desgraciado en la entrada del hotel. Me empuja y que le cuesta pedirme unas ¡míseras disculpas! Claro, como soy bonito, el pelo rubio y los ojos claros hago lo que me de la gana – Inuyasha y Kagome no pudieron evitar reír, era obvio que estaba muy enfadada con el ser que la empujo. Inuyasha por su parte cuando dijo "rubio" e incapaz de disculparse supuso que era su hermano pero prefirió no decir nada –deje las maletas en el hotel, ¿te vienes conmigo?

-Si, nos vemos ¿eh?

-Claro, no lo dudes – Inuyasha sonrió y de igual manera Kagome mientras estaba siento arrastrada por su prima hasta el hotel, literalmente.

Rin estaba que echaba humos, su rostro estaba sonrojado pero no por pena, sino por enojo. Caminaba arrastrando los pies mientras maldecía a todo el que se le atravesara.

Kagome la miró extrañada, ella a duras penas lograba enojar a su prima y venía un extraño y así de una la sacaba de su estado de felicidad absoluta.

Cuando Rin logró calmarse mientras iban camino al hotel, su prima le comenzó a contar sobre Inuyasha, Rin sonreía y asentía a todo lo que decía. Su prima solía salir con muchos chicos y, era de esperarse porque a sus ojos era realmente bella pero, raras veces la había visto tan ilusionada con alguien y pues, era su deber como prima y amiga sacarla de ese mundo de hadas.

-No te ilusiones tanto, recuerda que apenas lo conoces y seguro no se vuelven a ver – su prima le lanzó una mirada de enojo. Ella tan feliz contándole lo que le decía el chico y ella le sacaba la alegría.

Luego de que se le pasara el enojo, Rin decidió hacer feliz a su prima, porque si le gustaba el chico, quería tener un affair con el chico o como le diera la gana era su problema ¿no? Ella no tenía novio y estaba bastante grandecita para poderse decidir ella misma solita, sin ayuda de más nadie.

Además, eso no la hacía una mala persona.

Rin suspiró, deseaba ser como su prima, encajaba en todas partes, era bastante bella y pues, fácil de querer y en cambio ella, era capaz de pasarse sus vacaciones completas enojada y maldiciendo al imbécil que se la empujó.

XxXx

Cuando las dos chicas llegaron al hotel, Rin le quitó las entradas o boletos a su prima y se las enseñó al recepcionista con algo de sonrojo. No lo podía evitar, ese chico era en extremo bastante lindo y amable.

-Perfecto – dijo el chico mientras les entregaba dos llaves con los números 356 y 357 – en el tercer piso, ya les suben sus maletas –Rin y Kagome asintieron.

-Gracias

-No te preocupes, nos vemos – dijo el recepcionista cuando vio que Rin comenzaba a alejarse a su habitación.

-Vaya, vaya es lindo…- dijo Kagome

-¿Quién? – dijo sonrosada la pelinegra

-¿Quién? ¿Quién más? No te hagas la tonta conmigo primita, te conozco y bastante bien – las dos chicas rieron por el comentario y sin decir más nada subieron a sus cuartos.

Al poco rato las dos maletas de cada una estaban instaladas en sus habitaciones y pues, las dos chicas completamente felices.

En la habitación 356, ocupada por Kagome, la chica estaba acostada en la cama, buscando algún programa de televisión y pues, comiendo un pie de manzana completo para ella sola.

Al otro lado, en la 357, Rin estaba desempacando con sumo cuidado su equipaje, eran casi dos meses, no podía dejar sus cosas guardadas.

Cuando terminó se salió a un mediano balcón que estaba dentro de la habitación y se dedicó a mirar el la isla desde allí. Por mala suerte su tranquilidad no duró tanto, pues el teléfono de la habitación comenzó a sonar.

La pelinegra algo extrañada contestó.

-¿Señorita Ishikawa?

-Ella habla

-Necesitamos que baje en un momento, se le entrevistará junto al dueño de Tahio's para hablar sobre su impresión sobre la isla y por supuesto el sitio de hospedaje

-Oh, por supuesto, no hay molestia. Voy ahora mismo

-En recepción le dirán cual es la habitación de la entrevista

-Nos vemos – la pelinegra trancó el teléfono sin mucho cuidado y salió de su maravillosa habitación.

Rin bajó por el ascensor que por suerte para ella estaba vacío. Según ella, ese hotel era un lujo, el piso de mármol al igual que la escalera, atención perfecta, su habitación era hermosa, su cama era inmensa y cómoda, incluso tenía Internet dentro del cuarto y pues, hasta un "aparato de juegos" como Rin lo solía llamar, pero mejor conocido como xbox 360. Pero claro, Rin no iba a jugar con eso, por lo mismo el nombre del "aparato" no era de su interés.

La chica no tardó en llegar a recepción, antes de preguntar sobre algo el chico de ojos verdes le indicó como llegar al lugar de la entrevista, por suerte no llegó a confundirse o pederse.

-Señorita Ishikawa – de inmediato reconoció la voz del teléfono, era una chica bajita y delgada, con el cabello castaño y los ojos de un café tan oscuro que sería fácil confundir con negro – pase por acá, tome asiento –Rin le hizo caso y sin mucho esfuerzo comenzó a responder preguntas que eran formuladas por un chico de cabello negro, gordito, de ojos azules y tez morena que iba vestido con una franela con e nombre del periódico en que saldría.

-Y dígame señorita Ishikawa, ¿no le molesta el tener que interrumpir sus vacaciones para dar estas entrevistas?

-Claro que no – dijo la chica con una sonrisa -¿debería de hacerlo?

-Depende de cada persona –dijo el hombre, a la pelinegra le cayó bastante bien el chico, que de inmediato comenzó a hablar de lo grandioso que era el señor "Sesshomaru" el dueño de Tahio's, de tal forma que a Rin le causó ganas conocerlo –Por favor señor Sesshomaru, pase adelante – sin duda, pasó adelante y vaya sorpresa que se llevaron los dos, por no decir ella sola.

Rin se acababa de encontrar con el estúpido, desgraciado e imbécil que le negó una disculpas después de empujarla par volverla a empujar después, a el chico "rubio, de ojos claros" que la empujo. Si, nunca lo olvidaría ¿y esperaba que hablara bien de su hotel? Que le diera gracias a Dios que no era una chica vengativa, porque lo destruiría.

Sesshomaru se quedó pasmado, estaba en problemas, empujó a esa chica y dijo que no la disculparía, esperaba que tuviera un poquito de mente y se diera cuenta de lo que NO debía hacer. NO hablar mal de él, de su hotel, de su servicio, ni nada parecido. Claro que, ¿Quién hablaría mal de él? Estaba seguro de que chicas ninguna, lo había comprobado. Ella no sería la excepción.

-Dígame, señorita Ishikawa ¿Qué opina de Tahio's y de su dueño? – preguntó el ojiazul.

-¿mi opinión? – Rin miraba con enojo a Sesshomaru que estaba como un verdadero iceberg –Pienso que el hotel es magnífico, las habitaciones cómodas, livianas y pues, la atención es increíble – la cara de Sesshomaru se iba relajando poco a poco – solo hay un problema – más tensión para el rubio.

-Y díganos ¿Cuál és? – claro, que esas palabras fueron magia, había captado toda la atención de los que estaban dentro de la habitación

–El dueño – nadie respiraba, Rin tenía una sonrisa inocente y Sesshomaru estaba seguro que la asesinaría, en cualquier momento.

-¿Disculpe? – habló por primera vez el rubio claro, nadie más se atrevía a hablar. Después de la pregunta, todos escucharon la melodiosa risa de Rin llenar el cuarto, y claro, el pálido rostro de Sesshomaru tomar color, de rabia.

-Una broma, todo es perfecto – dijo la chica luego de reír. Tashio estaba seguro que buscaría la forma de vengarse de esa niñita.

-Bueno, bueno, muchas gracias, es usted muy amable señorita Ishikawa – dijo el chico de la entrevista, ya habían acabado.

-Llámeme Rin por favor, gracias a ustedes –Al rato todos salieron de la habitación, y solo quedaron Sesshomaru y Rin –Permiso – dijo la pelinegra para salir pero el rubio ni se inmutó. Se quedó parado en la puerta.

-¿Cómo se le ocurre hacer eso? ¿No ve que mi reputación está en juego? – Sesshomaru arrastraba las palabras, con un deje de rabia.

-Sí, lo sé. Solo fue un juego, nada más. Ahora ¿se puede mover?

-Esto no se queda así

-Inténtelo – Dijo Rin que empujó a el rubio y salió de la habitación dejándolo solo.

-Estúpida – susurró Sesshomaru, con cierto temor, porque… faltaban aún más entrevistas.

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Buenas a todos! disculpen que no haya actuazado antes pero tenia problemas para bajar el cap :(! Bueno, ojala que este les gusteee!! y pues, gracias, muuuchas gracias por los reviews n.n! Un fic con reviews hacen un fic feliz... jeje u.u

Hasta pronto,
Saludos

CarlaM