Disclaimer: Los personajes aquí presentados, no me pertenecen, son propiedad de Nikelodeon y Craig Bartlett. Excepto claro, los creados por mí, para narrar la historia.

Disfruten…

"Siempre habrá un mañana"

Capitulo 2: Lo que el corazón no puede ocultar

Advertencia: Lemon ligero en este capitulo.

+0+0+0+0+0+0+0+0+0+

"Abrir tu corazón, puede representar el triunfo o el fracaso"

Hoy quiero aprender

a recorrer vuestra emoción desnuda

hoy quiero aprender

eso que nunca permitio la vida

y quiero aprender, y liberar de adentro esta ternura

no lo dejaré, hoy lo haré

Arnold había descubierto hace poco, que uno de los grandes placeres de la vida para él, era acariciar a su novia, besarla, abrazarla, y tenerla lo mas cerca posible.

Ahora mismo, disfrutaba hacerla reír mientras mordisqueaba su lóbulo izquierdo, mientras la abrazaba por detrás.

– ¡Arnold! Tu mamá no tarda en llamarnos a cenar – replica ella, sin poder evitar el gozo que le causaba la caricia.

– Aún falta algo de tiempo para eso… y cuando nos llame, nos detenemos – dice él mientras acaricia con sus labios el cuello blanco de Helga.

Ella cierra los ojos, complaciéndose con las sensaciones que esto le provoca. Las manos de Arnold recorren sus brazos, luego su espalda y su cintura, le da la vuelta lentamente a la silla donde se encuentra Helga, logrando llegar a sus labios, un beso lento los llena de calor, él la pone de pie para llevarla lentamente hacia su cama, ella se deja conducir, adora que él tome la iniciativa.

Hoy quiero aprender, escucharé todo lo que me digas

y deben saber que en vuestra voz existe la cordura,

esa que hace ver que falta tanto en esta linda vida

y voy a aprender, hoy lo haré

Y cuando nadie para un rato y mira a su alrededor

no se deja afectar

y es que este mundo gira tan deprisa

solo se llega a pensar, locura de los demás

y nunca miro la mía

Ya en el lecho Arnold queda sobre ella, acaricia lentamente su cuerpo, deseando conocer cada curva y linea de el, ella acaricia la espalda de su amado, luego hunde los dedos en su abundante cabellera, sintiendo la suavidad de su cabello, él siente como electricidad esas caricias, adora sentir las manos de Helga sobre él.

El beso se hace mas profundo y placentero, cuando sus lenguas se encuentran en el mas delicioso beso francés que han probado, después mientras mordisquea la barbilla de Helga, Arnold intenta llegar al seguro del sostén de Helga, lográndolo al meter su mano debajo de su blusa, su mano pronto siente la sedocidad de la piel de la espalda desnuda de Helga, y siente como su propio cuerpo se prepara instintivamente, ella siente un suave golpe en su muslo izquierdo, y ríe.

– ¿Qué? – pregunta él mirándola sonrojado.

– Creo que mejor nos detenemos o alguien querrá salir a jugar – comenta bromista.

– Y tú no quieres jugar – le pregunta mirándola intensamente, mientras una de sus manos baja hacia una zona muy privada de ella.

Helga se sonroja al sentir la mano de Arnold en ese lugar y emite un pequeño gemido.

– A… Arnold… – ella solo le responde besándolo apasionadamente y acercando mas su cuerpo contra él.

El calor en la recamara comenzó a ir en aumento, cada caricia iba acompañada de una palabra dulce, cada beso era respondido por un gemido, las manos pronto no tuvieron mas limite que la piel del otro, roces, mordidas, cosquillas, jugueteos, risas, miradas, suspiros, palabras de amor, y al final las manos unidas sintiendo el clímax del otro, eso era hacer el amor para ellos.

No era su primera vez, eso ya había pasado varias veces, de hecho la primera vez que lo hicieron, fue el mismo día en que ella lo acepto de nuevo, al parecer tenían bastante tensión sexual acumulada, ya que ese día se amaron con locura en el cuarto de Helga, claro debían dar las gracias al hecho de que sus padres habían ido a visitar a Olga a la ciudad donde vive.

Hoy voy a entender lo pequeño que soy en la vida

y hoy voy a aprender que lo pequeño es grande día a día

y hoy voy a saber y recoger toda vuestra caricia

que llega a la piel, llega bien

Y cuando nadie para un rato y mira a su alrededor

no se deja afectar

y es que este mundo gira tan deprisa

solo se llega a pensar, locura de los demás

y nunca miro la mía

que existe y que sé que ahí está.

Aquí en casa de Arnold, debían mas mesurados, no querían por ningún motivo que Sissi la hermana pequeña de Arnold, los fuera a encontrar o algo parecido, ni tampoco que los abuelos, los padres de Arnold o los inquilinos, se sintieran ofendidos, y no es como si su familia no se diera cuenta de la situación, ellos sabían perfectamente que la relación de los jóvenes era muy intensa, así que el que se encerraran de vez en cuando en el cuarto de Arnold, era motivo de risas para todos, cuando estos trataban de explicarlo.

Y cuando nadie para un rato y mira a su alrededor

no se deja afectar

y es que este mundo gira tan deprisa

solo se llega a pensar, locura de los demás

y nunca miro la mía

que existe y que sé que ahí está.

Y sin embargo, aquella tarde la entrega fue hermosa y gratifícante para ambos, tanto que Helga termino exhausta, simplemente abrazando a su amado. Arnold la observaba extasiado, adoraba sentir su piel, tocando la suya, sentir el ritmo de su respiración, y los latidos de su corazón, la amaba tanto… y sabia que ella también lo amaba, por que su alma lo sentía.

– ¿Estas dormida?– pregunta él mirando la respiración acompasada de Helga.

– No… ¿por que? – responde ella sin levantar la vista.

– ¿Me vas a platicar sobre el asunto de Patty y Harold?

Helga levanta el rostro y lo mira con una sonrisa en los labios.

– ¡Eres muy curioso!

– Estoy un poco preocupado por ellos… y Harold no ha querido hablar conmigo.

– Pues bueno… veras, lo que pasa… – se levanta y se sienta recargando su espalda en la cabecera de la cama – todo empezó el día que Rhonda y Harold comenzaron a andar juntos.

– Pero fueron novios muy poco tiempo… Rhonda dice que no eran compatibles.

– Cierto, pero… la realidad es otra… Rhonda intento andar con Harold, por el simple hecho de querer evitar admitir los sentimientos que tiene por Curly.

– Pero Curly hace meses que se cambio de escuela…

– Si… a partir del día en que Rhonda y Harold se hicieron novios.

– Y entonces Rhonda, se dio cuenta que extrañaba a Curly… ¿cierto?

– Sip! Harold no tardo en notarlo y fue él quien rompió el noviazgo… pues a su vez se dio cuenta que no era Rhonda quien en realidad le gustaba.

– A Harold le gusta Patty…

– Si, pero no quiere admitirlo… y esto se convirtió en un caos, cuando se volvió un cuadrado amoroso, pues Patty no dice nada y Curly sigue lejos.

– Pero… tú me dijiste que sabes dónde esta Curly, que has hablado con él.

– Si… y precisamente él tiene un plan para volver, ha cambiado un poco y quiere hacer que Rhonda se enamore de él.

– A ver… Curly regresa cambiado y quiere conquistar a Rhonda… ¿es que él no sabe sobre los verdaderos sentimientos que tiene Rhonda por él?

– Pues… en realidad yo no he podido hacer nada… Rhonda me hizo prometer que no le diría nada, con la consigna de que me freiría en aceite hirviendo – replica Helga moviendo las manos.

– ¡Je! – ríe divertido Arnold – ¿Entonces Curly cree que a ella aún le desagrada?

– ¡Aja! Pero estoy casi segura que él lo lograra… los que mas me preocupan son precisamente Harold y Patty… ni uno ni la otra se deciden… Harold porque cree que ella solo lo quiere como amigo y ella por que cree que a Harold aún le gusta Rhonda, ademas de su timidez.

– Vaya, si que es un caso difícil… ¿que podemos hacer?

– Pues tratar de aconsejarlos lo mas sinceramente posible, y echarles porras.

– Pues supongo, aun así, creo que voy a tratar de hablar con Harold.

– Me parece bien, siempre es bueno escuchar los consejos de alguien que sepa, yo haré lo mismo con Patty.

Arnold le sonríe y le da un beso en la sien.

Un rato después el llamado de Stella los pone en alerta, se visten y bajan a cenar, recibiendo como siempre indirectas de Ernie y el señor Hyun, quienes siempre les dan recomendaciones acerca de cuidarse, lo que siempre logra que Helga se ponga totalmente roja de vergüenza, en tanto Arnold trata inútilmente de negar que ellos hicieran algo, sobre todo por la dignidad de Helga, aunque era claro que ninguno de su familia los agredía, si no mas bien estaban felices de que ellos fueran y tuvieran una relación saludable.

Mas tarde mientras la abuela y Helga sacan unas notas al piano de la sala, Arnold la observa, y mira a su alrededor, Stella siente un profundo cariño por esa niña, algo en ella la hace quererla casi igual que a una hija, para Miles ha sido una genial compañia, ya que adora contarle sus aventuras y que ella le ponga atencion, su hermana Sissi se pega a ella cada que la ve, mostrándole sus dibujos y contándole sobre sus amigos imaginarios, para los abuelos ha sido una ayuda invaluable, cuando Arnold y sus padres tuvieron que viajar a San Lorenzo, pues ha sido ella quien los ha cuidado y ayudado con las cosas en Sunset Arms.

Ahora ella ha madurado bastante, se siente amada y protegida por esas personas que la rodean, mas incluso que su propia familia, y eso que Bob le demostraba mas interés a Helga desde lo de Industrias Futuro, aunque el interés era mas bien fastidioso para Helga, que constantemente reñía con él.

– ¿Quieres quedarte a dormir? – le dice sugerente antes de salir por la puerta, para ir a dejarla a casa.

Helga voltea a verlo sonrojada, sabe lo que significaría hacerlo – No Arnoldo… mañana hay que ir a la escuela.

– Esta bien… tú te lo pierdes – dice sonriendo de lado. Helga se queda parada por un instante, antes que él voltee a verla – ¿Que pasa? – dice extrañado.

Ella sonríe y se adelanta a cerrar a puerta – Le voy a hablar a Bob y le diré que me quedare con Phoebe.

Arnold ríe suavemente – Esta bien, me agrada la idea – exclama con complicidad tomando su mano – ¡Oigan Helga se queda esta noche! – expresa entrando a la sala de nuevo, seguido por ella, siendo bienvenida otra vez por los demás.

Para ella este era su verdadero hogar.

+0+0+0+0+0+0+

– ¡Buenos días bola de perdedores! – exclama Helga entrando al salón de clases de la mano de Arnold que ríe por su ocurrencia.

– ¡Vienes contenta… al parecer tu novio, no te dejo dormir en toda la noche! – comenta Lorenzo molesto y un poco celoso, pues siempre ha tenido interés en Helga.

– ¿Que tienes niño rico, acaso es envidia? – responde Arnold a sabiendas de los sentimientos de su compañero.

Lorenzo solo lo mira con desagrado, odia cuando Arnold habla como lo hace Helga.

– ¡Vamos Arnold, Lorenzo solo bromea! – replica Helga que siente un especial afecto por el pelinegro.

Arnold sabe que Helga jamas advierte a la gente a la que le gusta, como Lorenzo y Brandon.

– ¡Buenos… días… Helga! – habla forzadamente un chico rubio y muy delgado, que la mira con vehemencia a través de sus gafas.

"Hablando del rey de Roma" Piensa Arnold rodando los ojos, era extraño que él fuera tan suspicaz con ellos, pero era celoso por naturaleza y odiaba verlos rondar a su Helga a pesar de que sabían que era solo de él y de nadie mas..

– ¡Buenos días Brainy! – dice amablemente Helga dandole unas palmadas en la cabeza, al chico que encorvado, se ve mas bajo que ella – Vamos Brandon, saca el pecho y mántente erguido – replica ella pinchando su pecho, haciéndolo cambiar su postura.

– Si Helga… – dice él sonriente yendo a su asiento más gallardo, sonriéndole a Arnold que le responde de la misma forma.

– Al parecer eres la única que logra que él se sienta mejor – le dice en voz baja a Helga. Ella solo le sonríe sentándose en su lugar.

El profesor Brown, llega seguido de un joven muy atractivo que usa gafas oscuras, lleva pantalones vaqueros y una camiseta negra que se ajusta perfectamente a su atlético y bien formado cuerpo.

– ¡Wow! – expresa Rhonda en el oído de Helga, al ver al guapo muchacho – es tal como el doctor me lo receto.

La rubia no puede evitar reír de lado y voltear a ver a Arnold, quien entiende de inmediato quien es el chico frente a ellos.

– ¡Buenos días chicos! Me encargaron presentarles al nuevo alumno de esta clase, por favor preséntate – le dice el joven profesor al chico.

– ¡Esta bien! – expresa con una actitud algo altanera y quitando sus gafas dejando ver un par de brillantes ojos color miel, que miraban con insistencia a Rhonda, quien no pudo evitar sonrojarse ante la mirada de aquel chico – ¡Mi nombre es Jerome Howard, y vengo para imponer mis reglas en esta escuela! – culmina brindándole un guiño a la pelinegra que salta en su asiento, mientras Helga a duras penas puede evitar reír, en tanto Arnold mira divertido a su novia.

Continuara…

Jaja, oki, se que es corto, pero es que sigo ocupada, es bueno el trabajo, así tengo para pagar el internet, jeje, pero me deja menos tiempo para dibujar y escribir, pero prometo seguir actualizando, se que les debo el siguiente de "el reflejo", ya esta en producción, muy bien, para quienes no sepan quien es Jerome Howard búsquenlo en Google y sabrán por que Curly uso ese nombre como su cubierta, ¿que mas? Ah si, la canción que use es muy linda escúchenla si pueden, se las recomiendo. Gracias por su apoyo, sobre todo a mi querido amigo Ghoststeve que siempre me hecha porras y a mi querida Little Sister por su apoyo. ^^

Sayonara y nos seguimos leyendo.

ReiHikaruChiba.

La canción es "Quiero aprender de ti" de El canto del loco.