El mensaje de Spike:
El Rey dragón se encontraba pensativo, mirando hacia el gran bosque que él mismo había creado poco después de aquella gran batalla. Estaba realmente nervioso y alterado; pero se controlaba canalizando todo su miedo y toda su ira ideando cómo fortalecer esa barrera mágica, a pesar que era lo mejor de lo mejor y siempre que podía fortalecía el hechizo que lo separaba de los ponis.
—Te ves alterado, Rey Lumbre — dijo Discord apareciendo ante él.
—¿Qué noticias traes de Equestria? — Preguntó el dragón sin desviar su mirada del bosque Everfree.
—Zecora dice que falta poco para que les den de alta del hospital de Canterlot; que dentro de muy poco verán su nuevo hogar; junto a sus amadas niñas. En cuanto a las Princesas... están muy felices de volver a tener a sus padres de vuelta y esperan mostrarles todo lo que han logrado hasta ahora con su Reino. Están más que emocionadas.
Lumbre torció el gesto en señal de disgusto.
—Hay que advertirles. En cuanto White Nightmare y Dark Moon descubran en lo que se ha convertido su Imperio no me imagino cómo van a reaccionar.
—Y será cuestión de tiempo a que alguien haga algo realmente estúpido — confirmó Discord.
—Tenemos que advertirles — gruñó el Rey Lumbre.
—Tengo una pequeña sugerencia — dijo Discord. — La poni especial de Celestia, su hija mayor. Nueva Princesa de Equestria, convertida en alicornio por obra y gracia de su amante y la portadora actual del Elemento Magia.
Lumbre levantó una ceja.
—Tiene un pequeño asistente, a quien trata más bien como su hermano — siguió Discord. — Es un joven dragón, un adolescente apenas que ha pasado por la etapa de la codicia.
—¿Un dragón asistente? — Preguntó Lumbre con ira en su voz.
—Como dije antes, es más bien su hermano menor — dijo Discord tratando que el Rey Lumbre se mantuviera calmado. — Mira viejo, no sé; aparentemente su examen para entrar a la academia de unicornios superdotados de Celestia era despertar un huevo de dragón que tenían desde hace generaciones; y helos ahí. Inseparables.
—Y yo creía que esos huevos ya estaban perdidos — suspiró Lumbre. — ¿Y bien? ¿En qué me beneficia este joven dragón?
—Es muy joven y el pobre no tiene ni idea de cómo utilizar sus habilidades — se rio Discord. — Excepto una, que descubrió por accidente, su aliento mensajero.
Lumbre pareció reflexionar un poco.
—¿Sugieres que...?
—Manda mensajes a través de Spike — dijo Lumbre acercándole una escama al Rey. — Está mudando escamas; recogí esta hoy en caso te decidas.
—¿Por qué no les mandas el mensaje tú mismo? — Preguntó Lumbre.
Discord lo miró sin decir nada; pero no era necesario, el miedo era más que tangible en su rostro.
—Lo siento, viejo amigo. No quiero morir.
El Rey Lumbre no dijo nada, lo comprendía perfectamente. Durante mucho tiempo pensó que la pesadilla habría terminado, que ellos jamás saldrían de donde los había puesto... pero las cosas habían cambiado y también tenía miedo.
—Y todo porque no tuve el monstruoso valor de asesinarlos enfrente de sus hijas bebés — gruñó Lumbre.
Discord se limitó a ver hacia el bosque Everfree, temblando todavía. Sin más, el Rey Lumbre usó su magia para aparecer un grueso manual y lo mandó con su aliento mensajero.
...
—Madre, Padre, sean bienvenidos — dijo Celestia abriéndoles la puerta de su hogar a sus padres.
Los generales le sonrieron a su hija mayor y caminaron a través de los diversos pasillos del Palacio de Canterlot. Todo había sido dispuesto para ellos luego de varias semanas en el hospital, las cuales las pasaron ejercitándose y leyendo todo lo que podían sobre la historia de Equestria; y por supuesto con las constantes visitas de Luna y Celestia junto con Twilight y Pip. Al principio ellos se excusaron, tratando de decir que era un asunto de familia y que no podían interrumpir; pero fue Dark Moon quien las invitó a compartir con ellos.
—Vamos, ustedes son parte de la familia, ¿no? Después de todo son los ponis especiales de nuestras hijas. Tenemos toda una eternidad por delante viviendo como familia. Únanse por favor.
Celestia y Twilight se miraron quedándose en una pieza. Pip y Luna les habían contado que estaban casados desde hacía año y medio y que eran muy felices juntos, pero Celestia y Twilight todavía no habían revelado su vínculo especial.
—¿Cómo es que...?
—¿Cómo lo sabemos, dices? — Preguntó divertida White Nightmare dándole un amoroso beso en la frente a su hija. — Porque puedo sentir cómo tu inmortalidad se ha partido en dos, mi amor... y con quien la compartes es ella. No me hace gracia que sea una yegua aquella con quien compartes ese vínculo mágico; pero si es tu verdadero amor no hay de qué avergonzarse. Es gracias a esa magia tan hermosa, exclusiva de la Familia Imperial, por la cual Dark Moon y yo seguimos juntos a pesar que él es un mortal.
Y a partir de aquella visita, Twilight se fue acercando más y más a los antiguos generales poni. Siempre preguntaba por cómo era la vida en el Imperio, sobre qué clase de magia utilizaban, si desde siempre existieron peligros como Discord... y a ellos les hacía gracia su joven nuera y le contaban historias por bastantes horas; de hecho, lo disfrutaban mucho. Pero cuando les preguntaba por sus batallas y hazañas de guerra, ellos cambiaban repentinamente.
—Por el bien de tu salud mental mejor cierra la boca y no vuelvas a tocar el tema — fue la cortante respuesta que White Nightmare le dio la última vez.
Y algo en el tono le dijo a Twilight que no la provocara. Por alguna razón había sentido un horrible escalofrío cuando la oyó hablar.
Pero todo estaba en el pasado y ahora todo estaba más que dispuesto para que ellos comenzaran su nueva vida junto a sus hijas en su nuevo hogar. Spike, a quien conocieron en una de tantas visitas junto con Twilight, se sentía algo nervioso con su presencia. No le había gustado cómo lo miraron cuando su amiga lo presentó; y durante todo el tiempo sintió la fría mirada de Dark Moon sobre él, hasta por un momento juró verlo sonreír de forma siniestra.
Al verlos entrar sólo se quedó en el acto de bienvenida, en donde lo acompañaron todas las portadoras de los Elementos de la Armonía; pero luego desapareció entre los pasillos. Rarity y Pinkie Pie lo miraron y rápidamente corrieron tras él; Twiligth también pero como nuera de Celestia, tenía que quedarse. Ya les preguntaría qué les había sucedido luego de un momento.
—¡Spike! ¡Spike! — Lo llamó Pinkie Pie riendo alegremente. — ¿Qué haces Spike? ¿No ves que te perderás el banquete en honor de los padres de la Princesa? ¡Ah! estoy tan feliz por ella, criada sola sin ayuda de nadie; sin una dulce abuela o una mami y un papi dispuestos a ayudarla en lo que sea para que su pequeña sea feliz y bueno... ¡Ahora son toda una familia feliz!
Rarity la interrumpió antes que siguiera, estaba alargándose demasiado.
—¿Qué te pasó Spikey Wikey? ¿Por qué escapaste? Creía que te querías divertir con el resto. Ven, divirámonos.
Spike negó con la cabeza.
—Gracias Rarity pero creo que iré más tarde. La verdad... no me siento cómodo con esos dos cerca de mí. Es sólo que no quiero ser grosero, mejor me quedo acá y bueno... ya veremos después.
Rarity ladeó la cabeza igual que Pinkie.
—¿De qué hablas Spike? A mí me parecieron unos ponis muy agradables — dijo Rarity. — Se ven algo raros pero en fin... imagino que es demasiado el shock por ver que son idénticos a las Princesas. Vamos, nos espera un banquete.
—¡Y luego una fiesta con baile y todo! — Gritó alegremente Pinkie tomando a Spike de una garra junto con Rarity y devolviéndolo al lugar.
Fue cuando Spike eructó el libro. Los tres sin entender nada, examinaron el libro. Spike soltó un grito de asombro.
—¿La guía básica del dragón para combate anti-poni?
Rarity levitó el libro hacia ella, examinándolo de cerca.
—Bueno, hay muchas ilustraciones de dragones haciendo llaves extrañas a ponis y demás... pero...
Fue entonces cuando una carta ennegrecida por el humo y el hollín se deslizó de dentro del libro. Spike la tomó y comenzó a leer en voz alta.
—Querido Spike... te escribo estas líneas sin esperar que contestes; tampoco sé si mis advertencias serán en vano pero debo intentar... Mi nombre es Lumbre... el Rey Lumbre, soberano de todos los dragones...
Pinkie Pie y Rarity intercambiaron una mirada de expectación y le hicieron señas a Spike para que continuara. El dragón, hecho un manojo de nervios, siguió leyendo. Sudaba, no tenía ni idea de qué sucedía pero la mención de aquel que supuestamente encerró a los padres de las Princesas era suficiente para poner en alerta a cualquiera...
—Tampoco espero que nadie del otro lado del bosque Everfree me crea, joven Spike, pero como dije antes, debo intentar. Los asesinos han sido liberados, los dos guerreros más despiadados y crueles de todo el mundo; los padres de sus Princesas del Sol y de la Luna. A través de ti deseo hacer llegar este mensaje a aquellas ponis que portan ahora los Elementos de la Armonía; pues son las únicas en quien puedo confiar. Con ellos ha llegado una gran amenaza para tu gente; pues no sabes de lo que son capaces. Por favor necesito hablar con ustedes en persona, advertirles del peligro que corren la paz y la armonía; antes que sea tarde. Por favor, envíame cuanto antes tu respuesta; y si valoras tu vida, que sea a espaldas de los asesinos.
PD; el libro en el que viene mi carta, es para ti. Si un día un poni trata de mostrarse superior a ti, hazlo pedazos. Utiliza el poder que el libro te confiere y derrótalo. Es lo único que puedo hacer por un joven que ha crecido lejos de los suyos.
Los tres presentes se miraron. Era obvio que tenían que hablar con las tres Princesas de inmediato.
...
Había sido una fiesta agradable, en donde los padres de las Princesas demostraron ser gente agradable y con buenos modales, como buenos miembros de la Realeza; pero hubo algo de tensión desde el regreso de Spike y las demás, se notaban furtivos; como evitando el contacto con los demás. Por suerte los homenajeados no notaron nada y se fueron a dormir como si nada pasado un tiempo; argumentando que aún no estaban recuperados del todo de su estancia en el hospital y deseaban regresar a dormir. Todos entendieron y dieron por terminada la velada; aunque Twilight aprovechó para confrontar a Spike.
—Spike, eso no fue muy amable de tu parte — lo regañó. — Se supone que la fiesta era para ellos pero no estuviste ni un momento compartiendo con todos. ¿Qué fue lo que pasó?
—La verdad Spike es que no me agradó mucho cómo actuaste esta vez — dijo suavemente Fluttershy. — ¿Por qué te fuiste por tu lado? Te perdiste la diversión y... y...
Spike les acercó la carta.
—Perdonen mi actitud pero me llegó esto y no pude concentrarme de los nervios — dijo cortando la discusión por lo sano. — Es... bueno, léanla y verán a lo que me refiero.
Twilight leyó en voz alta sin poder creerlo. La Princesa Celestia se acercó y arrugó la frente en cuanto leyó el nombre de Lumbre pero aun así no pudo evitar que la curiosidad fuera más fuerte que ella. Intercambió una rápida mirada con Luna y ella sólo asintió.
—No podemos culpar a Spike por sentirse alterado por recibir semejante mensaje; sin embargo está visto que debemos actuar — dijo Celestia al cabo de unos momentos haciendo aparecer un pergamino y una pluma.
Estimado Rey Lumbre; soy Celestia, Princesa del Sol y soberana del Reino de Equestria. El joven Spike nos ha dado su mensaje y tras leerlo he pensado que tal vez reunirnos sea la mejor opción. Así pues, enviaré a las portadoras de los Elementos de la Armonía para que me transmitan el mensaje que usted desea darme, si es que no confía en mí como para dárnoslo personalmente. Descuide, mis padres no se enteraran.
Miró a Spike y tras leerle el mensaje a todas, se lo pasó.
—Mándalo Spike.
Sin pensarlo mucho el dragón envió el mensaje... el cual fue respondido rápidamente.
Mañana, en el bosque Everfree nos encontraremos; justo frente al pueblo que llaman Ponyville. Mi enviada los recibirá y las guiará hacia mí. Confío en ella así como ustedes. Quiero que lleven sus Elementos y al joven dragón para probar que son ellas; pueden darles toda la protección mágica que se requiera, me da igual. Tranquila, ellas no pondrán un casco fuera del territorio perteneciente a Equestria; lo juro.
El Rey Lumbre.
—Twilight , todas, esta misión es mucho más de lo que jamás he pedido antes; pero confío en que ustedes sabrán manejar la situación. La pregunta es, ¿puedo contar con su ayuda?
Todas se incliaron.
—Tranquila Princesa Celestia — le dijo Twilight. — Volveremos con respuestas... y sanas y salvas.
—Eso es lo más importante, Twilight. Su vida significa mucho para mí; en especial la tuya — dijo la Princesa besando suavemente a su alumna y amante. — Sólo cuídate.
La alicornio morada sonrió y guiñó un ojo a la Princesa, por supuesto que estaría bien.
Por su parte el Rey Lumbre meditaba sobre la situación con seriedad y recelo. La tormenta iba a desatarse, podía sentirlo; pero eso no impedía que hiciera lo que pudiera para minimizar el daño. Eso sí, tratándose de los asesinos cualquier precaución era poca.
Ta-dá: decidí reemplazar el cap 2 ya que en retrospectiva me pareció que metía demasiada información en muy poco así que les presento esta nueva versión. Espero les haya gustado. Aquí no tengo mucho que decir así que:
Chao; nos leemos!
