Noragami y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Adachi Toka.
—Diálogos—
—Pensamientos—
Este fic participa en el "Ritual de iniciación de Noragami" del foro "Mar de Joyas Escondidas"
Personaje: Hiyori
No Le Gusta: El negro.
Nro. De Palabras: 471 (Sin contra estas notas ni las finales)
Sin más espero disfruten…
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Una profunda ansiedad recorría por completo su cuerpo.
Daba igual donde dirigiera su vista, daba igual donde caminara o corriera, no había nada, no existía nada a su alrededor. La ansiedad y el temor se hacía cada vez más y más presente en ella.
En algún momento comenzó a correr, tenía pavor, sentía que si se detenía algo horrible ocurriría, Hiyori ni siquiera podía pensar con claridad, todo a su alrededor era negro, un profundo negro, sin nada mas allá, solo podía verse a sí misma corriendo y con una intensa necesidad de gritar.
¿Dónde estaba? ¿Qué hacia allí? ¿Por qué todo era negro? ¿Por qué estaba sola? Las preguntas que se aglomeraban en su mente tan solo aumentaban su angustia, sentía dificultad para respirar, a pesar de que corriera y corriera, no se cansaba, seguía con energía para correr, más la contante dificultad en su garganta para respirar persistía.
Todo estaba en silencio, no escuchaba su propia respiración, no podía sentir el latir frenético de su corazón, no podía escuchar nada, pero aun así la angustia y el sentimiento de pesar solo crecían más y más.
—Yato… Yato… Yato… — Era lo único que repetía n su mente, una y otra vez, quería gritar su nombre, quería que fuera por ella, estaba asustada, confundida, simplemente quería verlo y saber qué demonios estaba pasando.
—Hiyori…
Escucho decir muy distantemente, y con más desesperación corrió, corrió y corrió intentando alcanzarlo, intentando encontrar el pelinegro y poder verlo de nuevo, poder ver sus ojos una vez más.
Sintiendo un enorme pesar en su pecho, se levantó saltando quitando casi con desesperación la manta que la tapaba, comenzó a respirar fuertemente, luchando por que el oxígeno llegara a sus pulmones.
— ¡Hiyori! — A su lado el Dios la miraba con preocupación, desde que había enfrentado un Ayakashi hace uno días y que la joven fuera capturada por él, había tenido problemas para dormir, y cuando por fin lo conseguía, en sus sueños no había más que pesadillas, o más bien el mismo escenario que el Ayakashi la obligo a vivir… Un espacio por completo negro, sin nada ni nadie.
La chica con lágrimas en los ojos se lanzó a abrazarlo, siendo rodeada casi al instante por sus brazos, siendo por fin inundada por la protección que él le brindaba, quedaron así, al pelinegro no le importaba quedar toda la noche o incluso días abrazándola si eso la hacía dejar de tener miedo.
Con calma se recostó junto a ella, obligándola a volver a dormir más sin alejarla un centímetro de él, entre sus brazos, aquel profundo espacio negro, aquella fría oscuridad se inundaba de luz y calidez, no había necesidad de huir si Yato la protegía entre sus brazos.
Junto a él toda la desesperación y miedo que sentía solo se transformaba en paz y tranquilidad.
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Se me escapo el momento Yatori, perdón (?
A diferencia de otra veces me gustó mucho el "reto" :,D me tocaron temas que me gustaron bastante y pues me vinieron estas dos buenas ideas.
Aquí ya cumplí con el Ritual de iniciación y creo que ahora ire por la actividad de navidad a pesar de que me queda poco tiempo :,v sin mas me despido. Ciao!
ATT: Mari Violet. Bye Bye owo
