Capitulo 1: Así comienza
Era un día común en el antiguo Egipto, una muchacha como de unos 15 o 16 años estaba dormida en su habitación, al parecer estaba muy cansada ya que su padre llevaba horas llamándola que bajara a desayunar y otras cosas como "Una princesa debe de ser puntual" y cosas así, tal vez se preguntaran ¿Quién es esa princesa irresponsable?, pues su pregunta será respondida, ella era nada más y nada menos que Renatcenamuk, princesa guerrera y heredera del antiguo Egipto, pero su dulce sueño fue interrumpido cuando su hermana mayor Nefertiti fue y la tiro de la cama
-¡HAAAAAA!, ¡Nefertiti, sal de mi habitación!-le grito Renatcenamuk y la saco casi a patadas de ella, y batallo ya que ambas sabían pelear y que ella era más grande. Nefertiti tenía ya como unos 20 o 21 años, eso sí era una gran diferencia de edades a decir verdad
-Mi padre te ha estado esperando y será mejor que bajes pronto, al parecer nos quiere dar un nuevo anunció a nosotras-le dijo Nefertiti y salió de la habitación de su hermana
-Estoy en problemas…-se dijo a sí misma y se fue a cambiar. Se puso un vestido blanco que en el centro tenía una tela un poco más clara de color rosa pastel y en las orillas de su vestido llevaba dorado, su pelo suelto con las puntas rizadas color café oscuro, eso hacia resaltar sus ojos verde esmeralda, su piel morena clara, y llevaba unas sandalias como las de antes solo que cintillas. Cuando llego con su padre ya que este estaba perdiendo su paciencia todo se calmo y empezó a hablar su padre
-Bien, ya que llego Ren, les puedo decir que de decidir que me volveré a casar con…-dijo su padre haciendo una señal con la mano para que pasara su futura esposa-…Anck-Su-Namun-termino haciendo que Nefertiti se pusiera más pálida de lo que ya era y que Renatcenamuk estallara de ira y que sus ojos dejaran de ser verdes a pasar a un color rojo sangre
-¡¿Qué?! , ¡¿No me digas que así de fácil te puedes olvidar de mi madre?! ¡No te entiendo!-le grito Ren levantándose y apoyando sus manos en la mesa
-Renatcenamuk, siéntate y guarda silencio-le ordeno su padre subiendo su tono de voz
-¡¿Qué guarde silencio?! , ¡No hasta que me respondas!-le dijo en el mismo tono
-¡A tu habitación, estas castigada!-le dijo apuntando la puerta, ella lo que hizo fue respirar muy hondo e irse a su habitación sin decir una palabra, todo en el comedor se puso más tenso de lo normal
Después de un rato todas las "sirvientas" iban a la habitación de Ren diciéndole que fuera a comer, ellas sabían que ella así se comportaba desde la muerte de su madre, sabían que en realidad era dulce y amable, por eso todos en Egipto la querían, y mucho, luego ella salió vestida como las demás para que su padre no la descubriera, tenía ganas de salir así que se fue a una da las "panaderías". Por el camino se encontró a un niño pequeño trabajando y como no podía cargar una caja pesada uno de los encargados le iba a azotar con un látigo en la espalda y ella lo impidió
-No lo hagas si no quieres tener problemas-le dijo de forma seria y amenazante al guardia
-Vamos tu no me mandas en lo más mínimo, será mejor que te regreses a tu casita-le dijo el guardia sin tomar en cuenta las advertencias de Renatcenamuk
-¡Te digo que no lo hagas, y es una orden!, ¡Bien vez que el no puede cargar algo tan pesado!-le dijo levantando la voz llamando la atención de la mayoría de los presentes y se dirigió a ayudar al niño a levantarse, el señor la aventó tirándola y ella enojada se levanto y se descubrió el rostro ya que lo llevaba tapado por si su hermana la veía-¡Te digo que no lo hagas y te lo ordena tu princesa!-al decir eso el guardia se quedo en blanco, ¿Cómo podía no haber notado que la princesa le había dicho que no lo hiciera?, esa era una pregunta que no podía descartar tan fácilmente
-Lo…siento, princesa Renatcenamuk, no volverá a pasar-le dijo un poco avergonzado, luego se fue a otro lado a vigilar
-Gracias princesa, eres muy buena-le dijo el niño muy contento ya que era la primera vez que veía a la princesa, había oído hablar de que la princesa Renatcenamuk y la princesa Nefertiti eran muy buenas pero nunca las había conocido
-Tranquilo pequeño, mejor ve a tu casa a descansar, de seguro te fue muy mal desde la mañana y tal vez no has comido nada, será mejor que te vayas-le dijo y el niño contento se fue a su casa no sin antes agradecer a la princesa
La princesa se la paso todo el día caminando, luego llego a la panadería que quería ir, pero antes de entrar vio como un caballero de Atena bajaba de su caballo, ella conocía a la mayoría de los caballeros, conocía a Seiya y a Atena ya que eran los padres de su amiga Athenea, a Ikki caballero del "Fenix", a Hyoga caballero del "Cisne", Shiryu caballero de "Dragón", nada más a ellos conocía pero no conocía a alguien dentro del templo que tuviera el pelo verde esmeralda al igual que sus ojos, la verdad se le hizo guapo a simple vista y luego volvió a entra a la panadería inventando que el olor era muy agradable, luego volvió a salir y a dirigirse a su casa
Mientras tanto con Athenea
La princesa Athenea era muy responsable, no como su amiga Renatcenamuk, ella tenía el pelo castaño al igual que su amiga solo que en las puntas lo tenia de un color más claro y los ojos azul marino, ambas se parecían un poco en el aspecto físico, pero cada una a su carácter, Athenea es más sensible que Ren por lo que no le gusta pelear en absoluto y le dan unas ganas de llorar cuando ve las peleas de los caballeros y de los demás
-Vamos, ¿Cuándo llegara Shun?-se preguntaba la princesa mientras daba vueltas de un lado a otro en el pasillo principal esperando a uno de sus caballeros. Cuando iba a salir porque tardaba tanto el joven vio pasar a un caballero de pelo color verde esmeralda y ojos del mismo color-Shun, ¿Por qué tardaste tanto?-le pregunto la princesa pensando que esta vez no podría llevar una carta a su amiga, o peor, que su padre descubriera la amistad que establecía con Ren
-Es qué Ikki no dejaba de hacerme preguntas de a dónde iba cuando me mandabas a un encargo-le dijo Shun a Athenea con una sonrisa tranquilizadora-¿No crees que deberías decirles que tienes a una amiga en Egipto?-le pregunto mirándola fijamente a los ojos con un semblante pensativo
-Y que me castiguen, y pidan las piedras con las cuales nos podemos ver-le dijo negando levemente con la cabeza a su compañero-Tú sabes lo que mi padre haría, no me permitiría ver a mi mejor amiga y es la única que me demuestra su verdadera amistad, a pesar de las diferencias que nosotras tenemos, creo que hay que esperar un poco más y puedes llevar esta carta a donde mismo, ¿Por favor?-le dijo y lo último con ojos de cordero degollado, a lo que Shun solo asintió
-Está bien, pero dame una de las piedras para poder llegar más rápido, porque si voy a donde mismo nos pueden descubrir, más ahora que tienen sospechas-le dijo agarrando la carta y la guardaba
-Gracias, procura que no te vean-le dijo Athenea y le dio un beso en la mejilla-Adiós-le dijo y se fue al patio
-Todavía creo que debería decirles a sus padres-dijo Shun mientras se tocaba la mejilla en donde recibió el beso. Salió del templo y se dirigió a un lugar lleno de árboles, hay tiro una de las piedras que hacían como un portal a otro lugar y entro en el, a los pocos minutos llego a Egipto, por el camino muchos lo veían como un bicho raro pero no le prestó importancia, se tuvo al ver una pelea al parecer una muchacha y un guardia, pensó en detener la pelea cuando el guardia la aventó pero se sorprendió cuando ella hablo alzando la voz
-¡Te digo que no lo hagas y te lo ordena tu princesa!-escucho de la muchacha que al parecer era nada más y nada menos que la princesa Renatcenamuk, la verdad es que él nunca la había visto ni en persona y se le hizo linda cuando se descubrió el rostro dejando a todos los presentes sorprendidos en especial al guardia
-Lo… siento, princesa Renatcenamuk, no volverá a pasar-dijo el guardia avergonzado y se fue a otro lado, él supuso que a vigilar lo más lejos de donde este la princesa
-Gracias princesa, eres muy buena-le dijo el niño con una sonrisa, Shun no pudo dejar de verla desde que inicio la pelea, al parecer nadie había notado que él estaba hay
- Tranquilo pequeño, mejor ve a tu casa a descansar, de seguro te fue muy mal desde la mañana y tal vez no has comido nada, será mejor que te vayas-le dijo Renatcenamuk y vio como el niño antes de irse la abrazaba con tanto aprecio y se fue a su casa, todos empezaron a esparcirse y el mejor fue a dejar la carta que quedaba a lado de una "panadería" y la volvió a ver, ambos cruzaron sus miradas pero ella volvió a entrar a la panadería de donde había salido, Shun dejo la carta y se fue a el templo, tenía la impresión de que su hermano Ikki lo estaba buscando
Al llegar al templo, tenía razón, Ikki lo estaba buscando y a lado de él estaba Athenea con una sonrisa nerviosa
-Athenea me lo dijo todo-dijo Ikki quien tenía el pelo azul oscuro y de piel morena con un semblante de enojo, Shun volteo a ver a Athenea, ¿Qué acaso ella no quería que nadie se diera cuenta de su amistad con Renatcenamuk, por qué lo diría?
-Al parecer nos escucho cuando estábamos hablando sobre todo y me obligo a decirle la verdad-decía Athenea viéndolo con un semblante de preocupación y nerviosismo
-También creo que es mejor que ella venga a aquí, ya que no la conocemos, ¿Tú sí?-le dijo Ikki viéndolo y soltando a Athenea
-Bueno, yo no la conozco, a penas hoy la vi cuando estaba defendiendo a un niño de que lo fueran a golpear-dijo Shun recordando todo lo que paso cuando llevaba la carta
-Ya ves Ikki, ella muy buena, nunca deja que alguien le haga daño a las personas, es casi como yo, solo que más fuerte, por favor no les vayas a decir a mis padres, en especial a Seiya-le dijo Athenea suplicando que no le dijera a nadie en especial a su padre
-No le diré, pero tiene que venir a que solo nosotros, tus cuidadores la conozcamos y veamos si es buena su amistad, si no lo es se tendrán que dejar de ver, ¿entendido?-le dijo Ikki Athenea viéndola a los ojos a lo que ella sonrió y lo abrazo
-Te prometo que me van a dejar seguir siendo su amiga, la conozco muy bien y sé que ustedes también la vana querer tanto como yo-le dijo y se fue al patio a esperar que sea la hora que le pidió a su amiga venir, no noto que ambos hermanos no dejaban de verla, uno confundido y el otro no dejaba de pensar en el abrazo ya que la única persona que lo abrazo hasta ahora era su primer amor que murió y su hermano Shun
Por la tarde…
Ya era de tarde, el momento esperado para Athenea, esta tarde, Ikki, Hyoga, Shiru y Shun conocerán a Renatcenamuk, la mejor amiga de Athenea, Ren no sabía nada de que un caballero descubrió a Athenea y toda su amistad tendría que dar un giro, lo único que esperaba Athenea es que ninguno hablara sobre Renatcenamuk. De repente de un pasillo antes de llegar a una de las salas principales del templo se escuchaban dos voces
-Vamos Ren, no puede ser que seas una de las más valientes y esto te de miedo-decía la primera voz que al parecer era la de Athenea
-Athenea, sabes que si mi padre se entera de esto algo malo debe de pasar y aparte no estoy de mucho humor-decía la segunda voz a lo que solo 3 caballeros pensaron que era Renatcenamuk
-Confía en mí-dijo Athenea en un tono dulce
-Pero…-dijo confusa Ren ya que no sabía cómo reaccionarían todos
-Por favor por mí-le dijo Athenea con ojos de cachorrito para convencerla
-*suspiro*… Está bien-dijo con resignación y Athenea se puso más feliz que nunca y su cabello cambio de color a uno amarillo asiendo una rubia de ojos azules
-Cuida tus poderes…-le dijo Renatcenamuk pero fue demasiado tarde ya que la jalo en dirección a donde estaban sus caballeros. Todos vieron llegar a Athenea junto con Renatcenamuk a la sala, no vieron la cara de Ren ya que la llevaba tapada con su "chalina" como cuando sale del palacio de su padre pero no como los árabes
-Bueno chicos les presento a mi mejor amiga Renatcenamuk-dijo muy contenta Athenea mientras que Ren estaba dos pasos atrás de ella, los chicos la vieron pero al parecer tenía miedo ya que no se descubría el rosto hasta que con un poco de miedo lo hizo, iba como en un principio cuando se levanto de su cama, pero esta vez llevaba una corona (N/A: como la de las "sailors scuts" de "Sailor moon", solo que la piedra era blanca y pequeña), todos le sonrieron levemente al ver que tenía miedo
-H-hola… mí nombre es Renatcenamuk, pero me pueden decir Ren-dijo la princesa mientras los veía con una tierna sonrisa
-Ven, a veces puede tener miedo y es muy adorable-dijo Athenea mientras ponía sus manos sobre los hombros de su amiga haciendo que esta se sonrojara levemente
-No soy adorable- dijo alejándose un poco de Athenea, cuando se movió Ikki vio que ella tapo algo pero no supo que era
-Bueno yo soy Hyoga, caballero de "Cisne"- dijo Hyoga dándose a conocer
-Yo soy Shiru caballero de "Dragón"-dijo Shiru
-Yo soy Ikki, caballero de "Fenix"-dijo Ikki sin dejar de verla en tono serio
-Y yo soy Shun caballero de "Andrómeda"-dijo Shun, en ese momento Renatcenamuk se dio cuenta de que él era el joven que había visto cuando salió de su casa
-Es pero que todos se lleven bien con ella, tal vez sea un poco agresiva, pero por dentro es igual que yo, odia pelear pero lo hace por proteger a todos los que conoce y hasta los que no conoce-dijo Athenea y a Hyoga se le hizo raro que tuviera su cabello color dorado como el sol
-Athenea no crees que es mejor que controles tus poderes-le dijo, en ese momento Athenea se dio cuenta de que su cabello no era café claro
-Lo siento, es solo que estoy muy contenta de que quieran a mi amiga-dijo y luego se concentro para tratar de estar normal, cuando lo pudo estar su cabello se obscureció hasta ser otra vez café claro
-Una pregunta, ¿Tú traes un arma?-le dijo Ikki a Renatcenamuk viéndola con desconfianza
-Sí, es una daga, nunca salgo de casa si ella, quien sabe cuando el mal se pueda aparecer para atacar-dijo con una sonrisa mientras enseñaba su arma, eso les dio a entender a los caballeros que ella era una princesa guerrera
-Segunda pregunta, ¿Cómo es que pueden llegar tan rápido si el camino dura demasiados días?-pregunto Shiru al notar el poco tiempo en el que llego al templo Ren
-¡Piedras del destino!-dijeron ambas jóvenes mostrando unas piedras con sus iniciales
-Solo las lanzamos pensando en el lugar donde queremos estar…-dijo Athenea con una sonrisa
-…Y llegamos en menos del tiempo acordado si ya has estado en ese lugar-termino Renatcenamuk igual que su amiga
-Tercera pregunta, ¿Cómo se conocieron?-pregunto Hyoga ya Egipto es demasiado alejado de Grecia
-Por nuestros padres-dijeron normalmente sin ninguna expresión
-Y última pregunta, ¿Por qué si el odio los padres de Athenea odian hacia los de Renatcenamuk es mutuo, cómo es que ustedes se conocen y son mejores amigas?-pregunto Shun, esa pregunta hiso que ambas chicas se sorprendieran, pero sobre todo que un dolor de parte de Ren invadiera el templo cosa que no fue desapercibida por los caballeros y menos para su amiga ya que sabía perfectamente lo que había pasado
-T-Tal vez eso se lo decimos luego, ¿No crees Ren?-pregunto Athenea pero al no recibir respuesta de su amiga que estaba cabizbaja decidió optarlo por un sí-Bueno, que tal si salimos un poco y así se van conociendo mejor-prosiguió Athenea jalando a su amiga hacia un lugar con muchas flores, los caballeros las siguieron, platicaron un poco, se divirtieron hasta que llego la hora de Renatcenamuk se fuera, se despidió de todos y luego ella y Athenea se fueron, los caballero se fueron al templo para ver que se les ofrecía a Atena y a Seiya pero uno de los caballeros prefirió ir a Egipto a saber cómo estaba una joven de ojos verdes como los suyos, agarro una "piedra del destino" y se fue directo al castillo con cuidado de que ninguno de los guardias lo viera, la estuvo buscando por mucho tiempo, hasta que la encontró, estaba muy diferente, distraída a como se había mostrado después de la pregunta que hizo, de repente vio a una muchacha igual que ella solo que más alta
-Mocosa te habla mi padre-le dijo como si fuera normal en ella
-Ah?, sí ya voy-dijo sin expresión cosa que se le hizo raro a su acompañante, la detuvo y le volvió a hablar
-Renatcenamuk, ¿Qué te pasa hermanita?, ¿Por qué no te enojaste por lo de "Mocosa"?-le pregunto extrañada
-Nada Nefertiti, solo estoy un poco cansada-dijo Ren en su defensa para evitar las preguntas, se zafó del agarre y se fue corriendo directo a su habitación
-Si alguien la hizo recordar a mi madre me las va a pagar y muy caro…-dijo Nefertiti con rabia mientras en su mano aparecías una lanza dorada con un pequeño grabado que decía "في بلادي الأميرة نفرتيتي" (Para mi princesa Nefertiti) luego se fue hacia una sala, el joven se fue directo hacia donde se había ido Renatcenamuk y entro a la habitación, vio como la princesa estaba echada en su cama con una almohada en la cara, cuando cerró la puerta la muchacha le dijo creyendo que era su hermana
-Te dije que estaba bien, sal por favor-dijo Ren pero al no recibir ninguna respuesta ni mucho menos un insulto se sorprendió y se levanto a ver quién era, se sorprendió bastante al ver al caballero de Andrómeda en su habitación-¿Qué haces aquí?, ¿Cómo entraste?-pregunto poniéndose frente a el
-Digamos que solo use una piedra del destino-dijo sonriente cosa que hizo sonrojar un poco a Renatcenamuk-¿Por qué estabas llorando?-le pregunto pasando su pulgar por una mejilla de la chica secándole una lagrima que se le salió
-Cosas sin importancias, es mejor ignorar…-no término ya que alguien llamo a su puerta
-Princesa Renatcenamuk, la ha llamado su padre, parece que es para un combate de su hermana-se escucho la voz de un joven del otro lado de la puerta
-Escóndete…-le susurro poniéndose de puntitas a Shun en el oído-Y-Ya voy-dijo esperando a que su acompañante se escondiera, una vez que se escondió abrió la puerta
-¿Por qué esta tan nerviosa princesa?-le pregunto un joven como de su edad, tal vez un año mayo que ella, de ojos cafés y pelo de igual color
-Ya ves, soy algunas veces rara como quien dice-dijo tratando de salir pero el muchacho la detuvo tomándola de la muñeca acercándola a él un poco-Tenemos una conversación pendiente-le susurro al oído haciendo que uno de los caballeros de Atena, quien estaba en la habitación de la joven sintiera celos
-Et-to, será después, ahora sal-dijo Ren sacándolo de su habitación, luego salió Shun de su escondite y le pregunto
-¿Quién era él?-le pregunto con un poco de desconfianza
-Uno de los guardias que envía mi padre cuando tardo mucho en responderle-dijo asegurándose de que el joven ya no estaba
-¿Y qué te dijo?-le volvió a preguntar Shun acercándose a ella
-¿Por qué tanto interés?-dijo ella volteándose sin notar la cercanía que había entre ellos
-La verdad, ni yo mismo se-dijo sacando una pequeña risa de ambos
-Bueno, adiós-dijo la chica y le dio un beso en la mejilla contraria al beso que le dio Athenea en la mañana, pero esta vez ese beso lo hizo sonrojarse un poco y que su corazón latiera más de lo acordado, luego se fue un poco sonriente
Renatcenamuk salió y se fue a ver donde se suponía que su hermana tendría un combate, cuando llego se coloco a lado de su padre y observo la pelea, las 3 peleas las gano su hermana, eso la hizo sentir feliz de una forma, cuando salieron de la sala Ren y Anck-Su-Namun chocaron miradas, su futura "madre" la veía con odio y burla, eso la hizo sentir que ella planeaba algo y no era muy bueno lo que presentía pero también, al momento en que paso frente a una ventana vio como el Shun burlaba la guardia de su palacio y salir directo hacia donde se encontraba un lago, eso la hizo suspirar y pensar que hay era en donde llegaba y se iba directo con Athenea y los demás caballeros, lo que no se dio cuenta era que alguien la miraba…
Bueno, lamentamos la tardanza pero aquí está el nuevo cap de "El hilo rojo del destino" esperamos y lo disfruten chao
