(2) Sol Morgenstern

Flashback•

Clary Fairchild llegó a la casa de los primos de los Lightwood, esperando ver a Jace, Isabelle, a Alec.
Pero es su lugar vió a Ian hablando con una chica.
Él no se había percatado de mi presencia, miraba con ojos de enamorado a la chica de pelo negro, que leía un libro en latín y miraba a la recién llegada por el rabillo del ojo, con suma curiosidad.
Está muy entrenada -pensó- Nadie podría haberme escuchado y mirarme así, como si me viera despierta después de observarme dormida durante horas
Ian se dió cuenta que la atencion de la chica estaba puesta en otra cosa y la vió. Su cara de sorpresa le dió gracia como siempre, mostraba sus ojos claros como platos y la frente se le arrugaba, lo que hacía que su despeinado cabello se le levantara como a un duende.
- Pensé que no venías, Jace dijo qu...
-Cuando llegué no estaban -Dijo, concentrada en otra cosa- ¿Quién es ella?

La mujer dejó el libro a un lado y se levantó. Lo hizo tan gracilmente y con tanta tranquilidad que la podría haber comparado con un gato negro.Tenia 18 años o menos, era joven.

-Sol Verlac -Dijo, con una voz suave y relajada, le tendió la mano- Tu debes ser Clarissa Morgenstern, he escuchado sobre tí, un placer.
-Sí, soy yo -Se preguntó qué sabria de ella- Esta es tu casa?
- Estoy de visita, es la casa de mis tíos , la Inquisidora Penhallow y su familia.
- Oh, ya veo- Se dirigió a Ian- ¿Está Jace?
-Se fue con la señorita Penhallow- Dijo éste con el ceño fruncido- Alec e Isabelle fueron a su casa.
-Voy a verlos ,entonces.
-Ibamos a ir a cabalgar por Idris , tengo que entendido que vos tampoco lo conoces-Dijo Sol, con un brillo en los ojos- puedes venir si quieres.
-En otro momento, tal vez.
-De acuerdo, Clarissa.

Lo había dicho sin emoción, pero pudo ver en sus ojos un deje de amargura. Tal vez sí queria conocerme pensó Clary.
Ahora que la veía más de cerca pudo ver bien sus rasgos. Tenía una tez clara y ojos oscuros como la noche, un pelo negro muy bien cuidado, a la altura un poco más baja que los hombros, perfecto para que no moleste con una cola de caballo en una pelea. Su constitución era delgada , pero totalmente en forma y tenía lo suyo en los pechos. Era alta y delicada, y por su postura se notaba años de duro entrenamiento. Tenía ropa negra, no un traje de combate, era elegante y cómoda, y el negro le sentaba bien. Era totalmente hermosa.
A su lado, Ian, con sus ojos claros como el agua de mar, su pelo descuidado y su cuerpo musculoso, con unas pocas runas recién estrenadas. Aún se veía en él un deje mundano, pero la sangre de Raziel lo había hecho un guerrero.
Clary se despidió y los dejó solos, su amigo la abrazó y le agradeció al oido el tiempo a solas con Sol. La señorita Verlac la miró y le prometió un recorrido por Alacante.
Clary salió, buscando a su hermano.

Fin del flashback•

Jace Lightwood entró a la cueva después de perseguir a su padre.
Ese padre que lo había convertido en un monstruo.
Tenía planeado matarlo, y de ser posible, dar su vida en ello. Por los Nefilim, los subterráneos, su familia, y Clary.
Clary. Por culpa de su padre la amaba, y por culpa de su padre, no podía amarla.
Era su hermana, y solo los monstruos hacían incesto. O bueno, los mundanos raros.
No tenía que pensar en Clary , solo lo desconcentraba.

Lo vió al fondo de la cueva. Valentine estaba con un elegante traje , parecía flexible, debe ser parecido a un traje de combate.
Su cabello rubio blanquecino y su blanca piel contrastaba con sus ojos negros. Pero lo más raro no era que estaba hablando, sino que estaba hablando con una chica.
-Ya conoces el plan, -Dijo Valentine- llama a tu madre cuando yo convoque al Angel.
- Sí, lo sé -Contesto la su pesar, Jace la conocía- Será divertido. Madre se hará un festín.

Sol Verlac tenía un brillo en los ojos de emoción, más allá de eso, sus ojos no denotaban expresión alguna, como cuevas, solo dejaban entrever deseo y furia.

-Lo sé -Replicó Valentine, como si estuviera en confianza- Si hubieses conseguido el Libro como te pedí, no solo se haría un festín. Clarissa se lo dió a un brujo, a un subterráneo.

Sol le puso una mano en el hombro, lo que sorprendió aún más a Jace. Aunque los ojos de la chica mostraban un enojo controlado, se mostró en confianza.

-No fue mi culpa, -replicó- el brujo sospechaba, vió la sangre de Lilith en mí, padre.

Padre. Sangre de Lilith. Clarissa.
A Jace le bombardeaban los oídos. Ella era su hermana? O era ella la de sangre de demonio?

-Si te dejas vencer por un miserable subterráneo, no creas que Lilith te será amable.
-Lo será -Dijo la chica, fría - Adiós padre.

Valentine se fue pasando por alto a Jace que se escondía en silencio.

-No creas que no te ví, mi querido hermanito.

Sol Morgenstern miraba a Jace con la empuñadura de Heosphoros preparada.