¡Hola mis queridos lectores! Aquí está el segundo one-shot de esta serie, esta vez algo que me salió después de oír una dulce canción y enterarme por un pajarito- no, realmente fue por leer un fanfic en donde me entere de que Chase sentía cierta debilidad por los cupcakes.
Disclaimer: Duelo Xaolin no me pertenece (si fuera así expondría al mundo entero la obsesión de Chase por los dulces, muahahaha) son propiedad de Christian Hui y la Warner Brothers.
Advertencias: Ninguna, solo Chase actuando de forma poco habitual.
Url de la canción: watch?v=ZSJeNwRK0Lk
Disfruten de esto con un postre de preferencia *se va a conseguir helado*
=Sweet=
"Come with me honey,
I'm your sweet sugar Candyman
Run like the wind
Fly with me to Bountyland
Bite me, I'm yours"
-Candyman by Aqua
Chase estaba molesto, más que molesto, estaba decidido a darle una buena golpiza al pelirrojo. Aquél día se había activado un Shen go Wu que no podía ser tocado por aquellos imbuidos con magia Heylin, así que Spicer era el único que podía ganarlo ¡y el idiota no se presentaba al duelo!
Era cierto que ni Wuya ni él le habían dicho nada al muchacho pero, ya que el albino siempre se presentaba a todos los duelos, no lo creyeron necesario.
El Lord dragón siguió su camino hacia la cocina de la Mansión Spicer, de donde salía una pegadiza música y un olor a ¿harina?
-¡Spicer como te atreves a-! - entró reclamando pero lo que iba a decir se le olvido al ver al muchacho en cuestión.
Jack vestía un mandil rosa, rosa ¡y con volantes! Su cabello estaba recogido con una pañoleta del mismo color, y estaba cubierto con pedacitos de masa y harina, que casi no se veían dada su pálida piel.
-¡¿Chase?!- saltó el pelirrojo con la cara del mismo color que su cabello, avergonzado en extremo al haber sido atrapado realizando una actividad tan… femenina.- ¿Q-Qué haces aquí?
-¿Qué está haciendo?- pregunto al mismo tiempo el inmortal.
A eso dio paso un silencio muy incómodo, que fue cortado abruptamente por la alarma del horno. Jack se apresuró a sacar una bandeja del aparato, la cual trajo un dulce aroma a la habitación, haciendo que Chase casi babeara, olía delicioso.
-¿Son… pastelillos?- interrogo el dragón con un brillo raro en los ojos, nadie lo sabía, pero tenía un diente dulce insaciable.
-S-Sí- respondió el chico, todavía nervioso- ¿Q-Quieres?
No tuvo que preguntar dos veces, en un instante el postre había sido consumido. Chase se relamió, era lo más delicioso que había probado en su vida, y eso ya era decir mucho, tomo otro sin pedir permiso.
-Spicer- dijo cuando ya iba por el cuarto- dado tu bajo desempeño en batalla pero tu admirable perseverancia, he decidido hacerte mi aprendiz- soltó acabándose el quinto pastelillo.
Jack estaba en shock.
El inmortal se acercó a él (poniendo lo aún más nervioso) y le paso un dedo por la cara, limpiando un poco del dulce en esta, para luego lamerlo.
-Y ya que estamos en eso, debería volverte mi consorte, siempre creí que era lindo- dijo con una sonrisa depredadora.
Con eso, el cerebro de Jack se dio por vencido y se desmayó de la impresión.
-Si eres tan bueno en la cama como en la cocina, entonces he hecho la mejor elección de mi vida- aseguro Chase terminándose los pastelillos.
