Disclaimer: Los personajes y el mundo de Crepúsculo son de Stephenie Meyer y yo solo me encargo de ocupar estos para entretener, sin embargo, la historia la he creado yo.

N/A: Muchas gracias a las personitas que se animaron a comentar, poner en favoritos y seguir la historia. También invito a los lectores fantasmas o tímidos que se animen a enviar un review, sin más les dejó el primer capítulo, muy corto pero sirve para los próximos. *Sonrisas y caramelos volando*


Bella

Sin más que decir caminé hasta mi banco, ignorando las miradas de todos los alumnos que estaban dentro de la sala. En las dos primeras clases tuve que presentarme y sentarme con un chico llamado Mike Newton, quién no dejaba de preguntarme cosas sobre Phoenix y sobre el calor que allí había. Ahora ya no tendría que sentarme junto a él porque el profesor optó por dejarme en el banco vacío. El único banco vacío en la sala de Biología. No sabía si estaba volviéndome paranoica en este pueblo o algo así, pero todos susurraban cosas sobre mí banco. ¿Qué tenía de malo sentarse aquí?

De repente las yemas de mis dedos se encontraron con unos diseños bastante extraños dibujados en la madera suave. Alcé la vista en la madera, encontrándome un nombre escrito, 'EDWARD CULLEN' con una perfecta caligrafía, de todos modos se notaba que se había esforzado para escribir ya que se veía más o menos desigual. Me di cuenta también de una marca de sangre seca. Sí, era sangre seca. Con el miedo al olor de ella, pude distinguir que era sangre y no pintura porque olía fatal. Decidí quedarme en el banco, intentando no estar afectada por mi nuevo descubrimiento.

Al final de la clase, Mike me acompañó a una mesa llena de personas desconocidas que conversaban animadamente. Entre ellos reconocí a Ángela. En la primera clase me saludó amablemente porque compartíamos trigonometría. A los demás los había visto cuando estacioné mi camioneta por la mañana. Mike corrió la silla y me indicó que podía sentarme. Una chica de cabello rizado alzó las cejas con una mirada extrañada y molesta. La rubia me ignoró, el chico del club de Ajedrez no dijo nada y siguió conversando y Mike se unió a la conversa.

Realmente estaba muy incómoda entre ellos.

"Ay, Ángela, todos saben que Edward está loco y por eso no puede venir a la escuela. Es algo obvio y que, por el bien de todos nosotros, lo han dejado en su casa encerrado."

"Pero Jess, eso no es tan malo. No es su culpa tener esa enfermedad."

"Tienes razón." Apoyó el chico moreno conocido como Ben por todos los del grupo. "Y tú qué opinas, ¿Bella?" Él sabía eso, en realidad, todos sabían que mi nombre era Isabella y que me gustaba que me llamaran Bella, entonces no fue tan raro. Por ser el más amable además de Ángela y Mike, sonreí.

"Ah… no sé, no conozco a Edward, si alguien me dice quién es tal vez pueda opinar sobre eso." Hice rodar la manzana entre mis manos.

La chica de pelo rizado, Jess, comenzó a explicarme quién era con mucho entusiasmo, como si le gustase contar chismes.

"Edward era un antiguo alumno. Él tenía esquizofrenia y una vez quiso asesinar a una mujer en el pueblo, entonces el doctor Carlisle y su esposa decidieron mantenerlo en casa. Ellos se mudaron de Alaska hace unos cuantos años. El primer año para Edwardfrenico-Cullen fue un año de crueldad. Todos lo trataban como una persona loca, porque en cierto modo, lo estaba…"

"No era tan así, él era muy normal, a veces conversaba con él y me caía bien." Apuntó Ángela apoyando su barbilla en sus manos, como respondiendo ante las burlas de Jess. Fruncí el ceño irritada por el sobrenombre de"Edwardfrenico-Cullen."Era algo muy cruel por parte de ella y los demás alumnos del establecimiento no apoyar a ese chico. Aun cuando no lo conocía sentía ganas de defenderlo.

"Como sea... él tenía serios problemas de esquizofrenia avanzada. Él ya no está en el establecimiento pero sus hermanos sí. Aunque como hoy hay catorce grados y un poco de sol, obviamente no han venido. Son como raros, no les gusta tomar sol, se esconden, y a veces me dan mucho miedo."

"Debe ser porque están acostumbrados a eso, venían de Alaska ¿No?" Comentó Ben mordiendo su naranja.

Edwardfrenico-Cullen pensé. Les dije a los chicos que me iría a comprar un sándwich y una limonada ya que tenía mucha hambre. ¿Entonces Edward Cullen era ese chico? Vaya que sí, es una coincidencia gigante que me esté sentando en su banco de Biología. ¿Cómo sería Edward? Pasé del tema y volví a la mesa con el sándwich de queso y la botella de limonada hasta la mitad por ir tomándola en el camino de vuelta a la mesa número veinte de la cafetería.

"¿Creen que algún día vuelva? Loco pero guapo, eh…" Bromeó la rubia limándose las uñas con su lima extra pequeña que al parecer guardaba en el bolsillo de su camiseta. Todos en la mesa rieron, pero Ángela continuó seria y yo le seguí. Las dos nos miramos un buen rato sonriendo incomodas por el tema de conversación y los apodos crueles hacia Edward. Parecía que las dos éramos las únicas conscientes respecto al tema.


La última clase terminó más rápido de lo que pensé. El profesor explicaba tan bien español que aprendí unas cuantas palabras difíciles que no sabía y que tenía que practicar más.

Ahora me encontraba conduciendo hacia la casa de Charlie. Podía reconocerla fácilmente entre las matas de arbustos y algunos árboles tétricos al estilo de Tim Burton. Lo que diferenciaba la casa de Charlie de las demás, era el color blanco, el característico árbol afuera y el coche de policía que se encargaba de estacionar todas las tardes. Supe que no estaba en casa cuando no vi ningún coche azul que dijera afuera "POLICIA" así que tendría la tarde para mí sola, sin nada divertido que hacer.

Hice la cena para cuando llegara mi padre, terminé la tarea de trigonometría, tomé una ducha y dormí más o menos hasta las ocho de la tarde. Bajando las escaleras me encontré a papá viendo la televisión con una cerveza en la mano. Me miró un buen rato y sonrió incomodo por mi repentina aparición. "¿Quién es Edward Cullen?" Pregunté sin ponerle un filtro a la pregunta antes de lanzarla.

Charlie me miró confuso. "¿Quién es? Un muchacho que vive lejos de aquí, casi cerca del bosque con su familia. ¿Por qué?"

"¿Es hijo del doctor Carlisle ¿Verdad?"

"Mira, sabes que no me gusta discutir, pero cuando te hago una pregunta siempre espero a que me des una respuesta que no tenga otra pregunta encima. Pero de todos modos, sí, es el hijo de Carlisle. ¿Tienes algún interés en su historia? Debes haber escuchado algo en la escuela supongo."

"Supones bien." Dije irritada. "Me siento en su banco en Biología. Quisiera saber más de él, de lo que hace, y por qué lo tienen encerrado." Sabía la mayoría de eso, pero quería que papá me lo explicara mejor, quizás Jess se había excedido con la historia de manera cruel y burlesca.

"Bella, no sé, sé lo que saben todos en este pueblo, que tiene una enfermedad avanzada, que no puede salir tanto, y qué no está tomándose sus pastillas con regularidad."

"Eres el jefe de la policía." Insistí. "Debes saber algo al respecto, no solo lo básico."

"Es todo eso bastante perturbador. No tengas miedo, no tiene nada que ver que estés sentada en su banco de Biología. No se ha muerto y no se aparecerá como fantasma en tu habitación, puedes estar tranquila, tomas todo esto como una historia de terror."

"No es que esté asustada." Charlie dejó su cerveza en la mesita de noche y entrelazó sus dedos. "Solo quería saber más de él. Pero veo que no sabes mucho."

En silencio subí a la habitación.

Me puse los cascos y reproduje en el MP3 una canción fuerte que Phil me había recomendado por correo. Para su suerte, le hice caso y la descargué, lo malo es que nunca la escuché y como no estoy acostumbrada a música muy fuerte, me daba un cierto mareo la mezcla de tantos instrumentos juntos. Luego de minutos escuchándola, me quedé dormida.


Los días pasaron, y yo seguía preguntándome cosas acerca de Edward. El tema no volvió a aparecer entre nuestro grupo. Yo escuchaba atenta cada cosa que ellos decían pero nada tenía que ver con el enigmático Edward Cullen. Un día de esos en donde mis pies son un mal necesario, me caí cerca del estacionamiento. Mike se encargó de llevarme a la enfermería, en donde Carlisle y la enfermera me esperaban con una sonrisa amable.

Esa fue mi única oportunidad para preguntar sobre Edward, sin embargo, no me atreví a hacerlo, preferí callarme mis preguntas y aguantar una venda en el tobillo. Esta duró una semana en mi pie y después la saqué dándome cuenta de que ya no me dolía el tobillo tanto como me dolía ese día en el estacionamiento. Ya estaba acostumbrada a caerme, y esas torceduras eran fáciles de cuidar.

"Oye Bella, no es mi intención molestarte pero, ¿Quieres inscribirte al club de Ajedrez?" Eric parpadeó repetidas veces hasta que centré mi atención en su pregunta.

"Ah, claro, pero no sé a qué hora es."

"Empieza para los nuevos el jueves, desde las 15:00 hasta las 17:00, es divertido, cuando yo era nuevo en eso me parecía interesante. Voy a inscribirte hoy mismo."

"Okay, genial." Susurré dándole otra vez la espalda a Eric.

La verdad es que ni siquiera sabía si iría en serio al club de Ajedrez.

Por la tarde Charlie llegó con un humor de perros. Me contó que los chicos más jóvenes de la comisaria no hicieron nada cuando les avisaron temprano sobre esos osos que andaban cerca de las carreteras y obstruían el paso a las personas que tenían coches.

"Hoy Carlisle también fue a la comisaria a avisarme que los osos no han parado de salir. En esta temporada todo se vuelve más difícil."

¿Carlisle? Fingí interés en sus comentarios y le pregunté algo, agregándole filtro a la pregunta esta vez.

"¿Y Carlisle vive muy lejos de la carretera no?"

"Vive cerca del bosque." Bien, parece que se había olvidado de nuestra conversación anterior.

"¿Qué tan cerca? ¿No hay osos por ahí?"

"Casi no los hay en ese sector. Además están bien protegidos ahí ya que la casa parece más bien una mansión."

Esa mansión me sonaba mucho. En la excursión de cuatro horas hacia las montañas, pude observar una casa bastante grande para ser de pocas personas y muchos alumnos la apuntaban diciendo que Carlisle era un buen doctor. ¿Cómo había sido tan estúpida? ¡Si ahí vivía Carlisle también Edward! Me mordí el labio por haber hecho tanto alboroto por algo tan fácil de descubrir.

Preparé pescado frito con patatas asadas y después hice un pastel que no era ni para mí ni para Charlie. Charlie me miró con una ceja alzada. Había estado mirando todo el proceso del pequeño pastel. Casi caía en mí mano, pero estaba hecho con cariño a pesar de no conocer a Edward.

"Ese pastel se ve delicioso." Bromeó papá.

"Pero no es para nosotros. Es para Mike." Mentí. "Me ayudó mucho en la tarea de Biología, así que se merece esto."

"De acuerdo, sal… y llévale ese pastel a Mike. ¿Cuánto vas a demorar?"

"No mucho."

Tomé mi chaqueta verde y puse el pastel en una caja de cartón cuadrada que había hecho la tarde anterior con intención de guardar las pulseras que Ángela me había regalado. Ahora las pulseras tendrían que quedarse en un nuevo lugar, pero después pensaría en donde dejarlas. El pastel caía perfecto en aquella caja tan bien diseñada y arreglada.

Primero, no conozco a Edward en persona, segundo, ¿Cómo se tomará todo esto? Digo, que una desconocida te vaya a dejar un pastel es algo muy extraño, puede ofenderse y pensar que le tengo lastima, y tercero, ni yo misma sé porque estoy haciendo esto. Presiento que esto llevará a algo que no será malo.

Aparqué afuera de la mansión. Pude ver como Rose miraba a través de las ventanas alargadas que llegaban hasta el suelo. Me reconoció porque hizo ese gesto de desagrado como siempre que me veía en la cafetería. Dios, ¿Qué hago? Tomé la caja de cartón que estaba forrada con papel de regalo y me bajé de la camioneta, lista para presentarme ante Edward sin razón alguna. Esperando a ser de su agrado.


¿Qué será esa curiosidad? Bien, ni yo misma sé que pasa por la cabeza de Bella en este fanfic, solo sé que quiere conocer a Edward :D Muchas gracias por los comentarios anteriores, no los pude responder así que aprovecho de hacerlo aquí.

Rosmarlin: Te aseguro que es para protegerlo, muchas gracias por tú comentario. Ninacara: A medida de los capítulos se irá revelando todo eso, sin embargo no creo que sea de sufrimiento, gracias por comentar. Alii rathbone: Muchas gracias por lo de "genial", aquí está el próximo capi y espero que sigas comentando y dándome tu opinión. Maleja twilight: Gracias por comentar.

Gracias por leer. ¿Merezco review?