2.- el comienzo de todo.

Los estudiantes de Salazar, no quedaron muy conformes con su nueva jefa de casa y ella sentía lo mismo por los estudiantes. Solo exigían más que pedir. Lo primero que reclamaron fue que su casa también tuviera un equipo de quiddich. Y por supuesto el tema de los prefectos. Incluso se atrevieron a darle una lista con los que ellos querían que fueran elegidos. Malfoy echaba humo cuando se le negó alegando que solo estaría un par de meses en el castillo. Al final los alumnos estaban muy enojados con su jefa de casa, que no se podía creer lo arrogantes que eran.

Seria un año muy duro pensó la profesora. Su único consuelo era que perdería de vista a los peores en dos meses.

La nueva casa consiguió lo que no había conseguido ni siquiera Albus Dumbledore.

Unir a las cuatro casas originales.

Estos se ganaron con rapidez un nuevo apodo; Las víboras. Por norma los Slytherin

eran conocidos como las serpientes. Y este grupo era más peligroso. Por lo que le quedaba muy bien ese apodo. Eran mas arrogantes que cualquiera y tenían muchísimo mas veneno.

Los sangre pura miraban molestos como alumnos de otras casas comían con los

Slytherin o como estos se sentaban en las otras mesas.

- ¡No tenéis orgullo!.- les recrimino Malfoy a un par de Slytherin durante una comida.-

¡Estáis deshonrando a vuestra casa mezclándose con esos... magos inferiores!.- dijo

con desprecio.- ¡Vosotros podríais valer más que ellos!.

- ¡Cállate!.- respondió uno.- Me gusta mas estar aquí que defendiendo una rivalidad que creasteis vosotros y que francamente me da igual.- muchos asintieron dándole la razón. Malfoy no se atrevió a decir nada más al ver que estaba todo el mundo en su contra.

Nadie se extraño que alguien tratara de maldecir al chico en un pasillo. Por suerte una armadura escogió ese momento para moverse y parar el hechizo. Fue una pena que no se pudo probar quien trato de atacar al estudiante. Desde ese día era raro verlo en solitario.

Había pasado un mes y las cosas seguían igual, las cuatro casas contra las víboras.

Los que tenían que hacer los exámenes finales para graduarse estaban al borde del

ataque. Las clases se sucedían una tras otra y aun cuando el resto habían

terminado las lecciones del día, ellos tenían que seguir por un par de horas más.

Ron sufrió un ataque repentino que lo dejo bloqueado repitiendo sin parar la receta de

una poción. Incluso Hermione tuvo de dejar de buscar información extra y centrarse en

lo dado.

Lo único que relajaba algo el ambiente era ver como Fred y George. Se las ingeniaban

para realizar algunas travesuras a las víboras. Por consejo de Harry y los demás, eran cosas muy simples para su gusto pero lo suficiente para molestarlos y calmar al dúo.

Los dos meses pasaron mucho mas rápido de lo ellos mismos podían haber querido.

Y para la alegría de todos con éxito.

Esa noche McGonagall los felicito y entrego los diplomas que los acreditaba como

magos y brujas de pleno derecho. El resto de alumnos aplaudían ante cada nombre. Y

Varios apellidos se ganaron una gran ovación. Aunque la mayor fue para por supuesto

Harry Potter. No fue una sorpresa cuando un nombre de la mesa de las víboras era pronunciado apenas unos pocos alumnos de su mesa aludían.

Para celebrarlo se les permitió dejar el castillo al día siguiente y disfrutar de lo que

seria su última salida a Hogsmeade, como alumnos de Hogwarts. El expreso de

Hogwarts los llevaría de vuelta a Londres la mañana del segundo día.

Fue una alegre caminata esa mañana hacia el pueblo mágico.

Los chicos pasaron un rato todos juntos bebiendo cerveza de mantequilla. Los gemelos se las ingeniaron para conseguir un par de botellas de Whiskey de fuego.

Como no querían organizar un escándalo. El grupo se fue a la casa de los gritos para

terminar allí la fiesta con más tranquilidad.

Mientras se dirigían hacia la salida del pueblo alguien salio corriendo por una esquina

seguida de una maldición que pego en la pared de la casa opuesta. Todos sacaron sus varitas y se prepararon para pelear.

La perseguida Aterrizó entre los brazos de Harry y comenzó a gritar con histeria.

- ¡No por favor!. ¡No quiero!. ¡Suéltame!.- El moreno hizo lo que la chica decía.

- ¡Tranquila!. No queremos problemas.- Al decirlo Harry la soltó. La chica miro al grupo y reconoció a Harry.

- ¡Potter!.- dijo la chica con cierto alivio.

- ¿Greengrass?.- dijo Hermione no muy convencida.

- ¡Por favor ayudadme!. ¡No quiero ir con ellos!.- dijo la chica agarrando al ojiverde con desesperación. En ese momento Draco Malfoy y algunos más salían por el callejón. Al ver al grupo se pararon en seco.

- ¡Esto no os incumbe!.- dijo al grupo.- ¡Solo queremos llevárnosla!.- señalo con la varita a la asustada chica.

- ¡No pienso ir con vosotros!.- respondió la chica asustada.

- ¡Cállate!. ¡Conoces la ley!. ¡Tu familia acepto y tú debes obedecer!.- la callo Malfoy.

- ¡Nunca!.- dijo ella nerviosa.

- ¡¿Alguien puede decir que es lo que sucede?!.- McGonagall apareció seguida de

Hagrid.

- ¡Esto no es problema suyo!. Es solo referente a nuestra gente.- dijo serio el rubio Slytherin.

- ¡Quiere que me acueste con el!.- casi grito la chica.

- ¡Calla!. ¡Serás mi mujer, estoy en mi derecho!.- la callo Draco.

- ¡Nunca acepte ese compromiso y nunca lo haré!.- casi grito la chica entre el llanto.

- ¡El pacto entre nuestras familias ya ha sido hecho y sellado!. Según las antiguas

costumbres.- le dijo el orgulloso y confiado.

- Esto esta tomando un cariz que creo será mejor que lo hablemos tranquilamente en

el castillo.- McGonagall trato de calmarlos a todos.

- ¡No!.- protesto Draco.- Ya estamos graduados por lo que no tenemos que volver y seguir sus normas. ¡Soy un sangre pura y lo único que pido es lo que nuestra ley me otorga!.- termino mirando a la morena.

- ¡No … por favor!.- la chica permanecía detrás de Harry y los demás aterrada. El moreno se fijo en ella. Entre su pelo negro podía ver como el miedo se reflejaba en sus ojos. Unos ojos de un verde mucho mas pálido y oscuro que los de el. Pero en cierta forma hizo que el chico sintiera que tenía que ayudarla.

- Ella no quiere ir con vosotros y eso a mi me basta.- sus amigos lo miraron y después

asintieron.

- ¡San Potter de nuevo al rescate!.- se burlo Malfoy.- Te lo diré de esta forma. Ella

acepto vivir bajos las viejas costumbres y su familia sello el pacto. Desde ese

momento solo tiene dos salidas o es mía, o muere.

- ¿Que cojones dices?. ¡Estas fuera de tu mundo feliz de mortifagos!.- le respondió

Ron.- ¡Aquí nos regimos por las normas de la gente normal!. ¡Si ella dice que no va, cualquiera te diría que su voluntad prevalece!.- Draco se rió divertido y miro a McGonagall.

- Seguro que ha conseguido una copia de la ley que rige nuestro pais.- remarco eso

último con ironía.- Hemos adoptado las costumbres de las viejas casas y por ellas

nos regimos.- la mujer se puso seria.- tiene que saber a que me refiero con esta situación y lo que significa si ella no acepta.

- ¡Oh Merlín!. ¡¿No me diga que…?!.- McGonagall se asusto de lo que eso podía significar.

- Eso mismo. ¡Proditionem Ad sanguinem!. Traición a la sangre.- La vieja maga suspiro con cierto pesar.

- ¿Habéis vuelto a las antiguas leyes?.- McGonagall no quería ni decirlo.

- ¡Si!. Cada familia que se asentó en la reserva hizo el juramento de la sangre.-miro a la chica.- incluida su familia.- miro a Harry.- Puede explicar a ellos que es lo que eso

significa. Tal vez así esa entupida recapacite.- La directora suspiro abatida antes de hablar.

- Con las viejas costumbres un grupo de representantes de las grandes familias

formaron lo que hoy se conoce por el Wizengamot. El elemento que regia sus vidas y

se encargaba de impartir justicia.- McGonagall hablo mecánicamente. Draco la miro molesto.

- ¡Por favor!. ¿Podría explicar solo lo esencial?. No quiero una clase de historia.- la mujer lo miro con odio. Eso sorprendió al rubio.

- Básicamente las familias se comprometieron con un juramento de sangre a obedecer

lo que se decidiera sin excepciones. Bajo pena de perder su magia y morir.- termino la directora con dificultad.

- ¿Lo entiendes estupida?. O eres mía o mueres.- Dijo Malfoy. La chica comenzó a llorar.- Decide ya.

- ¿No hay forma de que sea un truco?.- pregunto Ron.

- No.- respondió la directora.- Lo que hemos oído de su mundo lo confirma.- la

chica estallo en lamentos.

- ¡Noooo!.- grito Greengrass. Malfoy miro al cielo molesto.

- ¡Deja ya de llorar!. ¡Levanta y ven aquí!. ¡YA!.- le grito. Daphne Greengrass se levanto y sin dejar de llorar miro al rubio.

- ¿Por que?. Si casi ni me conoces.- la chica trataba de convencerlo, aun sabiendo que era inútil.

- ¡Me da igual!. Es lo que se ha decidido y punto.- levanto la mano para que ella la

cogiera.

Harry miro a la directora.

- ¿No podemos ayudarla?.- pregunto Hermione.- Tal vez haya una forma de evitar que

vuelva.- la directora lo pensó un instante.

- Solo si se casa antes con otro mago, por el rito antiguo. Una unión de sangre para

deshacer la otra, pero eso es también peligroso.- respondió la anciana.

Malfoy acompañado de todos sus seguidores los miro y se rió.

- Para eso tendría que ser un sangre pura o un mago de antigua familia. Y necesitarías

el apoyo de al menos cinco familias mas.- miro con sorna a MGonagall.- ¿Es correcto

directora?.

- Así es.- se irguió la mujer.- Si por mi fuera, tienen el apoyo de los McGonagall.- Draco se paro y la miro.

- No sirve y lo sabe.- respondió aburrido el rubio.- Con su puesto como directora no le esta permitido.

- ¿Y que tal de los Potter?.- respondió Harry.

- Tú no sirves estupido.- le dijo Malfoy.

- ¡Claro que si!.- dijo con alegría McGonagall.- El señor Potter es hijo de magos y

descendiente de una antigua y poderosa familia.

- Su madre era una sangre…- Harry estuvo a punto de saltar y el rubio lo noto.- Es hija de muggles.

- Si, pero bruja en definitiva.- añadió la anciana satisfecha.- Y según las leyes antiguas rige la parte paterna por lo que Harry es perfectamente valido.- Malfoy la miro molesto.

- San Potter es una, vale. Pero le faltan cuatro mas y uno debe tener el titulo de valedor.- Draco miraba a todos tranquilo.- ¡Y los mas importante!. Un candidato a marido.- se rió.- Nadie en su sano juicio se casaría con la maldicion.

- ¿A que se refiere?.- pregunto la Morena mas asustada aun a McGonagall.

- El hechizo obliga al apareja a tener descendencia antes de que pase un año desde

la unión, o ambos morirán. Si uno de los contrayente no pudiera engendrar, es la

muerte para ambos. Paso mucho en el pasado por eso pocos se atrevían a oponerse a uniones concertadas.- respondió la directora apenada.

- Así fue.- el rubio miro a Harry.- ¿Que tal san Potter?. ¿Te casarías con ella y te jugarías tu vida?.- seria una forma muy divertida de verte morir.- Daphne se tiro al suelo llorando.

- Pero eso tambien te puede pasar a ti Malfoy.- añadio Ginny.

- ¡No pequeña comadreja, ya que soy la otra parte del contrato!.- respondió el rubio de forma orgullosa.- Podríamos decir que el traicionado. Me puedo acostar con ella y con cuantas desee. Si problemas.

- ¡Cabron de mierda!.- dijo la pelirroja en voz baja.

- ¡Lo hare!.- dijo Harry mas pensando en como librar a la chica de Malfoy que en lo

todo aquello significaba.

- ¿Qué?.- dijeron ambas partes.

- Yo me haré cargo de Daphne Greengrass.- McGonagall trato de pararlo pero no pudo. Nada mas decir eso la chica le tomo de la mano agradecida, sin saber que eso era lo que hacia falta para activar el compromiso y… la maldición.

- ¡AHHH!.- algo le quemaba en la mano a la Slytherin. Hermione y Harry se acercaron a la chica preocupados.- ¡Ahhh!, ¿Merlín que es este dolor?.- Harry y Hermione comprobaron que en la muñeca de Greengrass había aparecido una línea rojiza que la rodeaba.

- Eso estupida es la confirmación de que has roto el compromiso. Y que morirás en

unos días, si no encuentras un idiota que se case contuigo.- miro a Harry.- ¡Ah no!.

que el idiota ya lo tienes.- se rio .- Ahora solo necesitas el apollo de cinco antiguas familias para que sea oficial.

- Ya tiene mi apoyo.- le grito Harry.

- Los Potter ya no sirven. Eres el novio.- dijo divertido.- Es una pena tendré que buscar

otra mujer.- lo dijo sin importarle nada lo que pasaba.

- ¿Que tal los Weasley?.- Dijeron los cuatro hermanos casi a la vez. Draco los

Miro molesto.

- Una.- respondió Malfoy aburrido.

- Y los Longbotton.- respondió Neville dando un paso al frente.

- Dos.- respondió igualmente el rubio.

- Los Lovegood también somos de familia antigua.- añadió distraída Luna.- y si puedo, la ayudare.

- Tres.- Ya no estaba tan aburrido al hablar.

- Con los Bones ya son cuatro dijo Susan adelantándose.- esta vez Draco no hablo.

En el grupo no había nadie más de familia de magos antiguos por lo que Malfoy sonrió

divertido.

- Que pena Daphne solo necesitabas una familia más que apoyase tu entupida causa.-

McGonagall miraba muy molesta al irritante y engreído muchacho. Una idea vino a su

mente y decidió actuar.

En dos pasos se acerco a Hermione y la tomo de la mano.

- Lo siento querida pero es necesario.- al decir esto apunto con su varita a la mano de

la castaña y le hizo un corte. Después repitió el proceso en ella misma ante todos los asistentes en eso Malfoy lo comprendió.

- eso no….- el rubio no termino.

- ¡Yo!. ¡Minerva McGonagall, como ultima de mi familia, lego en Hermione Granger

como mi sucesora ante los presentes!. Y la convierto en miembro de familia y linaje por este hermanamiento de sangre.- dijo la directora.

- ¡Eso no servirá vieja loca!.- grito Draco.- Tu idea solo funcionara si alguien la apadrina y da fe de ello.

- ¡Harry!. ¿Darías fe de ello?.- Le pregunto la profesora. El chico aun sostenia a Greengrass que gemia de dolor.

- Claro.- dijo sin entender.

- ¡ENTONCES ESTA HECHO!.- Grito.- Ante los presentes y toda magia Hermione Granger es mi descendiente.- Entre las manos se produjo un destello blanco. La directora miro a la chica.- Ahora eres descendiente de una gran familia como Harry, y puedes apoyar a la señorita Greengrass.- la castaña sonrió y grito.

- Yo apoyo a Daphne Greengrass por parte de los McGonagall.- Entonces igual que había venido el dolor en la mano de la chica desapareció y esta quedo mirando a Harry sin entender.

- ¡¿Qué?!.- Malfoy no se lo creía.- ¡No puede ser!.- miro a la directora.- Esto solo es legal si hubiera presente un valedor.

- Y hay Tres.- respondió la maestra divertida. Malfoy miraba a todas partes.

- ¿Qué familias antiguas de las presentes tienen esa potestad por nacimiento?.- Malfoy pregunto molesto.- Solo yo soy uno aquí y no doy fe.- termino.

- ¿Bajo que familia es valedor?.- le pregunto la profesora.

- La familia Black de la que soy el ultimo descendiente.- respondio el rubio orgulloso. McGonagall se rió.

- Se equivoca señor Malfoy Hay otro y mas importante que usted.- Miro a Harry.- Para

ser exactos el verdadero señor de la casa Black. Harry James Potter-Black. No puede ser el valedor por la familia Potter al ser el novio, pero no del lado Black.

- ¡¿Que dice?!. ¡Eso no es posible, yo soy el último descendiente de los black!. ¡Yo y esa loca amante de los perros de Tonos!.

- El último señor Black fue Sirius Orion Black.- dijo Harry.- mi padrino. Y el me convirtió en su heredero.- Malfoy palideció.

- ¡No puede ser!.- respondio el rubio.

- Hay algo más. La casa Potter tiene una unión con una Black. Dorea Black. Si

mal no recuerdo.- añadió Hermione.- Por lo que Harry también es Black por nacimiento. Eso significa que su padrino lo convirtió en señor de la familia Black con todos los derechos.

- ¿Entonces yo…?.- Malfoy estaba confundido.

- No tiene derecho alguno de valedor por nacimiento.- McGonagall estaba disfrutando al decírselo. Draco pensó en algo.

- Pero es posible que el otro valedor se oponga y que esto se solucione en la asamblea de…- trato de decir. McGonagall sonrió disfrutando de la cara del pomposo chico.

- Lo dudo. El otro valedor es el señor de otra gran casa. La casa Dumbledore.- miro a Harry.- Tras la muerte de sus dos últimos miembros. Su único Heredero es Harry James Potter-Black-Dumbledore.- miro a Malfoy esta vez plenamente satisfecha.- Una ves mas demuestra lo que es señor Malfoy. Un estupido, petulante e inútil engreído. Que se las quiere dar de lo que no es.

- ¡¿Como se atreve a…?!.- El rubio la miraba furioso.

- Usted ya esta graduado esto es de un mago a otro y tengo el derecho y la gran

satisfacción de poder decírselo libremente a la cara. ¡Desaparezcan de mi vista!.- Malfoy y los suyos no podían replicar. Habían perdido y cada vez mas gente se acercaban por lo que estaban en minoría. Uno se acerco al rubio y le hizo señas de irse.

- ¡Esto no quedara así!.- comenzó Malfoy.- ¡Me encargare de que esa puta muera mañana sin falta!. ¡Impediré que se case!.- se notaba su frustración.- ¡Y aunque lo haga dará igual, seguro que muere junto con Potter!.- trato de burlarse.- ¡Eso seria mejor aun!.

- ¡Vete a tu isla hurón!.- le gritaron los gemelos divertidos.

Poco después todos se burlaban del grupo que desperecía por donde habían venido.

Greengrass miraba a todos extrañada. Harry la miro serio.

- Estas bien.- pregunto el. Ella asintió.

- ¿Por que me has ayudado?.- le pregunto.

- Por que podía y no soporto a esos. Pero yo…- no termino al ver lacara seria de la

directora. La chica la miro asustada pero la anciana solo miraba a Harry.- Estoy en problemas.

- ¿Sabe en lo que se acaba de meter?.- la mente de Harry comenzó a procesar todo lo

ocurrido. Y se percato de ello.- Exacto. Tienen menos de un día para casarse o la

señorita Greengrass morirá.- Ambos se miraron con los ojos muy abierto.

- Esto se ha complicado.- dijo Ron.

- Ni se lo imagina señor Weasley. Eso es solo la punta de la torre.- dijo molesta la

directora.

- En cuanto se casen tienen que tener un hijo antes de un año.- termino Hermione. En eso ambos se sintieron con una gran debilidad en las piernas.

- NO puede ser.- dijo la chica.

- Si quiere seguir viva creo que es lo único que puede hacer señorita Greengrass.- Al

decir esto la directora se giro en dirección al castillo.- ¿Que esperan?. Tenemos que

organizar una boda.- todos los chicos miraban como la mujer se marchaba sin

terminar de comprender completamente lo sucedido. Lo único evidente era que Harry

Potter tenía que casarse antes de un día. Y la novia era ni más ni menos que una

sangre pura. Traidora ante los suyos. Daphne Greengrass. La conocida por todos como Reina de Hielo.

Los dos chicos apenas se miraron en todo el camino hacia el castillo. Ambos pensaban en lo que aquello podía significar.

McGonagall fue directa a su despacho y los chicos se quedaron en el gran comedor

esperando.

Cuando todos fueron directo a la mesa de Gryffindor la pelirroja comenzó a desviarse a su mesa.

- ¡Greengrass!.- la llamo Fred.- ¿Donde vas?.- La chica miro sin hablar a la mesa de los sangre pura.

- Me temo que en este momento eso es una muy mala idea.- respondió el otro gemelo. La chica se puso del mismo color que el pelo Weasley.

Al entender lo que le decían se centro justo al final de la mesa de los leones. Desde el

otro lado el resto la miraba.

- Haz lo que quieras pero creo que seria mejor si te acercas a nosotros.- Neville hablo

por todos. Greengrass se levanto y se coloco justo al lado de luna.

- Es interesante lo que puede ocurrir cuando nos acercamos a un nido de Wrackspurt.-

dijo tranquilamente.

- Seria gracioso que solo fuera eso.- respondió la morena tranquilamente. Algunos se

volvieron al oírla.

- ¿Sabes lo que son esos…lo que dijo?.- le preguntó Ron.

- Leo el Quisquilloso.- se encogió de hombros.- Me divierte. ¡Aunque no me creo nada!.- Luna la miro con tranquilidad.

- Al menos estas abierta a otras ideas. Es un comienzo.- La Ravenclaw siguió con su almuerzo.

Uno de los gemelos fue al final el que rompió el incomodo silencio.

- ¡Vale!.- comenzó George.- Se que todos lo estamos pensando y que nadie lo dice así que…

- Lo diremos nosotros.- Termino el otro. Ambos se colocaron delante de la morena que

al verlos se tenso.

- ¿Por que una sangre pura, que ha sido educada exactamente para esto, no quiere

casarse con el sueño de toda serpiente en este castillo?.- preguntaron a la vez.

- ¿Que queréis decir?. - Greengrass miro a todos sin entender.

- No te hagas la idiota.- añadió Fred.- ¿Por que no te quieres casar con Malfoy?.- dijo el nombre con asco.

- Parece… una trampa para acabar con nuestro querido y confiado amigo.- término George, señalando a Harry que miraba la escena. La chica lo pensó antes de hablar.

- Es cierto que mi familia es una de las partidarias de los sangres pura. Pero nunca

intervino en la guerra y no esta de acuerdo con los métodos de los mortifagos.-

suspiro.- Podríamos decir que nos daba igual todo mientras no nos afectase.- algunos

la miraron serios.- Cuando se aprobó todo este rollo de la reserva nos pareció una

buena idea vivir rodeado de nuestros iguales.

- ¿Ya no es tan buena verdad?- le dijo Ron.

- Para evitar estos compromisos forzados, en mi familia hace mucho que para el tema

de los enlaces hay solo una norma.- miro a los gemelos.- La novia decide pero

siempre con alguien digno.- Todos entendieron a lo que se refería. La chica miro a los

gemelos.- Incluso vosotros valdríais.- los gemelos dieron un paso atrás. La chica

saco una carta de su tunica.- Mis padres me enviaron ayer esta carta.- un gemelo la

cogio.- ¡Adelante!. Solo dice que nada mas graduarme me casaría con el heredero de la familia Malfoy.- lo dijo con un tono de voz seco.- He conocido a Draco y no me cae

bien, demasiado engreído. Pasar toda mi vida con el no me parece una buena idea.-

unas lagrimas comenzaban a asomarse por sus ojos.- Me tome la carta como una mala broma de mis padres. Yo decidiría y lo tenia claro.- se limpio la mejilla con la mano.- Pero en Hogsmeade se me acercaron Malfoy y esos entupidos que lo siguen.- por un instante recupero parte de su orgullo Slytherin.- Me dijo que mañana seria suya y yo me reí en su cara. No le hizo gracia y les dijo a sus sombras que no esperaría que hoy mismo engendraría a un Malfoy.- su cara reflejo asco.- Y que todos ellos serian

testigos.- Mas de una chica gimió de miedo al oírla. Se encogió de hombros.- Le di una

patada y salí corriendo el resto ya lo sabéis.- Hermione, Ginny y algunas mas se

acercaron cara apoyarla.

- Pero tus padres… ¿Que dirán sobre esto?.- pregunto Neville.

- Quiero creer que a ellos los han cogido con esta norma también y que de alguna

forma fueron obligados al compromiso.- respondió la chica.

- De todas formas deberías avisarles.- le dijo Hermione.

- No es buena idea.- oyeron a McGonagall que estaba detrás e ellos. Junto a ella

El nuevo ministro y un grupo de mas de seis personas.- Usted es mayor de edad en

nuestra sociedad y después de lo ocurrido los lazos con su familia han sido rotos.

- Pero si yo…- la morena o termino de hablar.

- La antigua ley era muy estricta.- dijo un mago que se adelanto.- Si usted ha roto

el compromiso.- le señalo la mano.- permítame.- miro la mano de la chica donde una linea roja rodeaba su muñeca como una pulsera sangrienta y asintio serio.- Esa marca lo demuestra. Los lazos con su familia han quedado rotos. Y como le han dicho tiene menos de un día para encontrar un esposo que la proteja. Básicamente entrar a formar parte de su familia y estirpe.- la miro triste.- Debo decir que lamento mucho lo que le ha sucedido.

- ¡Pero tienen que haber alguna forma de deshacer todo esto!.- dijo Hermione.- ¡No me

creo que no halla un hechizo para evitar esta estupidez!.

- ¡Es cierto ya apenas me duele!.- dijo la morena.- ¡Seguro que con lo que paso ha quedado roto el…!.- McGonagall negó.

- Solo hemos comprado tiempo.- respondio McGonagall.- Nuestros antepasados eran demasiado estupidos y todos era muy claro. La unica salida es la que hemos tomado.- en ese momento, el ministro se adelanto.

- Señor Potter.- Harry se acerco.- ¿Es cierto que usted es quien prometió proteger a la

señorita Greengrass?.- Harry asintió.- ¿Entonces usted será el novio?.- Harry miro a la

chica y se puso colorado.

- Si señor ministro.- respondió el ojiverde.

- ¿Sabe las condiciones queden cumplir y el riesgo que conllevaría el no poder

realizarlas?.- pregunto el mago.

- La muerte de Greengrass si no nos casamos, y la de ambos en un año si no…

tenemos un… hijo.- le costaba decir aquello.

- Correcto.- miro a McGonagall.- ¿Ambos estan recien graduados?.

- Asi es.- respondio la directora. El ministro suspiro.

- ¿Señor Potter esta seguro de querer seguir con la ceremonia?.- Harry miro a una

Daphne que le devolvió la mirada aterrada.- Aun esta a tiempo.- al chico le molesto que se preocuparan por el y no por la chica.

- Si.- dijo Harry. La chica suspiro aliviada.

- Pues no perdamos mas tiempo.- miro a sus acompañantes.- Preparémoslo todo.- miro a la directora.- Creo que el despacho de la directora podría ser un lugar adecuado.- McGonagall lo pensó.

- La orientación es adecuada y el ritual se realizaría sin problemas. Si es perfecto.- le

respondió la mujer.

- La pareja debe prepararse para su boda.- dijo el ministro. La chica lo miro aterrada.

- ¡No es justo!.- dijo.- Es casi lo mismo que querían que hiciese.

- Y tienen las mismas opciones.- le respondio el ministro.- Casarse o… morir.- la chica

se callo.- Creame no estoy de acuerdo con esto pero es el unico metodo para

salvarle la vida.- miro a Harry.- El señor Potter acepta ayudarla y pone su vida en

nuego. Ya es decision suya si prefiere una boda o un funeral.- miro el rejoj.- Dentro de

una hora en el despacho de la directora.- miro a sus acompañantes.- Deberiamos ir preparandolo todo.- McGonagall se acerco a los chicos.

- ¿Saben algo respecto a bodas mágicas?.- algunos asintieron a la directora.- pues esta será algo diferente.- saco la varita y aparecieron dos túnicas blancas y varias brises.- Novia y novio de blanco y el resto de invitados de gris.- Harry y Daphne tomaron las túnicas que les tendían.- En una hora en mi despacho, si quieren continuar con la ceremonia.- fue a girarse y recordó algo.- se me olvidaba. Las familias que los apoyaron deben acudir obligatoriamente.- miro a Hermione.- Debería escribir una carta a sus padres para tranquilizarlos.- la chica la miro extrañada.- Pronto recibirán una carta anunciándoles que su hija ha sido reconocida como la heredera de la antigua casa de McGonagall. Y eso creo que no lo entenderán.- Hermione se tenso y asintió.- Antes de la ceremonia terminaremos de tramitar ese punto. Aprovecharemos que el ministro se ofrece como valedor, por su posición en el mundo mágico. Aun no siendo de familia antigua.

Dicho esto la mujer se fue con el ministro y su sequito para preparar lo que seria una boda al estilo de las viejas costumbres.

Harry fue llevado por Ron y Neville hacia el baño de los chicos.

Las chicas se fueron junto a Daphne Greengrass hacia uno de los baños. La chica

aprovecho ese tiempo para pensar sin dejar de mirar la túnica blanca. Dio un gran

suspiro antes de comenzar a cambiarse.

Abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc abc.

Aquí estoy con el segundo capitulo de esta historia. Como dije he subido el segundo por que me parecía que solo con el primero… le faltaba algo.

Sigue estando algo floja pero ya da ideas sobre como será.

Quiero que todo el asunto del valedor tenga cierta importancia. Ya veré como lo consigo.

Voy a contestar los RR.

Makarva: he partido de que draco no esta marcado. Y si salen ganando más de lo que deberían. Forma parte de la trama.

Dnk: muy buena pregunta y… es una parte a tener en cuneta en el desarrollo de la historia. Se que es una tontería de pregunta pero… ¿crees que el ministerio tendría en cuenta algo así cuando negociaron las reglas de la reserva?... ¿Interesante verdad?.