Bueno Bueno , sigo aquí . Como ODIO los números impares subo otro capitulo, esta vez trato de hacer mis capítulos mas largos. Recuerden que este es un universo al estilo steampunk, si no saben que es busquen en google, les va a encantar.
Engranaje II
Me dirigía hasta la sala de materiales para matar en el tiempo en algo, pero no contaba con que me encontraría con Nikaidou que me interrumpió el paso.
- Amu, que bueno que te encuentro- dijo este con una sonrisa.
- ¿Qué sucede? Acabo de pasar un mal rato con uno de esos chicos que dejaste entrar al taller- dije molesta por dejarlo entrar y tener que soportarlo.
- Bueno, son clientes, el quería ver las instalaciones para ver si era un buen lugar- dijo al apenado Nikaidou- Pero ese no es el tema- dijo ahora con una cara seria.
- ¿Y que lo es entonces?- dije ya algo hastiada de tantas vueltas.
- El joven Hotori quiere hablar contigo- dijo el haciéndome señas para que lo siguiera, cosa que hice.
¿El joven Hotori quería hablarme? ¿Aquel chico encantador? Que maravilla, de seguro el me levantaría el animo al contrario de su detestable amigo. El solo pensar que me encontraría de nuevo con el hizo que mi mente fantaseara como una tonta y volviera a estar en las nubes.
- ¡Amu! Ya llegamos- dijo Nikaidou con molestia al verme por segunda vez en el día con mi cara de boba perdida entre las nubes.
- ¡Si! Ya ya ya , desperté señor- dije con sobresalto como en la mañana.
- De verdad tu no tienes remedio- dijo con mirada de reproche, creo que de verdad debo dejar de perderme entre las nubes y las estrellas.
Nikaidou abrió la puerta con el timón que tenía al frente, era la sala de recepción y el despacho de Nikaidou, y con un giro esta se abrió no sin antes dejar salir un poco de vapor antes de abrirse. La puerta se abrió y ahí se encontraba el chico Hotori sentado frente al desordenado escritorio de Nikaidou – que vergüenza- que al ver percatar nuestra presencia nos miro con su característica mirada amable, que encanto de hombre.
- Joven Hotori aquí le traigo a la persona que puede ser su mecánico- dijo Nikaidou presentándome, yo quede petrificada y con el alma fuera del cuerpo cuando dijo eso. ¡¿Qué yo que?
Mi cuerpo no reaccionaba, mi cara de asombro debió ser monumental porque todos los presentes me miraban preocupados, pero luego de un rato de quedar en blanco mi mente reacciono llevándome a la realidad. ¿De verdad iría con Hotori a aquel viaje maravilloso donde siempre soñé? Esto era demasiado, ir con un chico de encanto y poder cumplir mi sueño al mismo tiempo, era simplemente ¡Maravilloso! No podía creerlo, quería saltar de felicidad o correr hasta el fin del mundo de la emoción. Mi cara de asombro paso a una de felicidad suprema, lo que dejo a todos muy confusos, Nikaidou me miraba con cara ¿Qué le pasa a esta?. El chico Hotori solo me miraba curioso.
- Ejem- me llamo la atención Nikaidou- Ella es Amu Hinamori, creo que ya que se habían conocido en la entrada- el chico Hotori solo asintió- ella es una chica muy hábil y capaz para su corta edad. Les aseguro que les dará un buen servicio- dijo Nikaidou exponiéndome como si fuera un trofeo, ante sus alabanzas yo me sonroje con un poco de pena.
-¿En serio? Me parece excelente- dijo Hotori con una sonrisa maravillosa ¿Acaso aquel hombre podía ser mas perfecto? O mas bien ¿Podía ser esto más perfecto? Creo que no. Me encontraba en la cima de la felicidad cuando algo, o más bien "alguien", me hizo caer de mi pedestal.
-¿De verdad esta chica nos va a acompañar?- dijo una voz que reconocía completamente por su tono burlón. Me di media vuelta junto con Nikaidou y me encontré con aquel ser despreciable ¿Por qué Señor?
- Si, ella es la chica indicada, puede parecer torpe- me moleste con esa palabra- pero es una mecánica espectacular. Tiene excelentes recomendaciones- dijo Nikaidou.
- Ya lo creo- dijo Tsukiyomi con una mirada coqueta dirigida a mi persona, que persona mas molesta, yo lo mire con aburrimiento ¿Qué le pasaba a ese tipo? ¿Es que se creía un casanova? Que hombre mas presumido.
- Si bueno, solo quería presentarlos, ahora por favor acomódese para tratar mas afondo los detalles de presupuesto y materiales- dijo Nikaidou rompiendo esa atmosfera de odio que había entre ese chico Tuskiyomi y yo- Amu puedes retirarte, después hablare contigo- dijo Nikaidou haciendo gestos para que me fuera a lo cual obedecí.
Antes de irme por la puerta escuche un pequeño susurro proveniente de la persona mas molesta de todo el universo. "Nos vemos". ¡Como odiaba a ese sujeto!. Me fui lo más rápido posible de aquel lugar y la puerta se cerro tal cual como se abrió dejando a esos tres en sus asuntos, luego Nikaidou me daría los detalles.
Caminaba con un notable mal humor en mi cabeza. ¡No puedo creer que tendré que soportar a aquel sujeto! …¿Y si no voy? Pensé. No es que fuera una obligación, cualquiera de los otros podría remplazarme, pero la oportunidad de poder ir a esa laguna de nombre que no puedo recordar es algo a lo cual no puedo negarme. Al fin podría poder cumplir mi sueño de ver quien soy, mi verdadero yo. Si soy como mi fachada o si soy como con mis amigos, si, es una duda bastante grande, pero quiero solucionarla. Así me encontraba ya sin mi mal humor, hasta que de pronto casi caí de frente cuando un enorme bulto se me lanzo encima.
- ¡Amu chi! – dijo energéticamente mi amiga Yaya.
- ¡Yaya! Ya te he dicho que no hagas eso, casi me caigo- le dije a modo de reproche.
- Jejeje…Yaya lo siente…¿Sucede algo Amu chi?- dijo Yaya que caminaba al lado mio- ¿Otra vez estas pensando en tu sueño?- si, Yaya como toda amiga me conocía muy bien, tal cual como Kukai.
- Si bueno…no se si te enteraste de las ultimas noticias- le dije, Yaya negó con la cabeza y puso una cara de curiosidad, yo le conté todo lo que había pasado.
- Asique la laguna Dliptugok…..Yaya ha oído hablar de ella- dijo esta levantando su mano con mucha energía. Yo la mire sorprendida, pareciera que todos supieran de ella menos yo.
- ¿En serio? Dime- la escuche con mucha atención.
- Por lo que he escuchado de los viejos es un lugar muy especial, dicen que es como una fuente de los deseos. Tiene la apariencia de una laguna de color aguamarina que brilla y de la cual saltan destellos como burbujas en todo momento, dicen que se encuentra en un lugar muy inhóspito del mar, que encontrarse con ella corre casi por suerte- decía Yaya como si estuviera contando un cuento, yo la escuchaba muy atenta, no sabia muchos detalles sobre aquel misterioso lugar.
- Vaya, suena como algo maravilloso, ¡Me encantaría ir!- ahora si que tenia mas ganas de poder encontrarla, con lo que Yaya me había dicho era suficiente para que cualquiera se atreviera a lanzarse a la aventura.
- Si, pero ten mucho cuidado, para llegar hasta ella hay que cruzar un sinfín de peligros, algunos dicen que en los bordes de la laguna habitan monstruos, y numerosos son los rumores de gente que ha ido y nunca mas ha vuelto o se ha sabido de ellos. Una vez escuche que hallaron una nave que iba a la deriva, no flotando, si no que navegando por la masa liquida con todos sus tripulantes muertos y unas notas extrañas que decían "Lo que vimos ahí no tiene nombre….estamos asustados…pero esta fuente están maravillosa que no podemos irnos de aquí"- contaba Yaya, ahora su maravilloso cuento se tornaba a una historia de terror, yo solo trague saliva y trate de calmarme, siempre la gente inventaba o exageraba algunos hechos distorsionándolos de la realidad, asique mucho de lo que cuenta Yaya no podría ser mas que puros cuentos.
- Y dime ¿Tu como sabes todo eso?- le pregunte algo curiosa, no es que Yaya sea tonta, pero digamos que es bien despistada he infantil como para interesarse por eso.
- Es una historia que mi papa me contaba, recuerda que él fue marinero- dijo Yaya recordándome lo que yo ya sabia solo que había pasado por alto.
Me quede pensativa unos momentos, si que era toda una aventura ir hasta ahí, daba entre entusiasmo y miedo por todos los misterios. Pero algo era cierto, esa laguna podía cumplir deseos, y si así era le podía pedir que me relevara mi verdadero yo, era emocionante, pero enseguida me surgió una duda ¿Qué había pasado con aquellos marineros? ¿Por qué estaban todos muertos? ¿Que era exactamente ese misterioso lugar que daba lugar a una serie de historias? Muchas dudad empezaron a surgir en mi cabeza, hasta se me paso por la cabeza si era seguro ir, quizás mis padres no me lo permitirían, pero de la nada vino la duda mayor..¿Porque esos tipos querrían ir a tal lugar? ¿Ellos también tendrían deseos o sueños los cuales satisfacer? Y si fuera así ¿Cuáles serian? Era una serie de preguntas las cuales no podía contestar de una sola vez.
- Amu chi, reacciona, has estado mirando la nada por mucho rato- Yaya me saco de mis pensamientos, me di cuenta que todavía seguíamos en el pasillo y que no habíamos avanzado nada- Date prisa, los demás nos están esperando- dijo esta y se lanzo a la carrera, yo espere unos segundo y enseguida la seguí, si que mi cabeza me hacia pensar demasiado, necesitaba un momento de relajo con mis amigos.
Seguí a Yaya hasta el comedor donde se encontraban todos; Kukai, Nagihiko, Kairi y Rima. Todos sentados en la mesa conversando alegremente.
- ¡Hasta que al fin llegan!- dijo Kukai con alegría- las estábamos esperando- he hizo una señal para que nos sentáramos cosa que hicimos, el resto del día fue bastante agradable.
A la mañana siguiente me levante y me prepare para irme al taller, hoy día tenia que conversar con Nikaidou y empezar a construir los motores para la nave. Hable con mi familia acerca del tema de irme, pero no les conté acerca de la laguna ya que parecía ser un tema secreto. Ellos meditaron un segundo y enseguida empezaron a preguntarme todos los detalles, yo se los respondí y ellos quedaron mas tranquilos. La única que no estaba muy contenta era mi hermana pequeña Ami, que empezó a llorar rogándome que no me fuera, trate de calmarla y luego me dirigí hasta el taller.
- ¡Amu! ¿Ya estas aquí? Necesito hablar contigo- escuche una voz que provenia de arriba, era de Nikaidou, de seguro se percato de que llegue por el ruido que hice al abrir la puerta escotilla de la entrada.
- ¡Ya voy jefe!- le respondí gritándole y enseguida empecé a subir las escaleras en dirección al despacho de Nikaidou, cuando llegue lo encontré sentado en su escritorio leyendo unos papeles, alzo la mirada cuando me vio entrar.
- Amu, que bueno que llegas, necesito explicarte los detalles acerca de tu viaje.
- Si señor, lo escucho- le dije y me senté en una silla frente al escritorio.
- Mira Amu este viaje es muy especial, no es un paseo o algo por el estilo- yo lo escuchaba muy atenta- Lo que tienes que hacer es ir a buscar un lugar muy especial, la laguna Dliptugok. Supongo que has escuchado de ella ¿No? – yo asentí- Muy bien, esa laguna, fuente o como quieras llamarla es una zona de la masa liquida la cual puede cumplir deseos. Según los nativos de Solaris esa laguna es legendaria, algunos la veneran como una divinidad y ancestralmente era un lugar de ceremonias por parte de la cultura Ertiluo, tu los debes conocer, fueron los primeros habitantes de este planeta- yo asentí- En fin, según los ertiluos la laguna se encuentra en algún lugar de la inmensa masa liquida, pero su ubicación es desconocida ya que los estiluos al ser conquistados por los xkloxs destruyeron toda evidencia de su lugar sagrado para que no fuera profanado- yo escuchaba muy atenta, sabia la historia de Solaris, de como los xkloxs colonizaron y aniquilaron a los estiluos hace milenios, lo se muy bien porque mi abuela era historiador. Fue un crimen horrible que hicieron, pero por suerte yo no era descendiente xkloxs, como la mayoría de los nobles de aquí, mi familia provenía de la nebulosa de Zilpir, una raza noble.
- Escucha detenidamente Amu….esta misión que te encargo es difícil, te la encargo a ti por dos razones; la primera porque eres muy capaz y la segunda porque sé que es tu sueño encontrar dicha laguna.- mis ojos de agrandaron bastante, ¡Nikaidou me estaba dando la oportunidad de mi vida!¡No podía creerlo! Estaba extasiada de felicidad, estos dos días si que han sido llenos de sorpresa, no me lo esperaba, y yo que pensé que jamás tendría la oportunidad de visitar aquel lugar. Me encontraba dando vueltas de felicidad hasta que Nikaidou me hizo caer en la realidad.
- Amu…Amu…¡Amu!
- ¡Si Señor!- alce ambos brazos al mismo tiempo, creo que me veía bastante ridícula ya que Nikaidou tenia una cara de asteado.
- Deja de soñar, por Dios. Sé que suena maravilloso y todo eso, pero tienes que tener cuidado, esos dos tipos de ahí no me inspiran mucha confianza, pero tu eres una chica fuerte que sabe defenderse, por eso te doy esto- Nikaidou abrió un cajón señalando de su escritorio y de el saco algo que no me esperaba, un arma a vapor- utilízala solo cuando sea necesario.
Ahora si que estaba sorprendida, no me esperaba esto de Nikaidou, tenia un arma de fuego hecha a mano de bolsillo, por su estructura pude comprobar que era bastante potente. Estiro el brazo y dijo "Adelante, tómala", yo dude un segundo pero luego la tome algo dudosa.
- Espero no tener que usarla- dije contemplando el arma. Jamás en mi vida había tenido un arma en mis manos, ni siquiera había construido una, aunque supiera como hacerlo.
- Yo también lo espero, pero es por seguridad- dijo este muy serio. El ambiente era sombrío y tenso, yo trague saliva y Nikaidou al ver mi nerviosismo cambio de tema para empezar a detallarme los planos de la nave. Ante de irme me indico una cosa.
- Por cierto, te advierto que ese chico Tsukiyomi estará aquí viendo como avanza la obra- me parece en seco y grite.
- ¡¿Qué?
- Lo que oíste, el estará aquí dándose vueltas, no se si venga con el joven Hotori, pero de que el viene es seguro, de hecho, creo escuchar golpes en la entrada. Debe ser el, anda a ver y asegúrate de tratarlo bien, nos esta pagando muy bien por esto- finalizo Nikaidou para seguir con su papeleo, yo cerré la puerta y se podía decir que estaba echando humo de la rabia que me provocaba que ese tipo estuviera aquí dándose vueltas. Con un gran pesar me dirigí hacia la puerta para abrirla, tenia la leve esperanza de que fuera otra persona-como Hotori- pero no.
- Buenos Días- dijo aquel sujeto sonriendo socarronamente.
- Buenos Días para usted también Señor Tsukiyomi-dije con una cara de aburrimiento, esperaba que este sujeto no se quedara mucho tiempo aquí- Tenga la amabilidad de pasar, por favor- le dije mientras habría la puerta y me corría para que el pasara.
- Sera un placer- y entró, yo cerré la puerta y me di media vuelta para verlo.
- Bueno, sígame por favor, le mostrare la sala de construcción- le dije para empezar a encaminarme a dicho lugar.
- Me parece excelente…Dime algo ¿Estamos solos?- dijo acercándose hacia mi, yo me di vuelta y lo mire con la misma cara de aburrimiento de siempre, que tipo mas molesto. Si es así de desagradable debo advertirles a los chicos, en especial a las chicas ya que este sujeto anda coqueteando con cualquiera.
- Si señor, los demás deben estar por llegar- yo seguí mi camino y el me acompaño.
- Si es que un gran taller, hace mucho tiempo que no estaba en uno, será una gran experiencia. ¿Cuándo empezaran a construir la nave?- dijo el señor molesto.
- Este mismo día, como es un trabajo urgente y grande lo tenemos como prioridad- dije sin darle mucha importancia, no tenia ganas de hablar con el.
El resto del camino fue silencioso, solo escuchaban nuestros pasos por los pasillos de metal que hacían eco, pero podía sentir como ese tipo no me sacaba la mirada de encima, si que era incomodo, pero por suerte ya nos encontrábamos frente a la puerta de la habitación indicada y entramos.
- Esta es la sala de construcción, pero usted ya la conoce- dije alzando un brazo.
- Si, es bastante grande.
- Bueno, si me permite, tengo que ponerme a trabajar, póngase cómodo. Si necesita algo avíseme- le dije, pero eran puras mentiras, no tenia ganas de atenderlo. Cuando estaba apunto de irme el me detuvo, atrapándome entre la pared.
- ¿Pero que hace?- le dije muy molesta, este sujeto si que se tomaba libertades.
- Necesito algo…..tengo los labios secos debido al polvoriento viento y veo que los tuyos están muy húmedos ¿Te molestaría si los beso, gatita?- lo ultimo lo dijo muy cerca mio, dispuesto a cumplir lo que quería, por suerte yo reaccione a tiempo y lo empuje, aunque era un tipo fuerte mi trabajo como mecánica me hacia fuerte a mi también.
- ¡Como se atreve!- le grite- ¡Yo no soy ninguna zorra!- estaba furiosa, quería lanzar a ese tipo por la borda de escape y que cayera a alguna chimenea y se pudriera.
El quedo sorprendido por unos momentos al ver mi cara de furia, de un momento a otro su cara cambio a una de vergüenza y se agacho sin mirarme en signo de disculpas.
- Lo lamento señorita, no volverá a pasar- por su tono de voz se notaba apenado hasta cierto punto, pero yo no le creía mucho.
- Disculpa aceptada- dije, pero aun muy molesta, ese tipo ya se las iba a ver conmigo.
De repente escuche unos ruidos y supe que eran los de mis compañeros. Todos nos saludamos y me preguntaron quien era ese tipo, yo les explique la historia omitiendo el ultimo episodio, y todos saludaron a Tsukiyomi dándole la bienvenida, luego de eso todos nos pusimos a trabajar.
Fue una larga jornada, yo estaba construyendo los motores a vapor solares que permitirían al barco flotar por el aire sin problemas, los demás se estaban encargando de la estructura de la nave, esto tomaría tiempo. El modelo que pidieron era una nave mediana, pero muy especifica y algo difícil de hacer, pero nada como el tiempo y el trabajo duro para lograrlo.
Mientras trabajaba podía sentir la mirada de aquel sujeto sobre mi, no se porque lo hacia, quizás se sentía culpable o le gustaba mirar como construia los motores, quien sabe, no le prestaba atención. Fue en medio de esto cuando sentía el ruido de la puerta a válvula de un costado con Nikaidou y el chico Hotori en ella entrando a la habitación, me puse muy contenta al verlo.
Nikaidou dijo casi lo mismo que lo que yo le había dicho a los chicos sobre Hotori, que este estaría también observando la obra. De nuevo todos le dieron la bienvenida para luego ponerse a trabajar, el chico Hotori se sentó junto con su amigo y se pusieron a platicar.
Ya era la hora de almuerzo y todos juntos a nuestros dos visitantes fuimos al comedor. Mis compañeros se dedicaron a hacerles una serie de preguntas a nuestros dos nobles invitados y estos respondían, pero en ningún caso hablaron sobre el viaje que realizaría con ellos. Yo me encontraba hablando con Kukai hasta que alguien me interrumpió.
- Disculpe señorita Amu- era Hotori- ¿Quién es esa chica de ahí de coletas?- me pregunto curioso.
- Oh es Yaya Yuiki, es la encargada de los materiales junto con Kairi- dije despreocupadamente.
- Ya veo- dijo este y se quedo medio pensativo, el almuerzo siguió su curso hasta que todos terminaron, luego de un rato de descanso nos pusimos de nuevo a trabajar.
Así paso casi un mes. Casi todos los días venían ellos a ver como avanzaba la obra, y de vez en cuando quedaban intrigados por como construíamos y los mecanismos, pero algo empezó a notar que me llamo la atención, era sobre el chico Hotori. Si lo admito, lo observaba casi la mitad del tiempo, y por eso me di cuenta que hablaba mucho con Yaya acerca de los materiales, mucho. No podía evitar sentirme algo celosa de eso, asique le pregunte a Yaya sobre sus conversaciones pero ella me dijo que no era nada del otro mundo, tan inocente como siempre.
Al contrario de Hotori el sujeto odioso llamado Tsukiyomi trataba de hablar conmigo casi la mitad del tiempo. Mientras instalaba los motores se quedaba conmigo tratando de entablar una conversación con una mirada juguetona, pero yo no le prestaba mucha atención, el tema de Hotori y Yaya me importaba mas de que me estuviera coqueteando aquel tipo odioso.
De la nada ya había pasado un mes y la nave se encontraba casi lista, solo faltaba algunos pequeños detalles los cuales no me correspondían, asique los siguientes días me ausente del taller para prepararme para el viaje tal cual como me había dicho Nikaidou.
Me encontraba armando mi maleta y pensando acerca de la relación entre Yaya y el chico Hotori, me ponía muy celosa aquel tema, había momentos en los cuales hasta odiaba a Yaya, pero luego se me pasaban ya que era una de mis mejores amigas. Pero el otro tema que no me daba nada de pena era el chico Tsukiyomi, odiaba que se me la pasara coqueteando, creo que hay personas que no entienden no. En fin, este mes si que fue pesado, pero creo que lo que viene ahora lo será aun mas, uno nunca sabe que esperar de los viajes.
Vaya …..q largo , no se si esta muy bien hecho pero ya bueno. Si lulu puedes llamarme feru , pero jamás pelusa ¬¬ jajajjajaja xD. Bueno en el próximo capitulo las aventuras en medio de la masa liquida de Solaris. No se si hacerlo con mas capítulos , siento que no queda todo claro, pero ya que , no voy a cambiar todo , ni tampoco lo quiero hacer muy largo, aunque se que da para mas, en fin. Se despide Ferusa (jamás pelusa) POR UNA EDUCACION SIN EMPRESAS Y UNA PATAGONIA SIN REPRESAS. Cuidense!
