El frio se volvía cada vez más insoportable en los suburbios de Magnolia, en especial durante la noche cuando ningún alma se atrevía a dar la cara en aquellas solitarias calles. El tráfico de lacrima se había tornado en una crisis social que estaba afectando la calidad de vida de los habitantes de la moderna ciudad, dando como resultado un elevado incremento en delincuencia y violencia que aterraba a los habitantes que solo anhelaban paz.
Pero, aunque la gran metrópolis parecía ser inhabitable durante la noche, un grupo de habilidosos magos se encargaba de mantener el orden y sabotear los planes de sus enemigos. Sin embargo, por más devotos que fueran los magos a su vocación, los resultados decían más que mil palabras. Este grupo de magos eran reconocidos por los Magnolianos como Fairy Tail, el gremio más destructivo de todo Fiore.
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El sonido de unas pesadas y desesperadas pisadas enfundaba los solitarios y oscuros callejones del centro de la ciudad. Un frio sudor recorría la nuca del varón que parecía huir de algo que amenazaba con su vida. Su respiración se hacía cada vez más difícil de controlar y la mucosidad que desprendía su nariz no le permitía recuperar el oxígeno que estaba perdiendo por tanto correr. Tan pronto inhalaba el helado oxigeno por su boca en un intento desesperado de recuperar el paso hacia que el dolor que sentía en su costado se volviera insoportable. Pero poco le importaba al muchacho de cabellos verde oscuro, ya que su prioridad en ese momento era escapar de la zona lo antes posible o terminaría lamentándolo. No debían atraparlo, lo habían tomado por sorpresa.
Hace unos minutos se encontraba tranquilo conversando con sus colegas en un bar que se suponía era difícil de encontrar. Poco después de que termino su encuentro, tomo su bola de cristal envolviéndola en uno de sus brazos, y salió del lugar tan rápido como pudo. Se había asegurado de que nadie lo estuviera siguiendo, o eso había pensado cuando salió de aquel sucio y apestoso lugar.
Por un segundo había jurado haber escuchado las pisadas de alguien sobre la densa nieve que pintaba las calles de ladrillo de un hermoso color blanco. Y solo para asegurarse se detuvo un momento para inspeccionar el área, pero no había nadie en los alrededores. La densa neblina tampoco era de gran ayuda porque no le permitía ver con claridad lo que se encontraba en su entorno y eso lo hizo sentir nervioso. Tan pronto se sintió incomodo, acelero un poco el paso hasta que se estrelló con el firme pecho de un chico con cabellos rosados que exhibía sus afilados dientes con una sonrisa mientras sostenía firmemente su bufanda "A donde crees que vas?".
Mirándolo detalladamente se percató de que estaba en problemas. Ese uniforme... aquel muchacho era un soldado de la Armada Imperial de Fiore que se encargaba de patrullar Magnolia, pero no uno cualquiera. Su uniforme era de diferente color al del ejercito que normalmente monitoreaba el área durante el día. Era de un color azul marino que lo hacía difícil de distinguir durante la noche con detalles en el cuello y mangas de color dorado. Además, tenía botones de este último color en forma de estrella lo cual hacía que estas tropas se distinguieran de las demás autoridades que normalmente rondaban por la ciudad. Se trataba de un maldito mago que lo había interrumpido en su camino hacia una junta sumamente importante. Y asi, el delincuente habia decidido dar inicio a su escape.
Después de haber atravesado una infinidad de callejones que solo hacían de la ciudad un complejo laberinto, el muchacho tomo su bola de cristal y la hizo emanar una brillante luz morada. " Vamos... necesito que me muestres una ruta o salida lo antes posible!" Dijo entre dientes mientras corría a toda velocidad y miraba de reojo sus espaldas esperando que el mago ya no lo estuviera siguiendo. Para la suerte del dueño del cristal mágico, la esfera le mostro una posible ruta que lo guiaría por una ruta segura hacia el punto de encuentro con sus colegas. Aliviado por los resultados, continuo su rumbo cambiando de caminos constantemente para confundir al soldado. Pero al llegar a una encrucijada, algo repentinamente lo detuvo.
Sus pies de la nada comenzaron a sentirse muy fríos, tanto que comenzaron a dolerle y no respondían a su comando. Sus pies estaban cubiertos hasta los tobillos por un firme y denso hielo que se asemejaba a una aquamarina. Después de arduos intentos por liberarse del hermoso y rígido hielo, el chico que intentaba huir se percató de que alguien se aproximaba por el camino que se encontraba delante de él. "Ahora ya no tienes hacia donde escapar, te tenemos rodeado." resonó la voz de un hombre en los callejones de manera seria e intimidante. Un pelinegro se instaló en frente de el mientras lo observaba fríamente con sus ojos caídos y sus manos ocultándolos en sus bolsillos. Su uniforme era exactamente el mismo al de aquel soldado que lo estaba persiguiendo hace unos momentos.
Una mujer de cabello escarlata apareció en la escena dirigiéndose hacia donde se encontraba el cadete especial desde uno de los caminos que se encontraban aparentemente libres en la encrucijada. Cuando esta llego a su lado, levanto su brazo y golpeo la cabeza de su camarada tan fuerte como pudo haciendo que el joven se encorvara de dolor. " Gray! Te ordene que esperaras a que Natsu bloqueara la otra salida. ¡Hubiera sido un desastre si nuestro blanco hubiese notado tu presencia antes y se escapara por algún otro lado!" "Agh! Erza! Porque tanta agresión!? ¡Si no lo hubiera congelado lo antes posible, se nos hubiera escapado de las manos! Además, se suponía que el cabeza de cerillo iba a detenerlo en la entrada de aquel lugar de mala muerte, pero en vez de eso decidió hacer que huyera para divertirse y perseguirlo. Y como podrás notarlo, parece que el cerebro de lava perdió el rumbo." dijo Gray sosteniendo la parte trasera de su cabeza con la esperanza de que el dolor se fuera pronto.
Dejando escapar un profundo suspiro, Erza se tomó unos segundos para calmarse y analizar la situación, pero no tardo en volver a dirigirle la palabra en un tono serio pero sereno. "Se a que punto quieres llegar con este tema," dijo la pelirroja cerrando sus ojos al mismo tiempo que inclinaba su cabeza hacia abajo. "Pero somos un equipo Gray, debemos apoyarnos mutuamente y cargamos con la responsabilidad de cumplir nuestras misiones al pie de la letra, lo hacemos para proteger esta ciudad, nuestro hogar." Poniendo fin a la discusión, Gray solamente decidido escuchar atentamente en silencio las palabras de su compañera. No... su mejor amiga de la infancia. A pesar de tener diferencias y discutir la mayoría del tiempo, los tres habían crecido y entrenado juntos por tanto tiempo que una hermandad nacido para unirlos y hacer de ellos uno de los mejores equipos del gremio.
Volviendo a su postura normal, Gray cruzo sus brazos y desvió su mirada hacia otro lado. No podía hacerle frente a Erza, ella era por mucho más fuerte y atemorizante cuando se enfadaba, por algo ella era bien conocida como la gran "Titania" debido a su gran belleza y valentía en el campo de batalla. No por nada había sido elegida por sus superiores para ser la líder del gremio, y aunque se rehusaba a serlo, cedió ante la decisión con la condición de seguir realizando misiones como cualquier otro soldado haría normalmente. Pero esto tampoco se trataba de eso, la pelirroja había dado en el clavo con aquellas últimas palabras. Tenían una misión que cumplir antes de que fuera demasiado tarde.
El rumor sobre una nueva congregación de magos que planeaban realizar un atentado en contra del rey de Fiore se había esparcido al poco tiempo que la noticia fuera confirmada y anunciada en uno de los bares clandestinos más visitados por lo peor de los delincuentes de Magnolia, y quien debía tener información al respecto se encontraba justamente en frente de ellos." Bien, terminemos esto de una buena vez, ¿te parece?" bufo el mago de hielo dirigiendo su mirada más amenazadora al muchacho que se encontraba incomodo por haber escuchado aquella ultima e íntima conversación, que, a su vez, se encontraba parcialmente congelado al suelo.
Erza y Gray comenzaron acercarse al misterioso hombre de una manera hostil y aterradora mientras lo veían con una mirada de pocos amigos. El dueño de la esfera de cristal parecía estar al borde de tener una crisis, pero de repente sintió que recuperaba la sensación de sus pies. Una repentina fuerte onda de calor abrazo los callejones haciendo que el hielo y la nieve que estaba acumulada en el suelo se derritiera rápidamente. "¡HASTA QUE AL FIN TE ENCUENTRO ADIVINO TRAMPOSO!" dijo una voz que provenía del tejado de uno de los altos edificios que rodeaban a los soldados que estaban a punto de hacer hablar al clarividente. El hombre que intentaba huir de la escena lo reconoció al instante y tan pronto sus pies se liberaron del hielo, se echó a correr por el ultimo callejón que no estaba siendo bloqueado.
Sin embargo, el peli rosa con quien el prófugo había cruzado su camino cerca de la entrada al bar, salto del techo del edificio rápidamente directo hacia el lanzándole una poderosa patada envuelta en llamas que lo sembraría en el suelo. El clarividente solo pudo gritar de agonía al sentir que su espalda estaba a poco de partirse en dos partes iguales por aquel último golpe. Ahora el suelo bajo el hombre de cabellos verde oscuro tenía un aspecto similar al de un cráter, las grietas profundas que se habían formado pudieron alcanzar las ventanas de los edificios haciendo que se volvieran un poco inestables." Pensaste que podrías escaparte de mí, eh? ¡Nunca subestimes las habilidades de un Dragon Slayer!" dijo el mago colocando su pie encima del delincuente mientras reía de una manera burlona y posaba de manera victoriosa.
" Natsu!" dijeron al mismo tiempo los magos que admiraban los hechos de lejos. Erza estaba furiosa y asesinaba a Natsu con su mirada, cosa que Gray había notado rápidamente y decidido caminar unos pasos hacia atrás dejando libre el camino a su superior. Él no quería perder la vida tan joven y mucho menos en manos de la pelirroja. Conteniendo su ira una vez más, la maga avanzo en dirección a su amigo y se situó en frente de él cruzando sus brazos bajo sus pechos. El Dragon Slayer solo le mostraba una gran sonrisa y procedió a informarle sobre la situación. " Natsu Dragneel, reportándose al servicio comandante Erza! Hemos detenido al clarividente a tiempo, no lo crees? Lo hubiera aniquilado en segundos si no se hubiera echado a correr tan pronto choco conmigo-".
Un escalofrió recorrido la espalda de Natsu cuando se percató de que el cuerpo de la líder comenzó a emanar una luz. Una armadura que protegía su torso y extremidades apareció gracias a su magia de invocación, y por más simple que pareciera a la vista, las armaduras de Erza no eran de subestimar. La chica de cabellos rojizos cerro su puño y golpeo al joven en su abdomen tan fuerte que lo hizo arquearse y vomitar un poco de saliva por la pérdida de aire. " Eso te ganas por desobedecer las ordenes de tu superior" dijo fríamente dándole la espalda al dragon slayer "Sin embargo, te daré algo de crédito por haber detenido a la persona que buscábamos." Sin nada más que agonizar de dolor, Natsu se postro en el suelo intentando recuperar la postura y solo respondió con un gran pulgar arriba aceptando su castigo.
" Ahora... Nuestro trabajo aún no termina." Erza se puso en cuclillas delante del clarividente sin poner fin a su tortura "Cooperaras con nosotros si planeas seguir deambulando por las calles como normalmente sueles hacerlo. De lo contrario, no seré yo quien se encargue de torturarte hasta que escupas toda la información que ocultas, entendido?" Intimidado por las palabras de la maga el clarividente simplemente cerro los ojos y abrazo su bola de cristal tan fuerte como podía, no era capaz de decir ni una sola palabra, el miedo y el dolor lo tenían paralizado.
Al ver que negociar con él no estaba dando resultados, Erza invoco su mejor espada y con fuerza la sembró delante de las narices del hombre rompiendo aún más el suelo. " ¿Y bien?" dijo de una manera cortante mientras Gray y Natsu se acercaban asegurándose de mantener una distancia segura para no estar al alcance de su compañera. " ¡No sé de qué me estás hablando! ¡Yo no sé nada!" pauso por un momento el clarividente intentando recuperar su compostura, su corazón latía sin control, pero su motivo, la razón por la que estaba en aquel bar lo hizo recordar porque estaba involucrado en esta situación. Con más seguridad en su voz y en un tono bajo y agresivo continuo hablando "Aun si supiera algo... no se los diría por ningún motivo".
La situación parecía no estar mejorando, la comandante estaba perdiendo la paciencia y sus compañeros podían notarlo, si aquel hombre no cedía pronto a sus amenazas seria hombre muerto. La maga volvió a ponerse de pie sin apartar la mirada del chico, tomando su espada apuntando hacia el amenazadoramente. " ¡Te daré una última oportunidad, dinos la ubicación de la mercancía junto con la de tus cómplices o abstente a las consecuencias!" La firme voz de Erza hizo eco en el callejón esperando una respuesta positiva por parte del prófugo, pero solo una fuerte carcajada inundo los oídos de los magos.
Natsu comenzaba a tener un mal presentimiento, la energía del lugar comenzaba a sentirse diferente y no podía ignorar el mal sabor que le estaba dejando esta última respuesta. Gray también se percató del notable cambio de actitud de su compañero, algo estaba mal, Natsu podría ser un chico impulsivo que siempre buscaba problemas, pero no era un tonto cuando se trataba de trabajo. En ese momento, Natsu sintió la pesada mano de Gray caer en su hombro como una manera de demostrar que él estaba ahí también para respaldarlo a pesar de todas las peleas y problemas en las que se involucraban juntos. Si los tres se mantenían unidos, nadie podría detenerlos, no permitirían que aquel hombre lastimara a Erza.
Mostrando una tenebrosa sonrisa que se extendía de oreja a oreja, el clarividente solo miro a Erza a los ojos de manera desafiante mientras enterraba aún más su precioso objeto mágico entre sus brazos. " Ustedes los magos que trabajan para la gente con poder y dinero de este cochino reino son a quienes más desprecio".
La bola de cristal ahora resplandecía un brillante color magenta que se volvía cada vez más intenso. " Entre magos deberíamos apoyarnos... Ustedes le dieron la espalda a sus hermanos para estar bajo la protección del rey, él es un corrupto... abran los ojos y dense cuenta de quien es el verdadero enemigo aquí..." La pelirroja solamente escuchaba atentamente sus palabras sin bajar su arma, pero antes de decir algo, el mago bajo su espada la interrumpió "El dios de la vida y la muerte nos ayudara y traerá justicia a estas tierras, el Nirvana que tanto esperábamos nosotros los magos que han sido marginados y pisoteados por este cruel mundo está más cerca de lo que ustedes piensan"
La esfera de cristal que se encontraba en los brazos del mago se había tornado de un sólido color negro y un escalofrió recorrió el cuerpo de los soldados haciendo que la sangre que corría en sus venas se helará. " ...Y para alcanzar ese Nirvana, es necesario hacer sacrificios." El delicado sonar del cristal rompiéndose fue lo último que alcanzaron a escuchar, y una intensa luz fue lo último que alcanzaron a ver. Natsu y Gray intentaron alcanzar a Erza a tiempo, pero Erza había sido más veloz ya que después de haber invocado su mejor armadura de defensa, la armadura de Adamantine, salto sobre sus amigos protegiéndolos de lo que sucedería después.
Todo había pasado tan rápido que fue difícil de explicar lo que había sucedido. Una gran explosión se detono haciendo que desapareciera una fracción de la alejada zona del centro de Magnolia. Edificios que rodearon alguna vez a los soldados ahora eran un montón de escombros, un denso humo invadía sus pulmones en cada intento de recuperar el aliento, gente gritaba por ayuda entre lo que antes se consideraba un hogar para muchos mientras que en otras partes predominaba un sofocante silencio. Para la suerte de los magos, el escudo mágico que había invocado Erza funciono para protegerlos de aquel desastre, pero había fallado en proteger la ciudad que llamaban hogar una vez más.
Un zumbido invadía los oídos de los magos que habían presenciado la explosión más cerca que nadie. Gray había sido el primero en intentar volver a la realidad a pesar de que sus oídos sangraban a causa del estruendoso sonido. Fue difícil recuperar el equilibrio e intentar alcanzar a Erza, quien parecía estar aun sosteniendo su escudo hasta que desapareció y dejo a su dueña caer cansada al suelo sobre su rodilla. "Q-que demonios fue eso?" pregunto Gray esperando a que su amiga respondiera a su pregunta. " QUE DIABLOS ACABA DE SUCEDER?!" grito Natsu quien aún cubría sus oídos con sus manos esperando escuchar a alguien decir algo al respecto, sin embargo, por más que lo intentara, no podía escuchar nada.
Intentando reordenar sus pensamientos, Erza se mostraba seria y un tanto preocupada. No solo porque el sector que se suponía debía salir intacto durante la misión estaba destruido casi por completo, las últimas palabras de la persona que estaban persiguiendo aun atormentaba la conciencia de la maga. ¿El dios de la vida y la muerte traerá justicia al reino? ¿De qué estaba hablando ese tipo?
Después de sacudir su cabeza y regresar al presente, la pelirroja se dirigió hacia un montón de escombros donde yacían inconscientes unos cuantos sobrevivientes. " ¡Debemos buscar sobrevivientes y detener el fuego lo antes posible, no es el lugar ni el momento para discutir lo que acaba de suceder! ¡En marcha, es una orden!"
Al ver que su superior comenzaba a alejarse del lugar del atentado, Gray volvió a colocarse de pie esperando a que Natsu hiciera lo mismo "Ya la escuchaste llamitas, no es momento para juegos, deshazte de esas llamas en cuanto antes! … Acaso me estas escuchando?!" Natsu simplemente miraba perplejo y confundido a su compañero que parecía estar perdiendo la paciencia mientras movía su boca sin producir ningún sonido. Pero al ver que el fuego que consumía los restos de un edificio empezaba a descontrolarse, el dragon slayer no tardo en aspirar el fuego lo más que podía para comenzar a devorar las llamas y así detener el incendio.
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A la mañana siguiente, el informe oficial del gremio no tardó en llegar a manos del rey. Makarov no permitiría que el caos ni la desesperación tomara el control de su reino, por lo que prohibió a sus tropas y a la prensa publicar la noticia sobre la explosión que tomo la vida de unos cuantos delincuentes en un viejo y descuidado barrio. Nadie en Magnolia recordaría a unos don nadie que apenas tenían para pagar la cuota anual que compensaba el uso diario de lacrima. Después de todo, haría lo que sea para mantener la paz y el orden en su preciado territorio.
Mas tarde, Erza y Natsu se encontraban en la enfermería de los cuarteles oficiales de la armada imperial. Después de la explosión de la noche anterior, lo mejor que había por hacer era obligar al peli rosa darle una visita a su más nueva colega Wendy para que le realizara una rápida inspección.
La pelirroja no iba a permitir que ninguno de sus colegas se expusiera a ningún otro peligro estando en malas condiciones de salud. " Parece que Natsu presenta una sordera temporal debido a la explosión Erza, sus sentidos son más agudos comparados a las de un mago o una persona normal, por lo que sus oídos terminaron siendo más afectados a diferencia de Gray... tan peligroso fue el incidente de anoche?" pregunto la chica expresando una notable preocupación por el Dragon Slayer.
Dejando escapar un gran aliento, Erza acaricio el suave y oscuro cabello azul de Wendy "Por desgracia de muchos, me temo que si... Al parecer la bola de cristal del clarividente que perseguíamos estaba hecha de un tipo de lacrima que absorbió su magia por completo y exploto por órdenes de su dueño, ese tipo de lacrima no es para nada fácil de encontrar sabes?" " Ya veo... Parece que entre más lacrimas son robadas y adulteradas para crear mercancía ilegal, estas se vuelven más peligrosas de manejar, no lo crees?" comento Wendy en un tono inseguro esperando no traerle malos recuerdos a la pelirroja, pero Erza solo le dio una débil sonrisa "Así es Wendy".
Volviendo su mirada hacia Natsu, que parecía estar pasando un buen rato jugando con su gato Happy, toco su hombro esperando a que volteara para verla e informarle con señas que debía permanecer fuera de servicio hasta que recuperara el oído. Con su gran sonrisa, Natsu acerco a Wendy a su cuerpo rodeándola con su brazo y levanto su pulgar en señal de aprobación. "NO TE PREOCUPES ERZA! ESTARE CON WENDY TODO EL TIEMPO EN LO QUE SANAN MIS OIDOS, ESTARE BIEN!" gritó Natsu haciendo que Carla y Happy dieran un gran salto por el susto. La pelirroja sintió un gran alivio al notar que su amigo cooperaria y seguiría sus órdenes para recuperarse pronto, no como Gray quien había decidido por su cuenta dar una vuelta por la ciudad y seguir patrullando para despejar su mente.
" Muy bien, tengo unas cosas por hacer Wendy así que dejare a Natsu en tus manos, ¿de acuerdo?" La chica de cabello azul marino sonrió ante las palabras de la comandante mientras abrazaba a Carla en sus brazos "Puedes contar con ello Erza! Vamos Natsu, podemos visitar a Porlyusica y preguntar por algún remedio que te ayude a recuperarte más pronto" Al ver a Wendy jalar a Natsu de su brazo hasta un escritorio lleno de papeles, Erza avanzo hasta la puerta sin mirar atrás sabiendo que el pelirosa estaría en buenas manos.
Cuando la chica de cabellos escarlatas estaba por dejar la habitación, se detuvo y volteo para hacerle una última pregunta a la maga especializada en magia sanadora. " Por cierto, llevo rato que estoy buscando a Levy en el castillo y me es urgente hablar con ella. Sabes donde se encuentra?".
Wendy estaba terminando de ordenar y guardar historiales médicos que había inspeccionado durante la mañana mientras escuchaba la pregunta de Erza. Después de pensarlo un poco, al fin había podido recordar algo "Había escuchado que Levy se encontraba con Lucy investigando algunas cosas en la librería del castillo, ¡lo más seguro es que la encuentres ahí!"
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Momentos más tarde, después de que Wendy le informara sobre la ubicación de Levy, la erudito real, Erza tomo el camino más rápido hacia la biblioteca del castillo real. El lugar que resguardaba libros parecía no tener fin entre más apreciabas la vista desde el primer nivel de la habitación. Había más de tres pisos que ocultaban información de todo tipo en sus estantes sin fondo, era el paraíso para quienes amaban y disfrutaban la lectura.
Parecía que la suerte de la pelirroja comenzaba a improvisar, porque tan pronto había entrado el lugar pudo apreciar a lo lejos al erudito de cabellos azules que llevaba puesto un par de lentes rojos y una banda naranja que prevenía su cabello obstruir su vista. "Levy! Encontré un libro sobre mitología muy viejo en el estante de la sección 10V, donde crees que deba colocar esto?" pregunto una chica rubia que era notablemente más alta que la persona que Erza buscaba y que cargaba en sus brazos un viejo y arrugado libro de color negro.
" Creo que deberías ponerlo en aquel lugar junto con los demás libros que ordenaremos después Lucy! ...Ah? ¡Erza! ¡Estás de vuelta! ¿Qué te trae a la biblioteca del castillo?" pregunto con emoción y gusto la pequeña amante de los libros. " ¡Erza! ¡Volviste antes de lo esperado! ¿Como les fue con la misión?" pregunto Lucy feliz de volver a ver a su camarada sana y salva. " Les contare después de que me ayuden a buscar información sobre algo muy importante" dijo Erza al sentarse delante de sus colegas en una mesa repleta de libros. " Se que nuestra última misión implicaba solamente buscar información sobre grupos contrabandistas que distribuyen armas y objetos mágicos ilegales. Pero el hombre que buscábamos la noche anterior menciono algo que sigue molestándome y necesito de su ayuda" continuo la maga sembrando sus ojos cafés en las chicas que se encontraban en frente de ella.
Lucy y Levy sabían que era raro que la poderosa líder de Fairy Tail, la gran 'Titania', buscara ayuda de alguien cuando se trataba de una misión, por lo que con una mirada llena de determinación señalaron a Erza que continuara hablando. " Necesito que busquen todo sobre un dios de la vida y la muerte, desde menciones en artículos de periódico hasta los libros más viejos que haya en este lugar, es importante" demando la pelirroja sabiendo que no sería una tarea fácil.
" ¿Solo eso?" pregunto Levy sorprendida al escuchar la petición de la comandante. Una gran sonrisa se dibujó en el rostro de Lucy mientras se apoyaba en la mesa que creaba una distancia entre ellas " No hay problema Erza! Sabes que somos las mejores haciendo este tipo de trabajos, pasamos tanto tiempo aquí que será pan comido encontrar lo que necesitas!".
Sorprendida ante la respuesta de sus amigas, Erza sonrió aliviada. " Tienes razón, pasan tanto tiempo en este lugar que deben conocerlo como la palma de su mano. Eso me recuerda que debes asistir más a misiones con nosotros Lucy, el equipo te necesita. De lo contrario, podrías ser castigada y no serás capaz pagar las siguientes facturas de renta de los próximos meses."
La expresión de felicidad de Lucy se fue haciendo más incomoda y difícil de mantener al escuchar las palabras de su jefa, ella amaba los libros y prefería trabajar en sus investigaciones a participar en misiones. Pero eso no significaba que la rubia no disfrutara de arrestar y patear traseros de delincuentes junto con sus amigos. "E- entendido Erza..." dijo Lucy doblando su brazo y colocándolo sobre su pecho mientras extendía solo su dedo índice y el pulgar.
Erza y Lucy estaban tan inmersas en su conversación que habían tardado en darse cuenta de que la chica de cabello azul ya no se encontraba junto con ellas. Levy se encontraba en su oficina buscando entre sus pertenencias su archivero electrónico para investigar más a fondo sobre aquel dios de la vida y la muerte lo antes posible, de lo contrario, era posible que algún otro trabajo interrumpiera el favor que le hacían a su camarada. "Parece que solo hay 2 libros con información respecto al tema..." dijo Levy regresando a la mesa donde se encontraba Erza. "Lucy, crees poder encargarte de buscarlos en los estantes del quinto y sexto piso? Estos son los códigos para localizarlos sin problema".
Después de haber anotado una combinación de números y letras en un papel, Levy le entrego la nota a Lucy con la confianza de que encontraría ambos libros. Al ver que la rubia comenzaba alejarse del estudio al subir las escaleras, la erudito volvió a enfocarse en su dispositivo inspeccionando artículos con las palabras claves que tanto necesitaba investigar la líder del gremio. Pero después de un largo rato de ardua lectura, una expresión de frustración apareció en el rostro de Levy. "Parece que no hay muchas noticias relacionadas con lo que buscas Erza, pero no te preocupes, debe de haber algo de información en algún otro lugar... dame un segundo."
Erza no estaba segura de lo que estaba haciendo Levy, pero después de verla presionar distintos botones en su dispositivo, se percató de lo que estaba haciendo. "En serio que los últimos productos que ha estado inventando Warren últimamente siguen impresionándome" Comento la pelirroja al ver que una pantalla con diferentes categorías de información se proyectó delante de la dueña del dispositivo.
Al ver que la encargada de la biblioteca se encontraba ocupada aun investigando, Lucy descendió sobre una densa nube color rosa que parecía transportarla hacia su superior cargando en sus manos un enorme libro que tenía una portada blanca con negro, y un aspecto descuidado.
"Fue un milagro poder encontrar esta reliquia, si no lo hubiese tomado con cuidado, el libro quizás ahora seria cenizas. Levy me dio el código para encontrar ambos libros, pero parece que el otro no estaba en su lugar, posiblemente alguien lo tomo sin registrarlo antes de llevárselo." comento Lucy colocando el pesado libro sobre la mesa con delicadeza."Gracias por traerme hasta acá Aries, puedes regresar ahora!. Si necesito más de tu ayuda, te avisare de acuerdo?" Una chica con cuernos de carnero de cabello rosados que vestía ropas hechas de nubes se asomó inclinándose sobre el barandal del sexto piso para dirigirse a quien la había invocado hace unos momentos. "¡E- Entendido, señorita Lucy!" Respondió con timidez mientras su cuerpo comenzaba a desprender una brillante luz que la hizo desaparecer del lugar en segundos.
"Descuida Lu, posiblemente no necesitemos el otro libro después de todo" interrumpió la pequeña de cabello azul que parecía estar inmersa leyendo algo que había encontrado en el proyector. "A que te refieres? ¿Encontraste algo?" Pregunto Erza sorprendida por la rapidez de la chicha encargada de la biblioteca. "Quizás no sea mucho, pero es algo que nos dará una idea sobre lo que buscas... Mira esto" dijo señalando diversos reportes que se mostraban en la pantalla delante de ella.
"Como la erudito real también tengo acceso a inspeccionar y catalogar reportes hechos por gremios oficiales de todo el reino, al parecer se han reportado 5 casos de magos involucrados con el crimen organizado que han mencionado al dios de la vida y la muerte y.… algo referente a alcanzar un nirvana repetidas veces. Todos los magos que intentaron ser detenidos, de una u otra manera, terminaron quitándose la vida".
La tensión y el silencio se adueñaron del lugar y el momento. Lucy no podía evitar ver a la comandante con una mirada llena de confusión mientras que Levy, por otro lado, solo las miraba a amabas de manera expectante sabiendo que las respuestas que buscaba su amiga de la infancia estaban relacionadas con un asunto sumamente confidencial y peligroso.
Erza sentía que debía seguir investigando a fondo el caso ya que no parecía ser solo una coincidencia que tantas personas de diferentes zonas de Fiore mencionaran las mismas palabras justamente antes de quitarse la vida. Esto no parecía ser trabajo de una sola persona que se escondía en los suburbios de Magnolia, sino de toda una alianza esparcida por todo el reino. "Que paso ayer exactamente Erza? Natsu y Gray... ellos se encuentran bien?" pregunto la rubia con mucha preocupación interrumpiendo los pensamientos de la pelirroja.
Lucy había pasado días sin salir de la biblioteca, sin saber nada de sus amigos y apenas volvía Erza del trabajo sin decir una palabra sobre lo sucedido, actuando raro y preguntando cosas extrañas. Era totalmente comprensible porque la rubia estaba tan desesperada por saber la verdad, por lo que la comandante no espero en responderle a la chica. "Lo que leyó Levy es justamente lo que paso anoche. El chico que seguíamos fuera de ese bar cargaba con una bola de cristal y la hizo explotar después de decir esas cosas extrañas" dijo Titania colocando su mano sobre el hombro de Lucy quien parecía inquieta sobre el asunto. "Gray y Natsu se encuentran bien, pero Natsu se encuentra sordo temporalmente. No es nada grave así que no tienes de que preocuparte, lo lleve con Wendy para que lo inspeccionara y diera un diagnóstico. No nos aseguró cuando volverá a recuperar el oído, pero está segura que pronto se pondrá mejor."
Tan pronto la rubia había escuchado el nombre de Natsu y la palabra sordera en la misma oración hizo que contuviera la respiración por un momento, su corazon se detuvo. Sin embargo, que Wendy asegurara que solo duraría por un periodo de tiempo la hizo calmarse un poco. "¡Ese Natsu siempre metiéndose en problemas cuando no estoy cerca, es tan descuidado! Solo hace que me preocupe..." bufo Lucy haciendo un ligero puchero mirando al suelo.
Las mejillas de Levy se tornaron de un color ligeramente rosado al sonreír mientras veía a su mejor amiga preocuparse por su compañero, pero por más tierna que le pareciera la escena tenía que tranquilizar a la maga celestial. "Descuida Lucy, ya sabes cómo es Natsu! ¡Se pondrá mejor dentro de poco tiempo y tan pronto vuelva a recuperar su oído, estaremos escuchándolo decir 'Estoy que ardo!' todo el tiempo! Podrás regañarlo tan pronto te vuelvas a encontrar con él."
"Es verdad" reafirmo Erza las palabras de Levy "Si quieres saber dónde está e ir a visitarlo, solamente tienes que ir directamente al consultorio de Porlyusika que se encuentra al este del centro de la ciudad, escuche a Wendy decir que iría con Natsu a preguntarle sobre unas medicinas que podrían ayudarle a recuperar su audición pronto".
Al escuchar a la pelirroja mencionar la ubicación de sus compañeros, Lucy coloco la llave de Aries junto a las once llaves doradas que colgaban de su cinturón, tomo su bolso y dentro del guardo el libro que había encontrado para Erza. "Me asegurare de investigar lo más que pueda sobre aquel dios tan pronto vaya a hacerle una visita a Natsu y a Wendy comandante! ¡Me retirare por el momento!" dijo la rubia inclinándose ante su amiga esperando escuchar las ultimas ordenes de la pelirroja. "Bien, solo mantente alerta durante el camino. Ah, y Lucy... No menciones nada de esto a nadie más, solo Levy, Wendy, Gray, y Natsu saben sobre esto." "Entendido!" Y con una sonrisa en su rostro, Lucy asintió asegurándole a Erza que sus labios estarían sellados hasta obtener nuevas órdenes mientras corría hacia la salida de la biblioteca.
Y al ver que su cadete se alejaba poco a poco de aquel lugar, Erza volteo a ver a Levy con una expresión llena de gratitud y amabilidad "Gracias por tu ayuda Levy, no hubiera sabido nada de esto de no haber sido por tu ayuda. Por algo eres un miembro importante y clave tanto para Fairy Tail como para Fiore". "No digas esas cosas Erza..." vacilo Levy mientras recogía más libros y archivos que se encontraban sobre la mesa frente a ella "Aunque me alegra mucho que lo menciones, me encantaría ser tan fuerte y habilidosa como ustedes, de esa manera seria de mejor ayuda para el equipo y no una carga."
Las palabras de inseguridad de Levy llenaron de preocupación a Erza. Para ser un buen soldado que forma parte de la Armada Imperial no solamente era necesario poseer gran fuerza, habilidades sobrehumanas, o solamente poder mágico. La combinación de estas cualidades junto con un gran intelecto, determinación, y trabajo en equipo era clave para tal responsabilidad y Levy contaba con esto.
Sin embargo, quien no se daba cuenta de la realidad era ella y solo la erudito podía descubrir la verdad a su manera, por lo que Erza solamente opto por seguir alentando a su amiga. "No es verdad Levy, sin tu ayuda ni tus habilidades, créeme que Fairy Tail ni Fiore serian nada sin ti" contesto la comandante al ponerse de pie encaminandose a la salida. "Ahora, tengo que ver al maestro del gremio. Tenemos que discutir seriamente sobre esto y saber qué opina al respecto. Nos veremos pronto Levy."
"Hasta luego Erza..." dijo la erudito al ver como se desvanecía el bello y largo cabello rojo de la comandante por la única entrada y salida del lugar. Levy dejo escapar un gran suspiro tan pronto no había rastros de Titania por ningún lado, esperando solamente lo mejor para sus amigos. Seguramente el maestro del gremio sabia algo al respecto, pero un mal presentimiento inundo su ser al recordar que la información que habían encontrado estaba catalogada como sumamente confidencial. ¿Porque razón nadie sabía sobre el tema y porque lo ocultaban tanto?
"Seguramente nos enteraremos tan pronto Erza sepa algo al respecto" se dijo a sí misma en voz baja mientras subía las escaleras camino a dejar un libro que no se encontraba en su lugar. Pero lo que parecía una conversación de una sola persona, se convirtió en entretenimiento para la persona de gran silueta que la espiaba desde las sombras desde el sexto piso con un grueso y viejo libro en manos.
A/N: Hola de nuevo! Al fin puedo publicar este nuevo capitulo, he estado tan ocupada ultimamente con mis estudios que no me he dado la oportunidad de actualizar la historia. Pero ya no mas! :D
Esto es solo el comienzo... por lo que interacciones y momentos importantes entre personajes se vienen pronto! Lo prometo!
Estoy en mi ultima semana de escuela, lo que significa trabajar mas en la historia y mas actualizaciones! :3
Tambien tengo otras historias planeadas por hacer, especificamente de FT y mis ships favoritos por si les interesa leer algo diferente eventualmente.
Espero contar con sus criticas y aprecio mucho el apoyo de quienes se toman el tiempo de leer este fic!
