¡Hola!

Gracias a todas por sus comentarios...Aquí traigo el primer capitulo de esta historia espero que les guste, esta algo cortito pero creo que así serán todos los capítulos por ende actualizare seguido. Sin mas espero que lo disfruten.


La Exterminadora

Capitulo 1: Bella

Me encontraba en un sitio que conocía perfectamente, mi cuarto…todo estaba igual que cuando era pequeña, allí estaban aquellas muñecas que llenaban un rincón de la habitación extremadamente lejano a mi; las paredes tapizadas de un lindo papel de flores color rosa todo estaba como en mi niñez, todo… incluso mi madre sentada en la esquina de mi cama leyéndome un cuento como todas las noches lo hacia, aquellos cuentos de princesas y sus castillos encantados. Siempre me parecieron maravillosos, pensaba que tal vez un día yo encontraría a un príncipe como las historias los relataban.

-¿Mami?-interrumpí a medio cuento

- ¿Si, Bella?-

-¿Crees que algún día yo encuentre a mi príncipe?- mi pregunta estaba llena de emoción

-Claro que si, algún día encontraras a tu príncipe Bella- respondió mi madre, enseñándome aquella hermosa sonrisa que tanto me gustaba.

Pero en ese momento todo se volvió oscuro, mientras que me perdía en la penumbra, mi madre se iba alejando sin que yo pudiera hacer algo por detenerla, después de un instante no pude verla mas, me había quedado completamente sola.

-¡No!-desperté gritando y agitada, mientras que mi frente sudaba-Otra vez ese sueño- trate de tranquilizarme, este sueño siempre me visitaba cada noche desde los últimos 10 años. Desde aquel trágico día. No recordaba mucho de aquel suceso, solo podía recordar aquel ser que destruyo mi vida, nunca podría olvidarlo.

Toque mis mejillas al percibir un leve mojón en ellas; y allí estaban aquellas traicioneras lagrimas, me fastidiaba tanto llorar, eso era símbolo de que aun seguía viviendo en aquel mundo triste y solitario.

La única razón de que aun siguiera en esta vida era tomar y cumplir mi venganza esa palabra tenía demasiados significados para mí. Observe la oscuridad de la habitación, al parecer a un no amanecía. Mire el pequeño reloj que se encontraba en el buro a lado izquierdo de mi cama, eran exactamente las 3:30 am. Como todas las noches sucedía, era imposible que pudiera volver a conciliar el sueño, así que me levante y fui escaleras abajo; toda la casa permanecía en la penumbra, me dirigí a la cocina necesitaba tomar un vaso de agua.

Al llegar tome un vaso de la repisa y me serví un poco de aquel liquido del garrafón después me senté en la pequeña mesa que había en la cocina. Y allí estaba yo sola en la oscuridad de la noche tratando de tranquilizar a mis demonios internos, pero la tranquilidad no duro demasiado para poder disfrutarla, en la sala pude escuchar un pequeño ruido, tenía un "visitante", mis "visitantes" no solían ser normales pero ya estaba acostumbrada a sus constantes visitas en mi casa durante las noches. No moví ni un musculo de donde me encontraba; quería ver si era tan estúpido como para atacarme, justo como lo había predicho, todo sucedió en un instante aunque era humana tenia habilidades para dar caza a ese tipo cucarachas, me encontraba encima de el, mientras mantenía mi larga espada dentro de su corazón-si es que lo tenia- gruño mientras me observaba-no dudo que no lo hiciera ya que el podía ver en la oscuridad-

-¿Es que no se cansan?-le pregunte con desdén

-¡Cállate!- me rugió

No estaba de humor para soportarlo ni divertirme con el, saque rápidamente la espada de su pecho y le corte la cabeza retirándome rápidamente mientras lo quemaba, no quería que se volviera a unir y me diera problemas. Después de eso tuve que limpiar todo el desorden, saque el jabón y los accesorios necesarios para la limpieza, mientras lo hacia empecé a recordar como había llegado a ser lo que ahora era…

Después de que mis padres murieron-fueron asesinados mejor dicho-me llevaron a un orfanato donde pase 8 años hasta que cumplí los 15 y decidí que permanecer allí no serviría de nada. Decidí volver a Fork a mi antigua casa, no se como lo hice pero sabia que era el único lugar a donde podía ir no importaba si los recuerdos me hicieran sufrir solo quería una cosa "venganza" y eso era lo que iba a obtener. Siempre fue una adolecente responsable y muy seria, sabia cuidarme yo sola y no era muy afectiva, siempre pensé que los sentimientos me estorbarían así que nunca trate de sacarlos de donde los mantenía encerrados y así ha sido hasta el día de hoy. Entonces comencé a investigar un poco sobre algunas cosas que recordaba y todas aquellas horas de investigación me llevaron a una sola palabra Vampiro.

Al principio creí que eso era totalmente absurdo, los vampiros no existían. Pero después de pensarlo demasiadas veces deduje que eso era a lo único que me podía aferrar, y no me equivoque.

Entonces recordé a una profesora del orfanato donde pase la mayor parte de mi niñez y mi adolescencia, ella siempre nos leía acerca de los vampiros, pero siempre pensé que solo era por asustarnos. Le hice una pequeña visita, primero contándole mis teorías y después ella contándome las suyas, me dijo todo lo que sabía acerca de ellos; como matarlos y me obsequio esta espada que ahora es mi compañera y amiga, después de 2 años de entrenamiento y demás he llegado hacer conocida como la exterminadora -solo entre los vampiros- y he dado caza a todos ellos pero he fallado en encontrar al que verdaderamente busco.

Termine de limpiar y ya eran las 6 am, el tiempo se iba rápido cuando tenia las manos ocupadas igual que la mente, guarde todo en su lugar tenia que darme prisa si no llegaría tarde a la escuela.

¿Escuela? Si soy una exterminadora pero no dejo de ser humana y tampoco me olvido de mis obligaciones. Subí rápidamente y tome una ducha dejándome consentir un poco por el agua caliente que salía de la llave, al terminar me enrede con una toalla y me mire al espejo tenia una ojeras horribles cubriendo la parte de debajo de mis ojos, pero no intente ponerles mucha atención así que salí del baño y me dirigí a mi cuarto a ponerme algo de ropa. No tuve que pensarlo demasiado tome unos pantalones de mezclilla y una camisa color negra y por ultimo me puse una sudadera gris. Baje rápidamente directo a la cocina tomando una barra de granola y tomando mi mochila y en unos instante me encontraba fuera de mi casa, me esperaba un largo día de escuela.

Y también, no se por que pero tenia el presentimiento de que aquel día seria diferente a los demás en la escuela, mi vida daría un giro inesperado de 360 grados.


¿Bien? ¿Que les pareció? creo que este capitulo no fue algo interesante, pero espero que les haya gustado, de nuevo muchas gracias a todas por sus comentarios y espero sus criticas sobre este capitulo