Orden y Progreso, esos eran los términos que había elegido para conseguir su destino. Ascender al estado de super sajayin y derrotar al maldito de Kakaroto.

Primero que nada orden, esta palabra no solo tenia que ver con el espacio que se le había asignado dentro de la Corporación. Si no que también con el orden que tenia que seguir para lograr sus metas. A diario despertaba a las 6:30 am y dedicaba una hora a estiramientos y calentamiento. Eso ademas de ser una excelente manera se comenzar el día, le acaba tiempo a la mujer rubia para preparar el desayuno. La verdad y si era sincero con sigo mismo, Vegeta tenia que admitir que gran parte de su horario se había conformado al rededor de las comidas de la Mujer.

Luego de eso comenzaba el entrenamiento dentro de la maquina de gravedad. Aquí es donde tomaba importancia la palabra Progreso. Tenia tres años para prepararse y si subía la gravedad a un ritmo de 10 veces la gravedad de la tierra cada 20 días aproximadamente llegaría a dominar un numero cercano a 600 veces la gravedad de la Tierra aproximadamente. Considerando que el "tercera clase" solo necesitó entrenar a 100 veces la gravedad de la tierra para alcanzar al nivel de Super Sajayin, él en tres años sería mucho más poderoso aún.

Luego de el almuerzo con la señora y el señor Briefs había mas entrenamiento. También últimamente había tomado la costumbre de salir un rato al atardecer, había varias razones por las que mantenía ese pequeño break: uno es que era un buen momento para tomar un descanso, dos le servia para hidratarse y tres simplemente le agradaba, tal vez nunca se lo admita a nadie, pero esta Bola de Tierra era agradable y cuando el sol se pone y el cielo se torna rojo, algo dentro de él se calmaba y traía le una agradable nostalgia de su Planeta.

Después de eso entrenaba un rato más y salía de la cámara, una cesión de estiramiento ligero y una ducha, para sentarse a la mesa justo a tiempo para que la mujer le pusiera siempre un espectacular plato de comida preparado por ella en frente. El que comía con gran satisfacción, nuevamente en conjunto con la señora misma y su esposo. Y normalmente cuando estaba a punto de acabar sus alimentos llegaba Bulma a la mesa, pero el no alcanzaba a compartir mucho con ella.

Después de eso o daba vuelta por la casa, revisaba habitaciones vacías, miraba las estrellas en el techo del edificio o por último veía la televisión, si es que encontraba algo bueno o si no tenía sueño. La mujer mayor le había enseñado como manejar el aparato, era simple y un poco retrogrado para el. Solo le había costado entender el concepto de necesitar un control remoto, le era absurda la idea de que los humanos eran tan perezosos, que no eran capaces de levantarse a apretar los botones para cambiar el canal o apagar el aparato.

La televisión en si, le parecía una idea absurda, pero como las cosas innecesarias de la vida es bueno cuando es solo en pequeña cantidad. Además de que podía servirle de fuente de información respecto a los humanos y su entorno.

La madre del Bulma siempre le insistía que viera esas extrañas historias, en que los humanos se involucraban sexualmente los unos con los otros y se peleaban luego por la misma razón. A el no le interesaba, eran dramas absurdos y los humanos eran demasiado débiles, lo único que hacían era gritarse los unos a los otros y llorar.

En una noche de insomnio encontró el canal en que exponían el comportamiento de los animales terrestres y había quedado tan interesado en el tema, que hasta había usado uno de sus días en que salía de la corporación; para meditar o entrenar en algunas de las peores condiciones que el planeta tenía que ofrecer (no queda de más decir que este planeta es uno de los más piadosos en los que había estado Vegeta)Bueno, en uno de esos días había salido a ver si es que las criaturas que aparecían en la televisión eran reales o no.

Todo esto estaba muy bien para él, estaba interesado y satisfecho con la rutina que había problema real de Vegeta en toda su rutina y no hablamos de un problema en el plan que había formado para si mismo, si no esto tiene que ver más que nada con un problema de carácter, era que; Cada avance extra en su entrenamiento era simplemente aceptado como si nada, pero los fracasos eran tomados demsiado a pecho.

Uno de esos fracasos había ocurrido una tarde de viernes, la señora le había servido unos refrescos y se había regresado a su maquina de gravedad. Todo bien hasta que uno de los bots de entrenamiento había empezado a fallar, disparando rayos para todos lados a la vez. Primero Vegeta consideró esto como un reto interesante, pero luego esto se volvió una pesadilla pues todos los otros bots empezaron a rebotar los rayos de un lado a otro dejándolo casi sin espacio para esquivar.

Un rayo, solo uno necesitó tocar si piel para que todos los otros pequeños haces de luz fueran a dar en distintos puntos de su cuerpo. No lo hirieron gravemente, pero en la conmoción fue a dar al piso de la cámara sobre el hombro de su brazo izquierdo, habiéndose la piel en el lugar en que hizo contacto con el suelo de la cámara y de paso magullando la piel sobre sus costillas.

Tuvo que acabar por ese día más temprano que de costumbre y de malas ganas se estiró para que su cuerpo completo no pagara las consecuencias de su estupidez y se fue a bañar.

Por lo menos la comida de la mujer le arreglaría el animo, a pesar de que en verdad en ese momento la merecía. Llegó 15 minutos antes que de costumbre a sentarse a la mesa lo que de algún modo calmó su desprecio interno, pues le pareció suficiente castigo tener que escuchar el parloteo incesante de la rubia por todo el rato en que tubo que estar sentado esperando que le sirvieran la cena.

Vegeta comió lentamente, y mirando fijo su plato, tanto así que se remeció cuando escuchó la voz de Bulma diciendo.

- ¿Vegeta, que te hiciste en el hombro?- Vegeta levantó la mirada y vio el rostro preocupado de la mujer frente a el - Tienes sangre seca por todo el brazo - al decir eso hizo un gesto más grande que lo necesario para que el mirara la sangre en él.

- hmm - dijo el sin mirar su brazo realmente, si no al suelo, donde había una pequeña poza obscura y espesa de sangre - Hmm - hizo Vegeta nuevamente y siguió comiendo.

Luego cuando la cena ya había terminado y los señores Briefs habían dejado la mesa, Vegeta se dio cuenta que no tenía ganas de comer lo que quedaba en su plato, lo que quedaba de su comida estaba fría y ya no le era apetecible. Se hechó hacia atrás y vio como por el umbral de la puerta cruzaba Bulma con algo en sus manos, caminó hasta llegar a su lado y se sentó junto a el.

- Te curaré - le dijo y puso una caja pequeña y blanca sobre la mesa, dentro tenía lo que ella consideraba necesario para curar varias heridas humanas o solo una de un sajayin.

Vegeta quería discutir, pero también estaba muy cansado - No puedes venir y hacer lo que quieras con migo mujer - dijo lo más amenazante que pudo.

- Y tu no puedes venir y dejar todo manchado en sangre Vegeta, tienes que tener más cuidado contigo mismo -

- Yo tengo cuidado mujer - dijo poniendo el brazo rígido para dificultarle el trabajo a Bulma.

Ella dejó caer los brazos y respiró hondo intentando calmarse, pero no pudo - !No me mientas Vegeta¡ - dijo con enojo - He visto los rastros de sangre que vas dejando por la casa de vez en cuando, no creas que no me doy cuenta - El relajó nuevamente el brazo, ella continuó limpiando la sangre seca con cuidado y siguió hablando ya más tranquila - Yo soy además de hermosa un genio, yo noto cosas.

El no sabía a que se refería ella. Ella por otro lado pensaba en todas las cosas que desconocía respecto a su invitado; Que era un alienigena como Gokú, que habia vivido en el espacio, que salía a ver el atardecer y que veía ocasionalmente la televisión. Lo que sabía era tan poco que ni para un perfil de citas en Internet servía.

Como lo había pensado Bulma en un principio, ocupó todo el kit de emergencias así que después de haber parchado el hombro de Vegeta, recogió todos los algodones ensangrentados, los hechó en la cajita y la botó entera. Se dio vuelta para observar al Sayajin que revisaba sus vendas, mientras pensaba que había que traer más kits de emergencia y que tenían que ser más grandes.

Vegeta se levantó de su asiento y se acercó a la mujer que estaba apoyada en el lavabo de la cocina, notó como ella instintivamente se hacía un poco hacia atrás, pero no con temor, si no por incomodidad. La miró a los ojos y le dijo - Te tomó demasiado tiempo hacer esto - hizo un gesto con los ojos que indicaba hacia su brazo y se alejó hacia su habitación. Mañana seguiría igual que ayer, su brazo estaría sano cuando despertara, la mujer había hecho un buen trabajo juntando la piel que se había separado.


N/A Iba a hacer este FF solo desde el punto de vista de Bulma, pero me agrada más la idea de que vayan por turno.

Hice el segundo tan luego solo por razones de que está empezando y estoy emocionada, no aseguro que actualizaré tan seguido, pero lo terminaré! (siquesi)

Como siempre espero que les guste y si ven un error díganmelo para corregirlo y si les gustó también háganmelo saber.