Se tiro con cansancio sobre su cama y a los pocos minutos quedo dormida.
Se levanto dos horas mas tarde. Aun le dolía la cabeza, tal vez por la perdida de sangre.
Recorrió el lugar de forma tranquila, paso por un pasillo donde luego se encontró tres puertas. La curiosidad que invadía al pelinegro prácticamente lo obligo a abrir cada una de las puertas.
Al entre abrir la primera de las puertas vio a dos niños viendo televisión, tan concentrados estaban que ni siquiera notaron al curioso invitado. La segunda puerta que abrió era una habitación en donde al parecer no había nadie.
Pero en la última puerta que quedaba se encontró con la pelirosa tendida sobre una cama durmiendo placidamente.
Entro en la habitación y se sentó en la cama al lado de ella. Noto que ella dormía abrazada a algo, y su curiosa curiosidad nuevamente se encargo de obligarlo a averiguar que era.
-es solo una camisa –murmuro el al notar que extrañamente ella dormía abrazada a una camisa negra.
Eso no le importo mucho, se levanto de la cama y comenzó a recorrer la habitación mirando cada detalle. No era una habitación para nada femenina, el color de las paredes era gris, las sabanas eran negras o azules y había kunais por todos lados. En síntesis eso parecía cualquier cosa menos el cuarto de Sakura o por lo menos eso pensaba Sasuke. Aunque el nunca había llegado a conocer el cuarto de la jovencita, ya que en Konoha jamás se había dedicado un tiempo para visitarla a su casa.
Se acerco hasta un pequeño escritorio y reviso vagamente unos papeles que había ahí, pero nada parecía llamar su atención hasta que vio un retrato muy particular sobre aquel escritorio.
Era un retrato de Sakura con un hombre de cabellos y ojos castaños a su lado, abrazándola cariñosamente. El pelinegro noto que la camisa negra que llevaba puesta en aquella foto el joven era muy parecida a la que abrazaba Sakura en esos momentos.
Frunció en entrecejo por unos segundos y ni siquiera supo porque, pero de alguna forma todo aquello logro fastidiarlo.
Dejo bruscamente el retrato en su lugar y se volteo hacia la pelirosa, que aun descansaba en la cama. Se acerco a ella y la zamarreo hasta despertarla.
-¡¿Qué demonios…?! –pregunto al despertarse. -¡Deja de moverme! –ordeno mientras el Uchiha la dejaba quieta.
-dime como llegue aquí –ordeno el molesto.
-te encontré tirado –comento ella como si de un objeto se tratara.
-¿A dónde? ¿Y porque me recogiste? –pregunto nuevamente, ya cansado de las evasivas de ella.
-eso no importa –respondió la pelirosa separándose y levantándose de la cama. –Estabas herido y como medica hice un juramento así que no te podía dejar morir –aviso de forma fría.
-¿había alguien mas además de mi? –pregunto el mirándola de reojo.
-no, no había nadie –mintió ella.
Sasuke no le creyó por completo, pudo ver como ella se había puesto algo nerviosa con su ultima pregunta.
-ven, te serviré la comida –dijo la pelirosa caminando hacia las escaleras.
-no hace falta, me voy ahora mismo –declaro el intentando irse pero ella lo detuvo.
-estas débil, aun tienes hemorragias y además no has comido… tu te quedas –ordeno tranquila sabiendo que el ya no podía escapar. Había sellado sus habilidades mientras dormía así que ahora seria un problema fácil de controlar.
El la miro molesto, iba a discutir, pero sabía que ella tenía razón.
Se sentó a la mesa y pronto hubo un plato en frente suyo. El Uchiha comió tranquilo, en compañía de ella, quien se había sentado a su lado.
-¿Estamos en Konoha? –pregunto mientras comía.
-no, estamos bastante lejos de Konoha –respondió ella.
-¿Qué haces tu aquí? –pregunto como siempre en un tono frió, casi ordenándole que contestara.
-nada –respondió ella evadiendo el tema.
-¡ya volví! –grito el castaño desde la entrada.
-Takeshi –murmuro viéndolo entrar. –Que bueno que volviste, necesito que te quedes con los pequeños para ir a hacer las compras –aviso Sakura yendo a buscar un abrigo ya que aun era invierno y hacia frió.
El joven al entrar solo miro al extraño que había en la mesa comiendo, parecía disgustarle su presencia y Sakura se imaginaba porque.
-vuelvo en seguida –aviso la pelirosa.
-¡oye! –la llamo el pelinegro. –No me quedare con todos estos mocosos –dijo mientras la seguía.
Comenzaron a caminar, al parecer la casa estaba alejada del pueblo en donde se encontraban así que deberían caminar un rato.
Ella no hablaba, el como siempre… tampoco. Así que el camino fue silencioso y aburrido.
En el camino pasaron por al lado de unas lindas plantas y ella le arranco una flor. Sasuke sonrió al pensar que era muy infantil de su parte andar recogiendo flores en el camino, pero luego entendió para que era.
Pasaron por un claro en el bosque, cercano al pueblito donde tenían que comprar los víveres.
Ahí había una gran roca con un par de ofrendas y unas flores un poco marchitas.
Sakura tomo las flores secas y las tiro mas a un costado, luego coloco al lado de la piedra las flores frescas que había recogido. Acaricio aquella piedra un segundo y luego se levanto para seguir con el camino, pero el Uchiha se había quedado mirando la roca.
Se acerco un poco y vio una foto, parecida a la que había encontrado en el cuarto de Sakura, pero esta vez estaba el mismo tipo abrazando a Sakura y con ellos un Naruto sonriente.
Otra vez se sintió molesto, sin razón, pero aun así le molestaba… sentía como si alguien hubiese ocupado su lugar.
-vamos –ordeno ella apurada.
El la siguió y en un par de minutos llegaron al pueblo, ya estaba anocheciendo así que no había mucha gente en la calle. Sakura camino tranquila hacia una tienda, a medida que avanzaban las pocas personas que habían saludaban amablemente a Sakura aunque algunos otros la miraban con odio y el pelinegro no supo explicarse porque.
-aquí es –aviso ella entrando en una tienda vieja y polvorienta.
-hay lugares mejores –aviso el señalando justo en frente una tienda nueva y muy grande.
-si, lo se –respondió ella mientras que una anciana se acercaba a saludarla.
-hacia mucho que no venias –reclamo la vieja tirándole de la oreja.
-lo se, lo se –acepto ella fingiendo dolor, aunque no fuese nada.
El Uchiha solo miraba todo con superioridad. Luego de que la mujer soltó la oreja de Sakura, esta última comenzó a buscar víveres para llevarse a su casa.
-¿y bien? ¿Aceptaras el trabajo? –pregunto la anciana ignorando completamente al pelinegro.
Sakura rió con resignación.
-no tengo muchas alternativas –aclaro. –de día tengo que estar pendiente de los niños, así que las guardias de noche en el hospital son la mejor solución…
-pero tu jefe es un bastardo, y tu sabes que querrá acostarse contigo –reclamo la vieja.
-no te preocupes, todo estará bien. –aseguro la joven.
-bueno, pero si te intentan obligar no te dejes –pidió la mujer. -¿y bien? ¿Quién es este joven? –pregunto ahora si dándole importancia al pelinegro.
-Sasuke Uchiha –respondió ella.
-¿del Clan Uchiha? –pregunto la vieja sorprendida.
-si, estaba herido cerca de aquí y me vi en la obligación de ayudarlo –comento la pelirosa.
-¿se esta quedando con ustedes?
-si –respondió desganadamente.
-¿y dime? ¿Los niños saben quien es en realidad? –pregunto seriamente, casi en tono de reproche.
-no, aun no… por favor no se los digas.
-¿decirles que? –pregunto Sasuke entrando en la conversación.
-no te hagas el ingenuo –se quejo la vieja. –llevas la sangre del asesino del hermano de los pequeños –dijo con furia.
-déjalo, el no tuvo nada que ver –reclamo Sakura, la mujer la vio con sorpresa.
-¿Cómo sabes que no es como su hermano? –pregunto la anciana molesta.
Sasuke se sorprendió, ¿que tenia que ver Itachi con todo eso?
-porque lo conozco –dijo la pelirosa.
-no te confíes de el, los Uchihas no son confiables…
-¡¿y quien demonios es usted para hablar de mi familia?! –se quejo el ya molesto de que hablaran de su Clan. –no se atreva a compararme con mi hermano –exclamo con odio.
La vieja iba a discutirle, pero Sakura paro todo aquello y pago las cosas para poder irse.
Al salir de la tienda, luego de que la pelirosa se despidiera amigablemente de la anciana, el Uchiha intento retomar la conversación. Ahora si estaba interesado en hablar con ella, quería sacarle información, quería saber que tenia que ver Itachi en la vida de Sakura.
Pero ella no contesto a ninguna de sus preguntas, ni siquiera le dirigió la palabra al joven.
Llegaron a la casa, ya era muy de noche. Los niños estaban durmiendo… ella fue a la cocina a fijarse de que por lo menos hubiera rastros de que habían cocinado algo.
Se alegro al ver unos platos sucios, ya que en el camino se había preocupado por no llegar a tiempo para preparar la cena. Sin embargo ya se volvía molesto escuchar al Uchiha preguntándole una y otra vez las mismas cosas.
Tomo un vaso de agua y luego subió a su habitación, el por supuesto la siguió, entro y se le quedo mirando a su no invitado acompañante.
-no me ire hasta que no respondas –aseguro el, a lo que ella rió sin darle importancia. Fue al baño de su habitación y salio de ahí ya vestida con un pijama para dormir. Se acostó en su cama, siempre bajo la mirada del Uchiha y abrazo aquella camisa que había visto antes el pelinegro.
La siguió amenazando con no irse hasta que respondiera, pero al ver que sus órdenes, amenazas y quejas no daban frutos se retiro de la habitación sin decir nada más.
Paso por la habitación que antes había visto desocupada y vio al mayor de los jóvenes durmiendo. Luego paso por la de los niños, la cual estaba cerrada y al escuchar un ruido extraño decidió abrirla, no supo porque, pero sintió una necesidad de asegurarse que todos estuvieran bien antes de ir a dormir.
Al abrirla vio a la niña mas pequeña durmiendo placidamente con una sonrisa dibujada en el rostro, pero faltaba uno. Si mal no recordaba el Uchiha, en esa casa había tres niños.
Se acerco a la ventaba abierta, y vio afuera al niño faltante escapándose hacia quien sabe donde.
No tenia un motivo, ni una razón, ni siquiera tenia ganas de seguirlo… pero lo hizo, sin saber porque. Tal vez haber escuchado a la anciana decir que Itachi había matado al hermano de los niños lo hacia sentir culpable e indirectamente responsable de ellos.
Bueno, de todas formas, siguió al pequeño hasta el claro en el bosque donde había estado Sakura también. El niño se sentó al lado de la roca y tomo la foto que antes había visto el Uchiha. De repente comenzó a llorar desconsoladamente.
Sasuke entendió que aquel joven era el hermano de los niños, y aquella era su tumba.
Se mantuvo escondido, esperando que el chiquillo regresase a la casa para ya poder acostarse a dormir, pero de tanto llorar Tetsu se quedo dormido ahí mismo.
El menor de los Uchiha salio de su escondite bastante fastidiado, salio de una manera bastante torpe y eso lo sorprendió. Le resto importancia y tomo al mocoso en brazos e intento saltar a un árbol para comenzar a saltar entre los árboles y llegar más rápido a la casa, pero no sabia como…
Era extraño, pero no recordaba como hacerlo y eso lo estaba frustrando. Saco un kunai de entre su ropa y lo lanzo fijando como objetivo un árbol, y el kunai fue a parar a cualquier lugar menos a donde lo había dirigido.
-Sa-ku-ra -murmuro con odio, completamente seguro de que ella tenia algo que ver con lo que le sucedía.
Tuvo que caminar con el pequeño a cuestas hasta la casa, no era un camino corto pero igual no demostró cansancio. Al llegar, ya fastidiado por todo, llevo al chiquillo a su cama, lo acostó y lo arropó para luego darse vuelta hacia la puerta y encaminarse a su cuarto.
En el marco de la puerta vio a una pelirosa sorprendía por lo que veía.
-otra vez se escapo –se quejo ella. –mañana le daré el regaño de su vida –aseguro con malicia.
-¿me puedes contar la historia? –pregunto Sasuke por primera vez sin ser altanero.
Ella lo miro con tristeza, no quería tener que contarle aquello. Sasuke ya había acabado con su hermano, su venganza estaba cumplida y por fin podría tener paz… no quería que se sintiera culpable de lo sucedido con Hiro.
-no hay nada que contar, solo ve a dormir Sasuke –pidió ella con tristeza yéndose a su habitación. Antes de terminar de alejarse de el le pidió algo encarecidamente. –No menciones que eres un Uchiha y por favor, mientras estés aquí promete que no usaras el Sharingan –pidió la joven.
Suspiro con cansancio, lograría que le dijese la verdad pero no en esos momentos.
-esta bien –acepto antes de irse a dormir.
Todos durmieron tranquilos esa noche, como si fuesen una extraña pero feliz familia… Ahora solo restaba que los niños conociesen a Sasuke al otro día, ya que Sakura no podría seguir manteniéndolo escondido.
Luego de la hermosa noche, llego de golpe una armoniosa madrugada…
-¡demonios! –se quejo la pelirosa al escuchar por quinta vez el insistente sonido del despertador.
Desde que los niños habían empezado a ir a la academia ella tenía que levantarse al alba para hacerles el desayuno, prepararlos y acompañarlos hasta el pueblo.
Se vistió desganadamente y luego bajo a preparar el desayuno, ninguno de los niños se había despertado aun, pero sabia que como siempre Takeshi seria el primero en levantarse.
Paso una hora, el desayuno estuvo listo y Takeshi bajo para ayudarla a preparar la mesa.
Los niños seguían durmiendo, y el siguiente en levantarse fue el pelinegro.
-buenos días –dijo el Uchiha de mala gana.
-buenos días –respondió Sakura, mas Takeshi no respondió.
-hoy tengo que quedarme a entrenar hasta tarde, no podré acompañar a Hikari y a Tetsu en el camino de regreso. –aviso Takeshi.
-no te preocupes, ire a buscarlos a la salida de la academia –dijo ella relajadamente. –Ahora ve a llamarlos por favor, parece que no piensan levantarse por propia voluntad –comento riendo.
El joven hizo caso y subió rápidamente por sus hermanos.
Sakura mientras tanto sirvió la mesa, pero esta vez servia una mesa para cinco porque el Uchiha también debería comer con ellos.
Hikari entro corriendo, y como siempre fue a parar a los brazos de Sakura, ella la alzo y luego de darle un beso de buenos días la dejo nuevamente el piso para que se sentara a la mesa. Tetsu, quien era más tímido solo saludo casi en un murmullo a la joven y se le quedo viendo al pelinegro.
-es cierto –comento Sakura dándose cuenta de que había olvidado presentarlos. –el es Sasuke –dijo señalándoselos. –y si no les molesta se quedara un tiempo con nosotros –aviso.
-¿estas herido? –le pregunto Hikari acercándose al ver un vendaje.
-eso parece –contesto con un tono tranquilo, típico de el… pero en ningún momento demostró superioridad, ni tampoco frialdad, solo indiferencia.
-bien, desayunen que se nos hará tarde –aviso la pelirosa y seguido se acomodo en el final de la mesa. Los niños a los costados y Sasuke por último, frente a Sakura en el otro extremo de la mesa.
Comieron sin hacer ruido, a excepción de Hikari que hablaba sin parar. Los demás no decían nada, y Sakura solo le respondía a la niña con sonrisas.
-bien, vamonos –ordeno la pelirosa luego de finalizado el desayuno.
Cada uno busco sus cosas y se dirigieron a la academia. El pelinegro se quedo en la casa, en ningún momento hizo algún intento por acompañarlos. Pero se ocupo de lavar las cosas sucias, y extrañamente al hacerlo no se sintió degradado ni nada por el estilo… en cambio se sintió útil.
-volví –aviso Sakura entrando.
-¿ahora si me contaras la verdad? –pregunto apareciéndose en frente.
-lo lamento –se disculpo ella riendo. –tengo que ir a lavar los platos sucios…
-ya están lavados –aviso el sin dejarla pasar hacia la cocina.
-bueno, seguro hay muchas cosas por hacer –recalco ella. –Sasuke, no hay nada que deba contarte –aviso siendo un poco distante. –Lo que tenga que ver con Itachi y esta familia no te incumbe –término de decir fríamente, intentando así alejarlo de ella.
-bien, entonces no me cuentes de Itachi… cuéntame sobre el hermano de los chicos –ordeno el, e inmediatamente ella se sonrojo.
-¿Qué quieres saber? –pregunto un poco nerviosa.
-¿Quién era? ¿Qué tenias que ver con el?... –el pelinegro no se dio cuenta, pero la ultima pregunta había sonado mas como una cuestión personal y para su suerte Sakura tampoco se percato.
-Se llamaba Hiro, era un ninja de aquí y estaba herido así que me enviaron a curarlo… pero parece que no hice un buen trabajo –comento mientras que por sus mejillas comenzaban a correr las lagrimas.
El Uchiha la miro sorprendido, se sintió inseguro al no saber que hacer frente a una mujer llorando.
-la ultima vez que te vi llorar fue por mi –comento el sin si quiera hacer el ademán de abrazarla.
-si, lo se. –recordó algo avergonzada secándose las lagrimas.
-¿Itachi fue quien lo mato? –pregunto, ya seguro de que la respuesta era afirmativo.
-si –respondió cansada. –Pero eso no es tu problema –aseguro mientras el reía con sarcasmo.
-eso ya lo se. ¿Acaso creíste que me sentiría culpable? –pregunto riendo.
-¿y entonces porque estabas tan encaprichado en saber la verdad? –pregunto interesada.
-no me gusta que me oculten nada –agrego el.
-bien, eso ya no importa. Ire al hospital así que te quedaras solo… en la heladera hay comida… nos vemos –comento buscando su cartera y dirigiéndose a la puerta de salida.
-te acompaño –dijo el antes de que ella saliera. –Seria fastidioso tener que quedarme aquí –agrego para excusarse.
-como quieras –respondió ella saliendo con su acompañante.
Caminaban en silencio, casi parecía que no se conocían. A Sasuke no le molestaba, eso era a lo que estaba acostumbrado. Por su lado ella estaba acostumbrada al silencio del pelinegro así que tampoco dijo nada.
Al llegar a la aldea Sakura se dirigió al hospital y el la siguió, entraron y vio como varios hombres mayores la miraban de forma libidinosa y desviaban su vista ante la mirada asesina que les dedicaba Sasuke.
El no tenía interés en ella, pero tampoco podía permitir que los viejos la desnudasen con la mirada.
-¿a que vienes aquí? –pregunto el Uchiha ya fastidiado de las miradas que se posaban en Sakura, parecía que todo el hospital estaba repleto de viejos babosos.
-aceptare una oferta de trabajo que me hicieron hace algún tiempo –comento ella.
-¿Por qué? –volvió a preguntar.
-porque hasta hace poco Hiro me tenia prohibido trabajar aquí, así que el mantenía a la familia… ahora debo mantenerla yo. –aclaro.
-ya me imagino porque te lo prohibió –comento Sasuke viendo como los ojos del hombre que aparentaba ser el jefe se fijaban en los senos de ella sin pudor alguno.
-sabia que con el tiempo reconsiderarías la oferta –comento el hombre maliciosamente.
Al pelinegro le molestaba todo en aquel hombre, la forma en que miraba y le hablaba a Sakura y los pensamientos que seguramente estaba teniendo con ella.
-bien, pasa a mi oficina así arreglamos tus horarios –comento sin dejar atrás aquel tono tan molesto… tanto la pelirosa como para el Uchiha.
-Sasuke, nos vemos más tarde –aviso ella pero el camino hacia la oficina.
-si solo arreglaran los horarios entonces no habrá problema con que me quede. –comento el sentándose cómodamente en una de las sillas frente al escritorio.
-vaya, creí que al morir Hiro se acabarían los hombres celosos que interferían con tu trabajo…
-nadie interferirá con mi trabajo –aseguro.
-mientras el trabajo sea atender pacientes enfermos –aclaro Sasuke.
Ella lo miro un tanto sorprendida y otro poco molesta. ¿Desde cuando Sasuke hablaba tanto?
-te daré tus horarios… ¿tienes alguna preferencia?
-en lo posible me agradarían las guardias de noche… así podré cuidar de los niños en el día.
-ah, ¿como están los tres pequeños? –pregunto el viejo intentando sonar paternal.
-bien –respondió ella recibiendo un papel con sus horarios anotados.
-espero verte esta noche aquí –dijo luego de entregarle el papel. –me encantaría seguir aquí pero tengo un paciente esperando, nos vemos en la noche Sakura –y sin mas escolto a la pelirosa y el pelinegro a la salida.
-la próxima vez que me acompañes a una entrevista de trabajo quédate callado –ordeno ella luego de salir del hospital.
-el tipo solo quiere acostarse contigo… si vas a aceptar el trabajo será mejor que le dejes bien en claro tus condiciones o terminaras cogiendo con el en algún rincón –se quejo Sasuke bruscamente.
-no puedo poner condiciones, soy yo quien necesita el trabajo así que…
-¿Qué intentas decir? ¿Qué te acostaras con el por dinero? –pregunto mirándola fijo.
-claro que no –respondió ella algo ofendida. –pero deja que el fantasee con que lo haré, y así no me molestara tanto.
-hmp…
El no dijo mas nada, y ella ni siquiera intento comenzar una conversación.
-¿A dónde vamos? –pregunto el, luego de un rato de caminar.
-a buscar una niñera –contesto ella sin mucho interés.
-¿para que quieres una niñera?
-¿y quien se supone que cuidara de los niños en la noche? ¿Tú? –pregunto riendo.
-en la noche los crios solo duermen así que no veo porque contrataras una niñera, si hay algún problema yo lo resolveré –dijo secamente. –Además… no creo que tengas dinero para pagarle a una niñera –comento con frivolidad.
-si, es cierto, no tengo dinero… pero…
-vamonos –ordeno el girando hacia donde estaba el camino a la casa.
-luego de esta noche no querrás volver a quedarte solo con ellos –aseguro ella, a lo que el solo la ignoro.
Llegaron a la casa, y como ninguno tenia nada que hacer el se fue a dormir y ella a ver la televisión.
En la televisión no había nada interesante, solo programas de competencias salvajes y además bastante irracionales; dibujos animados; y un par de películas… entre ellas una romántica que entretuvo a Sakura por una hora.
El se levanto dos horas después, su cuerpo se sentía bien porque al estar descansado sus heridas no dolían tanto y su debilidad era menos.
Al bajar a la sala se encontró con el televisor prendido, pero su ex compañera no estaba por ninguna parte.
Salio hacia fuera y la vio, estaba sentada en el piso con la espalda y cabeza apoyada en el tronco de un árbol y completamente sumida en un sueño.
El se acerco hasta ella para observarla y notar como descansaba tranquila. Le pareció irracional que fuese afuera a dormir teniendo una cama confortable dentro de la casa.
-mujer extraña –sonrió para luego levantarla y llevarla adentro. La dejo en su cama. Miro con recelo la camisa negra, que aun permanecía ahí… al parecer era costumbre para ella que esa camisa estuviera presente en la habitación.
La saco de sobre la cama y la tiro sobre una silla que había al lado de la mesita de noche.
No le gustaba esa camisa, era fastidioso saber que eso representaba al joven muerto. Y era fastidioso que siendo Sakura una mujer tan hermosa durmiera aferrada a esa camisa.
Ella merecía algo mejor que eso, hasta Sasuke se daba cuenta de aquello. A pesar de que supuestamente no sentía nada por ella, no le gustaba ver como desgastaba su juventud pensando en un muerto.
Desde eso habían pasado tres horas, la chica parecía tener mucho sueño porque no se despertó en ningún momento.
Mientras tanto el pelinegro miraba el reloj algo impaciente, no quería despertarla… pero a la mañana la había escuchado decir que hoy iría a buscar a los niños a la salida de la academia.
-Sakura –dijo luego de haber entrado a su cuarto. –Sakura, ¿a que hora salían los chiquillos de la academia? –pregunto mientras ella seguía durmiendo.
-a las siete de la tarde –aviso ella somnolienta, sin intención de despertarse.
-ya son las siete, ire a buscarlos –dijo con cansancio luego de ver el sueño que tenia la joven.
Tal como lo dijo, lo hizo. Camino apresuradamente a la academia, aun seguía sin saber como era que hacia para saltar de árbol en árbol como antes. Eso no importo, estaba llegando tarde para buscar a los "crios" como el los llamaba.
Llego a la academia a las siete y treinta, los dos niños estaban sentados en la puerta esperando alguien que los recogiera.
-vamonos –ordeno al llegar al lado de ellos.
-¡Sasuke-kun! –grito la niña con alegría, corriendo a los brazos del aludido.
Hikari alzo sus brazos en señal de que quería que el la levantara, pero Sasuke la miro sin entender.
-quiere que la cargues –aviso Tetsu al notar que el pelinegro no entendía.
-hmp… -accedió fastidiado y levanto a la niña. – ¿el otro crió no viene con ustedes? –pregunto al verlo a lo lejos entrenando.
-no, el se quedara practicando hasta tarde.
El Uchiha miro a lo lejos al chiquillo, a cada movimiento que hacia alguien lo felicitaba y las chicas gritaban locas por el. No pudo evitar reírse, se parecía mucho a el cuando era chico.
-bien, vamonos –ordeno caminando hacia la casa.
De camino a la casa, aun dentro del pueblito pudo notar como la gente miraba indiscretamente a los niños con lastima. Y también murmuraban tan alto que hasta el lograba oír lo que decían.
"pobres niños, ya no tienen a su hermano" "y además toda su familia murió en la guerra… están completamente solos" decían las mujeres chismosas mientras los veían pasar.
Tanto Hikari como Tetsu entristecieron al oír los comentarios de la gente, era molesto que siempre que pasaban los trataran con tanta lastima.
-¿y porque demonios se ponen así? –pregunto molesto. –No están solos –les aclaro el Uchiha. –Sakura esta con ustedes –les recordó, sintió en carne propia el dolor de esos niños ya que su infancia había sido exactamente igual.
-si, tenemos a Sakura –repitió Tetsu mas tranquilo.
-¡Y ahora también tenemos a Sasuke-kun! –dijo alegre Hikari, a lo que el pelinegro no supo que decir.
En esos momentos debería haberle aclarado que no tenía intenciones de quedarse, y que al terminar de sanarse sus heridas por completo se irían. Pero en esos momentos no podía decírselo, la niña estaba muy alegre de pensar en que el se quedara y no se sentía con derecho de quitarle esa alegría.
Llegaron a la casa y para su sorpresa Sakura aun dormía, pero despertó luego de que Hikari entrara a su habitación y se tirara encima de ella saltando y gritando.
-¿tenias sueño? –pregunto el Uchiha burlándose.
-¿Qué hora es? –pregunto ella sin molestarse por ese pequeño comentario.
-las ocho y cuarenta y cinco –aviso.
-¡faltan quince minutos para las nueve… tengo que ir al hospital!! –grito apurada sacando a Sasuke de su habitación para vestirse.
Una vez lista salio, saludo rápidamente a los chicos y cuando estaba por irse escucho la masculina voz de su ex compañero…
-¿a que hora sales? –pregunto interesado.
-aun no lo se, según los horarios que me dio… creo que a las cinco y media de la mañana –aviso.
-te ire a buscar –aclaro sin mucho interés.
-jajajajajajaja ¿estas loco? Luego de cuidar a los niños por casi toda la noche crees que puedes levantarte a las cinco de la mañana para buscarme –la carcajada había molestado un poco al pelinegro. –Sasuke, no tienes idea de lo agotador que es cuidar a estos niños –aviso. –Pero si estas despierto y quieres ir a buscarme, esta bien, te esperare –dijo sonriéndole para luego salir de la casa.
El Uchiha sonrió, pero solo luego de que ella se hubiese ido…
Había pasado solo un par de días ahí, pero ya podía sentirse parte de la familia…y extrañamente eso no le molestaba.
Estaba seguro de que la preocupación por esa familia no era por culpa, ni lastima… tal vez si era por ver la preocupación de la pelirosa por esos niños.
De todas formas sabia para sus adentros que no le molestaba quedarse con ellos por un tiempo. Además todavía no averiguaba porque no podía recordar como hacer sus técnicas y ataques ninjas.
-¿Qué nos preparaste de comer? –pregunto Hikari sonriéndole cariñosamente al Uchiha.
El la miro serio por un largo rato, aun así ella no dejaba de sonreírle.
-ramen instantáneo –dijo sacando de la alacena unos potes de ramen que había visto en la tarde.
Sasuke preparo su pote y se fue frente a la televisión, junto con Tetsu que lo seguía tímidamente.
-Sakura-chan no nos deja comer en la sala –comento el chiquillo.
-¿ves a Sakura por aquí? –pregunto el pelinegro en tono de complicidad, como respuesta el nene solo sonrió y se sentó en otro sillón frente a la tele.
-¡Sasuke-kun! –lo llamo Hikari, aun con su pote de ramen sin preparar. –no se como prepararlo –aviso triste.
El Uchiha dejo su pote sobre la mesa de la sala y ayudo a la niña con su ramen, luego los tres se sentaron a ver televisión.
En la disputa por saber que era lo que verían, Sasuke tuvo que pelear arduamente para ganar el derecho a ver una película de terror y no los dibujos animados que pretendían ver los niños.
Para cuando la sangrienta película termino, Tetsu estaba inmóvil del miedo y Hikari escondiéndose detrás de Sasuke en el sillón.
-bueno, ya terminaron de comer… ahora lávense los dientes y vallan a dormir.
-Sasuke-kun… no podré dormir, tengo mucho miedo –hablo la niña, y el Uchiha entendió que había asustado a ambos crios con la película.
El pelinegro miro el reloj antiguo que había en la sala y vio que pronto marcaría las doce…
-es muy tarde, tienen que dormir para mañana estar descansados para la academia.
-pero Sasuke-kun aun no hice la tarea –dijo la pequeña.
-podrías haber comentado eso antes –se quejo el pelinegro, sin ser demasiado rudo con ella. -¿tu tampoco la hiciste? –le pregunto a Tetsu.
-no, señor… yo si la hice –respondió intimidado.
-bien, entonces ve a dormir –ordeno girándose a mirar a Hikari que estaba detrás de el. -¿y tu que esperas? Ve a hacer tu tarea
-es que no entiendo… Takeshi dijo que me iba a explicar, pero no lo hizo –dijo enojada haciendo un pucherito realmente gracioso.
-bien, trae el cuaderno aquí, te ayudare –aviso cansado.
Estuvo intentando explicarle a la niña durante casi dos horas la tarea, habían progresado pero aun así ella no terminaba de entender como resolver aquellos problemas que para el eran tan fáciles.
La miro de reojo y noto el gran cansancio de la chiquilla, eran pasadas las dos de la mañana y era imaginable que ella no resistiría tanto tiempo despierta.
-ve a dormir –ordeno cuando la niña ya no podía mas.
-pero… ¿y la tarea Sasuke-kun? –pregunto somnolienta.
-por hoy, y solo por hoy –aclaro detalladamente. –la haré yo, pero mañana terminare de explicarte y te daré ejercicios para que los hagas tu sola –le aviso intentando sonar firme ante ella.
-hasta mañana Sasuke-kun –dijo ella levantándose en el sofá y dándole un beso en la mejilla al joven que aun estaba sentado.
Este no se inmuto, solo la saludo y la vio caminar escaleras arriba hacia la habitación.
Luego de eso, se sentía demasiado cansado aunque no había sido tan trágico como la pelirosa había dicho.
Cuando se disponía a descansar un rato antes de ir a buscar a Sakura, escucho un ruido arriba y tuvo que ir a fijarse.
Al entrar en la habitación de los niños, Hikari ya estaba profundamente dormida y no era para mas, con el cansancio que tenia la niña.
Por otro lado, el otro chiquillo había vuelto a escaparse y Sasuke miro por la ventana como el niño se dirigía nuevamente hacia la tumba de Hiro.
Lo siguió, bastante fastidiado pero aun así no podía dejar al chico solo a esas horas de la noche y afuera.
Llego un rato después que el y lo vio llorando a un lado de la tumba, al parecer el era el que mas sufría de los tres por la perdida de su hermano.
Lo miro con algo de nostalgia, era de comprender que se sintiera así… si de pequeño Itachi hubiese seguido siendo el hermano bueno al que tanto quería, entonces Sasuke también se hubiera sentido destrozado por su perdida.
Pero su hermano había hecho suficientes cosas para que el lo odiara, y no le diese importancia a su vida, ya que al fin y al cabo el había terminado con la misma.
-creí haberte dicho que te acostaras y durmieras –reclamo Sasuke caminando tranquilo hacia el niño, que rápidamente seco sus lagrimas y lo miro algo asustado.
-lo siento –se disculpo Tetsu intentando aparentar fortaleza.
-¿es que acaso todos las noches te escapas para venir aquí? –pregunto intrigado.
-se lo prometí –comento el chico, mientras que sus ojos se volvían a inundar en lágrimas.
-¿Qué le prometiste? –indago el Uchiha por primera vez sintiendo una gran curiosidad.
-el día que mi hermano fue asesinado… yo tenia que ir a verlo, le había prometido que iría a verlo al trabajo luego de la academia para saber mas sobre lo que hacia… el trabajaba en la policía del pueblo, como ninja de ahí. Pero cuando salí de la academia me fui con unos compañeros a comer dulces y… -el pequeño rompió en llanto, Sasuke lo miro con dolor, el pobrecito estaba sufriendo mucho y era demasiado evidente para el pelinegro.
-cálmate –pidió Sasuke, en un tono neutral pero aun así esperando que le hiciera caso.
-es que… si yo hubiera ido, tal vez… -lloraba cada vez mas fuerte. –el me esperaba, esa era mi ultima oportunidad de verlo con vida… y yo preferí comer dulces… -se tomo la cabeza con las dos manos, invadido por el dolor y la ira hacia si mismo. –al salir del trabajo lo asesinaron…
-¿y como se supone que harías tu para saber que eso pasaría? Además –prosiguió Sasuke con firmeza para que Tetsu entendiera bien lo que decía. –Crees que a tu hermano le hubiese gustado que tu llegaras, y además de asesinarlo a el, te asesinaran a ti también –le reprocho algo cansado.
-le falle –dijo el chico luego de haber escuchado las palabras de Sasuke.
-nadie puede culparte, a veces el destino juega sucio y no lo entendemos, pero nada se puede hacer. Así que ahora, lo único que te queda es seguir adelante, y enorgullecer a tu hermano donde quiera que este –termino de decir Sasuke, haciéndole seña de que caminaran hacia la casa.
Tetsu hizo caso, así que el pelinegro se giro hacia donde estaba el camino y vio a Takeshi mirándolo, por unos segundos ambos mantuvieron sus miradas fijas en el otro, pero Sasuke entendió que era muy estupido ponerse a debatir miradas con un chiquillo de doce años, así que siguió su camino hacia la casa.
Llegaron a la casa, el Uchiha estaba terriblemente cansado y en lo único que pensaba era en descansar antes de ir a buscar a la pelirosa al hospital, pero al ver el reloj se dio con a sorpresa de que ya eran las cinco y media de la mañana y debía ir por ella.
-maldición -murmuro buscando su abrigo y yendo por la joven.
ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO ESTE SEGUNDO CAPITULO, CREO QUE ES BASTANTE LARGO Y A MI PARECER, BASTANTE BONITO… BUENO, VOY A TRATAR DE TARDAR MENOS PARA LA PROXIMA CONTI… ME VOY, BESOS Y COMENTEN!! PORQUE SINO, ES ABURRIDO ESCRIBIR SIN SABER SI A LOS DEMÁS LES GUSTA..
...sakuryo…
