Admito que estoy empezando a escribir esta historia, con un gran número de otras incompletas. Pero esta historia llevaba meses en mi mente, así que me dije que subiría el primer capítulo piloto para ver que opinaban ustedes y sacarla de mi mente. Al final decidi continuarla gracias a su apoyo.
Ladybug no me pertenece.
Este A.U nació en mi mente hace mucho, pero no fue hasta hace poco que comencé a darle sentido a mi cabeza.
Luz y oscuridad
Capítulo 1: Dos años después.
El olor a quemado y la sensación de calor que la abordó, era algo demasiado común en sus sueños, una sensación que conocía y que nunca se terminaba de acostumbrar. Porque eso solo significaba, volver a revivir el día donde todo, literalmente, se fue por la borda.
Como en una extraña película antigua, la escena frente a ella parecía independiente de lo que pasaba en el mundo. Porque revivir como la panadería de sus padres se quemaba con ellos adentro, era igualmente doloroso en cada ocasión que revivía.
Donde sus lágrimas volvían a salir por sus ojos, donde intentaba correr para entrar al lugar, pero era detenido por unos brazos de una persona.
Ella pataleando y gritando el nombre de sus padres. Sintiéndose como una inútil, que a pesar de ser Ladybug, no podía rescatar a sus seres queridos de un incendio.
-Lo siento Marinette-decía la voz de un amigo en su oído.
Mientras ella caía de rodillas con lágrimas, abrazando con fuerza aquel chico, sintiéndose lo peor por dentro.
…
Abrió los ojos recibiendo la luz de un amanecer, provocando que suspirara de forma cansada al sentir sus ojos aun húmedos por esa pesadilla. No es como si fuera una pesadilla del todo, era más bien un recuerdo que llegaba de forma constante por las noches. Se medió incorporo en su cama, antes de ver sus manos de forma lenta, algunas cicatrices pequeñas se veían, gracias a las cremas especiales, pero ahora estaban algo callosas y comenzando a verse delgadas.
No estaba comiendo bien hace meses.
Era una vergüenza si se enteraban que Queen Heart tenía una anemia.
También humillante.
Movió las sabanas de color vino sobre ella, para poner sus piernas sobre el suelo. Su habitación seguía siendo la misma que cuando sus padres estaban ahí, aunque claro, esta debió haber sido casi reconstruida después del incendio. Todo ahora era de colores cafés, bastante vacía. Ya no habían mesas con telas desbordadas, tampoco fotos de famosos o peluches…todo era bastante ordenado y pulcro, con algunos útiles escolares por fuera en una mesa.
Pero nada más.
No es que no quisiera volver a esos tiempos, pero sin sus padres ahí…perdía un poco el sentido. Además tenía más cosas en que enfocare que en un cuarto de niñas.
Su nombre era Marinette Dupain-Cheng, con 16 años quien cursaba finales de año escolar, donde el siguiente seria por fin el último y seria libre de ese sistema de educación. Era una joven de larga cabellera azulada y trenzada hasta la media espalda. Solía vestir con un pantalón estrecho de color gris oscuro, unas tenis de caña alta azules, junto una camiseta negra sin mangas y una camisa tipo chaleco abierta de color azul oscuro.
Se miró en el espejo de forma intensa.
Unos recuerdos llegaron a su mente, cuando con doce años siendo una pequeña, había aparecido frente a ella la pequeña Tikki, diciéndole que debía convertirse en un héroe urgente. El poder del Kwami de la mariquita era un ente entregado a gente mayor, con potenciales para ser héroes…pero dado que Hawk Moth había estado un tiempo ya en la ciudad, la gente tenía tanto temor, que solo alguien como ella pudo despertar interés en el guardián para ser la nueva portadora.
Fueron dos años de intensa lucha contra el villano, aprendiendo a usar sus poderes y descubriendo que el mundo no era tan fácil como pensó. Tuvo que madurar a gran velocidad, aprendiendo sobre la importancia del amor y el cariño, que una niña de su edad aun no comprendía.
Todo para que…para que por un error como Ladybug, terminara con el negocio de la vida de sus padres, en un terrible incendio.
Poco después ella acabo con Hawk Moth, decidiendo algo que llevaría sobre su espalda toda la vida.
Ser una villana.
No es algo que ella hubiera elegido por voluntad, pero no tuvo ninguna otra alternativa en su momento. Ya que debía ser una villana, ahora se encargaba de dar cobija aquellos sin esperanza y al borde de la muerte. Su seguidores akumatizados por sus nuevos poderes, formaban la familia de Akuma, el grupo de villanos organizados más peligrosos de Francia.
Ella era su líder.
Una joven estudiante huérfana de 16 años.
¿Qué pensaría la policía de verla así?
No importaba mucho, nadie tenía noticias o un rostro al que seguir, solo se hablaban de algunos rumores que ella tuvo que dispersar a propósito, para que supieran que era real.
Negó con la cabeza.
No tenía tiempo para pensar que era la cabeza de un grupo criminal, ese día tenía clases.
Ya la noche era otra historia.
Camino hasta la trampilla que le permitiría bajar al lugar donde estaba la cocina y la sala. Unos ruidos la alertaron, bajando algo apresurada, quedándose muda ante la imagen que vio frente a ella.
Su casa estaba exactamente igual que antes del incendio, pero faltaban las fotografías familiares y los arreglos hechos por su madre, también faltaba la parte del sillón donde su padre siempre se sentaba y dejaba una marca por su peso. Faltaban los utensilios que su madre siempre usaba para cocinar, que aunque eran algo viejos, ella no cambiaba por nada. También faltaban unos panes hechos por su padre en la mañana, que siempre estaban en el comedor esperando por ella.
Faltaban muchas cosas, que siempre dolía recordar.
Pero su atención se centró en otra cosa.
Su nombre era Edward Foster, un joven de 19 años, casi veinte. Es un hombre bastante alto y de piel tostada, como si hubiera vivido en la playa. Su cabello es negro y siempre lo peina para atrás de forma ordenada. Sus ojos son de color azul oscuro. Su rostro es bien perfilado y tiene un leve sombreado de barba. Su cuerpo es delgado y algo esquelético, pero con músculos. Viste una camisa ligera sin mangas de color vino, junto una pantaloneta negra. Sus zapatos deportivos son unas convers desgastadas de color oscuro.
Este chico se mostraba de forma seria, viendo con algo de enojo al ser frente a él
Un pequeño Kwami rojo conocido como Tikki, quien en su momento le dio el poder de ser Ladybug.
Edward solía ser un hombre bastante estricto y serio, que se comportaba de forma autoritaria con los demás si era necesario, pero que casi no hablaba.
Aunque verlo ahora en esa forma tan…
-Te lo dije Tikki, ya te comiste siete cajas de galletas esta semana…esta me pertenece-su voz era ronca y atrayente.
Como un hombre en medio de la selva. Esos que tienen un tono autoritario pero que te convencería de cualquier cosa.
-Edward no te dejare estas galletas, las hizo Marinette especialmente y tienen chispas de chocolate-dijo Tikki con los brazos en sus caderas.
Camino ignorándolos ahora, llegando al comedor donde estaba un pequeño Kwami morado sentado, comiendo una fruta. Su nombre era Nooroo, el Kwami que alguna vez le perteneció a Hawk Moth y ahora estaba a su servicio. Su broche donde portaba su Miraculous, estaba atado en una cinta sobre su cuello que parecía un collar.
-Buenos días Marinette-dijo el pequeño de forma respetuosa.
Ella sonrió un poco, antes de tomar asiento y comenzar a comer su desayuno.
-LUCKY KICK-dijo Tikki golpeando con una revista la frente de Edward, quien cayó de golpe en el sillón.
Obviamente, la ganadora fue Tikki.
Antes de salir de su hogar, tomo un bolso que ataba a su cadera y donde se abultaba en la parte posterior de su cuerpo. Era un tipo canguro, conocido así en otros países. Era suficientemente grande para que Nooroo y Tikki entraran cómodamente, con una ración de comida especial para ambos de ser necesario. Aunque para ser sincera, habían pasado dos años exactamente desde la última vez que se transformó con Tikki por necesidad. Había noches donde se transformaba por petición de su Kwami, para sentirse útil un poco, y aprovechaba para hacer algunos robos donde su versión de Queen Heart no era muy útil.
Bajo al lado de Edward en silencio, ambos llegando al primer piso.
-Gracias por su preferencia, vuelva pronto-dijo una voz dulce y animada.
Al llegar a la entrada, pudo ver claramente como alguien estaba en el mostrador atendiendo a los clientes de la panadería.
Su nombre era Madeleine Strauss. Una adorable chica de pequeña estatura un año mayor que ella(17 años), de cabello rosado claro sobre los hombros y ojos grices. Su piel es blanca como la nieve y tiene algunas pecas en su nariz. Viste un conjunto de un short de mezclilla y una camiseta holgada blanca con el dibujo de un colibrí en una esquina que se diluye en pintura. Unas tenis bajas de color vino. Ahora con un delantal sobre su ropa.
Esta al girar a ver, se le iluminan los ojos.
-¡MARI!-grita antes de abrazarla como un oso y restregar su mejilla contra la de ella.
Suspira por bajo.
Edward la ignora olímpicamente, colocando un delantal que estaba en un perchero y tomando el lugar de la peli rosa.
-Siempre te ves tan hermosa, sin duda eres la chica de mis sueños-dijo Madeleine acercando mucho su rostro.
Se puso pálida.
No es que tuviera algo en contra de las relaciones chica x chica, o problemas con la bisexualidad de Madeleine, siempre y cuando no fueran en su dirección. La última vez que la chica logro robarle un beso, su idea de beso casto era un beso francés, no muchas gracias, pero no más.
Se logró zafar de su abrazo mortal, con rapidez y algo de experiencia.
-¡NOS VEMOS!-se despidió con una mano del lugar.
Escucho como Madeleine gritaba emocionada un adiós y Edward uno más leve.
La panadería seguía teniendo el mismo nombre, adentro todo era normal. Después del incidente y que unos meses después conociera a Edward, este quien era un estudiante de repostería, había terminado aceptando la idea de reabrir el lugar en honor a sus padres. Con sus podres de villanos y unos nuevos contactos, habían logrado hacer una falsificación falsa para darle una nueva identidad al joven de procedencia americana. Ahora era un tío lejano quien mantenía su custodia ahora que era mayor de edad.
Aunque siempre mentían con su edad, para el estado tenía casi 22 años, mientras que la realidad no pasaba de los 20.
Madeleine no ocupaba ninguna custodia, ella simplemente era una chica a cuyos padres mataron en un tiroteo e intentaron violarla luego de haber sido mantenida secuestrada dos meses. Desarrollando así un odio contra algunos hombres y por eso su nueva pasión por las chicas. Fue la segunda persona en entrar a su idea de club de villanos en akuma.
El primero fue Edward, el chico había quedado sin familia luego de que sus abuelos murieran en el incendio donde sus padres murieron también. Sus padres lo habían abandonado de joven al cuidado de sus abuelos, sin regresar por él en ningún momento. Luego de la muerte de estos, no habían tampoco alguna información. Tan solo tenía 17 años entonces, sin estudios por sus malas notas y algunos cursos de pastelería donde su abuela solía trabajar.
Los abuelos de Edward eran amigos de sus padres, aunque si bien ella lo había visto en algunas ocasiones, no fue hasta después del incidente que se conocieron un tiempo después.
Ella ofreciéndole ayuda como Queen Heart, y el aceptándola sin nada que perder.
-¡MARINETTE!-dijo alguien desde la entrada de la escuela.
Sacándola de sus pensamientos.
La ventaja de vivir a unos pasos de su instituto, era no importar cuanto se atrasara, no llegaría tarde. Aunque esa vieja costumbre de llegar tarde a clases, la había perdido luego del incidente, pues ya no dormía ninguna noche cómoda.
En la entrada había un pequeño niño, de doce años recién cumplidos (aunque gracias a su suplicas su edad era de 13 años para ir a el mismo instituto que ella) de cabello castaño alborotado y ojos dorados que brillaban algo divertidos, a pesar que se mostraba una madurez poco característica de los jóvenes de su edad. Solo vistiendo una pantaloneta café al cuerpo, una camisa de color verde y unas tenis del mismo tono.
-Se supone que nos vendríamos juntos, pero te espere por quince minutos-mascullo Edmund de forma resentida.
Ella sonrió levemente antes de palmarle la cabeza.
No era muy…comunicativa.
Recordaba vagamente hace dos años, como ella siempre estaba rodeada de vida, donde siempre se apuntaba en cualquier actividad escolar y todos en su grupo le apreciaban. Pero ya no podía ser así, había perdido esa chispa o tal vez estaba dormida, no estaba segura, solo que esa vieja Marinette se había ido a un lugar lejano. Ahora casi no hablaba con otros compañeros o con personas cercanas, se mantenía alejada de todos y no participaba al menos que fuera estrictamente necesario.
Era lo mejor.
Ella era un temible villano después de todo, no pensaba que alguien fuera tan loco para ser su amigo a parte de los miembros de akuma.
Paso por el salón donde debía quedarse Edmund, este hizo una mueca, claramente no contento de ir a clase. No es que no fuera alguien dinámico al cual otros siguieran, pero era demasiado arisco y violento. Edmund era un primo lejano que venía de intercambio, o al menos eso pensaba los demás. Edward había tenido que ir muchas veces las anteriores semanas por quejas del niño, ya que también era de una forma el adulto responsable de su cuidado.
-Nos vemos en el almuerzo Marinette-dijo Edmund con una sonrisa sincera a la chica, antes de ir a su salón.
Marinette observo como muchas niñas se quedaban viendo algo embobadas a el niño, pero este las ignoraba y tomaba asiento junto otro niño. Uno de contextura delgada y piel pálida, de pelo rubio y ojos claros. No sabía quién era, solo que sufría mucho de Bullying, lo cual a Edmund no le gusto para nada, a lo que con un potente golpe en su escritorio hace meses al inicio de año lo autonombro su amigo, cualquiera que le hacía algo se la vería con él.
Edmund sin duda tenía más pinta de Héroe que de villano, pero igual se hacía llamar "Soldier" en sus ataques como un akuma.
No le gustaba involucrar a un niño en eso, pero ella con doce años había sido héroe de Paris, no podía hablar.
Camino pacientemente a su salón, al llegar lo vio algo vacío, solo pudo divisar a lo lejos a Kim discutiendo con Alix, junto a su asiento de lado ocupado y los de la butaca atrás de ella.
-Buenos días Marinette-saludo el chico moreno que conocía desde prescolar.
Su nombre era Nino Lahiffe, un amante de la música tecnológica con el cual no solía hablar. Hasta que cuando cumplió catorce años, cuando este fue quien la acompañaba el día del incendio y quien se preocupó por ella los siguientes semanas. Incluso le había dejado quedarse en su hogar, hasta que encontrara otro lugar o sus familiares se hicieran cargo.
Nunca habían sido buenos amigos hasta ese momento, donde ella pronto encontró en Nino un hermano y este siempre se preocupó por ella. Incluso a pesar de dos años del incidente, donde todos los de su clase solían ignorarla por fallidos intentos, este siempre se mostró amable con ella.
Era una de las pocas personas con las que aún era algo amable.
-Buen día Nino-dijo en un susurro tomando asiento al lado de él.
Al parecer los profesores notaban que solo era amable con el chico, pues habían tomado las medidas de siempre juntarlos en clase, para evitar posible problemas con otros. Estaban en la primera fila de asientos.
Detrás de ellos ya estaban sentados sus ocupantes. Una joven morena que siempre estaba detrás de las noticias conocida como Alya, junto con Adrien Agreste, un joven modelo que era el hijo de su anterior ídolo en la moda. Cuando aún disfrutaba de la costura.
Con la primera había tenido alguna que otra corta charla por cortesía, logrando que se rindiera fácilmente. Ella había sido transferida hasta ese año a el colegio al igual que Adrien, ambos no conocían mucho de su anterior personalidad, así que al no recibir algún interés de su parte, simplemente decidían no meterse en su camino.
Aunque Adrien a veces intentaba saludarle de forma cortes, a ella no le importaba mucho.
-Bueno Nino, escuche que la noche anterior la banda de Akuma ataco el banco central robando una gran cantidad de dinero-dijo Alya totalmente emocionada.
Era verdad.
Madeleine fue quien dirigió el robo, explotando todo a su alrededor como de costumbre. Aunque no matando gente, ella odiaba que matara, como Madeleine la apreciaba como un dios le obedeció. Por suerte esa chica la idolatraba, era más fácil que hiciera caso que otros. Aunque tener que aguantar que quisiera violarte, era el problema.
-Es increíble, yo escuche que la seguridad había aumentado-musito Nino preocupado con una mano bajo su mentón.
-Lo curioso es que todo paso tan rápido, que cuando Chat Noir junto a los demás héroes llegaron era tarde-añadió Alya en tono derrotado.
Chat Noir.
Marinette bufo en su mente, ese chico era un dolor de cabeza desde que apareció hace unos meses. Un joven en traje de gato que poseía el Miraculous del gato. Se había manifestado en su contra varias veces, destruyendo planes organizados y mandando a algunos de sus akuma a la cárcel.
No pudo rescatar a todos, lo cual era un problema para ella.
Aun había dos o tres que estaba planeando liberar la otra semana.
Sabía que el maestro Fu nunca la apoyo cuando ella dijo que sería una villana, a pesar de conocer sus razones, se negó a ayudarle en su nuevo oficio. Igualmente no le obligo a darle los Kwami que ahora estaban bajo su poder, este le dijo que no podría dejarle hacer eso por mucho tiempo, tuvo razón, pronto Chat Noir llego a escena para su disgusto.
Aunque lo peor era que hace tres meses habían aparecido dos portadores más de Kwami. El de la abeja y el del zorro, quienes eran compañeros de Chat Noir.
Y hace dos semanas, había visto con temor a un nuevo portador de Wayzz el Kwami de la tortuga.
Cuatro nuevos héroes en poco tiempo, le estaban dificultando ser un buen grupo organizado.
¿Acaso no tenían respeto por su trabajo?
Claro que no, eran héroes, su trabajo era capturarla.
Pobres estúpidos, ellos solo eran ignorantes de la verdad.
Para ellos solo era un terrible villano que mataba a civiles y saqueaba bancos u otras tiendas de objetos preciosos. No sabían que esos "asesinatos" eran la forma de eliminar la identidad de sus nuevos akuma, quienes comenzaban desde cero o personas que enviaba a otros países por su bienestar. Tampoco sabían cuál era la verdadera intención de aquel grupo y que era lo que ella tanto defendía.
Pero como saberlo.
Solo ella junto con Madeleine y Edward conocían la verdad.
-Bueno todo es culpa de Queen Heart, ella últimamente está muy activa con sus robos-hablo Adrien con voz clara y algo enojado.
Ella simplemente ignoro a todos sacando su Tablet, comenzando a revisar la clase anterior y sus notas, para no estar perdida. El robo de la noche anterior le hizo estar muy ocupada, enviando a otros a distraer a los héroes para que Madeleine pudiera hacer el robo.
Tenía sueño.
Pero no dormiría bien. Incluso bajo sus ojos habían unas leves ojeras que no se irían, pues nunca dormía tranquila. Que daría por un poco de sueño. Lo curioso es que gracias a eso, había aprendido que un ser humano puede vivir con poco sueño. Todas las veces que durmió de más de niña, ahora eran aprovechadas con insomnios.
-¿Qué piensas Marinette?-dijo Nino con ojos esperanzados.
Ella pestañeo un momento antes de verlo, a veces olvidaba como a pesar de los años, Nino se esforzaba por hacerla sentir parte de la clase. De reojo noto como Alya la veía con curiosidad, ya que casi nunca hablaba si no fuera por Nino, al igual que Adrien le prestaba toda su atención.
Genial, era el centro de atención.
Miro a Nino, quien lucía demasiado esperanzado.
Soltó un suspiro.
-¿Sobre qué?-cuestiono al fin algo derrotada.
Vio como Nino se mostraba más emocionado de que hablara, pero se dijo que por una ocasión, no podría pasar nada desastroso o que alterara el orden natural de las cosas.
¿Verdad?
-Sobre Queen Heart por supuesto-dijo animado, sus anteojos se resbalaron un poco.
"Que estas sentado a su lado"
Era la verdad, pero no lo diría.
Volteo a ver a la silla del asiento compartido, antes de pensar en una respuesta que fuera aceptada por ellos, pero que tampoco se alejara mucho de la realidad. No es que le importara que pensaran los demás de ella, pero no era muy buena mintiendo.
-Que es un villano a tener cuidado, todos los noticieros lo dicen, es un asesino despiadado…con suerte los héroes de Paris pronto le atrapen-comento intentando volver a su tarea de revisar las notas.
Al parecer Nino estaba complacido de que ella hablara.
-Vas a ver que pronto lo harán-dijo este de forma confiada.
Claro.
Rodo los ojos mentalmente.
Estaban tan lejos de encontrarla, que ni se imaginaban que ella era una estudiante normal. Sentada en ese lugar, con dos Kwami en su espalda y una lista interminable de crímenes.
Tanto tiempo esforzándose en mantener su papel de villana, siendo la numero uno de Paris y reconocida a nivel mundial como alguien de temer.
-No lo creo-soltó en voz baja.
Maldijo su estúpida bocota al ver como Nino giraba a verla sorprendido y luego algo ceñudo. Se encogió en su lugar al ver como detrás de ella también Alya había fruncido el ceño y Adrien la miraba ahora intensamente.
Dos años controlando su boca, para soltarla en cinco segundos ante una torpe incitación, por supuesto que era una idiota. No debió haber dicho nada, seguir con su plan de joven callada y no mostrar un apoyo a un villano.
De estar aquí Edward le hubiera dado un manotazo en la cabeza.
-¿No crees en los héroes de Paris?-pregunto Adrien de forma algo molesta, pero siempre amable.
Mierda.
Busca algo inteligente que decir, algo que no sea demasiado sospechoso y que los deje hablando entre ellos.
Vio a otro lado, antes de tener un leve tic en su mano.
-No es eso…solo que la policía lleva dos años sin resultados…parece difícil pensar que unos héroes nuevos atrapen al villano de forma fácil-musito con algo de garganta seca.
Los tres chicos se vieron de reojo pensativos.
-Es cierto, Ladybug duro dos años para atrapar a Hawk Moth hace algunos años-dijo Alya de forma pensativa.
Nino giro a verla impresionado, antes de hacer muecas de silencio. El rubio y la morena le vieron confusos ante la palidez de su rostro.
Ella en cambio se puso de pie de forma violenta, tomando su mochica y tirando las cosas en ella, saliendo dando grandes pasos. Al pasar por la puerta Chloé estaba entrando, esta le insulto al pasar a su lado y golpear su hombro de manera indignante. Pero se paralizo al ver como ella volteaba verla con una mirada tan fría, que le dejo congelada.
Ese día no tenía ganas de clases.
…
Nino soltó un profundo suspiro derrotado al ver a Marinette salir enojada, dejando atrás a una indignada Chloé, pero que sabiamente no hizo muchos comentarios groseros a la joven. Había estado tan cerca, ella se estaba mostrando un poco más comunicativa de lo normal, pero no había salido como esperaba. Giro a ver a Alya y a Adrien, quienes no comprendían que acababa de pasar.
Apretó con algo de fuerza su nueva pulsera verde, mientras sentía a Wayzz bajo su sombrero, acomodarse atento de lo que diría.
Ser el nuevo héroe de Paris, con tan solo unos días, era algo confuso para él.
Jade Turtle, apenas era un héroe en entrenamiento.
Era el más nuevo de un grupo de héroes conformados por los portadores de los Miraculous del gato, la abeja y el zorro.
Él era el inexperto.
-Lo siento chicos, nunca les advertí de no hablar sobre Ladybug frente a Marinette-comento rascando su cuello.
Solía rascarse la cabeza, pero con Wayzz ahora ahí, no tenía mucha oportunidad.
Vio a Alya fruncir el ceño confundida.
-¿Por qué no? Ladybug es la mejor héroe que ha tenido Paris por mucho, siempre ayudando a otros y enfrentando al terrible Hawk Moth, estoy segura que si regresara pondría a Queen heart de patitas a la calle-dijo de forma ardiente.
No era un secreto que Alya era una vieja fan de Ladybug, donde había tenido un blog cuando era niña y que aun ahora administraba de forma paulatina. Ahora poseía uno nuevo con los Héroes actuales de Paris.
Ambos chicos rieron nerviosos.
-Yo también creo que Ladybug era una gran héroe, es una lástima que desapareciera hace dos años-musito Adrien de forma desinflada.
Él también había sido un fanboy que seguía a Ladybug, admirando como una niña que aparentaba doce años, había mantenido a Paris en una época de paz y seguridad.
Además que fue su primer amor platónico.
Nino solo suspiro.
-Sé que Ladybug fue un gran héroe, pero poco antes que se retirara tuvo un pequeño fallo-expreso Nino de forma algo triste.
Adrien y Alya se vieron de reojo confundidos.
-Creo que escuche algo sobre eso, que Hawk Moth le hizo elegir entre salvar un enorme edificio o una vieja panadería de Paris…no recuerdo mucho, pero creo que la panadería termino en llamas y cinco personas murieron-dijo Alya con pesar.
Nino asintió.
-Esa panadería pertenecía a los padres de Marinette-explico Nino de forma seria.
El rostro de sus amigos ahora se transformó a uno impresionado.
-Puede que no lo parezca, pero Marinette antes era una chica muy animada y que participaba en todo, a veces era algo mandona, pero tenía un gran corazón…pero después de eso, no volvió a ser la misma y no aguanta que alguien mencione a Ladybug en su presencia. Nunca dijo en voz alta que la culpaba, pero al parecer detesta que la mencionen porque su ultimo recuerdo es cuando sus padres murieron-indico de forma algo incomoda.
Cuando el profesor entro luego de esas palabras, todos en la clase ya estaban en sus asientos…menos Marinette…ella no regreso a clases.
…
Al final termino en medio de la biblioteca todo el resto de las clases, no quiso regresar a casa porque Edward la sacaría a patadas y tuvo que comer almuerzo con Edmund. El castaño noto su mal humor, pero como siempre no comento nada, ambos conocían al otro suficiente para saber que si ocupaban ayuda, la pedirían.
Era infantil portarse así por la mención de su identidad como héroe hace años.
Pero todo había sido su culpa y ella no estaba dispuesta a perdonarse, pero tampoco le gustaba recordarlo siempre, prefería huir.
Como siempre.
Alejarse de aquellos malos recuerdos.
Tikki intento animarla con una galleta, mientras Nooroo solo le palmeo la cabeza.
Salió bastante tarde de la biblioteca, sorprendiéndose que todo hubiera terminado ya. Edmund ya estaría en su hogar, pues este salía una clase después del mediodía.
Suertudo.
Al salir se sorprendió de ver la lluvia caer, había olvidado su paraguas y no tenía ganas de mojarse. Intentaría esperar que escampara un poco, antes de ir a su oficina como Queen Heart. Una lluvia no sería impedimento para entrar en acción. El dinero robado la noche anterior, aun debía ser entregado a diferentes albergues en el mundo, era necesario el dinero. Además tenía un akuma en U.S.A que estaba esperando su autorización para un robo con otros delincuentes.
Ese nuevo presidente pronto sabría que ella era una chica peligrosa, que no le tenía miedo y lo atemorizaría.
Comenzar a ser internacional era una tarea difícil.
-Toma-dijo alguien a su lado.
Volteo sorprendida a Adrien, el chico que estaba sentado detrás de Nino. Bajo la vista para ver el paraguas que le ofrecía, abierto.
Alzo la vista para él.
¿Qué rayos le había picado?
Un pequeño recuerdo llego a su mente, como cuando él había llegado a clases hace unos meses, había hecho lo mismo con una sonrisa. Como si no importara que ella lo viera molesta por haber pensado mal de él por ser amigo de Chloé. Se había sentido algo culpable después al regresarle el paraguas, pero este siempre fue amable. No pensaba mal del chico, tenía un aire principesco que le daba algo de admiración…a pesar que era hijo de Gabriel Agreste.
Ya saben, el anterior Hawk Moth.
Era un buen chico, ella lo había juzgado mal por su padre. Que ahora debía estar en Inglaterra con su nueva línea de primavera o algo así, ya estaba muy desactualizada. Aprendiendo a sobrevivir luego que él hiciera un trato con ella hace dos años, donde ella le arrebato a Nooroo.
Tomo el paraguas algo inseguro.
-Lamento haber hablado de Ladybug…Nino comento algo sobre el tema, te prometo no volver hacerlo en tu presencia-musito Adrien de forma tímida.
La mención de Ladybug golpeo su interior de forma algo incomoda, pero asintió de forma firme.
Era su momento de decir algo.
Joder.
No era buena socializando.
-Yo…intentare tener más Fe en los héroes de Paris…quien sabe, Chat Noir lleva haciendo un buen trabajo-acepto con una leve sonrisa.
Buen trabajo jodiendo sus planes, pero buen trabajo al fin y cuentas.
Lo vio verla fijamente, antes de devolverle una gran sonrisa algo emocionado, probablemente porque nunca habían hablado mucho o…más de dos o tres palabras que consistían saludos amables.
Escucho como una limosina parecía pitar insistentemente, antes que Adrien le diera un último adiós y salir corriendo.
Era un buen chico.
Miro el paraguas de forma tierna, antes que este se cerrara sobre ella. Lo abrió de forma rápida y avergonzada, para sorprenderse con Adrien viéndola ya en la limosina, riendo de forma divertida dentro del carro. Se puso roja como un tomate, antes de ver como este se despedía animadamente con una mano, ella lo hizo algo obligada de forma leve.
Hora de actuar.
Ese día sin duda, aunque no lo supiera…fue el principio de algo que ninguno estaba preparado a afrontar.
Continuara...
El titulo del capitulo, dos años despues, son dos años despues de la desaparicion de Ladybug y Hawk Moth, junto al inicio de la vida de Queen Heart como villana. Tambien esta ubicado un año despues del prologo. Además lo publique como un especial ya que hoy es mi cumpleaños, pero espero actualizar la historia cada semana o dos :3
Este capitulo era para presentar algunos personajes y que vieran que clase de papeles puede tener en el futuro.
La historia sera principalmente Adrien x Marinette, desde ya les puse un pequeño detalle de ellos donde todo va a comenzar. Pero tambien pienzo poner en el siguiente a Chat Noir x Marinette, Adrien x Queen heart, Queen heart x Chat Noir...tal vez Ladybug vuelva aparecer, aun no estoy segura.
Tambien quiero poner algo de Nino x Alya. El nombre de Jade Turtle no es totalmente mi creación, recuerdo leer un fic en ingles donde le dieron ese nombre a la identidad de Nino si fuera un héroe con el kwami de la tortuga. Lo cual me parecio una buena idea, por lo cual lo utilice al no encontrar otro nuevo. Tambien no se como poner a los héroes de los kwami de el zorro y la abeja, ya que el director dijo que no se llamarian Volpina y Queen Bee. Tal vez los utilice y los cambie con el tiempo si se revelan los verdaderos nombres.
Pero si se preguntan, Chloé y Alya van a ser los portadores de estos kwamis. No se como hare con Chloé pero ya me las apañare.
Espero disfrutaran de este primer capitulo.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
