LAS TAREAS QUE NO SE DICEN
PARTE 2: PERVERSIÓN ASCENDENTE
Es la segunda parte de mi clopfic... como podrán leer, esto se puso intenso. ¿Les gusta la historia? ¿Han detectado errores de ortografía o descripciones extrañas? Sean libres de decirlo. Intentaré subir la tercera parte lo más pronto posible.
Twilight Velvet se encontraba en el baño, contemplando con cierta melancolía el reflejo del espejo. El tiempo pasa por todos, de eso no hay duda alguna. La juventud física que alguna vez rebozaba en el cuerpo de la yegua se ha drenado lentamente hasta convertirla en lo que es ahora. Colores más opacos en su melena y cola, bolsas en los ojos, primeras señas de arrugas en el rostro. El color gris de su pelaje no ha cambiado, nunca le agradó ese color.
Sus ojos se postraron en su lomo y en su vientre, aún tenían encanto a pesar de la grasa acumulada por años. La Cutie Mark tatuada en lo que según ella era su mejor atributo; una grupa aún firme y relativamente enorme. Sabía cómo moverla junto con la cola para generar deseo, además de muchos trucos adquiridos con la experiencia tan apreciados por los machos. A veces se miraba como una fémina vieja, otras veces como alguien con mucha juventud. Necesitaba quitarse ese complejo de una vez, quería demostrarse que aún era atractiva y deseable y no había mejor manera de hacerlo probando con sangre joven…
Night Light y Twilight no se encontraban en casa; uno estaba en el trabajo mientras la hija se la pasaba feliz en la escuela de Celestia. Shining Armor, en cambio, permanecía en la sala de la casa. Sin música, sin lecturas, sin rayos de sol, simplemente permanecía inmóvil, mirando hacia ninguna parte como si realmente no estuviera en algún sitio. No tenía nada que hacer y no tenía nada que esperar.
Una poni entra en escena, es Twilight Velvet quien aparece lentamente y con una mirada sospechosa. Shining no quiere compañía, quiere privacidad. Shining estaba perdido en un pensamiento morboso, aprovechó la soledad de la sala para dejar fluir su imaginación de manera libre mientras su miembro viril quedaba expuesto, era lo mínimo que podía obtener. Y ahora debía ocultarlo de la miraba de su madre, debía reprimirse otra vez.
¿Por qué se aproxima tanto? Shining no quiere compañía ni hablar, tener la presencia de su madre a lado le desespera, pero no puede decirle algo.
Twilight Velvet no encuentra las palabras apropiadas, mucho menos el momento. Percibe la aversión de Shining, le dificulta su cometido.
"¿Puedes llevarme a mi habitación? ¿Por favor?". Shining decide hablar claro.
Velvet le pregunta cómo se siente, recibe una respuesta fría. Hay desesperación entre ambos, su sola compañía mutua les provoca conflicto. Velvet no sabe cómo llegar al deseo de su hijo, Shining aunque haya tenido pensamientos perversos con su madre no los tiene contemplados en este momento. Resignación, es lo que queda, Velvet toma la silla de ruedas y transporta a su hijo a su habitación.
Tal parece que hoy no habrá acción gracias a la inseguridad de Velvet, a no saber cómo llegar al deseo de su hijo sin que el solo hecho de mencionarlo parezca una locura. Ya no importa ahora, se quedó sin oportunidades, está por salir de la habitación cuando recuerda que debe fijar la silla para evitar que Shining se mueva por su cuenta y pueda caer. Se agacha para colocar la palanca trasera y un almizcle apenas perceptible entra por su nariz.
Recuerda rápidamente el aroma… es líquido preseminal, emanado de un macho fértil y excitado. Ese aroma grosero y al mismo tiempo deseable que reconoce muy bien gracias a su esposo cuando tenían sexo. Las imágenes de grandes momentos pasados, incluso antes de conocer a Night Light… como fue la primera vez en sentir tan cerca ese olor, como intentaba no vomitar al principio, después, cuando se acostumbró a el que lo quería más cerca, lo quería sentir con su lengua. Lo mejor de todo, este olor es tan parecido al que emana su padre.
"Shining… abre las piernas". Velvet ve la nueva oportunidad, no volverá a desperdiciarla. Con voz firme le ordena a su hijo hacerlo. Shining mira con incredulidad y se pregunta para qué. Velvet se lo vuelve a pedir con más fuerza, como si lo estuviera regañando. Shining, avergonzado, hace lo que se le pide. La huella del delito es visible, la tela de la silla se encuentra manchada con varias gotas semi-blancas, huelen a sus fluidos salidos de su miembro viril. Las mejillas de Shining se ruborizan y voltea hacia otro lado.
"Prometo que lo limpiaré, es solo que estar aquí encerrado es tan frustrante". Shining se justifica.
"Shining… voy a hacer algo con tal de que dejes de tener ese humor que nos vuelve locos a todos. Puede ser muy raro al principio, pero no tienes opción ahora. Solo que hay algo que tengo que pedirte muy atentamente, tienes que prometerme que independientemente lo que pase… no le dirás a nadie."
"¿Pero qué vas a hacer?".
"Muéstramelo".
Shining no cree lo que acaba de escuchar. ¿Su propia madre le hizo una invitación sexual? ¿Seguro no está en una fantasía que se inventó? La realidad choca con la fantasía y su mente no sabe en donde situarla. Deja de importarle cuando mira a su madre voltearse y exponer sus órganos íntimos… lubricados e hinchados, con un color suave. Gotas amarillas caen a la alfombra, su esencia inunda la habitación y la nariz de Shining la capta.
Asustado, por un lado, excitado por el otro. deja de ocultar su principal atributo masculino y lo muestra tal como es a su propia madre. Oscura, palpitante y gruesa, con una gota formándose en la punta. Una nueva extremidad, la más íntima que tiene, cada segundo toma un nuevo tamaño y grosor. Después de alcanzar su tamaño optimo, Velvet se da cuenta de ha ganado el premio mayor.
"Oh por Celestia". Velvet se encuentra impresionada, lo que muestra su hijo supera sus expectativas. Un tamaño mayor al de su padre, aunque comparten el olor y el grosor. Rugosa y olorosa, las fosas nasales absorben rápido el almizcle y las reacciones químicas hacen el resto: el corazón se acelera, siente su entrada femenina abrirse al mismo tiempo que comienza a manchar la alfombra de su lubricante natural. Cosquilleo por la nariz, sed en la lengua, calor en el vientre y sensibilidad en los labios delanteros y traseros. La inseguridad y los complejos se hacen a un lado, los tabús sociales se despedazan, Velvet se encuentra excitada, el cuerpo le ordena continuar.
Tiene que actuar rápido o el calor se apagará y el cerebro con sus miedos volverá a tomar el control. Con sus sentidos agudizados y el calor en el cuerpo será más sencillo hacer el trabajo. Olfatea a lo largo de ese exquisito manjar, con la punta de su lengua atrapa las gotas de líquido desparramado, saborea ese sabor salado diseñado por la naturaleza para lubricar la entrada amorosa de una yegua. Quiere sentir esas gotas viscosas en el interior de su hocico, que manchen sus dientes y se mezclen con su propia saliva. Saca más la lengua y empieza a lamer suavemente, sintiendo las venas llenas de sangre y la rugosidad de ese miembro.
Shining deja escapar un jadeo tartamudo, espasmos responden y se tratan de adaptar al placer que recibe su cuerpo. El conflicto aparece, al igual que su madre, no puede decidir entre el sentido común y el calor carnal. Lo que pasa ahora es tan descabellado, pero la sensación es tan principalmente placentera, es una droga que lo hace sentir tan bien y tan vivo que su cuerpo le pide más a pesar de que en sus pensamientos hay voces que le dicen al mismo tiempo detenerse, que esto puede terminar muy mal. Una lengua de su propia familia humectando el cuerpo entero de su pene, resultando en una fricción más intensa, a ese ritmo no podrá soportar más de 5 minutos. La dualidad de hace más evidente, pero no habrá cambio en los sucesos actuales, ni Shining, ni Twilight Velvet quieren que esto se acabe hasta quedar satisfechos, sus cuerpos están felices con ello. Sería egoísta arruinarlo con moralidad, y en cierto sentido, el amor por la familia es lo más importante del mundo, son lazos irrompibles que traspasan tiempo y distancia. La forma en como expresar ese cariño es distinta para varias familias, así que una acción tomada por el sentimiento puro del amor no puede ser mala ni mal juzgada. Él quería esto, en sus pensamientos, el destino lo ha escuchado y ahora mismo recibe la mejor felación en su vida.
La saliva sensibiliza las terminales nerviosas, por lo que cada roce de lengua en el miembro se vuelve en una experiencia más intensa que la anterior.
Shining exclama un gruñido seguido de lo que parece ser un reflejo.
"Si te lastimo, solo dime". Twilight Velvet se detiene, expresa sus palabras con cierto cariño maternal.
"No… está bien así. Continúa".
El sonido del aire atrapado resultado de la succión, los fluidos mezclados que escapan del hocico de la yegua y manchan la alfombra. Shining mira el trabajo de su madre. La imagen actual con su percepción de ella antes de la relación sexual es tan contratante. La figura de autoridad siempre pura y recta… y ahora tiene su rostro tan cerca de su entrepierna con su miembro completamente metido en el hocico. Se pregunta que es lo que estará pensando ahora, si realmente lo disfruta como él.
Velvet mira a los ojos de su hijo, la mirada sorprendida de Shining vs su mirada coqueta, signo de su gusto por hacerlo. Se ha dejado llevar por el momento, uno de sus cascos baja hasta su tesoro femenino y comienza a estimulare, sin importar mancar su casco o la alfombra con sus fluidos. A pesar de tener los pensamientos de culpa tan punzantes en su cabeza, no le importa, incluso parece inspirarse y excitarse con ellos.
El glande está recibiendo demasiada estimulación, está comenzando a palpitar, pronto llegará al clímax. Velvet siente las pulsaciones en su lengua, sabe que su hijo tendrá un orgasmo, uno que llega más rápido de lo planeado. Tiene un truco que no cualquiera puede hacer, será la cereza del pastel.
Deja de lamer, saca la virilidad de su hijo y toma un largo respiro. Shining se extraña, estando tan cerca de llegar al límite y ahora a su madre se le ocurre detenerse. Él quiere sentir ese hocico perverso de nuevo, si no estuviera enyesado, la tomaría de la melena y la forzaría a terminar el trabajo. un cambio de rol en términos de autoridad, una idea perversa, aunque más excitante, de usar el hocico de su madre como un juguete de satisfacción sexual que disponga cuando el guste.
"¿Por qué te detienes? ¡Oh por Celesta!". Shining no prevé el siguiente movimiento. Velvet vuelve a introducir el pene de Shining, pero esta vez usa una técnica diferente. Primero saca su lengua, toma una bocanada de aire enviciado y de golpe introduce en su hocico toda la enormidad de su hijo. El glande llega hasta la garganta donde las contracciones de los músculos lo masajean tan increíble mientras el calor inunda al resto del miembro. Como un truco de magia, la erección de Shining desaparece completamente dentro de Twilight Velvet y por si no fuera suficiente la lengua queda libre para jugar con los testículos.
El máximo placer, la sola imagen habla por si misma… Shining recordará para siempre este momento en su vida. El orgasmo llega, el éxtasis golpea su cuerpo tan fuertemente que Shining parece convulsionar por un par de segundos. Siente como su semilla comienza a recorrer el interior de su verga, como una manguera que intenta inútilmente detener un chorro a la más alta presión, se expulsa con fuerza y choca con los músculos de la garganta de su madre. Vuelve a soltar otra carga seguido de otro orgasmo tan impactante como el anterior. Le han drenado las bolas, todo el semen acumulado de la última semana ha ido a parar en el hocico de su propia madre, quien se la ha bebido toda, mostrando un rostro de satisfacción por el calor y el olor de la cosecha que con su solo hocico consiguió.
Hay una satisfacción por la acción y la idea, los ojos de Velvet parecen perdidos, la respiración es jadeante. No solo la probó, la saboreó e identificó su textura, su viscosidad. Es un hecho impensable, la simple idea de la felación a su propio hijo la ha llevado al orgasmo. Cada descarga, cada gota de proteína equina… se la ha bebido toda. El truco de la garganta profunda nunca falla si lo que se desea es hacer que un macho se venga con fuerza. Hace tanto tiempo que no tenía acción, le da una gran satisfacción volver a recordar el sabor más íntimo de macho, aquel que se cocina en los testículos.
Las endorfinas se disipan rápidamente, la sensación orgásmica se convierte en un recuerdo. El contacto finaliza, Velvet sale de la habitación de Shining Armor, solo indicándole que volverá por él en la hora de la comida. Aunque por dentro ambos parezcan tranquilos, en sus cabezas hay un desorden, como una especie de negación, de no querer tomar la responsabilidad de sus actos y culpar a las circunstancias.
Twilight Velvet se queda un momento en el baño, mirándose de nuevo al espejo, con sus labios y el pelaje de su rostro manchado por saliva y otros fluidos. Sabe lo que hizo, jamás lo podrá borrar, pero a pesar de la culpa, la adrenalina por hacer algo prohibido y salirse con la suya es tan alta que incluso se siente orgullosa. Menos de 5 minutos e hizo que Shining se rindiera ante su hocico, sin duda no ha perdido el toque.
Night Light y Twilight Sparkle llegan de nuevo a la casa, es hora de comer. Shining y Velvet se comportan como si nada, aunque por varios momentos intentan esquivar sus respectivas miradas. Night notó rápidamente el cambio de actitud de su hijo, se veía más relajado y feliz y le preguntó la razón, a lo que Shining respondió con una mentira medianamente convincente que no prorrogó en otras preguntas.
En la noche, ya en cama. Night Light y Twilight Velvet platicaron respecto al día de cada uno. Su plática se tornó embarazosa cuando Night volvió a tocar el tema de Shining Armor, Velvet no pudo evitar dar algunos guiños difusos sobre lo que ocurrió. Puede que sea un idiota, no le importe o tenga una mente perversa, pero Night Light si se dio cuenta de lo que su esposa le hizo a su hijo. Pero, en vez de enojarse u horrorizarse simplemente le dio un beso en la frente de su esposa.
"No te emociones. Al menos funcionó. Buenas noches, cielo" …. Y Night Light se durmió. Velvet sintió un desahogo en su alma y en su corazón… las malas consecuencias no llegarían. Pudo dormir tranquila y feliz.
Shining durmió plácidamente, recordando en sueños el trabajo tan bien ejecutado de su madre. Se pregunta si será posible acceder a él otra vez y sobre todo, si puede ir más lejos.
Fin de la parte 2
Twilight Sparkle se unirá a la fiesta incestuosa el próximo capítulo.
